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Acróstico

composición poética From Wikipedia, the free encyclopedia

Un acróstico es una composición poética o prosaica cuya primera letra (o sílaba, o palabra) de cada verso (o párrafo, u otra característica recurrente en el texto) es leída en sentido vertical y forma una palabra o una locución. Por extensión, se llama también acróstico a la palabra o frase formada con la composición acróstica.[1][2]

Un acróstico de 1850 en inglés por el grabador estadounidense Nathaniel Dearborn (1786-1852). La primera letra de cada línea forma el nombre "Jenny Lind".

Como forma de escritura constreñida, un acróstico puede utilizarse como recurso mnemotécnico para ayudar a recuperar la memoria. Cuando la última letra de cada nueva línea (u otra característica recurrente) forma una palabra, se denomina teléstico; la combinación de un acróstico y un teléstico en la misma composición se denomina acróstico doble (por ejemplo, el cuadrado Sator latino del siglo I).

Los acrósticos son comunes en la literatura medieval, donde suelen servir para destacar el nombre del poeta o su mecenas, o para rezar a un santo. Son más frecuentes en las obras en verso, pero también pueden aparecer en prosa. El poeta Rudolf von Ems, por ejemplo, comienza todas sus grandes obras en alto alemán medio con un acróstico de su nombre, y en su Weltchronik ("Crónica del Mundo") marca el comienzo de cada época con un acróstico de la figura clave (Moisés, David, etc.). En las crónicas, los acrósticos son comunes en alemán e inglés, pero poco frecuentes en otros idiomas.[3]

Etimología

El término proviene del francés acrostique o acrostiche, del latín tardío acrostichis, del griego koiné ἀκροστιχίς akrostichís, del griego antiguo ἄκρος ákros: «más alto, más elevado» y στίχος stikhos: «línea», «verso».[1][4]

Forma

Los acrósticos relativamente sencillos pueden limitarse a deletrear las letras del alfabeto en orden; este tipo de acróstico se denomina «acróstico alfabético» o abecedarius. Estos acrósticos aparecen en la Biblia hebrea en los cuatro primeros capítulos del libro de las Lamentaciones, en el elogio a la mujer virtuosa en Proverbios 31:10-31, y en los Salmos 9-10, 25, 34, 37, 111, 112, 119 y 145.[5] Entre los salmos acrósticos destaca el extenso Salmo 119, que suele imprimirse en subsecciones que llevan el nombre de las 22 letras del alfabeto hebreo, cada sección consta de 8 versículos, cada uno de los cuales comienza con la misma letra del alfabeto, y el salmo completo consta de 22 x 8 = 176 versículos; y el Salmo 145, que se recita tres veces al día en las oraciones judías.

Algunos salmos acrósticos son técnicamente imperfectos. Por ejemplo, el Salmo 9 y el Salmo 10 parecen constituir juntos un solo salmo acróstico, pero la longitud asignada a cada letra es desigual y cinco de las 22 letras del alfabeto hebreo no están representadas y la secuencia de dos letras está invertida. En el Salmo 25, una letra hebrea no está representada y la letra siguiente (Resh) se repite. En el Salmo 34, el versículo final actual, el 23, encaja con el contenido del versículo 22, pero añade una línea adicional al poema. En los Salmos 37 y 111, la numeración de los versículos y la división en líneas interfieren entre sí; como resultado, en el Salmo 37, para las letras Dálet y Kaf solo hay un versículo, y la letra Ayin no está representada. Los salmos 111 y 112 tienen 22 líneas, pero 10 versículos. El Salmo 145 no representa la letra Nun, ya que tiene 21 versículos, pero un manuscrito de Qumrán de este salmo sí tiene ese versículo que falta, lo que concuerda con la Septuaginta. Algunos, como el teólogo cristiano estadounidense O. Palmer Robertson (1937-), consideran que los salmos acrósticos del libro 1 y del libro 5 de los Salmos son recursos didácticos y mnemotécnicos, así como transiciones entre temas en la estructura de los Salmos.[6]

