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Ejército del Perú

rama terrestre de las Fuerzas Armadas del Perú From Wikipedia, the free encyclopedia

El Ejército del Perú (EP) es la rama terrestre de las Fuerzas Armadas del Perú, encargada de la defensa y seguridad del territorio nacional, así como del apoyo a la población nacional en casos de emergencia y la participación militar peruana en las misiones de paz asignadas por la ONU.

Francisco Bolognesi, héroe nacional, Gran Mariscal y Patrono del Ejército del Perú
Activa Desde el 18 de agosto de 1821 como la Legión Peruana de la Guardia
País Perú Perú
Tamaño ~85 000 (2025)[1]
Datos rápidos Activa, País ...
Ejército del Perú

Insignia del Ejército del Perú
Activa Desde el 18 de agosto de 1821 como la Legión Peruana de la Guardia
País Perú Perú
Tipo Ejército de tierra
Tamaño ~85 000 (2025)[1]
Parte de Fuerzas Armadas del Perú
Acuartelamiento Cuartel General del Ejército del PerúEl Pentagonito»)
Equipamiento
Alto mando
Jefe supremo Keiko Fujimori
Ministro de Defensa Rafael Belaúnde Llosa
Jefe del Comando Conjunto César Augusto Briceño Valdivia
Comandante general del Ejército General de ejército Oswaldo Martín Calle Talledo
Jefe del Estado Mayor General del Ejército General de división Marcos Albert Rodriguez Monge
Comandantes
notables
Insignias
Bandera
Cultura e historia
Mote EP
Patrono Coronel Francisco Bolognesi Cervantes
Lema «Hasta quemar el último cartucho»
Colores      Verde militar
     Dorado
Marcha Túpac Amaru, Los peruanos pasan, Sesquicentenario, Comandos de la Breña, Gigantes del Cenepa
Himno Himno del Ejército del Perú
Mascota Jaguar (Otorongo)
Aniversarios 9 de diciembre
Condecoraciones
Orden Militar de Ayacucho, Orden Militar Francisco Bolognesi, Medalla Andrés Avelino Cáceres, Cruz Peruana al Mérito Militar, Medalla al Defensor de la Democracia, Medalla Bicentenario, Medalla Ejército del Perú
Honores de batalla Batalla de Junín, batalla de Ayacucho, combate del Dos de Mayo, batalla de Tarapacá, batalla del Alto de la Alianza, batalla de Arica, batalla de Zarumilla y Miércoles Negro
Historia Historia militar del Perú
Guerras del Perú
Guerras y batallas

https://www.gob.pe/ejercito
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Fue establecido oficialmente el 18 de agosto de 1821, tras la proclamación de la independencia del Perú, aunque sus orígenes se remontan a las unidades militares milicianas formadas durante el preludio de la guerra de la Independencia nacional. A lo largo de la historia del Perú, el Ejército ha participado en diversos conflictos internos e internacionales, desempeñando un papel fundamental en la consolidación del Estado peruano.

Misión y funciones

Su misión principal es garantizar la defensa de la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la República del Perú, así como el resguardo del orden constitucional, en conformidad con lo establecido por la Constitución Política del Perú y las leyes nacionales.

Entre sus funciones se encuentran la defensa del territorio nacional frente a amenazas externas, el apoyo excepcional al mantenimiento del orden interno cuando así lo dispone el gobierno en situaciones de emergencia, la participación en tareas de desarrollo nacional (como obras de infraestructura o asistencia en zonas rurales), la respuesta ante desastres naturales, la vigilancia de las fronteras terrestres, y la cooperación internacional mediante la participación en misiones de paz y ejercicios militares conjuntos.[7]

Historia

Antecedentes

Antiguo Perú: el Ejército incaico

El Ejército incaico durante una campaña militar en los Andes centrales. Museo Arqueológico Nacional Brüning, Lambayeque, Perú.

La historia militar del Antiguo Perú, especialmente durante el auge del Imperio incaico, estuvo profundamente ligada a la expansión territorial y a la consolidación del poder de los Estados andinos. A diferencia de las culturas anteriores, como los mochicas o los wari, cuyo desarrollo militar fue regional, los incas organizaron un ejército estatal de gran escala, que respondía directamente al Sapa Inca, quien ostentaba el mando supremo tanto político como militar. Este ejército no solo fue una herramienta de conquista, sino también un medio para garantizar la unidad, el orden y la estabilidad dentro del vasto y diverso territorio del Tahuantinsuyo.

El Ejército incaico se caracterizaba por su eficiente organización jerárquica y su capacidad de movilización a gran escala. Estaba compuesto por contingentes reclutados mediante el sistema de mita, que obligaba a los varones aptos de cada ayllu (comunidad) a servir temporalmente en la milicia. Las unidades eran dirigidas por jefes militares designados según el rango y el prestigio, entre los que destacaban el Apuskipay (jefe supremo militar) y los curacas locales. Los incas mantenían un sistema de entrenamiento y adoctrinamiento para sus tropas, y establecieron depósitos de armas y alimentos (los tambos y collcas) a lo largo del Qhapaq Ñan o red vial imperial, lo que permitía rápidas campañas de invasión y control. El ejército también empleaba tácticas de intimidación y diplomacia, absorbiendo a pueblos mediante alianzas, promesas de beneficios o amenazas veladas antes de recurrir a la violencia.

En cuanto al armamento, los soldados incaicos usaban una variedad de armas adaptadas al combate cuerpo a cuerpo y a distancia: mazas con cabezas de bronce, lanzas largas, hondas (o warakas), boleadoras, hachas de piedra, dardos y escudos de cuero reforzado. A pesar de no tener una tecnología militar comparable a la europea, el Ejército incaico mostró una gran eficacia en el terreno andino, conociendo a fondo su geografía y aprovechándola estratégicamente. La expansión del Tahuantinsuyo, que llegó a cubrir gran parte de Sudamérica occidental, fue posible gracias a esta maquinaria militar centralizada y disciplinada. Sin embargo, al momento del contacto con los conquistadores españoles en el siglo XVI, el Imperio estaba debilitado por guerras civiles internas —como la de Huáscar y Atahualpa— lo que facilitó su colapso a pesar del poderío militar acumulado durante siglos.

