The Prime Gig

película de 2001 dirigida por Gregory Mosher From Wikipedia, the free encyclopedia

The Prime Gig es una película dramática estadounidense de 2000 dirigida por Gregory Mosher y protagonizada por Vince Vaughn, Julia Ormond y Ed Harris.[2] La trama sigue a Pendleton «Penny» Wise (Vaughn), un hábil telemarketer que sobrevive gracias a las ventas telefónicas hasta que la empresa donde trabaja quiebra. Caitlin Carlson (Ormond), encargada de reclutar vendedores para Kelly Grant (Harris), una figura legendaria del telemercadeo, contacta a Penny para ofrecerle un trabajo. Penny duda de la legitimidad de la compañía de Grant, dedicada a vender acciones en una mina de oro.

Título Estafadores (España)
Dirección
  • Gregory Mosher
Producción Gina Mingacci
Elliot Lewis Rosenblatt
Cary Woods
Guion William Wheeler
Datos rápidos Título, Ficha técnica ...
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El productor Cary Woods eligió a Mosher como director del filme por su amplia experiencia en teatro, especialmente con Glengarry Glen Ross en Broadway. The Prime Gig marcó su debut como director cinematográfico.[3] El director percibió el guion, escrito por William Wheeler, como una «historia de los años 1970», y consideró apropiado contar con John A. Alonzo como director de fotografía. El rodaje tuvo lugar en Los Ángeles en el año 2000.[3] La película tuvo una buena recepción tras su proyección en los festivales de cine de Venecia, Londres y Los Ángeles.[4] No obstante, la distribuidora Independent Pictures se declaró en bancarota antes del estreno del filme en los cines.[4]The Prime Gig el filme tuvo un estreno limitado en septiembre de 2001 y se lanzó en DVD al año siguiente.[5]

Trama

Pendleton «Penny» Wise, un vendedor telefónico con gran talento para convencer, pero atrapado en trabajos precarios y estafas menores. Se encuentra trabajando en un pequeño centro de llamadas, donde se dedica a convencer a clientes desprevenidos de comprar productos de dudosa utilidad, empleando su habilidad natural para la persuasión. El lugar es caótico, lleno de vendedores que gritan ofertas y repiten guiones, reflejando el carácter casi marginal de ese tipo de empleo. Penny se muestra hábil, capaz de cerrar ventas con rapidez, pero también frustrado por la mediocridad del entorno y la falta de reconocimiento. Vive rodeado de compañeros que, como él, sobreviven gracias a estafas menores y promesas vacías. Esa sensación de estancamiento es lo que lo impulsa a buscar algo más grande, «el gran golpe» que lo saque de esa rutina.

Su vida cambia cuando es reclutado para participar en un nuevo proyecto dirigido por Kelly Grant, un magnate carismático que promete enormes ganancias mediante la venta de participaciones en una mina de oro en Arizona. Grant seduce a sus empleados con discursos motivacionales, oficinas lujosas y un estilo de vida ostentoso, presentándose como un líder visionario capaz de convertirlos en millonarios. Penny se integra rápidamente al equipo y comienza a destacar, pero pronto percibe inconsistencias en el negocio y señales de que la mina podría no ser tan rentable como se anuncia. Al mismo tiempo, se siente atraído por Caitlin Carlson, la sofisticada pareja de Grant, con quien inicia una relación en secreto. La tensión entre la ambición profesional y el deseo personal lo coloca en un dilema moral: seguir adelante con un esquema que podría ser fraudulento o arriesgarlo todo al confrontar la verdad. Penny y Caitlin deciden casarse en secreto.

Posteriormente, Penny se dirige al banco donde se le informa que su esposa acaba de retirar todos los fondos de su cuenta. Penny descubre que el negocio de Grant es una fachada construida sobre promesas vacías y manipulación psicológica. El supuesto proyecto minero resulta ser un engaño cuidadosamente diseñado para explotar la confianza de los vendedores y de los inversores. La relación con Caitlin lo obliga a cuestionar no solo su carrera, sino también su identidad y sus valores, ya que ella representa tanto la atracción personal como el vínculo con el mundo corrupto de Grant.

