Cesare Pavese

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Nacimiento 9 de septiembre de 1908 Ver y modificar los datos en Wikidata
Santo Stefano Belbo, Reino de Italia
Fallecimiento 27 de agosto de 1950 Ver y modificar los datos en Wikidata (41 años)
Turín (Italia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte sobredosis (suicidio)
Sepultura Cementerio de Santo Stefano Belbo
Cesare Pavese
Información personal
Nacimiento 9 de septiembre de 1908 Ver y modificar los datos en Wikidata
Santo Stefano Belbo, Reino de Italia
Fallecimiento 27 de agosto de 1950 Ver y modificar los datos en Wikidata (41 años)
Turín (Italia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte sobredosis (suicidio)
Sepultura Cementerio de Santo Stefano Belbo
Residencia Santo Stefano Belbo, Turín, Brancaleone, Turín, Roma y Turín Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad italiana
Religión ateísmo
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación lingüista
escritor
traductor
editor literario
guionista
crítico literario
periodista
biógrafo
poeta
Área escritura
prosa
poesía
crítica literaria
traducción
Género poesía
novela
Obras notables La luna y las fogatas Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
Firma

Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 9 de septiembre de 1908 - Turín, 27 de agosto de 1950) fue un escritor, traductor, crítico literario y ensayista italiano.[1] A menudo se le considera uno de los escritores italianos más influyentes de su tiempo.

Pavese nació en Santo Stefano Belbo. Fue el pueblo donde nació su padre y donde la familia volvía cada año para las vacaciones de verano. Su padre fue procurador de tribunal en Turín. Comenzó la escuela primaria en Santo Stefano Belbo, pero el resto de su educación la realizó en escuelas de Turín.

Asistió al Liceo Classico Massimo d'Azeglio en Turín para sus estudios de sexto grado/secundaria superior.[2] Su maestro más importante en ese momento fue Augusto Monti, colaborador de Gobetti, narrador y pedagogo, cuyo estilo de escritura intentó estar desprovisto de toda retórica. Pavese empezó su practica como traductor en estos años, en los cuales tradujo poesía del francés y del alemán al italiano. Además, es relevante mencionar que en su periodo de esilio a Calabria por el regime fascista, tradujo la lengua griega también.

Es su primer contacto con el mundo de los intelectuales y con personalidades como Leone Ginzburg —este muy cercano siempre—, Tullio Pinelli, Vittorio Foa (estudioso de los problemas políticos y sociales) y Norberto Bobbio. En su época universitaria es cuando Pavese se interesa por la literatura norteamericana y por la lengua inglesa, al leer los autores Sherwood Anderson, Sinclair Lewis y sobre todo Walt Whitman. Sin embargo, en este periodo, nació en Pavese el interés en conoscer la jerga americana y por esa razón empezó una copiosa correspondencia de cartas con Antonio Chiuminatto, un joven músico italo-americano que conoció en Turin unos años antes.[3] Es en este periodo que alterna su trabajo de traductor con la enseñanza del inglés. Se licencia en 1930, con una tesis sobre el poeta estadounidense Walt Whitman. En una carta de 1929 para Antonio Chiuminatto, escribió (traducción propia del italiano): «A penas he logrado encontrar algo de lo que necesitaba para mi tesis sobre Walt Whitman. (usted no lo sabe, seré el primer italiano en hablar de el de manera extensa y critica. ¡Perdona, casi seré yo quien lo revele a Italia!».[4]

En aquellos años, Pavese tradujo tanto autores clásicos como recientes, tanto estadounidenses como británicos, que entonces eran desconocidos para el público italiano.[5]

Arresto y condena; la guerra en Italia

Pavese, una persona apolítica en tiempos altamente politizados,[6] se movía en círculos antifascistas. [7] En 1935 fue arrestado y condenado, en realidad, sólo por conservar unas cartas comprometedoras de una activista comunista de la que se había enamorado.[8][9] Tras pasar unos meses en prisión, fue enviado al «confino», un exilio interno en el sur de Italia, la sentencia más habitual para los culpables de delitos políticos menores. (Carlo Levi y Leone Ginzburg, también de Turín, fueron enviados al «confino» de forma similar). Tras pasar un año en el pueblo calabrés de Brancaleone, Pavese regresó a Turín, donde trabajó para la editorial de izquierdas Giulio Einaudi como editor y traductor. Natalia Ginzburg también trabajaba allí. En 1940 termina El bello verano, con el que obtendrá en 1950 el Premio Strega, e inicia Feria de agosto. En 1941, publica De tu tierra.