Virreinato del Perú: el Ejército Real

Tropas del Regimiento Real de Lima ingresando a la ciudad de Quito tras el asalto al Cuartel Real de Lima

Durante el periodo virreinal, la historia militar del Perú estuvo dominada por la presencia y evolución del Ejército Real del Perú, el cual constituyó la principal fuerza militar de la Monarquía Hispánica en Sudamérica. Esta institución nació mediante la creación de milicias organizadas durante el XVI para defender los territorios del virreinato del Perú de amenazas externas (como corsarios, piratas y potencias marítimas rivales), y para sofocar levantamientos internos de indígenas y criollos. Su centro de operaciones fue la ciudad de Lima, capital del virreinato y sede de la autoridad virreinal junto al Callao, que albergaba la principal guarnición costera española en el Pacífico Sur.

El Ejército Real del Perú estaba compuesto inicialmente por milicias locales organizadas por encomenderos y vecinos españoles, pero con el tiempo se consolidó como una estructura más profesional, especialmente tras las reformas borbónicas del siglo XVIII. Estas reformas impulsaron la creación de regimientos fijos y milicias disciplinadas, tanto de blancos como de castas e indígenas, bajo una jerarquía militar más centralizada y subordinada al virrey. A partir de entonces, se reforzó la defensa costera y se organizaron unidades como el Batallón Fijo de Lima (futuro Regimiento Real de Lima), el Regimiento de Naturales y Pardos de la milicia de Lima, el Regimiento de Dragones de Lima, entre otros cuerpos. La defensa del virreinato también implicaba cooperación con la Armada del Mar del Sur, especialmente para proteger el tráfico marítimo del Galeón de Manila y de la Carrera de Indias.

Durante las últimas décadas del virreinato, el Ejército Real del Perú desempeñó un papel central en la lucha contra los movimientos independentistas. Desde 1809, enviaba expediciones al Alto Perú y Quito, además de contribuir con tropas limeñas para luchar contra los patriotas chilenos en la campaña de la Patria Vieja y la posterior Reconquista de Chile. A partir de 1820 combatió directamente en las campañas libertadoras dentro del territorio peruano contra los Ejércitos patriotas. Al mando de oficiales peninsulares y criollos leales a la Corona de Castilla, como José de la Serna y José de Canterac, sus tropas enfrentaron a las fuerzas rebeldes hasta su derrota final en las batallas de Ayacucho y Junín en 1824. Tras la independencia del Perú, muchos de sus efectivos y estructuras fueron disueltos o absorbidos por el naciente Ejército Republicano del Perú.

Origen

Legión Peruana de la Guardia

El Ejército fue creado el 18 de agosto de 1821 con el establecimiento de la Legión Peruana de la Guardia por el comandante en jefe del Ejército Libertador del Perú José de San Martín, aunque previamente se crearon unidades militares peruanas decanas tras el desembarco de San Martín en Paracas, tales como el Escuadrón Auxiliares de Ica, el Batallón de Cazadores del Ejército y el Batallón Veteranos de Jauja. Mención aparte merece el Regimiento de Tacna, el cual fue una unidad militar tacneña creada por Guillermo Miller en la campaña de Miller en Puertos Intermedios.

Además de las unidades militares decanas del Ejército mencionadas, la División del Perú (compuesta por peruanos del departamento de La Libertad y algunos argentinos y chilenos) comandada por el entonces militar peruano Andrés de Santa Cruz, le dio forma primigenia al Ejército en la campaña de Quito de la guerra de Independencia del Ecuador; así como la División del Perú del Ejército Unido Libertador, compuesta por 1500 peruanos y comandado por José de La Mar, el cual fue la unidad militar encargada de representar a la naciente República Peruana durante las batallas de Junín, Coparhuaico y Ayacucho.

El bautismo de fuego del recién creado Ejército del Perú fue en el combate de Caucato, donde el Regimiento de Húsares de Junín rechazó exitosamente a un destacamento realista, aunque tiempo atrás durante la campaña de Miller en los puertos intermedios una primigenia unidad militar peruana independentista que llevaría por nombre Regimiento de Tacna también consiguió una de las primeras victorias para las armas peruanas en el combate de Mirave. Posteriormente, y en la primera campaña de intermedios, sucedieron las batallas de Torata y Moquegua, ambas derrotas para el Ejército Libertador del Perú y el Ejército del Perú, lo cual significó la casi completa destrucción del componente chileno en la primera; sin embargo, la última lograría las victorias en el combate de Riobamba y en la batalla de Pichincha junto al Regimiento de Granaderos a Caballo, lo que permitió la independencia del Ecuador y la intervención de Simón Bolívar en el Perú para, finalmente, este último crear el Ejército Unido Libertador del Perú (la unión del Ejército del Perú y el Ejército de la Gran Colombia) el cual lograría las victorias en las batallas de Junín y Ayacucho, logrando así la capitulación de los realistas y el fin de la dominación española. Por último, con el rechazo al proyecto de Federación de los Andes y la retirada de los contingentes bolivarianos del país se consiguió al fin la efectiva independencia del Perú.

República

Siglo XIX

Batalla de Arica

En el marco de la intervención de Gamarra en Bolivia de 1828, el Ejército del Perú logró la expulsión de Antonio José de Sucre y las fuerzas grancolombianas de Bolivia, llegando a ocupar el altiplano boliviano. Gracias a dicha acción Perú liberó a Bolivia del régimen bolivariano. En el marco de la guerra de la Confederación Perú-Boliviana, el Ejército Confederado Perú-Boliviano (conformado de facto por el Ejército del Perú y el Ejército de Bolivia) es vencido por el Ejército Unido Restaurador del Perú (conformado por el Ejército y la Armada de Chile, junto a unos cientos de peruanos rebeldes al proyecto del peruano-boliviano Andrés de Santa Cruz) en la batalla de Yungay, por dicha acción de armas la Confederación Perú-Boliviana desapareció. En 1841, el Ejército del Perú invade Bolivia con el objetivo anexar Bolivia al Perú, llegando a ocupar La Paz; sin embargo, fue vencido en la batalla de Ingavi por el Ejército de Bolivia; posteriormente, los bolivianos invadieron el sur peruano, pero fueron vencidos por las milicias peruana. Finalmente, ambos países firman el tratado de Puno, por lo que se declaran en paz.

Luego de una etapa de anarquía política, a partir de 1845 y con el primer gobierno de Ramón Castilla, las Fuerzas Armadas se fortalecen y modernizan con la ayuda del auge económico por las rentas de la exportación del guano. Se compra nuevo armamento y se modernizan los equipos, lo que permite la expedición al Ecuador de 1858-1860 y una guerra indecisa contra España en la Guerra contra España de 1866. Los conflictos entre civiles y militares que llegan por primera vez a su fin en 1872, con la asunción de Manuel Pardo y Lavalle como primer presidente civil del país, hace que se reduzca el personal y se debilite el mando, por lo que Perú pierde la guerra del Salitre. De aquí, surgen las figuras como Andrés Avelino Cáceres y Nicolás de Piérola, quienes en forma alternada realizan la reconstrucción nacional. El objetivo paso necesariamente por una modernización, fue por ello que se iniciaron las gestiones para contratar una misión militar extranjera, la misma que se concretó en 1896, con la llegada de la primera misión militar francesa en Perú, al mando del coronel Paul Clement. De esa época proviene la actual tradición y usos afrancesados del actual Ejército del Perú, sobre todo el uniforme de los cadetes de la Escuela Militar de Chorrillos creada para formar a las generaciones de oficiales del Ejército del Perú.

