Quebrada Honda (Perú)
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La quebrada Honda es un valle de alta montaña de origen glaciar, ubicado en la Cordillera Blanca, dentro del parque nacional Huascarán, en la provincia de Carhuaz, región Áncash, Perú.[1]
| Quebrada Honda | ||
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| Ubicación | ||
| País | Perú | |
| División | Áncash | |
| Ubicación | Cordillera Blanca, Andes | |
| Coordenadas | 9°19′36″S 77°36′35″O | |
| Características | ||
| Tipo | Arroyo y Valle | |
| Longitud | 30 kmn aprox. | |
| Anchura | 4 km | |
| Profundidad | 1500 m | |
| Cursos de agua | Río Quebrada Honda | |
| Geología | ||
| Edad | Cuaternario | |
| Mapa de localización | ||
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Ubicación en Perú | ||
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Ubicación en Ancash | ||
Geografía
Es uno de los valles con mayor longitud del área protegida. Con unos 30 km de longitud, su entorno geográfico alberga varias lagunas glaciares, de las que destaca Minoyo. Está flanqueada por las grandes formaciones montañosas del Copa (6122 m s. n. m.), Huantsan y el Perlilla o Copap.
Es recorrida por la carretera local Vicos-Minoyo y el sendero de Portachuelo de Honda, antiguo camino de herradura que comunica Vicos con Chacas, en la región de Conchucos.[2]
El territorio de la quebrada Honda es administrado por la comunidad campesina de Vicos y dentro ella, se llevan a cabo operaciones mineras artesanales desde hace unos 100 años. Su explotación ha sido cuestionada por la contaminación del río Quebrada Honda y la degradación del valle y glaciares cercanos.[3]
Actividad minera
Históricamente, la quebrada Honda ha sido objeto de explotación minera debido a sus características geológicas. En la actualidad existen once concesiones mineras registradas, de las cuales tres se encuentran en actividad: Toma la Mano, Arequipa y Garrosa. La concesión Toma la Mano, establecida hace más de 60 años, es la de mayor tamaño y registra una producción aproximada de 60 toneladas diarias de material.[4]
Historia
La actividad minera en esta zona se remonta a la época colonial y se intensificó durante el siglo XX. La explotación se ha centrado principalmente en la extracción de metales como plomo, zinc, plata y cobre.[4]
A diferencia de las operaciones de minería a cielo abierto, la actividad en la quebrada se ha desarrollado principalmente mediante minería subterránea, a través de socavones y túneles excavados en las laderas. Varias de estas operaciones se ubican por encima de los 4000 m s. n. m., lo que condiciona las labores de transporte y logística.[4]
Impacto ambiental
Al encontrarse cerca de glaciares y lagunas, la minería en esta quebrada enfrenta importantes retos de sostenibilidad:[5]
- Recursos hídricos: La quebrada Honda es una fuente vital de agua para las comunidades de la parte baja. El principal riesgo identificado es el drenaje ácido de mina (agua contaminada con metales pesados) que podría afectar la calidad del agua de los ríos.
- Preservación del paisaje: Al estar vinculada al entorno del Parque nacional Huascarán, la actividad minera genera tensiones entre el desarrollo económico y la conservación del ecosistema glaciar.
En las últimas décadas, la actividad minera en la quebrada ha pasado por periodos de abandono y reactivación. La gestión pasa por un acuerdo entre las concesiones mineras y la junta directiva de la comunicad campesina de Vicos,[5] esta última permite el tránsito a través del territorio comunal y el normal desarrollo de las actividades mineras por una compensación económica. Sin embargo la opinión general de la comunidad es que la minería contamina el agua, perjudica a sus cultivos y a su salud; no viendo un beneficio real por permitir esta actividad más allá de la junta directiva. En el tema laboral, una mina emplea en promedio a 10 trabajadores.