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José Montes de Oca y Aceñero

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Nacimiento 1844
Medina Sidonia, España
Fallecimiento 1915
Cádiz, España
Nacionalidad español
Ocupación Capitán de navío, Gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias, Gobernador de las Islas Carolinas Occidentales y Palaos
José María Montes de Oca y Acereño
Información personal
Nacimiento 1844
Medina Sidonia, España
Fallecimiento 1915
Cádiz, España
Nacionalidad español
Información profesional
Ocupación Capitán de navío, Gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias, Gobernador de las Islas Carolinas Occidentales y Palaos

José M.ª Montes de Oca Aceñero (Medina Sidonia, 11 de setiembre de 1844 – Cádiz, 22 de agosto de 1915) fue un marino de la Real Armada, gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias, además de un reconocido viajero y explorador.[1]

De una familia de hidalgos y militares gaditanos, sus padres fueron don Alonso Montes de Oca y García de la Torre (n. Cádiz,1799), intendente honorario de la Real Armada; y doña Juana Aceñero Lobatón (n. Vejer de la Frontera, 19/02/1808, de padre conquense y madre gaditana). Tuvo 2 hermanos mayores:[2]

  • Francisco Montes de Oca y Acereño, que casó con Josefa Cervera Topete (1844-1940). Tuvieron 4 hijos (Francisco, Rosario, Alonso y Juana).
  • Juan Montes de Oca y Acereño (n. 1842 o 1843), también oficial de la Real Armada (Exp. 4.307 aspirante al Colegio Naval, Exp. 5.102 guardia marina), que llegó a ser capitán de navío.

Su tío fue Manuel Montes de Oca y García de la Torre.

El 24 de mayo de 1895, cuando se encontraba de licencia por enfermedad en la Península, contrajo matrimonio canónico, in articulo mortis, con doña M.ª Dolores González Ballo, 2 años antes de su fallecimiento. No tuvo descendencia.

Biografía

Primeros años

Se incorpora como aspirante del Colegio Naval a muy temprana edad (20/01/1857), con tan solo 12 años (Exp. 4.404). Los informes emitidos durante su permanencia en el Colegio Naval lo definían como una persona muy aplicada y exacta en el servicio, además de religioso, aún no especialmente brillante, siendo finalmente calificado como de “mediano talento, buena aptitud y muy buena aplicación”.

Concluidos sus estudios en el Colegio Naval (diciembre de 1859), sentó plaza como guardia marina de 2ª clase (Exp. 5199). Obtiene su primer destino en la veterana fragata a vela Perla (Cartagena, 1789, operativa hasta 1867), alias Santa Mónica, con la que recaló en varios puertos mediterráneos durante y tras la primera guerra de Marruecos (1859-1860).[1]

Expedición a Méjico y Guerra del Pacífico

En octubre de 1861 es destinado a la fragata a hélice Concepción (La Carraca, 1860),[3] con base en el Apostadero de la Habana, embarcación que fue destinada al transporte de tropas hacía América durante la campaña conocida como la Expedición de México (1861-1862),[4] recalando en varios puertos como Santo Tomás (bajo control danés), la Habana, así como otros en Méjico y Haití.

Las fragatas Reina Blanca y Villa de Madrid durante un combate naval (año 1866).

En junio de 1863 fue promovido a guardia marina de 1.ª clase, embarcando en la fragata a hélice Reina Blanca (Ferrol, 1859) [3] con base en el Apostadero de La Habana, donde tuvo sus primeras experiencias directas en combate en el Caribe y el Golfo de México.

En octubre de 1864 regresa a la Península, aprobando el examen para alférez de navío (enero de 1865). Apenas unos meses más tarde, cae enfermo (fiebres intermitentes), restableciéndose durante dos o tres meses en su pueblo natal.

