Madonna
cantante, compositora y actriz estadounidense
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Madonna Louise Ciccone (Bay City, Míchigan, 16 de agosto de 1958) es una cantante, compositora, productora y actriz estadounidense. Conocida como la «Reina del Pop», ha destacado por su constante reinvención artística y por el control creativo de su música, puesta en escena e imagen. Su obra, caracterizada por la exploración de temas sociales, políticos, románticos, sexuales y religiosos, ha suscitado tanto reconocimiento como controversia. Considerada uno de los iconos más influyentes de todos los tiempos, Madonna rompió barreras de género en la música popular y ha ejercido un profundo impacto sociocultural.
Bay City, Míchigan, Estados Unidos
Guy Ritchie (matr. 2000; div. 2008)
| Madonna | ||
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Madonna Louise Ciccone | |
| Nacimiento |
16 de agosto de 1958 (68 años) Bay City, Míchigan, Estados Unidos | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Familia | ||
| Cónyuge |
Sean Penn (matr. 1985; div. 1989) Guy Ritchie (matr. 2000; div. 2008) | |
| Hijos | 6 | |
| Educación | ||
| Educada en | Universidad de Míchigan | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | ||
| Años activa | 1979-presente | |
| Género | ||
| Instrumento | ||
| Tipo de voz | Mezzosoprano | |
| Discográfica | ||
| Sitio web | ||
| Firma | ||
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Criada en Míchigan, se trasladó en 1978 a la ciudad de Nueva York para desarrollar una carrera en la danza contemporánea. Después de participar en dos grupos musicales, Breakfast Club y Emmy, en 1982 firmó un contrato discográfico con Sire Records y lanzó su álbum debut Madonna al año siguiente. Siguió publicando una serie de álbumes con los que encontró una inmensa popularidad, amplió los límites temáticos de sus letras y otorgó una importancia central a la dimensión visual de sus vídeos musicales, considerados referentes. Entre sus mayores éxitos figuran «Like a Virgin», «Material Girl», «Papa Don't Preach», «La isla bonita», «Like a Prayer», «Express Yourself», «Vogue», «Take a Bow», «Frozen», «Music», «Hung Up» y «4 Minutes», muchos de ellos números uno en los principales mercados musicales.
Paralelamente, desarrolló una trayectoria cinematográfica con una acogida desigual. Su interpretación de Eva Perón en Evita (1996) le valió el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical; en cambio, otras actuaciones no obtuvieron la misma recepción. Diversificó su actividad como diseñadora de moda, escritora, empresaria y directora de cine, además de fundadora del sello discográfico Maverick. En el ámbito filantrópico, ha impulsado diversas organizaciones benéficas y respaldado causas relacionadas con la igualdad de género y los derechos LGBT.
Con más de 400 millones de producciones musicales vendidas, Madonna es la cantante con mayores ventas de todos los tiempos. Es, además, la primera artista femenina en recaudar mil millones de dólares con sus giras musicales. En las listas anuales de Forbes, estableció la marca como la solista mejor remunerada en once ocasiones durante cuatro décadas. Entre sus numerosos reconocimientos figuran siete premios Grammy, dos Globos de Oro, veinte MTV Video Music Awards y diecisiete Japan Gold Disc Awards, así como su inclusión en el Salón de la Fama del Rock and Roll en su primer año de elegibilidad.
La revista Rolling Stone la incluyó en sus respectivas listas de los mejores artistas y mejores compositores de todos los tiempos. Billboard, por su parte, la nombró «artista de la década» (1980), «mejor artista dance de la historia» y «mejor artista de vídeos musicales de la historia». En términos generales, diversos biógrafos, escritores, periodistas y medios de comunicación la consideran la mujer más influyente y exitosa de la historia de la música. Su legado ha inspirado a múltiples artistas y ha sido objeto de numerosas obras académicas, literarias y artísticas, así como de una subdisciplina académica denominada Madonna studies.
Biografía y carrera
1958-1981: Niñez e inicios artísticos

Madonna Louise Ciccone nació el 16 de agosto de 1958 en Bay City, Míchigan.[1] Es la tercera hija de Silvio Anthony Ciccone, un ingeniero de diseño italoestadounidense que trabajó para las compañías Chrysler y General Motors, y de Madonna Louise Fortin, una técnica de rayos X de ascendencia francocanadiense.[2][3][4] La familia paterna tenía sus raíces en Pacentro, un pequeño pueblo medieval de Italia, desde donde sus abuelos emigraron a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales.[5] Como compartía el nombre de su madre, Madonna recibió el apodo «Little Nonnie» dentro del entorno familiar para distinguirlas.[6] Más adelante, adoptó Veronica como tercer nombre al recibir el sacramento de la confirmación de la Iglesia católica.[7] Creció en Pontiac y posteriormente en Rochester Hills, ambos suburbios de Detroit, junto a sus dos hermanos mayores, Martin y Anthony, y sus tres hermanos menores, Paula, Christopher y Melanie.[8][9]
Su infancia quedó marcada por la pérdida temprana de su madre, quien falleció de cáncer de mama en 1963, cuando Madonna tenía apenas cinco años.[10] Meses antes, la niña había comenzado a percibir cambios en su comportamiento, aunque desconocía el motivo.[11] Cuando su madre intentaba explicarle lo que sucedía, rompía a llorar y Madonna la consolaba con un abrazo. «Recuerdo que me sentía más fuerte que ella; yo era tan pequeña y, aun así, sentía como si ella fuera la niña».[11] En retrospectiva, admitió que entonces no comprendía que su madre estaba muriendo, y evocó aquella experiencia como un período marcado por la ira, la confusión y otras emociones reprimidas. Explicó que, al verla recostada en el ataúd abierto, comprendió que la había perdido «para siempre» y que aquella imagen la siguió asustando durante mucho tiempo.[12]
Madonna aprendió a cuidar de sus hermanos y de sí misma, y buscó refugio en su abuela con la esperanza de encontrar consuelo y una figura materna. Los hermanos Ciccone se encargaban de mantener la casa en orden y rechazaban a cualquiera que intentara ocupar el lugar de su madre.[11] El temor a perder también a su padre llegó a afectarla hasta el punto de que a menudo no podía dormir si él no estaba cerca.[11] Años después, en una entrevista, comentó que se recordaba a sí misma en esa etapa como una «chica solitaria que estaba buscando algo. No era rebelde en absoluto. Me preocupaba ser buena en algo. No me afeitaba las axilas y no usaba maquillaje como las otras niñas. Pero estudiaba y obtuve buenas notas... quería ser alguien».[11]

En 1966, su padre contrajo segundas nupcias con el ama de llaves de la familia, Joan Gustafson, con quien tuvo dos hijos: Jennifer y Mario Ciccone.[13] La llegada de su madrastra transformó la relación de Madonna con su progenitor. Desarrolló hacia él un profundo resentimiento que perduraría durante décadas y adoptó una actitud más rebelde.[11] Cursó la educación primaria en las escuelas St. Frederick y St. Andrew antes de ingresar en la escuela secundaria West Middle School. Allí destacó tanto por su excelente rendimiento académico como por su comportamiento poco convencional: hacía volteretas y piruetas en los pasillos entre una clase y otra, se colgaba de las barras de mono sujetándose con las rodillas durante el recreo y se levantaba la falda en clase para que los chicos vieran su ropa interior.[14]
Su interés por la danza se manifestó desde muy joven, cuando convenció a su padre para sustituir las clases de piano clásico por las de ballet.[15] En ellas, su profesor Christopher Flynn la animó a dedicarse profesionalmente al baile. Flynn se convirtió en una figura clave en su vida: no solo reconoció su talento, sino que le transmitió confianza y la inspiró a soñar a lo grande.[15][16] Más tarde asistió a la escuela secundaria Rochester Adams High School, donde fue una estudiante modelo y formó parte del equipo de animadoras.[17] Tras graduarse en enero de 1976, recibió una beca de danza para la Universidad de Míchigan y estudió ese verano en el American Dance Festival de Durham, Carolina del Norte.[18][19]
En 1978 abandonó los estudios y se trasladó a la ciudad de Nueva York, donde se estableció en el barrio de Alphabet City.[20][21][22] Sobre esa decisión, comentó: «Era la primera vez que viajaba en avión y que subía a un taxi. Llegué aquí con 35 dólares en el bolsillo. Fue lo más valiente que he hecho».[23] Para subsistir, desempeñó diversos empleos precarios como encargada de guardarropa, camarera de Dunkin' Donuts, modelo para clases de dibujo y bailarina suplente en compañías de danza contemporánea.[24][25] Paralelamente, estudió danza bajo la tutela de la destacada bailarina y coreógrafa estadounidense Martha Graham.[26] Una noche, mientras regresaba de un ensayo, dos hombres la arrastraron hasta un callejón y la obligaron a realizar una felación. Madonna recordó que «el episodio fue una prueba de mi debilidad, me demostró que todavía no podía salvarme a pesar de la apariencia de chica fuerte. Nunca podré olvidarlo».[27]
Inició una relación sentimental con el músico Dan Gilroy en la primavera de 1979 y, poco después, superó una audición para incorporarse como bailarina a la gira europea del cantante francés Patrick Hernandez.[28][29] Tras tres meses recorriendo ciudades como París y Túnez con la compañía de Hernandez, decidió abandonarla al sentirse desencantada con la experiencia.[29][30] De regreso a Nueva York, retomó su relación con Gilroy y se mudó con él a una sinagoga abandonada en Corona, Queens, que hacía las veces de lugar de ensayo.[14][31] Juntos formaron su primera banda de rock, Breakfast Club, en la que Madonna cantaba y tocaba tanto la guitarra como la batería.[32][33] Durante su permanencia en la formación, debutó como actriz en la película independiente de bajo presupuesto A Certain Sacrifice (1985), cuyo estreno intentaría impedir sin éxito más adelante.[34]
En 1980 decidió abandonar el grupo y, junto con el baterista Stephen Bray, un antiguo novio de Míchigan, formó una nueva banda llamada Emmy.[35] Reanudaron su romance y se trasladaron al Music Building, un complejo de estudios y viviendas para músicos ubicado en Manhattan. Allí coescribieron canciones y, en noviembre de ese mismo año, grabaron una maqueta con cuatro temas. Sin embargo, Madonna decidió iniciar su carrera como solista.[36] En marzo de 1981, Camille Barbone, quien dirigía la compañía Gotham Sound Studio en el Music Building, firmó un contrato con Madonna, rescindido en febrero de 1982 debido a diferencias creativas: Barbone pretendía encaminarla hacia el rock, mientras ella mostraba mayor interés por el dance.[37][38]
Durante ese tiempo, Madonna continuó componiendo canciones y frecuentaba con asiduidad la discoteca Danceteria, uno de los centros neurálgicos de la vida nocturna neoyorquina. Fue allí donde convenció al DJ y productor Mark Kamins para que probara su maqueta de «Everybody» en la pista de baile.[39] El impacto fue inmediato: el público respondió con entusiasmo y Kamins, impresionado y dispuesto a producir el tema, se lo presentó a su jefe, Chris Blackwell, propietario del sello independiente Island Records. Sin embargo, este no mostró interés en el proyecto.[40] Lejos de desanimarse, Kamins arregló un encuentro entre Madonna y Seymour Stein, fundador de la discográfica Sire Records, subsidiaria de Warner Bros. Records.[41][42] Madonna firmó un contrato para la publicación de un total de dos sencillos, con opción a grabar un álbum completo.[43][44]
1982-1985: Madonna, Like a Virgin y primer matrimonio

