Marwaní

Dinastía arabe, rama de los omeyas From Wikipedia, the free encyclopedia

La dinastía marwaní, marwánida o meruaní (Idioma árabe: ٱلْمَرْوَانِيُّونَ, romanizado: al-Marwānyyūn),[8] también conocidos como Banu Marwán (árabe: بَنُو مَرْوَانَ),[9] fue la segunda dinastía que gobernó el Califato omeya continuamente desde 684 hasta su derrocamiento en 750, y más tarde gobernó independientemente en al-Ándalus desde 756 hasta la disolución del Califato de Córdoba en 1031. Fue la primera de las dinastías musulmanas que reinaron en al-Ándalus desde 711 hasta 1492 y la que gobernó la mayor extensión territorial dentro de la península, y que en el siglo X incluyó partes del norte de Marruecos, bajo cuyo gobierno experimentó su mayor esplendor político-cultural. Los marwaníes son una rama de los omeyas, descendientes de Marwán ibn al-Hákam (también hispanizado en crónicas medievales como «Meruán»), cuarto califa omeya y primo hermano paterno del tercer califa ortodoxo Uthmán ibn Affán.[10][11] Sus raíces se encuentran en la ciudad santa de La Meca, en el Hiyaz, la tierra ancestral de la tribu de los Coraichitas, la tribu matriz de los Banu Marwan y también la tribu del profeta Mahoma, mientras que su establecimiento histórico tuvo lugar en Damasco, Siria.[12] El clan llegó a Damasco en la segunda mitad del siglo VII d. C., cuando Marwán I, el progenitor de la familia, se trasladó del Hiyaz a Siria. Su ascenso al trono en el cónclave tribal de March Ráhit (684) marcó la transferencia del califato dentro del clan omeya de la familia de Abu Sufyán a su familia.[13][14][15][16][17]

Etimología marwaní o meruaní (المرواني), perteneciente a los Banū Marwān (بنو مروان; lit. «hijos o descendientes de Marwán») en árabe
Origen(es) Dinastía omeya
Lugar de origen Damasco, Siria
Datos rápidos Dinastía marwaní, Etimología ...
Dinastía marwaní
بنو مروان en árabe

Imagen superior izquierda: Mapa del Califato omeya en 750 en su máxima extensión bajo la Dinastía marwaní
Imagen superior derecha: Mapa de Califato de Córdoba en su máxima extensión durante el reinado de Abderramán III incluyendo sus plazas en África y vasallos
Imagen inferior izquierda: Estandarte blanco usado por los omeyas sirios[1][2][3]
Imagen inferior derecha: Estandarte de Abderramán I y bandera de los omeyas marwaníes en al-Ándalus[4][5][6][7]

Etimología marwaní o meruaní (المرواني), perteneciente a los Banū Marwān (بنو مروان; lit. «hijos o descendientes de Marwán») en árabe
Etnicidad árabe

Origen(es) Dinastía omeya

Lugar de origen Damasco, Siria
País(es) Califato omeya
Emirato de Córdoba
Califato de Córdoba
Títulos

Fundación 684
Disolución 750 (en Damasco)
1031 (en Córdoba)
Destitución Revolución abasí (en Damasco)
Fitna de al-Ándalus (en Córdoba)

Tradiciones Islam sunita malikí (históricamente)
Miembros
Fundador Marwán ibn al-Hákam (Califa de Damasco)
Último gobernante Marwán II (en Damasco)
Hisham III (en Córdoba)
Miembros
Cerrar
Alcázar de Medina Azahara
Entrada a la mezquita Al-Marwani en el complejo de Al-Aqsa, Jerusalén
Escalones que conducen a la mezquita al-Marwani en Al-Aqsa, con la Cúpula de la Roca al fondo.

Los marwaníes constituyen una de las dos principales ramas cadetes de la dinastía omeya, siendo la otra los sufyaníes, descendientes de Muawiya ibn Abi Sufyán. En su apogeo, los marwaníes representaron la rama dominante de la familia omeya, aportando a la mayoría de sus miembros gobernantes y convirtiéndose en la línea más numerosa de descendientes omeyas en generaciones posteriores.[18][19] La familia proporcionó califas, príncipes, gobernadores y comandantes en los siglos VII-XI y continuó como un linaje reconocible en las tierras centrales islámicas y en al-Ándalus después de 750.[20][21][22][23][24][25][26][27][28]

En la época contemporánea, la familia Al-Marwani ha dado un número considerable de políticos, comerciantes, eruditos y líderes religiosos, principalmente en Jordania y Palestina. En términos de fiqh, la familia históricamente ha seguido y promovido la escuela malikí del islam suní.[29] La escuela malikí todavía la siguen sus descendientes en el Magreb y Baréin, pero los seguidores de las escuelas shafi'i y hanafí también son comunes, especialmente en el Levante y Egipto. En términos de aqidah, sus miembros están tradicionalmente afiliados a la aqidah de la escuela Ash'ari, tanto en el Magreb como en el Levante.

