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Flujo (psicología)

estado mental From Wikipedia, the free encyclopedia

Flujo en la psicología positiva, también conocido coloquialmente como estar en la zona o totalmente concentrado, es el estado mental en el que una persona que realiza alguna actividad está completamente inmersa en una sensación de atención enfocada y energizada, plena implicación y disfrute del proceso de la actividad. En esencia, el flow se caracteriza por la absorción total en lo que uno hace y por una transformación resultante en la percepción del tiempo.[1] El flow es la fusión de la acción y la conciencia; el estado de encontrar un equilibrio entre la habilidad y el nivel de desafío de la tarea. Requiere un alto nivel de concentración. El flow se utiliza como una habilidad de afrontamiento para el estrés y la ansiedad cuando se persigue de forma productiva una actividad de ocio que se ajusta al conjunto de habilidades de la persona.[2]

Una niña con cabello largo y castaño se concentra en enhebrar hilo rosa a través de hilo blanco, en un campo deportivo
Concentrarse en una tarea, un aspecto del flujo.

Presentado por primera vez en el libro de 1975 Beyond Boredom and Anxiety del psicólogo húngaro-estadounidense Mihály Csíkszentmihályi,[3][4] el concepto ha sido ampliamente citado en una variedad de campos (y es particularmente reconocido en la terapia ocupacional).

El estado de flow comparte muchas características con la hiperconcentración.[5] Sin embargo, la hiperconcentración no siempre se describe de manera positiva. Algunos ejemplos incluyen pasar “demasiado” tiempo jugando videojuegos o quedar placenteramente absorbido por un aspecto de una tarea o trabajo en detrimento del conjunto de la tarea. En algunos casos, la hiperconcentración puede “capturar” a una persona, haciendo que parezca desenfocada o que inicie varios proyectos, pero complete pocos. La hiperconcentración se menciona a menudo “en el contexto del autismo, la esquizofrenia y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), condiciones que tienen consecuencias sobre las capacidades atencionales”.[5]

El flow es una experiencia individual y la idea detrás de este concepto se originó en la teoría de la psicología del deporte sobre la Zona Individual de Funcionamiento Óptimo. La individualidad del concepto de flow sugiere que cada persona tiene su propia área subjetiva de flow, en la que funcionaría mejor según la situación. Es más probable experimentar flow en niveles moderados de activación psicológica, ya que es poco probable que la persona se sienta abrumada, pero tampoco subestimulada hasta el punto del aburrimiento.[6]

Componentes de flujo

Niño concentrado en una actividad.

Según Csikszentmihalyi,[7] los componentes de una experiencia de flujo son los siguientes:

  1. Objetivos claros (las expectativas y normas se pueden percibir y los objetivos son alcanzables apropiadamente con el conjunto de habilidades y destrezas).
  2. Concentración y enfoque, un alto grado de concentración en un limitado campo de atención (una persona relacionada con una única actividad tendrá la oportunidad para enfocar y profundizar en el asunto).
  3. Retroalimentación directa e inmediata (éxitos y fallos en el curso de la actividad son obvios, así el comportamiento puede ser ajustado como se necesite).
  4. Equilibrio entre el nivel de habilidad y el desafío (la actividad no es ni demasiado fácil ni demasiado complicada).
  5. La actividad es intrínsecamente gratificante, así no se nota el esfuerzo cuando se ejecuta.

...con los siguientes resultados:

  1. Una pérdida del sentimiento de autoconocimiento, la fusión entre acción y conciencia.
  2. Distorsión del sentido del tiempo, se altera la percepción subjetiva de la experiencia temporal.
  3. Un sentimiento de control personal sobre la situación o actividad.
  4. Cuando se está en el estado de flujo, las personas llegan a estar absorbidas en sus actividades, y el foco de conciencia se reduce a la actividad misma, acción y conciencia se fusionan.

No todos los componentes son necesarios para conseguir una experiencia de flujo.