Su primer sencillo, «Everybody», vio la luz en octubre de 1982. Para promocionarlo, realizó su primera aparición televisiva en el programa Dancin' On Air y se presentó en diversos clubes nocturnos del Reino Unido.[45][46] En marzo de 1983 editó su segundo sencillo, «Burning Up». Ambos temas cosecharon una recepción positiva en Estados Unidos y alcanzaron el tercer puesto en la lista Dance Club Songs de Billboard.[47] En paralelo al despegue de su carrera, Madonna sostuvo una relación con el artista Jean-Michel Basquiat y se trasladó a su apartamento en el SoHo.[48] El buen rendimiento de los sencillos la llevó a trabajar en su primer álbum, Madonna, producido por Reggie Lucas, quien le presentó algunas propuestas para completar el repertorio del disco.[49] Sin embargo, la intérprete tuvo varios desacuerdos con las técnicas de producción de Lucas y no quedó satisfecha con las pistas una vez terminadas, por lo que optó por buscar una alternativa.[50]
Con Lucas ya desligado del proyecto, Madonna pidió ayuda a John «Jellybean» Benitez, quien se convirtió en su nuevo interés amoroso, para terminar la producción del álbum.[51] Mientras trabajaba como DJ en la discoteca Funhouse, Benitez descubrió «Holiday», una composición de Curtis Hudson y Lisa Stevens, integrantes de la banda Pure Energy. Convencido de su potencial, se la presentó a Madonna, quien aprobó de inmediato su inclusión en el álbum.[52] El productor mezcló la mayoría de las pistas y produjo la canción, que acabaría convirtiéndose en el primer éxito internacional de la cantante.[41][53] Publicado como tercer sencillo, «Holiday» ingresó en el Billboard Hot 100, donde alcanzó el puesto 16.[54]
Madonna lanzó su álbum debut homónimo en julio de 1983, del cual se desprendieron dos sencillos más, «Lucky Star» y «Borderline», ambos situados entre los primeros puestos del Billboard Hot 100.[54] La producción se caracteriza por un sonido disco enérgico y texturas de sintetizador creadas mediante tecnologías de vanguardia para la época.[41][53] Su impacto perduró a lo largo de los años y los medios especializados terminaron por reconocerlo como uno de los mejores álbumes debut de todos los tiempos.[55][56][57] Comercialmente, alcanzó la octava posición de la lista Billboard 200 de Estados Unidos, además de situarse entre los diez primeros puestos en Australia, Francia, Nueva Zelanda, el Reino Unido y los Países Bajos.[58][59] Vendió más de diez millones de copias en todo el mundo.[60][61]
En enero de 1984, Madonna amplió su proyección pública con apariciones en programas de televisión, entre las que destacó su intervención en American Bandstand. Preguntada por el presentador Dick Clark sobre sus aspiraciones, afirmó que su intención era «dominar el mundo», una declaración que John Mitchell, de la cadena MTV, catalogaría como «una de las más legendarias» de la artista.[62] Su aspecto, su forma de vestir, sus actuaciones y sus vídeos musicales comenzaron a influir gradualmente en mujeres y niñas, hasta el punto de convertirla en uno de los referentes de la moda femenina en la década de 1980.[63][64] La estética concebida por la diseñadora de joyas y estilista Maripol, que combinaba influencias del punk y del new romantic, se caracterizaba por tops de encaje, faldas sobre pantalones capri, medias de rejilla, crucifijos, brazaletes y el cabello decolorado.[65]
Me sorprendió cómo la gente reaccionó ante «Like a Virgin», porque cuando grabé esa canción, para mí, cantaba sobre algo que me hacía sentir renovada y fresca. Y todos pensaron que cantaba que ya no quería ser virgen. ¡Joder! No tiene nada que ver con lo que canté. «Like a Virgin» fue siempre absolutamente ambigua. |
Su popularidad internacional cobró un nuevo impulso con el lanzamiento de su segundo álbum de estudio, Like a Virgin, en noviembre de 1984, que le permitió liderar por primera vez las listas de ventas de Alemania, Italia, Países Bajos, Nueva Zelanda, España, Estados Unidos y el Reino Unido.[58][68] El primer sencillo que daba nombre al disco, «Like a Virgin», encabezó la lista Billboard Hot 100 durante seis semanas consecutivas y atrajo la atención de organizaciones conservadoras, que intentaron censurarlo al denunciar que tanto la canción como su vídeo promovían las relaciones sexuales prematrimoniales y socavaban los valores familiares.[69][70][71]
La interpretación de la canción en la primera edición de los MTV Video Music Awards de 1984 le proporcionó una enorme repercusión mediática. Madonna apareció sobre un gigantesco pastel de boda, ataviada con un vestido de novia, un velo y una hebilla de cinturón con la inscripción «Boy Toy». En el último tramo de la actuación, improvisó parte de la coreografía: se dejó caer al suelo y comenzó a moverse de forma sensual, con movimientos pélvicos, antes de rodar y dejar expuesta accidentalmente su ropa interior.[72][73] Su representante de entonces, Freddy DeMann, quedó estupefacto y le hizo saber que sus días como artista habían llegado a su fin.[74] La propia Madonna confesaría estar aterrorizada tras su intervención: «Fue lo más valiente y sexual que había hecho en la televisión».[72][75] Aquel momento sería recordado como uno de los más icónicos en la historia de MTV.[72]
El segundo sencillo, «Material Girl», alcanzó la segunda posición en el Billboard Hot 100 y su videoclip rindió homenaje a la interpretación de Marilyn Monroe de «Diamonds Are a Girl's Best Friend».[54][76] Durante el rodaje, Madonna conoció al actor Sean Penn, quien había acudido expresamente para encontrarse con ella, e iniciaron inmediatamente una relación sentimental.[77] Like a Virgin se convirtió en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, con más de veintiún millones de copias despachadas en todo el mundo.[78] Hugo Mistry, del Chicago Tribune, consideró que «fue el gran avance de Madonna, mostró su estilo camp con una serie de divertidas pistas dance, letras atractivas y vídeos picantes», mientras que el crítico Víctor Lenore señaló que «ya sin duda alguna, Madonna conseguía traspasar los confines del pop para convertirse en... algo más».[79][80]

En 1985 debutó en el cine comercial con una breve aparición como cantante de un club nocturno en Vision Quest, un drama romántico. La banda sonora contenía dos nuevos sencillos de la cantante: «Crazy for You», su segundo número uno en Estados Unidos, y «Gambler».[54] Pero su ascenso como figura cinematográfica vino de la mano de la comedia Desperately Seeking Susan, estrenada ese mismo año, en cuya banda sonora sobresalía la canción «Into the Groove», su primer número uno en el Reino Unido.[81] Aunque no era la actriz principal, su fama era tal que la película fue ampliamente tratada como un proyecto de Madonna.[82] La cinta obtuvo una nominación al Premio César a la mejor película extranjera y el crítico de cine Vincent Canby, de The New York Times, la consideró una de las diez mejores películas de 1985.[83][84]
En abril del mismo año, emprendió su primera gira musical, The Virgin Tour, que recorrió América del Norte con los Beastie Boys como teloneros.[85] Madonna recordó que la gira fue «una locura», pues supuso el salto de los pequeños clubes como CBGB y Mudd Club a los grandes estadios deportivos: «Actué en un pequeño teatro en Seattle donde las chicas usaban faldas con solapas, medias hasta la rodilla, guantes de encaje, rosarios, moños y aretes de aros grandes. [...] Después de Seattle, todos los espectáculos fueron trasladados a estadios».[86] Durante ese período, presentó dos sencillos más del álbum: «Angel» y «Dress You Up», que ocuparon los cinco primeros puestos del Billboard Hot 100.[87]
En julio, las revistas Penthouse y Playboy publicaron una serie de fotografías en las que Madonna posaba desnuda, tomadas en Nueva York en 1978 con fines artísticos y sin intención de difusión posterior. Por entonces, accedió a la sesión por necesidad económica y recibió apenas 25 dólares como pago.[88] La publicación desató un escándalo mediático, pero la cantante permaneció desafiante y sin remordimientos. Paradójicamente, las imágenes terminaron vendiéndose por más de 100 000 dólares.[88] Durante su participación en el concierto benéfico Live Aid de 1985, Madonna aludió irónicamente al episodio y declaró que no se quitaría su chaqueta pese al intenso calor, ya que «[los medios de comunicación] podrían recriminármelo dentro de diez años».[89][90] El 16 de agosto de ese mismo año, coincidiendo con su vigésimo séptimo cumpleaños, contrajo matrimonio con Sean Penn. Más allá de la amplia popularidad de la novia, la ceremonia acaparó los titulares cuando Penn, irritado por el acoso de la prensa, disparó varias veces al aire con un arma de fuego para ahuyentar a los helicópteros de los medios. El artista Andy Warhol, invitado al enlace, lo describió como «el fin de semana más emocionante de mi vida».[77][91]
1986-1991: True Blue, ¿Quién es esa chica?, Like a Prayer y Dick Tracy

Con un mayor control creativo, coprodujo su tercer álbum de estudio, True Blue, junto a Patrick Leonard y Stephen Bray.[92] Publicado en junio de 1986, estuvo inspirado en su relación con Penn, a quien fue dedicado.[93] Su sonido recuperó el pop clásico de los grupos femeninos de la década de 1960 y lo combinó con dance pop y ritmos latinos.[94] Los críticos de Rolling Stone destacaron su autenticidad y afirmaron que «suena como si saliera del corazón».[95] Tres de sus sencillos alcanzaron el número uno en el Billboard Hot 100: «Live to Tell», «Papa Don't Preach» y «Open Your Heart»; los otros dos, «True Blue» y «La isla bonita», se ubicaron entre los cinco primeros.[54][69] Lideró los mercados de ventas en 28 países, un logro sin precedentes en aquel momento, y fue el disco más vendido del año, con más de veinticinco millones de copias a nivel mundial.[96][97] True Blue se convirtió además en uno de los títulos más vendidos de la historia.[98]
Ese mismo año, Madonna coprotagonizó Shanghai Surprise junto a Penn, cuya desfavorable recepción crítica le valió un premio Golden Raspberry a la peor actriz; paralelamente, debutó sobre los escenarios con la obra Goose and Tom-Tom, escrita por David Rabe.[99][100][101] Segura de desenvolverse con soltura en la comedia, estelarizó al año siguiente ¿Quién es esa chica?, su segundo fracaso consecutivo en el cine.[102][103] No obstante, la banda sonora homónima, integrada en su discografía y a la que contribuyó con cuatro canciones, vendió más de seis millones de copias, impulsada por los sencillos «Who's That Girl» y «Causing a Commotion».[69][104] En junio de 1987 se embarcó en la gira mundial Who's That Girl World Tour, que continuó hasta septiembre. Madonna concibió un espectáculo ambicioso, marcado por cambios de vestuario, elaboradas coreografías y un acusado carácter teatral, que rebasó las convenciones establecidas.[105][106] Dejó varios hitos de asistencia, entre ellos un concierto en las afueras de París que reunió a más de 130 000 personas, la mayor afluencia hasta entonces en un espectáculo femenino en Francia.[107][108]
En noviembre del mismo año lanzó su primer álbum de remezclas, You Can Dance, que reunió nuevas versiones de canciones de sus primeros lanzamientos y se afianzó como el disco de remezclas más vendido de todos los tiempos por una artista femenina, con cinco millones de ejemplares.[109][110] Entre mayo y agosto de 1988 debutó en Broadway con la producción Speed-the-Plow, representada en el Royale Theatre.[111] Mientras su actividad artística seguía ampliando horizontes, su matrimonio con Penn llegaba a su fin. Después de que una primera solicitud de divorcio quedara sin efecto en diciembre de 1987, ambos presentaron una nueva demanda en enero de 1989 por diferencias irreconciliables. El abogado de Madonna atribuyó la ruptura al alcoholismo de Penn y a su carácter violento.[112][113] Según la agencia Associated Press, la cantante presentó un informe de agresión tras un presunto incidente ocurrido en su casa de Malibú durante el fin de semana de Año Nuevo.[114] De su matrimonio con Penn, declaró más tarde que «estaba completamente obsesionada con mi carrera y de ninguna manera estaba preparada para ser generosa».[115]
Lidié con cuestiones más específicas que significan mucho para mí. Trataban sobre mi madre, mi padre y mi relación con mi familia, el dolor de morir, de crecer y de dejar las cosas atrás. Fue un disco de maduración emocional. [...] Tuve que realizar una búsqueda muy profunda en mi alma y creo que [el álbum] es un reflejo de ello. |
En enero de 1989 firmó un acuerdo de patrocinio con la multinacional de refrescos Pepsi. Como parte de la colaboración, su canción «Like a Prayer» se estrenó a través de un anuncio comercial de la marca. Seguidamente, el lanzamiento del videoclip oficial desató una ola de controversia por su fuerte carga de simbolismo religioso, con imágenes de estigmas y cruces en llamas, además de una escena íntima con un santo. El Vaticano lo condenó y diversos grupos religiosos exigieron la retirada del anuncio y promovieron un boicot contra los productos de la empresa. Ante la creciente presión, Pepsi canceló la campaña y puso fin al contrato, si bien Madonna recibió íntegramente la remuneración acordada de cinco millones de dólares.[8][118]
La canción sirvió de antesala a su cuarto álbum de estudio, del mismo nombre, que coprodujo nuevamente junto con Patrick Leonard y Stephen Bray y publicó en marzo de 1989.[119] El disco cosechó un amplio reconocimiento; Rolling Stone lo definió como «lo más cerca que la música pop puede estar del arte» y lo situó entre los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.[120][121][122] En el plano comercial, dominó el primer puesto en más de 30 países, entre ellos Estados Unidos, Japón y el Reino Unido, con más de quince millones de unidades vendidas en todo el mundo.[58][123][124][125] Su promoción estuvo acompañada por seis sencillos, entre los que despuntaron la canción homónima, número uno en los principales mercados, así como «Express Yourself» y «Cherish», ambos en el puesto dos del Billboard Hot 100.[54][126] Hacia finales de 1989, Madonna fue nombrada la «artista de la década» por diversos medios de comunicación, incluidos Billboard y MTV.[127][128][129] Para entonces, apenas siete años después de su debut discográfico, las ventas acumuladas de sus discos ya ascendían a más de 75 millones de unidades.[130]
En 1990 interpretó a Breathless Mahoney en la película Dick Tracy, con Warren Beatty en el papel principal.[131] La cinta figuró entre los títulos más taquilleros del año y le valió una nominación a los premios Saturn como mejor actriz.[132][133] Como complemento al filme, lanzó la banda sonora I'm Breathless, inspirada en la estética y ambientación de la década de 1930, en cuya producción exploró géneros musicales como el swing o el jazz.[134] «Vogue», sencillo que encabezó su promoción, se convirtió en el más exitoso de su carrera hasta ese momento tras liderar las listas de ventas en más de 30 países.[135] Por su lado, «Sooner or Later» brindó a su compositor, Stephen Sondheim, el Óscar a la mejor canción original.[136] Pese a representar una propuesta musical radicalmente distinta a toda su obra previa, I'm Breathless vendió más de siete millones de copias en todo el mundo y fue el álbum internacional más vendido del año en Japón.[134][137] Mientras rodaba la película, la cantante comenzó una relación amorosa con Beatty que se disolvió poco después de su estreno.[138][139]