Mausoleo de Abdalmálik ibn Marwán, Bab al-Saghir, Damasco

Históricamente, los marwaníes tenían fuertes lazos con al-Ándalus[30][31] adonde la mayoría de sus miembros emigraron después de la revolución abasí, y bajo Abderramán I se convirtieron en la dinastía gobernante del emirato independiente de Córdoba.[32][33][34] Tras la caída de Granada en 1492, los descendientes andaluces de los Banu Marwán, al igual que muchas otras familias musulmanas andaluces, emigraron al Magreb y al Levante, donde todavía hoy permanecen descendientes. Hoy sus descendientes se encuentran principalmente en Siria,[35] Palestina, Jordania, Egipto, Irak,[36] Irán (Ahvaz),[36] Baréin,[36] Arabia Saudita y el Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez),[37][38][39] con ramas que afirman descender también en el Yemen.[40]

Interior de la Gran Mezquita de Córdoba con el mihrab al fondo, ricamente decorada por el emir omeya marwaní Alhakén II de Córdoba

Genealogía

Los Banu Marwán pertenecen a la rama de los Omeyas del clan de los Coraichitas, que trazaban su ascendencia a través de Kinana, Mudar, Maad y Adnán hasta Ismael (Ismael, hijo de Abraham). La línea genealógica se presenta normalmente como: Marwán ibn al-Hakam ibn Abi al-As ibn Umayya ibn Abd Shams ibn Abd Manaf ibn Qusay ibn Kilab ibn Kilab ibn Murrah ibn Murrah ibn Kab ibn Luayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr ibn Kinaná ibn Khuzaymah ibn Mudrikah ibn Ilyas ibn Mudar ibn Nizar ibn Maad ibn Adnan, considerado tradicionalmente descendiente de Ismael ibn Ibrahim.[41][42]

La mayoría de los primeros genealogistas árabes sostenían que los Adnanitas descendían de Kedar, un hijo de Ismael, situando así a los árabes del norte dentro de la línea kedarita de los Ismaelitas. El historiador Ibn Ishaq propuso, en cambio, que los adnanitas descendían de Nebaiot (Nabit), otro hijo de Ismael, aunque muchos eruditos posteriores rechazaron esta opinión y afirmaron que Kedar era la figura ancestral más fiable.[43][44][45] Ibn Hazm resumió el consenso escribiendo: «Los hijos de Ismael se dispersaron por las tierras del Hiyaz y Tihama, y los árabes de Adnan descienden de Kedar, no de Nebaiot».[46]

Extensión territorial de los kedaritas en el siglo V a. C.

Al-Tabari proporcionó, entre otras variantes, la siguiente genealogía para Adnan: Adnan ibn Add ibn Udad ibn Humaysi ibn Hamayda ibn Salaman ibn Thalabah ibn Bura ibn Shuha ibn Yarbah ibn Kasdana ibn Awwam ibn Nashid ibn Muqawwam ibn Muhtamil ibn Badlana ibn Ayqan ibn Alaha ibn Shahdud ibn Makhai ibn Ayfa ibn Aqir ibn al-Daa ibn Abdai ibn Hamdan ibn Bashmani ibn Bathrani ibn Bahrani ibn Anud ibn Rawani ibn Aqara ibn Dayshan ibn Naydawan ibn Ayyamah ibn Bahami ibn Hisn ibn Nizal ibn Qumayr ibn Mujashshir ibn Mazzi ibn Adwa ibn Arram ibn Kedar ibn Ismael ibn Ibrahim.[47]

Muchos eruditos clásicos intentaron reconstruir la ascendencia de los adnanitas hasta Ismael, entre ellos los ya mencionados Ibn Ishaq y al-Tabari. Otros que escribieron sobre este tema incluyen a Ibn Hisham, Al-Baladuri y Ibn al-Kalbi. La tradición islámica y la tradición oral árabe, respaldadas por autores tempranos como Ibn Abbás, coinciden en que la genealogía desde Adnan hasta Ismael se ha perdido. Aunque sobreviven algunas listas genealógicas, la mayoría de los especialistas las consideran reconstrucciones especulativas. Aunque se acepta ampliamente que Adnan fue descendiente de Ismael, el número exacto de generaciones y los nombres de los ancestros intermedios siguen siendo inciertos.[48]

Esta genealogía, que converge con la del profeta Mahoma en Abd Manaf, sitúa a los marwaníes dentro del tronco árabe septentrional adnanita, específicamente en la rama mudarita de los Coraichitas, considerada por los primeros historiadores islámicos como una de las más distinguidas entre las tribus de Arabia.[49]

Historia

Árbol genealógico de los Banu Umayya, los califas omeyas y sus diferentes ramas tribales, incluyendo los Banu Marwán, durante el reinado del califa Abd al-Málik ibn Marwán.

Orígenes

El clan toma su nombre de su ancestro epónimo y cuarto califa omeya, Marwán I ibn al-Hakam, primo hermano del tercer califa ortodoxo, Uthmán ibn Affán, quien sucedió al Califato omeya tras la abdicación y muerte del tercer califa omeya y último califa sufyaní, Muawiya II, y la posterior guerra civil conocida como la Segunda Fitna. Las fuentes clásicas señalan que Marwán pasó parte de su juventud bajo el cuidado de Uthmán: Ibn Kathir relata que «Uthmán trataba bien a Marwán y lo crió», mientras que al-Ya‘qubi afirma que «Marwán estaba en la casa de Uthmán desde su juventud, tras la partida de su padre».[50][51]

A través de los descendientes de Marwán, y en particular de su hijo Abd al-Málik, la familia se convirtió en la principal línea omeya en la segunda mitad del siglo VII.[20] Él estableció la línea de califas que gobernaría el califato desde Damasco y que posteriormente gobernaría desde Córdoba (al-Ándalus, península ibérica) tras la revolución abasí.[52][53]

Ramas internas y parentesco

Tumbas de los califas en Damasco, Siria: ilustración del siglo XIX titulada «Tombs of the Caliphs, Damascus». Damasco se convirtió en la capital del califato omeya en el siglo VII d. C.