A menudo, la facilidad con la que se detecta un acróstico puede depender de la intención de su creador. En algunos casos, el autor puede desear que el acróstico tenga más posibilidades de ser percibido por un lector observador, como el acróstico que aparece en la Hypnerotomachia Poliphili (donde las letras mayúsculas clave están decoradas con adornos ornamentados). Sin embargo, los acrósticos también pueden utilizarse como una forma de esteganografía, en la que el autor busca ocultar el mensaje en lugar de proclamarlo. Esto puede lograrse haciendo que las letras clave tengan un aspecto uniforme con el texto circundante, o alineando las palabras de tal manera que la relación entre las letras clave sea menos obvia. En esteganografía, se denominan "cifrados nulos" (en inglés: null ciphers) y utilizan la primera letra de cada palabra para formar un mensaje oculto en un texto que, por lo demás, es inocuo.[7] El uso de letras para ocultar un mensaje, como en los cifrados acrósticos, era muy popular durante el Renacimiento y podía emplear varios métodos de cifrado, como seleccionar otras letras que no fueran iniciales basándose en un patrón repetitivo (secuencias de letras equidistantes) o incluso ocultar el mensaje comenzando por el final del texto y trabajando hacia atrás.[8]

La vida del acróstico

En el siglo X el monje francés Abón de Fleury escribió una carta acróstica, la cual se incluyó en el cuarto libro de la Bibliotheca Latina de Johann Albert Fabricius.[9]

Los poetas provenzales son por algunos considerados como los primeros que se dedicaron a este género de composiciones y de ellos parece ser que lo aprendieron los poetas castellanos.

Este tipo de artificio literario se ha extendido especialmente en momentos históricos en los que las formas rebuscadas han tenido más predicamento, como el Barroco literario.

Acrósticos célebres

Griego

El poeta didáctico del siglo III a. C. Arato, muy admirado e imitado por Cicerón, Virgilio y otros escritores latinos, parece haber iniciado la moda de utilizar acrósticos. Un ejemplo es el famoso pasaje de Fenómenos 783-787, donde la palabra λεπτή leptḕ «delgada, sutil» aparece como un acróstico gamma (en el que las mismas palabras se encuentran tanto en horizontal como en vertical y dan la forma de la letra griega Γ) y también dos veces en el texto, así como en diagonal en el texto e incluso de forma críptica tomando las letras iniciales de ciertas palabras en las líneas 2 y 1:[10]

λεπτὴ μὲν καθαρή τε περὶ τρίτον μαρ ἐοῦσα
εὔδιός κ’ εἴη, λεπτὴ δὲ καὶ εὖ μάλ’ ἐρευθὴς
πνευματίη, παχίων δὲ καὶ ἀμβλείῃσι κεραίαις
τέτρατον ἐκ τριτάτοιο φόως ἀμενηνὸν ἔχουσα
νότῳ ἄμβλυνται ὕδατος ἐγγὺς ἐόντος.[11]

leptḕ mèn katharḗ te perì tríton êmar eoûsa
eúdiós k’ eíē, leptḕ dè kaì eû mál’ ereuthḕs
pneumatíē, pakhíōn dè kaì ambleíēisi keraíais
tétraton ek tritátoio phóōs amenēnòn ékhousa
nótōi ámbluntai húdatos engùs eóntos.

Sutil y clara siendo por el tercer día de su curso
una Luna, buen tiempo traerá; sutil siendo y muy roja,
traerá los vientos; siendo más dilatada y torpe de cuernos,
inconsistente luz cuarta teniendo tras la tercera,
la Luna se entorpece, o por el noto o de agua cercana.[12]

Según Cicerón, en su obra De divinatione, los acrósticos eran un elemento habitual de los libros sibilinos (que estaban escritos en griego y redactados en hexámetros). Cicerón se refiere a un acróstico en este pasaje utilizando la palabra griega ἀκροστιχίς.

