Jazz fusión
género musical que se desarrolló a finales de la década de 1960
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En la música, se denomina fusión a la «conjunción de dos o más estilos distintos, para producir una forma única e identificable por separado de ellos», según la definición de Clayton y Gammond.[1] Se habla de jazz fusión cuando uno de estos estilos es el jazz. La denominación fue aplicada por primera vez al jazz por el productor Denis Preston, a mediados de los años 1960.
Trompeta
Batería
Guitarra
Contrabajo
Piano
Saxofón
Teclado
Fliscorno
Órgano Hammond
Bajo
Flauta
Congas
Bongos
Otros instrumentos de percusión
Voz
| Jazz fusión | ||
|---|---|---|
| Orígenes musicales | Jazz, rock, blues rock, cool jazz, bebop, modal jazz, R&B. | |
| Orígenes culturales | Mediados del siglo XX en Estados Unidos, Europa y otras partes del mundo | |
| Instrumentos comunes |
Trombón Trompeta Batería Guitarra Contrabajo Piano Saxofón Teclado Fliscorno Órgano Hammond Bajo Flauta Congas Bongos Otros instrumentos de percusión Voz | |
| Popularidad | Muy alta en Europa, Japón y Estados Unidos en las décadas de los años 1960 a 2010, y con seguidores en todo el mundo | |
| Subgéneros | ||
| Jazz latino - Bossa jazz - Jazz étnico - Acid jazz - Third Stream - Jazz rap - Jazz rock - Acid rock | ||

Para muchos autores, toda la historia del jazz es un proceso de fusión con otras músicas. Ello es especialmente así respecto de las músicas de origen latino, cuyos impulsos recibió en etapas diferentes y con diversa intensidad.[2] A partir de los años 1960, la ósmosis se produjo también con otras muchas músicas de origen diverso: música clásica, folclore de Asia y África, música hindú y el rock.
El gran éxito comercial y la fuerte consolidación de la fusión con el rock (el jazz rock), ha hecho que, en buena medida, el término Jazz fusión haya acabado aplicándose con carácter preferente, aunque no excluyente, a este tipo de fusión. Algunos autores, incluso, los consideran sinónimos.[3]
Jazz-rock
Desde la primera mitad de la década de 1960, se produce en Gran Bretaña un proceso de acercamiento del rock a elementos jazzísticos, dentro del llamado rock progresivo, con bandas como Graham Bond Organization, Colosseum, Cream o Soft Machine, y músicos como John McLaughlin, Jack Bruce, Ginger Baker, Steve Winwood y otros.[4] Pero será a final de esa década, y en Estados Unidos, donde se delimiten claramente las dos líneas principales de evolución de la fusión entre jazz y rock:
- Los grupos de rock con metales, denominados por algunos autores como Big Bands de rock (Blood, Sweat & Tears, Chicago, Chase, The Flock, CCS, etc.).
- El jazz fusión que impulsa Miles Davis con su álbum Bitches Brew (CBS, 1969), y que tiene un importante número de representantes en las décadas de los 70 y los 80: Chick Corea, Tony Williams, Herbie Hancock, Larry Coryell, Stanley Clarke, Jeff Beck, Tom Scott & The L.A. Express, Mahavishnu Orchestra, Weather Report, David Sanborn o Pat Metheny, extendiéndose a Europa (Nucleus, Magma, Focus, etc.).
El género se asentó de forma sólida, hasta el punto de que en la mayor parte del jazz moderno, es decir, del jazz contemporáneo que no sigue la línea principal del bop (mainstream), es posible reconocer elementos del mismo. Gary Burton se refería a ello cuando indicó que "más que influencia del rock sobre el jazz, es que ambos tenemos las mismas raíces".[5]
Jazz latino
El jazz latino es una rama del jazz que se nutre de la fusión de ritmos y formas originarias de la música latina, sobre todo la cubana y la brasileña, con elementos propios del jazz.
Su conformación como un subgénero definido se produce en 1943 con el surgimiento del jazz afrocubano y años más tarde con la creación de la bossanova en 1957. No obstante, la influencia de la música latina en el jazz está presente desde los primeros tiempos de este. El jazz latino con el tiempo se enriqueció con otras influencias musicales procedentes de Argentina, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Colombia y el resto de Latinoamérica.