Las líneas marwaníes suelen trazarse convencionalmente a través de los hijos y nietos de Marwán, especialmente la descendencia de Abd al-Málik (por ejemplo, Al-Walid, Suleimán, Hisham, Maslama, Abd Allah, Saíd) y príncipes colaterales (como Umar ibn Abd al-Aziz, que se casó con una hija de Abd al-Málik). Las prosopografías y crónicas medievales (por ejemplo, al-Tabarí) registran numerosos matrimonios marwaníes con otras élites coraichitas y tribales, lo que contribuyó a mantener la prominencia de la familia más allá de quienes ejercieron el califato.[54][21] Genealogistas medievales como Ibn Hazm en Jamharat Ansab al-Arab e Ibn al-Adim en Bughyat al-Talab fi Tarikh Halab registran las subramas principales que sobrevivieron a los siglos posteriores.[55][56][21][57]

Mausoleo de Umar ibn Abd al-Aziz ibn Marwán en Deir ash-Sharqi, Idlib, Siria.
«Los árabes cruzando los Dardanelos»: Maslama ibn Abd al-Malik dirige los ejércitos omeyas a través de los Dardanelos camino del asedio de Constantinopla en 716 d. C. Dibujo de H. Vogel, siglo XIX.

Papel histórico

La familia marwaní alcanzó la preeminencia tras el colapso del gobierno sufyaní. Con la segunda Fitna debilitando la autoridad omeya, la élite tribal siria, en particular los Banu Kalb, apoyó a Marwán ibn al-Hakam en la Conferencia de Yabiya y en la batalla de March Ráhit (684), donde los kalbíes pro-omeyas derrotaron a los qaysíes partidarios de los zubayríes.[58][59]

Los marwaníes son conocidos por sus esfuerzos en la expansión de las fronteras del Califato. Bajo su gobierno, el Imperio omeya se convirtió en el mayor de los imperios islámicos de la historia.[60] Durante este periodo, las fronteras del imperio se extendieron desde las costas del Océano Atlántico hasta las orillas del Indo y las fronteras de la China.

La Gran Mezquita de los Omeyas de Damasco construida por el califa Al-Walid I

Durante el reinado del califa Al-Walid I el imperio alcanzó su máxima extensión, gobernando sobre los territorios que hoy corresponden a España, Portugal, parte de Francia (Septimania), Marruecos, Túnez, Argelia, Libia, Egipto, la Península arábiga, Siria, Líbano, Chipre, Palestina, Jordania, Irak, Irán, Armenia, Turquía, Azerbaiyán, Afganistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán e India.[60]

Decadencia y caída del califato sirio

Hisham ibn Abd al-Málik suele considerarse el último califa omeya poderoso que mantuvo un control efectivo del Estado. Durante los reinados posteriores, las tensiones financieras, las rivalidades tribales y el conflicto con el movimiento abasí debilitaron la autoridad marwaní. El último califa marwaní, Marwán II, fue derrotado en la batalla del Zab (750), poniendo fin al gobierno omeya en Oriente.[61]

Nahr Abi Futrus y exilio: migración, dispersión y surgimiento del segundo Estado omeya

El 27 de abril de 750, el general abasí Abd Allah ibn Ali, tío del califa al-Saffah (r. 750–754), marchó a Antipatris, a orillas del Nahr Abu Futrus, en Palestina. Allí convocó a cerca de ochenta miembros de alto rango de la dinastía omeya, depuesta ese mismo año por los abasíes, con la promesa de condiciones justas de rendición, para luego mandarlos ejecutar. Tras estos sucesos en Nahr Abi Futrus,[62] los miembros de la casa omeya marwaní huyeron tanto hacia el este como hacia el oeste. Algunos se integraron en la corte del Califato abasí en Irak, mientras que otros buscaron refugio en Egipto, África del Norte y al-Ándalus.

Nombre del califa Abderramán III resaltado en rojo (árabe: عبد الرحمن بن محمد الأموي المرواني), tal como aparece citado por Yalal ad-Din al-Suyuti en su obra The Book of Manahil al-Safa with the Histories of the Imams and Caliphs (1771).
Nombre del califa Abderramán III al-Násir resaltado en rojo (árabe: الناصر المرواني), tal como aparece en la obra Awdaḥ al-Masalik ila Maʿrifat al-Buldan wa-l-Mamalik de Muhammad ibn Ali Sepahizadeh (1585).

Crónicas andalusíes como Al-Muqtabis de Ibn Hayyán registran la llegada de nobles omeyas y marwaníes a al-Ándalus, donde ayudaron a su pariente y tataranieto de Marwán I, Abderramán I al-Dajil, a establecer el Emirato de Córdoba. El descendiente de Abderramán I, Abderramán III al-Násir [nota 1], asumió el título de califa y estableció el segundo califato omeya con capital en Córdoba. En los siglos posteriores se produjo un nuevo movimiento de descendientes marwaníes hacia el Magreb, el Levante y el Hiyaz, donde a menudo sirvieron como ulemas o gobernadores bajo diversas dinastías.[63][64]

al-Násir recibiendo tributos en el palacio de Medina Azahara.
Ruinas del llamado “Palacio Marwaní” en Medina Azahara, asociado a las construcciones del califa Abderramán III al-Násir.

