El yacimiento paleontológico Cañada Paris II es un yacimiento paleoicnológico, lo que quiere decir que en él se pueden encontrar icnitas o huellas fosilizadas.[6]
Las icnitas son rastros producidos en vida, por lo que muestran la relación directa entre los organismo y el sedimento, y las encontramos en el mismo lugar donde se formaron. Dependen tanto de leyes biológicas como de principios estratigráficos, lo cual supone que al hacer su hay que tener en cuenta la información paleoambientaldue los restos óseos.[6]
El yacimiento Cañada Paris es un importante enclave paleontológico del tránsito jurásico-cretácico. En el queda documenta la presencia de distintos grupos de organismos identificables por sus huellas fósiles, lo que técnicamente se conoce como icnotaxones.[6]
El yacimiento se localiza en el techo de un estrato de areniscas de grano medio a grueso con un espesor de 1’10 metros. La capa de areniscas presenta una base erosiva sobre un tramo de margas grises, donde se aprecian bioclastos de fauna marina como equinodermos y ostreidos. La base de esta secuencia está formada por arcillas rojas. En opinión de los expertos, el conjunto del yacimiento puede interpretarse como una playa con pendiente hacia el SW, en una zona donde la línea de costa tenía una orientación NW-SE. Puede deducirse que las huellas fueron impresas en la trasplaya (backshore), esto es la zona de playa por encima del nivel medio de la pleamar, o bien en la parte superior de la anteplaya (upper foreshore), esto es la zona de playa situada entre los niveles de pleamar y bajamar.[6]
Las icnitas se organizan en dos rastros principales, prácticamente paralelos, de sentido norte-sur:[5]
- un rastro de más de ocho metros de longitud atribuible a un dinosaurio saurópodo, constituido por 15 a 17 icnitas que corresponden a conjuntos mano-pie producidos por el paso del dinosaurio. Siendo este yacimiento el que nos muestra la primera presencia del rastro de un dinosaurio saurópodo en la comarca de Los Serranos, descubrimiento que aumenta su valor y manifiesta su rareza , por lo que se convierte en una zona paleontológica de relevancia.[6] También pueden reconocerse otras icnitas aisladas o asociadas en conjuntos mano-pie aisladas, atribuibles a dinosaurios saurópodos de gran tamaño.[5]
- El segundo rastro, de unos seis metros de longitud, es atribuible a un dinosaurio terópodo bípedo de talla media y se compone de entre cinco y seis icnitas tridáctilas.[7]
Como todo BIC, el yacimiento Cañada París II tiene un entorno de protección, dentro de él se encuentra el yacimiento Cañada París I, que ha proporcionado restos óseos de dinosaurios, así como coprolitos, escamas y dientes de peces, dientes de cocodrilos y pterosaurios, restos de anfibios y lacértidos, así como fragmentos de cáscaras de huevo de arcosaurios.[5][7]
El yacimiento de Cañada Paris I, es un yacimiento de microvertebrados y macrovertebrados mesozoicos constituido por un nivel de unos tres metros de potencia de arcillas masivas intercaladas entre sendos niveles de areniscas fluviales. Las arcillas presentan coloraciones verdosas en la base y hacia techo gradan a tonalidades rojizas. El yacimiento ha proporcionado restos óseos de dinosaurios así como una rica variedad de restos directos e indirectos de microvertebrados continentales, entre los que destacan coprolitos, escamas y dientes de peces, dientes de cocodrilos y pterosaurios, restos apendiculares de anfibios y lacértidos, así como fragmentos de cáscaras de huevo de arcosaurios indeterminados. Periodo geológico: jurásico superior (Titonico-Berriasiense)[1]
Este yacimiento ha sido descrito por C. de Santisteban, B. Vila y M. Suñer en 2007 en las IV Jornadas Internacionales sobre paleontología de dinosaurios y su entorno realizadas en Salas de los Infantes, Burgos.[6]
La gestión y conservación de estos yacimientos está bajo la responsabilidad del Museo Paleontológico de Alpuente, que es el que se encarga de promover la preservación y divulgación de este patrimonio. Es uno de los pocos yacimientos puestos en valor, y por ello visitable.[8]