Pavese vivía en Roma cuando fue llamado a filas por el ejército fascista, pero debido a su asma, pasó seis meses en un hospital militar. Cuando regresó a Turín, las tropas alemanas ocupaban las calles y la mayoría de sus amigos se habían marchado a luchar como partisanos. Pavese huyó a las colinas alrededor de Serralunga di Crea, cerca de Casale Monferrato. No participó en la lucha armada que tenía lugar en esa zona. Durante sus años en Turín, fue mentor de la joven escritora y traductora Fernanda Pivano, su antigua alumna en el Liceo D'Azeglio. Pavese le regaló la edición estadounidense de Spoon River Anthology, que se publicó en italiano traducida por Pivano en 1943.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Pavese se unió al Partido Comunista Italiano y trabajó en el periódico del partido, L'Unità. La mayor parte de su obra se publicó durante esta época. Hacia el final de su vida, visitaba con frecuencia Le Langhe, la zona donde había nacido, donde encontraba un gran consuelo. La depresión, el fracaso de una breve relación amorosa con la actriz Constance Dowling, a quien dedicó su última novela y uno de sus últimos poemas («Vendrá la muerte y tendrá tus ojos»)[10] y la desilusión política le llevó al suicidio por una sobredosis de barbitúricos[11] el 27 de agosto de 1950.[12][13] Ese año había ganado el Premio Strega por “'La Bella Estate”', que comprendía tres novelas cortas: «La tenda», escrita en 1940, «Il diavolo sulle colline» (1948) y «Tra donne sole» (1949).

Leslie Fiedler escribió sobre la muerte de Pavese: «... para los italianos, su muerte ha llegado a tener un peso similar al de Hart Crane para nosotros, un significado que se remonta a su propia obra y funciona como símbolo en la literatura de una época».[14] Las circunstancias de su suicidio, que tuvo lugar en una habitación de hotel, imitan la última escena de “'Tra Donne Sole”' (“'Entre mujeres solteras”'), su penúltimo libro. Su último libro fue La Luna e i Falò, publicado en Italia en 1950 y traducido al inglés como The Moon and the Bonfires por Louise Sinclair en 1952. Era ateo.[15]

Trayectoria literaria

Este gran poeta y novelista italiano estudió filología inglesa en la Universidad de Turín y, tras su licenciatura, se dedicó por completo a traducir a numerosos escritores norteamericanos. También escribió crítica literaria y, en particular, contribuyó a crear un cierto «mito de América», con repercusión en la narrativa italiana de posguerra.[16]

Trabajó en el mundo editorial con Giulio Einaudi y su amigo Leone Ginzburg, cofundadores de la editorial Einaudi en 1933, junto a los cuales fue uno de los cimientos de esta famosa empresa cultural italiana desde 1937, en la que permaneció como editor decisivo hasta su muerte (pues Leone murió torturado por los alemanes en 1944). Desde este sector propuso a la cultura italiana escritos sobre temas diferentes, y anteriormente raramente abordados,[17] caso del idealismo y el marxismo, así como temas religiosos, etnológicos y psicológicos.

Sus primeros escritos fueron publicados aparentemente con el pseudónimo de Mârlon Zmôrda, un supuesto escritor esloveno, judío y anarquista, aunque esta hipótesis ha sido discutida en varias ocasiones. Posteriormente, sus escritos antifascistas, publicados en la revista La Cultura, lo condujeron a la cárcel en 1935, donde inicia sus primeras obras. Durante la II Guerra Mundial formó parte de la Resistencia antifascista como estudioso y pensador independiente aunque cercano a la izquierda italiana.

Tras la guerra se incorporó al grupo editor su amiga escritora Natalia Ginzburg, mujer de su compañero de curso Leone.