En abril del mismo año dio inicio su gira Blond Ambition World Tour, que se extendió hasta agosto. Rolling Stone la definió como una «extravagancia con coreografía elaborada y sexualmente provocativa» y la proclamó «el mejor espectáculo de 1990».[140][141] La gira desató una intensa reacción por parte de grupos religiosos, especialmente debido a la puesta en escena de «Like a Virgin», en la que dos bailarines acariciaban su cuerpo antes de que ella simulara una masturbación.[142] El Papa instó al público y a la comunidad cristiana a no asistir a los conciertos.[143] La asociación católica Famiglia Domani promovió un boicot, mientras que el Vaticano calificó el espectáculo como «uno de los más satánicos en la historia de la humanidad».[144][145] En respuesta, Madonna explicó que la gira no pretendía ofender a nadie, sino ofrecer a «gente de mente abierta» una perspectiva diferente sobre la sexualidad.[146] Cuestionó la visión de la Iglesia sobre el sexo al considerar que lo reducía a la procreación.[146] La grabación de uno de los conciertos, publicada en formato Laserdisc, le valió un premio Grammy al mejor vídeo musical de formato largo en 1992.[147]
En noviembre de 1990 publicó su primer álbum de grandes éxitos bajo el título The Immaculate Collection, que presentaba dos canciones inéditas: «Justify My Love» y «Rescue Me».[148] Se consolidó como el recopilatorio de un solista más vendido de la historia al superar los treinta millones de copias.[149] «Justify My Love» proporcionó a la artista su noveno número uno en el Billboard Hot 100 de Estados Unidos y alcanzó los diez primeros puestos en otros países.[54][150] El vídeo promocional contaba con escenas de sadomasoquismo, bondage, besos entre personas del mismo sexo y desnudez parcial.[151][152] La cadena MTV consideró que era demasiado explícito sexualmente y prohibió su emisión. Madonna cuestionó la decisión al señalar que la violencia era aceptada con mayor facilidad que las muestras de afecto entre personas del mismo sexo. Comprendía la postura de la cadena, aunque una parte de ella pensaba que «se atreverían a emitirlo».[151][153] Por su parte, el segundo sencillo, «Rescue Me», supuso el debut más alto para una solista en la historia del Billboard Hot 100 al ingresar directamente en el puesto 15.[148]
En diciembre decidió abandonar la película Boxing Helena de Jennifer Lynch, en la que previamente había aceptado participar como protagonista, sin ofrecer explicaciones a los productores.[154] Entre finales de ese año y principios de 1991, mantuvo un idilio con Tony Ward, modelo y actor pornográfico que apareció en los videoclips de «Cherish» y «Justify My Love».[155] También sostuvo una relación de ocho meses con el rapero Vanilla Ice, quien aseguró haber rechazado una propuesta de matrimonio por parte de la cantante.[156] En mayo de 1991 se estrenó su primer documental, Madonna: Truth or Dare, grabado durante la gira Blond Ambition World Tour.[42] Fue el documental más taquillero de la historia hasta que, once años más tarde, Bowling for Columbine de Michael Moore lo desbancó.[157]
1992-1997: Maverick, Erotica, Sex, Bedtime Stories y Evita
En 1992 obtuvo un papel secundario en la cinta A League of Their Own como Mae Mordabito, una jugadora de béisbol. La comedia deportiva recaudó más de cien millones de dólares y fue el décimo largometraje más taquillero del año en Estados Unidos.[158] Si bien grabó el tema principal de la película, «This Used to Be My Playground», que lideró el Billboard Hot 100, la banda sonora no lo incluyó por motivos contractuales.[54][159] Ese mismo año fundó Maverick, su propia empresa de entretenimiento, integrada por una compañía discográfica (Maverick Records), una productora de cine (Maverick Films) y varias divisiones vinculadas a publicaciones musicales, televisión, libros y merchandising. Como parte del acuerdo con Time Warner, Madonna recibió un adelanto de 60 millones de dólares. Percibía, además, el 20 % de las regalías generadas por la venta y promoción de su música, una de las tasas más elevadas de la industria, igual a la de Michael Jackson.[47] Con el tiempo, Maverick se consolidó como un importante sello de la industria musical, con artistas multiplatino como Alanis Morissette y Michelle Branch en su catálogo.[160][161]
El primer lanzamiento de la empresa fue Sex, un libro escrito por la propia artista e ilustrado con fotografías sexualmente provocativas y explícitas de Steven Meisel. Aunque causó una encendida reacción negativa en los medios y el público en general, vendió 1,5 millones de ejemplares en solo tres días, en lo que se definió como el acontecimiento editorial del siglo.[162][163] El revuelo eclipsó el lanzamiento simultáneo, en octubre de 1992, de su quinto álbum de estudio, Erotica.[164][165] Esta obra conceptual sobre el sexo y el romance presentó una atmósfera más oscura y experimental, en la que puso de relieve el VIH/sida y la homofobia.[166][167] El Salón de la Fama del Rock and Roll lo reconoció como uno de los discos más revolucionarios de todos los tiempos, mientras que Billboard lo consideró «su colección más variada y creativamente desafiante».[168][169] Debutó en la segunda posición del Billboard 200 y, pese a un rendimiento comercial más discreto, superó los seis millones de copias vendidas.[58][170] Los sencillos «Erotica» y «Deeper and Deeper» alcanzaron los diez primeros puestos en el Billboard Hot 100 y la primera posición en Italia.[54][171]

De vuelta a su faceta de actriz, persistió en proyectar una imagen provocativa con Body of Evidence (1993), un thriller erótico con escenas de sadomasoquismo y bondage que la crítica vapuleó.[172][173] Ese mismo año protagonizó Juego peligroso de Abel Ferrara, otro fiasco que tuvo un estreno muy limitado en Norteamérica.[174][175] The New York Times describió la cinta como «intensa y dolorosa» por su contenido dramático y emocional.[176] Entre septiembre y diciembre de 1993 realizó su cuarta gira The Girlie Show, en la que aparecía caracterizada como una dominatrix acompañada por bailarinas en toples.[177] Si bien facturó 70 millones de dólares y constituyó un éxito comercial, el espectáculo no estuvo exento de polémica, especialmente en Puerto Rico, donde la cantante desató los abucheos del público cuando frotó la bandera del país entre sus piernas.[178][142]
En marzo de 1994 apareció como invitada en el programa Late Show with David Letterman, donde utilizó un lenguaje soez, censurado durante la emisión, y entregó a Letterman un par de prendas íntimas pidiéndole que las oliera.[179] Sus últimas obras de temática sexual, sumadas a su polémica y agresiva aparición en el programa, llevaron a que muchos la identificaran como una renegada sexual. Se enfrentó a una virulenta reacción de crítica y público, que dieron por hecho que «había ido demasiado lejos» y auguraron el final de su carrera artística.[180] En esta etapa mantuvo breves romances con el rapero Tupac Shakur y el jugador de baloncesto Dennis Rodman.[181][182] Grabó la balada «I'll Remember» como tema principal de la película With Honors (1994), que materializó uno de sus mayores éxitos en el Billboard Hot 100 en los últimos años.[183][184] Tiempo después volvió a coincidir con Letterman en una entrega de premios y participó como invitada en The Tonight Show con Jay Leno.[185]
En octubre de 1994 publicó su sexto álbum de estudio, Bedtime Stories, en el que exploró el R&B contemporáneo y adoptó una imagen más dulcificada con el propósito de reconectar con el público, sin renunciar a su identidad artística.[185] El disco debutó en el tercer puesto del Billboard 200 y generó cuatro sencillos, entre los que destacaron «Secret» y «Take a Bow»; este último encabezó el Billboard Hot 100 durante siete semanas consecutivas, el período más prolongado para un sencillo de Madonna.[54][58] Bedtime Stories mejoró los resultados de su anterior trabajo al superar los ocho millones de copias vendidas en todo el mundo y recibió una nominación a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum de pop.[186][187] Los especialistas lo clasificaron como una de las mejores producciones del año.[188][189] Stephen Holden, del New York Times, lo nombró «fácilmente [su] mejor álbum» y añadió que era «una mezcla seductora de hiphop suave y baladas agridulces».[190]
Para su siguiente proyecto, la artista buscó plasmar la transformación artística que estaba atravesando.[191] Something to Remember, una compilación de baladas editada en noviembre de 1995, supuso para ella una experiencia «emotiva» y un testimonio de su evolución artística.[192] El disco contó con tres canciones inéditas: «You'll See», «One More Chance» y una versión de «I Want You», grabada originalmente por Marvin Gaye.[54][193] El material otorgó un claro protagonismo a su voz y, en términos de ventas, rebasó los diez millones de unidades.[194][195] Madonna reconoció sentir un especial aprecio por los trabajos publicados entre Like a Prayer y Something to Remember, «aunque estoy de acuerdo en que todos los álbumes fueron momentos clave para mí».[196] Entretanto, inició una relación amorosa con su entrenador personal, Carlos León.[197]
Este es el personaje para el que nací. Puse todo de mi parte porque era mucho más que el papel de una película. Era emocionante e intimidante al mismo tiempo. Y fue la experiencia que más me exigió creativamente. De cada fase, aprendí mucho. Y estoy más orgullosa de Evita que de cualquier otra cosa que haya hecho. |
En 1996 tuvo lugar el estreno de la película Evita, en la que asumió el papel protagónico de Eva Perón.[199][200] Su deseo de personificar a Perón se había mantenido vivo muchos años, al punto de escribir una carta al director Alan Parker explicándole por qué era la candidata perfecta para el papel. Una vez asegurado el rol, tomó clases de canto para perfeccionar su técnica vocal y se documentó a fondo sobre la historia de Argentina y Perón.[201] El rodaje en Argentina generó un notable revuelo mediático, durante el cual miembros del Partido Peronista lanzaron una campaña de odio contra Madonna, el director y la producción, ante el temor de que el proyecto empañara la imagen de Eva.[202]
Madonna cayó enferma durante el rodaje en múltiples ocasiones, circunstancia que atribuyó a la exigencia física y emocional del proceso.[201] Fue entonces cuando descubrió que estaba embarazada.[203] Madonna realizó más de 80 cambios de vestuario, la mayor cifra registrada para una sola película.[200] Tras el estreno de Evita en diciembre de 1996, su actuación cosechó elogios de los críticos de cine.[204] Richard Corliss, de la revista Time, escribió: «Es un alivio decir que Evita es realmente buena, con un buen reparto y visualmente atractiva. Madonna confunde, una vez más, nuestras expectativas. [...] Ames u odies a Madonna como Eva, es un imán para los ojos».[205] El papel le valió un Globo de Oro a la mejor actriz en un musical o comedia.[206]
La banda sonora de Evita, interpretada en su mayoría por Madonna e incluida en su discografía, resultó un éxito de ventas con siete millones de copias despachadas.[207][208] Tres sencillos promocionaron el material, de los que sobresalieron «You Must Love Me», compuesta específicamente para la película y ganadora de un Óscar a la mejor canción original en 1997, y su versión del clásico «Don't Cry for Me Argentina», que alcanzó el número uno en países de toda Europa.[209][210] La cantante recibió el premio al logro artístico de manos de Tony Bennett en los Billboard Music Awards de 1996.[211] El 14 de octubre del mismo año dio a luz a Lourdes Maria Ciccone Leon, fruto de su relación con León.[212] Según la biógrafa Mary Cross, aunque la artista temió que su embarazo perjudicara el proyecto Evita, a sus 38 años vivió «otro punto de inflexión» al triunfar en la gran pantalla y cumplir su deseo de ser madre.[213] Su noviazgo con León terminó en mayo de 1997 y aseguró que su relación era «mejor como buenos amigos».[214][215]
1998-2002: Ray of Light, Music y segundo matrimonio
Después del nacimiento de su hija, se interesó por el misticismo oriental y la cábala, a la que fue introducida por la actriz Sandra Bernhard.[216] Esa transformación personal quedó plasmada en Ray of Light, su séptimo álbum de estudio, publicado en febrero de 1998 y realizado junto al productor de música electrónica William Orbit.[217] Según la periodista musical Ann Powers, Madonna encontró en Orbit el colaborador idóneo para alejarse de las corrientes más experimentales y festivas de la música electrónica de la época y adoptar un sonido más introspectivo y cercano al de una cantautora.[218]
El álbum despertó el entusiasmo de la crítica: Slant Magazine lo describió como una de las grandes obras maestras del pop de la década y Rolling Stone lo reconoció entre los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.[219][220] Ray of Light se alzó con cuatro premios Grammy, entre ellos los de mejor álbum pop y mejor grabación dance.[221] Además de debutar en el segundo puesto del Billboard 200, encabezó las listas de 17 países y superó los dieciséis millones de unidades.[58][222][223] El primer sencillo, «Frozen», alcanzó la primera posición de la lista británica UK Singles Chart y la segunda del Billboard Hot 100.[54][224] Bélgica prohibió inicialmente su difusión por considerarla un plagio del tema «Ma Vie fout L'camp» (1993) de Salvatore Acquaviva; sin embargo, el fallo fue revocado años más tarde.[225][226] El segundo sencillo, «Ray of Light», debutó en la quinta posición del Billboard Hot 100.[54]
La edición de 1998 del Libro Guinness de los récords documentó que «ninguna artista femenina ha vendido más discos que Madonna en todo el mundo».[227] Ese mismo año aceptó interpretar a una profesora de violín en el drama Música del corazón, aunque abandonó el proyecto alegando «diferencias creativas» con el director Wes Craven.[228] Creó la fundación Ray of Light Foundation, dedicada a la igualdad de género, la educación, el desarrollo global y la ayuda humanitaria.[229] Posteriormente, grabó el sencillo «Beautiful Stranger» para la cinta de 1999 Austin Powers: The Spy Who Shagged Me. El tema llegó al puesto 19 del Billboard Hot 100 y ganó un premio Grammy a la mejor canción escrita para una película, televisión u otro medio visual.[54][147] Fue por entonces cuando la cantante confirmó su relación sentimental con el director británico Guy Ritchie, a quien conoció a través de Sting y su esposa Trudie Styler, amigos en común.[230]