[111]Adhibuit etiam latebram obscuritatis, ut iidem versus alias in aliam rem posse accommodari viderentur. Non esse autem illud carmen furentis cum ipsum poëma declarat (est enim magis artis et diligentiae quam incitationis et motus), tum vero ea, quae ἀκροστιχίς dicitur, cum deinceps ex primis primi cuiusque versus litteris aliquid conectitur, ut in quibusdam Ennianis: Q. ENNIUS FECIT. Id certe magis est attenti animi quam furentis.
[112]Atque in Sibyllinis ex primo versu cuiusque sententiae primis litteris illius sententiae carmen omne praetexitur. Hoc scriptoris est, non furentis, adhibentis diligentiam, non insani. Quam ob rem Sibyllam quidem sepositam et conditam habeamus, ut, id quod proditum est a maioribus, iniussu senatus ne legantur quidem libri valeantque ad deponendas potius quam ad suscipiendas religiones; cum antistitibus agamus, ut quidvis potius ex illis libris quam regem proferant, quem Romae posthac nec di nec homines esse patientur.[13]
[111][La sibila cumana]También empleó el subterfugio de la oscuridad, de manera que unos mismos versos parecieran que podían adaptarse unas veces a una cosa, otras, a otra. Por otra parte, que aquel carmen no es de un delirante, lo pone en claro no sólo el poema mismo (pues hay en él más arte y diligencia que excitación y movimiento), sino también esa que se llama akrostikhís, y que se da cuando con las letras iniciales de los versos, tomadas sucesivamente, se forma una frase, como en algunas composiciones de Ennio: 'Quintus Ennius fecit.' Ciertamente esto es más propio de un alma atenta, que de una delirante.
[112]Además, en los libros sibilinos, desde el verso inicial, con las letras iniciales de cada profecía, se borda el sentido completo de esa profecía. Esto es propio de un escritor no delirante que emplea la diligencia, no de uno loco. Por lo cual, tengamos alejada y escondida a la Sibila, para que -norma que fue transmitida por los mayores- sus libros no sean leídos sin una orden del Senado, y sirvan más bien para deponer que para acoger las supersticiones; hablemos con los sacerdotes a fin de que deduzcan de aquellos libros cualquier cosa antes que un rey, que después de esto ni los dioses ni los hombres soportarán que exista en Roma.[14]

Un acróstico muy conocido en griego es el de la frase "Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador", cuyas iniciales forman la palabra ΙΧΘΥΣ (ICHTHYS), que significa «pez»:

Ιησοῦς
Χριστός
Θεοῦ
Υἱός
Σωτήρ

Jesús
Cristo
de Dios
Hijo
Salvador[15]

Latín

Recientemente se han descubierto varios acrósticos en poetas romanos, especialmente en Virgilio. Entre otros, en la Égloga novena de sus Bucólicas, el acróstico VNDIS «en las olas» (líneas 34-38) precede inmediatamente a las palabras quis est nam ludus in undis? «¿qué deleite hay en las olas?», y DEA DIO (es decir, dea Dione «la diosa Dione») (líneas 46-51) en un pasaje que menciona a la diosa Dione (otro nombre de Venus). En la Égloga octava, junto a un pasaje en el que se dedica el poema a una persona anónima y se le pide que lo acepte, Neil Adkin lee las palabras TV SI ES ACI (es decir, accipe) «si eres tú, ¡acéptalo!».[16]:45–46

En la Eneida, en un pasaje que menciona a Marte y la guerra, y describe la costumbre de abrir las puertas del templo de Jano; el nombre MARS («Marte» en latín) aparece en forma de acróstico, así como en el texto, de la siguiente manera:[17]

Mos erat Hesperio in Latio, quem protinus urbes
Albanae coluere sacrum, nunc maxima rerum
Roma colit, cum prima movent in proelia Martem,
Sive Getis inferre manu lacrimabile bellum …[18]

En el hesperio[nota 1] Lacio había un uso que al punto las urbes
albanas honraron como sacro; de las cosas la máxima,
Roma, hoy lo honra, cuando mueven primero a combates a Marte,
sea que a llevar con tropa la lagrimable guerra a los getas[19]

En el libro 1 de las Geórgicas, junto a un pasaje que contiene las palabras namque es certissimus auctor «pues él es el autor más seguro», se encuentra el acróstico inverso de doble letra MA VE PV (es decir, Publius Vergilius Maro, el nombre completo de Virgilio) en líneas alternas.[16]:45–46

