Guerra contra las drogas
campaña mundial liderada por el gobierno federal de los Estados Unidos de prohibición de drogas, que incluye ayuda militar e intervención militar, con el objetivo de reducir el tráfico ilegal de drogas en los Estados Unidos
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La guerra contra las drogas (en inglés: War on Drugs) es una política impulsada por el gobierno de Estados Unidos, orientada a la persecución de la producción, comercio y consumo de ciertas sustancias psicoactivas, a las que se atribuye el estatus legal de drogas prohibidas, drogas consideradas no medicinales. El término fue popularizado por los medios de comunicación poco después de una conferencia de prensa ofrecida el 18 de junio de 1971 por el presidente estadounidense Richard Nixon.
| Guerra contra las Drogas | ||||
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| Parte de Guerra Fría y Nueva Guerra Fría | ||||
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Colin Powell, entonces Secretario de Estado de los Estados Unidos, visitando Colombia a principios de la década de 2000 como parte del apoyo de los Estados Unidos al Plan Colombia. | ||||
| Fecha | 18 de junio de 1971 - presente (54 años, 10 meses y 21 días) | |||
| Lugar | Mundial | |||
| Estado | En curso | |||
| Beligerantes | ||||
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Sus defensores argumentan que las drogas causan un grave perjuicio para la salud física y psíquica, generando redes de delincuencia y corrupción. Sus críticos señalan que se emplea para la defensa de intereses geopolíticos, la injerencia en los asuntos internos de ciertas naciones, la irrupción en la vida privada de los ciudadanos y que los problemas relacionados con el narcotráfico y el consumo provienen en su mayor parte de la propia prohibición. Además, argumentan que el consumo de psicoactivos se mantiene constante pese a que el gasto de la guerra contra las drogas no ha dejado de crecer desde comienzos de los años 70, cuando empezó la lucha antidrogas en la presidencia de Richard Nixon con la creación de la Drug Enforcement Administration, DEA (en español, Administración para el Control de Drogas). Citando al historiador estadounidense Alfred McCoy:
La represión produce una caída en los suministros y eso aumenta el precio, estimulando la producción en el mundo entero
Una droga es una sustancia que altera el funcionamiento normal del organismo una vez que entra en contacto con él. Algunos ejemplos de drogas son la cafeína (presente en el café), la nicotina (presente en el tabaco) y el alcohol de las bebidas embriagantes, estas tres legales en la mayor parte del mundo. Las drogas ilegales, a las que va dirigida la política antidrogas de Estados Unidos y del mundo, son: marihuana, cocaína y su derivado (crack), metanfetamina, mdma, LSD, heroína y medicamentos sin prescripción médica. Las diferentes drogas tienen efectos distintos en el organismo. Algunas drogas pueden causar alucinaciones (ver u oír cosas que en realidad no están pasando), mientras que otras actúan como estimulantes o depresores del sistema nervioso central.
Desarrollo

De parte de Estados Unidos
Antecedentes

A finales de la década de 1960, el consumo de drogas recreativas se puso de moda entre los jóvenes estadounidenses. En 1968, el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson funda la Oficina de Estupefacientes y Drogas Peligrosas.[2] El 21 de septiembre de 1969, el presidente estadounidense Richard Nixon anunció sorpresivamente la Operación Intercepción con el objetivo de combatir el tráfico de marihuana a través de la frontera mexicana con Estados Unidos. Aunque la operación fue un fracaso, logró convertir el tema de las drogas en una prioridad nacional.[3] El 27 de octubre de 1970, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la "Ley de prevención y control integral de abuso de drogas" que clasificó las sustancias en función de su uso medicinal y su potencial de adicción.[2] El 18 de junio de 1971, Richard Nixon declaró a las drogas como el "enemigo público número uno".[4][5]
Primeras operaciones
En los años 60, la Interpol informó que México había ocupado el lugar de Cuba en el "tráfico trasatlántico de estupefacientes".[6] Entre los narcotraficantes que surgieron en esta época destacó Pedro Avilés Pérez, de Sinaloa, considerado pionero en el uso de aeronaves para el contrabando de drogas hacia Estados Unidos.[7] En 1974, en Colombia, da comienzo la etapa conocida como la "Bonanza Marimbera", período caracterizado por el ingreso de una gran cantidad de dólares al país debido al cultivo y venta de marihuana.[8]

