Henry Villard

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Nombre de nacimiento Ferdinand Heinrich Gustav Hilgard Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 10 de abril de 1835 Ver y modificar los datos en Wikidata
Espira (Alemania) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 12 de noviembre de 1900 Ver y modificar los datos en Wikidata (65 años)
Dobbs Ferry (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
Henry Villard

Henry Villard en 1887
Información personal
Nombre de nacimiento Ferdinand Heinrich Gustav Hilgard Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 10 de abril de 1835 Ver y modificar los datos en Wikidata
Espira (Alemania) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 12 de noviembre de 1900 Ver y modificar los datos en Wikidata (65 años)
Dobbs Ferry (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Cementerio de Sleepy Hollow Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Alemana y estadounidense
Familia
Cónyuge Fanny Garrison Villard Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos Oswald Garrison Villiard Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Corresponsal de guerra, escritor, financiero y periodista Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Partido Republicano Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Honorary citizen of Speyer (1895) Ver y modificar los datos en Wikidata
Firma

Henry Villard (10 de abril de 1835 - 12 de noviembre de 1900) fue un periodista germano-estadounidense, que se convirtió en un influyente financiero, líder y sexto presidente del Ferrocarril del Pacífico Norte (1881-1884), cuya ruta transcontinental se completó durante su mandato en 1883.

Villard nació y se crio con su padre, Fernando Heinrich Gustav Hilgard, en la localidad de Espira, histórica fortificación fronteriza de origen romano y reminiscencias medievales, situada junto al río Rin en el Palatinado Renano, por entonces perteneciente al Reino de Baviera.[1] Villard tuvo discrepancias políticas con su padre, de ideología más conservadora, y fue enviado a una academia semimilitar al otro lado de la frontera, en el noreste de Francia. Siendo adolescente, emigró a los Estados Unidos en la década de 1850 sin el conocimiento de sus padres. Cambió su nombre a Henry Villard, el nombre de un compañero de clase francés,[2] para evitar ser enviado de regreso a Europa, y comenzó a dirigirse hacia el oeste, estudiando brevemente derecho mientras desarrollaba una carrera en el periodismo. Apoyó al famoso explorador y militarJohn C. Frémont (1813-1890), primer candidato a la presidencia de los Estados Unidos en 1856 por el recién fundado Partido Republicano, y cuatro años más tarde siguió al excongresista por Springfield (Illinois) Abraham Lincoln (1809-1865), en su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos en 1860.

Poco después se convirtió en corresponsal de guerra, cubriendo primero la guerra de Secesión (1861-1865), y luego siendo enviado de regreso al extranjero por el Chicago Tribune a Europa (debido a sus experiencias de la infancia y su conocimiento de idiomas extranjeros) para cubrir también la breve guerra austro-prusiana en 1866, entre dos regímenes totalitarios/autoritarios que luchaban por la supremacía política en Europa central, que se saldó con la rápida y decisiva victoria militar prusiana sobre el vecino Imperio austríaco, germen de la posterior unificación que supuso la creación de un nuevo Imperio alemán. Cuatro años después cubrió la guerra franco-prusiana de 1870-1871, con la desastrosa derrota del segundo Imperio francés instituido por Napoleón III.[1]

Como resultado de sus experiencias cubriendo los dos conflictos, la Guerra Civil en los Estados Unidos y las guerras europeas a finales de la década de 1860, adoptó posturas pacifistas. Se casó con la defensora del sufragio femenino Helen Frances Garrison (apodada "Fanny"), hija del famoso editor de periódicos y abolicionista de la esclavitud William Lloyd Garrison (1805-1879), y regresó a los Estados Unidos, para luego volver a Alemania varios años después por motivos de salud en 1870.

Mientras estaba en Alemania, se involucró en la gestión de inversiones en los ferrocarriles estadounidenses, y regresó a los Estados Unidos en 1874 para supervisar las inversiones alemanas en el Ferrocarril de Oregón y California.[3] Visitó Oregón ese verano, e impresionado por los recursos naturales de la región, comenzó a adquirir diversos intereses en el transporte de la zona. Durante la década siguiente, adquirió varias compañías ferroviarias y navieras, e impulsó la construcción de una línea férrea desde Portland hasta el Océano Pacífico. Si bien tuvo éxito, la línea resultó más costosa de lo previsto, lo que provocó dificultades financieras. Villard regresó a Europa, donde contribuyó a que los inversores alemanes adquiriesen participaciones en la red de transporte, y volvió a Nueva York en 1886.

