Propuesta de invasión estadounidense de Venezuela
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La propuesta de invasión estadounidense de Venezuela ha sido un plan considerado por el presidente estadounidense Donald Trump durante su primera y segunda presidencia.[1] En 2017, durante su primera presidencia, Trump dijo que "no iba a descartar una opción militar" para abordar el empeoramiento de la crisis en Venezuela y el gobierno de Nicolás Maduro. Trump también había preguntado a los principales asesores sobre la invasión de Venezuela, lo que fue fuertemente recomendado por el asesor de Seguridad Nacional HR McMaster, y la administración Trump optó por una campaña de sanciones y presión diplomática contra Venezuela.
El 18 de agosto de 2025, Estados Unidos desplegó buques de guerra frente a las costas de Venezuela, citando la lucha contra los cárteles de la droga como su objetivo declarado. En respuesta, Maduro movilizó a la Milicia Bolivariana, lo que generó renovadas preocupaciones sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Venezuela. Expertos, analistas y funcionarios gubernamentales actuales y anteriores afirmaron que los activos desplegados eran insuficientes para una invasión y la consideraban improbable.
Fue en la madrugada del 3 de enero del 2026 cuando, el gobierno de Donald Trump, decidió intervenir directamente en el país y capturar a Nicolás Maduro y a Cilia Flores. La operación recibió el nombre de "Resolución Absoluta".
Primera presidencia de Trump (2017-2021)
En el marco de la crisis en Venezuela, una intervención fue planteada en 2017 a los asesores de Donald Trump, entre ellos, Secretario de Estado de EE. UU., Rex Tillerson y el asesor en seguridad nacional, H. R. McMaster (quienes dejaron la administración Trump a partir de ese momento) y después a varios presidentes de países latinoamericanos, entre esos, a Juan Manuel Santos.[1] En mayo de 2023 Gustavo Petro, presidente de Colombia, declaró que Donald Trump le había hecho una propuesta al entonces presidente Iván Duque para invadir Venezuela a través de Colombia, pero que sus asesores lo habían frenado.[2] En ambas ocasiones todos los presentes le pidieron al presidente Trump que no procediera con dicho plan.[1]
Trump planteó el tema a los líderes latinoamericanos en los márgenes del 72º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aunque ellos rechazaron la idea unánimemente. La administración Trump llevó a cabo después de esto una política de sanciones y presión diplomática sobre Venezuela mientras continuaba pidiendo elecciones libres y justas.[3]
Durante la crisis presidencial de Venezuela se volvió a barajar la posibilidad de intervenir en Venezuela, la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier declaró:
Aunque nuestra política se basa en una transición pacífica, hemos dejado muy claro que todas las opciones están sobre la mesa.[4]
Refiriéndose al tema, Trump dijo en una entrevista en Face the Nation en 2019: «Bueno, no quisiera decir eso, pero ciertamente es algo que esta sobre la... que es una opción».[5]
En abril de 2020, una semana después de que los fiscales federales estadounidenses acusaran a Maduro por cargos de narcoterrorismo, el presidente Trump anunció en una rueda de prensa en la Casa Blanca que Estados Unidos estaba desplegando destructores de la Marina, aviones de vigilancia y personal militar adicional en el Caribe cerca de Venezuela; la Associated Press informó que no había «ninguna indicación ... de que se esté planeando ningún tipo de invasión estadounidense».[6]
En mayo de 2020, Trump dijo en una conversación con la cadena televisiva Fox News que «si alguna vez hiciéramos algo con Venezuela», en ese caso «se llamaría invasión», explicando: «si quisiera entrar en Venezuela no lo mantendría en secreto, y no mandaría a un grupo pequeño, hablaríamos de un Ejército».[7] En junio de 2020 John Bolton, asesor de Seguridad nacional en ese entonces, publicó en un libro que Donald Trump había dicho que invadir Venezuela sería «genial» porque «en realidad es parte de Estados Unidos»;[8] Bolton salió del gobierno debido a su oposición a la invasión.[9]
En agosto de 2020 se reportó que el senador republicano Marco Rubio había presentado la idea de una invasión estadounidense a Venezuela por lo menos en dos reuniones, pero que Mike Pence y Mike Pompeo estaban en contra de aquella iniciativa.[9]
En junio de 2023, Trump declaró en una rueda de prensa en Carolina del Norte:[10]
Cuando me fui, Venezuela estaba a punto de colapsar. Nos hubiéramos apoderado de ella, nos hubiéramos quedado con todo ese petróleo.
Intervalo (2021-2025)
En febrero de 2022, por orden del presidente Maduro, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la apertura de una investigación contra Trump y el expresidente argentino Mauricio Macri por documentos filtrados del Comando Sur que sugerían que, en 2019, Macri comprometió a las Fuerzas Armadas argentinas en ejercicios militares destinados a una supuesta intervención militar en Venezuela.[11]
Segunda presidencia de Trump (2025-presente)
En noviembre de 2024, el presidente electo Trump nominó al senador Marco Rubio como secretario de Estado en su segundo mandato. Rubio ha abogado durante mucho tiempo por una respuesta intervencionista de Estados Unidos a la crisis en Venezuela durante su periodo en el Senado, afirmando que «todas las opciones deben mantenerse sobre la mesa para derrocar a Nicolás Maduro y restaurar la democracia en Venezuela», al tiempo que reconoció a Edmundo González como el legítimo ganador de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024.
Entre julio y agosto de 2025, Estados Unidos persiguió a los cárteles de la droga, designó al Cártel de los Soles de Venezuela como organización terrorista y duplicó la recompensa por Maduro a 50 millones de dólares.[12] La fiscal general Pam Bondi describió a Maduro como uno de los «narcotraficantes más notorios del mundo» y una «amenaza para la seguridad nacional».
En agosto de 2025, Estados Unidos desplegó activos navales en el Caribe con el objetivo declarado de enfrentarse a los cárteles de la droga; la Associated Press informó que el «gobierno estadounidense no había señalado ninguna incursión terrestre planificada por parte de los miles de efectivos desplegados, y analistas y funcionarios gubernamentales actuales y anteriores no veían posibilidad de una invasión a Venezuela».[13][14] Maduro respondió al despliegue movilizando a más de cuatro millones de soldados de la Milicia Bolivariana en toda Venezuela,[14] mientras declaraba que el país se encontraba en «máxima preparación» para un posible ataque estadounidense.[15]
CNN informó en septiembre de 2025 que Trump estaba considerando una serie de opciones para realizar ataques militares contra cárteles de la droga que operan en suelo venezolano, incluyendo objetivos potenciales dentro del país, como parte de una estrategia más amplia destinada a debilitar a Maduro, según múltiples fuentes familiarizadas con los planes de la administración.[16]
El 9 de septiembre de 2025, se le preguntó al presidente Trump sobre la posibilidad de sacar a Maduro del poder, a lo que respondió: «Veremos qué pasa».[17]
Después de serias tensiones entre ambos países, debido a los despliegues navales y las declaraciones de Trump de haber perpetrado un ataque en suelo venezolano en finales de 2025, en la madrugada del 3 de enero de 2026 Estados Unidos intervino directamente en Venezuela realizando una serie de ataques con bombardeos en Caracas y otras ciudades del país. Finalizada la operación, el presidente del país norteamericano, Donald Trump, anunció la captura de Nicolás Maduro y su esposa, así como su traslado fuera de Venezuela.[18] La operación recibió el nombre de Resolución Absoluta