Durante toda su vida, Pavese tratará de vencer la soledad interior, que veía como una condena y una vocación. Se suicidó a los cuarenta y dos años de edad. Su gran amigo el escritor Davide Lajolo describió, en su libro El vicio absurdo, el malestar existencial que envolvió siempre su vida.

La narrativa de Pavese trata, por lo general, de conflictos de la vida contemporánea, entre ellos la búsqueda de la propia identidad, como en La luna y las fogatas (1950). Pavese (que vivía con una hermana) se suicidó en una habitación de hotel en Turín, después de haber recibido un premio literario por su libro El bello verano (1949). Su diario se publicó póstumamente, en 1952, bajo el título El oficio de vivir, y concluye con la frase anunciadora de su decisión personal.

En el año 1957, se creó un premio literario con su nombre para honrar su memoria.

La actividad de traductor

El trabajo de Cesare Pavese como traductor comenzó durante sus años en el liceo, pero se consolidó a lo largo de su carrera universitaria. En 1930 inició de manera sistemática la traducción con el objetivo de obtener ingresos, alternando la enseñanza de la lengua inglesa con la publicación de artículos de crítica literaria en revistas como La Cultura, dedicados a los autores estadounidenses que iba descubriendo y traduciendo. Su primera traducción fue Il nostro Signor Wrenn de Sinclair Lewis, realizada en 1931.[18]

Durante las décadas de 1930 y 1940 colaboró con la editorial Giulio Einaudi, para la cual tradujo y promovió la difusión en Italia de diversos autores anglosajones. A través de su labor traductor contribuyó a introducir en el panorama literario italiano obras representativas de la narrativa moderna estadounidense.

Además de la Antología americana que coordinó Elio Vittorini, tradujo también clásicos de la literatura, desde el Moby Dick de Melville en 1932 a obras de Dos Passos, Faulkner, Defoe, Joyce y Dickens.[19]

Su actividad traductora tuvo un papel relevante en la apertura de la cultura literaria italiana a la narrativa estadounidense del siglo XX. Según el Portal de Historia de la Traducción en España (PHTE), fue uno de los artífices de la renovación cultural italiana tanto por su obra creativa como por su labor traductora. [20]

La poética de Pavese entre 1936 y 1941

Pavese surge como poeta en 1936, con Trabajar cansa. La recopilación se reedita en 1943, añadiendo treinta y un poemas y suprimiendo seis. En pleno periodo hermético, Pavese toma el camino de la poesía narrativa (ritmos narrativos, tono coloquial, ciudad...). La experiencia narrativa produce un verso alargado y de amplia cadencia (decasílabo alargado a trece sílabas).

En su ensayo El oficio de poeta, sostiene la necesidad de que las palabras se adhieran a las cosas y rehúye la musicalidad por sí misma. Estos primeros cánones poéticos serán posteriormente modificados para evitar que la poesía narrativa se convierta en un boceto naturalista. Pavese teoriza sobre una poesía que se resuelve en imágenes. Poesía narrativa y poesía imagen coexisten en Trabajar cansa, obra en la que ya encontramos las constantes de Pavese: soledad como condena existencial, incapacidad de diálogo, añoranza de la mujer, el campo como mito desde el que se originan las primeras impresiones y la identidad del individuo, la figura del exiliado que vuelve al lugar de origen, buscando su propia infancia, persiguiendo la propia identidad.

Pavese une a su capacidad de fabulación una precisa conciencia crítica. La cárcel constituye su primera obra narrativa válida (cárcel de la soledad). El protagonista vive la experiencia del confinamiento, aunque se trata fundamentalmente de una autobiografía espiritual: la vivencia del intelectual que trata de romper la soledad, pero vuelve a ser absorbido por ésta. Más allá de sus implicaciones políticas, la novela se caracteriza por el análisis existencial.

En 1941, publica Tus pueblos y llama la atención de la crítica, que lo interpreta como una manifestación de realismo. En realidad, la descripción de un medio rural primitivo y los temas de la pasión y de la sangre, sin olvidar un lenguaje que se acerca al dialetto y al lenguaje hablado, y la aparente objetividad naturalista confieren una dimensión mítica y ritual a la narración; una lectura de la realidad en clave simbólica, con matices de los estudios antropológicos y de lo sagrado.

