Batalla de Croix-des-Bouquets
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Batalla de Croix-des-Bouquets | ||||
|---|---|---|---|---|
| Parte de la revolución haitiana | ||||
| Fecha | 31 de marzo de 1792[1] | |||
| Lugar | La Croix-des-Bouquets, Saint Domingue (actual Haití) | |||
| Coordenadas | 18°35′00″N 72°14′00″O / 18.583333333333, -72.233333333333 | |||
| Resultado | Victoria de los rebeldes | |||
| Beligerantes | ||||
|
| ||||
| Comandantes | ||||
| ||||
| Fuerzas en combate | ||||
| ||||
| Bajas | ||||
| ||||
La batalla de Croix-des-Bouquets fue un enfrentamiento militar que tuvo lugar durante la revolución haitiana, el 31 de marzo de 1792, entre tropas de colonos blancos y un ejército de mulatos, gente libre de color y esclavos rebeldes, finalizando con la victoria de estos últimos.
A inicios de 1791, cerca de Puerto Príncipe[10] André Rigaud, Louis-Jacques Beauvais, Pierre Pinchinat y Jean-Pierre Lambert[11] organizan una pequeña guerrilla de mulatos.[10] Después de la rebelión en Bois Caimán, el 30 de agosto la partida guerrillera se une a la revuelta.[12] El 2 de septiembre, estallan combates en los montes Charbonnière y vencen en Croix-des-Bouquets a una columna de unos pocos milicianos apoyados por algunos cañones. El 7 de septiembre, el jefe realista Hamus de Jumécourt[nota 1] ofreció una alianza a los mulatos contra los representantes revolucionarios en Puerto Príncipe, pero estos últimos hacen una contraoferta que es aceptada.[11] El 22 de octubre, 1500 mulatos al mando de Beauvais y Pichinat entran en la ciudad para unirse a la guarnición.[14]
El 21 de noviembre,[11] las tropas blancas atacan a los mulatos y libres de color en Puerto Príncipe, expulsándolos a los alrededores donde forman guerrillas.[15] Los realistas en la ciudad empiezan a huir de los revolucionarios y amotinados.[16]
El 3 de marzo de 1792, los esclavos rebeldes atacan Puerto Príncipe. Son rechazados, muriendo 2000 atacantes y 100 defensores, pero la ciudad queda bajo asedio.[17] El 4 de marzo, la Asamblea Nacional ordenó reconocer la igualdad política a los libertos,[3] pero en el comandante de las tropas francesas, el rico marqués Jean-Baptiste de Caradeux de la Caye, apodado le Cruel, «el Cruel», condicionó esta igualdad a que los mulatos debían apoyar en la guerra.[18] El marqués se ganó el apodo porque muchas veces mató a negros lanzándolos a hornos o en calderas hirvientes o enterrándolos vivos hasta la cabeza, y no era el único hacendado que hacia eso.[19][20] Había sido nombrado comandante en jefe de los guardias nacionales en el oeste, mientras que un aventurero maltés de apellido Praloto se autodesignó inspector de fortificaciones y comandante de artillería.[21][22]
Expulsado de Puerto Príncipe, el ejército de mulatos y gente de color libre comandada por Beauvais y Rigaud se reunió en Croix-des-Bouquets.[23] Los hacendados de la capital colonial intentaron sorprenderlos, pero avisados a tiempo, los mulatos se retiraron a las montañas de Grand-Bois y Pensez-y-Bien, donde dejaron su actitud moderada y empezaron a animar a los negros locales a rebelarse.[24] Su llegada finalmente provocó un levantamiento de esclavos de la llanura del Cul-de-Sac[25] que se tradujo en muestras de hostilidad a los blancos en las plantaciones desde el 28 de marzo.[4] Estaban armados con palos, machetes,[2] cuchillos, azadones, garrotes con puntas de hierro y hondas; menos de 60 teníasn rifles.[4] Sus jefes eran un houngan (sacerdote vudú) llamado Yacinth o Hyacinthe Ducoudray, «Jacinto», que solo tenía 21 años[7] y el título de capitán general, y Garion Santo, con rango de mayor general. Hyacinthe prohibió los saqueos y masacres de civiles y forzó al sacerdote Thomas, párroco de Croix-des-Bouquets, a bendecir a su ejército.[4]
Combate
El 10 de marzo,[6] los colonos blancos decidieron atacar esta concentración con los infantes y dragones de los destacamentos de los regimientos de Artois y de Normandía,[4] rebautizados como 4.° y 9.° regimientos de la Guardia Nacional de Francia y bajo las órdenes de Caradeux. La artillería la mandaba Praloto y la compañía africana la dirigía Bretón de la Villadry (o Vilandrie) y un negro llamado Philibert; está última era una unidad compuesta de cientos de esclavos reclutados por Praloto y Caradeux y marchaba en vanguardia.[6] Antoine-Henri Jomini estimaba que sumaban 2000 hombres precedidos por la artillería de Praloto,[5] en cambio, Thomas Madiou calculaba que eran 3000.[6]