Entre otros miembros de la familia que consiguieron escapar y huir a al-Ándalus se encontraba Abd al-Málik ibn Umar al-Marwaní,[65] nieto del califa Al-Walid I, que llegó con sus hijos: Umayya, Abd Allah, Ibrahim, al-Abbás, Abán, al-Hakam, Bishr, Umar y Habib. Habib ibn Abd al-Málik al-Marwaní desempeñó un papel decisivo en la batalla de Alameda, donde dirigió la caballería siria omeya contra el centro de las fuerzas de Yúsuf al-Fihrí. La victoria en Alameda allanó el camino para el establecimiento del emirato omeya en al-Ándalus. Habib fue el antepasado del destacado linaje de los Habibíes de Córdoba y Porcuna. Abd al-Málik tuvo también una hija llamada Kenza, que se casó con su primo, el emir Hisham I de Córdoba. Sus hermanos Hafs e Isa también se establecieron en al-Ándalus y sus descendientes fueron influyentes, aunque no tanto como los de Abd al-Málik. Hafs, Isa y Abd al-Málik eran hijos del príncipe Umar ibn al-Walid al-Marwaní, uno de los hijos del califa Al-Walid I y gobernador de Tiberias y del distrito de Yund al-Urdunn.[66][67] Según las crónicas Habib ibn Abd al-Málik al-Marwaní era muy cercano al emir Abderramán y cuando Habib murió en el año 778, el emir presidió la oración de la yanaza (oración fúnebre islámica) y se presentó muy apenado por la muerte de su pariente marwaní.[68]

Otros príncipes que huyeron a al-Ándalus incluyen a Juzayy ibn Abd al-Aziz ibn Marwán y sus hijos; los hermanos al-Asbagh ibn Muhammad ibn Saíd ibn Abd al-Málik, al-Walid ibn Muhammad ibn Saíd (antepasado del linaje Banu A'isha en Sevilla), e Hisham ibn Muhammad ibn Saíd (casado con la hermana de Abderramán I); Nasr ibn al-Abbás ibn al-Walid; y varios de los hijos de Abd al-Málik ibn Abd al-Wáhid ibn Suleimán, entre otros.[69]

Alcázar de Córdoba construido por Abderramán I, donde fueron enterrados varios gobernantes cordobeses, incluido Abderramán III.

[70]

Otros miembros marwaníes sobrevivieron a la masacre abasí y permanecieron en el Levante, donde estuvieron activos en Damasco durante el periodo abasí, como Maslama ibn Yaacub ibn Alí ibn Muhammad ibn Saíd ibn Maslama ibn Abd al-Málik al-Marwaní [71], un omeya rebelde contra el Califato abasí durante la Cuarta Fitna, que tomó el control de Damasco entre 811 y 813 y llegó a proclamarse califa.

La dinastía omeya marwaní en Córdoba (756–1031)

La rama marwaní de los Omeyas se consolidó en la península ibérica tras la llegada de Abderramán I, quien estableció el Emirato de Córdoba en 756 y aseguró su autoridad tras derrotar a rivales locales y abasíes. Durante su reinado se emprendieron obras urbanas y la construcción de la primera fase de la gran mezquita de Córdoba (785–788), uno de los monumentos más emblemáticos del islam occidental.[72][73]

Interior de la Gran Mezquita de Córdoba, obra de Edwin Lord Weeks, 1888

Bajo Hisham I y Alhakén I, el emirato consolidó su administración y expandió su autoridad frente a revueltas internas, al tiempo que Córdoba se convertía en un importante centro político y económico.[74]

Con la proclamación de Abderramán III como califa en 929, Córdoba alcanzó su máximo esplendor político y cultural. Su reinado vio la construcción de la ciudad palatina de Medina Azahara, símbolo del poder califal marwaní y uno de los más grandes proyectos arquitectónicos del Occidente islámico.[75][76]

El califa Alhakén II impulsó un extraordinario florecimiento intelectual gracias a su mecenazgo, la ampliación de la mezquita de Córdoba y la creación de una de las bibliotecas más grandes del mundo medieval, con cientos de miles de volúmenes.[77][78]

Hixem II, sucesor de Alhakén II, presidió un periodo de destacada actividad cultural y administrativa en la corte cordobesa, durante el cual la capital mantuvo su prestigio político y científico dentro del Occidente islámico. Durante su mandato, el poder efectivo fue ejercido por su hayib Almanzor (al-Manṣūr), cuyas campañas militares contra los reinos cristianos del norte, incluidas Barcelona, León y Santiago de Compostela, consolidaron temporalmente la supremacía militar andalusí.[79]

Arqueta de Hixem II, obsequio del califa Alhakén II para su hijo y heredero, Hixem II

Los reinados posteriores, particularmente los de Sulaimán al-Mustaín y Hisham III, estuvieron marcados por conflictos políticos entre distintas facciones y con familias rivales por el control del califato, como los hammudíes o los amiríes, que desembocaron en la Fitna de al-Ándalus (1009–1031) y en la disolución del Califato de Córdoba, lo que puso fin al reinado de la línea omeya marwaní occidental pero dejó un legado cultural, artístico y urbano que todavía define la identidad histórica de Córdoba, Andalucía y España.[80][81]

Distribución y ramas

Históricamente, los miembros de la dinastía marwaní se asentaron en al-Ándalus (la actual España) tras la masacre abasí contra la familia omeya, con ramas significativas creciendo también en Yemen, la Gran Siria, Isfahán y Egipto. Su sede original se encontraba en Damasco.

