Hércules

semidiós que realizó los doce trabajos From Wikipedia, the free encyclopedia

En la mitología clásica, Hércules (en latín: Hercŭles) es la forma latinizada —tal vez por intermediario etrusco—, del griego Heracles.[1] Se trata de una metátesis[2] de su nombre griego (Ἡρακλῆς) y en la mitología romana era hijo de Júpiter y la mortal Alcmena.[3] Cuando los romanos adoptaron gran parte de la cultura griega, asimilaron también a sus dioses y héroes, pero los latinizaban o los identificaban con figuras propias.[4] A su vez, Heródoto le atribuyó un origen egipcio, anterior a los primeros mitos griegos (igual que a casi todas las deidades del panteón griego), resultado de un idéntico fenómeno de asimilación cultural.[5]

Estatua de Hércules por Gilles-Lambert Godecharle. Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas (Bélgica).

La diferencia —entre Hércules y Heracles— es principalmente lingüística y cultural, no de identidad como héroe.[6] Cuando Roma absorbió tanto a los etruscos como a su cultura, el personaje mítico de Hercle pasó al latín como Hércules, y con él la figura del héroe.[7]

Llevó a cabo doce grandes trabajos, llamados Los doce trabajos de Hércules y fue deificado. Se caracterizaba por su monstruosa fuerza física y por amar a la humanidad. Los romanos relacionaban al héroe con la geografía del Mediterráneo occidental, más lejos del conocimiento de los antiguos griegos.[1] Aunque el personaje y sus hazañas son esencialmente los mismos, los romanos también le dieron matices nuevos, viéndolo como un modelo de virtud, esfuerzo y protector de los hombres, además de un símbolo de la fortaleza del Estado romano.[8][9]

Durante la Edad Media, el conocimiento de la Antigüedad llegó principalmente a través de fuentes romanas escritas en latín (como Ovidio, Virgilio o Séneca) ya que el latín era la lengua culta. En obras como las Etimologías de Isidoro de Sevilla o las Heroidas de Ovidio, se le presenta ya como un héroe moral más que como un semidiós pagano. Incluso aparece en la literatura caballeresca y en crónicas medievales como ejemplo de fuerza, valor o nobleza. No fue hasta el Renacimiento, con el redescubrimiento de los textos griegos, que el nombre Heracles empezó a reaparecer en la Europa culta. Pero incluso entonces, Hércules siguió siendo la forma más usada en el arte, la literatura y el lenguaje común, llegando incluso hasta nuestros días, y de paso en la cultura occidental.[10][1]

Hércules ha dejado su huella en el acervo cultural contemporáneo. El adjetivo «hercúleo» se refiere a ‘una persona muy fuerte y de gran musculatura’.[11] Las Columnas de Hércules, en el estrecho de Gibraltar, o la Torre de Hércules, en Coruña, son unos buenos ejemplos de la toponimia española. Francisco de Quevedo, en Los sueños, usa la expresión «fuerza hercúlea» como símbolo de poder. José de Espronceda, en El diablo mundo, usa la expresión «trabajo hercúleo» con una connotación moral. En el Renacimiento y el Barroco, Hércules se convierte en símbolo del príncipe virtuoso, capaz de dominar sus pasiones, como sucede en el tema de Hércules en la encrucijada y su diatriba entre la Virtud y el Vicio.[12]

Hércules y Hercle

El sincretismo entre el Heracles griego, el Hercle etrusco y el Hércules romano se formó progresivamente en Italia central a partir del siglo VI a. C., cuando el héroe fue adoptado por las comunidades etruscas con el nombre de Hercle(s), ampliamente atestiguado en inscripciones y en la iconografía de espejos y relieves votivos. Esta figura etrusca, ya desvinculada de un ciclo estrictamente helénico, fue integrada después en la religión romana como Hércules, asociado tanto a hazañas heroicas como a funciones cívicas y rituales, especialmente en el Foro Boario. Servio explica explícitamente esta identificación en su Comentario a la Eneida, donde presenta a Hércules como un héroe venerado en Italia antes de su plena helenización y asimilado a tradiciones locales itálicas y etruscas.[13] Dionisio de Halicarnaso refuerza esta visión al señalar que Roma incorporó cultos heroicos preexistentes en Italia, reinterpretándolos dentro de su propia tradición religiosa,[14] mientras que la evidencia epigráfica confirma la difusión y antigüedad del nombre Hercle en Etruria, base material del sincretismo que dio lugar al Hércules romano.[15]