Regimiento de Caballería Mariscal Domingo Nieto

Siglo XX

A comienzos del Siglo XIX se realiza el proceso de regionalización militar, acorde con las necesidades integrales del país, dándose una renovación doctrinaría y académica en los principales centros de instrucción militar.

La positiva acción de la misión militar francesa, a la que se suman aportes de Alemania e Italia, así como el aporte de oficiales peruanos que habían estudiado en el extranjero, trajo como consecuencia las victorias obtenidas en el combate naval de La Pedrera y en la guerra del 41.

Más adelante, las dos guerras mundiales trajeron un rápido desarrollo de la doctrina y tecnología militar. El país vencedor y por lo tanto hegemónico, los Estados Unidos, lideró la defensa continental. Esto involucró la creación de la Junta Interamericana de Defensa y la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca en septiembre de 1947. Cabe destacar que el Ejército del Perú nunca envió tropas al exterior durante la Segunda Guerra Mundial excepto por algunos voluntarios que participaron en la fase final de la misma entre 1944 y 1945.

Entre los años 1980 y 2000 el Ejército Peruano lucha una guerra no convencional contra el terrorismo, grupos asesinos como Sendero Luminoso y el MRTA se enfrascaron en una guerra de guerrillas inicialmente en el campo y luego en la ciudad, y causó la muerte de al menos 69 000 personas según el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Actualmente continúa la lucha contra remanentes del terrorismo en zonas como el VRAEM.

La mujer es incorporada al servicio militar en 1993 y su completa asimilación se dio con el primer contingente de damas que ingresó a la Escuela Militar de Chorrillos en 1997.

Siglo XXI

En 2004, se puso el marcha el Plan Bolognesi para reestructurar al ejército.[8]

El gobierno de Ollanta Humala también ha tenido al Ejército del Perú involucrado en la capacitación de miembros de los pueblos indígenas del Perú para los deberes de la defensa nacional, así como, a través del programa BECA 18, ayudando a reducir la pobreza mientras enseña a los jóvenes los valores del servicio nacional.

Durante la pandemia del COVID-19 el Ejército del Perú, siendo la fuerza armada con mayor presencia en todo el país, fue desplegado en todo el territorio nacional con el objetivo de proporcionar seguridad efectiva a la población, además de apoyar con recursos humanos y materiales a otros sectores del gobierno con transporte aéreo y terrestre, personal y equipo médico, investigación y desarrollo, comunicaciones, actividades de apoyo social, entre otros.

Conflictos

Conflictos notables

La carga de caballería peruana en la batalla de Junín derivó en la victoria patriota, lo que conduciría a la vez al triunfo independentista en la batalla de Ayacucho, que finalizó con la capitulación del viejo virreinato del Perú

Tras el desembarco de José de San Martín en la bahía de Paracas el 8 de septiembre de 1820, el Ejército Libertador del Perú y los patriotas peruanos ocuparon la ciudad de Lima para enfrentarse al Ejército Real del Perú en las campañas de Arenales en la Sierra; sin embargo, la guerra se estancaría por la fuerte resistencia realista en los Andes centrales, lo que conllevó a José de San Martín a abandonar el Perú. Esta situación conduciría a la victoria realista en las dos campañas de Intermedios y la reconquista realista de Lima el 18 de junio de 1823.

Ante la inminente derrota del naciente Estado peruano frente al virreinato del Perú, el Congreso peruano autoriza la intervención de Simón Bolívar en el Perú. Bajo el Gobierno bolivariano, las tropas peruanas, grancolombianas, rioplatenses y chilenas, se unificarían en el Ejército Unido Libertador del Perú, para finalmente vencer al Ejército Real del Perú en las batallas de Junín y Ayacucho, logrando así la independencia del Perú frente al Imperio español.

Croquis de la batalla de Habana, enfrentamiento que culminó con la victoria patriota y la expulsión de las autoridades realistas de Maynas

Mientras que en Lima, Trujillo, el centro y sur del Perú se luchaba la guerra de la Independencia nacional, en la Selva amazónica se luchaba una guerra paralela entre el pueblo maynense patriota contra el Gobierno realista de la comandancia general de Maynas. Con el apoyo de las fuerzas patriotas de Trujillo y el Ejército Invisible compuesto por indígenas locales, los primeros vencen a la resistencia realista en los combates de Higos Urco y la batalla de Habana, logrando así la independencia de Maynas del Imperio español. Tras la lucha, Maynas es incorporada al Protectorado del Perú, asegurando así la soberanía nacional peruana en la Amazonía frente a las futuras reclamaciones territoriales de la Gran Colombia, que luego devendrían en los conflictos limítrofes con el Ecuador y Colombia.

Medalla Libertador de Quito en Pichincha otorgada por Simón Bolívar a los expedicionarios

Antonio José de Sucre efectúa pedidos de apoyo a José de San Martín para libertar la Real Audiencia de Quito del Imperio español; ante lo cual San Martín decide enviar a la División del Perú (comandada por Andrés de Santa Cruz), dicho territorio para conformar, junto a la División de Colombia y la División Protectora de Quito, el Ejército Unido Libertador de Quito, el ejército de campaña que vencería a la resistencia realista de Quito en la batalla de Pichincha, logrando así la independencia de la Real Audiencia de Quito (actual Ecuador) del Imperio español.

En amarillo, el mapa de la Real Audiencia de Charcas, conocida coloquialmente como el Alto Perú

Tras la Capitulación de Ayacucho, el Ejército Unido Libertador del Perú (conformado por la División del Perú y la División de Colombia) marchan hacia el Alto Perú para eliminar la resistencia realista que aún existía en la región, ocupando La Paz, Oruro, Potosí, Chochabamba y Chuquisaca (actual Sucre), hasta la muerte del comandante realista Pedro de Olañeta en la batalla de Tumusla contra las tropas de Carlos Medinaceli, enfrentamiento que concluyó con la independencia del Alto Perú (Bolivia) del Imperio español, y la posterior creación de la República de Bolívar.

