Giovanni Andrea Doria

general italiano de la República de Génova From Wikipedia, the free encyclopedia

Giovanni Andrea Doria, también conocido como Gianandrea Doria (1539–1606), fue un almirante genovés, sobrino carnal e hijo adoptivo de Andrea Doria. Fue marqués de Tursi y VI príncipe de Melfi (ambos títulos heredados de su relación y su tío).

Nacimiento 5 de febrero de 1539jul. o 5 de febrero de 1540 Ver y modificar los datos en Wikidata
Génova (República de Génova) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 2 de febrero de 1606 Ver y modificar los datos en Wikidata
Génova (República de Génova) Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Génova Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia Casa Doria Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Giovanni Andrea Doria

Giovanni Andrea Doria
Información personal
Nacimiento 5 de febrero de 1539jul. o 5 de febrero de 1540 Ver y modificar los datos en Wikidata
Génova (República de Génova) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 2 de febrero de 1606 Ver y modificar los datos en Wikidata
Génova (República de Génova) Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Génova Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia Casa Doria Ver y modificar los datos en Wikidata
Padres Giannettino Doria Ver y modificar los datos en Wikidata
Ginetta Centurione Oltremarino Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Zanobia Del Carretto Doria Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos
Información profesional
Ocupación Oficial militar, marino y almirante Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Militar Ver y modificar los datos en Wikidata
Rama militar Armada Ver y modificar los datos en Wikidata
Rango militar Almirante Ver y modificar los datos en Wikidata
Conflictos Batalla de Los Gelves, guerras italianas y batalla de Lepanto Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Maestre de la Orden de Santiago Ver y modificar los datos en Wikidata
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Biografía

Era el hijo de Giannettino Doria, y el padre del cardenal Giovanni Doria. Se convirtió en el almirante de la flota genovesa con tan sólo 17 años en 1556, pero tan adelantada carrera no comenzó con buen pie, perdiendo una flotilla de galeras contra los arrecifes de Córcega a causa de una tormenta.

Guerras italianas

Durante durante la reanudación en 1557 de la última guerra italiana, ahora bajo el rey Felipe II, Juan Andrea y su anciano pariente Antonio Doria, con quien mantenía una rivalidad política, salieron con sus escuadrones de galeras. Al tener los franceses y sus aliados muy poco poderío naval comparado con el de Felipe, los genoveses no tuvieron mucho que hacer, dedicándose principalmente a transportar tropas y a expugnar las fortalezas costeras de los rebeldes francófilos de Córcega, donde Andrea Doria se enfrentaba a la rebelión. Ayudaron en particular a transportar los tercios del Duque de Alba a los Estados Pontificios, aliados de Francia.[1]

Los Gelves

En 1560 se le conferiría el mando de una flota cristiana combinada de 100 naves, para una proyectada reconquista de Trípoli en favor de la Orden de Malta. Sin embargo, aunque contaba con el consejo y la ayuda de su tío Andrea, que se abstuvo de participar a causa de su avanzada edad, la expedición se vio enturbiada por una combinación de mala preparación y procederes cuestionables. Llegados a África, Giovanni enfermó de una epidemia causada por los pantanos de la costa africana, y cuando se supo que Pialí Bajá acudía desde Constantinopla con 80 velas, cundió la discordia en el campamento cristiano de la isla de los Gelves, donde había construido un fuerte. Doria urgió a zarpar y huir para no arriesgar la flota española, ya muy perjudicada, pero otros recomendaron quedarse y repeler a Pialí.[2]

La salida de la flota cristiana se vio dificultada además por un viento hostil, con lo que la flota turca les encontró finalmente. En lugar de dar órdenes, Doria cedió al pánico y abandonó su buque insignia para refugiarse en tierra, ocasionando que la flota española quedase sin mando y confusa hasta el punto de desbandarse, por lo que gran parte de ella fue capturada en la consiguiente batalla. Rescatado por Álvaro de Sande de la guarnición del fuerte, Doria propuso reunir a los barcos que hubieran escapado y recabar refuerzos en Sicilia, pero no fue posible. El resultado fue así el descalabro de la operación.[3] Tras regresar Giovanni a Génova falleció el viejo Andrea Doria, que tuvo el único consuelo de que su sobrino había sobrevivido.