En 2000 protagonizó la película The Next Best Thing, a cuya banda sonora aportó dos canciones: «Time Stood Still» y una versión del éxito internacional «American Pie» de Don McLean.[231] En septiembre del mismo año publicó su octavo álbum de estudio, Music, una obra inspirada en la música electrónica que contenía elementos country y folk, así como referencias a su vida personal.[232] Sobre la colaboración con el francés Mirwais Ahmadzaï en su producción, explicó: «Me encanta trabajar con desconocidos excéntricos, personas con un talento en estado puro y que hacen música diferente a cualquier otra que exista».[232] Stephen Thomas Erlewine, de Allmusic, consideró que el disco «es como un caleidoscopio de color, técnica, estilo y sustancia», mientras que el crítico Robert Christgau describió las pistas como «buenas, todas maduras».[233][234]
Su recepción comercial fue igualmente sobresaliente; ocupó la primera posición en 23 países y vendió once millones de copias, cuatro de ellas en los diez primeros días tras su lanzamiento.[235][236] En Estados Unidos debutó directamente en el número uno, por primera vez desde Like a Prayer.[237] Recibió cinco nominaciones a los premios Grammy, entre ellas las de mejor álbum pop y mejor grabación del año.[238] Figuró tanto en la lista Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, elaborada por Rolling Stone, como en el libro 1001 discos que hay que escuchar antes de morir.[239][240] Tres sencillos acompañaron su promoción: «Music», que lideró el Billboard Hot 100 por cuatro semanas consecutivas, «Don't Tell Me» y «What It Feels Like for a Girl».[54] El videoclip de este último, que la mostraba cometiendo vandalismo y actos violentos, motivó que las cadenas MTV y VH1 prohibieran su emisión.[241]
El 11 de agosto de 2000 nació su segundo hijo, Rocco Ritchie, fruto de su relación con Ritchie.[230] Sufrió complicaciones en el parto a causa de una placenta previa, por lo que tuvo que ser intervenida de urgencia para salvaguardar la vida del bebé.[242] En diciembre, la pareja se casó en una ceremonia privada en el castillo de Skibo, en Escocia.[243] Tras una ausencia de ocho años de los escenarios, en junio de 2001 emprendió su quinta gira, Drowned World Tour.[142] El espectáculo visitó diversas ciudades de Europa y Estados Unidos; despuntó como la gira de un solista más taquillera del año, al recaudar 75 millones de dólares con 47 presentaciones.[244] El segundo álbum de grandes éxitos de la artista, GHV2, recopiló quince sencillos de la segunda década de su carrera discográfica.[245] Su publicación en noviembre no le impidió convertirse en el duodécimo disco más vendido del año; en cuanto a unidades, franqueó los siete millones a nivel global.[246][247]
La comedia romántica Swept Away (2002), dirigida por Ritchie, supuso otro tropiezo en su trayectoria cinematográfica, así como su última incursión como protagonista en el cine.[248][249] En mayo de ese año debutó sobre las tablas del circuito teatral londinense con la obra Up for Grabs, que agotó todas las localidades, aunque su desempeño generó una fría acogida por la prensa especializada.[250] De vuelta a la música, grabó «Die Another Day», tema principal de la banda sonora de la entrega homónima de James Bond, en la que realizó además un cameo que Peter Bradshaw, de The Guardian, describió como «increíblemente acartonado».[251] El sencillo suscitó reacciones dispares: por un lado, alcanzó el octavo puesto en el Billboard Hot 100 y compitió por el Globo de Oro a la mejor canción original; en contraste, optó a un Golden Raspberry en la categoría de peor canción.[54][252]
2003-2006: American Life, libros infantiles y Confessions on a Dance Floor

En 2003 colaboró con el fotógrafo de moda Steven Klein en la creación de una instalación artística titulada «X-STaTIC Pro = CeSS». La obra combinaba imágenes de la cantante provenientes de una sesión fotográfica para la revista W y siete segmentos en vídeo. La galería Deitch Projects de Nueva York la expuso desde marzo hasta mayo, y más adelante distintas ciudades del mundo ofrecieron una versión editada.[254]
Con American Life, su noveno álbum de estudio que vio la luz en abril, Madonna dirigió una mirada crítica hacia el sueño americano en una época marcada por la conmoción posterior a los atentados del 11 de septiembre de 2001.[27] Representó una de sus propuestas más reflexivas al cuestionar la relación entre éxito, fama y realización personal, en una exploración que definió «como un viaje al baúl de los recuerdos».[255] Sus reseñas fueron variadas, aunque moderadamente favorables.[256] Alexis Petridis, de The Guardian, consideró que sus mejores canciones dejaban «en ridículo a prácticamente toda la música pop actual», aunque esos momentos destacados quedaban eclipsados por otros más indistintos.[257] American Life obtuvo dos nominaciones a los premios Grammy, por mejor grabación dance y mejor vídeo musical.[258] Ocupó el primer puesto en 14 países y se situó entre los discos más vendidos del año; superó los cinco millones de copias.[259][260][261]
Su sencillo homónimo encabezó las listas de varios países europeos además de Canadá y, si bien alcanzó el número 37 en el Billboard Hot 100, llegó al segundo puesto en el Reino Unido.[54][262][263] La retirada de su videoclip original marcó el primer caso de autocensura de la propia artista debido a su contenido antibélico con imágenes de violencia y guerra, en un momento en que Estados Unidos iniciaba la guerra de Irak. Aun así, fue acusada de antipatriota.[264][265] Los siguientes cortes promocionales también tuvieron mejor acogida en los mercados internacionales que en Estados Unidos: «Hollywood» llegó al segundo puesto en el Reino Unido, mientras que «Nothing Fails» y «Love Profusion» alcanzaron el número uno en España.[266][267][268] Pese a su recepción inicial dividida y al debate generado, American Life acabaría adquiriendo un estatus de culto.[269]
Más tarde ese año, abrió la ceremonia de los MTV Video Music Awards 2003 con un popurrí de «Like a Virgin» y «Hollywood», junto con Britney Spears, Christina Aguilera y Missy Elliott. En plena actuación besó en los labios a Spears y Aguilera, un gesto que desató un intenso revuelo en los tabloides.[270] Colaboró poco después con Spears en el sencillo «Me Against the Music».[271] En noviembre editó Remixed & Revisited, un EP de remezclas que reunía versiones de American Life e incluía el tema inédito «Your Honesty», procedente de las sesiones de grabación de Bedtime Stories.[272] Se adentró en la literatura infantil al firmar un contrato con la editorial Callaway Arts & Entertainment para publicar cinco libros. En septiembre de 2003 publicó el primero de ellos, The English Roses, centrado en cuatro colegialas inglesas dominadas por los celos y la envidia.[273] Kate Kellaway, de The Guardian, sostuvo que «[Madonna] es una actriz interpretando algo que nunca podrá ser: una J. K. Rowling, una rosa inglesa».[274] El título debutó en la cima de los libros más vendidos de The New York Times y logró consolidarse como el libro ilustrado infantil más vendido de todos los tiempos.[275] La cantante destinó las ganancias a una organización benéfica para niños.[274]
Al año siguiente, Madonna y Maverick interpusieron una demanda conjunta contra Warner Music Group y su antigua casa matriz, Time Warner, en la que alegaban que la mala administración de los recursos y una deficiente contabilidad habían provocado pérdidas millonarias a Maverick. Como réplica, Warner presentó una contrademanda argumentando que había perdido decenas de millones de dólares por cuenta propia.[160][276] El conflicto legal se resolvió cuando Warner adquirió las acciones de Maverick que pertenecían a Madonna y Ronnie Dashev. A partir de entonces, la compañía pasó a ser una subsidiaria de Warner Music, mientras que Madonna mantuvo su vínculo con el sello mediante un contrato discográfico independiente.[160]
La Re-Invention World Tour, iniciada a mediados de 2004, la llevó por Estados Unidos, Canadá y Europa, y se convirtió en la gira más lucrativa del año tras generar 125 millones de dólares.[253] Las grabaciones de los conciertos dieron origen al documental I'm Going to Tell You a Secret.[277] En noviembre, su nombre fue incluido en el Salón de la Fama de la Música del Reino Unido como uno de sus cinco miembros fundadores, junto con The Beatles, Elvis Presley, Bob Marley y U2.[278] Por su parte, Rolling Stone clasificó a la cantante en el puesto 36 de su lista de los «100 mejores artistas de todos los tiempos», con una reseña escrita por Spears.[279] Ya en 2005 sumó su apoyo a diversas iniciativas benéficas: interpretó una versión de «Imagine», de John Lennon, como parte de las acciones por el tsunami del océano Índico y participó en el concierto benéfico Live 8, celebrado en Londres.[280][281]
Probé diferentes cosas hasta que Stuart me trajo música. Y fue como una inspiración divina. Simplemente acertó, como si dijera: «Esta es la dirección de mi disco». Esa fue nuestra intención: crear un disco que pudieras escuchar en una fiesta o en tu automóvil, donde no tienes que saltarte una balada. Es imparable. |
Mientras desarrollaba su décimo álbum de estudio, Confessions on a Dance Floor, en estrecha colaboración con el productor Stuart Price, adelantó que se enfocaría en un concepto y sonido diferentes a los de su trabajo previo, sin composiciones políticas. Lo estructuró como una sesión de pistas secuenciadas con reminiscencias de la música disco de las décadas de 1970 y 1980.[283][284] Cuando salió al mercado en noviembre de 2005 estableció una nueva marca al liderar las listas comerciales en 40 países.[285][286] El repertorio comienza con un aire optimista que, a medida que avanza, se torna más intenso, con letras centradas en experiencias y emociones personales, de ahí que su título remita a «confesiones».[285] Keith Caulfield, de Billboard, aseveró que el disco era «el regreso de la Reina del Pop».[287] La obra ganó un premio Grammy al mejor álbum dance.[147]
El primer sencillo, «Hung Up», que fue número uno en 41 países y marcó un nuevo récord, contenía un sample del éxito «Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)» del grupo pop ABBA.[288][289] Consciente de la reticencia de la banda a autorizar el uso de sus composiciones, Madonna remitió una carta a los integrantes Benny Andersson y Björn Ulvaeus en la que, además de solicitar su permiso, les expresaba su admiración. Ambos accedieron finalmente a permitir la incorporación de la muestra.[289] «Sorry», el segundo sencillo, se convirtió en su duodécimo número uno en el Reino Unido.[81] Pese a su publicación a finales de 2005, Confessions on a Dance Floor fue el sexto disco más exitoso del año y superó los doce millones de copias vendidas.[290][291]

En mayo de 2006 llevó Confessions Tour a los escenarios, gira que se convertiría en la más taquillera de una artista femenina hasta entonces, tras congregar a más de un millón de espectadores y recaudar más de 193,7 millones de dólares.[292] La puesta en escena de «Live to Tell», que representaba a Madonna crucificada y con una corona de espinas, en alusión a la crucifixión de Jesús, provocó una fuerte reacción de la Iglesia ortodoxa rusa y la Federación de Comunidades Judías de Rusia, que instaron a sus fieles a boicotear el espectáculo.[293][294] El Vaticano se unió a este rechazo, como así hicieron los obispos de Düsseldorf.[295] Madonna respondió a las críticas: «Mi presentación no es ni anticristiana, ni sacrílega ni blasfema. Por el contrario, es mi forma de pedir a la humanidad que nos ayudemos unos a otros y veamos el mundo como un todo».[296] En el mismo año, la Federación Internacional de la Industria Fonográfica anunció que la intérprete había vendido oficialmente más de 200 millones de copias únicamente en formato álbum en todo el mundo.[297]
Mientras continuaba de gira, encontró tiempo para viajar a Malaui, donde fundó la organización benéfica Raising Malawi y ayudó a financiar un orfanato.[298] El 10 de octubre de 2006 inició los trámites para adoptar a un niño del centro, David Banda Mwale.[299] La noticia suscitó una dura reacción pública y mediática, ya que la legislación de Malaui exigía que los padres adoptivos residieran en el país al menos un año antes de formalizar el trámite, requisito que no se había cumplido.[300] La cantante respondió en el programa The Oprah Winfrey Show, donde explicó que en Malaui no existían leyes específicas que regularan la adopción por parte de extranjeros y relató que, cuando conoció a Banda, había sufrido un cuadro de malaria y tuberculosis, aunque aún padecía neumonía.[301] Por su parte, Yohane, el padre biológico del menor, denunció que sufría acoso a diario por parte de los activistas y añadió: «Me solicitan que defienda el caso en la corte, lo cual no puedo hacer porque sé lo que acordé con Madonna y su marido».[302] La adopción se formalizaría el 28 de mayo de 2008.[303] Ampliando su abanico empresarial, la artista firmó a finales de 2006 un contrato con la empresa sueca H&M para lanzar una línea de ropa internacional bajo el nombre M by Madonna.[304]
2007-2011: Live Nation, Hard Candy y segundo divorcio

En 2007 grabó «Hey You» para Live Earth, una serie de conciertos benéficos contra el calentamiento global.[305] Poco después, anunció su salida de Warner Records y un nuevo contrato de diez años con Live Nation, valorado en 120 millones de dólares. El acuerdo abarcaba no solo sus futuros lanzamientos musicales, sino también la gestión y explotación comercial de la marca Madonna.[306] Su preocupación por la situación de Malaui se trasladó al documental I Am Because We Are (2008), que produjo y escribió para abordar los problemas de la población del país. La dirección corrió a cargo de Nathan Rissman, quien previamente había trabajado como su jardinero personal.[307]
Madonna se situó por primera vez detrás de la cámara con Obscenidades y sabiduría (2008), largometraje que supuso su debut como directora y que explora las aspiraciones vitales de tres amigos. Pese a su carácter personal, no fue un proceso creativo aislado, ya que en el desarrollo del guion contó con la colaboración de Ritchie.[308] The Times consideró que podía sentirse orgullosa de su trabajo, mientras que The Guardian escribió: «Ha sido una pésima actriz en muchísimas películas y ahora, tan ambiciosa como siempre, ha dado el salto para convertirse en una pésima directora».[309][310] En marzo ingresó en el Salón de la Fama del Rock en su primer año de elegibilidad.[311] Si bien no interpretó ninguna canción durante la ceremonia de inducción, solicitó a la banda de rock The Stooges que versionara los temas «Burning Up» y «Ray of Light».[312] En su discurso agradeció a Flynn, su profesor de danza en la adolescencia, haberla animado a perseguir sus sueños.[313]
En abril de 2008 publicó Hard Candy, su undécimo álbum de estudio. Producido con la colaboración de Justin Timberlake, Timbaland, Pharrell Williams y Kanye West, el disco incorporó influencias del hiphop y el pop urbano.[314] Sus letras, por su parte, presentaron un carácter más autobiográfico que las de su trabajo anterior.[314] Predominaron las valoraciones favorables, aunque algunos lo consideraron un intento de alcanzar el mercado urbano.[315][316] Para Rolling Stone era una «muestra impresionante de su próxima gira».[317] La obra musical irrumpió en el primer puesto de las listas de ventas de 37 países y cerró el año como el undécimo disco más vendido.[318][319] En su recorrido acumuló más de cuatro millones de copias despachadas.[320]
Su primer sencillo, «4 Minutes», alcanzó el tercer puesto del Billboard Hot 100 y sumó su trigésimo séptimo tema en ingresar en las diez primeras posiciones de la lista, con lo que arrebató a Presley el récord.[321] En el Reino Unido reforzó su posición de artista femenina con más sencillos en la primera posición.[322] Tras la publicación del segundo sencillo, «Give it 2 Me», con una buena acogida comercial en Europa, comenzó la gira Sticky & Sweet Tour, la primera realizada bajo su contrato con Live Nation.[323] Con una recaudación neta de 280 millones de dólares, se convirtió en la gira con mayores ingresos para un solista y dejó atrás su propia marca.[324] El espectáculo, ampliado al año siguiente con una segunda etapa europea, culminó con unas ganancias totales de 408 millones de dólares.[324][325]