En los años 70, México fue persuadido para ser parte de la Operación Cóndor, desarrollada entre 1975 y 1978, para luchar contra el cultivo de opio y marihuana en el "Triángulo Dorado", particularmente en Sinaloa.[3] La operación, comandada por el general José Hernández Toledo,[6] fue un fracaso con ninguna captura importante.
En 1977, fue incautada 54 toneladas de marihuana frente a la costa de Florida, lo que dio comienzo a la Operación Stopgap,[9] una operación que contó con el apoyo de la DEA, la Guardia Costera y el Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos. La Operación Stopgap tuvo un éxito considerable y fue una de las primeras en hacer uso de tecnología satelital en la persecución de los traficantes de drogas.[10]
En Puerto Rico, el narcotraficante Rafael "Rafi" Dones Arroyo fue arrestado y condenado a prisión en 1977.[11] En 1978, Pedro Avilés Pérez fue asesinado en un enfrentamiento.[12] En ese mismo año, el presidente colombiano Julio César Turbay lanzó la Operación Fulminante contra el negocio de narcóticos en La Guajira y la región atlántica con resultados ambivalentes.[13] En 1979 se da comienzo a la "guerra contra las drogas" en Miami tras un tiroteo ocasionado por narcotraficantes colombianos.[14]
Décadas de los 80 y los 90

Una consecuencia de la Operación Cóndor fue el traslado de los narcotraficantes de Sinaloa a Guadalajara donde se formó el Cartel de Guadalajara. El Cartel fue fundado por el ex oficial de la policía federal mexicana Félix Gallardo y logró controlar casi todas las operaciones en México en la década de 1980.[15] En Colombia, la liquidación de los primeros grupos narcotraficantes dejó un vacío que fue llenado por una generación más activa y violenta donde destacaron Pablo Escobar Gaviria, Carlos Lehder y Gonzalo Rodríguez Gacha. En Miami, la violencia se disparó siendo la mayor parte de los delitos violentos relacionadas al tráfico de drogas.[16] En Miami destacó la figura de Griselda Blanco.
Entre 1983 y 1986 se desarrolló la Operación Jackpot, con sede en Carolina del Sur, donde se persiguió principalmente a "Los Caballeros Contrabandistas", acusados de tráfico de marihuana y hachís.[17] En noviembre de 1984 se dio la Operación Rancho Búfalo donde la DEA junto a soldados mexicanos destruyeron una producción de marihuana propiedad de Rafael Caro Quintero, uno de los fundadores del Cartel de Guadalajara.[18] En Colombia, en marzo del mismo año, la DEA junto a policías colombianos destruyeron Tranquilandia, un laboratorio controlado por el Cartel de Medellín que lideraba Pablo Escobar.[19]
Siglo XXI
En 2009, Gil Kerlikowske, director de la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas, declaró que el gobierno de Barack Obama iba a seguir con la política del control de drogas pero no iba a usar el término "guerra contra las drogas" porque para Kerlikowske el término era "contraproducente".[20] En junio del 2011, la Comisión Global de Políticas de Drogas declaró que "la guerra mundial contra las drogas ha fracasado, con consecuencias devastadoras para las personas y las sociedades de todo el mundo".[21]
Guerra contra los cárteles (2025-presente)
La guerra contra los cárteles es una combinación de la guerra contra el terrorismo y la guerra contra las drogas que describe la fase más agresiva y militarizada de la política exterior y de seguridad estadounidense hacia las organizaciones criminales transnacionales, particularmente activa a partir de 2025 y hasta principios de 2026. Algunos analistas han señalado que esta guerra se está alejando de los paradigmas previos de la guerra contra las drogas para convertirse en una guerra oficial.[22]
A diferencia de las iniciativas policiales de décadas anteriores, esta fase se caracteriza por tratar a los cárteles de la droga no solo como grupos criminales comunes, sino como amenazas a la seguridad nacional equivalentes a organizaciones insurgentes o terroristas, lo que autoriza el uso de capacidades militares de alto nivel. En consecuencia, esta estrategia representa una hibridación operativa y legal, ya que fusiona el objetivo central de la guerra contra las drogas, la interdicción del flujo de narcóticos y el desmantelamiento de las economías ilícitas con la doctrina de combate de la guerra contra el terrorismo, cambiando el paradigma de la aplicación de la ley civil a la contrainsurgencia militar.[23][24][25][26] Al clasificar a estas organizaciones como amenazas existenciales y entidades narcoterroristas, Estados Unidos legitima el uso de herramientas tradicionalmente reservadas a los combatientes enemigos, como los ataques con drones, la guerra cibernética ofensiva y las operaciones especiales extraterritoriales, incluida la Operación Lanza del Sur, bajo la premisa de que los cárteles ya no son simples grupos criminales a los que hay que detener, sino estructuras paramilitares que erosionan la soberanía estatal y requieren una respuesta de guerra asimétrica para ser neutralizadas.
En enero de 2025, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva exigiendo que varios cárteles de la droga y organizaciones criminales (Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel del Noreste, Cárteles Unidos, Tren de Aragua y Mara Salvatrucha) se agregaran a la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados,[27] que se promulgó oficialmente el 20 de febrero de 2025, convirtiendo a dichos grupos oficialmente en Organizaciones Terroristas Extranjeras.[28]
El 1 de octubre de 2025, en el contexto de la Operación Lanza del Sur y el despliegue naval estadounidense en el Caribe, el presidente Donald Trump declaró formalmente que Estados Unidos está involucrado en un "conflicto armado no internacional" con "combatientes ilegales" asociados con cárteles de la droga que operan en el Caribe.[29]
Este cambio legal permitió operaciones como la reciente Operación Resolución Absoluta del 3 de enero de 2026, en la que fuerzas especiales estadounidenses capturaron al exlíder venezolano Nicolás Maduro en Caracas, acusado de narcoterrorismo. Mientras tanto, las tensiones con México se mantienen en un punto crítico; aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado una intervención militar unilateral, la amenaza de usar drones y ataques de precisión contra laboratorios de fentanilo en las regiones fronterizas se ha convertido en una herramienta recurrente de la actual administración en su esfuerzo por frenar la crisis de opioides .
Segunda presidencia de Donald Trump

