En quechua de Bolivia, taquipayanaku significa "cantémonos", "cantemos todos". Estas coplas surgen del wawaki y la qashwa, poemas líricos de la época incaica que se entonaban durante el cambio de estación y servían para promover el cuidado de los cultivos.[2]
Por lo general, los taquipayanakus terminan con rima y se cantan en quechua, español o quechuañol. En un tono pícaro, los taquipayanakus suelen hacer referencia al tamaño de genitales, la guerra de los sexos y las relaciones de poder en las parejas De igual manera, critican al gobierno municipal, departamental o central. Las "pandillas" o grupos que recorren las calles interpretando las coplas se van arengando entre sí. Al canto lo acompañan zapateo y música de charangos y acordeones.[3] [4] Según un reportaje de 2013, en Cochabamba un hombre y una mujer se respondieron como sigue:
“Este es el regalo de la Pachamama, llevarte esta noche directo a mi cama” (dice el hombre)
“Tengo que rezar todito el rosario para que vuelva a cantar ese tu canario” (le responde la mujer).[2]
Al mismo tiempo, las pandillas y el público consumen platos típicos. En Cochabamba, por ejemplo, se consume lapping, kallu, puchero, chicha y frutas de temporada.