Su consagración del mito deriva de la idea según la cual en la infancia se crean mitos y símbolos que forman una especie de memoria atávica. Pavese se aleja de cualquier representación realista en el sentido que tiene, como principio de poética, la necesidad de focalizar el fondo mítico e irracional propio de cada individuo y que determina su personalidad y su destino.

Las obras traducidas al castellano

La traducción de las obras de Pavese al castellano comenzó pocos años después de su muerte, sobre todo porque el interés por la literatura italiana contemporánea creció en Europa y América Latina durante las décadas de 1950 y 1960, lo que favoreció la aparición de las primeras traducciones. Por esta razón, estas publicaciones surgieron primero en Argentina y otros países latinoamericanos, donde el mercado editorial estaba más abierto a la literatura europea moderna que en la España franquista.

La recepción de Pavese se vio favorecida por varios factores: su prestigio literario en Europa tras la Segunda Guerra Mundial, la afinidad temática de su obra con el existencialismo y la introspección psicológica de la literatura de posguerra, y el interés de poetas y narradores hispánicos que actuaron como mediadores culturales mediante traducciones, prólogos y estudios críticos. En el ámbito hispánico Pavese ha sido leído principalmente como un escritor de la experiencia interior y del retorno a los orígenes. Sus novelas ambientadas en el Piemonte rural y sus reflexiones sobre la soledad y el destino humano han sido interpretadas como una síntesis entre la narrativa realista y la exploración existencial, lo que ha contribuido a su permanencia en el canon de la literatura europea traducida al castellano.

Entre las primeras obras traducidas se encuentran:

  • 1954 – Paesi tuoi (1941), publicada como Allá en tu aldea, traducida por Hernán M. Cueva (Goyanarte, Buenos Aires).
  • 1957 – recopilaciones de relatos y textos narrativos como Noche de fiesta, traducida por Alberto Luis Bixio (Editorial Sur, Buenos Aires).
  • 1958 – La spiaggia (La playa), traducida por Enrique Sordo y publicada por Seix Barral en Barcelona.

Estas primeras traducciones introdujeron la narrativa pavesiana en el ámbito hispanohablante y despertaron interés entre lectores y escritores.

Fue durante las décadas de 1960 y 1970 que las traducciones de Pavese comenzaron a publicarse de forma más sistemática en España. Entre las obras más difundidas se encuentran:[21]

  • 1965 – Il diavolo sulle colline (1948), traducida como El diablo en las colinas.
  • 1968 – nueva traducción de La playa por Juan Antonio Masoliver (Seix Barral).
  • 1969 – La bella estate (1949), publicada como El bello verano.
  • 1971 – Paesi tuoi, traducida como De tu tierra (Alianza).
  • 1976 – Dialoghi con Leucò (1947), publicada como Diálogos con Leucó.

A partir de la década de 1980 se publicaron traducciones más sistemáticas y revisadas. En este proceso tuvo un papel destacado la traductora española Esther Benítez responsable de varias versiones de novelas de Pavese. Entre las obras publicadas en estos años se encuentran:

  • De tu tierra (Paesi tuoi).
  • El camarada (Il compagno).
  • El diablo en las colinas.

Desde finales del siglo XX se han realizado nuevas traducciones críticas y reediciones de su obra. Entre las más relevantes destacan:

  • 1997 – nueva traducción del diario Il mestiere di vivere (El oficio de vivir) por Ángel Crespo.
  • 2000-2010 – reediciones de novelas como Entre mujeres solas (Tra donne sole) y La luna y las fogatas (La luna e i falò).
  • 2020-2025 – publicación de traducciones completas de su poesía, entre ellas versiones de Jorge Aulicino.

Estas ediciones han intentado acercarse con mayor fidelidad al estilo original de Pavese y recuperar la totalidad de su producción literaria.