Trump declaró formalmente al Congreso el 1 de octubre que Estados Unidos estaba en un "conflicto armado no internacional" con "combatientes ilegales" en relación con los cárteles de la droga que operan en el Caribe.[31] The Guardian afirmó que el memorando al Congreso se refería a los cárteles como "grupos armados no estatales" involucrados en atacar a Estados Unidos.[32][33] Andrew C. McCarthy declaró en National Review que esta terminología se refiere a un conflicto "que no enfrenta a dos naciones soberanas entre sí" y significa "hostilidades armadas llevadas a cabo por una entidad subnacional que no actúa en nombre de un soberano extranjero", dando el ejemplo de Al-Qaeda y los ataques del 11 de septiembre.[34] The Miami Herald escribió que: "En un conflicto armado, un país puede matar legalmente a combatientes enemigos incluso cuando no representan una amenaza".[35] El Washington Post afirmó: «Algunos legisladores y expertos han dicho que la notificación es una justificación legal dudosa para lo que han sido ataques militares ilegales contra presuntos criminales civiles».[36]
Vladimir Padrino López, ministro de Defensa de Venezuela, declaró el 2 de octubre que se habían detectado cinco aviones de combate estadounidenses volando cerca de Venezuela a 35 000 pies (10 668 m) de altitud, lo que calificó de «provocación»; un comunicado del gobierno dijo que el avión estaba 75 kilómetros (46,6 mi) de la costa venezolana, lo cual según CNN está fuera del territorio venezolano.[37]
Al 8 de octubre, el número de tropas estadounidenses en el Caribe Sur y Puerto Rico se había expandido a 10 000;[38] Los activos militares estadounidenses en la región son insuficientes para una invasión.[39] Las fuerzas incluían elementos del 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, que proporciona apoyo de aviación en helicóptero para las fuerzas de operaciones especiales.[40] Se estima que las fuerzas armadas de Venezuela serían de 125 000 para octubre de 2025, y los expertos dicen que su ejército está «en ruinas», según The Wall Street Journal, que escribió el 17 de octubre que Venezuela había hecho «un llamado a las armas y encendido su maquinaria de propaganda», anunciando que Estados Unidos quería su riqueza petrolera, ya que Venezuela estaba moviendo tropas a la costa y se «preparaba para repeler cualquier invasión».[40]
Participación extranjera
De parte de Rusia
Antecedentes
La adicción a la heroína empezó a crecer entre los soldados que fueron a luchar en la invasión soviética a Afganistán. La disolución de la Unión Soviética, en 1991, hizo que el uso de las drogas aumentara de manera exponencial.[41]
Desarrollo de la "guerra total"
El gobierno ruso llamó a la "guerra total" contra las drogas remontando al enfoque soviético sobre el problema.[42] Mientras en otros países se optaba por reformas para atacar la situación sobre las drogas, los rusos optaron por seguir manteniendo la guerra contra las drogas.[43] Rusia, a través de Organización de Cooperación de Shanghái, empezó a la lucha contra las drogas provenientes de Afganistán.[44]
De parte de Filipinas

En 2016, el presidente filipino Rodrigo Duterte lanzó una política destinada a "la neutralización de las personalidades del narcotráfico a nivel nacional".[45]
De parte de Bangladés
Bajo el mando de la primera ministra de Bangladés Sheikh Hasina se inició una campaña contra los traficantes de drogas llegando a la ejecución, por parte del Batallón de Acción Rápida, de sospechosos de ser parte de las organizaciones de tráfico de drogas.[46]
Véase también
- Narcoestado
- Droga psicodélica
- Narcotráfico en Colombia
- Guerra contra el narcotráfico en México
- Insurgencia narcoterrorista en el Perú
- Administración de Control de Drogas
- Implicación de la CIA en el tráfico de drogas
- Producción de coca en Colombia
- Guerras del Opio
- Iniciativa Mérida
- Lin Hse Tsu
- Legalización de las drogas
- Guerra contra las pandillas (El Salvador)
- Crisis entre Estados Unidos y Venezuela de 2025
- Centenario de la prohibición del cannabis