En amarillo, los territorios ocupados por el Ejército del Perú en Bolivia

Agustín Gamarra y el Ejército del Perú emprenden una campaña militar en Bolivia para eliminar la presencia bolivariana en ese país. Las tropas peruanas ocupan los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca (esta última la capital de Bolivia), llegando a controlar efectivamente el Altiplano boliviano. La campaña culminó con la firma del Tratado de Piquiza, mediante el cual Antonio José de Sucre renunció a la presidencia del país y dispuso la retirada de las tropas grancolombianas de Bolivia, finalizando así el Gobierno político y militar grancolombiano en el país, para posteriormente otorgarle la verdadera independencia política al naciente Estado altiplánico de Bolivia.

En la imagen: la primera fase de la batalla de Tarqui, en la cual la División Plaza es sorprendida por el Ejército grancolombiano en el Portete de Tarqui. Posteriormente, el grueso del Ejército peruano de José de La Mar y Agustín Gamarra lograría repeler la ofensiva grancolombiana

La Marina de Guerra del Perú obtiene el control de la costa del Pacífico de la Gran Colombia tras derrotar a la Armada de dicho país en los combates de Malpelo y Cruces, lo que permitiría asegurar la ocupación peruana de Guayaquil. En paralelo, el Ejército del Perú inicia la campaña terrestre en el departamento grancolombiano de Azuay, llegando a ocupar las ciudades de Loja, Saraguro y Cuenca. No obstante, la División Plaza (compuesta por 900 hombres) sería sorprendida por el Ejército grancolombiano (compuesto por 5000 hombres) en la batalla de Tarqui. A pesar del revés, el contraataque del Ejército peruano lograría detener el avance enemigo y estabilizar el frente, destruyendo casi la totalidad del Batallón Rifles (Guardia de honor de Simón Bolívar y unidad integrante de las legiones británicas) junto al Escuadrón Cedeño y José María Camacaro (la Primera Lanza de Bolívar), quienes fueron masacrados por los húsares de Junín al final de la contienda. La guerra culminó con la firma del Tratado Larrea-Gual, por el cual la Gran Colombia reconoció de forma implícita la soberanía peruana de Tumbes, Jaén y Maynas, mientras que el Perú reconoció la soberanía grancolombiana de Guayaquil.

Mapa de la intervención boliviana en el Perú, solicitada por el presidente del Perú, José de Orbegoso a su par boliviano Andrés de Santa Cruz

El presidente de iure del Perú, Luis José de Orbegoso (apoyado por Andrés de Santa Cruz) se enfrenta al presidente de facto del Perú, Felipe Santiago Salaverry (apoyado por Agustín Gamarra). La intervención boliviana en la guerra inclinó la balanza a favor del bando orbegosista, del cual Andrés de Santa Cruz establecería la Confederación Perú-Boliviana.

La batalla de Yungay aseguró la disolución de la Confederación Perú-Boliviana y facilitó la posterior restauración de la República Peruana

Chile decide intervenir en el Perú tras la creación de la Confederación Perú-Boliviana, organizando la Primera Expedición Restauradora con el objetivo de disolver dicho Estado confederal; sin embargo, dicha expedición capitula en el Tratado de Paucarpata ante la superioridad militar y estratégica del Ejército Confederado. Al año siguiente, Chile organiza una Segunda Expedición Restauradora, esta vez contaría con el apoyo de los peruanos restauradores. Ambas fuerzas unidas, vencieron al Ejército Confederado en la batalla de Yungay, disolviendo definitivamente la Confederación para facilitar la posterior restauración de la República Peruana.

Mapa de Tarija, Salta y Jujuy

Paralelamente, la Confederación Perú-Boliviana sostuvo un frente contra la Confederación Argentina por la soberanía de Tarija, Salta y Jujuy, donde participaría el Batallón Socabaya (unidad militar compuesta por 300 peruanos y 17 bolivianos)[9] hasta el combate de Montenegro; sin embargo, la disolución de la Confederación en la batalla de Yungay pondría fin a dicha campaña expansionista.

  • Expedición Angulo (1841)
La Plaza de Armas de Piura, lugar donde ocurrió el combate entre las fuerzas expedicionarias ecuatorianas contra las peruanas

Con el fin de la guerra de la Confederación Perú-Boliviana, el antiguo Supremo Protector de la Confederación Perú-Boliviana y exiliado en el Ecuador, Andrés de Santa Cruz; instigaría una incursión militar ecuatoriana compuesta por 300 hombres desde Guayaquil hacia Piura, con el fin de desestabilizar el Gobierno peruano y afirmar las pretensiones territoriales ecuatorianas de Tumbes, Jaén y Maynas. La incursión culminó con un combate en la Plaza de Armas de Piura, donde las fuerzas peruanas vencieron a las fuerzas expedicionarias ecuatorianas, fusilando al líder de dicha incursión al final de la contienda.

Mapa de las intenciones territoriales de Agustín Gamarra en Bolivia, quien anhelaba la reunificación del Gran Perú (Bajo y Alto Perú)

El ejército de Agustín Gamarra invade el Altiplano boliviano y ocupa La Paz tras el combate de Mecapaca con el propósito de anexar Bolivia al Perú; sin embargo, las fuerzas peruanas serían derrotadas en la batalla de Ingavi. Posteriormente, el Ejército boliviano emprendería una contraofensiva, invadiendo el Sur peruano (Puno, Tarapacá, Tacna, Arica y Moquegua) con la intención de anexar dichos territorios a Bolivia; sin embargo, las fuerzas bolivianas fueron vencidas en los combates de Arica, Sama, Altos de Chipe, Tarapacá, Motoni y Orurillo. Finalmente, ambos países firman el Tratado de Puno, mediante el cual se restableció la paz sin que se produzcan cambios territoriales.

  • Expedición Hercelles (1841-1842)
Mapa del departamento de Tumbes, lugar donde ocurrieron los hechos

Ocurrió el 30 de diciembre de 1841, cuando un grupo de fuerzas provenientes de Guayaquil, dirigido por Justo Hercelles, desembarcó en Tumbes con apoyo ecuatoriano en medio de las tensiones entre Perú y Bolivia tras la guerra peruano-boliviana de ese mismo año. Hercelles se proclamó Jefe Supremo del Norte, pero su intento de establecer control en la región fracasó rápidamente, ya que fue rodeado por tropas peruanas al mando de Juan José Arrieta y obligado a capitular a inicios de 1842. Aunque se acordó su rendición bajo ciertas condiciones, el Gobierno peruano no respetó lo pactado, lo que incluso llevó a que Arrieta fuera sometido a un consejo de guerra, convirtiendo este episodio en un hecho representativo de las tensiones políticas y militares en entre el Perú y el Ecuador.