En la Égloga sexta, 13-24, Virgilio utiliza un acróstico doble, con la misma palabra LAESIS «para aquellos que han sido perjudicados» tanto hacia arriba como hacia abajo, comenzando por la misma letra L en la línea 19.[16]:46

Pergite, Pierides. Chromis et Mnasylus in antro
Silenum pueri somno uidere iacentem,
inflatum hesterno uenas, ut semper, Iaccho;
serta procul tantum capiti delapsa iacebant,
et grauis attrita pendebat cantharus ansa.
Adgressi (nam saepe senex spe carminis ambo
luserat) iniciunt ipsis ex uincula sertis.
Addit se sociam timidisque superuenit Aegle.
Aegle, Naiadum pulcherrima, iamque uidenti
sanguineis frontem moris et tempora pingit.
Ille dolum ridens: "Quo uincula nectitis?" inquit.
"Soluite me, pueri; satis est potuisse uideri. [20]

Proseguid, Piérides. Los mozos Mnásilo y Cromis
en una gruta vieron a Sileno yacente en el sueño,
inflado por el Yaco de ayer, como siempre, las venas.
A un lado las guirnaldas caídas de la testa yacían,
y colgaba el grave cántaro del asa gastada.
Entrando (pues a ambos el viejo con la esperanza de un canto
burlara a menudo), échanle lazos de sus mismas guirnaldas.
Como socia se añade y se junta a los tímidos, Egle;
la más bella de las náyades, Egle, y al que ya la veía
la frente y las sienes tiñe con moras sanguíneas.
Riendo él del engaño: "¿Por qué anudáis lazos?", les dice,
"Soltadme, mozos; que parezca que habéis podido, es bastante.[21]

Otro acróstico doble se encuentra en el libro segundo de la Eneida, donde la palabra PITHI (es decir, πείθει, que en griego significa «persuadir» o «engañar») aparece primero al revés en los versos 103-107 y luego hacia adelante en los versos 142-146, al principio y al final de un discurso de Sinón en el que persuade a los troyanos para que introduzcan el caballo de madera en la ciudad.[16]:57 El descubridor de este acróstico, Neil Adkin, señala que la misma palabra πείθει aparece más o menos en los mismos números de línea en una línea repetida que describe cómo Penélope, la esposa de Odiseo, engañó a los pretendientes en la Odisea 2.106 y 24.141.[nota 2]

Recientemente se ha detectado otra palabra griega transcrita utilizada como acróstico en una profecía pseudo-sibilina en las sílabas DE CA TE (es decir, la palabra griega δεκάτη, «décima») en la Égloga cuarta, donde DEC A TE se repite de forma críptica tanto hacia delante como hacia atrás en la línea 11 en una referencia al surgimiento de una nueva edad de oro bajo el reinado de Apolo:[22]

desinet ac toto surget gens aurea mundo,
casta fave Lucina; tuus iam regnat Apollo.
Teque adeo decus hoc aevi, te consule, inibit, [23]

se irá primero, y en todo el mundo surgirá la de oro,
favorece, casta Lucina: ya reina tu Apolo.
Y siendo, así, tú; siendo tú el cónsul, esta gloria del tiempo[24]

Como señala Leah Kronenberg (2018), hay dos acrósticos ocultos en otra profecía pseudo-sibilina: el poema 5 del libro segundo de las Elegías de Tibulo.[25] Las palabras AVDI ME «¡escúchame!» aparecen en las primeras letras de versos alternos al comienzo de la profecía (2.5.16-26). Este primer acróstico comienza con la palabra abdita «ocultos hados» justo después de que se haya descrito a la Sibila como profetizadora:

Abdita quae senis fata canit pedibus.
Phoebe, sacras Messalinum sine tangere chartas
Vatis, et ipse, precor, quid canat illa doce.
Haec dedit Aeneae sortes, postquam ille parentem
Dicitur et raptos sustinuisse Lares;
Nec fore credebat Romam, cum maestus ab alto
Ilion ardentes respiceretque deos
(Romulus aeternae nondum formaverat urbis
Moenia, consorti non habitanda Remo,
Sed tune pascebant herbosa Palatia vaccae
Et stabant humiles in Iovis arce casae.[26]

que de seis en seis pies entona ocultos hados.
Febo: deja a Mesalino tocar los pliegos sagrados
de la vidente y muéstrale tú mismo qué canta ella.
Ella dio a Eneas las suertes, luego que aquél -según dicen-
cargó a su propio padre y los robados Lares;
ni creía que iba a existir Roma, cuando él contemplaba
de alta mar, triste, a Ilión y a sus dioses ardiendo.
(Rómulo aún no formaba de la eterna urbe los muros
que no habría de habitar cual compañero, Remo;
sino el Palatino herboso las vacas entonces pastaban
Y en la altura de Júpiter había humildes chozas.[27]:42

Después, la palabra AMES «¡que ames!» aparece en las primeras letras de versos alternos 2.5.116-122. El segundo acróstico (que parece ser un mensaje dirigido a la propia Némesis) comienza justo después de que Tibulo se haya referido a sí mismo como vates «vidente» en el verso 2.5.114:

Praemoneo, vati parce, puella, sacro
Ut Messalinum celebrem, cum praemia belli
Ante suos currus oppida victa feret,
Ipse gerens laurus; lauro devinctus agresti
Miles 'io' magna voce 'triumphe' canet.
Tune Messalla meus pia det spectacula turbae
Et plaudat curru praetereunte pater.
Adnue: sic tibi sint intonsi, Phoebe, capilli,
Sic tua perpetuo sit tibi casta soror.[28]

perdona a un sacro vate, muchacha: te amonesto,
para que yo a Mesalina cante, que lleva ante el carro,
cual trofeos de guerra, los dominados fuertes,
llevando él mismo laureles; con lauro agreste ceñido
cantará con voz magna el soldado: "¡ío!, ¡triunfo!"
Mi Mesala entonces dé a la turba espectáculos píos
y aplauda, él que es el padre, cuando atraviese el carro.
Asiente: ojalá conserves, Febo, cabellos intonsos,
ojalá séate casta tu hermana para siempre.[27]:45

El amigo de Virgilio, Horacio, también utilizaba ocasionalmente acrósticos, pero aparentemente mucho menos que Virgilio. Algunos ejemplos son DISCE «¡aprende!» (Odas 1.18.11-15) (formando un acróstico gamma con la palabra discernunt «disciernen» en la línea 11) y OTIA «ocio» en Sátiras 2.1.7-10, que aparece justo después de que Trebacio le aconseje a Horacio que se tome un descanso de escribir sátiras:

discernune avidi. Non ego te, candide Bassareu,[nota 3]
invicum quaeiam nec variis obsiea frondibus
sub divum rapiam. saeva tene cum Berecyntio
cornu tympana, quae subsequieur caecus amor sui
et tollens vacuum plus nimio gloria vercicem[29]

disciernen ávidos. No sin tu gana, Basáreo cándido,
yo te moveré, ni las cosas por varias frondas veladas,
bajo el dios robaré. Crueles detén, con el berecintio
cuerno
, tus címbalos, que el ciego amor de sí próximos sigue,
y alzando el vacuo vértice más que con exceso, la Gloria,[30]

optimum erat; verum nequeo dormire.' 'ter uncti
transnanto
optimum erat; verum nequeo dormire.' 'ter uncti
Tiberim, somno quibus est opus alto,
inriguumque mero sub noctem corpus habento.
aut si tantus amor scribendi te rapit, aude[31]

lo óptimo fuera; mas no puedo dormir." "Que, ungidos, tres veces
crucen a nado el Tíber, esos a quien preciso es un sueño hondo,
y regado de vino puro en la noche tengan el cuerpo.
O, si de escribir te arrebata tanto amor, osa de César[32]

El acróstico OTIA también aparece en Las metamorfosis de Ovidio, en un pasaje que describe el regreso a Roma del rey Numa Pompilio, amante de la paz:[33]

ora cruore vacent alimentaque mitia carpant!'
Talibus atque aliis instructo pectore dictis
in patriam remeasse ferunt ultroque petitum
accepisse Numam populi Latialis habenas.[34]

las bocas de sangre queden libres y alimentos tiernos cojan».
Con tales y otros discursos instruido su pecho
a su patria que regresó dicen y voluntariamente buscado,
que cogió Numa del pueblo del Lacio las riendas.[35]