También en la década de 1880 adquirió dos periódicos, el New York Post y The Nation,[4] y fundó la empresa predecesora de la General Electric. Fue el primer benefactor de la Universidad de Oregón y contribuyó a otras universidades, iglesias, hospitales y orfanatos. Falleció de un derrame cerebral en su casa de campo en Nueva York en 1900.

Primeros años y educación

Henry Villard (izquierda), de unos 13 años, con su madre (centro), su hermana Emma (derecha) y su tío Robert (arriba)

Villard nació en 1835 en la ciudad de Espira, en el Palatinado, por entonces parte del Reino de Baviera. Sus padres se mudaron a Zweibrücken en 1839, y en 1856 su padre, Gustav Leonhard Hilgard (quien murió en 1867), se convirtió en juez del Tribunal Supremo de Baviera, en Múnich.[2] Su padre era miembro de la iglesia reformada calvinista, mientras que su madre, Katharina Antonia Elisabeth (Lisette) Pfeiffer, era católica. Si bien tenía tendencias aristocráticas, compartía los intereses republicanos de gran parte del clan Hilgard. Su tío abuelo, Theodore Erasmus Hilgard, había emigrado con su familia a los Estados Unidos entre 1833 y 1835, asentándose en Belleville (Illinois), y había renunciado a su cargo de juez para que sus hijos pudieran ser criados como hombres libres. Villard también era pariente lejano del médico y botánico George Engelmann, que residía en San Luis (Misuri).[5]

En 1848 ingresó en un gymnasium (equivalente a una escuela secundaria) en Zweibrücken, que tuvo que abandonar por simpatizar con la revolución alemana de 1848-1849. Había interrumpido una clase al negarse a mencionar al rey de Baviera en una oración, justificando su omisión alegando su lealtad al gobierno provisional. En otra ocasión, tras presenciar una sesión de la Asamblea Nacional de Fráncfort, regresó a casa con un sombrero adornado con una pluma roja, que distinguía a los partidarios del político revolucionario Friedrich Hecker. Dos de sus tíos simpatizaban fervientemente con la revolución, pero su padre era conservador y lo castigó enviándolo a continuar su educación en la academia semimilitar francesa de Phalsbourg (1849-1850).[6] Originalmente, su castigo consistía en ser aprendiz, pero su padre cedió y optó por la escuela militar.[5] Villard se presentó a clases un mes antes para poder recibir con antelación clases de francés por parte del novelista Alexandre Chatrian.[5][7]

Carrera

Periodismo

Al emigrar a Estados Unidos, adoptó el apellido Villard, el de un compañero de escuela francés en Phalsbourg, para ocultar su identidad a cualquiera que intentara obligarlo a regresar a Alemania.[6][7] En 1854, se dirigió hacia el oeste y vivió sucesivamente en Cincinnati (Ohio), Belleville (Illinois) y Peoria (Illinois), donde estudió derecho durante un tiempo;[8] y también en Chicago (Illinois), donde escribió artículos para varios periódicos. Además de su trabajo como periodista y otros empleos, en 1856 intentó, sin éxito, establecer una colonia de alemanes seguidores del Partido del Suelo Libre en Kansas. Entre 1856 y 1857 fue editor y, durante un tiempo, propietario del periódico Racine «Volksblatt», en el que abogó por la elección del candidato presidencial John C. Frémont del recién fundado Partido Republicano.