El bergantín Gamarra en 1849

En 1849, durante la fiebre del oro de California, el gobierno del Perú envió al bergantín de guerra Gamarra, al mando del comandante José María Silva Rodríguez, en una misión ordenada por el presidente Ramón Castilla para proteger los intereses nacionales en San Francisco. Ante el abandono de numerosos barcos y marineros peruanos atraídos por la fiebre del oro, la expedición tuvo como objetivo recuperar las embarcaciones perdidas y auxiliar a los compatriotas varados. El Gamarra zarpó del Callao a fines de enero, llegó a California en marzo y, tras reparar o vender varias naves peruanas y repatriar a un grupo de connacionales, regresó al país a fines de agosto de 1849, siendo considerada una exitosa operación naval y diplomática del Perú en el extranjero.

La Selva fue muy poco explorada durante el periodo virreinal del Perú, por esa razón el presidente del Perú Ramón Castilla, inició la ocupación efectiva del territorio el 10 de marzo de 1853 con la creación del obierno político y militar de Loreto. En la imagen se observa un colono peruano izando la bandera del Perú sobre una vivienda matsé

Durante el siglo XIX, el Ejército organizó expediciones militares y científicas para explorar los ríos Huallaga, Ucayali y Amazonas, fundando y protegiendo pueblos estratégicos como Moyobamba, Tarapoto, Pucallpa e Iquitos. Su presencia garantizó la soberanía peruana frente a Brasil y Colombia, y respaldó la labor de misioneros y autoridades civiles en territorios donde el Estado apenas existía. En la segunda mitad del siglo XIX, oficiales peruanos —como los capitanes Manuel Antonio Mesones Muro y Mariano Felipe Paz Soldán— impulsaron proyectos de integración fluvial y vial hacia la selva. Así, el Ejército no solo actuó como fuerza militar, sino también como agente explorador, protector y colonizador, siendo esencial para consolidar la presencia del Perú en la Amazonia y afirmar sus fronteras orientales.

  • Ocupación peruana de Cobija de 1853 (1853)
Puerto de Cobija, localidad capital del departamento del Litoral, Bolivia

Fue una invasión y ocupación militar realizada por la Marina de Guerra y el Ejército del Perú contra el principal puerto boliviano del océano Pacífico, ocurrida entre junio y octubre de 1853, como culminación de un prolongado conflicto diplomático, comercial y monetario entre ambos países. Sus antecedentes se remontan a la introducción de la moneda feble boliviana, acuñada en la Casa de la Moneda de Bolivia desde 1829 con menor contenido de plata, cuya amplia circulación en el sur del Perú generó disputas económicas, restricciones comerciales y el Tratado de Arequipa de 1847, mediante el cual Bolivia se comprometió a cesar la emisión de la moneda. Las tensiones resurgieron cuando el Gobierno peruano acusó a Bolivia de incumplir dicho acuerdo y, tras la expulsión de representantes diplomáticos peruanos de Bolivia en enero de 1853, ordenó la ocupación del puerto de Cobija por más de 200 soldados peruanos el 15 de junio de 1853, bajo el mando del contraalmirante Francisco Forcelledo. La ocupación, que buscaba presionar al gobierno del presidente de Bolivia, Manuel Isidoro Belzu, para poner fin a la acuñación de la moneda feble, no desembocó en una guerra generalizada y concluyó con la desocupación del puerto a finales de ese mismo año, restableciéndose progresivamente las relaciones políticas y comerciales entre ambos Estados durante 1854 y 1855.

La toma de Guayaquil por el Ejército y la Marina de Guerra del Perú en 1860

Fue un conflicto diplomático y militar entre el Perú y el Ecuador originado por disputas territoriales en la Selva peruana, y por la decisión del gobierno ecuatoriano de ceder tierras en la región amazónica a acreedores británicos, territorios que el Perú consideraba propios. En respuesta, el presidente del Perú, Ramón Castilla, ordenó el bloqueo de la costa ecuatoriana y posteriormente el desembarco de tropas del Ejército y la Marina de Guerra del Perú, ocupando la provincia del Guayas en enero de 1860. La crisis se desarrolló en medio de la guerra civil ecuatoriana de 1859-1860, lo que permitió al Perú negociar directamente con una de las facciones en el conflicto. La invasión concluyó con la firma del Tratado de Mapasingue (25 de enero de 1860), mediante el cual el gobierno de Guillermo Franco reconocía la validez de los derechos territoriales reclamados por el Perú y anulaba la cesión de tierras a los británicos. Sin embargo, el tratado fue posteriormente desconocido por el gobierno de Gabriel García Moreno, por lo que la controversia limítrofe entre ambos países permaneció sin resolverse y continuó siendo motivo de tensiones durante las décadas siguientes.

La resistencia peruana en el combate del Dos de Mayo provocaría la retirada naval española del mar Peruano

Fue un conflicto militar entre un Imperio español en decadencia contra la alianza del Perú y Chile contando con el apoyo diplomático del Ecuador y Bolivia a estos últimos. El conflicto se originó cuando España intentó recuperar su influencia en Hispanoamérica, procediendo a ocupar las islas Chincha, el principal motor económico del Perú durante la Era del Guano, lo que afectaba gravemente la economía peruana. Ante esto, Chile y Perú le declararon la guerra, uniéndose posteriormente Ecuador y Bolivia a la alianza. Durante la guerra se produjeron importantes enfrentamientos navales, como el combate de Papudo, el combate de Abtao y el combate del Dos de Mayo (conocida en la historiografía internacional como el combate del Callao), donde las fuerzas chileno-peruanas resistieron los ataques de la Armada española en el Pacífico Sur. Finalmente, la flota española se retira del mar Peruano, consolidándose el espíritu de independencia política de los países involucrados contra toda dominación extranjera.

La batalla de Tarapacá

Fue uno de los conflictos más importantes del Perú en el siglo XIX, en el cual el país, en cumplimiento del Tratado de Alianza Defensiva con Bolivia, enfrentó la invasión chilena del territorio nacional en defensa de la soberanía de Tacna, Arica, Tarapacá y el Litoral boliviano entre 1879 y 1884. Desde el inicio de las hostilidades, el Ejército asumió un papel fundamental en la organización de la resistencia peruana contra el Ejército chileno, a pesar de las limitaciones materiales y logísticas del país al haber atravesado previamente una serie de guerras civiles y desgobiernos tras el inicio del período republicano. Cuando ocurrió la pérdida del dominio marítimo peruano frente a la Armada chilena, el territorio nacional quedó expuesto al avance militar enemigo, ocurriendo intensas batallas como las de Tarapacá, el Alto de la Alianza y Arica en el marco de la campaña terrestre del Sur, donde las tropas peruanas demostraron valor, firmeza y coraje frente a un adversario mejor equipado para la guerra.

