Villaverde de Guareña
municipio de la provincia de Salamanca, España
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Villaverde de Guareña es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de La Armuña. Pertenece al partido judicial de Salamanca y a la Mancomunidad La Armuña.[2][3]
| Villaverde de Guareña | ||
|---|---|---|
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Iglesia de San Cornelio y San Cipriano | ||
| Ubicación de Villaverde de Guareña en España | ||
| Ubicación de Villaverde de Guareña en la provincia de Salamanca | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Provincia |
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| • Comarca | La Armuña | |
| • Partido judicial | Salamanca | |
| • Mancomunidad | La Armuña | |
| Ubicación | 41°03′50″N 5°31′35″O | |
| • Altitud | 828[1] m | |
| Superficie | 15,87 km² | |
| Núcleos de población | Cañadilla (despoblado), Villaverde | |
| Población | 128 hab. (2025) | |
| • Densidad | 8,07 hab./km² | |
| Gentilicio |
villaverdense villaverdino, -a | |
| Código postal | 37428 | |
| Alcaldesa (2023) | María del Carmen Gil Martín (Villaverde Crece) | |
Su término municipal está formado por la localidad de Villaverde de Guareña y Cañadilla, ocupa una superficie total de 15,87 km² y según los datos demográficos recogidos en el padrón municipal elaborado por el INE en el año 2025, cuenta con una población de 128 habitantes.
Geografía
Integrado en la comarca de La Armuña, se sitúa a 17 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la Autovía de Castilla A-62 entre los pK 222 y 223, además de por la carretera N-620, alternativa convencional a la anterior.
El relieve del municipio es predominantemente llano, oscilando la altitud entre los 858 y los 819 metros. Destaca el cerro Cañada (857 metros) al noreste. El pueblo se alza a 831 metros sobre el nivel del mar.
| Noroeste: La Vellés | Norte: Pajares de la Laguna | Noreste: La Orbada |
| Oeste: Pedrosillo el Ralo | Este: Pitiegua | |
| Suroeste: Pedrosillo el Ralo | Sur: Gomecello | Sureste: Cabezabellosa de la Calzada |
Historia
Fundado por los reyes de León en la Edad Media, Villaverde de Guareña quedó encuadrado en el cuarto de Armuña de la jurisdicción de Salamanca, dentro del Reino de León, denominándose entonces Speola.[4] Con la creación de las actuales provincias en 1833, Villaverde de Guareña quedó encuadrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.[5]
En el año 1845, Pascual Madoz describe a Villaverde de Guareña como un lugar de terreno llano, secano y despejado de mediana calidad, que goza de buen clima, que constaba de cien casas de un solo piso para noventa y dos vecinos, con algunos pozos y pocas comodidades. Tenía una escuela de instrucción primaria, a la que acudían cincuenta y ocho niños, una iglesia parroquial servida por un cura de segundo ascenso, un cementerio, y las alquerías de Cañada y Cañadilla. Allí se producía trigo, centeno, cebada, garbanzos y guisantes, había ganado lanar, vacuno y de cerda y caza menor.[6]
El 2 de julio de 1916, la localidad cambió su denominación oficial de Villaverde por la de Villaverde de Guareña.[7] Toma este apelativo geográfico de un pequeño riachuelo afluente del río Guareña situado a unos metros del vecindario.
El códice de Villaverde de Guareña
En el año 1480, los Reyes Católicos concedieron un privilegio en favor del lugar de Villaverde. Dicha merced consistía en que allí, "todos los hombres buenos de Villaverde serían francos de tropas y levas", es decir, serían libres de atender a los soldados, y no estarían obligados a prestar carros, animales y otros bienes o servicios para el traslado o acomodación de tropas militares o sus familias y equipajes, ni estarían obligados a participar en el reclutamiento para el servicio militar y nutrir las filas del ejército en la guerra. Como testigo de aquella visita, se conserva un sello de plomo del rey Fernando VII que data del año 1814 y un códice encuadernado en cuero, con manuscritos datados de 1523 hasta 1833, en el que encontramos nueve cédulas reales sucesivas de todos los monarcas de la corona española que han sucedido a los Reyes Católicos desde Juana I y Carlos I hasta Fernando VII, junto con numerosas tomas de razón de las autoridades administrativas de la ciudad de Salamanca.