Origen del término

El estado de flujo es llamado así, debido a que durante las entrevistas de Csikszentmihalyi durante 1975 las personas describían sus experiencias usando la metáfora de una corriente que les llevaba hacia adelante. El concepto psicológico flujo como llegar a estar absorbido por una actividad, no tiene relación de esta manera con la expresión anglosajona "ir con la corriente", que significaría conformismo.

En los primeros artículos escritos al respecto, el estado recibió el nombre de "experiencia autotélica", en donde la segunda palabra deriva de las griegas auto ("propio" o "por uno mismo") y telos (meta), refiriendo al hecho de que las actividades que producen este estado se realizan por el placer que proporcionan, sin pensar en el beneficio externo que producen[8]

Flujo de grupo

Existe más de un tipo de flujo. El flujo grupal (o flujo de equipo) es notablemente diferente del flujo independiente, ya que es inherentemente mutuo. El flujo grupal es alcanzable cuando la unidad de desempeño es un grupo, como un equipo o un conjunto musical. Cuando los grupos cooperan para acordar objetivos y patrones, es mucho más probable que ocurra el flujo social, comúnmente conocido como cohesión grupal. Si un grupo aún no ha entrado en flujo, un desafío a nivel de equipo puede estimular al grupo a armonizar.[9] El flujo grupal es diferente del flujo solitario sincronizado, en el cual un grupo experimenta simultáneamente flujo individual. El flujo grupal ocurre de manera interpersonal, en la que la presencia de los demás es inherente a la causa del estado de flujo.[10]

En investigaciones presentadas en una revisión publicada por PLOS ONE,[10] Pels et al. afirmaron: «Los contextos grupales introducen muchas variables adicionales que hacen que los individuos actúen, piensen y sientan de manera diferente durante situaciones grupales en comparación con situaciones solitarias». Debido a estas variables adicionales, la causa y el efecto del flujo son considerablemente diferentes y únicos respecto a la experiencia del flujo individual, lo que aporta evidencia de la existencia de un estado de flujo separado: el flujo grupal.

Fisiología del flujo grupal

Snijdewint[11] estudia la correlación de los efectos fisiológicos en grupos que informan simultáneamente un estado de «flujo». Esta investigación concluye que, entre muchos estudios similares, cuando un participante informa experimentar un estado de flujo (ya sea en sincronización o debido a un entorno grupal), existen similitudes en los desencadenantes cardiovasculares[12] que experimentan los participantes.

Aplicaciones

Aplicaciones sugeridas por Csíkszentmihályi frente a otros practicantes

Solo Csíkszentmihályi parece haber publicado sugerencias para aplicaciones extrínsecas del concepto de flujo, como métodos de diseño para parques infantiles destinados a provocar la experiencia de flujo. Otros practicantes del concepto de flujo de Csíkszentmihályi se centran en aplicaciones intrínsecas, como la espiritualidad, la mejora del rendimiento o la autoayuda.

Educación

La teoría del estado de flujo sugiere que, cuando los individuos se encuentran en un estado de flujo, experimentan una profunda inmersión, concentración y motivación intrínseca en sus actividades.[13] En el contexto educativo, el flujo se ha asociado con un mayor compromiso del alumnado, que es un determinante clave del éxito en el aprendizaje.

Numerosos estudios han examinado la relación entre el flujo y el compromiso estudiantil, demostrando asociaciones positivas. Por ejemplo, Csíkszentmihályi y Larson (1984) encontraron que los estudiantes que informaron experimentar flujo durante sus tareas académicas mostraron mayores niveles de compromiso, concentración y disfrute. De manera similar, Cho y Lee (2017) descubrieron que las experiencias de flujo se correlacionaban positivamente con el compromiso estudiantil en un entorno universitario.[14]

La investigación sobre el estado de flujo también ha explorado su impacto en los resultados de aprendizaje, como la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la creatividad. Cuando los estudiantes se encuentran en un estado de flujo, es más probable que experimenten una mayor sensación de concentración, enfoque y motivación intrínseca, lo que puede conducir a mejores resultados de aprendizaje.[15]

