Laureano Castán Lacoma
From Wikipedia, the free encyclopedia
por Benjamín de Arriba y Castro
| Laureano Castán Lacoma | ||
|---|---|---|
|
| ||
|
| ||
|
Obispo de Sigüenza-Guadalajara | ||
| 7 de febrero de 1964-25 de julio de 1980 | ||
| Predecesor | Lorenzo Bereciartúa y Balerdi | |
| Sucesor | Jesús Pla Gandía | |
|
| ||
|
Obispo auxiliar de Tarragona Obispo titular de Dalisando e Isáuria | ||
| 24 de febrero de 1954-7 de febrero de 1964 | ||
| Información religiosa | ||
| Ordenación sacerdotal | 11 de abril de 1936 | |
| Ordenación episcopal |
13 de junio de 1954 por Benjamín de Arriba y Castro | |
| Información personal | ||
| Nacimiento |
8 de noviembre de 1912 Fonz, Huesca | |
| Fallecimiento |
28 de septiembre de 2000 Albano Laziale (Italia) | |
| Estudios | Doctor en Derecho canónico | |
| Alma mater |
Universidad Pontificia de Comillas Pontificia Universidad Gregoriana Seminario Conciliar de Lérida | |
Laureano Castán Lacoma (Fonz, Huesca, 8 de noviembre de 1912 - Albano Laziale, 28 de septiembre de 2000)[1] fue un canonista y obispo católico español. Ocupó los cargos de obispo auxiliar de Tarragona (1954-1964) y obispo de Sigüenza-Guadalajara (1964-1980).
Estudios y formación
Nació en la localidad oscense de Fonz en 1912. Cursó sus estudios eclesiásticos de latín, humanidades, filosofía, teología y derecho canónico en el Seminario Conciliar de Lérida y en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo la licenciatura en Derecho canónico con premio extraordinario de licenciatura —por su excelente expediente académico—[2] y la medalla de oro de la universidad gregoriana por su tesina La guerra y la paz en Molina. Durante su estancia en Roma fue colegial del Pontificio Colegio Español.
El 11 de abril de 1936 recibió la ordenación sacerdotal en la basílica de San Juan de Letrán (Roma), y celebró su primera misa en las Catacumbas de San Calixto.
Tuvo que interrumpir sus estudios por el estallido de la Guerra civil española, continuándolos posteriormente en la Universidad Pontificia de Comillas, donde obtuvo el doctorado en Derecho canónico (1953), con la máxima calificación, con una tesis titulada Un proyecto español de Tribunal Internacional de Arbitraje Obligatorio en el siglo XVI.[3]
Sacerdocio y docencia
Tras su ordenación, comenzó su labor pastoral en la diócesis de Málaga, donde fue: coadjutor, profesor del seminario, y capellán de diversos Batallones del Regimiento Oviedo número 8, que cubría diversos sectores del frente desde el Pico Veleta al Puerto de Motril-Granada.[2]
En 1938 fue nombrado ecónomo en Estadilla (Huesca). Posteriormente, se trasladó a la diócesis de Lérida, donde fue profesor de Teología fundamental en el seminario conciliar y vicerrector del mismo seminario (1941).
En la primavera de 1941 se reunió con Angel Morta Figuls, director espiritual del seminario de Lérida, y con San Josemaría Escrivá, a quien había conocido en los años veinte en Fonz, cuando Escrivá veraneaba en casa de su tío Teodoro (1925-1927). En otro encuentro, en 1933, Escrivá le habló del Opus Dei.[4]
En 1948 obtuvo, por oposición, el cargo de canónigo de la Catedral de Lérida. En 1953 fue nombrado rector del Seminario Conciliar de Lérida. En esos años predicó numerosos ejercicios espirituales a eclesiásticos y seminaristas en diversas diócesis —Lérida, Málaga, Valencia, Orense, Murcia, Oviedo, Seo de Urgel, Tarragona y Palma de Mallorca—.[2]
Episcopado
Obispo auxiliar de Tarragona
Fue preconizado obispo titular de Dalisando e Isáuria y obispo auxiliar de Tarragona por el papa Pío XII el 24 de febrero de 1954. Recibió la consagración episcopal en el Monasterio de Poblet el 13 de junio de ese año,[5] de manos del cardenal Benjamín de Arriba y Castro, arzobispo de Tarragona, que fue asistido por Aurelio del Pino Gómez, obispo de Lérida, y por Manuel Moll Salord, obispo de Tortosa. Como obispo auxiliar de Tarragona (1954-1964), Castán fue la mano derecha del cardenal De Arriba y Castro para promover un instituto secular para sacerdotes.[6]
Obispo de Sigüenza-Guadalajara
El 7 de febrero de 1964 fue nombrado obispo de Sigüenza-Guadalajara por el papa Pablo VI. Tomó posesión de la sede por poder el 15 de marzo siguiente e hizo su entrada solemne en la diócesis cuatro días después, el 19 de marzo.
