Administración Municipal de Transporte de Montevideo
Desaparecido ente público de transporte de Montevideo
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La Administración Municipal de Transporte (más conocida por su sigla AMDET) fue una antigua compañía de transporte de pasajeros de Montevideo de propiedad municipal.

| Administración Municipal de Transporte | ||
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| Administración Municipal de Transporte Colectivo de Montevideo | ||
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Trolebús saliendo desde la Estación Buceo | ||
| Localización | ||
| País | Uruguay | |
| Información general | ||
| Sigla | A M D E T | |
| Jurisdicción | Montevideo | |
| Tipo | público | |
| Sede | Rincón esq. Treinta y Tres, Ciudad Vieja, Montevideo | |
| Sistema | Ente municipal | |
| Organización | ||
| Entidad superior | Intendencia de Montevideo | |
| Historia | ||
| Fundación | 29 de diciembre de 1947 | |
| Disolución | 1 de febrero de 1976 | |
Antecedentes

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el presidente de la República, Tomás Berreta, envió al Reino Unido una misión diplomática encabezada por el doctor Gustavo Gallinal con el propósito de renegociar la deuda que esa nación mantenía con Uruguay.
Como resultado de dichas gestiones, el 15 de julio de 1947 ambos países suscribieron un convenio de pago que fijó la deuda en £17.000.000, aplicándosele una quita del 10 %. El saldo restante quedó disponible para la adquisición de empresas británicas radicadas en el país, especialmente aquellas vinculadas al transporte y a los servicios públicos. La cancelación de la deuda se concretó, en lo sustancialmediante la transferencia al Estado uruguayo de activos estratégicos como los ferrocarriles, los tranvías y el servicio de agua potable.[1]
En este contexto, el 6 de diciembre de 1947 se aprobó la Ley N.º 10.980, por la cual se dispuso la expropiación de todos los bienes y derechos de concesión de la empresa Sociedad Comercial de Montevideo. La operación del servicio fue posteriormente cedida a la Intendencia de Montevideo, consolidándose así el proceso de estatización y reorganización del transporte urbano. [2]
Historia

Tras asumir la gestión del sistema tranviario, el gobierno departamental de Montevideo, bajo la administración del entonces intendente Germán Barbato, dispuso el 29 de diciembre de 1947 la creación del ente municipal Administración Municipal de Transporte Colectivo, convirtiéndose en el primer y único ente de carácter municipal del país en materia de transporte.[3][4]
La nueva administración comenzó a operar formalmente el servicio el 18 de enero de 1948, una vez recibidos los tranvías eléctricos pertenecientes al parque vehicular de la Sociedad Comercial de Montevideo. En sus inicios, la nueva administración no introdujo modificaciones sustanciales en la estructura del servicio. Se mantuvo el trazado de las líneas, el diseño de los coches tranviarios —caracterizados por su tradicional color amarillo con franja roja— y la numeración original heredada de la empresa inglesa, que abarcaba desde el coche N.º 1 hasta el N.º 887.
En 1948, el directorio de la Administración resolvió complementar el sistema tranviario mediante la incorporación de servicios de autobuses. Para ello, se adquirió una flota de 50 unidades fabricadas por la empresa estadounidense Mack Trucks, modelo C-41, equipadas con motor trasero y caja de cambios automática, con capacidad para 40 pasajeros sentados. Estas unidades fueron numeradas del 1001 al 1050 y con ellas se inauguraron las líneas 71, 72, 73, 74, 75, 76 y 77. Paralelamente se concretaria la expropiación de las empresas Autobuses de Montevideo Sociedad Anónima y Transportes Urbanos Sociedad Anónima, cuyas líneas pasaron a ser gestionadas por la administración municipal.
Disolución de los tranvías
Durante la década de 1950, el directorio de la Administración Municipal de Transporte Colectivo impulsó una profunda reforma estructural del sistema, orientada a modernizar el transporte urbano mediante la implantación de una red de trolebuses. Esta decisión implicó el reemplazo progresivo del servicio de tranvías, que durante décadas había constituido el eje de la movilidad montevideana.
El 1 de diciembre de 1950 se decretó la suspensión de los servicios tranviarios que circulaban por la avenida Rivera, con el objetivo de proceder a su repavimentación e instalar la primera red de trolebuses de la ciudad. Como consecuencia, fueron suprimidas las líneas 37, 39, 40 y 53, mientras que la línea 31 modificó su recorrido, pasando a transitar por la avenida Brasil.