Life with My Sister Madonna (2008), un libro escrito por su hermano Christopher Ciccone, debutó en el segundo puesto de la lista de los más vendidos de The New York Times.[326] La publicación, no autorizada por la cantante, provocó un distanciamiento entre ambos hermanos.[327] Al mismo tiempo, su matrimonio atravesó una crisis y los medios comenzaron a especular sobre una inminente separación. La ruptura terminó por materializarse cuando Madonna pidió el divorcio de Ritchie alegando diferencias irreconciliables, proceso que finalizó en diciembre de 2008.[328][329] Según comunicó su portavoz, alcanzaron un acuerdo por el que Ritchie percibió entre 50 y 60 millones de libras esterlinas en efectivo y propiedades, mientras que Madonna conservó otras propiedades compartidas.[330] Respecto del régimen de custodia, la cantante aceptó compartir la tutela de Rocco y David.[331]
La Recording Industry Association of Japan la distinguió con una placa de oro como la artista internacional del año en los Gold Disc Awards, en reconocimiento a Hard Candy.[332] En 2009 decidió adoptar otra niña de Malaui. En un primer momento, la Corte Suprema aprobó la adopción de Chifundo «Mercy» James, pero las autoridades terminaron por rechazar la solicitud por considerar que Madonna no cumplía el requisito de residencia en territorio malauí.[333][334] Sus abogados lograron revocar la decisión en apelación y el 12 de junio de 2009 el Tribunal Supremo de Malaui le concedió la custodia legal de la menor.[335]
La publicación en septiembre de Celebration, su tercer álbum de grandes éxitos, puso fin ese mismo año al contrato que la unía con Warner Records. Recopiló 34 éxitos que resumían toda su carrera, además de presentar dos nuevas canciones: «Celebration» y «Revolver»; una remezcla de esta última, realizada por David Guetta, ganó un premio Grammy a la mejor grabación remezclada.[336][337] El recopilatorio confirmó su éxito comercial al alcanzar el primer puesto en las listas de varios países, entre ellos Canadá, Alemania, Italia y el Reino Unido, y vender más de cuatro millones de unidades.[195][338] En la ceremonia de los MTV Video Music Awards 2009 ofreció un discurso en homenaje al fallecido Michael Jackson.[339] Al cierre de la década, fue reconocida como la artista con más sencillos vendidos en Estados Unidos y la más reproducida en el Reino Unido durante la década de 2000; asimismo, Billboard la nombró la tercera artista con mayor recaudación en giras, solo por detrás de The Rolling Stones y U2, con ingresos por encima de los 800 millones de dólares.[340][341][342] En enero de 2010 interpretó «Like a Prayer» en el concierto benéfico Hope for Haiti Now: A Global Benefit for Earthquake Relief.[343]
En abril publicó Sticky & Sweet Tour, su tercer álbum en vivo y primer material bajo el sello Live Nation, aunque la distribución internacional corrió a cargo de Warner Music.[344] Con este lanzamiento se convirtió en la artista internacional con más discos entre los diez primeros puestos de la lista nipona de ventas Oricon.[345] La artista concedió los derechos de su catálogo musical a la serie estadounidense Glee, que le dedicó un episodio con versiones exclusivamente de su repertorio.[346] Titulado «The Power of Madonna», el capítulo contó con su aprobación; en declaraciones a la revista Us Weekly, lo calificó de «brillante a todos los niveles» y destacó tanto las coreografías como el mensaje de igualdad que transmitía.[347] En paralelo, desarrolló diversas actividades empresariales: lanzó junto a su hija Lourdes la línea de moda juvenil Material Girl, creó la franquicia internacional de gimnasios Hard Candy Fitness y presentó el sello de moda Truth or Dare.[348][349][350] Retomó su faceta como directora con su segundo largometraje, W.E. (2011), un drama biográfico sobre la relación entre el rey Eduardo VIII y Wallis Simpson, que sufrió un duro revés tanto por parte de la crítica como del público.[351][352][353] Madonna compuso junto con Julie Frost y Jimmy Harry la canción «Masterpiece» para la banda sonora, distinguida con el Globo de Oro a la mejor canción original.[354]
2012-2016: Super Bowl, MDNA y Rebel Heart

El 5 de febrero de 2012 protagonizó el espectáculo musical de medio tiempo del Super Bowl XLVI, celebrado en el estadio Lucas Oil de Indianápolis con la colaboración del Cirque du Soleil y las actuaciones de LMFAO, Nicki Minaj, M.I.A. y Cee Lo Green como artistas invitados.[355] Reunió una audiencia estimada de 114 millones de espectadores, con lo que pasó a ser el espectáculo de medio tiempo más visto de la historia hasta entonces, por encima del propio partido.[356] Los críticos de entretenimiento valoraron la presentación con elogios a su producción; sin embargo, algunos señalaron que la artista evitó generar cualquier provocación.[357][358] El principal revuelo mediático se originó cuando, durante su intervención, la rapera M.I.A. mostró su dedo medio en un gesto obsceno a cámara; la cadena NBC pidió disculpas por no haber difuminado la secuencia a tiempo.[359]
En marzo lanzó su duodécimo álbum de estudio, MDNA, cuya producción reunió a Orbit y Martin Solveig.[360] Definido como el disco de su divorcio, canalizó en sus letras una catarsis emocional y la búsqueda de una nueva independencia.[361][362] De cara a su publicación, firmó un acuerdo de tres lanzamientos con la compañía Interscope Records, ya que Live Nation no distribuía grabaciones musicales.[363] Orientado al pop y la EDM, el disco cosechó críticas mayormente favorables; NME lo calificó como «un juego ridículamente disfrutable», y lo describió como lo más visceral que había realizado.[364][365] El primer sencillo, «Give Me All Your Luvin'», con Nicki Minaj y M.I.A. como artistas invitadas, se situó entre las diez primeras posiciones en Estados Unidos y, por su parte, «Girl Gone Wild» llegó al cuarto puesto en Italia.[54][366] Una vez publicada, la producción debutó en la primera posición en más de 30 países y sumó su quinto trabajo de estudio consecutivo en alcanzar la cima del Billboard 200.[367][368] Madonna pasó a ser el artista solista con más discos número uno en la historia británica y australiana.[369][370] MDNA fue el duodécimo álbum más vendido del año en todo el mundo y registró más de dos millones de ejemplares.[371][372]
Como parte de la promoción, arrancó en mayo la gira The MDNA Tour en Tel Aviv, Israel.[373] Su propuesta artística abordó cuestiones como la violencia, el uso de armas de fuego y los derechos humanos.[373][374] A su paso por San Petersburgo, la intérprete criticó la nueva ley rusa contra la «propaganda de la homosexualidad» y alentó al público a apoyar a la comunidad LGBT. Este desafío motivó una demanda millonaria de activistas conservadores, que fue desestimada por la justicia rusa. Madonna aseguró no haber pagado una multa de un millón de dólares, aunque el poder judicial ruso negó su existencia.[375][376] Pese a las controversias, el espectáculo recibió elogios de los expertos y una excelente respuesta del público.[377] Facturó más de 300 millones de dólares y se consolidó como la gira más exitosa del año y la décima de la historia en ese momento.[378][379] En los Billboard Music Awards de 2013, Madonna ganó en las categorías mejor artista en gira, mejor artista dance y mejor álbum dance.[380]

En colaboración con el fotógrafo Steven Klein, dirigió secretprojectrevolution (2013), un cortometraje de diecisiete minutos que vio la luz a través de la plataforma BitTorrent y sirvió como punto de partida para Art for Freedom, una iniciativa en favor de la libertad de expresión mediante el arte.[381] Esta última reunió, desde su puesta en marcha, más de tres mil aportaciones artísticas y contó con la implicación directa de la cantante, quien supervisaba las propuestas recibidas e invitaba a artistas como David Blaine y Katy Perry a ejercer de curadores temporales.[382]
Ese mismo año trascendió que la fundación Raising Malawi había financiado la construcción de diez escuelas destinadas a la educación de cuatro mil niños del país, con un coste estimado de 400 000 dólares.[383] Durante una visita de la cantante a las instalaciones, la entonces presidenta de Malaui, Joyce Banda, la acusó de exagerar las contribuciones de su organización benéfica.[384] Madonna respondió mediante un comunicado en el que expresó su tristeza por las declaraciones «falsas» de Banda, aunque afirmó que no tenía «ninguna intención de distraerse con esas ridículas acusaciones». Finalmente, se confirmó que Banda no había autorizado el comunicado difundido por su equipo de prensa y que se encontraba «presa de la ira» por la confusión.[385] Tras visitar su ciudad natal, la artista hizo donaciones a tres organizaciones benéficas dedicadas a erradicar la pobreza, con el objetivo de «ayudar a Detroit a recuperarse».[386] En el ámbito empresarial presentó MDNA Skin, una gama de productos para el cuidado de la piel.[387]
¡Esto es una violación artística! [...] Esto es una forma de terrorismo. ¿Por qué quiere la gente destruir un proceso artístico? ¿Por qué robar? ¿Por qué no darme la oportunidad de terminar y ofrecerles lo mejor de mí? —Madonna sobre las canciones filtradas de Rebel Heart. El uso de términos como «violación» y «terrorismo» causó polémica en los medios de comunicación.[388][389] |
Madonna comenzó a trabajar en nuevo material musical junto a colaboradores como Avicii, Diplo y Natalia Kills.[390][391] En diciembre de 2014, trece maquetas del proyecto sufrieron una filtración en Internet; la artista respondió que descartaría la mitad de los temas y modificaría la otra parte.[389] Su decimotercer álbum de estudio, Rebel Heart, salió a la venta en marzo de 2015.[392] La introspección fue uno de sus ejes centrales.[393] Tras su lanzamiento, fue bien valorado y descrito como una vuelta a su mejor nivel.[394][395] Además, lideró las listas de varios mercados musicales importantes, entre ellos Canadá, Alemania e Italia, y alcanzó el segundo puesto en Estados Unidos.[396] Figuró entre los discos más vendidos del año y superó el millón de unidades.[397][398] Entre los sencillos se incluyeron «Living for Love», «Ghosttown» y «Bitch I'm Madonna»; este último se convirtió en su 46.º número uno en la lista Dance Club Songs de Billboard.[399] BBC Radio 1 decidió no emitir su música, al considerar que despertaría poco interés entre su audiencia juvenil, decisión que provocó una avalancha de quejas.[400] La cantante recuperó unas palabras que había pronunciado dos décadas atrás, en las que reivindicaba su vigencia y cuestionaba los límites que ya entonces se imponían a las mujeres a medida que envejecían.[401] Días después, una caída durante una actuación en los premios Brit reabriría el debate sobre su edad.[402]

Entre septiembre de 2015 y marzo de 2016 se embarcó en la gira Rebel Heart Tour, cuyo recorrido abarcó América del Norte, Europa, Asia y Oceanía, donde ofreció su primer concierto en Australia en veintitrés años.[403][404] El espectáculo obtuvo elogios por el buen humor de la artista en el escenario y por la vuelta a sus primeros éxitos.[405] Con unas ganancias totales de 169 millones de dólares, amplió su propio récord como el artista solista más taquillero en gira de todos los tiempos.[406] En plena gira, se vio envuelta en una disputa legal con Ritchie por la custodia de su hijo Rocco, quien decidió permanecer con su padre cuando el Rebel Heart Tour llegó a Londres en lugar de continuar viajando con ella. Tras la celebración de audiencias en Nueva York y Londres, Madonna retiró su solicitud de custodia y llegó a un acuerdo privado.[407]
En octubre de 2016, Billboard distinguió a Madonna como la Mujer del Año. Su discurso de aceptación, calificado como «contundente y brutalmente honesto», abordó el sexismo y la discriminación por edad, y recibió una amplia cobertura mediática.[408][409] En sus palabras, aseguró que su mayor controversia era seguir en activo.[410] Durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, apoyó la candidatura de Hillary Clinton y, hacia el final de la campaña, ofreció un concierto acústico improvisado en Washington Square Park.[411] Molesta tras la victoria de Donald Trump, intervino en la Marcha de las Mujeres de 2017, celebrada un día después de la toma de posesión del nuevo presidente, donde afirmó que había «pensado en hacer explotar la Casa Blanca».[412] Dichas palabras provocaron una amplia polémica: simpatizantes republicanos reclamaron una investigación del FBI; Newt Gingrich pidió su arresto y la definió como parte de un «fascismo emergente de izquierda», mientras que Trump la calificó de «repugnante».[413][414][415] Madonna aclaró que sus palabras habían sido «ferozmente sacadas de contexto. [...] No promuevo la violencia y es importante que la gente escuche y comprenda mi discurso en su totalidad».[416]
2017-2022: Traslado a Lisboa, Madame X y regreso a Warner
En febrero de 2017 adoptó a dos hermanas gemelas malauíes de cuatro años, Esther y Stella, y se trasladó a Lisboa con su familia.[417][418] En julio inauguró el Instituto Mercy James de Cirugía Pediátrica y Cuidados Intensivos en Malaui, un hospital infantil financiado por su fundación Raising Malawi.[419] En el terreno musical, editó en septiembre su quinto álbum en vivo, Rebel Heart Tour, galardonado con el premio al mejor vídeo musical de un artista extranjero en la 32.ª edición de los Japan Gold Disc Awards.[420][421] Entretanto, la casa de subastas Gotta Have Rock and Roll intentó vender diversos objetos personales de Madonna, entre ellos cartas de Tupac Shakur y otras pertenencias. Aunque la artista emprendió acciones legales para frenar la operación, el tribunal falló a favor de la marchante de arte Darlene Lutz, al amparo de un acuerdo de 2004 que autorizaba la venta.[422] Al año siguiente participó en varios actos destacados: ofreció una actuación especial durante la Met Gala y, en los MTV Video Music Awards, rindió homenaje a la recién fallecida Aretha Franklin antes de presentar la categoría de vídeo del año.[423][424]
Mientras vivía en Lisboa, conoció a Dino D'Santiago, un activista y compositor que le presentó a muchos músicos locales que tocaban fado, morna y samba. Era invitada con asiduidad a sus «sesiones de salón», encuentros íntimos donde músicos lusófonos compartían su arte. Aquella experiencia dejó huella en su proceso creativo y cristalizó en su siguiente proyecto discográfico, para cuya creación contó con varios artistas, entre ellos sus habituales Mirwais y Mike Dean.[425][426] Publicado en junio de 2019 como su decimocuarto álbum de estudio, Madame X giró en torno a un alter ego homónimo y firmó su trabajo más bizarro y barroco, con letras en inglés, español y portugués.[427][428][429] Los especialistas musicales le dispensaron una buena acogida; según NME, era «audaz, extraño, autobiográfico y diferente a todo lo que ella ha hecho antes».[430][431] Debutó en la primera posición del Billboard 200, donde sumó su noveno número uno, mientras que sus ventas mundiales rondaron el medio millón de unidades.[432][433] Sus cuatro sencillos, «Medellín», «Crave», «I Rise» y «I Don't Search I Find», encabezaron la lista Dance Club Songs de Billboard, con lo que amplió su récord de números uno en ella.[434]