Participó en las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), en las dos primeras como obispo auxiliar de Tarragona.[7] Intervino en el sostenimiento y fortalecimiento del Seminario diocesano, y en la creación del Museo diocesano de Arte Antiguo de Sigüenza y de la Escuela Universitaria de Magisterio.[8] Intervino en la causa de canonización de San Juan de Ávila, estableció su fiesta como jubileo sacerdotal todos los 10 de mayo. En 1969 erigió en Guadalajara una parroquia en su nombre, y también le puso su nombre a la casa sacerdotal (1971). Fue promotor de las Marchas Diocesanas a Barbatona.
En marzo de 1972 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en sustitución del arzobispo Casimiro Morcillo, recientemente fallecido. El cardenal Bueno Monreal fue elegido vicepresidente en sustitución del mismo Tarancón, y el obispo Yanes fue elegido secretario general en sustitución de José Guerra Campos, entonces obispo auxiliar de Madrid-Alcalá. En este contexto se produjo un cambio de rumbo en la dirección de la conferencia hacia posiciones más abiertas y contrarias a la política del gobierno del general Franco. En esa época el Ministerio de Información y Turismo franquista elaboró un documento que calificaba a los miembros de la comisión permanente de la conferencia por su grado de adhesión al régimen. Consideraba afectos sin reserva al propio Laureano Castán Lacoma, obispo de Sigüenza-Guadalajara; a Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo; y a Pedro Cantero Cuadrado, arzobispo de Zaragoza. Consideraba afectos con reserva a José López Ortiz, arzobispo-vicario general castrense; al cardenal José María Bueno Monreal, arzobispo de Sevilla; a Maximino Romero de Lema, entonces obispo de Ávila; y a José María García Lahiguera, arzobispo de Valencia. Consideraba indiferentes a Jacinto Argaya Goicoechea, obispo de San Sebastián, y a José Cerviño Cerviño, entonces obispo auxiliar de Santiago de Compostela. Consideraba miembros de la oposición moderada al cardenal Tarancón, arzobispo de Madrid-Alcalá; a Antonio Dorado, entonces obispo de Guadix; a Gabino Díaz Merchán, arzobispo de Oviedo; y a Josep Pont i Gol, arzobispo de Tarragona. Consideraba oposición fuerte a Elías Yanes, entonces obispo auxiliar de Oviedo; a Narciso Jubany, arzobispo de Barcelona; a José María Cirarda, entonces obispo de Córdoba; a Emilio Benavent Escuín, arzobispo coadjutor de Granada; a Antonio Añoveros Ataún, obispo de Bilbao; y a Rafael González Moralejo, obispo de Huelva.[9]
En 1978 apoyó y suscribió la pastoral del cardenal Marcelo González, arzobispo de Toledo y primado de España, denunciando los errores de la Constitución de 1978 días ante su referéndum de ratificación.[10] Los principales errores señalados son:
- La exclusión del nombre de Dios en una nación de bautizados.
- Falta de referencia a la ley natural, con lo que las leyes quedan a merced de los poderes públicos.
- Falta de garantías para la libertad de enseñanza y de seguridad a los padres para la formación religiosa de sus hijos.
- Falta de tutela para los valores de la familia y del matrimonio, abriendo las puertas del divorcio.
- Y la omisión del veto explícito al aborto.
Además de Castán Lacoma también la apoyaron y suscribieron otros siete obispos —la "gloriosa minoría"—: Segundo García de Sierra y Méndez, arzobispo de Burgos; Pablo Barrachina obispo de Orihuela-Alicante; Demetrio Mansilla, obispo de Ciudad Rodrigo; José Guerra Campos, obispo de Cuenca; Ángel Temiño, obispo de Orense; Luis Franco, obispo de Tenerife; y Francisco Peralta, administrador apostólico de Vitoria.[11]
Renuncia a su sede
El 20 de junio de 1979 presentó al papa Juan Pablo II su renuncia al gobierno de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara para dedicarse a la Obra de la Iglesia. La renuncia le fue aceptada al año siguiente (25 de julio de 1980).[2]
Muerte
Falleció el 28 de septiembre de 2000 en la Clínica Regina Apostolorum de Albano Laziale. Su entierro tuvo lugar el día 30 del mismo mes en la iglesia parroquial de San Ginés de Guadalajara.[3]