La segunda oda del cuarto libro de las Odas, que comienza con la palabra Pindarum «(el poeta) Píndaro», tiene junto a esta el acróstico gamma truncado PIN:[36]

Pindarum quisquis studet aemulari,
Iulle, ceratis ope Daedalea
nititur pinnis, vitreo daturus
nomina ponto.[37]

Quienquier se afana en emular a Píndaro,
Julo, se apoya en enceradas plumas,
obra dedálica, va a dar sus nombres
al vítreo ponto.[38]

En el primer poema de los Epodos de Horacio (también conocidos como Iambi, «Yambos»), las dos primeras líneas comienzan con Ibis... amice «Irás, amigo», y se ha sugerido que estas palabras fueron elegidas deliberadamente para que sus letras iniciales IBI... AM pudieran reordenarse para leer IAMBI.[39]

Hacia finales del siglo II d. C.,[40] se añadió un resumen en verso de la trama a cada una de las obras de Plauto. Cada uno de ellos tiene un acróstico con el nombre de la obra, por ejemplo:

Conservam uxorem duo conservi expetunt.
Alium senex allēgat, alium filius.
Senem adiuvat sors: verum decipitur dolis.
Ita ei subicitur pro puella servolus
Nequam, qui dominum mulcat atque vilicum.
Adulescens ducit civem Casinam cognitam.[41]

Dos esclavos quieren casarse con una esclava de la misma casa;
uno actúa por delegación del
padre, el otro del hijo.
Se echan suertes y sale el viejo ganando, pero es luego víctima de un engaño.
En lugar de la joven se le da un bribón de esclavo,
que los deja maltrechos a los dos, al amo y al
capataz.
Cásina resulta ser ciudadana libre, y el joven se casa con ella.[42]:343

El poeta Comodiano, del siglo III d. C., escribió una serie de 80 poemas cortos sobre temas cristianos titulada Instructiones. Cada uno de ellos es totalmente acróstico (a excepción del poema 59, en el que las letras iniciales siguen el orden alfabético), y comienzan con PRAEFATIO «prefacio» e INDIGNATIO DEI «la indignación de Dios». Las iniciales del poema 80, leídas al revés, dan COMMODIANUS MENDICUS CHRISTI «Comodiano, el mendigo de Cristo».

El poeta latino del siglo IV d. C. Optaciano Porfirio escribió un panegírico a Constantino el Grande en caligramas y versos acrósticos, en el principio y en medio de ellos.[43]

Español

Acróstico de Odoario en la Catedral de Santa María de Lugo.

El primer ejemplo de este tipo de composiciones en español data del siglo XIII, en el código de las Siete Partidas. Las primeras letras reunidas de cada una de las siete partes (o "partidas") componen el nombre Alfonso, el rey que mandó escribirlas:

  1. A seruicio de Dios... (A servicio de Dios...)
  2. La ffe cathólica... (La fe católica...)
  3. Fizo Nuestro Sennor Dios... (Hizo Dios nuestro Señor...)
  4. Onras sennaladas... (Honras señaladas...)
  5. Nascen entre los ommmes... (Nacen entre los hombres...)
  6. Sesudamente dixeron... (Sesudamente dijeron...)
  7. Oluidança et atreuimiento... (Olvido y atrevimiento...)[44]

El acróstico más característico de la lengua española está constituido por los versos que conforman el Prólogo de La Celestina de Fernando de Rojas, (1499), en cuyas octavas se puede leer la siguiente frase:

El bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea y fue nacido en la Puebla de Montalbán.

