Esta educadora chilena nació en Santiago en el último cuarto del siglo XIX, en el seno de una familia de políticos y diplomáticos.. El contacto familiar con la actividad educativa despertó en ella una vocación que le llevó en 1907 a fundar la Escuela Normal Santa Teresa, una de las instituciones más significativas en Chile de la formación de maestras.
Aunque Adela fue autodidacta, sus largos años dedicados a la educación y su red de relaciones internacionales -especialmente significativos son sus contactos con pedagogos del movimiento de la Escuela Nueva- hicieron que se convirtiera en una de las educadoras chilenas mejor preparadas de su tiempo.[4]
La Escuela Normal Santa Teresa nació en un período en que en Chile se debatía la Ley de Instrucción Primaria Obligatoría, que finalmente fue aprobada en 1920.[5] Esta institución privada, única con estas características que otorgaba título oficial, posibilitó la preparación de promociones de maestras chilenas que, durante buena parte del siglo XX colaboraron en la construcción de una sociedad moderna a través de la educación.
Fruto de su experiencia y de la comunicación epistolar con Ovide Decroly fue la publicación de su método simultáneo para la enseñanza de la lectoescritura, Paso a Paso, de amplia divulgación en Chile.
En 1926 Adela Edwards conoció a Carmen Cuesta del Muro que viajó a Chile con un grupo de la Acción Católica de la Mujer, hecho que favoreció a partir de ese momento el contacto y relación de Adela con la Institución Teresiana, quien se encargó de la Escuela Normal Santa Teresa a partir de 1928, hasta 1973, año en que debido a la reforma educativa de Chile, se cerraron las Escuelas Normales, pasando la formación de maestros a la Universidad.[6]
Adela desempeñó algunos cargos públicos en el ámbito educativo, como el de Presidenta de las Escuelas Normales Particulares, y miembro de algunos comités organizados por el gobierno chileno.
En 1932, en los últimos años de su vida, recibió el reconocimiento del gobierno de Chile a su contribución a la educación en ese país, concediéndole el título honoris causa de profesora normalista.[7]