El 18 de mayo de 2019 actuó en la final del Festival de la Canción de Eurovisión celebrada en Tel Aviv, donde interpretó «Like a Prayer», un fragmento de «Dark Ballet» y «Future» junto a Quavo.[435] El anuncio de su participación, financiada con un millón de dólares por el empresario Sylvan Adams, generó controversia en el contexto del conflicto israelí-palestino, después de que activistas propalestinos reclamaran la cancelación de su presentación, un llamamiento que la cantante rechazó.[436][437] La actuación suscitó más críticas cuando dos bailarines aparecieron abrazados, con sus respectivos vestuarios adornados con las banderas de Israel y Palestina, en una imagen concebida como «un mensaje de paz». La ministra de Cultura israelí lo calificó como un «error inapropiado» y afirmó que «cosas así no deberían ocurrir».[435][438] La actuación dividió opiniones por el desempeño vocal de Madonna y el uso de playback en «Future».[439][440] En junio cerró el WorldPride Nueva York 2019, organizado en conmemoración del 50.º aniversario de los disturbios de Stonewall.[441]
En septiembre dio inicio el Madame X Tour, una gira de carácter teatral en ciudades seleccionadas de América del Norte y Europa. Llevó los espectáculos a recintos más pequeños en comparación con sus giras anteriores e impuso la prohibición del uso de teléfonos móviles para maximizar la intimidad en los eventos.[442] Según la revista Pollstar, recaudó más de 51 millones de dólares con la venta de entradas.[443] El Madame X Tour se vio afectado por múltiples cancelaciones debido a una recurrente lesión de rodilla de la cantante y terminó abruptamente el 8 de marzo de 2020, tras la prohibición del gobierno francés de realizar eventos multitudinarios como medida preventiva ante la pandemia de COVID-19.[444][445] Durante la gira, inició una relación con Ahlamalik Williams, un bailarín que formaba parte de su equipo desde el Rebel Heart Tour, aunque el vínculo amoroso se rompería tres años después.[446]
Mientras la pandemia alteraba la actividad artística, donó un millón de dólares a la Fundación Bill y Melinda Gates para apoyar la investigación destinada al desarrollo de una vacuna contra la COVID-19.[447] Reveló que dio positivo en la prueba de anticuerpos contra el coronavirus.[448] En el ámbito musical, colaboró con Missy Elliott en la remezcla del sencillo «Levitating» de Dua Lipa.[449] Comenzó a desarrollar una película autobiográfica que planeaba dirigir personalmente. Erin Cressida Wilson y Diablo Cody colaboraron en el guion, mientras que el papel principal recayó en Julia Garner; con todo, el proyecto quedó pospuesto y finalmente cancelado por desacuerdos presupuestarios con Universal Pictures.[450][451] En octubre de 2021, Paramount+ estrenó el documental Madame X, grabado durante los conciertos ofrecidos en Lisboa y concebido como una extensión visual de la gira.[452]
El mismo día que cumplió 63 años, anunció su regreso a Warner Records mediante un contrato global que concedía al sello los derechos sobre la totalidad de su catálogo musical, incluidos los últimos tres álbumes de estudio publicados con Interscope.[453][454] El pacto preveía una serie de reediciones supervisadas por la propia artista. El primer lanzamiento de esta nueva etapa fue el álbum de remezclas Finally Enough Love: 50 Number Ones, publicado en agosto de 2022. La compilación reunió cincuenta de sus sencillos número uno en la lista Dance Club Songs, aunque contó con una edición abreviada.[453] Ocupó el octavo puesto del Billboard 200, con lo que Madonna pasó a ser la primera artista femenina en colocar álbumes entre los diez primeros durante cinco décadas consecutivas.[455]
2023-presente: Hospitalización, The Celebration Tour y Confessions II

En enero de 2023 anunció la gira The Celebration Tour, concebida como una retrospectiva de sus cuarenta años de trayectoria musical.[456] En marzo colaboró con Christine and the Queens en tres canciones del álbum Paranoïa, Angels, True Love, en las que dio vida al personaje Big Eye, presentado como una figura que «ilumina al cantante con su sabiduría», y en junio participó en el sencillo «Popular» de The Weeknd junto con Playboi Carti.[457][458] El 24 de junio fue hospitalizada tras ser encontrada inconsciente en su apartamento de Nueva York.[459] Permaneció ingresada cinco días en la unidad de cuidados intensivos bajo intubación. Madonna reveló más tarde que había permanecido dos jornadas en coma inducido a causa de una grave infección bacteriana. Como consecuencia, la primera etapa norteamericana de la gira tuvo que aplazarse.[460][461]
The Celebration Tour arrancó en octubre de 2023 en el O2 Arena de Londres y concluyó el 4 de mayo del año siguiente con un concierto gratuito en la playa brasileña de Copacabana, que reunió a 1,6 millones de asistentes y figura entre los conciertos independientes más concurridos de todos los tiempos.[462][463] Con reseñas positivas y una recaudación superior a 225 millones de dólares, el espectáculo la situó como la primera artista femenina en sobrepasar los 100 millones de dólares en ingresos con seis giras diferentes.[464][465] Durante ese período, perdió a varios miembros de su familia: su hermano mayor, Anthony, falleció en 2023, y al año siguiente lo hicieron su madrastra, Joan, y su hermano menor, Christopher.[466] Según reveló, tras un prolongado distanciamiento, había logrado reconciliarse con este último antes de su fallecimiento, algo que le permitió, en sus propias palabras, quitarse «un peso de encima» y decirle «te quiero y te perdono».[467]
En 2025 publicó dos proyectos de remezclas vinculados a etapas anteriores de su discografía. Lanzado en julio, Veronica Electronica rescató un álbum de remezclas concebido en 1998 como complemento de Ray of Light, que había quedado archivado debido al extraordinario rendimiento comercial del disco principal.[468] Incluyó versiones editadas y el tema inédito «Gone Gone Gone», que alcanzó el número uno en la lista de ventas de iTunes en 10 países.[469] En noviembre presentó Bedtime Stories: The Untold Chapter, un EP conmemorativo del trigésimo aniversario de su sexto álbum de estudio, que reunió versiones alternativas, rarezas y los descartes «Right on Time» y «Love Won't Wait».[470][471] A principios de 2026, reapareció como imagen de The One, fragancia de Dolce & Gabbana, para cuya campaña grabó su propia versión del sencillo «La bambola» de Patty Pravo.[472][473]
En julio del mismo año publicó Confessions II, su decimoquinto álbum de estudio, con el que regresó a la música de baile. Lo presentó como una secuela de Confessions on a Dance Floor y recuperó a Price en la coproducción.[474] La propuesta reivindicó la música dance como una forma de expresión y refugio, con el house como principal eje sonoro. En su contenido, la cantante revisitó distintos episodios de su vida, desde sus primeros años en Nueva York hasta la despedida de su hermano Christopher, el proceso de sanación de su relación con su hija Lourdes y el conflicto con su madrastra.[475] El disco fue aclamado por los medios, que lo nombraron su mejor trabajo en dos décadas, con especial reconocimiento a la producción y al tono personal.[476][477] Su repercusión propiciaría su regreso musical a BBC Radio 1, de donde había sido excluida años antes por motivos edadistas.[478]
La promoción se articuló en torno a una actuación como invitada de Sabrina Carpenter en Coachella, un miniconcierto improvisado en Times Square y el estreno del cortometraje musical Confessions II – The Film, en el que dio a conocer las seis primeras pistas.[479][480][481] En las listas de ventas ocupó la primera posición en 17 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.[482][483] El 19 de julio, Madonna participó en el espectáculo de medio tiempo de la final de la Copa Mundial de Fútbol de 2026, donde interpretó «Music» en el New York New Jersey Stadium.[484]
Obra
Influencias
Según el biógrafo Taraborrelli, «seguramente, el momento más decisivo en la infancia de Madonna, que tuvo mayor influencia en la personalidad de la mujer que ahora es, fue la trágica y prematura muerte de su querida madre».[11] La psiquiatra Keith Ablow indicó que este acontecimiento tuvo un impacto profundo en ella, pues coincidió con una etapa clave en la formación de su personalidad.[11] La propia Madonna reflexionó sobre la huella que dejó aquella pérdida: «La angustia de perder a mi mamá me dejó con un cierto tipo de soledad y un anhelo increíble por tener algo. Si no tuviera ese vacío, no habría llegado tan lejos».[11] Taraborrelli consideró que aquella devastación la llevó, con el tiempo, a no permitirse volver a sentirse tan abandonada.[11] Más adelante, la pérdida contribuyó a despertar su interés por la poesía, con Sylvia Plath como una de sus escritoras favoritas.[11]
En 1985, Madonna recordó que la primera canción que tuvo una poderosa impresión en ella fue «These Boots Are Made for Walkin'» de Nancy Sinatra, pues resumía su actitud feminista de «tomar el control».[485] A lo largo de su juventud, amplió sus referentes más allá de la música popular y desarrolló interés por la literatura, el arte y la música clásica; dentro de esta última, mostró especial predilección por el periodo barroco y por compositores como Chopin y Mozart, cuya obra admiraba por su «calidad femenina».[486] Entre sus influencias musicales figuran artistas como Karen Carpenter, Led Zeppelin, The Supremes, Debbie Harry, Chrissie Hynde, así como figuras de la danza como Martha Graham y Rudolf Nureyev.[487][488] Sin embargo, fue David Bowie una de las presencias más determinantes en su formación artística: su concierto marcó su primera experiencia como espectadora de un espectáculo musical y, en sus palabras, «cambió mi vida para siempre».[489] Otra figura que influyó en su pensamiento fue el escritor estadounidense James Baldwin, cuya afirmación «los artistas están aquí para perturbar la paz» citó en diversas ocasiones.[490]
En su infancia, encontró referentes en varias actrices: «amaba a Carole Lombard, a Judy Holliday y a Marilyn Monroe. Todas eran increíblemente divertidas, y me vi a mí misma en ellas... mi feminidad, mi conciencia y mi inocencia».[485] El vídeo de «Material Girl» recreó la estética del número musical «Diamonds Are a Girl's Best Friend», interpretado por Monroe en Los caballeros las prefieren rubias. Más adelante, estudió las comedias de la década de 1930, especialmente las de Lombard, como preparación para la película ¿Quién es esa chica?. El vídeo de «Express Yourself» (1989) se inspiró en Metrópolis (1927), de Fritz Lang. Por su parte, el de «Vogue» recuperó el estilo de los retratos de glamur de Hollywood, en particular la obra de Horst P. Horst, y recreó las poses de Marlene Dietrich, Carole Lombard y Rita Hayworth; además, la letra del tema menciona a varias de las estrellas que influyeron en Madonna, como Bette Davis, a quien describió como uno de sus ídolos.[146][491]
Historiadores, músicos y antropólogos rastrean sus influencias, desde la música góspel afroamericana hasta la moda japonesa, desde la espiritualidad de Oriente Medio hasta la historia del arte feminista, y las formas en que las toma prestadas, adapta e interpreta. |
Otras de sus influencias procedieron de las artes visuales, en particular de la obra de Frida Kahlo.[493] El clip de «Bedtime Story» presenta imágenes inspiradas en las pinturas de Kahlo y Remedios Varo.[494] El vídeo de «Hollywood» rindió homenaje a la obra del fotógrafo Guy Bourdin.[495] Las imágenes sadomasoquistas presentes en las películas de Andy Warhol encontraron reflejo en vídeos musicales como «Erotica» y «Deeper and Deeper».[496]
La educación católica de Madonna tuvo una influencia significativa en su desarrollo artístico, como evidencia el álbum Like a Prayer, considerado una evocación del impacto que la religión tuvo en ella.[121][497] Durante la gira The Virgin Tour, incorporó un rosario a su imagen, elemento que también utilizó en el videoclip de «La isla bonita»; en el Who's That Girl World Tour, dedicó «Papa Don't Preach» al Papa.[498] En una entrevista de 2016, comentó: «Siempre siento algún tipo de conexión inexplicable con el catolicismo. Aparece en todo mi trabajo, como habrás notado».[499] Madonna estudió la cábala, una corriente mística que influyó en su concepción espiritual y en álbumes como Ray of Light y Music.[500] En 2004 adoptó el nombre de Esther, cuyo significado en persa es «estrella», y en el Re-Invention World Tour, ella y sus bailarines lucieron un vestuario con la frase «los cabalistas lo hacen mejor».[500]
Estilo musical y composición
La música de Madonna ha sido objeto de numerosos análisis y estudios por parte de la crítica. Robert M. Grant, autor del libro Contemporary Strategy Analysis (2005), sostuvo que la trayectoria musical de Madonna ha sido una continua experimentación con nuevas ideas musicales y nuevas imágenes, así como una búsqueda constante de nuevas cotas de fama y reconocimiento.[501] Thomas Harrison, en su obra Pop Goes the Decade: The Eighties, la describió como «una artista que rebasó los límites» de lo que una solista femenina podía hacer, tanto en el plano visual como en el lírico.[502] Por su parte, el profesor Santiago Fouz-Hernández afirmó: «Aunque no está dotada de una voz especialmente poderosa o de amplio rango, Madonna ha trabajado para expandir su paleta artística para abarcar diversos estilos musicales, textuales y visuales y varias formas vocales, todo con la intención de presentarse como una música madura».[503]
Madonna ha mantenido el control sobre todos los aspectos de su carrera, incluido el de compositora y productora, en gran parte de su obra musical.[504][505] Su deseo de ejercer ese control ya se reflejaba durante la producción de su álbum debut, cuando mantuvo diferencias creativas con Reggie Lucas. Sin embargo, no fue hasta su tercer álbum cuando Warner le permitió asumir la producción.[506] Stan Hawkins, autor de Settling the Pop Score, explicó: «Como música y productora, Madonna es una de las pocas artistas femeninas que ha irrumpido en el dominio masculino del estudio de grabación. Sin lugar a dudas, Madonna es plenamente consciente de que las mujeres han sido excluidas de la mayoría de los escalafones en la industria musical, y se ha propuesto cambiar esto».[507] El productor Stuart Price observó: «Tú no produces a Madonna, colaboras con ella... Ella tiene su visión y sabe cómo conseguirla».[508] Aunque a menudo ha sido catalogada como una «fanática del control», la cantante afirmó valorar las aportaciones de sus colaboradores.[509]
En su faceta de compositora, Madonna ha registrado más de 300 canciones en la Asociación Estadounidense de Compositores, Autores y Editores, de las cuales 18 fueron escritas íntegramente por ella.[510] La revista especializada Rolling Stone la definió como «una compositora ejemplar que entregó letras pegadizas e inolvidables y, como lo atestiguan sus espectáculos en vivo, es mejor como cantante de estudio».[42] Patrick Leonard, quien coescribió muchas de sus canciones más exitosas, la consideró «una compositora increíble», mientras que Barry Walters, de Spin, atribuyó a su composición la razón de su longevidad artística.[511][512] Madonna ha sido nominada en tres ocasiones para ingresar en el Salón de la Fama de los Compositores.[513] En 2015, Rolling Stone la clasificó en el puesto 56 de su lista de los «100 mejores compositores de todos los tiempos».[514]
Para Freya Jarman-Ivens, el talento de la artista para desarrollar «ganchos increíbles» en sus canciones permite que la letra capte la atención de la audiencia, incluso sin la influencia de la música.[515] Entre 1983 y 1986, sus composiciones solían tener un carácter femenino e ingenuo y se centraban principalmente en temas como el amor, el romance, la pasión y la fiesta.[515] Esto cambió con Like a Prayer, cuyas letras adquirieron un carácter mucho más personal, como en «Promise to Try», inspirada en la pérdida de su madre.[515] No obstante, incluso en la etapa de Erotica, cuyas canciones abordaban temas más adultos, persistía cierta simplicidad e ingenuidad.[515] Sus letras a menudo sugerían una identificación con la comunidad gay. Fouz sostiene que, cuando canta «Vamos chicas, ¿creen en el amor?» en «Express Yourself», se dirige tanto a las mujeres heterosexuales como a su audiencia homosexual, aunque añade que «la música de Madonna se niega a ser definida por estrechos límites de género, sexualidad o cualquier otra cosa».[515] El escritor y productor musical Rick Nowels, quien colaboró en las letras de Ray of Light, se mostró sorprendido por sus habilidades como compositora:
[Madonna] es una compositora brillante de melodías y letras pop. Me dejó anonadado [durante las sesiones de composición de Ray of Light]. Las letras de «The Power of Good-Bye» son impresionantes. Me encanta Madonna como artista y compositora [...] Sé que creció escuchando a Joni Mitchell y Motown, y para mí ella encarna lo mejor de ambos mundos. Es una cantautora maravillosa, además de ser excelente escritora de estribillos pop [...] No se le reconoce el mérito que merece como compositora.[516]
Voz e instrumentos

