Yosida Vanegas
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Giowanna Vanegas Monasterio
| Yosida Vanegas | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre completo | Yosida María Vanegas de Monasterios | |
| Nacimiento | 1956 | |
| Nacionalidad | Venezolana | |
| Familia | ||
| Hijos |
Juan Carlos Monasterio Giowanna Vanegas Monasterio | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Profesora | |
| Empleador | Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) | |
| Información criminal | ||
| Situación penal | Recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) | |
Yosida María Vanegas de Monasterios (n. 1956)[1][2] es una profesora venezolana, actualmente jubilada. Después de que detuvieran a su hijo y acusado de estar involucrado en el atentado de drones de Caracas, Vanegas fue detenida en 2023 y sujeta a una desaparición forzada. Ha sido clasificada como una presa política. El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, al igual que organizaciones y activistas de derechos humanos, han denunciado su detención y exigido su liberación.
Yosida Vanegas es profesora de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, en Caracas, actualmente jubilada. En 2018 su hijo fue detenido y acusado de estar involucrado en el atentado de drones de Caracas. Funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) allanaron sus casas sin órdenes judiciales, les decomisaron la casa y sus vehículos, y ella fue citada para tomar sus declaraciones. Se concluyó que no tenía ninguna relación con el caso y no se tomó ninguna decisión contra ella. Sin embargo, en 2019 emigró de Venezuela a Perú con la ayuda de su hija debido al hostigamiento de las autoridades.[2][3]
El 15 de agosto de 2023 fue detenida por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en un punto de control fronterizo entre Colombia y Venezuela en La Pedrera, estado Táchira, cuando entró a Venezuela para visitar a su hijo por primera vez en cuatro años (recientemente operado de emergencia por complicaciones médicas), en Maracay (estado Aragua), y la Guardia Nacional Bolivariana retuvo el vehículo en el que se trasladaba. Yosida fue sujeta a una desaparición forzada, periodo en el que su hija no tuvo información oficial sobre su paradero.[3][4][5][6][7]
Vanegas primero estuvo recluida en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en San Cristóbal, donde fue agredida verbalmente y se le formaron moretones en los brazos. Fue presentada en el Tribunal Segundo de Control de Táchira cinco días después de su detención, acusada de los cargos de "financiamiento al terrorismo" y "asociación para delinquir" y vinculada con el caso de los drones. Posteriormente fue trasladada a la sede de la DGCIM en Boleíta, en Caracas, donde la mantuvieron en un sótano oscuro.[1][3][8] Yosida permaneció bajo desaparición forzada nuevamente por 33 días hasta que se informó sobre su traslado al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en Los Teques. Martha Tineo, abogada y cofundadora de la ONG Justicia, Encuentro y Perdón, rechazó las acusaciones en su contra, las calificó como absurdas debido a los escasos recursos económicos de Yosida al ser pensionada y declaró que «pareciera que el delito por el cuál ella está siendo apresada es ser madre de un preso político».[2][9]
El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, al igual que organizaciones y activistas de derechos humanos, han denunciado su detención y exigido su liberación.[3][10][11][12]
Para febrero de 2024, a Yosida se le habían diferido siete audiencias preliminares porque las otras causas relacionadas con su caso no llegan completas o porque no hay el día en el que es trasladada a tribunales.[1][13] Para mayo, esta cifra había ascendido a once y no se le había permitido el traslado a un centro de salud. Para ese mes, la ONG Foro Penal registraba a 22 presas políticas, incluyendo a Vanegas.[14]
Para diciembre de 2024, se encontraba recluida en el INOF, se le había negado el acceso al expediente a su familia y todavía se mantenía a la espera de su juicio. Ese año, sus abogados sólo pudieron verla dos veces. Debido a su longevidad y condición de salud, ha recibido apoyo de otras reclusas, particularmente para evitar cargar peso. [2][3] Para 2025, era una de al menos 20 presos políticos de tercera edad en Venezuela.[15]
En enero de 2026 miembros de la diáspora venezolana en México organizaron una manifestación frente a la Torre del Reloj del Parque Lincoln de Ciudad de México para pedir la liberación de todos los presos políticos en el país. Entre los nombres incluidos y por los que se reclamó estuvo el de Yosida Vanegas.[16]
Vida personal
Tiene dos hijos: Juan Carlos Monasterio, sargento retirado de la Guardia Nacional Bolivariana y preso político desde 2018 y sentenciado a 30 años de cárcel, y Giowanna Vanegas Monasterio, una TSU en informática, quien emigró en 2017 debido a la crisis económica en Venezuela. Ha padecido de depresión clínica después del fallecimiento de su esposo en noviembre de 2018, al igual que de hipertensión, pólipos intestinales, artrosis degenerativa. En febrero de 2024, durante su detención, se le partió un diente. Sus abogados y su hija han expresado preocupación por su estado de salud y han pedido medidas humanitarias.[2][14][4]