Elecciones provinciales de Río Negro de 1983
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| Elecciones provinciales de 1983 Gobernador para el período 1983-1987 36 escaños de la Legislatura Provincial | |||||||||||
| Fecha | Domingo 30 de octubre de 1983 | ||||||||||
| Tipo | Provincial | ||||||||||
| Demografía electoral | |||||||||||
| Hab. registrados | 195 344 | ||||||||||
| Votantes | 167 683 | ||||||||||
| Participación | |||||||||||
| 85.84 % | |||||||||||
| Votos válidos | 157 507 (93,93%) | ||||||||||
| Votos en blanco | 8495 (5,07%) | ||||||||||
| Votos nulos | 1681 (1,00%) | ||||||||||
| Resultados | |||||||||||
| Osvaldo Álvarez Guerrero – UCR | |||||||||||
| Votos | 82 989 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 21 | ||||||||||
| 52.69 % | |||||||||||
| Mario Franco – PJ | |||||||||||
| Votos | 58 129 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 15 | ||||||||||
| 36.91 % | |||||||||||
| Edgardo Bagli – PDC | |||||||||||
| Votos | 3694 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 2.35 % | |||||||||||
| Mario Larreguy – MID | |||||||||||
| Votos | 3594 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 2.28 % | |||||||||||
| Domingo López Oribe – PPR | |||||||||||
| Votos | 3229 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 2.05 % | |||||||||||
| Otros candidatos | |||||||||||
| Votos | 5872 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 3.73 % | |||||||||||
| Resultados por departamento | |||||||||||
| Composición de la Legislatura Provincial | |||||||||||
21 UCR |
15 PJ | ||||||||||
Gobernador de la provincia de Río Negro | |||||||||||
Titular Carlos F. San Juan Régimen militar |
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Las elecciones generales de la provincia de Río Negro de 1983 tuvieron lugar el domingo 30 de octubre del mencionado año con el objetivo de restaurar las instituciones democráticas constitucionales y autónomas de la provincia después de más de siete años de la intervención federal provocada por el golpe de Estado de 1976, que llevó a que la Argentina fuera gobernada por una dictadura militar. Se realizaron al mismo tiempo que las elecciones presidenciales y legislativas a nivel nacional. Se trató de las quintas elecciones rionegrinas desde la provincialización del territorio en 1958, así como las primeras del presente período democrático argentino. Bajo la constitución provincial entonces vigente, debía elegirse un Gobernador y 36 bancas de la Legislatura Provincial, componiéndose los poderes ejecutivo y legislativo de la provincia para el período 1983-1987. Al mismo tiempo, se eligió a las autoridades locales de los numerosos municipios de la provincia, compuestos por un intendente con un mandato de dos o cuatro años que ejercería el poder ejecutivo y un Concejo Deliberante a cargo del poder legislativo.
Estos comicios se polarizaron entre el gobernador antes del golpe, Mario Franco, del Partido Justicialista (PJ), elegido en 1973, y el ex diputado nacional Osvaldo Álvarez Guerrero, de la Unión Cívica Radical (UCR), que en los anteriores comicios se había ubicado en el tercer puesto. Otros nueve partidos políticos presentaron candidatos a gobernador y listas legislativas, pero se consideró durante toda la campaña que la competencia era entre Álvarez Guerrero y Franco.[1][2]
Al igual que a nivel nacional, el peronismo tenía una elevada expectativa de triunfo y dada su tradicional hegemonía, se esperaba que Franco ganara las elecciones, aunque por un margen más estrecho de lo habitual.[2] Sin embargo, la elección resultó en un aplastante triunfo para Álvarez Guerrero, que obtuvo el 52,69% de los votos (porcentaje más alto de la historia electoral rionegrina) y se impuso en diez de los trece departamentos de la provincia, mientras que Franco sufrió una amplia y hasta entonces impredecible derrota al ubicarse en el segundo puesto con el 36,91% de los votos y se impuso solo en los tres departamentos restantes. Ante la polarización entre el radicalismo y el peronismo, las terceras fuerzas se vieron diezmadas y no pudieron representar una competencia coherente, viéndose incluso fuera del legislativo provincial, que fue exclusivamente bipartidista con 21 escaños ocupados por la UCR y 15 por el PJ. La participación fue del 85,84% del electorado registrado.[3]
Álvarez Guerrero asumió su cargo el 10 de diciembre de 1983, dando inicio a una marcada hegemonía radical sobre el distrito, que se prolongaría por casi tres décadas hasta 2011, con el peronismo como principal oposición, el mayor período de tiempo que el radicalismo ha ocupado la gobernación de una provincia argentina.[4][5]
Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que derrocó al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón e instauró una dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, todas las provincias de Argentina fueron intervenidas. En Río Negro se dio este caso, siendo depuesto el gobernador constitucional Mario Franco y reemplazado brevemente por Néstor Rubén Castelli como interventor de facto.[4] Este fue sucedido un mes más tarde por Aldo Luis Bachmann, que se mantuvo en el cargo por dos años hasta la llegada a la intervención del contraalmirante Julio Alberto Acuña, el cual fue el interventor que más tiempo duró en el cargo (1978-1982). Tras la derrota del régimen en la Guerra de las Malvinas, que apresuró el colapso de la Junta Militar, el fracaso bélico contribuyó a que en Río Negro cayera también la intervención de Acuña, que era una de las figuras del ejército más ligadas al dictador Leopoldo Galtieri y que más favorecían el conflicto con el Reino Unido. Acuña fue reemplazado por un civil, Carlos Fernando San Juan, que se encargó de administrar la transición democrática en la provincia, en paralelo con la que se realizaba a nivel nacional.[1][4]
Reglas electorales
La constitución promulgada el 10 de diciembre de 1957 establecía las siguientes autoridades provinciales y sus respectivos criterios de elección:
- Gobernador electo por mayoría simple.
