Tradicionalmente se consideraba que «José (de) Cascante» era un único compositor neogranadino, nacido en Santafé durante las dos primeras décadas del siglo XVII y fallecido allí en 1702. Se creía que había ejercido como maestro de capilla de la Catedral de Santafé de Bogotá entre 1648 y 1702. Sin embargo, el hallazgo del testamento de José de Cascante, padre, fechado el 15 de octubre de 1674, confirmó la existencia de dos músicos homónimos, padre e hijo, que se sucedieron en el magisterio de la catedral bogotana.[1]
José de Cascante, padre, nació en Murcia (España), hijo de Juan Martínez y Jerónima Cascante. Contrajo matrimonio con Mariana de los Reyes, hija de Melchor de los Reyes e Isabel Méndez Guillén. Se desconocen el lugar y la fecha de nacimiento de su esposa; por ello, cabe la posibilidad de que se casaran en Murcia y viajaran juntos a América, o bien que Mariana fuese criolla, nacida en La Palma, Mariquita o sus alrededores, dentro del Virreinato de Nueva Granada. El matrimonio tuvo dos hijos, Juan y José; el primero sucedería a su padre en el cargo catedralicio. Mariana de los Reyes tuvo además una hija ilegítima, Gertrudis de los Reyes, cuyo padre también era soltero y con quien, al parecer, no contrajo matrimonio. En su testamento, Mariana dispuso que sus bienes se repartieran en tres partes iguales entre sus tres hijos.[1]
Se desconoce la formación musical de Cascante padre, aunque es probable que ingresara como infante de coro en la capilla musical de la catedral de su ciudad natal, bajo el magisterio de Manuel Tavares. Como ocurrió con muchos otros músicos de su tiempo, debió de percibir en América mejores oportunidades para desarrollar su carrera.[1]
Tras su llegada a Santafé, entró pronto al servicio de la Catedral gracias a sus conocimientos musicales. En ese momento, el magisterio musical estaba a cargo de Alonso Garzón de Tahuste, discípulo de Gutierre Fernández Hidalgo. Hacia 1645, Tahuste se retiró del puesto, y Cascante fue nombrado maestro de capilla por esos años. La primera mención documental en la que aparece con este título data de 1648, cuando firmó varios recibos correspondientes al pago de la música para las exequias y el cabo de año de Andrés de Zapiaín, caballero de la Orden de Santiago y alguacil mayor de la Real Audiencia.[1]
Además de desempeñarse como maestro de capilla, es decir, responsable de la música litúrgica, de la formación de los infantes del coro y de la dirección de cantores y ministriles, así como de la composición para las fiestas de guardar, también impartía clases privadas de música en la ciudad. Este dato procede de su testamento, en el que declara haber enseñado canto llano y canto de órgano a una niña criada en la casa de un tal Agustín de Zamora. Se estima que el costo anual de una educación musical rondaba los 100 pesos, inversión que algunas familias realizaban en sus hijas, pues, en caso de ingresar en un convento, dicha formación podía aceptarse en lugar de la dote. Para la enseñanza utilizaba, entre otros materiales, un libro de magníficats y otro de misas pertenecientes a la catedral.[1]
Las últimas noticias documentales sobre Cascante datan de marzo de 1673, cuando firmó los recibos por la música de las exequias de doña María de Pineda. Debió de fallecer hacia 1674, ya que no pudo firmar el testamento otorgado el 15 de octubre de ese año por hallarse gravemente enfermo.[1]