Benjamín de Arriba y Castro
Cardenal español
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Benjamín de Arriba y Castro (La Ferrería, Santa María de Penamayor, Becerreá, Lugo, 8 de abril de 1886 - Barcelona, 8 de marzo de 1973) fue un arzobispo y cardenal católico español. Ocupó los cargos de obispo de Mondoñedo (1935-1944), obispo de Oviedo (1944-1949) y arzobispo de Tarragona (1949-1970).
| Benjamín de Arriba y Castro | ||
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Cardenal presbítero de Santos Vital, Valeria, Gervasio y Protasio | ||
| 12 de enero de 1953-8 de marzo de 1973 | ||
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Arzobispo de Tarragona | ||
| 22 de enero de 1949-19 de noviembre de 1970 | ||
| Predecesor | Manuel Arce y Ochotorena | |
| Sucesor | Josep Pont i Gol | |
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Obispo de Oviedo | ||
| 8 de agosto de 1944-22 de enero de 1949 | ||
| Predecesor | Manuel Arce y Ochotorena | |
| Sucesor | Francisco Javier Lauzurica y Torralba | |
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Obispo de Mondoñedo | ||
| 1 de mayo de 1935-8 de agosto de 1944 | ||
| Predecesor |
Juan José Solís y Fernández Sede vacante (1931-1935) | |
| Sucesor | Fernando Quiroga Palacios | |
| Información religiosa | ||
| Ordenación sacerdotal |
14 de julio de 1912 por Rafael Merry del Val | |
| Ordenación episcopal |
1 de mayo de 1935 por Leopoldo Eijo y Garay | |
| Proclamación cardenalicia | 12 de junio de 1953 por Pío XII | |
| Información personal | ||
| Nombre | Benjamín de Arriba y Castro | |
| Nacimiento | A Ferrería, Santa María de Peñamayor, Lugo, 8 de abril de 1886 | |
| Fallecimiento | Barcelona, 8 de marzo de 1973 | |
| Estudios |
Doctor en Filosofía Doctor en Sagrada Teología Licenciado en Derecho canónico | |
| Alma mater |
Universidad Pontificia de Toledo Pontificia Universidad Gregoriana Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino Pontificio Instituto Bíblico Seminario Conciliar de Madrid | |
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traian os in vinculas caritativas
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Biografía
Familia y primeros años
Nació en A Ferrería, en la feligresía de Santa María de Peñamaior, municipio de Becerreá (Lugo), hijo de Antonio de Arriba y Pilar de Castro. Con nueve años se traslada a vivir junto con su familia a Madrid.
Estudios y formación
Cursó estudios en el colegio de los escolapios de San Antonio Abad. Sus profesores le referían a su madre que "tenían que quitarle los libritos en el recreo, porque era muy estudioso".[1] Siempre llegaba a su casa con muy buenas calificaciones. Terminado el primer curso de bachillerato ingresó en el Seminario Conciliar de Madrid para cursar sus estudios eclesiásticos.[2]
Cursó sus estudios eclesiásticos de latín, humanidades y filosofía en el Seminario Conciliar de Madrid. En 1908 fue enviado a Roma para continuar allí, como colegial del Pontificio Colegio Español, sus estudios de filosofía, y para cursar los de teología y los derecho canónico. Permaneció en Roma cinco años (1908-1913), obteniendo la licenciatura y el doctorado en Filosofía en la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino, y la licenciatura y el doctorado en Sagrada Teología en la Pontifica Universidad Gregoriana.[3] Además, simultáneamente estudió un año de Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico.[4] El 14 de julio de 1912 fue ordenado sacerdote en Roma por el cardenal Rafael Merry del Val, secretario de Estado de la Santa Sede.
En 1913 abandonó Roma y, ya de regreso en España, prosiguió sus estudios de derecho canónico —compatibilizándolos con sus tareas docentes en el seminario madrileño— en la Universidad Pontificia de Toledo, donde obtuvo la licenciatura en Derecho canónico.[5]
Sacerdocio y docencia
En 1913 regresó a Madrid. Ese mismo año fue nombrado profesor en el Seminario Conciliar de Madrid, cargo que ejercerá hasta 1931. Impartió sucesivamente las asignaturas de Metodología y crítica histórica, Griego antiguo, Lengua hebrea y Teología fundamental. En esos años, además de desarrollar su actividad docente, aprovechó para ampliar estudios en la Universidad Pontificia de Toledo, donde obtuvo la licenciatura en Derecho canónico.[4]
En 1920 obtuvo, por oposición, el cargo de canónigo de la Catedral de Madrid. Un año después (1921) fue nombrado secretario de cámara y gobierno del obispado madrileño, oficio que desempeñará hasta 1931, cuando es nombrado provisor y teniente-vicario general de la diócesis de Madrid-Alcalá.[6]
Episcopado
Obispo de Mondoñedo
El 1 de mayo de 1935 el papa Pío XI le preconizó obispo de Mondoñedo, sede que estaba vacante desde hacía cuatro años, casi un lustro, en el que ejerció como administrador apostólico el entonces obispo de Lugo, Rafael Balanzá y Navarro. Benjamín de Arriba y Castro recibió la consagración episcopal el 16 de junio de 1935 en la Catedral de Madrid de manos del obispo Leopoldo Eijo y Garay. Tomó posesión de la diócesis de Mondoñedo por poder el día 20 del mismo mes, haciendo su solemne entrada en la diócesis gallega tres días más tarde.
Con el inicio de la Guerra civil española se adhirió inmediatamente al bando sublevado, firmando la Carta colectiva de los obispos españoles con motivo de la guerra en España, que había sido redactada por Isidro Gomá, arzobispo de Toledo, con la colaboración de Leopoldo Eijo y Garay, obispo de Madrid-Alcalá, y de Enrique Pla y Deniel, entonces obispo de Salamanca.
