Ángela Mª Murillo Bordallo nació en la localidad pacense de Almendralejo en 1952. Se licenció en Derecho y trabajó en un juzgado de Lora del Río (Sevilla), con veinticinco años (1980). Tras ingresar en la Carrera Judicial con veintisiete años, ejerció en San Sebastián y Valencia. Fue inspectora delegada del Consejo General del Poder Judicial; magistrada en la Audiencia Nacional, sección penal (1977); y presidenta de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional (2008).
En su larga carrera jurídica fue ponente de juicios muy mediáticos como: Operación Nécora contra el narcotráfico (1993-1994), caso UCIFA (Unidad Central de Investigación Fiscal y Antidroga); las tarjetas black, la salida a bolsa de Bankia; el Clan de los Charlines; Argentia Trust, sobre la organización terrorista islamista GIA (1999), Operación Temple (2002), el proceso contra Al Qaeda en España, el excomisario José Villarejo, o el juicio por el secuestro del Alakrana (2011).[3] [2]
También intervino en el macrojuicio conocido como juicio Ekin, o "18/98" desarrollado en Madrid entre el 21 de noviembre de 2005 y el 19 de diciembre de 2007. En él, fueron juzgados 56 presuntos miembros de los aparatos político, financiero, mediático e internacional del Grupo Terrorista ETA. El proceso concluyó con la condena de 47 de los procesados por integración o colaboración con banda criminal. Entre ellos, el líder de EH-Bildu Arnaldo Otegi. [4] En ese mismo juicio vivió uno de los momentos más duros en lo personal por la grave enfermedad de su pareja, que falleció finalmente, y a quien acompañó cada noche en el hospital tras concluir las sesiones como presidenta del tribunal.[5]
Falleció el viernes 13 de febrero de 2026, a los 74 años, tan sólo dos años después de dejar la carrera judicial.[6]