Una vez recuperado, fue destinado a varias misiones en puertos de la Península, hasta que desembarcó en la fragata de hélice Almansa (Ferrol, 1864),[3] al mando del capitán de fragata don Victoriano Sánchez Barcáiztegui, con destino al refuerzo de la escuadra del Pacífico de Méndez Núñez, donde se incorporó el 09/04/1866. Acto seguido participó en el Combate del Callao (02/05/1866),[5] donde la fragata recibió varios impactos y un fuego finalmente controlado.[6][4] A todo el personal que participó en dicha acción se le concedió la medalla conmemorativa del Combate del Callao.[7]

Continuó destinado en La Habana, defendiendo los puertos cubanos frente a diversos ataques enemigos, hasta julio de 1868, cuando obtuvo un permiso de 4 meses, trasladándose a su ciudad natal.

En 1869, tras la Revolución de la Gloriosa (septiembre de 1868), fue ascendido a teniente de navío de 2.ª Clase, siendo destinado primero a la fragata blindada Numancia (Tolón, 1864), y después a la fragata de hélice Resolución (Ferrol, 1862) [3] una vez convertida en fragata acorazada en el arsenal de Cartagena (en 1870 pasaría a llamarse fragata Méndez Núñez). Ambas fragatas, la Numancia y la Méndez Núñez, fueron incorporadas a la escuadra del Mediterráneo al mando del contralmirante don Jacobo Mac-Mahón y Santiago, con base en Cartagena, muy activas durante la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871),[1] donde España se mantuvo neutral.

Tercera guerra carlista y Guerras Cantonales

Entre principios de 1872 y finales de 1874, durante la tercera guerra carlista, seguía sirviendo en la escuadra del Mediterráneo, esta vez como comandante del vapor de ruedas Lepanto (La Carraca, 1846),[8][9][3] realizando continuos viajes por puertos del litoral mediterráneo para conducir tropas, prisioneros carlistas, víveres y caudales. Al proclamarse la Primera República, participó en apoyo al desembarco con tropas de la Armada en Barcelona [1] para proteger el enclave gubernamental y militar del fuerte de las Reales Atarazanas (actual Museo Marítimo) frente a las hordas republicanas cantonales radicales.

A principios de 1875 comandó el recién entregado cañonero fluvial Teruel (Tolón, 1875) de la clase Somorrostro, encuadrándose en las Fuerzas sutiles del Ebro (su hermano Juan era el comandante de dichas Fuerzas), actuando en la zona del Ebro y Maestrazgo, básicamente en el bloqueo de la costa, defensa del delta del Ebro, y en apoyo del ejército liberal.[10] Asistió a la derrota carlista de Cherta (Tarragona) en abril de 1875.[11][12]

Todas estas misiones propulsaron su nombramiento como comandante de ejército y su ascenso a teniente de navío de 1.ª Clase, al tiempo que fue condecorado con la Cruz de 2.ª Clase del Mérito Naval con distintivo rojo (1876).

Pasó a comandar la goleta de hélice Edetana (Cartagena, 1859),[3] con labores de guardacostas con base en el puerto de Palma de Mallorca.

Guerra de los Diez Años y licencia en España

En 1877 fue destinado a Cuba a bordo del aviso Sánchez Barcáiztegui (Tolón, 1876), que fue un crucero ligero de vapor no acorazado pero armado (de segunda y, después, de tercera clase), utilizado para exploración, enlace y patrulla colonial.[9] Allí participó en varias acciones durante la Guerra de los Diez Años,[13] especialmente en las operaciones de persecución del buque corsario Céspedes (antiguo vapor de transporte español Moctezuma, que fue atrapado por los insurgentes cubanos al mando de Leoncio Prado Gutiérrez, a principios de noviembre de 1876), así como en la exploración y reconocimiento, esta vez terrestre, de la Sierra del Cobre (cerca de Santiago de Cuba), donde los insurgentes cubanos se escondían.[14]

Como recompensa a estos servicios, a principios de 1878 es ascendido a teniente coronel de ejército, recibiendo además la Medalla Conmemorativa de la Campaña de Cuba, retornando a la Península en septiembre de 1878, donde obtuvo licencia de 3 meses en su pueblo natal por enfermedad (herpes).[1]

Reincorporado en enero de 1879, se le otorgó la Medalla de Alfonso XII como combatiente constitucionalista en la tercera guerra carlista.