Tras la ocupación de Lima en 1881, el Ejército, las milicias y las guerrillas peruanas lideradas por Andrés Avelino Cáceres continuaron la lucha en la campaña La Breña, destruyendo a las expediciones chilenas de Letelier y Del Canto, pero finalizando con la derrota peruana en la batalla de Huamachuco a causa de la expedición de León Garcia. El conflicto concluyó con la firma del Tratado de Ancón en 1883, que implicó la cesión de Tarapacá y dejó pendiente la cuestión de Tacna y Arica. La guerra significó una dura prueba para el país, pero también consolidó una tradición de resistencia y patriotismo en las Fuerzas Armadas del Perú, cuyos integrantes y el pueblo peruano defendieron a la nación en uno de los momentos más críticos de la historia republicana del Perú.

  • Expedición Leván (1882)
El río Zarumilla

Ocurrió durante la crisis que atravesaba el Perú en la guerra del Salitre, cuando fuerzas del Ecuador lideradas por un general de nombre Leván, aprovecharon la situación para incursionar en el departamento de Tumbes. Las tropas ecuatorianas cruzaron la frontera e ingresaron a través del río Zarumilla, llegando a ocupar la zona de los Bosques de La Condesa; pero fueron enfrentadas por fuerzas peruanas lideradas por Jacinto Seminario Fernández, quien logró rechazar el avance pese a las condiciones desfavorables del país, quedando gravemente herido e inválido de por vida. Aunque el combate fue de escala limitada, dejó consecuencias importantes, como las graves heridas sufridas por el jefe peruano, y evidenció que las disputas territoriales entre ambos países ya existían desde el siglo XIX, anticipando conflictos posteriores de mayor magnitud.[10]

Ubicación de la región del Acre, un territorio en disputa entre el Perú, Brasil, y Bolivia durante el siglo XX

Fueron una serie de enfrentamientos entre el Perú y el Brasil en la Amazonía, especialmente en las regiones del Alto Purús y el Alto Yurúa, originados por la falta de límites claros y el interés por el control de zonas ricas en caucho de la amplia región amazónica del Acre. El Perú defendía su territorio amazónico nominal basándose en derechos históricos, mientras que Brasil respaldaba la ocupación efectiva de la Amazonia por colonos brasileños, lo que generó enfrentamientos militares y roces diplomáticos. Aunque no se convirtió en una guerra a gran escala, el conflicto se mantuvo en una fuerte tensión hasta que en 1909 se firmó el Tratado Velarde-Río Branco, que estableció la frontera definitiva entre ambos países, otorgando a Brasil gran parte del territorio en disputa, mientras que el Perú conservaría parte de la selva de los departamentos de Ucayali y Madre de Dios, poniendo fin al conflicto limítrofe entre ambos países.

Ubicación del poblado de Angoteros en la Selva peruana

Fue un enfrentamiento militar ocurrido el 26 de junio de 1903 en la región del río Napo, originado por las pretensiones territoriales del Ecuador en la región amazónica. En ese contexto, un pequeño destacamento ecuatoriano -formado por unos catorce soldados- se encontraba en la localidad de Angoteros con funciones de control fiscal y presencia militar en la zona, cuando fuerzas peruanas de aproximadamente 23 hombres provenientes de Iquitos, llegaron al lugar con la intención de desalojarlos. El combate se produjo con la ofensiva peruana, resultando en la muerte de cuatro soldados ecuatorianos, la captura de cuatro de ellos y la huida de las tropas ecuatorianas restantes.

Izamiento de la bandera del Perú tras el combate en Torres Causana

Fue un enfrentamiento militar entre tropas peruanas y ecuatorianas ocurrido el 28 de julio de 1904 en la confluencia de los ríos Napo y Aguarico, en el contexto del conflicto limítrofe entre el Ecuador y el Perú. Este episodio se dio como continuación de las tensiones generadas tras el combate de Angoteros, cuando las autoridades ecuatorianas exigieron la desocupación de la posición peruana en Torres Causana (conocida por las tropas peruanas como Puerto Bolognesi), alegando que estaban en territorio soberano del Ecuador, lo que desencadenó un enfrentamiento encarnizado. El combate comenzó con la ofensiva de las tropas ecuatorianas contra la guarnición peruana dirigida por el mayor Juan Chávez Valdivia. Aunque inicialmente tuvieron ventaja, las tropas peruanas lograron reorganizarse y lanzar un contraataque. Tras aproximadamente dos horas de lucha, el Perú se impuso, causando numerosas bajas en el bando ecuatoriano -incluida la muerte de su jefe militar- y consolidando el control peruano de la posición.

A la izquierda: el río Manuripi

Fue un conflicto en el que el Perú buscó reafirmar su soberanía nacional sobre territorios amazónicos colindantes con Bolivia, que ya habían sido reconocidos legal y políticamente como propios de la República Peruana tras el Tratado Polo-Bustamante, en un contexto de fronteras poco precisas y difícil control de la Amazonia. La creación de posiciones como el Fuerte Avaroa por destacamentos bolivianos, aparentemente desinformados sobre los acuerdos vigentes, motivó la respuesta militar peruana. Ante ello, el Perú movilizó tropas con el objetivo de hacer respetar los límites establecidos y evitar una ocupación indebida, organizando una ofensiva que incluyó apoyo logístico fluvial y la participación de combatientes indígenas conocedores del terreno. Luego de tensiones iniciales y algunos enfrentamientos menores, las fuerzas peruanas avanzaron con mayor preparación y, tras emitir un ultimátum que fue rechazado por el comandante boliviano Lino Echeverría, se produjo el asalto al Fuerte Avaroa el 15 de septiembre de 1910. En el combate, tras varias horas de lucha, las tropas peruanas lograron imponerse, tomando el control del fuerte y asegurando la retirada boliviana.

Una expedición peruana creada por el Ejército y la Marina de Guerra es enviada al Amazonas del Perú para expulsar una expedición colombiana, lo cual es logrado con éxito.

Las Fuerzas Armadas del Perú se enfrentan a las Fuerzas Militares de Colombia en la Amazonia con consecuencias adversas para las primeras; sin embargo, Leticia (objetivo militar de Colombia y ocupada por Perú) nunca llegó a ser capturada por Colombia durante el conflicto bélico. Ambos países firman el Protocolo de Río de Janeiro de 1934 ratifican el Tratado Salomón-Lozano, por el que el territorio en disputa es repartido salomónicamente entre Perú y Colombia; mientras Leticia es intercambiada por el Triángulo de Sucumbíos.