El Privilegio se hizo vigente en la ciudad de Córdoba el 31 de julio de 1482, y podemos asumir que fue de gran valor para los ciudadanos de Villaverde, ya que se aseguraron de renovarlo al principio de cada nuevo reinado, hasta la gobernación del rey Fernando VII en 1814, cuando se dejó de renovar debido a que, tras la proclamación de la Constitución española en las Cortes Generales de Cádiz, en el año 1812, conocida como la Pepa, en el artículo 172 cita como novena restricción de la autoridad del rey el no poder conceder privilegios exclusivos a personas ni corporación alguna.
Sin embargo, Fernando VII derogó la Constitución y reinstauró el absolutismo en 1814, pudiendo renovar así todos los privilegios. Tras su muerte, esto cambió con la promulgación de nuevo de la Constitución en España en 1837, durante la regencia de María Cristina de Borbón, madre de Isabel II. De la lectura de la Constitución, se concluye que la Monarquía queda bajo el control de las Cortes, como deseo explícito de la Nación española, hasta el punto de que son las Cortes las que designan una retribución anual al rey, al heredero y a los demás infantes (art. 213). En el art. 172, en el que se enumeran la lista de “restricciones de la autoridad del Rey”, además de no poder conceder privilegios, aparece que no puede obstaculizar la convocatoria de Cortes ni la celebración de sesiones ni tampoco disolverlas.
En el muro del evangelio de la iglesia del pueblo, había una gran pintura conmemorando este acontecimiento (no conservada debido al mal estado en el que se encontraba la iglesia antes de su restauración en el año 1990) y una hornacina, sí conservada, donde se custodiaba este Privilegio.[8][9][10]
Geografía humana
Demografía
Cuenta con una población de 128 habitantes (INE 2025).
| Gráfica de evolución demográfica de Villaverde de Guareña[11] entre 1842 y 2021 |
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color #99B2FF Población de derecho según los censos de población del INE color #007fcc Población de hecho según los censos de población del INEEn estos censos se denominaba Villaverde: 1842, 1857, 1860, 1877, 1887, 1897, 1900 y 1910[12] |
Núcleos de población
El municipio se divide en dos núcleos de población, que poseían la siguiente población en 2019 según el INE.[13]
| Núcleo de población | Población |
|---|---|
| Villaverde de Guareña | 141 |
| Cañadilla | 0 |
Monumentos y lugares de interés
Iglesia parroquial de San Cornelio y San Cipriano
La iglesia parroquial de Villaverde de Guareña, declarada bien de interés cultural el 29 de julio de 1993,[14] es conocida popularmente como una de las tres "catedrales" de La Armuña, junto a las iglesias de Palencia de Negrilla y Villares de la Reina.
Tuvo su origen en el siglo XVI, es de estilo gótico y renacentista, posee una sola nave de forma rectangular que se estrecha en la parte de adelante formando la capilla mayor. La tribuna, que se alza a los pies de la nave, se levantó en 1601 por Francisco Vasallo y Francisco Hernández, está dividida en tres tramos mediante arcos de medio punto, realizados por la escuela del gran Rodrigo Gil de Hontañón, con una magnífica portada meridional, un bello altar de la segunda mitad del siglo XVIII de grandes dimensiones, que ocupa todo el frente de la Capilla Mayor, realizado seguramente por Miguel Martínez o de alguno de los Monroy y que cuenta con imágenes y pinturas de otro retablo anterior, ensamblado a comienzos del siglo XVII por Antonio González Ramiro, las cuales son 10 imágenes de Santos, 8 pinturas en tabla, 20 ángeles (sin contar con los de las peanas), 6 estatuas y 4 altos relieves de gran calidad y todo esto dividido por seis altas columnas de estilo corintio.
En su interior, no se encuentra punto alguno de madera o piedra sin dorar o pintar, a excepción de la puerta y la cajonera de la sacristía. La iglesia además también cuenta con otros 4 retablos más otro en la sacristía con varias ondas de santos, un amplísimo coro que ocupa toda la parte de atrás de la iglesia y descansa sobre una elegante y artística balaustrada, un púlpito de forma octogonal, una sacristía adosada al lateral que cuenta con un Ecce Homo, dos relieves de la Oración del Huerto y del Prendimiento, dos espejos en forma de cornucopia y una cajonera de nogal con dibujos labrados en relieve.
