En 2024, De Aldama fue señalado como uno de los principales intermediarios en el llamado caso Ábalos, una trama de corrupción relacionada con la adjudicación de contratos públicos durante la pandemia de COVID-19. Según la Fiscalía Anticorrupción, actuó como comisionista entre empresarios y representantes públicos, facilitando contratos millonarios para el suministro de mascarillas. Se le acusa de establecer empresas en Portugal para transferir al extranjero las ganancias generadas, valoradas en unos 6,7 millones de euros.[1]
El 8 de enero de 2026 Aldama admitió todos los delitos en el caso Koldo, pero pidió la aplicación de un rebaja de las penas de siete años de prisión por su colaboración.[4]
Paralelamente, De Aldama ha sido investigado por su presunta implicación en una trama de fraude fiscal en el sector de los hidrocarburos. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil lo sitúa, junto a su socio Claudio Rivas, como ideólogo y máximo responsable de una organización criminal que habría defraudado a la Hacienda Pública más de 182 millones de euros mediante el impago del IVA en la comercialización de combustibles.[5]
Se filtra al periodismo una grabación de la investigación de Antonio Balas de la Unidad Central Operativa (UCO) de España entre Alejandro Hamlyn López Tapias presidente del Grupo Hafesa de energía y el abogado Jacobo Teijelo, quien explica acerca del contrabando de petróleo venezolano desde los depósitos de República Dominicana a través de una empresa propiedad de Delcy Rodríguez y Víctor de Aldama registrada en Ginebra, manejada por un sobrino de Rodríguez para ser vendido a una empresa en Algeciras y luego depositado en Gibraltar, comprado a 30 dólares el barril y colocado al mercado al precio del momento que variaba entre los 100 dólares el barril.[6]
Aldama también estuvo implicado en el «Delcygate», una polémica reunión en enero de 2020 entre el entonces ministro Ábalos y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto de Barajas. Según la UCO, Aldama negoció con Rodríguez la compra de 104 lingotes de oro por 68,5 millones de dólares para Bancasa, y su presencia en el aeropuerto fue clave en la operación.[7][8]
En marzo de 2025, Aldama afirmó en una entrevista en El programa de Ana Rosa: «Hay tres personas, que son los fontaneros o llamémoslo las cloacas del PSOE, que están bajo mando de Santos Cerdán. Son Javier Pérez Dolset, Jacobo Teijelo y Leire Díez. Se están poniendo en contacto con empresarios y gente para ofrecerles indultos y para ofrecerles tratos de favor siempre y cuando declaren contra mí, mientan sobre mí».[9][10] Esta afirmación fue corroborada el 28 de mayo, cuando el diario El Mundo desveló que Leire Díez se reunió con un comandante de la Guardia Civil imputado en el caso Ábalos, Rubén Villalba, para silenciar a De Aldama y evitar que revelara información comprometedora a cambio de protección judicial y rehabilitación de su cargo.[11]
En junio de 2025, Aldama protagonizó un tenso enfrentamiento público con Leire Díez, exmilitante del PSOE, durante una rueda de prensa en Madrid. Díez, quien se defendía de acusaciones relacionadas con la obtención de información comprometedora sobre miembros de la UCO, fue interrumpida por Aldama, quien la acusó de mentir y la calificó de «sinvergüenza». Este episodio intensificó la crisis política y generó una intensa reacción mediática y política.[12][13]