- 36 diputados, la totalidad de los miembros de la Legislatura Provincial. Electos por toda la provincia con 21 bancas reservadas para el partido más votado y 15 a los demás partidos, en proporción de los votos que hubieren logrado usando el cociente Hare. El número de parlamentarios provinciales se incrementó considerablemente con respecto al anterior proceso electoral, en el cual solo fueron elegidos 23 legisladores.
Candidaturas
Los partidos políticos nacionales con seccional en Río Negro habían fundado una «Multipartidaria rionegrina», paralela al organismo nacional y única de su tipo en el interior del país, que tenía como objetivo estudiar las problemáticas del distrito rionegrino en general, saliendo a la luz en un comunicado titulado La Coincidencia y firmado el 18 de julio de 1982, un año antes del colapso del régimen tras la derrota militar y el inicio del período de transición. La Multipartidaria se acabó disolviendo con la convocatoria a elecciones y el inicio de las campañas de empadronamientos, que dieron comienzo al enfrentamiento entre los partidos políticos de cara a los inminentes comicios.[1] Doce partidos políticos obtuvieron personería jurídica en Río Negro para poder presentarse a los comicios, once de ellos de carácter nacional y uno de ellos de carácter provincial. La antinomia política volvió a reducirse a un enfrentamiento entre el Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR), partidos representantes de los dos principales movimientos nacionales.[1][4]
Dentro de los dos principales partidos existieron pujas internas por las candidaturas.[1] En el radicalismo, la competencia comenzó cuando el exdiputado Osvaldo Álvarez Guerrero anunció su precandidatura a finales del año 1982, por medio del Movimiento de Renovación y Cambio (MRC), que a nivel nacional encabezaba Raúl Alfonsín. La Línea Nacional, que postulaba a Fernando de la Rúa como sucesor del difunto Ricardo Balbín, hasta entonces hegemónica dentro de la UCR, postuló al viedmense Tomás Rébora. Mientras que el Movimiento de Afirmación Yrigoyenista (MAY), liderado por Luis León, postuló a Luis Arias. Un cuarto candidato que se barajó originalmente fue Norberto Blanes, ministro de Economía durante el régimen militar que ya había sido candidato en 1973, ubicándose en el tercer puesto, aunque su postulación se descartó debido a la impopularidad creciente de los políticos relacionados con la dictadura.[1] La candidatura de Álvarez Guerrero, sin embargo, alarmó a las figuras del balbinismo y otros sectores, incluso dentro del propio alfonsinismo, se opusieron a él, bajo el alegato de que un candidato oriundo de Bariloche tenía escasas posibilidades de triunfo debido al bajo caudal de votos que la ciudad representaba. Finalmente, una lista de «Unidad Radical» (compuesta por la Línea Nacional, el MAY, y el alfonsinismo disidente de Julio Dehais) para competir en las internas, retirándose los candidatos balbinistas en favor de Luis Arias, con el fin de evitar la candidatura del líder alfonsinista. Sin embargo, Álvarez Guerrero ganó finalmente las internas luego de acusar a la lista unitaria de coludir con el gobierno de facto y con el peronismo, lo que provocó una indignación general en las filas juveniles del partido.[1] La lista radical para diputados provinciales la encabezó el también alfonsinista Horacio Massaccesi.[4]
En el Partido Justicialista, la candidatura de Mario Franco se consideró natural por tratarse del primer gobernador peronista de la provincia (el segundo electo) y una de las figuras más destacadas del movimiento en la provincia. Franco pudo presentarse luego de lograr un indulto a su favor, habiendo permanecido inhabilitado durante el régimen militar. Franco pertenecía al sector «ortodoxo» dentro de la interna justicialista, y debió enfrentar un movimiento opositor denominado Corriente de Opinión Interna del Justicialismo o simplemente Corriente de Opinión Interna (COI), que se encolumnó detrás de las figuras de Omar Lehner y Remo Costanzo, el cual tomaría el control del partido después de la derrota electoral. Franco venció a Lehner en forma abrumadora, un resultado que para su sector del justicialismo pareció anticipar una victoria local, teniendo en cuenta que la candidatura de Álvarez Guerrero, a pesar de su triunfo en las primarias, no gozaba del apoyo de todo el aparato partidario de la UCR. La seguridad del sector franquista en la victoria llevó a que se excluyera a la COI del armado de listas legislativas y municipales, lo que desató el rechazo de muchos de estos a apoyar su candidatura.[1]
En el plano de los terceros partidos, el único partido provincial en participar fue el Partido Provincial Rionegrino (PPR), liderado por el exgobernador de facto Roberto Requeijo, que había quedado en segundo lugar en las anteriores elecciones provinciales, superando al radicalismo. Sin embargo, de cara a las elecciones de 1983, el PPR se debilitó debido al creciente desprecio público a los partidos de algún modo relacionados con los regímenes de facto anteriores, presentando al empresario Domingo López Oribe como aspirante a la gobernación.[4] Entre los demás partidos nacionales postularon candidatos el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Partido Intransigente (PI), el Partido Comunista (PCA), el Movimiento al Socialismo (MAS), el Partido Demócrata Progresista (PDP), el Partido Obrero (PO), y el Frente de Izquierda Popular (FIP). No se presentaron ni las dos herederos del histórico Partido Socialista (PSD y PSP) ni la naciente Unión del Centro Democrático (UCeDé). Dos de los partidos participantes en las elecciones de 1973, la Nueva Fuerza (NF) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), se habían disuelto para entonces, siendo la Nueva Fuerza sucedida en la práctica por la UCeDé y el PST por el MAS en 1982.[6][7]