Giovanni ocupó el siguiente verano en comandar una veintena de naves, pero debido al desastre ya no era posible oponerse a la flota turca de Dragut, que saqueaba a sus anchas.

Ínterin

Carente de patrono, y desposeído del favor de los grandes militares a causa de sus fracasos, Giovanni ya no volvió a ocupar puestos tan elevados, que él mismo terminaría por reconocer inadecuados para la juventud e inexperiencia que padecía. El joven genovés, siempre más cómodo en la política y el comercio que en el campo de batalla, se centró entonces reorganizar los asuntos comerciales de Génova mientras comenzaba de nuevo con su carrera en la corte de Felipe II.

En 1563 fue llamado para levantar el asedio otomano de Orán. Giovanni esperaba que se le diera el mando de la flota de socorro, pero sólo recibió el mando de la escuadra genovesa, hecho que protestó a Felipe II, pero el rey le convenció de transigir a las órdenes de Francisco de Mendoza por aquella vez.[4] Giovanni decidió no correr ningún riesgo y cedió incluso el mando de la escuadra de Génova a su hermano Pagano, participando exclusivamente como voluntario. En todo caso, la flota de Mendoza fue exitosa, sorpendiendo a la de Dragut cuando se había dividido para traer suministros de Argel, ahuyentándola en el proceso.[5] A la muerte por enfermedad de Mendoza, a pesar de las pretensiones de Doria Felipe nombró como capitán general a García de Toledo, de muy necesaria veteranía.[6]

Al año siguiente, Doria sirvió a las órdenes de Toledo en la conquista del Peñón de Vélez de la Gomera, en donde comandó la colocación de la artillería terrestre y reconoció la fortaleza tras advertir que su guarnición había claudicado. El éxito de la operación le hizo cosechar buenas críticas.[7] Más tarde fue enviado a la colonia genovesa de Córcega para ayudar a reprimir la sublevación francófila de Sampiero Corso, que fue aplastada.[8] Lo mismo hizo en el Gran Sitio de Malta de 1565, en el que llevó a Sicilia parte de la flota que sería usada para desembarcar los refuerzos.[9]

Liga Santa

En 1570, fue llamado por Felipe II para la nueva Liga Santa convocada por el papa Pío V, a las órdenes de Juan de Austria y sus adjuntos Luis de Requesens y Álvaro de Bazán. La campaña no fue fácil para él, ya que Doria mantenía importantes fricciones con la escuadra de Venecia, enemiga ancestral de Génova, además de una rivalidad con el capitán papal Marco Antonio Colonna, al que acusaba con cierta razón de no tener experiencia marítima. Al igual que Requesens, Doria era además poco partidario de comenzar una campaña con el clima de finales de verano. De un modo u otro, así se llegó a la batalla de Lepanto, donde Giovanni comandó el ala derecha cristiana. Algunos le atribuyen a él, y otros a García de Toledo por carta, haber aconsejado a Juan de Austria serrar los adornos de proa de las galeras para aumentar el ángulo de tiro de sus cañones.[10]

Giovanni Andrea Doria

Durante la batalla, Doria tuvo la poca fortuna de quedar ante el almirante turco más experimentado, Uluj Alí, que además tenía casi el doble de naves que él.[10] El genovés vio cómo el otomano extendía su línea hacia el mar, y lo mismo hizo él, presumiblemente buscando evitar que la flota cristiana fuera flanqueada por la derecha. Sin embargo, su movimiento abrió una brecha entre él y el centro cristiano que permitió a Alí penetrar, probablemente lo que el hábil otomano buscaba desde un principio.[11] El movimiento de Doria complicó también que pudieran llegar en su auxilio las dos galeazas de su ala, que no habían podido ser desplegadas antes, quizá por falta de tiempo.[10][12] La situación podría haber dado al traste con toda la batalla, y sólo lo evitó la llegada de refuerzos oportunos, primero Juan de Cardona con varias galeras y luego Bazán con el escuadrón trasero. Rodeado por españoles y genoveses, el turco huyó para no verse cercado cuando se cerró la brecha, pero con la escaramuza quedaron muy maltrechas las galeras de Malta del centro, comandadas por Pietro Giustiniani.[10][11]