Incluso después de la caída del califato de Córdoba (1031), la nisba «al-Marwaní» siguió siendo utilizada por familias que afirmaban descender de las ramas sirias y andalusíes. Recopilaciones genealógicas posteriores de Egipto, Siria, Palestina y el Magreb (por ejemplo, al-Sajawī, al-Ḍawʾ al-Lāmiʿ; al-Nuwayrī, Nihāyat al-Arab) registran descendientes marwaníes activos como juristas, poetas y administradores durante los periodos mameluco y los primeros siglos del Imperio otomano.[82][83][84][85][86][87]

La rendición de Granada, de Francisco Pradilla Ortíz. Representa la capitulación del reino de Granada ante los Reyes Católicos, un evento que impulsó el exilio de muchas familias musulmanas andalusíes —incluidos linajes marwaníes— hacia el norte de África y Oriente Medio.

Tras la caída de la España islámica en 1492, la mayoría de los marwaníes andalusíes emigraron al norte de África, como muchas otras familias prominentes de al-Ándalus, entre ellas los nazaríes y los hammudíes idrísidas. Desde allí, algunas ramas regresaron progresivamente al Medio Oriente, mientras que otras fueron forzosamente convertidas al cristianismo. Más tarde, varios de sus descendientes participaron en la rebelión de las Alpujarras, encabezada por el noble morisco omeya Fernando de Valor y Córdoba, también conocido como Muhammad ibn Umayya tras su retorno al Islam y llamado Aben Humeya por los españoles.[88]

Estatua en honor de Aben Humeya en Berja, España.

Al-Hamdani registra que varios grupos de origen omeya estaban asentados en el Alto Egipto, especialmente alrededor de Tanda. Menciona linajes procedentes de los Utmánidas en Egipto, incluidos los Banu Abán, descendientes de Uthmán ibn Affán; Banu Jalid ibn Zayd ibn Muawiya; Banu Salama ibn Abd Allah; Banu Habib ibn al-Walid ibn Abd al-Málik (es decir, Habib ibn al-Walid ibn Habib ibn Abd al-Malik al-Marwani), además de un grupo procedente de los Banu Marwán, conocidos colectivamente como los Marawínah. También menciona grupos emparentados en al-Ándalus, comunidades dispersas en el Magreb y otra presencia en la región de Balqa en el Levante.[89]

Manuscrito del linaje de Sharif Muhammad al-Zaltimi al-Barqi, que describe múltiples asentamientos tribales, incluidos linajes marwaníes en Asyut y otras regiones de Egipto.

En la época contemporánea, existen familias que conservan tradiciones genealógicas que afirman descender de ramas omeyas o marwaníes. Se registran comunidades en Palestina (especialmente Hebrón), Jordania, Egipto (particularmente en la gobernación de Asyut) y a lo largo del Magreb (incluidos Marruecos, Argelia y Túnez). Grupos destacados también se encuentran en Siria (especialmente en Damasco y Alepo), Irak, Baréin e Irán (principalmente en Ahvaz).[90][91][92][93][94][95][96]

Poeta iraquí Hassan Al-Marwani.
Sheij Yousef Tahboub al-Marwani, cadí de Belén, acompañado por Faidi al-Alami, oficiales otomanos y clérigos cristianos en Belén, Palestina (1903).

Debido a las migraciones masivas desde el Levante motivadas por eventos como la disolución del Imperio otomano o la Nakba, existen actualmente ramas marwaníes en los países del Golfo Pérsico como Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait, así como en Europa, América Latina, Norteamérica y Australia.

Sheij Abdullah Tahboub al-Marwani, Muftí de Hebrón, Palestina

Entre las familias árabes levantinas que preservan tradiciones de origen andalusí se encuentran las familias Tahboub al-Marwani y al-Zaro al-Marwani de Palestina y Jordania, cuyas narraciones describen una migración de retorno desde al-Ándalus al Levante a través del Magreb, con una fuerte presencia en Hebrón. Según la tradición oral familiar, algunos miembros del clan Tahboub se establecieron posteriormente en Egipto, Libia y el Yemen. Tanto las familias Tahboub como al-Zaro trazan tradicionalmente su ascendencia hasta Abderramán I, fundador del Emirato omeya de Córdoba. Tradiciones similares de ascendencia andalusí existen entre otras familias árabes levantinas, como la familia al-Zaghal de Palestina y Jordania, que afirma descender de Muhammad XII el Zagal de Granada. En el Líbano y Siria, familias prominentes como los Daouk y El-Yafi también mantienen tradiciones de origen andalusí.[97][98][99][100]

Miembros de la familia Tahboub al-Marwani de Hebrón recibiendo al ministro egipcio Ali Shousha Pasha.

Ramas regionales y presencia contemporánea

Los descendientes de la familia al-Marwaní están atestiguados en varias regiones del mundo árabe. Muchas de estas familias conservan sus linajes (ansāb), manteniendo genealogías orales y escritas que trazan su ascendencia hasta los califas omeyas de Damasco y Córdoba. Las fuentes archivísticas, genealógicas y locales registran la presencia continua de estas líneas desde el periodo otomano hasta la actualidad.

