Mods y rockers
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Los mods y los rockers fueron dos subculturas juveniles británicas enfrentadas entre sí de finales de los años 1950 y mediados de los 1960. La cobertura periodística de los enfrentamientos entre ambos grupos en 1964 desató un pánico moral acerca de los jóvenes británicos, que pasaron a ser percibidos en amplios sectores de la sociedad como violentos, rebeldes y alborotadores.
La subcultura rocker se centraba en el motociclismo. Solían usar ropa como chaquetas de cuero negras y botas de motero influidos por la película de Marlon Brando de 1953 Salvaje.[1] El peinado más común entre ellos era el tupé o pompadour y sus géneros musicales de referencia eran el rock and roll, el rockabilly y el R&B de los años 1950 y principios de los 60 que practicaban artistas como Eddie Cochran, Gene Vincent y Bo Diddley y músicos de rock and roll británico como Billy Fury y Johnny Kidd.
La subcultura mod se centraba en la moda y la música y algunos de sus rasgos distintivos consistían en llevar parkas y utilizar scooters. También vestían trajes con corbata y escuchaban géneros como el jazz moderno, el soul, la Motown, el ska y a bandas británicas con raíces en el R&B como The Who, Small Faces y The Yardbirds. The Who retrataron estas subculturas en su álbum de 1973 Quadrophenia.

Las noticias de la BBC de mayo de 1964 se hicieron eco del encarcelamiento de varios mods y rockers por los disturbios que tuvieron lugar en ciudades de veraneo del sur de Inglaterra, como Margate en Kent, Brighton en Sussex y Clacton en Essex.[2]
Los primeros conflictos tuvieron lugar en Clacton y Hastings durante el fin de semana de Semana Santa de 1964. Una segunda oleada aconteció durante el fin de semana de Pentecostés (18 y 19 de mayo de 1964), especialmente en Brighton, donde los enfrentamientos se prolongaron durante dos días además de extenderse a Hastings, en lo que se llamó "segunda batalla de Hastings ". Un pequeño grupo de rockers se vio aislado en la playa de Brighton, donde, a pesar de estar protegidos por la policía, fueron agredidos por un grupo más numeroso de mods. Finalmente, se restableció la calma y un juez impuso cuantiosas multas a los arrestados, calificándoles como "césares del serrín".[3]
Los periódicos publicaron que los enfrentamientos entre mods y rockers tuvieron "proporciones desastrosas" y tildaron a los involucrados de "alimañas" y "patanes".[4] Los editoriales de los periódicos avivaron la histeria, como un editorial del Birmingham Post de mayo de 1964 que advertía que mods y rockers eran "enemigos internos" del Reino Unido y que "podrían provocar la desintegración del carácter de la nación". La revista Police Review argumentó que la supuesta falta de respeto por la ley y el orden de mods y rockers podía provocar que la violencia "se propagara y ardiera como un incendio forestal".[4]
A raíz de esta cobertura informativa, dos parlamentarios británicos viajaron a las zonas costeras del sur para evaluar los daños, y el diputado Harold Gurden solicitó una resolución para intensificar las medidas contra el vandalismo.
Más tarde, se produjeron otros incidentes ocasionales. En 1980, durante el mod revival, la banda punk The Exploited grabó la canción "Fuck the Mods" en su EP Army Life, en cuya contraportada se podía leer: "¡A todos los punks y skins de Edimburgo: sigan atacando al mod!". En 1981, la banda actuó en Finsbury Park en Londres la misma noche que The Jam tocaban cerca, y tras los conciertos hubo peleas entre los mods que habían visto a The Jam y los rockers que habían visto a The Exploited.
Años después, las dos subculturas pusieron fin a su rivalidad y se han celebrado eventos conjuntos, como el Goodwood Festival (West Sussex),[5] Vintage Sixties Festival (Cromer),[6] Mods & Rockers Film Festival (Los Angeles),[7] Mods vs. Rockers (Colombia)[8] o Chupas y Parkas (Madrid).[9]
Tratamiento en la prensa

