Hadizatou Mani nació en 1984 en Níger, en el pueblo de Dogaroua, en la región de Tahoua, una zona desértica en el centro del país. Fue vendida como esclava a los doce años por 500 dólares convirtiéndose así en una wahiya, una quinta esposa, cuando son cuatro las esposas autorizadas por el Corán. Como esclava trabajó machacando sorgo y realizó tareas relacionadas con el agua y la madera. También sufrió abusos sexuales de los que nacieron cuatro niños, dos de los cuales sobreviven.[2]
En 2003, ante la presión internacional, la esclavitud se convirtió en ilegal en Níger, permitiendo a las asociaciones iniciar acciones civiles. La ONG nigerina, Timidria, obligó al maestro de Hadizatou Mani a firmar un certificado de liberación para Hadizatou y otra de sus wahiya. Sin embargo, no llegó a notificar a las dos mujeres su liberación. Tuvo que ser la propia asociación la que varios meses después se hiciera cargo de Mani.[2]
Mani inició entonces una larga batalla legal, en la que un primer tribunal confirmó su libertad recuperada. Sin embargo, en un segundo juicio la enviaron de vuelta a prisión, según las leyes consuetudinarias ya que Mani se había casado con un funcionario inmediatamente después de ser liberada y fue acusada de bigamia por su antiguo maestro, que afirmaba que ella era su esposa y no su esclava.[1][2]
La organización de derechos humanos más antigua del mundo, Anti-Slavery International, llevó el caso ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para apoyar a Mani y a la asociación Timidria. La sentencia, dictada en octubre de 2008, fue favorable a Mani, creando además jurisprudencia que prohíbe la esclavitud en los Estados miembros de la CEDEAO.[3] Tras la revocación de su condena, Mani recibió una compensación por los daños sufridos.[4]
Hadizatou Mani con la Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y la primera dama Michelle Obama
A pesar de que la ley lo prohíbe desde 2003, se sigue practicando la esclavitud en Níger. Por ello, Mani sigue luchando para liberar a otras mujeres junto a la asociación Timidria.[5] En 2014, un tribunal en el oeste de Níger, sentenció a un hombre a 4 años de prisión por someter a la esclavitud a una mujer.[6]