Por su parte, las líneas 32 y 38, que circulaban por la avenida 8 de Octubre y por la calle Comercio, extendían su trayecto hasta la avenida Rivera, retornando luego a sus rutas habituales. En ese mismo proceso fueron definitivamente eliminadas las líneas 26 —que unía Larrañaga y General Flores— y 50 —que conectaba la Estación Reducto con el Cementerio del Buceo—.
El proceso de supresión continuó el 15 de mayo de 1955 con la eliminación de la línea 35 — que unía la Aduana y Punta Carretas —, entre otras. Finalmente, el 17 de noviembre de 1956 fueron clausuradas las últimas siete líneas urbanas de tranvías: 9, 10, 11, 12, 28, 55 y 61.
A partir de entonces, permaneció en funcionamiento únicamente la línea suburbana identificada como “E”, que unía el barrio Belvedere con Santiago Vázquez. Este servicio fue suprimido definitivamente el 14 de abril de 1957 a la 1:00 de la madrugada, tras realizar su último recorrido.
Cierre
Durante la década de 1960, el ente comenzó a atravesar una situación crítica tanto en el plano financiero como en el operativo. La ausencia de incentivos adecuados, sumada a una estructura administrativa excesivamente burocrática, derivó en un mantenimiento insuficiente del material rodante y de la infraestructura. La falta de recursos, el creciente endeudamiento y las ineficiencias estructurales profundizaron el deterioro del servicio, generando un amplio debate acerca de su viabilidad y la necesidad de adoptar reformas de fondo.
En octubre de 1967, la Intendencia de Montevideo resolvió intervenir el ente con el objetivo de reorganizar su funcionamiento y revertir la crisis. Mientras las autoridades municipales analizaban la posibilidad de privatizar la empresa, los trabajadores promovieron una alternativa distinta: su transformación en cooperativa. En ese marco, la Resolución N.º 15.776, de 29 de junio de 1968, dispuso la creación de una Comisión Administradora Delegada, encargada de gestionar transitoriamente la institución y evaluar soluciones estructurales.
En 1973, los trabajadores cooperativizados elevaron una propuesta ante la Junta de Vecinos de Montevideo, planteando la cesión en régimen de administración y explotación a cooperativas obreras de las distintas estaciones y líneas, bajo un plan experimental de un año. El ente mantendría la propiedad del patrimonio y, una vez demostrada la viabilidad del modelo, se procedería eventualmente a la venta de los bienes a las cooperativas. Esta orientación se consolidó en 1974 mediante la Resolución N.º 37.588 de la Intendencia.
El 11 de marzo de 1975 se concretó formalmente la cooperativización a través de la Resolución N.º 47.441, firmada por el intendente Oscar Víctor Rachetti. Por medio de ella se otorgó a la Cooperativa Obrera Transportes del SUR una concesión por diez años para la explotación de seis líneas, junto con el uso parcial de la Estación Larrobla. Poco después, el 8 de mayo de 1975, se concedió mediante decretos municipales una autorización similar a Rápido Internacional Cooperativo, que recibió la explotación de seis líneas por un plazo de diez años, además del uso parcial de la Estación Unión. Quedaba aún por resolverse el destino de la red de trolebuses, cuya complejidad técnica —especialmente en lo relativo a la infraestructura eléctrica— demoró la decisión final. Para su explotación se presentaron dos propuestas: la de la Cooperativa de Trolebuses y la de la Cooperativa Obrera Nacional del Transporte Colectivo, esta última con la intención de asumir la totalidad de las líneas, incluidas aquellas operadas con unidades Alfa Romeo. Finalmente, mediante la Resolución N.º 61.431, de 14 de octubre de 1975, la Intendencia adjudicó a Cooptrol la concesión de cuatro líneas de trolebuses (4, 60, 62 y 64), así como el uso de la Estación Buceo.
Con la cesión progresiva de todas sus líneas a las distintas cooperativas, la Administración Municipal de Transporte Colectivo culminó su proceso de disolución el 1.º de febrero de 1976. [5]
Transporte multimodal
En sus años de operación, se caracterizó por operar tres tipos de transporte, el sistema de tranvías capitalino, disuelto en 1957, y la red de trolebuses de Montevideo. A su vez contó con una amplia red de líneas de ómnibus la cual operaba en todo el departamento.