Fuentes mitográficas

La tradición romana es sincrética y se apoya mucho en fuentes griegas reinterpretadas. De entre todos los autores que escriben en latín, Servio es la fuente más extensa y sistemática acerca de las hazañas de Hércules. Aunque no es un relato continuo, es la recopilación romana más rica sobre Hércules. El autor reúne mitos, etimologías, variantes locales italianas y tradiciones rituales. Integra a Hércules en el marco religioso romano (Ara Máxima, Hércules Invicto). Y también es la clave para entender cómo lo entendían los romanos, no solo qué heredaron de Grecia. Para estudios modernos, Servio es la base cuando se habla de Hércules propiamente romano.[16]

Ovidio, es, con diferencia, la versión más citada y difundida. Nos da un relato literario fluido y completo. Incluye los trabajos, la locura, Deyanira, Neso y la apoteosis. Y además es la fuente estándar en manuales, arte y divulgación. Si hoy alguien piensa en “Hércules” en clave latina, casi siempre está pensando en Ovidio.[17] Otra fuente romana importantes es Virgilio, que habla sobre Hércules en Italia, el combate con Caco, el Ara Máxima y la integración en la religión romana.[18] Propercio nos da un retrato romano, casi “urbano”, de Hércules en Roma.[19] Higino nos da un resumen mitográfico muy usado en la Antigüedad tardía y la Edad Media.[20] Finalmente Séneca aporta la visión trágica y estoica: el héroe, la locura y la apoteosis.[21]

Hércules en la encrucijada

Hércules, al llegar a la adolescencia, se enfrenta a dos mujeres personificando caminos opuestos: la Virtud (Virtus),[22] que le ofrece felicidad a través del esfuerzo, y el Vicio (Vitium),[23] que promete placeres fáciles sin trabajo; Hércules elige el camino arduo de la virtud. Con este relato, Pródico de Ceos presenta a Hércules como modelo moral del hombre que elige conscientemente el camino difícil de la virtud frente al fácil del vicio.[24]

Se dice que cuando Hércules pasa de la niñez a la adolescencia y debe decidir el rumbo de su vida, se retira a un lugar solitario, donde se le aparecen dos mujeres alegóricas. Una, de aspecto sobrio y digno, es la Virtud (Areté); la otra, exuberante y seductora, se presenta como Felicidad, aunque sus enemigos la llaman Vicio (Kakía). Esta última promete a Hércules una vida fácil, llena de placeres y sin esfuerzo, en la que disfrutaría de comida, bebida, descanso y satisfacciones sin trabajo ni sacrificio. La Virtud, en cambio, le advierte que los dioses no conceden ningún bien sin esfuerzo y que toda excelencia —el honor de los dioses, la estima de los amigos, el reconocimiento de la patria y la verdadera felicidad— solo se alcanza mediante el trabajo, la disciplina y el sacrificio. Frente a los placeres vacíos y efímeros que ofrece el Vicio, la Virtud promete una vida ardua pero gloriosa, coronada por la fama imperecedera y el recuerdo honorable entre los hombres y los dioses.[24]

Leyendas romanas

Sincretismo de Hércules (Cicerón)

Cicerón ya se hacía eco de los diferentes Hércules mencionados como diferentes versiones que confluyeron en el mismo personaje. Así cita que el primer Hécules nació de Júpiter y Lisítoe y se enfrentó a Apolo por el trípode délfico. El segundo Hércules nació de Nilo y dejó escritas las letras frigias. El tercero procede de los Dígitos del Ida, y se le ofrecen sacrificios de tipo infernal. El cuarto procede de Júpiter y de Asteria, hermana de Latona; se le rinde culto sobre todo en Tiro, y cuentan que Cartago es hija suya. El quinto, que se llama Belo (Melkart), está en la India. El sexto y último es aquel de Alcmena, al que engendró Júpiter.[3]

Combate con Caco

Hércules y Caco, realizado por Baccio Bandinelli (1534). Piazza della Signoria, Florencia.