Los primeros versos son los siguientes:

El silencio escuda y suele encubrir
Las faltas de ingenio en las torpes lenguas;
Blasón que es contrario publica sus menguas
Al que mucho habla sin mucho sentir.
Como la hormiga que deja de ir
Holgando por tierra con la provisión,
Iactóse con alas de su perdición:
LLeváronla en alto, no sabe dónde ir.
El aire gozando, ajeno y extraño,
Rapiña es ya hecha de aves que vuelan;

En el Cancionero general castellano se lee esta octava de arte mayor de Luis de Tovar, en el que puede leerse el acróstico Francyna. Tiene además otra particularidad y es que en el cuerpo de cada verso se incluye el nombre de otra dama: Eloysa, Ana, Guiomar, Leonor, Blanca, Isabel, Elena, Marya.

Feroz, sin consuelo y sañuda dama,
Remedia el trabajo a nadie creedero,
A quien le siguió martirio tan fiero,
No seas leon ó reina, pues t'ama.
Cien males se doblan cada hora en que pene,
Y en ti de tal guisa beldad pues se asienta,
No seas cruel en así dar afrenta
al que por te amar ya vida no tiene.[45]

Los diez libros de Fortuna de Amor que escribió el poeta sardo Antonio de Lofraso y publicó en Barcelona en 1573, concluyen con una composición titulada Testamento de Amor que consta de 168 versos en 56 tercetos cuyas iniciales dicen:

Antony de Lofraso sart de Lalquer mefecyt estant en Barselona en lany myl y sincosents setanta y dos per dar fi al present lybre de Fortuna de Amor compost per servysy de lylustre y my señor Conte de Quirra.

En el drama La Corte del Buen Retiro de Patricio de la Escosura se lee un soneto acróstico cuyas iniciales dicen Isabel de Borbón.

Ira del cielo, amor, fueron tus tiros:
Sobre el que adora un imposible objeto:
Arde y su fuego, que ocultó el respeto,
Bramando exhala en rápidos suspiros.
En vano ablandan bronces y porfiros
Lágrimas de dolor. ¡Cruel Aleto!
Dura suerte! No muda un solo afeto,
En tanto el hombre cambia en raudos giros.
Bárbaro amor, concede una esperanza,
O que á olvidar me mueva su desprecio:
Rompe, sino, los lazos de la vida:
Baste ya lo sufrido á tu venganza
Oh! no escuches, amor, ni ruego necio:
No: ingrata sea: nunca aborrecida. Es muy necesario aprender

La escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz escribió un soneto acróstico dedicado al bachiller Martín de Olivas, quien fuera su profesor de latín cuando ella tenía ocho años:[46][47]

Máquinas primas de su ingenio agudo
A Arquímedes, artífice famoso,
Raro nombre dieron de ingenioso;
¡Tanto el afán y tanto el arte pudo!
Invención rara, que en el mármol rudo
No sin arte grabó, maravilloso,
De su mano, su nombre prodigioso,
Entretejido en flores el escudo.
¡Oh! Así permita el Cielo que se entregue
Lince tal mi atención en imitarte,
I en el mar de la ciencia así se anegue
Vajel, que -al discurrir por alcanzarte-
Alcance que el que a ver la hechura llegue,
Sepa tu nombre del primor del Arte.

Inglés

En 1829, Edgar Allan Poe escribió un poema acróstico y lo tituló simplemente An Acrostic «Un acróstico», posiblemente dedicado a su prima Elizabeth Rebecca Herring. Nunca se publicó en vida de Poe. James Howard Whitty (1859-1937) descubrió el poema y lo incluyó en su antología de 1911 de las obras de Poe con el título From an Album «De un álbum». También se publicó en la obra Collected Works of Edgar Allan Poe «Obras completas de Edgar Allan Poe» de Thomas Ollive Mabbott en 1969, con el título An Acrostic:

Elizabeth it is in vain you say
"Love not" — thou sayest it in so sweet a way:
In vain those words from thee or L.E.L.
Zantippe's talents had enforced so well:
Ah! if that language from thy heart arise,
Breath it less gently forth — and veil thine eyes.
Endymion, recollect, when Luna tried
To cure his love — was cured of all beside —
His folly — pride — and passion — for he died.[48]