Durante sus años de funcionamiento, el ente se distinguió por administrar de forma integrada tres modalidades de transporte urbano. En primer término, el tradicional sistema de tranvías de la capital, cuya explotación se extendió hasta su definitiva supresión en 1957. En paralelo, desarrolló y consolidó la red de trolebuses de Montevideo, concebida como eje de la modernización del sistema en la década de 1950.
Asimismo, contó con una extensa red de líneas de ómnibus que cubría la totalidad del Departamento de Montevideo, garantizando la articulación territorial del servicio y ampliando la cobertura del transporte colectivo en la ciudad y sus zonas suburbanas.
Trolebuses

El sistema de trolebuses comenzó a proyectarse en 1950, cuando el directorio del ente hizo públicas sus intenciones de reemplazar el servicio de tranvías por trolebuses. El plan presentado en ese momento fue considerado ambicioso, tanto por la complejidad operativa como por los servicios que se proponía prestar, y, aunque nunca llegó a concretarse en su totalidad, marcó un hito en la planificación del transporte urbano.
En 1951 se inauguró la primera línea, la 62, que conectaba la Ciudadela con Pocitos, seguida el 22 de julio por la segunda línea, la 63, uniendo Ciudadela con Buceo. A medida que se desplegaba la nueva red aérea, las antiguas líneas de tranvías fueron progresivamente desmanteladas o reemplazadas por el sistema de trolebuses, dando inicio a una transformación significativa del transporte en Montevideo.
Ómnibus
Contó con una amplia red de líneas urbanas, locales y nocturnas.
Infraestructura
El ente municipal incorporó a su patrimonio la totalidad de la infraestructura perteneciente a la Sociedad Comercial de Montevideo, incluyendo estaciones, talleres y usinas. Parte de esos bienes habían pertenecido anteriormente a la Compañía La Transatlántica, empresa que con el tiempo fue fusionada con la Sociedad Comercial, consolidando así los activos tranviarios bajo una misma administración.
Entre las principales estaciones que pasaron a su órbita se encontraban la Estación Central de Tranvías, ubicada en el Cordón, que el ente destinó a taller central; la Estación Agraciada, en Arroyo Seco; la Estación Artigas, en Parque Rodó; la Estación Larrobla, en Capurro; la Estación Unión; la Punta de Rieles; y la Estación Reducto, todas ellas emplazadas en los barrios que les daban nombre.
Asimismo, el ente adquirió las estaciones de Pocitos y del Este, aunque estas fueron posteriormente puestas en venta y demolidas. Otras instalaciones tuvieron nuevos destinos: la Estación Goes, por ejemplo, fue adaptada para atender servicios suburbanos de autobuses.
En materia energética, la empresa heredó también las usinas que las antiguas compañías tranviarias utilizaban para la generación de electricidad. Sin embargo, a diferencia de sus antecesoras, el ente no tenía entre sus cometidos la producción de energía, debiendo abastecerse de las Usinas y Teléfonos del Estado. Por tal motivo, estos establecimientos fueron reconvertidos en simples usinas de alimentación para la red. Entre ellas se encontraban la Usina Gonzalo Ramírez, la Usina Arroyo Seco y las subestaciones ubicadas en la Malvín (Plaza de los Olímpicos) y en Parque Batlle.
Material rodante
El ente, como operador de un servicio multimodal, contaba con una variada flota de ómnibus y trolebuses. En 1948 se adquirieron los primeros autobuses Mack modelo C-41, a los cuales se sumarían posteriormente coches Leyland máster-MCW, GMC TDH y micros Ford Thames, destinados principalmente a recorridos de corta distancia, nocturnos y locales. En cuanto al sistema de trolebuses la flota inicial estuvo compuesta por vehículos de la firma British United Traction, un consorcio británico formado por Leyland y AEC, que arribaron al Puerto de Montevideo el 11 de febrero de 1951. En 1954, el ente encomendó el diseño de un modelo de trolebús específico a Alfa Romeo, conocido como modelo“Montevideo”, que posteriormente fue fabricado en colaboración con Fiat y CGE; los primeros cinco coches de este tipo llegaron al país el 3 de noviembre de 1954. En 1955 se incorporaron unidades adicionales hasta alcanzar un total de 250 vehículos, numerados del 2019 al 2268. [6] Finalmente, en 1963, se adquirieron cincuenta trolebuses simples y cuarenta articulados de la marca Ansaldo San Giorgio.[7]