Traductores principales

Entre los traductores que han contribuido a difundir la obra de Pavese en lengua española destacan:

  • Rodolfo Alonso, poeta argentino que participó en la introducción de Pavese en América Latina.
  • Esther Benítez, una de las traductoras más importantes de literatura italiana al castellano, responsable de varias versiones de sus novelas.
  • Ángel Crespo, poeta y traductor español que realizó una influyente traducción de El oficio de vivir.
  • José Agustín Goytisolo, poeta español que tradujo y difundió su poesía.
  • Jorge Aulicino, traductor contemporáneo de su poesía completa.

Muchos de estos traductores eran también escritores o poetas, lo que influyó en la recepción literaria de Pavese.

Obras principales traducidas al castellano

Entre las obras de Pavese más difundidas en español se encuentran:[22]

Novela

  • Paesi tuoi (De tu tierra o Allá en tu aldea, 1941)
  • Il compagno (El camarada, 1947)
  • Il diavolo sulle colline (El diablo en las colinas, 1948)
  • La bella estate (El bello verano, 1949)
  • Tra donne sole (Entre mujeres solas, 1949)
  • La luna e i falò (La luna y las fogatas, 1950)

Ensayo y diario

  • Il mestiere di vivere (El oficio de vivir, 1952)

Relatos

  • Feria d’agosto (Fiestas de agosto)
  • La spiaggia (La playa)

Poesía

  • Lavorare stanca (Trabajar cansa, 1936)
  • Verrà la morte e avrà i tuoi occhi (Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, 1951)

Influencia en la literatura hispánica

La obra de Pavese ejerció una influencia notable en diversos escritores españoles y latinoamericanos, especialmente en la segunda mitad del siglo XX. Su tratamiento del paisaje como espacio de memoria, la introspección psicológica y la reflexión sobre la identidad influyeron en autores como José Agustín Goytisolo, Jaime Gil de Biedma, Juan Marsé, Juan José Saer, Ricardo Piglia y Abelardo Castillo.[23]

Particular relevancia tuvo su diario El oficio de vivir, considerado uno de los grandes diarios literarios del siglo XX, que influyó en la tradición de escritura autobiográfica y reflexiva en lengua española

El último decenio

Entre 1940 y 1950, Pavese produce obras heterogéneas en cuanto a temática y estilo. La reflexión sobre el mito lo orienta en dos direcciones, aparentemente lejanas, pero que tienen el mismo objetivo. Por una parte, recupera el fondo mítico de su propia personalidad, distanciándose de la realidad y refugiándose en el intelectualismo (Diálogos con Leucò); por otro lado, hacia el neorrealismo, a la observación del ambiente y de los hombres (El compañero, 1946). La misma coexistencia de intereses diversos la podemos encontrar en 1949: en La luna y las fogatas y en Entre mujeres solas. Los dos motivos se integran, en el sentido de que ponen a fuego al hombre, alienado en el contexto urbano, buscando sus propias raíces míticas. La narrativa de Pavese no se distingue por la complejidad de la trama, sino que se identifica en breves capítulos potencialmente evocadores.[cita requerida]

Obra

Poesía

  • Lavorare stanca (Trabajar cansa), 1936
  • Verrà la morte e avrà i tuoi occhi (Vendrá la muerte y tendrá tus ojos), 1950

Narrativa

  • Il carcere, 1938-39
  • Notte di fiesta, 1936-38, cuentos
  • Paesi tuoi (De tu tierra), 1941
  • La spiaggia (La playa), 1942
  • Feria d'agosto, 1944
  • Fuoco grande, 1946
  • Il compagno (El camarada), 1947
  • Diálogos con Leucò, 1947
  • Il diavolo sulle colline (El diablo sobre las colinas), 1948
  • La casa in collina (La casa en la colina), 1948
  • Tra donne sole (Entre mujeres solas), 1949
  • El bello verano, 1949
  • La luna e i falò (La luna y las fogatas), 1950
  • El libro del Dragon No se sabe el año de publicación

Ensayos y otros textos

  • La letteratura americana e altri saggi (La literatura americana y otros ensayos), 1951
  • Il mestiere di vivere (El oficio de vivir), diarios de 1935 a 1950, publicados póstumamente en 1952
  • Lettere, correspondencia de 1926 a 1950

Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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