Las leyendas romanas acerca de Hércules están relacionadas con su viaje al Mediterráneo occidental para robar el ganado de Gerión, uno de sus conocidos «doce trabajos». Al regresar, mientras descansaba junto al Tíber, un héroe local llamado Caco, hijo de Vulcano, le robó algunas reses y las condujo hasta su gruta. Cuando Hércules se dio cuenta, buscó el ganado robado y lo encontró, gracias a que los animales se pusieron a mugir, o bien a que Caca, hermana de Caco, dijo a Hércules dónde se hallaban. Entonces Hércules y Caco entablaron un combate en el que Caco contaba con el fuego y el humo que brotaba de sus tres cabezas, pero Hércules lo mató con su maza. Según otra tradición, Caco se había encerrado en su gruta cubriendo la entrada con rocas y Hércules tuvo que arrancar las rocas del techo de la cueva para poder entrar y estrangularlo.[25]

Bona Dea

Bona Dea, también llamada Fauna, que era el equivalente romano de Pan, era una divinidad romana. Mientras estaba ocupada de la celebración de misterios sagrados, Hércules, cansado después de la lucha contra Caco, le pidió beber en la fuente sagrada. Esta se negó, puesto que el acceso a esta fuente solo estaba permitido a mujeres. Hércules, como represalia, excluyó a las mujeres del acceso a su propio santuario.[26]

Hijos de Hércules

Algunos dicen que Hércules también dejó a los hijos que tuvo de dos mujeres en estos lugares que ahora habitan los romanos. Estos hijos fueron Palante, nacido de la hija de Evandro, cuyo nombre dicen que era Lavinia; y Latino, cuya madre fue cierta muchacha hiperbórea que Hércules se llevó como prenda de amistad dada por su padre y la conservó pura durante algún tiempo, pero mientras venía navegando hacia Italia se enamoró de ella y la dejó encinta. Y cuando iba a partir hacia Argos, se la dio como mujer a Fauno, rey de los aborígenes, y por esta razón, muchos consideran a Latino hijo de este y no de Hércules. Dicen que Palante murió antes de llegar a la pubertad, pero que Latino, cuando se hizo hombre, heredó el reino de los aborígenes. Y al morir este en la batalla contra sus vecinos los rútulos y no dejar hijos varones, recayó el trono en su yerno Eneas, hijo de Anquises.[27]

Fundación de Herculano

Hércules, cuando en Italia dejó establecido todo como quería y su armada llegó sana y salva de Iberia, ofreció a los dioses en sacrificio la décima parte de su botín y fundó una pequeña ciudad con su nombre —Herculano— en el lugar donde ancló su flota, que también ahora está habitado por los romanos y se encuentra entre Neápolis (Nápoles) y Pompeya, con puertos seguros en todo momento; y habiendo conseguido fama, admiración y honores divinos entre todos los habitantes de Italia, partió para Sicilia. Los que dejó como guarnición y colonos en Italia y se asentaron alrededor de la colina Saturnia, durante algún tiempo se gobernaron de forma independiente, pero no mucho tiempo después adaptaron su modo de vida, sus leyes y sus ritos a los de los aborígenes, como los arcadios y todavía antes los pelasgos habían hecho y, participando del mismo gobierno que ellos, ocurrió que llegaron a ser considerados como el mismo pueblo. En la segunda generación, después de la marcha de Hércules, hacia el año cincuenta y cinco, según dicen los mismos romanos, el rey de los aborígenes era Latino, el hijo de Fauno, aunque realmente era un vástago de Hércules, y hacía treinta y cinco años que tenía el reino.[28]

Otras leyendas

La leyenda de Hércules y Caco también se ha relacionado con otras tradiciones: en una de ellas, Hércules era recibido por el rey Fauno. Este solía sacrificar a los dioses a los extranjeros pero cuando lo intentó con Hércules, fue muerto por él.[29] Otra leyenda indica que era Evandro el que había recibido a Hércules y, aconsejado por Carmenta, su madre, erigió un altar al héroe, que fue conocido como el Altar Magno.[30] Por otra parte, en Campania se atribuía a Hércules la construcción de un gran dique y de una vía que servían de separación entre el mar y el lago Lucrino.[1]

Culto

Nueva York, Museo Metropolitano, Joven Hércules, Romano, Gobierno de Flavio, 68-98 d. C.
El templo de Hércules Víctor, en el Foro Boario.