Realizó una visita pastoral completa a todas las parroquias de su diócesis, unas 400. En 1940 organizó un Congreso Eucarístico Diocesano en Ferrol y siempre tuvo un especial interés por el apostolado de los obreros de la factoría naval de Ferrol.[7] Además, dio un gran impulso a la Acción Católica.[8]
Obispo de Oviedo
El 8 de agosto de 1944 fue nombrado obispo de Oviedo por el papa Pío XII, haciendo su entrada solemne en la diócesis el 18 de noviembre de ese año.
Dedicó mucha atención al Seminario Diocesano de Oviedo, construyendo la mayor parte del edificio y preocupándose especialmente por la adecuada formación de sus seminaristas. Al igual que hizo en la diócesis de Mondoñedo, dio un gran impulso a la Acción Católica en la diócesis de Oviedo. Fue en esta época cuando publicó la primera edición separada de su Catecismo de Acción Católica.
Durante su pontificado ovetense, de poco más de cuatro años, hizo la visita pastoral a casi todas las parroquias de su diócesis, bendijo numerosas iglesias nuevas o restauradas y visitó repetidas veces a los obreros de la Cuenca Minera, incluso las minas, siendo siempre recibido y escuchado con atención y respeto.[9]
Arzobispo de Tarragona
El 22 de enero de 1949 fue nombrado arzobispo de Tarragona por el papa Pío XII, tomando posesión de la sede el 1 de julio de ese año. Hizo su entrada solemne dos días después. Durante su largo pontificado, de 21 años de duración, realizó cuatro visitas pastorales completas a todas las parroquias de su archidiócesis.
En 1950 publicó su conocida carta pastoral El deber de los católicos en la hora presente y organizó un Congreso Catequístico Diocesano. En 1951 echó a andar su gran proyecto como arzobispo de Tarragona: la Academia-Colegio de San Pablo, que inició sus actividades con clases nocturnas para los niños y jóvenes más pobres y humildes de la parte alta y de la periferia de Tarragona. Tres años después, en 1954, bendijo e inauguró la ampliación de nuevos locales, que dieron cabida a una guardería infantil, a escuelas maternales, de párvulos, de primera enseñanza, de iniciación profesional, para analfabetos adultos, de comercio, para obreras, etc. Arriba y Castro quiso que esta institución tuviese por lema: "Por la educación hacia Cristo".[10]
Cardenalato
Fue creado cardenal por el papa Pío XII en el consistorio secreto del 12 de enero de 1953, en el que también fueron creados cardenales Angelo Roncalli (futuro papa Juan XXIII), Fernando Quiroga Palacios, Gaetano Cicognani, Aloysius Stepinac, Stefan Wyszynski y otros 18 prelados. El día 19 de ese mes, conforme a una antigua tradición, Francisco Franco, en el ejercicio de su cargo de Jefe del Estado, impuso las birretas cardenalicias en el Palacio de Oriente de Madrid a los cardenales Arriba y Castro, Quiroga Palacios y Cicognani. El 29 de octubre de ese año le fue impuesto el capelo cardenalicio por Pío XII en el palacio de Castelgandolfo.
El 27 de febrero de 1954 la Santa Sede nombró obispo auxiliar de Tarragona a Laureano Castán Lacoma, que fue consagrado el 13 de junio de ese año por su arzobispo Benjamín Arriba y Castro. Castán Lacoma permaneció como obispo auxiliar hasta 1964, año en el que fue nombrado obispo de Sigüenza-Guadalajara.
Benjamín de Arriba y Castro participó en el cónclave de 1958, en el que fue elegido Juan XXIII, y en el cónclave de 1963 en el que fue elegido Pablo VI. También tomó parte, como padre conciliar, en el Concilio Vaticano II, en cuya segunda sesión se opuso con firmeza a la posibilidad de impulsar el diálogo con otras denominaciones cristianas.[11] Fue miembro de tres congregaciones de la Curia romana: la Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, la Sagrada Congregación de Ritos y la Congregación para las Causas de los Santos.
Retiro y muerte
El 19 de noviembre de 1970 el papa Pablo VI aceptó su renuncia al arzobispado de Tarragona. En 1971 se retiró a Cardedeu.
Murió en Barcelona el 8 de marzo de 1973.[12] Está enterrado en la iglesia parroquial de San Pablo, que él había mandado construir en Tarragona.
Distinciones
A lo largo de su vida le fueron concedidas las siguientes condecoraciones:
- Cruz de Mérito Naval, con distintivo blanco.
- Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica.
- Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio.
- Gran Cruz de la Orden Civil de San Raimundo de Peñafort.
- Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III.
- Gran Cruz del Mérito Militar, con distintivo blanco.
Reconocimientos
A lo largo de su vida le fueron concedidas los siguientes reconocimientos:
- Medalla de Oro de la Juventud.
- Medalla de Oro de la provincia de Tarragona.
- Medalla de Oro de la ciudad de Tarragona.
- Medalla de Duarte de la República Dominicana.
Fue nombrado Hijo predilecto de la provincia de Lugo e Hijo adoptivo de Tarragona, Alforja, Montblanch, Riudoms, Ferrol y Cardedeu.
Obras
Libros
- Catecismo de Acción Católica (Gijón, 1946).
Discursos y conferencias editados en forma de libro
- Jesucristo, supremo educador. Crítica de algunos principios y procedimientos de la educación contemporánea (Madrid, 1918).
Cartas pastorales
- El deber de los católicos en la hora presente (Tarragona, 1950).

