Jennifer Osuna

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Jennifer Carolina Osuna Márquez es una azafata venezolana. Trabajó por más de 10 años para el despacho de la presidencia en el Palacio de Miraflores, atendiendo a políticos y a militares de alto rango. En 2020 fue detenida por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), acusada de estar involucrada en un plan de atentado contra Nicolás Maduro y sometida a torturas para obligarla a incriminarse, incluyendo golpizas, submarino, actos lascivos y amenazas contra su familia. Su juicio padeció de varias irregularidades y en 2022 fue sentenciada a 16 años y 9 meses de cárcel.

Nombre completo Jennifer Carolina Osuna Márquez
Nacimiento Siglo XX Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Venezolana
Datos rápidos Información personal, Nombre completo ...
Jennifer Osuna
Información personal
Nombre completo Jennifer Carolina Osuna Márquez
Nacimiento Siglo XX Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Venezolana
Educación
Educada en Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas
Información profesional
Ocupación Azafata
Información criminal
Situación penal Sentenciada a 16 años y 9 meses de cárcel. Recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF)
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Carrera

Estudió en la Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (UNEFA) y a los 23 años comenzó a trabajar como azafata del despacho de la presidencia de Venezuela en el Palacio de Miraflores. Trabajó por 10 años y 7 meses en la posición en el horario nocturno, entre 9:00 p.m. y 7:00 a.m., y durante los servicios especiales para eventos presidenciales, donde sirvió a ministros, viceministros, militares de alto rango, directores del despacho presidencial y a otras figuras, incluyendo al presidente uruguayo Pepe Mujica durante la Cumbre de la CELAC de 2011.[1]

Detención

El 19 de diciembre de 2020, su compañero y camarero Dani Castillo llevó esquirlas a Miraflores para que fuesen revisadas y le dijeran si todavía servían. Camino al palacio presidencial, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) lo pararon, revisaron, y le pidieron un soborno en dólares para no acusarlo de llevar "armamento de guerra". Al no tener dinero, lo detuvieron y entregaron a funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). En la tarde, Jennifer fue detenida mientras estaba de guardia en Miraflores, siendo encapuchada y esposada.[1][2]

En el Palacio de Miraflores, en presencia del capitán del ejército Germán Antonio Sánchez (alias Santiago), al menos seis efectivos golpearon a Jennifer para acusarla y obligarla a confesar de venderle material explosivo a Castillo y que estaba involucrada en un plan de atentado contra Nicolás Maduro.[1][3][4] Los funcionarios también le halaron el caballo hasta romperle el cuero cabelludo, provocándole sangrado. De ahí fue trasladada en una furgoneta a una casa clandestina en El Hatillo, Caracas, donde estuvo de pie por alrededor de cuatro horas. Osuna posteriormente fue trasladada a la Dirección de Asuntos Especiales (DAE) en la sede de la DGCIM en Boleíta. Allí, los agentes le cambiaron la bolsa negra por otra mojada para asfixiarla. Continuaron golpeándola, incluyendo con patadas y con libros, la manosearon, amenazaron a su familia y le dijeron que habían descuartizado a su hija de tres años. Más tarde le cambiaron la bolsa mojada por una carpeta manila y tirro y fue llevada a "La pecera", donde permaneció entre 4 y 6 días con la menstruación.[1]

El 21 de diciembre de 2020 tuvo lugar su audiencia preliminar. Jennifer fue presentada manchada de la sangre del cuero cabelludo, de la menstruación, y de otras personas. En la audiencia fue imputada de los cargos de "terrorismo", "asociación para delinquir", y "tráfico ilícito de municiones". Después de la audiencia fue trasladada a un galpón para aplicarle descargas eléctricas.[1]

En abril de 2021 Osuna fue trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en Los Teques. Estando enferma por COVID-19, permaneció 27 días en un área de la enfermería con una reclusa que tenía tuberculosis. Dormía con sus compañeras en el piso y recibía frijoles o arroz para el desayuno, el almuerzo y la cena. A pesar de que su familia le llevó agua, comida, y artículos de higiene personal, para esa fecha nunca los recibió. Jennifer más adelante fue recluida en el área de admisión, teniendo sangrado vaginal diario y dolores en los ovarios por más de un año y sin recibir un chequeo médico que determinara la causa. [1]

Su juicio padeció de varias irregularidades.[3][4] Durante el proceso, el Servicio Bolivariano de Inteligencia aseguró que no contaba con un lugar para almacenar el material de los explosivos, por lo que tuvieron que destruirlo y nunca se contó con evidencia física. A Osuna se le desestimó la acusación de terrorismo, pero fue condenada por los cargos de tráfico ilícito de explosivos y agavillamiento y sentenciada a 16 años y 9 meses de cárcel el 20 de julio de 2022.[1][3] Todos los implicados en el caso fueron condenados en primaria instancia.[3]

Vida personal

Osuna mantuvo una relación romántica con el capitán del ejécito Alfredo Peña, con quien tuvo una hija. Peña fue detenido por fuerzas de seguridad el mismo día que Jennifer, el 19 de diciembre de 2020.[5] Su padre falleció durante su encarcelamiento, a cuyo entierro las autoridades no le permitieron asistir.[6]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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