El sociólogo Stanley Cohen, tras su estudio posterior del conflicto entre mods y rockers, desarrolló el término «pánico moral». En su estudio de 1972, «Folk Devils and Moral Panics»,[4] examinó la cobertura informativa de los disturbios entre mods y rockers de la década de 1960.[10] Reconoce que mods y rockers tuvieron algunas peleas a mediados de la década, pero argumenta que no eran diferentes de las peleas nocturnas entre jóvenes de los años 1950 y principios de los 1960 en ciudades de veraneo y partidos de fútbol. Afirma que la prensa británica convirtió a la subcultura mod en un símbolo de delincuencia y desviación.
Cohen argumenta que, a medida que aumentaba la histeria sobre los "mods que blandían cuchillos", la imagen de un anorak con cuello de piel y una scooter "alentaba reacciones hostiles y punitivas". Afirma que los medios de comunicación utilizaron entrevistas probablemente falsas con supuestos rockers como "Mick el Salvaje". La prensa también utilizó accidentes no relacionados con la violencia entre mods y rockers, como el ahogamiento accidental de un joven, que dio lugar al titular "Mod muerto en el mar".
Con el tiempo, cuando la prensa se quedó sin peleas reales para publicar, comenzó a publicar titulares engañosos, como el uso del subtítulo "Violencia", cuando el contenido del artículo no indicaba que hubiera algún tipo de violencia. Los periodistas también comenzaron a asociar a los mods y los rockers con diversos problemas sociales, como el embarazo adolescente, los anticonceptivos, las anfetaminas y la violencia.[4]
En el cine
La adaptación de 2010 de la película Brighton Rock de 1948, está ambientada en la era de los mods y los rockers y muestra los enfrentamientos en los paseos y playas de Brighton.
La película Quadrophenia de 1979, protagonizada por Phil Daniels como Jimmy, Leslie Ash como Steph y Sting, el vocalista de The Police, como Ace Face, está ambientada en el enfrentamiento en Brighton de 1964 y el incidente ocupa un lugar destacado.
En la película de los Beatles de 1964, A Hard Day's Night, un periodista preguntó a Ringo Starr: "¿Eres un mod o un rocker?". Starr respondió: "Soy un mocker" ("burlón" en inglés).[11]
Peleas entre mods y rockers en España

En 1979, el éxito en España de películas como Grease y Quadrophenia provocó el resurgimiento de las subculturas rocker y mod dentro del auge de las tribus urbanas de la época. Era común la proliferación de pandillas de rockers y mods en los barrios de las ciudades. En el caso de Madrid, algunas de las pandillas de rockers más temidas eran los "Breakers" y los "Franceses", que no solo contaban con la enemistad de los mods, si no también con la de los punks y los skins.[12] Su contraparte eran bandas mods como los "Camel Boys" o los "Scooterm".[13][14]
Unos jóvenes punks decidieron imitar los enfrentamientos de la película Quadrophenia y llamaron al programa de radio de el Pirata para convocar una pelea en plaza de España con rockers por un lado y punks y mods por otro. Durante el enfrentamiento, los mods cantaban "Somos los mods" como en la película, mientras los rockers utilizaban cinturones e incluso un hacha. El enfrentamiento terminó con la intervención de la policía y dio inicio a una violencia callejera entre rockers, mods y punks que se convirtió en frecuente.[15]
En el fanzine mod La Scena llegó a publicarse: «En general no hay nada en contra de los auténticos rockeros, pero éstos no son más que macarras disfrazados de cuero y con tupé; con éstos, que todos sabemos quiénes son, es con los que hay que acabar...». Esta rivalidad no solo provenía de sus preferencia musicales o estéticas, sino también de sus orígenes sociales, ya que los rockers solían pertenecer a la clase obrera, mientras los mods provenían de familias más acomodadas.[13]
La culminación de la violencia entre ambos grupos tuvo lugar el 10 de marzo de 1985 en una reyerta en los alrededores de la sala Rock-Ola, la más emblemática de la movida madrileña, en la que el rocker de 17 años Demetrio Lefler murió tras recibir varios navajazos.[13] La pandilla rocker Blue Caps se presentó en el exterior de la sala, que acogía un concierto del grupo Pánico Speed al que habían acudido numerosos mods, originándose rápidamente un enfrentamiento.[14] Lefler sacó una navaja que le arrebató uno de sus rivales, quien le asestó dos navajazos en la espalda y otro en el glúteo además de un golpe en la cabeza con una botella.[16] La navaja se encontró más tarde en una alcantarilla de la calle Paraguay en el barrio de Chamartín[13] y el joven mod autor de los navajazos fue condenado a 12 años de prisión.[17] El incidente apareció en las portadas de los periódicos nacionales y provocó una importante alarma social que derivó en el cierre definitivo de la sala y contribuyó al ocaso de la movida madrileña.[13][15] [17][14]
En Barcelona la convivencia fue más pacífica y podía verse a Loquillo compartiendo espacio en un mismo concierto con Los Negativos con naturalidad.[14] El grupo mod barcelonés Brighton 64 fue bautizado en honor a los enfrentamientos entre mods y rockers ocurridos en 1964 en Brighton.