Teodoro von Schroeders nació el 16 de marzo de 1841 en la Gobernación de Curlandia, entonces parte del Imperio ruso (actual Letonia). Fue hijo del barón Benedikt Theodor von Schroeders y de la baronesa Dorothea von Mirbach.[1]
Realizó sus estudios en el Cuerpo de Cadetes Navales de San Petersburgo, donde inició su carrera militar, la cual desarrolló hasta 1863. Ese año se trasladó a la Confederación Germánica para cursar estudios de medicina y ciencias naturales en la Universidad de Heidelberg, continuándolos posteriormente en Zúrich y Viena, donde obtuvo el título de médico.
Durante la guerra franco-prusiana (1870–1871), sirvió como médico militar en el Ejército alemán. En 1873 emigró a Chile, estableciéndose inicialmente en Valparaíso, donde participó activamente en la creación y desarrollo de instituciones de beneficencia vinculadas al ámbito de la salud, entre ellas la Sociedad Médica de Valparaíso, y colaboró en la fundación del Hospital Alemán de la ciudad. Fue en esta ciudad donde conoció a su esposa, Emilia Sarratea y Toro, perteneciente a la élite social de la región.
Posteriormente, von Schroeders adquirió un terreno colindante al cerro Castillo en la comuna vecina de Viña del Mar, entre la playa Caleta Abarca y la actual calle Traslaviña,[2] donde el 4 de febrero de 1884 inauguró los Baños de Miramar, un establecimiento de baños con fines terapéuticos, abierto al público.[3] Para ello, obtuvo una concesión por veinte años para la explotación de esa área costera, que anteriormente a la intervención de von Schroeders, se encontraba en precarias condiciones y se le había dado prioridad a la construcción de industrias, como la maestranza metalúrgica que esparcía sus desechos al mar en el lado sur del balneario.[4] Asimismo, von Schroeders gestionó que el ferrocarril efectuara una parada próxima a los baños, con el objetivo de facilitar el acceso de los turistas, iniciativa que constituyó el antecedente de la actual estación Miramar del tren Limache–Puerto, donando los terrenos para su edificación. Además mandó a dinamitar la puntilla del cerro para la creación de un camino que permitiera darle un ingreso más expedito a los visitantes.[5]
En el ámbito diplomático, von Schroeders se desempeñó como cónsul honorario del Imperio ruso en Valparaíso entre 1889 y 1910, función que retomó brevemente en 1913 tras una interrupción temporal.[1]
Uno de sus hijos, Edgardo von Schroeders, fue un destacado marino chileno, pionero en la aviación naval y en el manejo de submarinos de la Armada de Chile.[6]