Penny se enfrenta a la magnitud del fraude y comprende que ha sido utilizado como una pieza más en el juego de Grant. Aunque logra reconocer la verdad, su ambición y sus decisiones lo dejan atrapado en un callejón sin salida: ni obtiene la riqueza prometida ni logra consolidar su relación con Caitlin. La película concluye con un tono sombrío, mostrando las consecuencias de la ambición desmedida y que el «gran negocio» era en realidad una ilusión.

Reparto

Producción

En 1999, el productor Cary Woods le propuso a Gregory Mosher dirigir el proyecto. Woods lo seleccionó basándose en la amplia experiencia como director de teatro de Mosher y, en particular, por haber dirigido la obra Glengarry Glen Ross. Al director le interesó la relación entre los personajes de Vince Vaughn y Julia Ormond, y «cómo la negativa de Vince a bajar la guardia es precisamente lo que lo conduce a este lío».[3] Tanto Woods como Mosher querían a Vaughn en el papel protagónico y el proyecto tomó impulso después de que el actor aceptó el papel.[6] Mosher admiraba el trabajo de John A. Alonzo y lo eligió como director de fotografía, y consideraba que aún tenía «ese ojo de los años 1970». Para el director, el guion escrito por William Wheeler era una «historia de los años 1970», marcando su diferencia con el cine contemporáneo. «Es un mundo totalmente desquiciado y, aun así, la decencia importa, el amor importa, la confianza importa, el honor importa», opinó sobre la trama del filme.[3] Mosher agregó que la concibió como «una película a lo Bob Rafelson».[4] Vaughn se interesó por el guion porque le «fascinaba» el mundo de las ventas. En cierto punto, sus dos padres se habían dedicado a las ventas,[7] y él mismo tenía experiencia como telemarketer.[8]

El rodaje tuvo lugar durante el año 2000 en Los Ángeles. Acostumbrado al extenso trabajo de análisis en el teatro, Mosher disfrutó del estilo directo y práctico de los actores de cine. «No creo haberle dicho más de diez cosas a Vince durante todo el rodaje. Solo pequeños detalles, detalles técnicos. Ya sabes, él entendió al personaje», recordó el director. Como los actores no necesitaban mucha dirección, Mosher dedicó más tiempo a interactuar con el equipo de cámaras.[3]

Estreno

La cinta se estrenó el 1 de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2000.[9] En abril del año siguiente, se proyectó en el Festival de Cine de Los Ángeles.[3] El 6 y 7 de noviembre del mismo año se proyectó en el Festival de Cine de Londres.[10] Independent Pictures planeaba estrenar la cinta en los cines estadounidenses en febrero de 2001; sin embargo, la distribuidora se declaró en bancarota y los derechos pasaron a New Line Cinema, que a su vez vendió el filme al canal de televisión Bravo.[4] The Prime Gig tuvo un estreno limitado el 14 de septiembre de 2001.[11] Al año siguiente se editó en DVD.[5]

Recepción

Según el periódico The Guardian «la actuación es bastante intensa y las escenas están bien tramadas», pero el filme «resulta un poco desgastado: una imitación pálida de Glengarry Glen Ross y Boiler Room». Sin embargo, se ve compensado por «el final abrupto y sorprendente de la historia» y «solo por esos últimos cinco minutos, The Prime Gig merece la pena».[10] El sitio web IndieWire también la comparó con Glengarry Glen Ross y señaló que la cinematografía de John A. Alonzo «recaptura con nitidez la atmósfera de los años 1970».[12] La crítica de la revista Time Out concluyó: «Nada de esto es tan preciso como podría ser, pero Mosher capta bien el ambiente sórdido de estos buscadores de dinero, y todo termina con la nota justa de un amargo auto-desprecio».[13]

Referencias

Enlaces externos

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