El centro de culto más antiguo de Hércules en Roma era el Altar Magno, que se hallaba en una llanura entre los montes Palatino y Aventino, en el llamado Foro Boario. Allí se celebraba cada año un sacrificio en honor de Hércules Invicto. Por otra parte, también en el Foro Boario, se conserva un monóptero que se ha identificado como el Templo de Hércules Víctor.[31][32]

Filmografía sobre Hércules

Nápoles, Hércules Farnesio, Museo Arqueológico Nacional (MAN) Nápoles, Inv6001 n05.

En el género de la animación

  • 1963 El Poderoso Hércules, producida por Adventure Cartoon Productions y Trans-Lux. Es una serie de dibujos animados canadiense para la TV, de George Kashdan y Jack E. Miller, con Jimmy Tapp, Gerry Bascombe, Helene Nickerson y Jack Mercer.
  • 1969 Regreso desde el Olimpo (Vozvraschenie s Olimpa), producida por Soyuzmultfilm, Unión Soviética de Aleksandra Snezhko-Blotskaya.
  • 1995 Hércules, producida por Cayre Brothers para Goodtimes Entertainment y Jetlag Productions para Mangafilm. Colección Cuentos Clásicos. Música de Nick Carr, Ray Crossley y Andrew Dimitroff. Con una duración de 50 minutos, de Toshiyuki Hiruma y Takashi, con Tony Ail, Nathan Aswell y Chera Bailey.
  • 1996 Hércules, producida por Sony Wonder Entertainment. Con una duración de 50 minutos.
  • 1997 Hércules, producida por Walt Disney Feature Animation de Ron Clements y John Musker. Música de Alan Menken, con una duración de 93 minutos, con Tate Donovan, Josh Keaton, Danny DeVito, James Woods, Susan Egan.
  • 1997 Hércules, producida por Burbank Animation Studios, Australia de Leonard Lee, Roz Phillips y Roddy Lee. Música de Garry Hardman.
  • 1997 Las asombrosas hazañas del joven Hércules, producida por Schwartz & Company para UAV Entertainment, Colección Gold. Con una duración de 31 minutos, de Bill Schwartz y Jan Strnad, con Kathleen Doyle, Alison Fraser y Jack Grimes.
  • 1997 Hércules (Herkules), producida por Dingo Pictures, Alemania. Es un Mediometraje tipo Serie B, en Color, con una duración de 45 minutos. Película alemana de bajo presupuesto que adquirió cierta fama en Internet con el título de "Hércules del chino" de Ludwig Ickert y Roswitha Haas.
  • 1998 Hercules de cero a héroe, serie de televisión producida por Walt Disney Television Animation y Buena Vista Television de Phil Weinstein con Tate Donovan, Robert Costanzo, James Woods, Sandra Bernhard, Corey Burton, French Stewart, Bobcat Goldthwait y Matt Frewer.
  • 1998 Hercules y Xena, La película Animada: La Batalla por el Monte Olimpo, producida por Renaissance Pictures para Universal Studios. Basada en las series de televisión Xena: la princesa guerrera y Hércules: The Legendary Journeys, realizada para la TV, dura 80 minutos, de Lynne Naylor. Música de Joseph LoDuca, con Kevin Sorbo, Lucy Lawless, Renée O'Connor, Kevin Smith y Michael Hurst.
  • 2000 Hércules, producida por Golden Film, Serie Clásicos Inolvidables. Es un Mediometraje con una duración de 80 minutos.

Manga

También el personaje de Hércules ha sido adaptado en varias ocasiones al cómic por la casa Marvel Comics.

Bibliografía

  • Heródoto (2025). Los nueve libros de la historia. Editores mexicanos unidos. ISBN 9786071443861.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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