Los estudios han demostrado que las experiencias de flujo pueden mejorar los procesos cognitivos relacionados con el aprendizaje. Por ejemplo, Schüler y Brunner (2009) encontraron que los estudiantes universitarios que informaron estar en un estado de flujo mientras estudiaban demostraron una mejor recuperación de la información y resolución de problemas. Además, estudios de Simons y Dewitte (2004) y Jackson y Csíkszentmihályi (1999) revelaron que las experiencias de flujo influyeron positivamente en la creatividad y la innovación entre los estudiantes.[cita requerida]

Música

Los músicos, especialmente los improvisadores solistas, pueden experimentar un estado de flujo mientras tocan su instrumento.[16] Las investigaciones han demostrado que los intérpretes en un estado de flujo presentan una mayor calidad de ejecución en comparación con cuando no se encuentran en dicho estado.[17]

En un estudio realizado con pianistas clásicos profesionales que interpretaron piezas varias veces para inducir un estado de flujo, se encontró una relación significativa entre el estado de flujo del pianista y su frecuencia cardíaca, presión arterial y los principales músculos faciales. A medida que el pianista entraba en el estado de flujo, la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuían, y los músculos faciales principales se relajaban. Este estudio destacó además que el flujo es un estado de atención sin esfuerzo. A pesar de dicha atención sin esfuerzo y de la relajación general del cuerpo, la interpretación del pianista durante el estado de flujo mejoró.[18]

Los grupos de percusionistas atraviesan un estado de flujo cuando perciben una energía colectiva que impulsa el ritmo, algo a lo que se refieren como entrar en el groove o sincronización. De manera similar, los bateristas y bajistas suelen describir un estado de flujo cuando sienten el pulso juntos como estar en el pocket.[19]

Los investigadores han medido el flujo mediante subescalas como el equilibrio entre desafío y habilidad, la fusión de acción y conciencia, objetivos claros, retroalimentación inequívoca, concentración total, sensación de control, pérdida de autoconciencia, transformación del tiempo y experiencia autotélica.[20]

Deportes

El flujo puede darse en deportes exigentes como el concurso completo de equitación.

El concepto de estar en la zona durante una actuación deportiva encaja con la descripción de la experiencia de flujo de Csíkszentmihályi. Las teorías y aplicaciones de estar en la zona y su relación con una ventaja competitiva atlética son temas estudiados en el campo de la psicología del deporte.[21]

La experiencia de flujo ha recibido una atención considerable dentro de la psicología del deporte, con Jackson realizando investigaciones cualitativas sobre el flujo en atletas de élite.[22][23][24]

Jackson fue coautor junto con Csíkszentmihályi del libro Flow in Sports.[25] En un estudio cualitativo sobre atletas de la División I de la NCAA, el 94 % describió el estado de flujo como una fusión de acción y conciencia, caracterizada por ser sin esfuerzo y automática.[26]

Las influyentes obras de Timothy Gallwey sobre el «juego interior» de deportes como el golf y el tenis describieron el entrenamiento mental y las actitudes necesarias para «entrar en la zona» e interiorizar plenamente el dominio del deporte.[27]

Roy Palmer sugiere que «estar en la zona» también puede influir en los patrones de movimiento, ya que una mejor integración de las funciones reflejas conscientes y subconscientes mejora la coordinación. Muchos atletas describen la naturaleza sin esfuerzo de su rendimiento al lograr sus mejores marcas personales.[28][29][30]

Muchas artes marciales como el budō japonés contienen aspectos del flujo psicológico.[31] El campeón de artes marciales mixtas y maestro de karate Lyoto Machida utiliza técnicas de meditación antes de los combates para alcanzar el mushin, un concepto que, según su descripción, es en todos los aspectos equivalente al flujo.

El piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna, durante la clasificación del Gran Premio de Mónaco de 1988, explicó: «Ya estaba en la pole, […] y simplemente seguí. De repente era casi dos segundos más rápido que cualquiera, incluido mi compañero de equipo con el mismo coche. Y entonces me di cuenta de que ya no estaba conduciendo el coche de forma consciente. Lo estaba conduciendo por una especie de instinto; estaba en una dimensión diferente. Era como si estuviera en un túnel».[32]

Religión y espiritualidad

En tradiciones yóguicas como el Raja Yoga, se hace referencia a un estado de flow[33] en la práctica de Samyama, una absorción psicológica en el objeto de la meditación.[34]

Juegos y videojuegos

El flow en los juegos y los videojuegos se ha vinculado con las leyes del aprendizaje como parte de la explicación de por qué los juegos de aprendizaje (el uso de juegos para introducir contenidos, mejorar la comprensión o aumentar la retención) tienen el potencial de ser efectivos.[35] En particular, el flow es intrínsecamente motivador, lo cual forma parte de la ley de la disposición (law of readiness). La condición de retroalimentación, requerida para el flow, se asocia con los aspectos de retroalimentación de la ley del ejercicio. Esto se evidencia en juegos bien diseñados, en particular aquellos en los que los jugadores se desempeñan en el límite de su competencia, guiados por objetivos claros y retroalimentación constante.[36] Las emociones positivas asociadas al flow se vinculan con la ley del efecto. Las experiencias intensas de estar en un estado de flow están directamente asociadas con la ley de la intensidad. Así, la experiencia de jugar puede resultar altamente atractiva y motivadora en la medida en que cumple con muchas de las leyes del aprendizaje, las cuales están inextricablemente conectadas con la creación del flow.

En los juegos, a menudo se puede lograr mucho a nivel temático mediante un desequilibrio entre el nivel de desafío y el nivel de habilidad. Los juegos de terror suelen mantener los desafíos significativamente por encima del nivel de competencia del jugador para fomentar una sensación continua de ansiedad. Por el contrario, los llamados “juegos de relajación” mantienen el nivel de desafío muy por debajo de la competencia del jugador, con el fin de lograr el efecto opuesto.[37] El videojuego Flow fue diseñado como parte de la tesis de maestría de Jenova Chen para explorar las decisiones de diseño que permiten a los jugadores alcanzar el estado de flow, ajustando dinámicamente la dificultad durante el juego.[38]

Mejora el rendimiento; al denominar el fenómeno como “trance televisivo” (TV trance), un artículo de BYTE de 1981 señalaba que “los mejores parecen entrar en un trance en el que juegan pero no prestan atención a los detalles del juego”.[39] El objetivo principal de los juegos es crear entretenimiento a través de la motivación intrínseca, la cual está relacionada con el flow; es decir, sin motivación intrínseca es prácticamente imposible establecer el flow.[40] A través del equilibrio entre habilidad y desafío, el cerebro del jugador se activa, con la atención comprometida y la motivación elevada.[36] De este modo, el uso del flow en los juegos ayuda a fomentar una experiencia placentera, lo que a su vez incrementa la motivación y atrae a los jugadores a continuar jugando. En consecuencia, los diseñadores de juegos se esfuerzan por integrar los principios del flow en sus proyectos.[41] En términos generales, la experiencia de juego es fluida y resulta intrínsecamente gratificante a nivel psicológico, independientemente de las puntuaciones o los logros dentro del juego cuando se alcanza el estado de flow.[36]

Lugar de trabajo

Las condiciones de flow, definidas como un estado en el que los desafíos y las habilidades están equilibrados, desempeñan un papel importante en el lugar de trabajo.[42] Dado que el flow está asociado con el logro, su desarrollo puede tener implicancias específicas para un mayor nivel de satisfacción y rendimiento en el trabajo. Investigadores del flow, como Csikszentmihályi, sostienen que pueden implementarse ciertas intervenciones para potenciar y aumentar el flow en el ámbito laboral, mediante las cuales las personas obtendrían “recompensas intrínsecas que fomentan la persistencia” y aportan beneficios.