En abril de 1879 fue nombrado 2.º comandante de la corbeta de hélice Tornado (Dumbarton, 1862),[3] bajo el mando del capitán don Alejandro María de Ory García (1834-1893) - este era un buque capturado a los chilenos en 1866 cerca de Madeira.[15]

Gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias (1ª y 2.ª vez)

Tres semanas después (mayo de 1879) es trasladado como 2.º comandante a la goleta de hélice Ceres (Cartagena, 1859) bajo el mando de don Luis de la Pila que, con base en Tenerife, cuyo cometido era patrullar la costa occidental africana relevándose con la goleta de hélice Caridad (Ferrol, 1860) y Prosperidad (Cartagena, 1865). Ya que la goleta Ceres se encontraba en los territorios de Fernando Poo y sus Dependencias (tal como se llamaba a la Guinea Española), primero embarcó en Cádiz en un vapor correo transatlántico con destino a América, con escala en Tenerife, y desde allí, en el vapor inglés Senegal con destino a Fernando Poo.[1]

Una vez en Fernando Poo, se hizo cargo intermitente del mando de la estación naval y de la comandancia general militar y representación del Gobierno de España, hasta julio de 1879, cuando entregó la comandancia y representación al teniente de navío don Enrique Santaló y Sáez de Tejada (1847-1918).[16] Acto seguido, embarca en la goleta Ceres, de la que es nombrado comandante, con rumbo a Cádiz.

A finales del año 1879, tuvo que mediar en un enfrentamiento entre pescadores españoles y portugueses en aguas de Ayamonte.

En julio de 1880, parte de nuevo hacia Fernando Poo, con escalas en Tenerife y San Vicente de Cabo Verde, con la orden de relevar a la goleta de hélice Prosperidad (Cartagena, 1865) en la patrulla de la zona, llegando a la bahía de Santa Isabel (Fernando Poo) a principios de septiembre.

Allí es nombrado gobernador titular de Fernando Poo y sus Dependencias (Real Decreto de 10 de diciembre de 1880), entregando el mando de la goleta Ceres, pero manteniendo la comandancia de la estación naval. A los cuatro días de su nombramiento, exploró y tomó posesión de las islas de Elobey y Corisco y el territorio del Cabo San Juan.[17]

En abril de 1882, a bordo de la corbeta o goleta de hélice África (La Carraca, 1862), exploró de nuevo las islas de Elobey y Corsico, además de la isla de Annodón, y la región continental del Río Muni con el Cabo San Juan, regresando a Fernando Poo en la lancha Trinidad.[1]

Expedición en Fernando Poo. Dibujo aparecido en La Ilustración Española y Americana, del 08/05/1883, pag.276.

Parece ser que estas acciones de exploración fueron fundamentales para defender la necesidad de establecer sedes misioneras en puntos estratégicos de la colonia con vistas a salvaguardar la soberanía nacional frente a las apetencias de otras potencias coloniales, como Francia o el Imperio Alemán, sobre la región de Muni.[18] De igual forma, sirvieron de guía para el marcado de itinerarios para las expediciones que más tarde realizará la Sociedad de Africanistas y Colonialistas, a cuyo frente estarán Amado Eugenio Osorio Zabala (1851-1917), Manuel Iradier y Bulfy (1854-1911) y el mismo Montes de Oca.[19][20][21][22]

En 1882 se le concedió la Cruz de Caballero de San Hermenegildo [23] por los 20 años de servicio distinguido, continuando como gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias hasta diciembre de 1887, cuando cedió su puesto al teniente de navío don Francisco Romera y Barreda. A continuación, regresa a España vía Tenerife, primero en un vapor británico y, más tarde, en la corbeta o goleta de hélice África (La Carraca, 1862), hasta Cádiz.

Una vez en la Península, redactará la decisiva memoria al Ministerio de Marina y Ultramar donde propone las mejoras que serían necesarias en la colonia, y la necesidad de ocuparla físicamente de manera más eficaz, entre otros, por misiones católicas especialmente claretianas, tal como sucedería en mayor o menor medida.