Las Fuerzas Armadas del Perú ejecutan una guerra relámpago contra Ecuador producto de constantes escaramuzas entre ambos países a lo largo de la frontera, bloqueando Guayaquil y ocupando el sur del país con el objetivo de obligar al Ecuador a determinar exactamente la frontera según el statu quo de 1936. Se firma el Protocolo de Río de Janeiro de 1942, por cual Ecuador reconoce la soberanía del Perú sobre Tumbes, Jaén y Maynas, mientras renuncia oficialmente a un acceso soberano al río Amazonas.

Una patrulla peruana descubrió en su territorio, cerca de la Cordillera del Cóndor, un campamento construido con material de monte y un helipuerto del ejército ecuatoriano. Durante choques armados se procede al desalojo y destrucción del campamento y helipuerto.

Las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y las rondas campesinas vencen a las organizaciones criminales de Sendero Luminoso y el MRTA en una guerra urbana y guerra de guerrillas con consecuencias desastrosas para el Perú. Se cometieron masacres y violaciones de derechos humanos por parte de ambos bandos, además de terrorismo de Estado. El conflicto termina a finales de la década de 1990, con Sendero Luminoso focalizado en el VRAEM y el MRTA desarticulado, mientras que sus líderes, como Abimael Guzmán y Víctor Polay Campos, fueron eliminados y capturados.

El Ejército del Perú vence y expulsa al Ejército del Ecuador de la Cordillera del Cóndor luego de que el segundo instalara bases en el territorio nacional del Perú.

Las Fuerzas Armadas del Perú se enfrentan a las Fuerzas Armadas del Ecuador cerca del río Cenepa, ocupando el primero Tiwinza cuatro veces tras constantes escaramuzas. Ambos países firman el Acta de Brasilia, por el que Ecuador reconoce la delimitación fronteriza determinada y se restablece la paz entre ambos países.


Fuerzas de Paz

El Batallón Perú

Insignia de las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas

El Batallón Perú fue una unidad militar del Ejército creada mediante decreto supremo el 6 de noviembre de 1973 para participar en las operaciones de paz de las Naciones Unidas en el Medio Oriente, tras el alto al fuego entre Egipto e Israel en la guerra de Yom Kipur. El primer contingente, denominado «Los Precursores», partió el 15 de noviembre de 1973 con aproximadamente 50 efectivos, alcanzando posteriormente una fuerza cercana a los 500 integrantes entre oficiales, suboficiales y tropa. Esta participación constituyó el primer despliegue significativo de personal militar peruano en una misión internacional de paz.

El Batallón fue desplegado principalmente en la península del Sinaí como parte de la Segunda Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas, donde cumplió funciones de observación, patrullaje y verificación del cese de hostilidades en zonas desmilitarizadas. La misión se desarrolló entre 1973 y 1975, incluyendo relevos periódicos de personal, y se llevó a cabo en condiciones operativas complejas, caracterizadas por factores climáticos adversos y la presencia de campos minados. El 9 de marzo de 1974, tres integrantes del contingente fallecieron a causa de la explosión de una mina antitanque. La participación del batallón marcó el inicio de la contribución del Perú a las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas, y estableció un precedente para posteriores despliegues en el exterior.[11]

En las misiones de paz

Casco azul peruano en una misión de paz de las Naciones Unidas

El Ejército ha venido colaborando con las Naciones Unidas, enviando apoyo militar y logístico para formar parte de las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas, colaborando con tropas para los popularmente llamados «cascos azules».

El Perú ha enviado tropas (observadores, oficiales de la Plana mayor y contingentes) del Ejército. Los países en los que ha colaborado son:

En estos momento el Ejército cuenta con una compañía de Ingeniería Militar en la República Centroafricana con un contingente de 205 efectivos y 11 miembros en la plana mayor de la misión.

Organización

Para responder con eficiencia y eficacia el cumplimiento de su función, el Ejército se encuentra organizado de la siguiente manera:[12][13]

Fuerza antitanque

Órgano de Comando:

Órganos Consultivos:

  • Consejo Superior.
  • Consejo Consultivo.
  • Comité de Economía.

Órgano de Control:

  • Órgano de Control Institucional - OCI

Órgano de Inspectoría:

  • Inspectoría General - IGE

Órgano de Defensa Jurídica:

  • Procuraduría Pública del Ejército - PP-EP

Órgano de Asesoramiento:

  • Estado Mayor General del Ejército - EMGE

Órganos de Administración Interna

  • Secretaría de la Comandancia General del Ejército - S-CGE

Comandos de Apoyo:

Fuerza contranarcoterrorista en el VRAEM
  • Comando de Personal del Ejército - COPERE
  • Comando Logístico del Ejército - COLOGE
  • Comando de Educación del Ejército - COEDE
  • Comando General de Apoyo del Ejército - COGAE
  • Comando de Operaciones Cibernéticas del Ejército - COCIBER
  • Comando de Operaciones Terrestres del Ejército - COTE
  • Comando de Salud del Ejército - COSALE

Órganos de línea:

Armamento

Infantería

Comunidades de autodefensa, apoyo armado y policial

El Ejército cuenta con el FN FAL como arma de instrucción en las escuelas militares, el IMI Galil y FN SCAR-L/H como fusiles estándar.[14]

Las fuerzas especiales cuentan con los Fusiles y Subfusiles Heckler & Koch G3, Casanave SC-2005, IMI Uzi, Armscor BXP, Taurus PM-12S, HKMP-5A4/A5, MP-5SD, MP-5K, FN-90 y Colt M-16A2[15]

Para los francotiradores y escopetas cuentan con los Accuracy International AW e IWI Galatz, McMillan TAC-50, Winchester 1300 y las ametralladoras FN Minimi, Ultimax 100, Vektor Mini SS, PK/PKM, Browning M-1919A4/A6, FN MAG y HK-21E.

La policía militar emplea preferentemente el AK47/AKM.[15]

Para el manejo a mano de armamento pesado cuentan con Lanzagranadas múltiples de 40 mm M203, Milkor MGL-6 y Rippel Effect XRGL-40.

Antitanque

El Ejército cuenta con los sistemas antitanque Spike y Kornet, como sistema de defensa antitanque de mediano y largo alcance, para el corto alcance cuenta con el Panzerfaust 3, el Instalaza Alcotán-100, PSRL-1 (RPG7-USA), RPG-22 Neto, 9M14 Malyutka, entre otros.