La actuación de Doria tuvo una pésima acogida entre las celebraciones de victoria, como lo tuvo el hecho de que, a causa de la situación, su escuadrón fuera el menos dañado, alimentando toda clase de rumores. Se insinuó por ello que Doria se había despreocupado de la flota cristiana para ponerse a salvo, o incluso que seguía designios secretos. El Papa le llamó traidor y anunció que le haría ejecutar si pisaba sus dominios, y recomendó a Felipe II revocar todos sus contratos navales con él.[13] Sin embargo, Requesens defendió su actuación, afirmando que Doria ya se había quejado con anterioridad de que no todas las galeras de su escuadrón le seguían el ritmo, y que ahí estaba el verdadero origen del problema en su ala. Otros testigos incluso postularon que las galeras le habían desobedecido intencionadamente para unirse a la lucha del centro.[13] De un modo u otro, el Vaticano quedó seriamente decepcionado y presionó para que fuese sustituido por su pariente y enemigo Antonio.

La historiografía moderna se encuentra dividida a ese respecto. Doria es acusado alternativamente de cobarde, incompetente, o interesado.[14] Para Capponi, sin embargo, ni estas teorías tienen credibilidad ni hubo ningún gran tropiezo por parte de Doria, sino que la brecha fue causada en efecto por una descoordinación entre las galeras, y señala que, tan pronto como el genovés se dio cuenta de lo que sucedía entre el humo de la batalla, ordenó dar la vuelta y arremeter a Uluj, lo que ayudó a que éste fuera puesto en fuga después.[15] Barbero y Anderson creen que Doria simplemente se vio superado por el experimentado Uluj, que además comandaba un escuadrón muy superior numéricamente,[16][13] y Barbero en particular también reconoce que la tardía respuesta de Giovanni fue vital para que Bazán y los demás pudieran rodear al turco.[13]

Carrera posterior

En 1575, el enfrentamiento entre Giovanni y Antonio, representativo del propio faccionalismo de Génova, le obligó a exiliarse de la república a Nápoles, y se previo incluso una guerra civil para impedir que los sectores francófilos tomasen el poder. Giovanni y Juan de Austria habían preparado cada uno una flota con la que irrumpir en Génova, pero se pudo hallar una solución negociada a los problemas de la república, que continuó en la órbita española. Esto coincidió con un notable ascenso de su importancia en la corte imperial, y en 1582 llegó a ser nombrado capitán de la mar, el propio puesto desempeñado antaño por Juan de Austria y otros superiores.

Sin embargo, debido a que el panorama mediterráneo había cambiado demasiado con la victoria de Lepanto, Doria ya no encontraría oportunidades allí, llegando a solicitar la baja en 1594. Recibió por entonces el puesto de comendador de la Orden de Santiago.

A la muerte del rey, Doria continuó con su papel en la corte de Felipe III. En 1600 ayudó a la expulsión de Génova del francófilo Goffredo Lomellini, y al año siguiente organizó bajo los auspicios del Duque de Lerma un intento de conquistar el centro de piratería berberisca de Argel, para lo que contó con 70 galeras y 10.000 hombres, pero debió abortar el plan después de que un temporal obligase a la flota a regresar a puerto.[17] Murió pocos años después, consecuencia de una mala salud recurrente, aunque dejó a sus herederos una impresionante riqueza conseguida durante su carrera. Se le erigió una estatua en Génova al estilo de la de su tío Andrea.

Matrimonio e hijos

Se casó en 1558 con Zenobia del Carretto (1540-1590) y tuvo a:

Referencias

Bibliografía

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