Carmen Cuesta del Muro
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Madrid (España)
| Carmen Cuesta del Muro | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
3 de agosto de 1890 Palencia (España) | |
| Fallecimiento |
28 de julio de 1968 (77 años) Madrid (España) | |
| Nacionalidad | Española | |
| Educación | ||
| Educada en | Universidad Central | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogada, profesora y política | |
| Cargos ocupados | Miembro de la Asamblea Nacional Consultiva (1927-1930) | |
| Miembro de | Institución Teresiana | |
Carmen Cuesta del Muro (Palencia, 3 de agosto de 1890-Madrid, 28 de julio de 1968) fue educadora y abogada española, la primera en alcanzar el grado de Doctora en Derecho. Fue secretaria de la Asamblea Nacional Consultiva de la dictadura de Primo de Rivera.[1]
Cuesta obtuvo el título de Maestra Elemental en 1906 y el de Maestra Superior en 1908 en la Escuela Superior del Magisterio de Madrid.[2] Fue la primera española en alcanzar el grado de Doctora en Derecho,[3] con su tesis titulada La sociedad de gananciales, que defendió en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en 1930.[4][5]
Dedicó su vida a mejorar la formación de las mujeres y a defender sus derechos en la vida política y social desde el pensamiento católico.[6] Desde su escaño en la Asamblea Nacional defendió los derechos civiles de la mujer. Como colaboradora de Pedro Poveda, dirigió la primera Residencia Universitaria Femenina de España de la Institución Teresiana en 1914.[3]
Además, Cuesta impulsó la organización seglar Acción Católica de la Mujer que defendía la creación de institutos femeninos de enseñanza secundaria y defendió los derechos de las mujeres en los debates sobre la reforma del Código Civil.[7]
En 1928 viaja a Chile y a lo largo de veinte años en distintos países de América realiza una intensa actividad educativa, participa en congresos, conferencias y contribuye a la fundación de centros pedagógicos y residencias universitarias de la Institución Teresiana.[8]
Biografía
Hija de un médico de Salamanca recibió un educación exquisita que fue ampliando con distintos estudios. Curso la carrera de maestra y al finalizar continuó su formación en la Escuela de Estudios Superiores del Magisterio en la sección de Ciencias, que finalizó en 1915 perteneciendo a la cuarta promoción de este centro. Y ya desde esos primeros años comenzó su actividad de conferenciante y docente. En el Centro obrero de las Damas Catequistas de Madrid impartió las primeras conferencias, cuya recopilación dieron lugar a su primera publicación La vida del obrero. Tuvo su primera etapa de docencia oficial como profesora en la Escuela Normal de Teruel.[9]
En 1918 se traslada a Madrid donde dirige la primera Residencia Universitaria de la Institución Teresiana[10] hasta 1922 en que es nombrada profesora de Sociología de la Escuela de Hogar y Profesional de la Mujer de Madrid. En esos años tuvo relación con María de Maeztu, directora de la Residencia de Señoritas, el otro centro de Madrid para mujeres universitarias. Poco después es la primera directora del Instituto Católico Femenino de Madrid, centro de estudios de Segunda Enseñanza creado en 1923.[11] En el Congreso Nacional de Educación Católica, celebrado en mayo de 1924, desarrolló el tema La acción social de la mujer a favor de la educación primaria. Durante esos años colaboró también activamente con la puesta en marcha de la Acción Católica de la mujer, asociación con la que realizó un primer viaje a América, Argentina y Chile desarrollando allí una gran actividad como conferenciante.
Se licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid en 1926 y obtuvo el doctorado en la Universidad Central, siendo la primera mujer doctora en derecho en España, con la tesis La sociedad de gananciales, el de diciembre de 1928 obteniendo la calificación de sobresaliente.[12] Durante la presidencia del Gobierno de Primo de Rivera fue llamada a formar parte de la Asamblea Nacional donde actuó como secretaria de la Sección de Educación e Instrucción. Fueron muy destacadas sus intervenciones en la defensa de los derechos de la mujer. Sus aportaciones fueron fundamentalmente orientadas a reclamar la patria potestad de la mujer, no de modo subsidiario como señalaba entonces el Código Civil, sino con carácter solidario. Estos cambios se introdujeron en el Código Civil en 1981, ya en democracia. Es considerada una de las mujeres, que en el primer tercio del siglo XX defendió los derechos de la mujer militando en un feminismo católico activo junto a María de Echarri, entre otras, defendiendo el desarrollo integral de la mujer como persona, el desempeño de un trabajo profesional y su presencia cualificada en la sociedad en distintos campos, como la educación, la cultura y la administración de la vida pública. Uno de los aspectos concretos, presente en las grandes discusiones de los años veinte, formando parte de la cuestión del sufragio universal, era el derecho de la mujer al voto y su condición de electora y elegible. Destacaron sus intervenciones en la Asamblea Nacional en los años 1927 y 1928, haciendo oir por primera vez voces femeninas en un órgano consultivo y de cierta participación ciudadana. Algunas de las ideas que defendió en esa época, quedaron reflejados unos años después en unos artículos recopilados en una publicación en 1933, que llevó como título general La mujer y el derecho.[13] Fue secretaria e impulsó el nacimiento y desarrollo de la Asociación de Cooperadoras Técnicas de la Institución Teresiana, que aglutinaba a profesoras de Escuela Normal e Inspectoras de Instrucción primaria con la finalidad de impulsar el desarrollo educativo, cultural y social de la mujer.
En 1933 se trasladó a Chile, donde conoció y colaboró con Adela Edwards, fundadora de la Escuela Normal Santa Teresa de Santigo de Chile, primer centro privado con titulación oficial. Carmen Cuesta estrenó su actividad en Chile participando en el Congreso de Pedagogía celebrado en Santiago en 1934. Permaneció en tierras americanas veinte años desarrollando una actividad incansable en Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia y Méjico, organizando o participando en congresos, conferencias, asociaciones y ligas femeninas, contribuyendo al desarrollo y fundación de institutos pedagógicos, universidades, residencias universitarias femeninas y centros de educación profesional.[14]