Palestina y Jordania

El jeque Muhammad Ali al-Ja‘abari, alcalde de Hebrón, y a su izquierda el sheij Mustafa bin Abdul Halim Tahboub al-Marwani, cadí de Hebrón; junto a ellos el sheij Abdul Hayy Arfa, muftí de Hebrón; y Ahmed al-Shuwaiki al-Rifai. A la derecha del jeque al-Ja'abari está Hamdi Sultán al-Tamimi, uno de los notables de la ciudad.
Sheij Yousef Tahboub al-Marwani encabezando la delegación receptora durante la visita del ministro Ali Tawfiq Shousha Pasha a Hebrón, Palestina.
Miembros de los Bani Marwan del clan Tahboub al-Marwani de Hebrón, Palestina, hacia la década de 1940d. C.

En Palestina, la línea marwaní está principalmente representada por las familias Tahboub al-Marwani y al-Zaro al-Marwani de Hebrón, además de familias relacionadas en Jerusalén. Sus documentos de habices (awqāf) y genealogías orales los vinculan con los primeros omeyas, y varios miembros ejercieron como comerciantes, juristas, gobernadores y funcionarios religiosos bajo dominio otomano y hachemí.[101] Asimismo, aparecen familias con los apellidos «al-Marwani» y «al-Omawi» en los registros de habices de Jerusalén y Belén del siglo XIX.[102]

Su Alteza Real el príncipe Muhammad bin Talal de Jordania y el Sheij Mustafa Tahboub al-Marwani, entonces cadí de Amán. El Sheij Tahboub ofició la ceremonia matrimonial del príncipe con la Princesa Firyal.
El príncipe Hassan bin Talal, heredero de Jordania, en visita oficial al gobernorado de Karak. Fue recibido por Saadi bin Sheij Abdullah Tahboub al-Marwani, gobernador de Karak.

En Jordania, ramas de la familia al-Marwani se establecieron en Amán, Karak, Irbid, Zarqa y Salt tras migraciones procedentes de Hebrón y Damasco entre finales del siglo XIX y mediados del XX. Están registradas en directorios civiles y genealógicos jordanos como linajes coraichíes de origen sirio y palestino.[103]

Notables y funcionarios de Karak esperando la llegada del rey Abdalá I en la estación de tren de Qatraneh. Entre ellos: el sheij Arif Tahboub al-Marwani, muftí de Karak; Ain Pasha al-Tarawneh; Faydan al-Majali; un comandante británico; y otros dignatarios locales.
Husein de Jordania durante una visita al gobernorado de Irbid. Fue recibido por Ismail Ali Tahboub al-Marwani, director general de UNRWA en Irbid.
El rey Husein de Jordania y Haj Khalil Omar Tahboub al-Marwani durante un iftar del mes de Ramadán, tradición en la que el monarca recibía a los notables del país.

Siria (Damasco, Homs, Alepo)

En Siria, la rama más destacada es la de Āl al-Marwanī de Damasco, custodios y predicadores de la mezquita de los Omeyas desde el periodo otomano hasta el siglo XX.[104] Fuera de Damasco, se documentan familias marwaníes en Homs, Hama y Alepo,[105] apareciendo en registros fiscales y comerciales otomanos del siglo XIX.[106] Directores modernos de familias damascenas continúan registrando el apellido «al-Marwaní» entre las familias coraichíes y de tradición religiosa.[107][108]

Irak (Bagdad, Basora, Maisán) e Irán (Ahvaz)

En Irak e Irán, las ramas marwaníes trazan tradicionalmente su linaje al califa ‘Umar II ibn Abd al-Aziz (r. 717–720), nieto de Marwán I. Según registros familiares y tradiciones orales, sus descendientes se establecieron en Irak e Irán tras la caída del Califato omeya en 132 H / 750 d. C.[109]

Uno de los primeros miembros asentados en Bagdad era Abul-Faraj al-Isfahani, cuya ascendencia se remontaba al último califa omeya, Marwán II ibn Muhammad.

Dentro de Irak, los primeros centros de residencia fueron Bagdad, Basora y las zonas fluviales del sur conocidas como al-Ahwar (“los pantanos”).

El poeta iraquí Hassan Al-Marwani (extremo derecho) en la década de 1970, periodo en que escribió el célebre poema Ana wa Layla, popularizado por Kazem Al Sahir.

La rama iraquí mantiene vínculos con varios clanes ahwazíes de Juzestán (Irán) que descienden de la tribu Al-Bu Mahmud, incluidos Al-Bu Sulait, Al-Bu Jabir, Al-Bu Balad, Al-Bu Rashid y Al-Bu Ubayd. Sus apellidos suelen aparecer persianizados como «Marvani». Asimismo, la familia Āl Mahmood de Baréin es un sublinaje de Al-Bu Mahmud.[110][111]

Árbol genealógico de las familias al-Marwaní de Irak, Ahvaz y Baréin, que traza su linaje hasta ‘Umar II.

Los registros civiles iraquíes modernos y las sociedades genealógicas locales siguen listando a familias al-Marwaní entre los linajes coraichíes que conservan manuscritos de genealogía.

