Tensión arterial marcadamente elevada asintomática
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Tensión arterial marcadamente elevada asintomática | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Especialidad | Medicina de familia | |
| Síntomas | Ninguno, dolor de cabeza, sangrado nasal, hinchazón de piernas[1] | |
| Causas | Dejar de tomar medicamentos antihipertensivos, estimulantes, hipertiroidismo, dolor, ansiedad[2] | |
| Diagnóstico diferencial | Emergencia hipertensiva[1] | |
| Tratamiento | Tratar la ansiedad, medicación para la tensión arterial por vía oral con seguimiento ambulatorio estrecho[3][4] | |
| Frecuencia | Relatively common[5] | |
| Sinónimos | ||
| Crisis hipertensiva, urgencia hipertensiva; hipertensión grave asintomática; hipertensión grave no controlada; hipertensión grave no complicada;[6] hipertensión asintomática no controlada[7] | ||
La tensión arterial marcadamente elevada asintomática, anteriormente conocida como urgencia hipertensiva, es una hipertensión arterial extrema, generalmente por encima de 180 mmHg sistólica o 110 mmHg diastólica, sin signos de daños orgánicos.[1][2][8] El diagnóstico puede aplicarse incluso si la persona tiene dolor de cabeza, sangrado nasal o hinchazón de las piernas.[1] Contrasta con la emergencia hipertensiva, en la que la tensión arterial alta va acompañade de daños orgánicos, como encefalopatía hipertensiva, infarto de miocardio, aneurisma aórtico disecante, insuficiencia renal o insuficiencia cardíaca.[1]
La mayoría de los casos se dan en personas con tensión arterial alta conocida; a menudo cuando no están tomando medicamentos.[4] Otras causas pueden ser el uso de estimulantes, hipertiroidismo, dolor y ansiedad.[2] Hay otras situaciones con síntomas similares como la ateroesclerosis o una técnica de medición inadecuada.[2] El diagnóstico puede basarse en los síntomas y la exploración; sin más pruebas adicionales.[9] Se requiere descartar una emergencia hipertensiva.[10]
El tratamiento de la ansiedad, por ejemplo con benzodiazepina, puede reducir la presión arterial.[3] Si esto no fuera suficiente, se recomienda medicación antihipertensiva por vía oral con seguimiento ambulatorio estrecho o simplemente un seguimiento estrecho.[4][8] La tensión arterial debe reducirse gradualmente, no de forma rápida.[4][7] Otras medidas recomendadas incluyen una dieta baja en sodio, no consumir alcohol, dejar de fumar y perder peso.[2] Sin tratamiento, se asocia con un riesgo a largo plazo de enfermedades cardiovasculares y muerte.[2]
La tensión arterial marcadamente elevada asintomática es relativamente común y se da en casi el 5% de las visitas al médico de familia y el 3% de las visitas a Urgencias.[5] Se constata en aproximadamente el 10% de las personas ingresadas en el hospital por otros motivos.[8] Algunos consideran que el término "urgencia hipertensiva" es inapropiado y sugieren que se deje.[11] Generalmente no requiere tratamiento en un servicio de urgencias ni en un hospital.[7]