Afrocubano
En los primeros tiempos del jazz ya se produjo una temprana incorporación de elementos hispanos a la música hot. De hecho, los ritmos de habanera, calinda, contradanza o fandango eran usuales en la música de Nueva Orleans.[6] Uno de los compositores de los que bebió profundamente el hot, Louis Moreau Gottschalk (1829-1869) estuvo muy influido por la música cubana y, especialmente, por el compositor Manuel Samuell. Tanto el ragtime como las primeras bandas hot recogieron abundantemente el material de Gottschalk.[7] Pero, en general, toda la cultura que genera el primigenio jazz, es una cultura criolla, con una música propia resultado de la fusión de otras.[8]
La presencia de elementos hispanos se mantuvo en el jazz de los años 20 y 30, aunque sin la intensidad necesaria para gestar una verdadera fusión. Sin embargo, a mitad de los años 1940, la influencia cubana sobre el bop generó un estilo de fusión cuyo mejor exponente fue la big band de Machito, crisol en el que se fundieron los ritmos cubanos y las frases jazzísticas,[9] y cuya influencia se extendió a un gran número de músicos, entre ellos Dizzy Gillespie, quien lo bautizó como cubop o bop afrocubano,[10] aunque finalmente quedó recogido en la historia del jazz como jazz latino. Entre sus ejecutores más destacados, además de los citados, están: Chano Pozo, Tito Rodríguez, Mario Bauzá, Dámaso Pérez Prado, Chico O'Farrill, Ray Barretto, Johnny Pacheco, Eddie Palmieri, Carlos "Patato" Valdés, Tito Puente, Tata Güines, Irakere o Paquito D'Rivera.
El propio jazz latino ha devuelto la influencia a la música del Caribe, dando lugar a formas híbridas como la salsa, con bandas destacadas como Fania All Stars.
La bossa nova y el jazz brasileño
Con frecuencia incluido entre los supuestos de fusión latina, la bossa nova es el resultado de la interacción entre los conceptos jazzísticos, que se extienden por Brasil en la década de 1950, con la música afrobrasileña tradicional, y especialmente con la samba, el candomblé y otras de carácter regional. Esta mezcla se concretará en una serie de locales de Copacabana que, desde finales de la Segunda Guerra Mundial, venían ofreciendo sesiones de una música bailable muy influenciada por el West Coast jazz.[11] El género ha dado un gran número de músicos de proyección mundial: Antonio Carlos Jobim, Joao Gilberto, Astrud Gilberto, Vinicius de Moraes, Dorival Caymmi, Baden Powell, etc.
En una interesante re-fusión, la bossa nova desembarcó en Estados Unidos influyendo a su vez al propio cool jazz, dando lugar a un género nuevamente mixtificado que se denominó inicialmente samba jazz, como consecuencia del gran éxito del álbum homónimo de Stan Getz, en 1962, aunque luego se conoció más adecuadamente como bossa jazz. Un buen número de músicos trabajaron de forma preeminente en este estilo (Charlie Byrd, Laurindo Almeida, Roy Harte, Sergio Mendes o Flora Purim), aunque la mayor parte de los músicos de jazz recogieron ejemplos del género en sus repertorios: Quincy Jones, Kenny Dorham, Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Chick Corea, etc.[12] La bossa nova, además, influyó de forma definitiva a la música pop brasileña.
Menos masivamente conocida, pero extraordinaria en cuanto a su calidad musical es la vertiente del jazz brasileño de vanguardia desarrollado desde los años sesenta por Hermeto Pascoal, Sivuca, Heraldo do Monte, Egberto Gismonti, Nana Vasconcelos, Arrigo Barnabé y Airto Moreira entre otros. Este estilo combina los recursos del post bop, sumado a la música contemporánea europea, con la riquísima y compleja variedad de ritmos afrobrasileños de la zona noreste de Brasil, tales como el chorinho, forró, samba, Ciranda, Maracatú, baiao, frevo, entre otras. Esto, sumado a la creatividad y el afán de experimentación de quienes desarrollaron este estilo, dio lugar a formas muy originales de jazz latino.
Tango-jazz
La fusión entre el tango y el jazz comenzó a consolidarse a mediados del siglo XX, impulsada por el interés de músicos de ambos géneros en explorar nuevas posibilidades armónicas, rítmicas e interpretativas. Entre sus antecedentes más representativos se encuentra la colaboración entre Gerry Mulligan y Astor Piazzolla, plasmada en el álbum Summit (Reunión Cumbre) (1974), donde el lenguaje del tango nuevo se combina con la improvisación y el fraseo característicos del jazz. Paralelamente, el saxofonista Gato Barbieri incorporó en su obra elementos melódicos y expresivos vinculados al tango dentro de un repertorio de jazz y música latinoamericana. Pianistas como Osvaldo Tarantino desarrollaron una trayectoria que integró recursos de ambos géneros, mientras que formaciones posteriores, como Tango Crash, ampliaron esta línea incorporando influencias del jazz contemporáneo, el rock y la música electrónica.