Se afirma que algunos miembros de los Bani Marwán en Irak pertenecen al Chiismo duodecimano, especialmente en Basora y Maisán, al igual que algunos en Irán pertenecientes a la comunidad árabe ahwazí. Este fenómeno es significativo debido a la relación histórica entre los omeyas y los alíes tras Karbala. Aun así, existen precedentes de omeyas considerados chiíes o prochiíes en fuentes zaydíes.[112][113][114][115][116][117][118][119][120][118] La familia Āl Mahmood de Baréin, rama de al-Bu Mahmud, posteriormente emigró desde Irán y hoy es identificada como suní y parte de los árabes huwala. No está claro si originalmente fueron chiíes en Irán e Irak.[121][122][123]

Arabia Saudita (Hiyaz)

En la región del Hiyaz, varios linajes que reclaman ascendencia marwaní están mencionados en compilaciones genealógicas locales y en obras históricas como las de al-Sajawī. Estas familias se asentaron principalmente en La Meca, Medina y los alrededores, y aparecen registradas durante los periodos mameluco y otomano como ulemas, administradores locales (umara) y jueces (qudat).[124]

Varios historiadores locales del Hiyaz mencionan que ramas marwaníes residían en el área desde la época abasí tardía, incluyendo familias que servían en funciones religiosas dentro del recinto sagrado de La Meca. En algunas genealogías tribales modernas del Hiyaz también se incluyen ramas marwaníes asociadas con clanes coraichíes locales.[125]

En la época moderna, varias familias saudíes continúan usando la nisba «al-Marwanī», especialmente en el Hiyaz occidental. Algunos registros tribales saudíes clasifican a estas familias dentro de la antigua aristocracia religiosa coraichí, mientras que otros las consideran ramas desplazadas desde Siria, Irak o Egipto durante los últimos siglos del periodo otomano.[126]

Norte de África (Magreb)

Tras la caída del Califato omeya de Córdoba en 1031 y, más tarde, la Guerra de Granada (1499–1501), numerosas familias marwaníes y omeyas emigraron hacia el Magreb, estableciéndose en Marruecos, Argelia y Túnez. Genealogistas andalusíes y magrebíes como Ibn Jaldún mencionan la presencia de linajes omeyas en la región, algunos de ellos identificados como descendientes de los marwaníes que huyeron de al-Ándalus tras la caída de Granada.[127]

En Marruecos, varias familias conocidas como «Banu Marwān», «Ahl Marwān» o «al-Marwanī» («el Merouani») aparecen en registros tribales y colegiales desde la época almohade y meriní. Algunas ramas se establecieron en Fez y Mequinez, integrándose en la administración urbana y en instituciones religiosas, especialmente en las madrasas de Fez.[128]

En Argelia, ciertas genealogías locales mencionan grupos identificados como marwaníes en las regiones de Constantina, Tremecén y el Sahara septentrional. Estas familias aparecen en registros árabes-argelinos como linajes omeyas con raíces en al-Ándalus o Siria.[129]

En Túnez, obras de eruditos como Ibn Abi Dinar y cronistas otomanos registran familias omeyas y marwaníes residiendo en Túnez, Kairuán y el norte del país, algunas de ellas activas como alfaquíes y administradores durante el beylicato.[130]

Egipto

En Egipto, miembros de los Bani Marwán se encuentran repartidos por todo el país, pero la sede tradicional de la rama egipcia original se sitúa en el Alto Egipto, en la gobernación de Asyut. Uno de sus clanes más importantes es el clan Salim El Marwany. El clan Salim y la familia marwaní de Asyut reivindican tradicionalmente su ascendencia del califa Marwán II ibn Muhammad, último califa omeya, que murió en su bastión egipcio. La aldea de Beni Mohamed El Marawna o ar en el Alto Egipto lleva el nombre de la familia. Otras ramas marwaníes de origen palestino y sirio también se encuentran en ciudades como El Cairo y Alejandría.

Varios miembros sirvieron como juristas y maestros en el siglo XV, según recoge al-Sajawī en al-Ḍawʾ al-Lāmiʿ. Descendientes posteriores aparecen en directorios comerciales del siglo XIX de El Cairo y Alejandría.[131][132]

Yemen

En Yemen, las fuentes registran la presencia de familias que reivindican un linaje marwaní desde época medieval. El geógrafo yemení al-Hamdānī menciona en su obra al-Iklīl a varios grupos omeyas asentados en las tierras altas septentrionales, algunos de los cuales estaban asociados a clanes coraichíes locales. Estas familias aparecen posteriormente en crónicas como las de al-Janadī y en repertorios genealógicos de la época rasúlida y tahirí.[133]

Durante los periodos rasúlida y otomano, ciertos linajes marwaníes se establecieron como juristas, administradores y notables locales en regiones como Saná, Dhamar y Ibb. Algunos manuscritos genealógicos preservados en Yemen mencionan la nisba al-Marwanī vinculada a familias dedicadas a la enseñanza religiosa y a la administración judicial.[134]

En la era contemporánea, algunos apellidos yemeníes que conservan la nisba al-Marwanī aparecen en registros civiles y documentos tribales, especialmente en las regiones montañosas del norte y centro del país. Estos linajes marwaníes suelen mantener tradiciones genealógicas orales que los vinculan con antepasados omeyas procedentes del Hiyaz o de Siria durante los siglos medievales.[135]