Congreso Español de Geografía Colonial y Mercantil, y Junta de Reorganización de la Armada

En noviembre de 1883, como experto en Fernando Poo y sus Dependencias, asistió y formó parte como vocal de mesa en la conferencia del Primer Congreso Español de Geografía Colonial y Mercantil que se celebró en Madrid, cuya finalidad fue ir más allá de una función divulgativa y propagandística de las ya existentes Sociedad Española de Geografía Comercial (fundada en 1876) y de la Asociación Española para la Exploración de África (fundada en 1877).[24] La intención del congreso, organizado por un grupo de intelectuales colonialistas liderado por el regeneracionista Joaquín Costa que recién fundaron la Sociedad Española de Africanistas y Colonialistas (1883),[19] era abordar las cuestiones coloniales urgentes del momento y definir una política colonial para España, discutiendo diferentes modelos de colonización, incluyendo el modelo religioso antaño llevado a cabo por la Compañía de Jesús.[25] Todas estas asociaciones serían absorbidas más adelante, de una u otra forma, por la Sociedad Geográfica de Madrid (fundada en 1876, y que en 1901 pasará a llamarse Real Sociedad Geográfica).[26]

En su intervención personal en el congreso, afirmó que ya había buenos resultados en cuanto a las nuevas plantaciones de cacao, quina, vainilla y café en Fernando Poo, y que era necesario que el Gobierno mirase con mayor atención el desarrollo de la agricultura en la colonia. También indicó que los intentos anteriores de colonización habían cometido siempre los mismos dos errores: una mala elección del personal, y una falta de previsión organizativa, excluyendo como problema el clima de la colonia. Finalmente, indicó la necesidad de que dentro de las acciones misioneras se contemplase la enseñanza de la agricultura.[18]

A finales del mismo año (diciembre de 1883) fue designado como uno de los auxiliares de la nueva Junta de Reorganización de la Armada presidida por el almirante don Luis Hernández-Pinzón y Álvarez de Vides (1816-1891), dependiente del Ministerio de la Marina. La Junta fue creada ese mismo año con el objetivo primordial de fijar el tipo de buques adecuados a las necesidades del momento, la organización del personal de la Armada, averiguar los recursos disponibles y simplificar los trámites administrativos necesarios para su gestión.[27][28]

Gobernador de Fernando Poo y sus Dependencias (3.ª vez)

El 21/10/1884 es nombrado por tercer vez comandante de la estación naval del Golfo de Guinea, además de gobernador general de Fernando Poo y sus Dependencias,[29] relevando al teniente de navío don Antonio Cano Prieto, tras presentarse voluntario a un destino que no era muy popular entre los oficiales de la Armada.[16]

Para personarse en su puesto, embarca en noviembre de 1884 en Cádiz en la que fuese la última corbeta a vela botada en El Ferrol, la Ferrolana (Ferrol, 1848) utilizada como correo militar, junto a un grupo de misioneras de la Inmaculada Concepción. Tras algunos percances, donde incluso se dio por perdida la corbeta debido a un temporal, llegan a Las Palmas (diciembre de 1884) y, más tarde, en la goleta a hélice Ligera (La Carraca, 1864) al Puerto de Santa Isabel (enero de 1885).[1]

Nada más llegar, en febrero de 1885, se dirige a Corisco, Annobón y Cabo San Juan para establecer misiones católicas,[22] regresando en marzo de ese mismo año.

En julio de 1885, a bordo de la goleta Ligera, y en compañía de Amado Eugenio Osorio Zabala, exploró y tomó posesión de los territorios de la región continental de Río Muni y las cuencas de los ríos Noya (también como Ndouya, Nduya, Noyo, Noja), Benito (también como Mbini o Wele) y Campo (actual reserva natural), los cuales recorrió, firmando tratados de anexión con los jefes tribales, adelantándose a los intereses franceses y alemanes. Regresa enfermo a Fernando Poo en noviembre de ese mismo año.[17]

En noviembre de 1885 le fue concedida la Enmienda de Número de Isabel La Católica por sus servicios extraordinarios en beneficio de España y por sus méritos de carácter no militar.