Jazz pop
El "jazz pop" (o "pop-jazz", también llamado "jazzy pop") es música con instrumentos de jazz y una producción suave, comercialmente viable y apta para la radio.[13] En el jazz pop, la música tiene menos improvisación, pero conserva la melodía y el swing del jazz.[14][15] Ejemplos de músicos de jazz-pop son Kenny G, Bob James y George Benson. Frank Sinatra ha sido descrito como un vocalista cuyo estilo fusionaba influencias del jazz con pop tradicional y crooning.[16] Un ejemplo más reciente de un vocalista descrito como jazz-pop es Laufey.[17][18]
Smooth jazz
A principios de la década de 1980, gran parte del género fusión original se integró en otras ramas del jazz y el rock, especialmente en el smooth jazz, un subgénero de fusión comercial influenciado por el R&B, el funk y la música pop.[19] El smooth jazz se remonta al menos a finales de la década de 1960, cuando el productor Creed Taylor trabajó con el guitarrista Wes Montgomery en tres álbumes orientados a la música popular. Taylor fundó CTI Records y muchos intérpretes de jazz consagrados grabaron para CTI, incluidos Freddie Hubbard, Chet Baker, George Benson y Stanley Turrentine. Los álbumes producidos bajo la dirección de Taylor estaban dirigidos tanto a los fans del pop como del jazz. La fusión del jazz y la música pop/rock tomó una dirección más comercial a finales de los años 70 y principios de los 80, en forma de composiciones con una paleta sonora más suave que encajaban perfectamente en la programación de una emisora de rock suave. El artículo de la guía AllMusic sobre la fusión afirma que «desafortunadamente, a medida que se convirtió en un negocio lucrativo y el rock decayó artísticamente desde mediados de los 70, gran parte de lo que se etiquetó como fusión era en realidad una combinación de jazz con música pop ligera y R&B suave».
Michael Brecker y Randy Brecker produjeron jazz con influencias funk con solistas. David Sanborn era considerado una voz «conmovedora» e «influyente». Sin embargo, Kenny G fue criticado tanto por la fusión como por otros géneros. y aficionados al jazz, y algunos músicos, a la vez que se ha convertido en un enorme éxito comercial. El crítico musical George Graham argumenta que el "llamado sonido 'smooth jazz' de gente como Kenny G no tiene nada del fuego y la creatividad que caracterizaron a lo mejor de la escena fusión durante su apogeo en la década de 1970."[20]
Jazz étnico o World-jazz
El carácter reivindicativo y pan-africanista del free jazz impulsó el desarrollo, a mediados de la década de 1960, de una serie de experiencias de fusión con músicas folclóricas de África y Asia, especialmente las procedentes del mundo mediterráneo-arábigo y, sobre todo, indio[21] De hecho, la primera vez que se aplica la denominación de Fusión al jazz, como "márketing comercial" del productor Denis Preston, corresponde a una grabación del saxo alto Joe Harriot con un quinteto de músicos de Calcuta. Músicos como Ravi Shankar o Babatunde Olatunji aportaron elementos de sus culturas que fueron asimilados rápidamente por el jazz, desembocando en experiencias como las del grupo Shakti, Paul Horn, el Paul Winter Consort y muchas otras a caballo con la llamada new age. En la primera década del siglo XXI, la fusión étnica es un elemento usual en la música de bandas como las de Joe Zawinul, Mike Stern, Richard Bona, etc.
Es en este tipo de fusión de origen étnico, donde cabe encuadrar las experiencias de fusión con el flamenco, que tuvieron sus primeros pasos epidérmicos entre las décadas de los 60 y los 70, con Sketches of Spain de Miles Davis y Gil Evans, Flamenco Jazz de Pedro Iturralde y las improvisaciones de Paco de Lucía con Larry Coryell, o con John McLaughlin y Al DiMeola. Después, el género se consolidó de forma más profunda, con músicos como Carles Benavent, Chano Domínguez, Jorge Pardo, Gerardo Núñez y otros.
Otras fusiones
- Jazz metal: es la mezcla entre el jazz fusión y el jazz rock con el heavy metal. Los álbumes de Animals as Leaders, The Joy of Motion (2014) y The Madness of Many (2016), han sido descritos como metal progresivo combinado con jazz fusión. Panzerballett es otro ejemplo de fusión entre jazz y metal.
- Jazz punk: combina elementos del jazz, especialmente la improvisación, con la instrumentación y el estilo interpretativo del punk rock. El término se utilizó por primera vez para describir el álbum Buy de James Chance and the Contortions de 1979. Está estrechamente relacionado con el free jazz, el no wave y el loft jazz, y desde entonces ha inspirado significativamente el post-hardcore y el hip hop alternativo.
- Jazz-funk: mezcla de funk, soul y música R&B con estilos de jazz.[22] Se caracteriza por un fuerte back beat o groove, por la utilización de sonidos eléctricos, y con frecuencia por la presencia de los primeros sintetizadores analógicos.[23]
- Third stream: fusión con el clasicismo europeo
- Nu jazz: fusión con música electrónica
- Modern Creative
- Ska jazz
- Crossover
- M-Base: movimiento con influencias del funk y el hip hop