Henry Villard en 1866

Posteriormente, se asoció con el New Yorker Staats-Zeitung, para el que cubrió los debates Lincoln-Douglas,[6] con el Frank Leslie's Illustrated Newspaper y con el New York Tribune, así como con la Cincinnati Commercial Gazette. En 1859, como corresponsal de la Commercial Gazette, visitó la región aurífera recién descubierta de Colorado. A su regreso en 1860, publicó «Las regiones auríferas de Pike's Peak». También envió estadísticas al New York Herald con el fin de influir en la ubicación de una ruta ferroviaria hacia el Pacífico.[8] Siguió a Lincoln durante toda la campaña presidencial de 1860 y viajó en el tren presidencial a Washington en 1861.[6] Pasó a ser el corresponsal principal del New York Herald en 1861, y no se conformó con trabajar para un solo periódico, convirtiéndose en pionero de la sindicación periodística.[2]

Durante la guerra de Secesión, fue corresponsal del New York Tribune (con el Ejército del Potomac, 1862-63) y estuvo al frente como representante de una agencia de noticias que él mismo fundó ese año en Washington (1864). A raíz de sus experiencias cubriendo la Guerra Civil, se convirtió en un pacifista convencido.[6] En 1865, cuando Horace White se convirtió en editor jefe del Chicago Tribune, Villard pasó a ser su corresponsal en Washington.[7] En 1866, fue corresponsal de dicho periódico en la guerra austro-prusiana. También permaneció en Europa en 1867 para informar sobre la Exposición Universal de París.

Al finalizar la Guerra Civil, el 3 de enero de 1866 se casó con Helen Frances Garrison, hija del activista antiesclavista William Lloyd Garrison.[4] Regresó a Estados Unidos tras cumplir con sus funciones como corresponsal en Europa en junio de 1868, y poco después fue elegido secretario de la Asociación Estadounidense de Ciencias Sociales, a la que se dedicó hasta 1870, cuando viajó a Alemania por motivos de salud.[8]

Transporte

Acciones de la Oregon and Transcontinental, compañía propiedad de Henry Villard

En Alemania, mientras residía en Wiesbaden, participó en la negociación de valores ferroviarios estadounidenses. Tras el pánico de 1873, cuando muchas compañías ferroviarias incumplieron el pago de intereses, se unió a varios comités de tenedores alemanes de bonos, desempeñando la mayor parte del trabajo, y en abril de 1874 regresó a Estados Unidos para defender los derechos de sus representados, y especialmente para formalizar un acuerdo con la Compañía Ferroviaria de Oregón y California.[8]

Villard visitó Portland por primera vez en julio de 1874,[9] y quedó impresionado por la riqueza natural de la región, concibiendo un plan para obtener el control de sus escasas rutas de transporte. Sus clientes, que también eran importantes acreedores de la Compañía de Vapores de Oregón, aprobaron su plan, y en 1875 Villard se convirtió en presidente tanto de la compañía naviera como del Ferrocarril de Oregón y California. En 1876, fue nombrado síndico del Ferrocarril Kansas Pacífico como representante de los acreedores europeos. Fue destituido en 1878, pero continuó la disputa que se había iniciado con Jay Gould, y finalmente obtuvo mejores condiciones para los tenedores de bonos de las que habían aceptado.[8]

El Noroeste del Pacífico era el sector en auge de la expansión estadounidense. Los inversores europeos en la Línea de Vapores de Oregón y San Francisco, tras la construcción de nuevos buques, perdieron su interés en la compañía y, en 1879, Villard formó un consorcio estadounidense y adquirió la propiedad. También adquirió la Compañía de Navegación a Vapor de Oregón, que operaba flotas de vapores y ferrocarriles de mercancías en el entorno del río Columbia. Las tres compañías que controlaba se fusionaron bajo el nombre de Compañía de Ferrocarriles y Navegación de Oregón.[8]

Comenzó la construcción de un ferrocarril siguiendo el curso del río Columbia. Al fracasar en su intento de obtener un acuerdo permanente con el Ferrocarril del Pacífico Norte, que había iniciado su extensión hacia el Territorio de Washington, Villard utilizó su línea de barcos de vapor del río Columbia como salida de su ferrocarril hacia el océano Pacífico. Posteriormente, logró obtener el control de los intereses sobre la propiedad del Ferrocarril del Pacífico Norte y organizó una nueva corporación que se denominó Compañía de Oregón y Transcontinental. Esta adquisición se logró con la ayuda de un consorcio, denominado por la prensa como un «grupo ciego», compuesto por amigos que le habían prestado 20 millones de dólares sin conocer sus intenciones.[7][10] Tras algunas disputas con los antiguos directivos del Ferrocarril del Pacífico Norte, Villard fue elegido presidente de una junta directiva reorganizada el 15 de septiembre de 1881.[8][11]