En marzo de 1886 le fue asignada una comisión extraordinaria del servicio que se alargaría hasta enero de 1887, tiempo en que don José Barrasa y Fernández de Castro ocupó el sustituyó como Gobernador interino, momento en el que hubo fuertes tensiones territoriales con franceses y alemanes, pero perfectamente solucionadas por el Gobernador interino a pesar de los pocos medios de que dispuso.[30]

En julio de 1886 se le impone la Placa de la Orden de San Hermenegildo por los 30 años de servicio distinguido, siendo ascendido a capitán de fragata a final de ese mismo año.

A principios de octubre de 1887 cesó como gobernador por enfermedad y por haber cumplido el tiempo reglamentario, siendo relevado sucesivamente de forma interina y transitoria por don Juan de la Rocha, don Luis Navarro y don José de Ibarra,[31] hasta que el nuevo gobernador titular, don Antonio Moreno Guerra y Cróquer llegase, lo cual ocurrió el 14/04/1888.

Destinos en la Península

En marzo de 1888 ocupó el cargo de consejero en el Consejo de Ultramar,[32] dependiente del Ministerio de Ultramar, hasta octubre de 1889, cuando el consejo fue suprimido.[33]

Entre septiembre y diciembre de 1889 ejerció de vocal del Tribunal para las oposiciones a ingreso en la Escuela Naval que, por falta de medios económicos, se encontraba desde 1870 en la fragata Princesa de Asturias (La Carraca, 1859), o sea, como un pontón flotante fondeado en La Graña (Ferrol),[34] hasta 1909, cuando la escuela fue trasladada de nuevo a San Carlos, en San Fernando (y hasta 1913, cuando se estableció la Escuela Naval Militar en Cádiz).[35]

Islas Carolinas y Consejo de Filipinas y de las Posesiones del Golfo de Guinea

Cinco años después de la ocupación formal de las islas Carolinas tras la crisis de la Carolinas, en enero de 1890 es nombrado miembro del gobierno político-militar de las Islas Carolinas Occidentales y Palaos bajo el mando del gobernador Salvador Cortés Sámit, donde ocupa el cargo militar de la estación naval ubicada en la isla de Yap, con jurisdicción sobre los conjuntos de Yap (sede central en la isleta de Tapalao), Palaos (dividido al norte con Badeldzuap, y al sur con Koror, además de Ulea, Uluthi y Metelotas).[36] También fue nombrado juez de 1.ª instancia como cargo político. Para ello, en marzo de 1890 embarca en Barcelona en el vapor correo Isla de Panay (Greenock, 1882) de la Compañía Transatlántica, llegando a su destino un mes después.[1]

Carta de España de Bachiller con todas sus posesiones de ultramar e islas adyacentes (1858) realizado por J. Doserray. Fragmento con las Islas Marianas, Palaos y las Carolinas (Oceanía).

Se mantuvo en el cargo hasta junio de 1892, cuando solicitó su baja debido a una enfermedad (gastralgia). Una vez aprobada su baja, en julio de 1892 embarca en Manila en el vapor Luzón con destino a Barcelona, donde llega un mes después, continuando con cuatro meses de licencia reglamentaria.

Con destino en la Península, en enero de 1893 fue nombrado consejero en el Consejo de Filipinas y de las Posesiones del Golfo de Guinea, dependiente del Ministerio de Ultramar, ubicado en el edificio de la Cárcel de Corte de Madrid.[33]

En diciembre de 1893 fue nombrado de nuevo comandante de la estación naval y gobernador político de las Islas Carolinas Occidentales y Palaos, tomando posesión del cargo en febrero de 1894.[37][38][39]

En septiembre de 1894 fue nombrado capitán de navío de 1.ª Clase.

En abril de 1895 regresó a la Península muy enfermo. Reestablecido de forma temporal, se incorporó de nuevo al Consejo de Filipinas y de las Posesiones del Golfo de Guinea.[40] No obstante, nunca se recuperó de la enfermedad, por lo que falleció en Cádiz el 6 de marzo de 1897, dejando a su viuda una pensión de 2.200 pesetas.[1]

Resumen

Bibliografía

Referencias

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