Catorce de la fama
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| Catorce de la Fama | ||||
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| Parte de la guerra de Arauco | ||||
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Ilustración de la batalla entre los catorce de la fama y mapuche. | ||||
| Fecha | 14 - 27 de diciembre de 1553 | |||
| Lugar | Fuertes de Purén y Tucapel, Región del Bio Bio, Chile | |||
| Resultado | Victoria araucana | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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En Chile se conoce como los catorce de la fama a miembros de la hueste de Juan Gómez de Almagro, alcalde de Santiago, que acudieron desde el fuerte de Purén al encuentro del gobernador Pedro de Valdivia enfrentado con los guerreros araucanos de Lautaro en la batalla de Tucapel, en la cual el conquistador español almente sería derrotado y muerto. La epopeya de estos catorce hombres, muchos de los cuales perecieron en el combate, ha pasado a la historia colonial con el título de «los catorce de la fama».[1]
Lautaro, ex yanacona y paje personal de Pedro de Valdivia, que había aprendido el uso del caballo y diversas tácticas militares, huyó de los españoles o "Huincas" (como son llamados por los mapuches) cuando tenía aproximadamente 18 años.
Diversos clanes mapuches como los de Arauco y Tucapel se unieron entonces para expulsar a los invasores. Según Ercilla, Lautaro convence a Colocolo, uno de los principales loncos de reiniciar las hostilidades.
Lo primero que hizo Lautaro fue impedir la comunicación entre los fuertes de Purén y Tucapel para así liberar el sector norte de la cordillera de Nahuelbuta. Por sus espías, que eran yanaconas que fingían no entender español y así llevaban información a Lautaro, se enteró de que Pedro de Valdivia había ordenado a Juan Gómez de Almagro que marchara de Concepción con dirección hacia Purén y Tucapel donde debían encontrarse el 25 de diciembre.
Ataque a Purén
Enterado del asalto al fuerte de Tucapel unos días antes y advirtiendo el peligro que se le venía encima, Alonso de Corona, capitán del fuerte de Purén, había pedido auxilio a La Imperial. Por mera casualidad, Juan Gómez de Almagro, llegó al lugar atraído por la fama de los lavaderos descubiertos en Concepción, dejando su encomienda y asume el mando. Al tercer día de llegar Gómez a Purén, el 14 de diciembre de 1553, enfrentó el ataque de un ejército de cerca de 5.000 mapuches divididos en cinco cuerpos. Gómez los atacó de inmediato con una fuerza de 21 hombres y varios cientos de auxiliares, obligándolos a retroceder.
Sin embargo, el genio militar de Lautaro ya había diseñado respuestas para contrarrestar las armas ofensivas españolas. Recibieron las cargas hispanas con erizos de picas contra los que se estrellaron los caballos, recibiendo los animales golpes de macana en la cabeza que los derribaban. Ahora los guerreros mapuches no se lanzaron en masa sobre el enemigo. Así, después de varias horas de lucha y de cargas inútiles, el jefe español se retiró al fuerte, donde se encerró, esperando ser socorrido. Al atardecer salieron algunos auxiliares aliados, ocultos en la oscurdad de la noche, a pedir auxilio a La Imperial y a Los Confines. Sólo de la primera de dichas plazas recibió alguna ayuda, juntando, así, 34 hombres.
Al mismo tiempo, los sitiados intentaron un nuevo asalto con 11 hombres de a caballo e infantes, además de varios centenares de auxiliares que peleaban con fiereza porque sabían que se jugaban la vida ya que de caer prisioneros serían ejecutados.
Entonces, ocurrió algo inesperado. Los mapuches retrocedieron en orden, abandonando el campo. Gómez creyó haber triunfado definitivamente y Coronas cometió el error de hacérselo saber a Pedro de Valdivia, que estaba en los lavaderos de Quilacoya. El conquistador dio crédito a la información y estimó seguro acudir personalmente a Tucapel con escasa fuerza de apoyo, para seguir a Purén a consolidar la situación. Gómez recibe entonces una comunicación de Valdivia ordenándole reunirse con él en Tucapel el 25 de diciembre.[2]
Gómez de Almagro se preparó para salir en la noche del 24 de diciembre con trece hombres escogidos, para reunirse con el gobernador en Tucapel en la mañana del 25. El capitán estaba ya listo para partir, cuando la ronda le presentó un indio que acababa de coger armado en los contornos del fuerte. Se le interrogó y por él se supo que había unos 17 grupos de mapuches reunidos en los alrededores, prontos para caer sobre el fuerte. Con esta noticia, Gómez de Almagro decidió quedarse. El capitán español había leído en público la carta de Valdivia con sus instrucciones dentro del fuerte de Purén; los espías trasmitieron la información inmediatamente a Lautaro.
Por orden de Lautaro, las hostilidades mapuches se mantuvieron hasta esa fecha con el objetivo de impedir el encuentro. Idearon un sistema para obligar a los sitiados a no moverse de la plaza de Purén. Con gran teatralidad, fingían ataques mediante movimientos de tropas y órdenes bulliciosas. Al mismo tiempo del sitio, el 25 de diciembre Lautaro derrotaba y daba muerte a Pedro de Valdivia en la Batalla de Tucapel. Fue la primera gran victoria Mapuche en la Guerra de Arauco. Pero Lautaro no pudo explotarla ya que la tradición mapuche impuesta por el Admapu exigía que después de una victoria debían hacerse largas celebraciones y libaciones de muday.