El Columbia, vapor de la Compañía de Ferrocarriles y Navegación de Oregón. Botado en 1880, fue la primera aplicación comercial de las lámparas incandescentes de Thomas Alva Edison

Tras asistir a la demostración de Thomas Alva Edison en la víspera de Año Nuevo de 1879 en Menlo Park (Nueva Jersey), Villard solicitó a Edison que instalara uno de sus sistemas de iluminación con lámparas incandescentes a bordo del nuevo buque de vapor de la compañía de Ferrocarril y Navegación de Oregón, el Columbia. Aunque inicialmente dudó, Edison finalmente accedió a la petición de Villard. Tras completarse casi por completo en el astillero John Roach & Sons de Chester (Pensilvania), el Columbia fue enviado a la ciudad de Nueva York, donde Edison y su personal instalaron su sistema de iluminación. Esto convirtió al buque en la primera aplicación comercial de la bombilla de Edison.[12]

Con la ayuda de la Compañía de Oregón y Transcontinental, se completó su línea ferroviaria hasta el Océano Pacífico, que se inauguró con festividades en septiembre de 1883. El proyecto había costado más de lo previsto, y algunos meses después estas compañías sufrieron un colapso financiero, que a su vez arrastró a la firma de bolsa Decker, Howell, & Co. El abogado de Villard, William Nelson Cromwell, tuvo que utilizar 1.000.000 de dólares para llegar a un acuerdo inmediato con los acreedores.[7] El 4 de enero de 1884, Villard renunció a la presidencia del Ferrocarril del Pacífico Norte. Tras pasar un tiempo en Europa, regresó a la ciudad de Nueva York en 1886 y compró para capitalistas alemanes grandes cantidades de valores del sistema de transporte que él mismo ayudó a crear, convirtiéndose de nuevo en director del Ferrocarril del Pacífico Norte y, el 21 de junio de 1888, de nuevo en presidente de la Compañía de Oregón y Transcontinental.[7][8]

Más adquisiciones y fusiones

En 1881, adquirió los periódicos New York Post y The Nation. Villard nombró un triunvirato de editores, integrado por sus amigos Carl Schurz, Edwin L. Godkin y Horace White. White también ayudó a gestionar los intereses ferroviarios y navieros de Villard entre 1876 y 1891. Ambos se habían conocido como periodistas durante la Guerra Civil.[13]

Fotografía de grupo de 1893, con Hermann Helmholtz, su esposa (sentada) y sus amigos académicos Hugo Kronecker (izquierda), Thomas Corwin Mendenhall (derecha), Henry Villard (centro de pie)

Villard también participó en la gran empresa de energía eléctrica fundada por Thomas Alva Edison, fusionando la Compañía de Luz Eléctrica Edison, la Compañia de Luz Eléctrica Edison de Newark (Nueva Jersey) y el Taller de Máquinas de Edison en Schenectady para formar General Electric. Villard fue presidente de esta empresa hasta 1892, cuando fue destituido tras la fusión orquestada por el financiero J. P. Morgan con la Thomson-Houston Electric Company, que puso al consejo de administración de esta última al mando de la nueva compañía, rebautizada como General Electric. [14]

Filantropía

En 1883, pagó la deuda de la Universidad de Oregón y donó 50.000 dólares a la institución. Como primer benefactor de esta universidad, el segundo edificio del campus, Villard Hall, recibió su nombre. [15]

Apoyó generosamente a la Universidad del Territorio de Washington,[8] y a la Universidad de Harvard, la Universidad de Columbia, el Museo Metropolitano de Arte y el Museo Americano de Historia Natural.[7]

En Speyer, fue uno de los principales benefactores de la construcción de la Iglesia Conmemorativa y un nuevo hospital. Allí aún se le conoce como Heinrich Hilgard, y una calle lleva su nombre (Hilgardstrasse). Fue condecorado con la carta de libertad de la ciudad, y hay un busto suyo en el recinto del Hospital Diakonissen de Speyer.