Poseedora de un rango vocal de mezzosoprano, Madonna siempre ha sido consciente de las particularidades de su voz.[502][518] Mark Bego, autor de Madonna: Blond Ambition, vio en ella «la perfecta vocalista de canciones ligeras», aunque no poseyera un «talento vocal excepcional».[519] En esa misma línea, Tony Sclafani, de MSNBC, señaló que la voz de Madonna no debía entenderse únicamente desde los parámetros de la técnica vocal tradicional: «Su voz es la clave de sus raíces roqueras. Los vocalistas pop suelen cantar canciones “rectas”, pero Madonna emplea el subtexto, la ironía, la agresión y todo tipo de idiosincrasias vocales de la forma en que lo hicieron John Lennon y Bob Dylan».[520] Su timbre vocal, presente en sus dos primeros álbumes, más agudo y femenino, sufrió una transformación en True Blue, cuando se volvió más grave y robusto.[521] Gabriel Orqueda, de la revista argentina Silencio, escribió: «Como si estuviera impulsada por un hambre de complejidad, Madonna encuentra tonos medios y graves en su voz que le dan su primer gran salto como intérprete».[522] Con motivo del rodaje de Evita, tomó lecciones con un entrenador vocal que ampliaron su rango vocal. Sobre esa experiencia comentó: «Me di cuenta de que no estaba usando una gran parte de mi voz. Antes, creía que tenía un alcance muy limitado y que solo debía sacar el máximo provecho de ella».[523]
Además de cantar, toca varios instrumentos musicales. El piano fue el primero que aprendió a tocar en su infancia.[12] A finales de la década de 1970, aprendió a tocar la batería y la guitarra con su entonces novio Dan Gilroy, antes de unirse como baterista a la banda Breakfast Club.[32][33] Tras consolidar su carrera, pasó muchos años sin tocar la guitarra, aunque se le atribuye la ejecución del cencerro en Madonna y del sintetizador en Like a Prayer.[505] En 1999 recibió clases de violín durante tres meses como parte de su preparación para interpretar a una profesora de ese instrumento en Music of the Heart, aunque finalmente abandonó el proyecto antes de comenzar la producción.[524] Un año después, decidió retomar la guitarra durante la promoción de Music y recurrió al guitarrista Monte Pittman para perfeccionar su técnica.[525] Desde entonces, ha tocado la guitarra en todas sus giras, así como en sus álbumes de estudio.[505] En 2002 fue nominada al Les Paul Horizon Award de los Orville H. Gibson Guitar Awards.[526]
Evolución artística
En su álbum debut de 1983, Madonna comenzaba a forjar sus habilidades vocales y a definir su personalidad artística. Su estilo musical y las letras guardaban similitudes con otras figuras del pop de la década de 1980, como Paula Abdul, Debbie Gibson y Taylor Dayne.[521] Con todo, ya en estas primeras canciones de Madonna se vislumbraban rasgos distintivos que marcarían sus futuros éxitos, entre los que sobresalían un lenguaje fuertemente ligado al baile, letras pegadizas, arreglos muy elaborados y un estilo vocal único. Temas como «Lucky Star» y «Borderline» presentaban un enfoque de música dance optimista que conectaría especialmente con el público homosexual. El timbre vocal femenino y agudo que caracterizó sus primeros años quedó eliminado en sus trabajos posteriores de manera deliberada, en parte como respuesta a las críticas que la apodaron «Minnie Mouse con helio».[521]
Su segundo álbum, Like a Virgin (1984), anticipó varias tendencias que definirían su obra futura: referencias a la música clásica (como el pizzicato en sintetizador de «Angel»), canciones que provocaron controversia en ciertos sectores sociales («Dress You Up» fue marcada en la lista negra del Parents Music Resource Center) y homenajes a estilos retro («Shoo-Bee-Doo», tributo a Motown).[521] El contraste entre su estilo inicial y su evolución se hace más patente en «Material Girl», donde la interpretación comienza con un tono infantil para luego transitar hacia una voz más profunda y madura tras el primer verso.[521] Esta evolución se hizo más visible en True Blue (1986); su sencillo principal, «Papa Don't Preach», marcó un punto de inflexión importante en su carrera. La introducción clásica, el tempo acelerado y su voz más grave no tenían precedentes en su obra.[521]

Con Like a Prayer (1989), Madonna entró una vez más en una nueva fase musical. El álbum presentó canciones grabadas en vivo e incorporó diferentes géneros musicales, como el dance, funk y góspel.[528] En cuanto a la temática, las canciones se volvieron más introspectivas que en sus trabajos anteriores.[529] Madonna continuó componiendo baladas y melodías uptempo en Erotica (1992) y Bedtime Stories (1994); el primero exploró elementos del new jack swing y el segundo del R&B. Trató de actualizar su repertorio mediante la incorporación de samples, loops e hiphop en su música. Su voz se volvió más profunda y completa, con evidencia en temas como «Rain» y «Take a Bow».[527]
Su evolución musical prosiguió con Ray of Light (1998), que integró elementos de música electrónica como tecno y trip hop; la canción «Frozen» muestra su destreza vocal plenamente desarrollada y varias alusiones a la música clásica. Su voz adoptó un registro más amplio y cantó los temas de Ray of Light sin vibratos, aunque las respiraciones se volvieron más prominentes.[521] Con el nuevo milenio, Madonna interpretó su álbum Music (2000) con su voz habitual en un rango medio, recurriendo en ocasiones a una tesitura superior para los estribillos. Se observó un cambio en el contenido de las pistas; la mayoría eran simples canciones de amor, pero con un tono subyacente de melancolía. Como explicó, «Canto acerca de romper una imagen que se tiene de alguien, pero también canto acerca de amar a alguien a quien no desearías amar. Porque sabes que estás condenado, pero no puedes detenerte».[530]
Esta melancolía continuó en su álbum American Life (2003), que presentó influencias del folk. Según la revista Q, American Life estaba impregnado de ritmos de tecno, líneas de teclado más fluidas, coros acústicos y un rap peculiar en la canción homónima. Los temas de mayor intensidad se combinaron con letras dramáticas sobre identidad y materialismo, junto con la presencia de un coro de góspel en «Nothing Fails».[531] Musicalmente, el rumbo cambió con Confessions on a Dance Floor (2005), que supuso un regreso a las canciones de dance puro, ritmos de discoteca y música retro, si bien las letras mantuvieron metáforas paradójicas y referencias a sus obras anteriores.[532] En su álbum de 2008, Hard Candy, la cantante mezcló un ambiente pop urbano con melodías de dance. Sus letras abordaban temáticas como los movimientos por la paz y otras eran de carácter autobiográfico. El canto en un registro superior continuó, así como el uso de la técnica de grabación multipista.[533]
En MDNA (2012) agregó elementos de dance, música electrónica y dubstep; las letras de algunas canciones abordaron su divorcio de Guy Ritchie, mientras que otras trataron temas personales como la traición, el desamor o la venganza.[534][535][536] Algunas pistas incorporaron elementos de trabajos anteriores, con referencias a «Papa Don't Preach», «Vogue», «Beautiful Stranger» y «Sorry».[537][538][539][540] Rebel Heart (2015) se centró principalmente en dos ideas: escuchar al corazón y mantener una actitud rebelde. Fue descrito como un «álbum ecléctico» por su variedad de géneros, tales como el house, trap y el reggae de los años 1990.[541] La introspección es otro de sus rasgos fundamentales; según Sam C. Mac de Slant Magazine, en temas como «Bitch I'm Madonna» y «Unapologetic Bitch» se pueden encontrar declaraciones «genuinas» de carácter personal y profesional.[542]
Madame X (2019) supuso su trabajo más experimental; cantó en tres idiomas diferentes y exploró tres sonidos principales: la música latina, el trap y el art pop.[543][544] Según la artista, reflejó «un crisol de culturas musicales» que experimentó mientras vivía en Lisboa.[545] Pese a su título, Confessions II (2026) revisitó distintas corrientes presentes en su trayectoria, desde sus primeras raíces en la música de club hasta el trip hop, al tiempo que recuperó variantes del house, el eurodance y otros sonidos electrónicos de los años noventa.[546] Su primera parte mantuvo un carácter más eufórico y liberador, mientras que la segunda adoptó un tono más introspectivo y confesional, centrado en recuerdos, pérdidas y vínculos familiares.[547] Fouz-Hernández comentó que «a lo largo de su carrera, la manipulación de Madonna de su voz nos muestra que, al negarse a definirse en una sola forma, se abrió un espacio para nuevos tipos de análisis musical».[521]
Vídeos musicales y puesta en escena

Madonna fue la primera mujer en explotar plenamente el potencial de los vídeos musicales, algunos de los cuales han sido considerados por críticos, periodistas y analistas como obras de arte.[549][550][551] En The Madonna Companion, los biógrafos Allen Metz y Carol Benson señalaron que, más que cualquier otro artista pop reciente, utilizó MTV y sus vídeos musicales para afianzar su popularidad y reforzar su obra musical.[552] Según ellos, muchas de sus canciones están estrechamente ligadas a las imágenes de sus vídeos. La reacción de los medios de comunicación y del público hacia sus temas más polémicos, como «Papa Don't Preach», «Like a Prayer» o «Justify My Love», se debió en gran parte a los clips que los acompañaban.[552] El crítico cultural Mark C. Taylor, en su libro Nots (1993), la definió como la «reina del vídeo musical» por excelencia.[553] Morton sentía que «artísticamente, las composiciones de Madonna a menudo son eclipsadas por sus vídeos sorprendentes».[554] En 2003, MTV la nombró «la mejor estrella de vídeos musicales de todos los tiempos» y añadió que «la innovación, la creatividad y la contribución de Madonna a la parte artística de los vídeos musicales le hicieron valedora del premio».[555] En 2020, Billboard la situó en el primer puesto de la lista de «los 100 mejores artistas de vídeos musicales de todos los tiempos».[556]
Sus primeros vídeos combinaron estilos estadounidenses y latinos con un glamur extravagante, transmitiendo una imagen vanguardista al público estadounidense.[552][557] En la etapa de True Blue incorporó elementos de la cultura hispana y simbolismo católico.[558] El autor Douglas Kellner señaló: «Este tipo de “multiculturalismo” y sus movimientos culturalmente transgresores resultaron ser una jugada exitosa para atraer a un público juvenil amplio y variado».[559] El estilo español en sus videoclips marcó tendencia con prendas como boleros, faldas con capas y accesorios religiosos, presentes en «La isla bonita».[560][561] Diversos autores señalaron que revirtió sutilmente el papel tradicional del hombre como sexo dominante, algo especialmente evidente en «Like a Prayer», que integra escenas con un coro de iglesia afroamericano, cruces ardiendo y la seducción de un santo negro que cobra vida.[562][563] La intérprete posee el récord de veinte MTV Video Music Awards, incluido el «Premio a la Vanguardia» en 1986 por su contribución al mundo del vídeo musical.[564]