Elizabeth en vano es que dijera
"Love not" — lo dijo de tan dulce manera:
Inanes palabras aquellas, fueran suyas o de L.E.L.
Zantipa y sus talentos han inspirádole muy bien
¡Ah! si aquel lenguaje de su corazón naciera
Breve y suavemente exhálelo — sus ojos vela
Endimión, recuerde, cuando Luna intentó
Toda cura para su Amor — y curarlo de todo logró —
Helando su locura --arrogancia--y pasión-- él murió.[49]

El poema menciona a "Endymion", posiblemente en referencia a un poema de John Keats de 1818 con ese nombre. Las iniciales "L.E.L." de la tercera línea podrían corresponder a Letitia Elizabeth Landon, una artista inglesa conocida por firmar sus obras con esas iniciales. "Zantippe", en la cuarta línea, es en realidad Jantipa, la esposa de Sócrates. La ortografía del nombre se modificó para adaptarse al acróstico.

Otro acróstico de Poe es An Enigma «Un enigma», una adivinanza en forma de soneto modificado la cual se publicó en marzo de 1848 en la revista Union Magazine of Literature and Art con su título original Sonnet «Soneto». El nuevo título fue añadido por Rufus Wilmot Griswold. Sus versos ocultan un anagrama con el nombre de la poeta y dramaturga estadounidense Sarah Anna Lewis (1824-1880) también conocida con el nombre de pluma «Stella». Se trata de un acróstico cruzado, donde la primera letra de la primera línea, la segunda letra de la segunda línea y así sucesivamente forman la palabra escondida:

"Seldom we find," says Solomon Don Dunce[nota 4],
Half an idea in the profoundest sonnet.
Through all the flimsy things we see at once
As easily as through a Naples bonnet—
Trash of all trash!—how can a lady don it?
Yet heavier far than your Petrarchan stuff—
Owl-downy nonsense that the faintest puff
Twirls into trunk-paper the while you con it."
And, veritably, Sol is right enough.
The general tuckermanities[nota 5] are arrant
Bubbles—ephemeral and so transparent—
But this is, now,—you may depend upon it—
Stable, opaque, immortal—all by dint
Of the dear names that lie concealed within 't.[50]

"Raras veces encontramos —dice Solomon Don Dunce—,
ni la mitad de una idea en el soneto más profundo.
A través de las cosas endebles vemos de inmediato
tan fácil como a través de un sombrero de Nápoles,
—¡basura de basuras! ¿cómo puede ponérselo una dama?—,
aunque mucho más pesadas que tus cosas petrarquianas,
necedades de pedantería lechucesca que el más ligero soplo
convierte en confetti mientras las lees."
Y, verdaderamente, Solomon tiene bastante razón.
Las fatigosidades generales son puras burbujas,
efímeras y por tanto transparentes,
pero esto es, ahora, —podéis contar con ello—
estable, opaco, inmortal, todo por fuerza
de los queridos nombres ocultos en su interior.[51]

Lewis era una poeta aficionada que conoció a Poe poco después de la muerte de su esposa Virginia, mientras él vivía en Fordham, un barrio ubicado al oeste del Bronx. El esposo de Lewis le pagó a Poe 100 dólares por escribir una reseña de la obra de Sarah. Esa reseña apareció en el número de septiembre de 1848 de la revista Southern Literary Messenger. Marie Louise Shew (una especie de enfermera voluntaria que tuvo Virginia alguna vez) dijo más tarde que Poe calificó a Lewis de "mujer gorda y vestida de forma llamativa". El biógrafo de Poe, Arthur Hobson Quinn, calificó An Enigma como "uno de los poemas más débiles de Poe".[52]

Neerlandés

Hay un acróstico oculto en el himno nacional holandés Wilhelmus «El Guillermo»: las primeras letras de sus quince estrofas forman WILLEM VAN NASSOV (el nombre que entonces tenía Nassau). Este era uno de los títulos hereditarios de Guillermo el Taciturno, quien se presenta en el poema al pueblo neerlandés. Este título también reapareció en el discurso del trono (neerlandés: Troonrede) de 2010, durante la apertura del Parlamento neerlandés, cuyas primeras quince líneas también formaban WILLEM VAN NASSOV.[53]

Referencias

Notas

Enlaces externos

Bibliografía

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