En Zweibrücken construyó un orfanato en 1891, y también financió una escuela de enfermería. Donó grandes sumas a la Escuela de Artes Industriales de la Bavaria Renana y a la creación de quince becas para jóvenes de esa provincia.[8]

Apoyó al arqueólogo Adolph Bandelier en su investigación sobre la historia y la arqueología de Sudamérica.[7]

Vida personal

Epitafio de Henry Villard
Monumento funerario de Henry Villard en el cementerio de Sleepy Hollow

En enero de 1866, se casó con la defensora del sufragio femenino Helen Frances Garrison (1844-1928),[16] la única hija del abolicionista William Lloyd Garrison.[7] Juntos, fueron padres de:[17]

  • Helen Elise Villard (1868-1917),[18] quien se casó con el James William Bell, un médico inglés, en 1897,[19] y estuvo semiinválida la mayor parte de su vida debido a una caída en su infancia por el hueco de un ascensor en Westmoreland House.[20]
  • Harold Garrison Villard (1869-1952),[21] quien se casó con Mariquita Serrano (1864-1936), hermana del actor Vincent Serrano, en 1897.[22]
  • Oswald Garrison Villard (1872-1949),[23] quien se casó con Julia Breckenridge Sanford (1876-1962) y sucedió a su padre como propietario y editor del New York Post y The Nation.[24]
  • Henry Hilgard Villard (1883-1890), quien falleció joven.[25]

Henry Villard murió de un derrame cerebral en su casa de campo, Thorwood Park, en Dobbs Ferry. Fue enterrado en el Cementerio de Sleepy Hollow en Sleepy Hollow (Nueva York). Su autobiografía se publicó póstumamente en 1904.[26] El monumento en el que se aloja su tumba fue ejecutado por Karl Bitter.[27]

Tres años después de su muerte, su hija Helen interpuso una demanda contra los albaceas y fideicomisarios de su testamento.[28][29] Alegó que Villard no estaba en su sano juicio cuando otorgó el testamento y que este fue el resultado de la influencia fraudulenta ejercida sobre él por su esposa y sus dos hijos.[25] En el testamento, solo le dejaron 25.000 dólares debido a que se casó en contra de la voluntad de su padre. Alegó que no se mencionaban los 200.000 dólares en valores que, según ella, su padre afirmaba haberle dejado.[30][31][32] Helen perdió la demanda, ya que el juez dictaminó en 1905 que su demora en presentarla la había hecho perder el derecho a impugnar el testamento.[33] Los tribunales rechazaron la apelación en 1910.[34]

Descendientes

A través de su hijo Harold, fue abuelo de Henry Serrano Villard (1900-1996), funcionario del servicio exterior y embajador, de Vincent Serrano Villard y de Mariquita Villard Platov.[21]

A través de su hijo Oswald, fue abuelo de Dorothea Marshall Villard Hammond (1907-1994),[35] miembro de la Universidad Americana en El Cairo, de Henry Hilgard Villard (1911-1983), jefe del departamento de economía de la City College (Nueva York) y primer presidente varón de la Planned Parenthood de la ciudad de Nueva York, y de Oswald Garrison Villard Jr. (1916-2004), profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Stanford.[36]

Residencias

A finales de la década de 1870, Villard compró una antigua finca rural conocida como Thorwood Park en Dobbs Ferry. La casa, que ofrecía vistas panorámicas del río Hudson, fue renovada por Charles Follen McKim de McKim, Mead & White a principios de la década de 1880.[37][38]

En 1884, Villard contrató a Joseph M. Wells de la firma de arquitectura McKim, Mead y White para diseñar y construir Villard Houses, que parece un solo edificio pero en realidad son seis residencias separadas. Las casas están ubicadas en el 455 de la Avenida Madison entre las calles 50 y 51 de Manhattan, con cuatro de las casas con un patio abierto frente a Madison, mientras que las otras dos tenían entradas en la calle 51. Las casas son de estilo neorrománico con toques neorenacentistas[39] y presentan interiores elaborados por artistas prominentes como John LaFarge, Augustus Saint-Gaudens y Maitland Armstrong.[40]

Tras la quiebra de Villard, la Casa Villard fue adquirida por Elisabeth Mills Reid (1857-1931), esposa de Whitelaw Reid, diplomático y editor del New York Tribune, e hija de Darius Ogden Mills y hermana de Ogden Mills, banqueros y financieros.[41]

Véase también

Referencias

Bibliografía

Lecturas adicionales

Enlaces externos

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