Baréin

En Baréin, la familia Al Mahmood afirma descender del califa ʿUmar ibn ʿAbd al-ʿAziz. Los Āl Mahmood son una de las familias tribales más grandes del reino, con ramas en otros países del Golfo como los Emiratos Árabes Unidos y Catar. La familia Al Mahmood está relacionada con los marwaníes iraquíes y ahvazíes. Su linaje se remonta tradicionalmente a la tribu Al-Bu Mahmud (en árabe: البو محمود) de Iraq y Juzistán, cuyo linaje procede del antepasado de la tribu: Mahmud b. Muhammad b. Salih b. Abd al-Rahman b. Abd al-Aziz b. Saud b. Abd al-Aziz b. Khalid b. Ibrahim b. Ismail b. Muhammad b. Dawud b. Masud b. Marwan b. Khalid b. Abi al-Futuh Saud b. Marwan b. Muhammad b. Abd al-Rahman b. Amir b. Sulayman b. Salim b. Ahmad b. Muhammad b. Ali b. Zayd b. Bishr b. ʿAbd Allah b. ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAziz b. Marwán.[136]

En la tradición familiar bahreiní, los Al Mahmood se presentan como un clan suní de eruditos asentado en Muharraq y Manama, con ramas satélite en otras regiones del Golfo. En la literatura biográfica y genealógica disponible, el primer antepasado verificable de la línea bahreiní es Muhammad b. Abd Allah Al Mahmood, descrito en los registros bahreiníes y obras familiares como nacido en Irán, posiblemente en Juzistán, que más tarde emigró a Baréin.

Actualmente la familia Al Mahmood es relativamente prominente en Baréin, particularmente en el comercio (notablemente en el comercio de perlas) y en la vida pública (por ejemplo, el político Abdullatif Al-Mahmood). Su distribución es mayoritariamente doméstica, pero la familia afirma mantener vínculos o ramas en estados vecinos del Golfo, reflejando el patrón de familias mercantiles y eruditas del Golfo que mantienen conexiones inter-emiratos.

Huella moderna

En el uso moderno, apellidos como al-Marwani (en árabe: المرواني), al-Umawi (en árabe: الأموي) y al-Qurashi (en árabe: القرشي) siguen atestiguándose entre familias que trazan su descendencia, ya sea mediante linaje documentado o genealogía oral transmitida, a la familia omeya-marwaní.

Árbol genealógico de la tribu Banu Al-Hakam, Nakhla (Arabia Saudita)

Las sociedades genealógicas y asociaciones culturales, como la Rābiṭat Shabāb Āl al-Zarū al-Marwānī (Hebrón) y la Rābiṭat Āl Tahbūb al-Marwānī (Hebrón), mantienen registros que trazan su ascendencia hasta Marwán ibn al-Hakam y sus descendientes, preservando tanto la continuidad familiar como la memoria colectiva de su nobleza en los primeros tiempos del islam.

Logotipo de la “Asociación Juvenil de la Familia Al-Zaro Al-Marwani” (Rābiṭat Shabāb Āl al-Zarū al-Marwānī), Hebrón
El jeque Rajab Abdul Wahhab Al-Zaro Al-Marwani, Hebrón (Palestina)

La dinastía

Gobernantes

Gobernantes omeyas marwaníes en Siria:

Gobernantes omeyas marwaníes en al-Ándalus:

Legado

El legado de los marwaníes está estrechamente ligado a la historia de la Dinastía omeya, particularmente el período de los gobernantes marwaníes que reinaron entre 684 y 1031 d. C. en Siria y al-Ándalus (España). Su influencia política, religiosa y cultural ayudó a conformar la identidad administrativa y artística del temprano mundo islámico.

Bajo Abd al-Málik ibn Marwán (r. 685–705 d. C.), la dinastía consolidó su control tras años de conflicto civil, estableció el árabe como lengua oficial administrativa y litúrgica del califato, y reformó la acuñación, la fiscalidad y los sistemas postales.[137][138] La familia también patrocinó la construcción de la Cúpula de la Roca en Jerusalén (completada en 691 d. C.), uno de los primeros y más significativos monumentos de la arquitectura islámica.[139] Los motivos arquitectónicos de los cimientos omeyas, como la Gran Mezquita de los Omeyas de Damasco y la Cúpula de la Roca, siguen siendo emblemas de la primera civilización islámica.

Vista de la Cúpula de la Roca sobre Jerusalén

Bajo los omeyas marwaníes, al-Ándalus fomentó un período de extraordinario logro cultural y científico que ayudó a definir la Edad de Oro islámica. Bajo gobernantes como Abderramán III al-Násir, quien convirtió Córdoba en un destacado centro político e intelectual, y Alhakén II, cuyas vastas bibliotecas y patrocinio impulsaron la erudición y la traducción, al-Ándalus se convirtió en un conducto de conocimiento que más tarde daría forma a la Europa medieval y al Renacimiento. Este florecimiento estuvo marcado por una coexistencia notable entre musulmanes, judíos sefardíes y cristianos mozárabes, muchos de los cuales desempeñaron roles influyentes en la administración y el conocimiento. La corte de Abderramán III incluyó a asesores judíos y cristianos como el médico y diplomático Hasday ibn Shaprut y Recemundo (Rabiʿ ibn Zayd al-Usquf), obispo de Elvira (actual Granada), lo que refleja el carácter pluralista y cosmopolita de la sociedad andalusí.[140]

Interior de la Mezquita-catedral de Córdoba y su famoso mihrab

Hoy sus logros y civilización siguen siendo visibles a través de huellas arquitectónicas como la Mezquita-catedral de Córdoba y la ciudad palatina de Medina Azahara, que encarnan la grandeza de un pasado brillante que, en palabras de la monja católica alemana Hroswitha de Gandersheim, fue “el ornamento del mundo”.[141]

Tabla genealógica

Referencias

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