Como parroquia fue unas de las que más cofradías tuvo en la antigüedad, estas eran dueñas de numerosas fincas, cuyos beneficios por arriendo se destinaban a sus propios fines y a la iglesia. Así, existieron la Cofradía del Santísimo Sacramento, la de la Vera Cruz, la de San Bartolomé, la de las Animas Benditas, la del Santo Cristo de Sordos, la del Dulcísimo Nombre de Jesús, las de San Roque, San Cornelio y San Cipriano y las de Santa Águeda, Santa Teresa, la Inmaculada y el Apostolado de la Oración.
Entre las bellísimas imágenes que alberga se encuentran la de los patronos San Cornelio y San Cipriano, la de San Juan Bautista, Santa Ana, Santa Bárbara, la Santísima Trinidad, La Virgen, San Juan al pie de la Cruz y la Purísima Concepción. En el resto de la iglesia destacan un alto relieve de la Santísima Trinidad, un pelícano[15] portátil de madera que sirve como sagrario del Señor Padre en el Jueves Santo, la pila de agua bendita (labrada en forma de concha), un pozo, una torre a los pies del monumento rematada en lo alto con un campanario, un cementerio en el lateral opuesto y la bella imagen gótica del Cristo de Sordos.[8]
Cristo de Sordos
Existe una leyenda sobra la procedencia del Cristo que cuenta que, en el siglo XVI, mientras un campesino labraba sus tierras en la alquería de Sordos (situada entre los pueblos Gomecello y Villaverde) descubrió enterrada en la tierra una cruz y en ella un Cristo de notables dimensiones y muy bien conservado. El campesino comunicó a los vecinos su hallazgo y todos se pusieron de acuerdo en que había que trasladar la imagen a una iglesia, el problema vino a la hora de decidir cuál. Gomecello era el pueblo más cercano y la consideró suya, así que envió un carro tirado por dos lucidos bueyes para que cargaran al Cristo, qué para sorpresa de todos, no fueron capaces de hacerlo. Cuando les llegó el turno a los de Villaverde, lo intentaron de forma más sencilla con un carro tirado por una pareja de vacas flacas, que, raudas, enfilaron el camino a su pueblo y pudieron conducir hasta allí al Cristo. Así pues, se entendió que el Cristo de Sordos pertenecía a Villaverde por voluntad divina, y todos lo respetaron.
El Cristo, una vez encontrado, se reformó para convertirlo en paso procesionable, añadiéndole unas andas barrocas con angelitos en los ángulos en el siglo XVII y una corona de plata en el año 1935. La espalda, inicialmente hueca, se cubrió con una tela de lino encolada y policromada, añadiendo esta policromía a todo el cuerpo del Cristo.
La devoción surgida en torno a este Santo Cristo, que se inició poco después de su aparición en el despoblado de Sordos, es absoluta y sentida por todos sus nativos hasta en lo más profundo de sus almas, y ha sido gracias a sus limosnas que se ha enriquecido constantemente su altar y los objetos de culto. Con él relacionan el Privilegio concedido pocos años antes por los Reyes Católicos. La imagen se vuelve más azulada cuando va a llover, dicen los del pueblo. Hasta ahí llega su fe en la intercesión de este “su” adorado Cristo.
En cuanto a la imagen en sí, es de finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. Es una obra gótica tallada en madera policromada y de autor desconocido. Su rostro, aunque aparece muerto, presenta una apariencia tranquila e impasible y vuelto hacia la derecha. El paño, que cae hasta por debajo de las rodillas, anudado a su derecha y dejando marcada la pierna, presenta los característicos pliegues en “V”. Lleva el pelo partido en dos, con ondulaciones hacia los hombros, originalmente sin corona, barba redondeada, los ojos y la boca entreabiertos, las piernas cruzadas y los pies sujetos por un solo clavo.[8]
Asimismo, también en época medieval, cabe señalar la donación en 1136 de Topas y San Cristóbal de la Cuesta realizada por el rey Alfonso VI de León en favor del obispado de Salamanca,[16] así como las de las localidades de Arcediano y Negrilla de Palencia, pasando a conformar señoríos catedralicios dependientes del obispo salmantino.[17] En el año 1480 se documenta un privilegio real vinculado a Villaverde de Guareña, concedido por los Reyes Católicos por el que sus vecinos quedaban "francos de tropas y levas". Como testigo de aquello se conserva un códice medieval encuadernado en cuero, cuyo contenido data entre los años 1523 a 1833, y un sello de plomo de Fernando VII del año 1814.[18][9][10]