La aparición de Madonna coincidió con la llegada de MTV y, según Chris Nelson, de The New York Times, «con sus vídeos con sincronía de labios, marcó el comienzo de una era en la que el aficionado a la música promedio felizmente podría pasar horas al día, todos los días, viendo a las cantantes solo mover la boca».[566] La relación simbiótica entre el vídeo musical y la sincronía de labios impulsó el traslado de la estética y los recursos visuales del videoclip al escenario en vivo. Nelson escribió: «artistas como Madonna y Janet Jackson establecieron nuevos estándares para el espectáculo, con conciertos que añadían no solo trajes elaborados y pirotecnia sincronizada con precisión, sino también bailes altamente atléticos. Estos efectos se produjeron a expensas del canto en directo».[566]
Thor Christensen, de The Dallas Morning News, expuso que, si bien Madonna se ganó una reputación por su sincronía de labios durante su gira de 1990, Blond Ambition World Tour, posteriormente reorganizó sus actuaciones para «destacar incluso durante las partes más difíciles de una canción y [dejar] las rutinas de baile a sus bailarines que la acompañaban... en vez de intentar cantar y bailar al mismo tiempo».[567] Para poder realizar una mayor cantidad de movimientos mientras cantaba, Madonna fue uno de los primeros artistas en utilizar micrófonos inalámbricos con auriculares fijados a las orejas o a la parte superior de la cabeza, cuya cápsula se encontraba en un pequeño brazo que se extendía hasta la boca. Debido a su uso prominente, el diseño de este micrófono llegó a ser conocido como el «micro Madonna».[565][568]
Legado
Es un personaje histórico importante y cuando fallezca, las retrospectivas se harán cada vez más grandes en la historia. |
Madonna ha construido un legado que trasciende la música y ha sido estudiado por sociólogos, historiadores y otros académicos, lo que contribuyó al auge de los Madonna studies, un subcampo de los estudios culturales estadounidenses.[570][571] Según Billboard, la historia de la música pop puede dividirse, esencialmente, en dos eras: antes de Madonna y después de Madonna.[572] La revista Rolling Stone la describió como un icono musical sin comparación y la artista femenina de pop más famosa que jamás haya vivido.[573][574] La edición española de la publicación añadió que «se convirtió en la primera maestra del pop viral de la historia, años antes de que internet fuera utilizado masivamente. Madonna estaba en todas partes, en las todopoderosas cadenas televisivas musicales, en las radiofórmulas, en las portadas de las revistas y hasta en las librerías. [...] Una dialéctica pop, jamás vista desde el reinado de The Beatles, que la permitía mantenerse siempre en el filo de la tendencia y la comercialidad».[575] Según Rodrigo Fresán, «decir que Madonna es solo una estrella del pop es tan inapropiado como decir que Coca-Cola es solo un refresco. Madonna es uno de los símbolos clásicos del Made in USA».[576] William Langley, de The Daily Telegraph, opinó que «Madonna ha cambiado la historia social del mundo, ha hecho más cosas diferentes que cualquier otra persona probablemente hará».[577]
El diario The Guardian la catalogó como «mito» y afirmó que Michael Jackson y ella inventaron los términos de «Rey y Reina del Pop».[578] Si bien es conocida mundialmente de ese modo, la escritora de Spin, Bianca Gracie, declaró que «“Reina del Pop” no es suficiente para describir a Madonna, ella es Pop. [Ella] formuló el anteproyecto de lo que debería ser una estrella del pop».[579][580] Otros sobrenombres con los que es ampliamente referida son «La ambición rubia» y «Chica material».[581][582] A lo largo de su carrera, se ha reinventado repetidamente a través de una serie de personalidades visuales y musicales, lo que le valió también el apodo de la «Reina de la reinvención».[583] Esa reinvención fue considerada por los expertos como la herramienta principal para sobrevivir en la industria musical.[584] Como Ian Youngs de BBC News desarrolló, «su capacidad de seguir las últimas tendencias de la moda y adaptarlas a su estilo a menudo ha sido la razón por la cual su imagen se ha mantenido vigente».[585]
Su obra es fuente de inspiración para múltiples artistas; en el libro The SAGE Handbook of Popular Music, los autores Andy Bennett y Steve Waksman destacaron que casi todas las cantantes pop contemporáneas, como Britney Spears, Beyoncé, Rihanna, Katy Perry o Lady Gaga, entre otras muchas, han reconocido la importante influencia de Madonna en sus propias carreras.[586] Además, ha inspirado a estrellas masculinas como Liam Gallagher de Oasis y Chester Bennington de Linkin Park.[587][588] A la cantante también se le atribuye la introducción de la música electrónica europea en la cultura pop estadounidense y su aporte a la proyección de productores europeos como Stuart Price y Mirwais Ahmadzaï.[498]
El uso de imágenes sexuales y su tratamiento de la sexualidad dieron lugar a numerosas interpretaciones sobre su relación con el feminismo y los roles de género.[589] Ha sido descrita como un icono feminista casi sagrado.[590] En ese sentido, The Times afirmó: «Madonna, le guste o no, inició una revolución femenina en la música... sus actitudes y opiniones sobre sexo, desnudos, estilo y sexualidad obligaron al público a sentarse y tomar nota».[591] Rodger Streitmatter, autor de Sex Sells! (2004), explicó que «hizo todo lo que pudo para impresionar al público, y sus esfuerzos fueron bien retribuidos».[592] Shmuel Boteach, autor de Hating women (2005), consideró que Madonna era en gran parte responsable de borrar la línea entre la música y la pornografía.[593][594]
Madonna tiene uno de los rostros y nombres más reconocibles del planeta.[595][596] En 2002, el crítico cultural Greil Marcus señaló que la artista es una figura inevitable en la cultura occidental y que «dondequiera que mires, encontrarás a Madonna o algo de ella».[597] El académico británico Peter Buckley comparó su impacto con artistas de la talla de Jackson o Prince, si bien añadió que «nadie cambió la vida de las personas como lo hizo ella».[598] En su reseña para The Guardian, Matt Cain comentó que Madonna ha «derribado barreras sociales y ha mostrado a los grupos marginados en un primer plano, al presentar con frecuencia la cultura LGBT, latina y negra en sus obras».[599] La presidenta de GLAAD, Sarah Kate Ellis, declaró que la intérprete «siempre ha sido y siempre será la mayor aliada de la comunidad LGBTQ», mientras que la revista The Advocate la nombró «el mayor icono gay».[600][601] La propia cantante manifestó en 2024: «Aparte de mi cumpleaños, el Orgullo de Nueva York es el día más importante del año».[602]
Fue destacada como modelo a seguir por las empresarias de la industria «por lograr el tipo de control financiero por el que las mujeres llevan mucho tiempo luchando dentro de la industria y por generar más de 1200 millones de dólares en ventas durante la primera década de su carrera».[603] Su empresa Maverick Records se convirtió en un gran éxito comercial, inusual en ese momento para un sello discográfico creado por un artista.[604] El profesor Colin Barrow de la Cranfield School of Management la describió como «la empresaria más inteligente de Estados Unidos».[605] Los académicos de la London Business School la denominaron una empresaria «dinámica»; identificaron su visión del éxito, su comprensión de la industria musical, su disposición al trabajo duro y su habilidad adaptativa como las claves de su éxito comercial.[606]
La imagen de Madonna como una figura fría, calculadora o despiadada también ha formado parte de las críticas a su carrera.[607] Taraborrelli consideró que esta implacabilidad fue palpable durante el rodaje del comercial de Pepsi en 1989. «El hecho de que se negara a beber de una lata de Pepsi fue la señal que los ejecutivos de la marca necesitaban para saber que Madonna la estrella del pop y Madonna la empresaria no iban a ser dirigidas por un tercero, ella haría todo a su manera, la única manera».[608] Por el contrario, el reportero Michael McWilliams comentó: «Las quejas sobre Madonna –que es fría, codiciosa y sin talento– ocultan el fanatismo y la esencia de su arte, que es uno de los más cálidos, de los más humanos, de los más profundamente satisfactorios en toda la cultura pop».[609]
Logros

Madonna es la solista más exitosa y de mayores ventas de todos los tiempos, con más de 400 millones de discos vendidos en todo el mundo, una cifra reconocida entre sus múltiples entradas en el Libro Guinness de los récords.[611][612][613][614] Títulos de su discografía, como Like a Virgin, True Blue o The Immaculate Collection, figuran entre los álbumes más vendidos de la historia.[96][149] También ha obtenido múltiples éxitos en las listas de ventas más importantes alrededor del mundo, con 13 sencillos número uno en el Reino Unido, 11 en Australia y 23 en Canadá.[615][616][617] Cuenta con dos álbumes con certificación de diamante y doce con certificaciones multiplatino de la Recording Industry Association of America (RIAA).[618][619][620] La misma organización la ha reconocido como la artista con más ventas del siglo XX.[621]
Forbes estimó su patrimonio neto en más de 850 millones de dólares en 2025, lo que la sitúa entre las mujeres con mayores patrimonios del mundo.[622] Según la misma publicación, Madonna fue el artista o grupo musical mejor pagado en tres años diferentes (2005, 2009 y 2013), y estableció un nuevo hito femenino en la industria al figurar como la solista femenina mejor remunerada del año en un total de once ocasiones a lo largo de cuatro décadas: 1980, 1990, 2000 y 2010.[623] Fue la primera artista femenina en recaudar mil millones de dólares con sus giras musicales y ostentó el récord de recaudación durante 19 años, entre 2004 y 2023.[406][624][625]
En términos generales, biógrafos, escritores, periodistas y medios de comunicación la han nombrado la mujer más influyente y exitosa de la historia musical.[626] VH1 la designó la mujer más importante de la música, mientras que el tabloide británico The Sun la situó en el primer puesto del listado de «las 50 cantautoras que nunca serán olvidadas en la historia».[594][627] Su nombre fue incluido en las respectivas listas de los mejores artistas y los mejores compositores de todos los tiempos por la revista Rolling Stone.[628][629] Por su parte, la revista Billboard la clasificó como la solista más exitosa (y la segunda artista en general, detrás de The Beatles) en el Billboard Hot 100 Top Artists.[630] Fue nombrada la mejor estrella de vídeos musicales de la historia por MTV y Billboard.[555][556] Esta última publicación la nombró «artista de la década» (1980), «mejor artista dance de la historia» y la situó en la quinta posición entre los «artistas más grandes de todos los tiempos».[127][631][632] Su relevancia histórica y cultural también quedó patente con su inclusión en el libro Las 100 mujeres más importantes del siglo XX (1998), publicado por Ladies' Home Journal, y en 2010 en la lista de las «25 mujeres más poderosas del siglo pasado» de la revista Time.[633][634] En julio de 2003 ocupó el séptimo puesto en la lista de los «200 iconos de la cultura pop de todos los tiempos» elaborada por VH1 y People.[635]
En 2008 ingresó en el Salón de la Fama del Rock and Roll en su primer año de elegibilidad y, cuatro años antes, fue incluida en el Salón de la Fama de la Música del Reino Unido como uno de sus cinco miembros fundadores, junto con The Beatles, Elvis Presley, Bob Marley y U2.[311][278] Entre sus numerosos reconocimientos figuran siete premios Grammy, dos Globos de Oro y veinte MTV Video Music Awards.[636][637][638] En Japón, el segundo mercado más grande del mundo, recibió diecisiete Japan Gold Disc Awards de la Recording Industry Association of Japan, siendo el artista solista con más victorias en la categoría de «artista del año», con cinco triunfos.[639][640] En contraposición, en su faceta de actriz, acumuló la mayor cantidad de Golden Raspberry a la peor actriz, en nueve ceremonias diferentes, e incluso fue elegida la peor actriz del siglo.[641][642] Si bien fue la primera persona en ser incluida en la Plaza de la Fama de Wembley en Londres, rechazó la concesión de una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.[610][643]
Discografía
- 1983: Madonna
- 1984: Like a Virgin
- 1986: True Blue
- 1989: Like a Prayer
- 1992: Erotica
- 1994: Bedtime Stories
- 1998: Ray of Light
- 2000: Music
- 2003: American Life
- 2005: Confessions on a Dance Floor
- 2008: Hard Candy
- 2012: MDNA
- 2015: Rebel Heart
- 2019: Madame X
- 2026: Confessions II
Filmografía
- Películas protagonizadas
- Desperately Seeking Susan (1985)
- A Certain Sacrifice (1985)
- Shanghai Surprise (1986)
- Who's That Girl (1987)
- Bloodhounds of Broadway (1989)
- Dick Tracy (1990)
- Madonna: Truth or Dare (1991)
- A League of Their Own (1992)
- Body of Evidence (1993)
- Dangerous Game (1993)
- Four Rooms (1995)
- Evita (1996)
- The Next Best Thing (2000)
- Swept Away (2002)
- I'm Going to Tell You a Secret (2005)
- Arthur y los Minimoys (2006)
- Madame X (2021)
- Películas dirigidas
- Obscenidades y sabiduría (2008)
- W.E. (2011)
Giras musicales
- 1985: The Virgin Tour
- 1987: Who's That Girl World Tour
- 1990: Blond Ambition World Tour
- 1993: The Girlie Show
- 2001: Drowned World Tour
- 2004: Re-Invention World Tour
- 2006: Confessions Tour
- 2008-2009: Sticky & Sweet Tour
- 2012: The MDNA Tour
- 2015-2016: Rebel Heart Tour
- 2019-2020: Madame X Tour
- 2023-2024: The Celebration Tour
Empresas y productos
- Maverick (1992–2004)
- Ray of Light Foundation (1998)
- Raising Malawi (2006)
- Hard Candy Fitness (2010–2019)
- Material Girl (2010)
- Truth or Dare by Madonna (2011–2018)
- MDNA Skin (2014)
Véase también
Portal:Madonna. Contenido relacionado con Madonna.- Anexo:Los 100 mejores artistas de la Historia según la revista Rolling Stone
- Wikiproyecto:Madonna
- Anexo:Bibliografía de Madonna
- Madonna como un icono gay
- Madonna como un icono de la moda
- Anexo:Artistas musicales con mayores ventas
- Anexo:Artistas musicales femeninas con mayores ventas