El historiador francés Jacques de Cauna estimó «Croix-des-Bouquets se vio sitiada por más de diez mil negros y varios mulatos».[26] En cambio, Madiou los eleva a 15 000[4] y menciona que las tropas de colores y libres de color casi se disolvieron al saber de la venida de los blancos.[6] Beauvais y Pichinat evacuaron Croix-des-Bouquets y se refugiaron con su artillería en Mirebalais, el realista Jumécourt, alcalde de Croix-des-Bouquets, huyó a Grand-Bois y Praloto entró en la localidad, encontrándola abandonada.[27] En la noche del 30 a 31 de marzo, los esclavos marcharon en formación a Croix-des-Bouquets. A las 03:00 horas asaltaron ferozmente el campamento enemigo con a la creencia de que si morían en batalla rencarnarían en África.[4] Los negros atacaron los cañones, bien posicionados, y fueron destrozados por el fuego de metralla.[4] Por un momento titubearon, pero Hyacinthe agitó una cola de toro y gritó: «¡Adelante!¡Adelante!¡Las balas de cañón son polvo!».[28] El escritor francés Victor Schœlcher del siglo XIX, en su libro sobre la vida de Toussaint Louverture describe lo siguiente de la batalla: «A otros se les vio meter los brazos en las bocas de los fusiles para arrancarles las balas de cañón y llamar a sus compañeros, gritando: ¡Venid, venid; los sostenemos!».[29] De esa forma, muchos perdieron los brazos y otros más murieron abrazando las piezas de artillería.[8]
Entre tanto, Hyacinthe vagaba entre las filas asegurando que tenía el poder de desviar las balas. Gracias a esta determinación, los esclavos hicieron retroceder a los inexpertos guardias nacionales, formados por jóvenes colonos blancos de Puerto Príncipe, hasta que Philibert y la compañía africana intervinieron para reforzarlos. Los antiguos regimientos de Artois y de Normandía usaron su rápido fuego de pelotón para acabar con filas enteras de negros que cargaron en desorden contra sus bayonetas. La caballería de dragones blancos realizó varias cargas con sus sables, pero fue rechazada repetidamente y forzada a retirarse a la ciudad.[4] Superados en número, los blancos tuvieron que replegarse en desorden hacia la capital, según Victor Schoelcher que se basa en los escritos de Thomas Madiou y François Joseph Pamphile de Lacroix, los blancos perdieron más de 100 soldados y los insurgentes tenían 1200.[30] La batalla había durado seis horas y los blancos se retiraron después de incendiar el polvorín y el almacén de víveres que tenían en Croix-des-Bouquets. Hyancinthe no permitió a sus hombres saquear el pueblo.[8]
Consecuencias
Esta derrota desencadeno nuevas revueltas en Mirebalais, Arcahaye, Petite Rivière, Verettes y Saint Marc[7] y en abril Puerto Príncipe volvió a quedar bajo asedio.[24] Usando la fuerza como medio de coerción, Hyacinthe logró que restableciera parcialmente la producción de azúcar y salvo que en la provincia occidental ocurriera el mismo nivel de destrucción que en el norte. También permitió el retorno de Jumécourt a la capital colonial como señal de reconciliación.[31] Los blancos más comprometidos en la persecución de los libertos fueron arrestados y Praloto fue asesinado en Saint-Marc.[32][33] Por su parte, Caradeux se exilió en Carolina del Sur, donde murió en 1810.[nota 2]
El 4 de abril, la Asamblea Nacional volvió volvió a garantizar la igualdad de derechos a mulatos y libertos para intentar recuperar el control de la colonia y decidió enviar a tres comisionados civiles (Léger-Félicité Sonthonax, Étienne Polverel y Jean Antoine Ailhaud) y 6000 soldados a las órdenes del entonces teniente coronel Étienne Maynaud Bizefranc de Lavaux.[34]
A inicios de 1793, Hyacinthe mantuvo correspondencia con Jean Pineau, jefe de los insurgentes negros del monte Crochus, situado entre Mirebalais y Puerto Príncipe,[35] y animó a los cimarrones de Bahoruco a sumarse a la revuelta y atacar Fond Parisien.[7] A principios del año siguiente, Hyacinthe fue asesinado por mulatos.[36][37]