Ilustración oscura
filosofía antidemocrática y reaccionaria fundada por Curtis Yarvin en 2007
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La ilustración oscura, o el movimiento neorreaccionario, también conocido simplemente como neorreacción y abreviado NRx por sus defensores, es un movimiento de extrema derecha, antidemocrático, reaccionario y tradicionalista que se considera a sí mismo como la antítesis de la Ilustración.[1] En general, rechaza el igualitarismo y la opinión de que la historia muestra un progreso inevitable hacia una mayor libertad e ilustración, por lo que es en parte una reacción contra la historiografía liberal y marxista.[2][3] El movimiento favorece el retorno a construcciones sociales y formas de gobierno basadas en las monarquías absolutas propias del Antiguo Régimen (como el cameralismo) y la Edad Media (como el feudalismo).[4] Sus defensores en general también apoyan puntos de vista socialmente conservadores sobre temas como los roles de género, las relaciones raciales y la migración.

El ingeniero informático estadounidense Curtis Yarvin comenzó a construir las bases de esta ideología a finales de la década de los 2000,[5][6] mientras el filósofo inglés Nick Land desarrolló y acuñó el término «ilustración oscura». El movimiento también ha contado con la contribución de figuras como el multimillonario de Silicon Valley Peter Thiel. A pesar de las críticas, el movimiento ha cobrado fuerza en sectores de Sillicon Valley, así como entre varias figuras políticas asociadas con el presidente estadounidense Donald Trump, como el asesor político Steve Bannon, el vicepresidente J. D. Vance y Michael Anton.
La ilustración oscura ha sido descrita como la rama teórica de la derecha alternativa[7][8] y algunos críticos también han calificado al movimiento como "neofascista".[3][9] Los historiadores Angela Dimitrakaki y Harry Weeks vinculan la ilustración oscura con el neofascismo a través de la "escatología capitalista" enunciada por Land, que, según ellos, se basa en las teorías supremacistas del fascismo.[10] Las ideas neorreaccionarias también se han descrito como " feudalistas "[10]y "tecnofeudalistas".[11]
Entre otras voces de NRx se incluyen el "monárquico transhumanista Michael Anissimov, el anarquista católico Bryce Laliberte, el artista post-libertario Jim y los satiristas sarcásticos de Radish.[12]
Resumen de ideas centrales
Parte de la inspiración del movimiento neorreaccionario proviene del actualmente conservador nacionalista y exlibertario Peter Thiel,[13] como indica el ensayo de Nick Land The Dark Enlightenment, que relató cómo Thiel y otros libertarios, en una discusión de Cato Unbound en abril de 2009, expresaron su escepticismo sobre la compatibilidad entre la libertad y la democracia.[14] Este mismo eje —la relación entre la neorreacción, Silicon Valley, el poder tecnológico y el cuestionamiento de las instituciones democráticas— es abordado en la monografía La Ilustración Oscura: Silicon Valley, poder, fe y la guerra por el estado del siglo XXI, de Miguel Ángel García-Sánchez.[15] Yarvin defiende el neocameralismo, llamado así por el sistema de cameralismo prusiano de Federico Guillermo I de Prusia.[16] Es un sistema en el cual una empresa es propietaria del país,[17] que está estructurado como una sociedad anónima dividida en acciones y dirigida por un CEO para maximizar el beneficio.[18] Peter Thiel y Patri Friedman han respaldado al Seasteading Institute como una forma posible de construir feudos libres de leyes y regulaciones externas.[2]
El neorreaccionario Michael Perilloux proponía que el presidente Donald Trump tomase más poder cancelando la Constitución de los Estados Unidos, declarando la ley marcial y reemplazando el gobierno por la Organización Trump.[8] De manera similar, la ingeniera de Google Justine Tunney hizo circular una petición para designar al presidente de Google, Eric Schmidt, como CEO de América.[2] Algunos neorreaccionarios se centran más en el uso de la tecnología para derrotar al Estado, por ejemplo, a través del aceleracionismo transhumanista en el que unos pocos elegidos se liberarían de los lazos del Estado al evolucionar hacia híbridos humano-computadora superinteligentes.[19] Un defensor de tales ideas es Michael Anissimov, partidario también de la eugenesia,[20] quien, en palabras de Mark O'Connell, en los últimos años básicamente ha abanderado la singularidad supremacista blanca y se ha convertido en una especie de paria del movimiento transhumanista. Rechazando la idea de que todos los humanos son creados iguales. Anissimov cree que ya existen disparidades en la inteligencia entre las razas existentes y que las tecnologías transhumanas crearán más disparidades en el poder.[21] Afirma que los sistemas aristocráticos son más estables financieramente y menos despilfarradores que los sistemas democráticos o comunistas.[1]
Historia
Los neorreaccionarios comenzaron como una comunidad de blogueros y teóricos políticos en la década del 2000. Steve Sailer y Hans-Hermann Hoppe son precursores contemporáneos de esta ideología, que está influida también por el pensamiento político de Thomas Hobbes, Thomas Carlyle y Julius Evola.[11]