En su trabajo como consultor, Csikszentmihályi enfatiza la identificación de actividades y entornos propicios para el flow y, posteriormente, el reconocimiento y desarrollo de características personales que incrementen las experiencias de flow. La aplicación de estos métodos en el lugar de trabajo puede mejorar la moral al fomentar una mayor sensación de felicidad y logro, lo cual puede estar correlacionado con un aumento del desempeño. En su reseña del libro de Mihály Csikszentmihályi Good Business: Leadership, Flow, and the Making of Meaning, Coert Visser introduce las ideas presentadas por Csikszentmihályi, entre ellas la noción de “buen trabajo”, en el que se “disfruta hacer lo mejor posible al mismo tiempo que se contribuye a algo que va más allá de uno mismo”.[43] A partir de ello, Visser presenta herramientas mediante las cuales directivos y empleados pueden crear una atmósfera que incentive el buen trabajo. Algunos consultores sugieren que se utilice el método de muestreo de experiencias (EMS, por sus siglas en inglés) con individuos y equipos en el lugar de trabajo para identificar cómo se está empleando actualmente el tiempo y hacia dónde debería redirigirse el foco con el fin de maximizar las experiencias de flow.[44]

Para alcanzar el flow, Csikszentmihályi establece las siguientes tres condiciones:

  • Las metas son claras
  • La retroalimentación es inmediata
  • Existe un equilibrio entre la oportunidad y la capacidad

Csikszentmihályi sostiene que, con un aumento de las experiencias de flow, las personas experimentan un “crecimiento hacia la complejidad”. Las personas prosperan a medida que aumentan sus logros y, con ello, se produce un desarrollo de una mayor “complejidad emocional, cognitiva y social”.[43]

El flujo a través de las culturas

En un artículo de 2016 coescrito con el investigador japonés Kiyoshi Asakawa, Csikszentmihalyi hace énfasis una vez más en que el flujo es un estado identificado en diversas culturas del mundo e interpretado de diversas maneras pero siempre con elementos comunes. Luego de los primeros artículos al respecto que publicó en journals de psicología en la década de 1960, Csikszentmihalyi recibió diversas cartas de colegas de diferentes países, pero sobre todo asiáticos, describiendo estados similares que se identificaban en sus respectivas culturas.[10]

La primera de esas cartas fue de un filósofo de la India, quien encontraba similitudes entre el flujo y el consejo que el dios Krishna, disfrazado de encargado de las caballerizas, le da a Arjuna, el líder de una batalla que sostienen dos ejércitos de una familia hindú: "No te preocupes, no pienses, sólo déjate llevar por la tarea que tienes frente a ti. Pelea con coraje y guía a tus hombres como puedas. Ganes o pierdas, eso no importa mientras hagas tu mayor esfuerzo"[10]

El investigador considera que las diferencias entre culturas tienen que ser aún estudiadas y comparadas, pero afirma que eran de esperarse, además de que no presentan problema teórico alguno mientras la experiencia que lleva al estado de flujo sea fenomenológicamente equivalente a través de las variaciones locales.

Algunos otros ejemplos que menciona de estado de flujo en otras culturas, filosofías o textos antiguos son:

  • El concepto yu del taoísmo temprano que habla de un estado similar a "caminar sin tocar el piso".
  • La historia del carnicero Ting, incluida en un texto taoísta. Se decía que el carnicero era tan hábil que apenas tenía que tocar a un animal con su cuchillo para convertirlo en pedazos, y mientras realizaba su tarea, Ting cantaba y bailaba.
  • Las experiencias reportadas de ancianos y ancianas de Corea mientras leen textos religiosos.
  • El estado en el que se encuentran jóvenes motociclistas japoneses que participan en desfiles de bosozuku en Tokio y Kyoto.
  • Las experiencias reportadas de indígenas navajos mientras cabalgan detrás de su ganado a través de las planicies de Arizona.
  • El estado en el que entran mujeres de aldeas indias mientras tejen alfombras que les impiden darse cuenta del paso del tiempo por lo que piden a sus hijos les avisen cuándo deben preparar la comida.
  • El estado de éxtasis que reportan viejos granjeros de los Alpes italianos producido por el hecho de cuidar a su ganado y ver su hierba crecer.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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