Artillería

Lanzadores Múltiples Tipo 90B

El Ejército cuenta con 27 nuevos Lanzadores Múltiples Tipo 90B de fabricación china, 14 Lanzadores Múltiples BM-21, de procedencia rusa, otros 20 lanzamisiles monotubos Shturm y los Denel RO. 12 Obuses autopropulsados M109 A1/2 y más de 300 piezas de artillería remolcada. Para la defensa antiaérea cuentan con sistemas S-125 Neva/Pechora, 100 misiles V-601/SA-3B, 36 ZSU-23-4 Shilka-M y alrededor de 200 cañones antiaéreos remolcados.[16]

Blindados

Blindados portamisiles Alacrán II, equipados con antitanques Kornet

El Ejército del Perú dispone actualmente de tanques soviéticos T-55 y tanques ligeros AMX-13/105 franceses. A finales del 2009 se pretendió reemplazar al T-55 por el tanque chino MBT 2000, el ruso T-90, el ucraniano T-80U o el polaco PT-91. Se anunció como ganador al MBT 2000, incluso se presentaron 5 ejemplares de evaluación en un desfile militar en diciembre de 2009,[17] pero finalmente la compra se suspendería indefinidamente, devolviendo los ejemplares a China.[18] A finales del 2013, las opciones sobre las que se decidirá son el Leopard 2A5 de procedencia alemana y el T-90 de procedencia rusa. Aún están por definirse.[19]

Asimismo se modificaron una veintena de AMX-13/105 para portar los misiles Kornet,[20] siendo presentados en diciembre de 2010.[21] También cuentan con cientos de vehículos blindados de transporte de personal de distintos tipos.

Aviación del Ejército

Helicópteros de transporte y ataque Mi-171Sh-P.

La Aviación del Ejército, posee aviones de transporte Antonov (An-32), Beechcraft B350 y Beech B-1900D. Recientemente se adquirió para el transporte vip Cessna 560XL. También posee helicópteros Mi-8, Mi-17. En 2010 se recibieron tres nuevos helicópteros artillados Mi-171Sh,[22] mientras que a finales del 2013 se compraron otros 24 helicópteros Mi-171Sh-P,[23] habiéndose recibido un lote de ocho en diciembre de 2014, mientras que en junio de 2015 arribaron otras tres aeronaves y para el año 2016 fueron entregadas las 24 aeronaves. Además se recuperaron 4 helicópteros ligeros AgustaWestland AW109.[14]

Especialidades

Grados y niveles

Oficiales[24]

Más información Categoría, Oficiales Generales ...
CategoríaOficiales GeneralesOficiales superioresOficiales Subalternos
Insignia
Grado General de EjércitoGeneral de DivisiónGeneral de BrigadaCoronelComandante o Teniente CoronelMayorCapitánTenienteSubteniente o Alférez
Abrev. GRAL EJTO GRAL DIV GRAL BRIG CRL CMDTE/TTE CRL MAY CAP TTE STTE/ALF
Cerrar

Personal de Supervisores, Técnicos y Sub Oficiales[24]

Más información Categoría, Supervisores ...
CategoríaSupervisoresTécnicosSuboficiales
Insignia
Grado Técnico Supervisor General del Ejército[25][26]Técnico Jefe SuperiorTécnico JefeTécnico 1°Técnico 2°Técnico 3°Suboficial 1°Suboficial 2°Suboficial 3°
Abrev. TCOJS TCOJ TCO1° TCO2° TCO3° SO1° SO2° SO3°
Cerrar

Tropa de Servicio Militar Voluntario[24][27]

Más información Categoría, Clases ...
CategoríaClasesSoldados
Insignia
Grado Sargento PrimeroSargento SegundoCaboSoldadoRecluta
Abrev. SGTO1° SGTO2° CBO SLDO
Cerrar

Cursos de clasificación

Oficiales superiores

  • Curso Superior de Inteligencia
  • Curso Superior de Operaciones Psicológicas
  • Curso de Administración
  • Curso de Liderazgo y Planeamiento
  • Curso de Estado Mayor Conjunto
  • Curso de Comando y Estado Mayor
  • Curso de Alto Mando
  • Curso de Defensa Nacional
  • Diplomado de Técnica de Estado Mayor
  • Diplomado de Técnica de Estado Mayor Administrativo

Oficiales subalternos

  • Curso Regular de Comandos
  • Curso Regular de Anfibios
  • Curso Maestro de Equitación
  • Curso de Artillería Antiaérea
  • Curso de Guerra Electrónica
  • Curso de Paracaidismo Básico
  • Curso de Maestro de Salto
  • Curso de Caída Libre
  • Curso de Saltos Operacionales
  • Curso de Orientador
  • Curso Básico de Blindados
  • Curso Básico Antitanque
  • Curso Básico de Operaciones Psicológicas
  • Curso Básico de Inteligencia
  • Curso de Aviador de Ejército
  • Curso de Francotiradores
  • Curso de Administración de Personal
  • Curso de Administración Logística
  • Diplomado en Ciencia y Tecnología
  • Diplomado de Ciencias de la Salud
  • Diplomado de Derecho Administrativo
  • Curso Táctico de Arma/Servicio
  • Curso Avanzado de Servicio
  • Curso Básico de Arma/Servicio
  • Curso de Paramédico Militar

Símbolos y distinciones

Himno

El autor de la letra y música es Pedro Schmitt Aicardi, aprobado mediante R.M. Nº2967–73 GU/DIRODIN el 31 de diciembre de 1973.[28]

El ejército unido a la historia
por fecunda y viril tradición,
se corona con lauros de gloria
al forjar una libre nación.(bis)

1ª estrofa

Evocando un pasado glorioso
del Incario su antiguo esplendor,
Ayacucho, Junín, Dos de Mayo
libertad conquistó con valor.
Zarumilla, La Breña y Arica
gestas son que a la historia legó
Bolognesi ¡oh, sublime soldado!
por patrono ejemplar te aclamo.

2ª estrofa

Las fronteras altivo defiende
cual guardián del honor nacional
de su pueblo recibe las armas
y es bastión de justicia social.
Soy soldado que en filas milito
y un deber tengo yo que cumplir,
a la patria vivir consagrado
y por ella luchar a morir.

El soldado peruano

Francisco Bolognesi Cervantes

Cada 4 de noviembre, en conmemoración del nacimiento de Francisco Bolognesi Cervantes, se celebra el Día del Soldado, aniversario que fue establecido en 1956, en reconocimiento a los hombres y mujeres que, de forma voluntaria, deciden formar parte del Ejército.

Héroes y patronos

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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