En 2007 y 2008, Curtis Yarvin, escribiendo bajo el seudónimo de Mencius Moldbug en su blog Unqualified Reservation, articuló lo que se convertiría en el pensamiento de la ilustración oscura. Las teorías de Yarvin fueron desarrolladas más tarde por Nick Land, quien acuñó el término "ilustración oscura" en su ensayo del mismo nombre.[14] Esta expresión es un juego de palabras entre el conocimiento supuestamente adquirido en la Ilustración y el conocimiento supuestamente perdido durante los Años oscuros.[3][22][1][23] Según Land: "Donde la ilustración progresista ve ideales políticos, la ilustración oscura ve apetitos",[14] dando a entender que la tendencia del poder soberano en las democracias es devorar a la sociedad. Yarvin originalmente había llamado formalismo a su ideología (un término inspirado en el formalismo jurídico),[24] pero el economista Arnold Kling usó el término "neorreaccionarios" como un sustantivo en julio de 2010 para describir las ideas del blog de Yarvin y de sus compañeros, siendo un término rápidamente adoptado por la subcultura.[1][25] Según Adam Riggio, el embrión del movimiento neorreaccionario vivió en foros de internet como LessWrong.[26] Otro foro, Social Matter, también es una importante influencia en el pensamiento de la neorreacción.[27] Emerson Brooking, experto en extremismo en internet, afirmó que «Yarvin escapó de la blogosfera marginal porque plasmó ideas profundamente antiamericanas y totalitarias con el mismo lenguaje que utilizan las startups estadounidenses».[28]
Dylan Matthews argumenta que los neorreaccionarios se basan en argumentos racistas, tradicionalistas y aislacionistas del paleoconservadurismo, así como en su creencia de que el sistema está tratando de aplastarlos. Las diferencias entre los dos movimientos se encuentran en que los paleoconservadores son más religiosos y tienen más fe en la Constitución de los Estados Unidos y en los ideales republicanos en general.[8] Rick Searle dibuja paralelismos entre los neorreaccionarios y las figuras de finales del siglo XIX como Friedrich Nietzsche, Fyodor Dostoyevsky, Charles Maurras y Vilfredo Pareto.[29] George Orwell también usó el término "neoreaccionario" en una columna As I Please para Tribune en 1943.[30]
Los neorreaccionarios a menudo han rechazado solicitudes de entrevistas en los medios de comunicación, explicando que los periodistas, como fabricantes de consensos, son su enemigo mortal. Cuando la reportera de asuntos políticos de The Atlantic, Rosie Gray, intentó entrevistar a los líderes neorreaccionarios, Yarvin sugirió que "hablara directamente con mi líder de célula / vocero", una referencia sarcástica a los rumores ampliamente difundidos pero no confirmados de que Yarvin tenía vínculos con el estratega jefe de la Casa Blanca, Steve Bannon. Mientras Nick B. Steves le dijo que no estaba preparada para escribir sobre la neoreacción porque "las personas de 115 de IQ generalmente no están bien equipadas para hacer resúmenes sobre personas de 160 de IQ".[17]
Ryan Summers escribió que el imaginario neorreaccionario suele incorporar ideas hiper-masculinas de los hombres, como tanques, naves espaciales, dioses griegos y soldados con armas de fuego.[27]
Relación con la derecha alternativa
Algunos consideran a la ilustración oscura como una escuela de pensamiento temprana de la derecha alternativa,[7][31] o como su rama más teórica.[8] En particular, un filósofo inspirado por las ideas de Nick Land, Jason Reza Jorjani, cofundó AltRight.com y habló en la conferencia del 2016 del Instituto de Política Nacional dirigido por el supremacista blanco Richard Spencer.[32] Algunos críticos también han calificado a la ilustración oscura como "neofascista"[3][9] o como "una aceleración del capitalismo a un punto fascista", aunque Land sostiene que esto es inexacto porque según su punto de vista, el fascismo "es un movimiento de masas anticapitalista".[32] Land asegura:[17]
NRx no cree que la derecha alternativa (en América) sea muy seria. Es una filosofía esencialmente anti-angloamericana, en su núcleo (duginista), que pone un techo firme a su potencial. En cambio, el análisis de NRx es que la edad de las masas prácticamente ha terminado. Los movimientos populistas enojados son parte de lo que está quedando atrás, más que de lo que se está aproximando hacia Belén para nacer.
El escritor James Kirchick señala que aunque los pensadores neorreaccionarios desdeñan a las masas y afirman despreciar el populismo y al pueblo en general, lo que los une al resto de la derecha es su elemento desacomplejadamente racista, su misantropía compartida y su resentimiento por la mala gestión de las élites gobernantes.[19] Duesterberg observa: "Por regla general, la derecha alternativa está dispersa, anónima y oscura; prospera, como lo muestra la curiosa metáfora, en los 'rincones oscuros de Internet'. Por el contrario, la neoreacción es centralizada y pública: la oscuridad iluminada".[33]
Críticas
Una crítica de la neorreacción es que su evaluación pesimista de los resultados del progresismo desecha muchos avances que se han logrado, incluidos mayores derechos para las mujeres, las minorías raciales y el colectivo LGBT; mejor atención a ancianos y desempleados; mayor acceso a la atención de salud por parte de personas con pocos recursos; la disminución de la pobreza mundial, la mejora la calidad del aire; la mayor tolerancia religiosa e integración racial; menores tasas de criminalidad, así como una ausencia de guerras mundiales desde 1945. Algunos críticos de la neorreacción señalan el éxito de la cultura de Londres, cuya población es 40 por ciento no blanca y al alto nivel de vida y la paz continental en la Unión Europea. Otra crítica es que los patrones de fabricación globales limitan la independencia económica que los estados soberanos pueden tener uno del otro.[34]
Algunos de los críticos que creyeron que la evaluación pesimista de la ilustración oscura no contaba con el respaldo de los datos económicos formaron la «ilustración gris».[35]
Ryan T. Summers observa: "En su mayor parte, los neorreaccionarios no enfatizan las opiniones antisemitas como otras voces de la derecha alternativa".[27]