Capilla del Rosario (Padriñán)

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Autor anónimo
Creación siglos xv-xvi
Capilla del Rosario
Autor anónimo
Creación siglos xv-xvi
Ubicación Iglesia de San Ginés de Padriñán, Sangenjo, Pontevedra (Galicia, España)
Estilo renacentista
Material granito

La Capilla del Rosario es una obra anónima realizada entre los siglos xv y xvi. Está ubicada en la Iglesia de San Ginés de Padriñán, en Sangenjo, Pontevedra (Galicia, España).

De la feligresía de San Ginés de Padriñán existen datos desde al menos el siglo x,[1] si bien el templo actual se corresponde con una reconstrucción acometida a principios del siglo xvi; de acuerdo con la información aportada por Francisco Varela Sarmiento, cura de Sangenjo para 1702, el inicio de dicha reforma tuvo lugar en 1514, año en que el abad Gonzalo de Saavedra costeó la capilla mayor, finalizando las obras al parecer en 1519.[2]:10 Por su parte, la Capilla del Rosario, tal y como consta en los archivos en 1702 (reconstruidos debido a su desaparición en un incendio), fue fundada en 1590 por Gonzalo de Saavedra, cura rector de Aldán y pariente del homónimo anterior: «Gónzalo de Saavedra rector de Aldán, fundó 5 misas rezadas cada año, en el altar de Na Sra del Rosario sobre el lugar de Cavo de Vila en el Morrazo a cargo de Da Catalina de Saavedra su sucesora y heredera». Así mismo, consta también documentalmente que en 1656 la capilla era «colateral del Evangelio del cual son patronos D. Pedro de Saavedra y demás hijos que quedaron de Da Mariana de Pazos»,[nota 1] si bien ya en la visita pastoral del 3 de mayo de 1610 se hizo constar lo siguiente: «Memoria de Gonzalo de Saavedra y capilla del Rosario. Entres demayo de mile y Seiscos ediez anos El difho visdor visto la memoria de goo de savedra en cuyo cada un año decinco misas enla dha capilla del rrosario ydigo verdad […]».[2]:98[3] De esta fundación da fe una inscripción del siglo xvi aún presente, aunque difícilmente legible, sobre el arco conopial decorado con molduras flamígeras de la puerta norte del templo, la cual el historiador José Manuel Abel Expósito interpreta del siguiente modo:

ES ESTOBRA DEST- ANIVERSARIO DE MISAS MANDO
FA- MENIRIA D
GoLO ARES DESO BEDRA
ES ESTA OBRA DE ESTE ANIVERSARIO DE MISAS
MANDÓ HACER MEMORIA D.
GONZALO ARES DE SAAVEDRA.[2]:98
Puerta norte de la Iglesia de San Ginés de Padriñán.

De la Capilla del Rosario no hay más datos hasta 1616, cuando se hace mención al «altar pequeño del evangelio»: «Por cuanto la custodia del Stsmo Sacramento debiendo estar en el altar mayor está en otro altar pequeño del evangelio».[nota 2] Por su parte, en la capilla se instauró una cofradía homónima (hoy desaparecida) la cual es mencionada por vez primera el 20 de octubre de 1612, cuando el licenciado Espinosa Mondexar exigió que se le presentasen cuentas en el plazo de dos días: «Conmino al mayordomo de la Cofradía del Rosario Juan Domínguez de Vigo [a que] parezcan conestos libros de cuentas». A su vez, en 1623 se menciona que se «halló por rector a Bartolomé Gómez de Basadre como procurador a Juan de Moraña y Gregorio Lorenzo y Pedro García como mayordomos», estos dos últimos tal vez mayordomos de las cofradías del Santísimo y del Rosario[2]:21–22 (la esposa de Moraña, Francisca Domínguez, dispondría en su testamento, firmado en 1633, que se dejase «a la cofradía de na sra del Rosario de la cual soy cofrada, un ducado y medio […]»).[4] La siguiente referencia documental al espacio en el que se halla la capilla figura en una anotación registrada en 1624, donde consta que «mando asmmo que se quiten lastres ymagines de san Po y sanpablo y la del sepoñ nro G. Y las dos de arriba porestar yndecenntemente enlacustodia. que son dos cajas y por estar todos sin la decencia que pide tangran Santuario= ya demastedos mando seizieseuna caja para el sMo enfrente del cristo y dealsisequiten lasimagenes sino fueren la de san Gines y lade la virgen y las otras las pongan en los altares coletorales loqual cumplan […]».[2]:24–25 Por su parte, en la visita pastoral de 1632 consta que se «halló por cura en Sangenjo a Don Juan Conde [...] y visitando las cuentas dijo: otro sí; por cuanto por muchas visitas y particularmente por las del señor Don Francisco de Vilasañe [...] se ha mandado a Francísco de la Maza, y Lucas de la Maza, pagasen a la Yglesia de san Ginés dos ducados para una casulla de damasco blanco y el valor de cuatro varas de paño negro [...] que se le entregó siendo mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario para un manto de difuntos so pena de excomunión late sententiae [...] Ytem a Francisco Contón y Gregorío de la Maza. A 25 del mes de mayo del año pasado de 1625».[5] En 1652 figura una manda en virtud de la cual se ordena que «se pinte la custodia del Santísimo por adentro que el altar mayor y el colateral del evangelio se cubran de madera dejando campo descubierto para colocar los corporales. Un frontal de tela para el colateral de la Epístola y píntense las imágenes de San Amaro y Santiago, encájense en madera el ara que está en la capilla y se compre otra para el colateral de la epístola, así como un frontal de seda para la capilla mayor».[2]:31 Una nota consignada el 19 de mayo de 1665, con motivo de la visita de Nicolás Fernández en nombre de Pedro Carrillo y Acuña, arzobispo de Santiago de Compostela, sugiere que el nicho que alberga la Capilla del Rosario pudo haber sido cerrado en su momento con una puerta para resguardar allí las reliquias:

Item. mandó S. Ilma. que del alcance que resultase de la fábrica, el rector haga hacer una portezuela para el nicho que está en la pared de dicha iglesia al lado del Evangelio con su cerradura en donde se pongan las Santas Reliquias que tiene la Iglesia.[2]:32

En 1685 se produjo la muerte del rector Juan Posse de Faxín, en cuyo testamento, firmado en 1679, se indica que la Capilla del Rosario ostentaba la condición de altar privilegiado:[nota 3]

D. Juan Posse de Faxín, por beneficia la misa cantada y sacar a su Divina Magestad con su procesión alrededor de la yglesia todos los domingos del mes, el tercero la «Minerva» de párroco (minerva mayor), y los otros tres domingos mandó dicho Juan Posse se dividieren, en los dos capellanes que fueren de las dos capellanías que fundó en la dicha iglesia (minervas menores con exposición en el altar privilegiado del Rosario). Esta carga recaía en los sucesores de Antonio de Ledo y Alberta do Pazo de Portonovo por razón de un censo [...].[2]:35

En 1702 se vuelven a tener noticias de la Cofradía del Rosario por parte de Varela Sarmiento: «[...] no tengo las fundaciones por se haber quemado en la casa Rectoral en que vivía D. Juan Posse de Faxín, rector de este beneficio y asimismo hallé en esta parroquia tres cofradías, una del Santísimo, otra de Na Sra del Rosario y otra de la Virgen de la Soledad».[2]:37 Ese mismo año se hace referencia a una procesión cada primer domingo de mes:

Los cofrades de Na Sra del Rosario, fundaron dos misas rezadas cada primer domingo de cada mes, con su procesión al rededor de la iglesia y la fiesta principal se le hiciese el día 8 de septiembre en cada año según consta de las constituciones y por estos actos se pagan 32 reales al cura a cargo del mayordomo de la cofradía.[2]:117

Al año siguiente, el 3 de diciembre, la cofradía es mencionada de nuevo con motivo de la redacción de las nuevas constituciones:

1º todos los vecinos se tengan por cofrades. 2º que los solteros que quieran puedan pertenecer a la cofradía pagando medio real; 3º que todas las personas casadas marido y mujer han de dar una libra de cera y de caudal 2 reales; que las viudas y viudos han de dar de entrada media libra de cera; 4º que las solteras han de dar media libra y un real cada año; 5º que la cofradía ha de dar 6 luces para la minerva y procesión los domingos terceros de cada mes. Minerva mayor 1er.domigo después del Corpus que el sábado anterior a este domingo y el lunes siguiente se han de llamar 7 señores sacerdotes para el rezo de las vísperas… Los mayordomos y su elección durante 2 años consecutivos; se ha de pagar un gaitero; que se compre pendón y demás alhajas; las constituciones se hallan en el libro antiguo al fólio 212. se hallaba la cofradía disminuida; Acto de difuntos los lunes.[2]:39

En 1715 se deja constancia de un inventario de sepulturas en el templo con motivo de una visita efectuada por Juan Antonio Trelles, figurando una de ellas frente a la Capilla del Rosario:

[…] halló por cura á Don Francisco Varela y Sarmiento y por mayordomo a Alejandro de Reyes vecino de Fontoira. Halló que D. Carlos Sarmiento usa de sepulturas que se hallan en la capilla de Na Sra de la Purificación por las que no paga. Halló que en la capilla Mayor tiene D. Benito Barreiro dos sepulturas, y el licenciado D. Benito da Carballa tiene otras dos sepulturas en dicha capilla Mayor. Que D. Clemente Bermudez de la Maza tiene otra sepultura en el coro y capilla Mayor de dicha Iglesia que es la primera al salir de la sacristía por la que no paga, que D. Bernardo Gómez Cuervo usa de dos sepulturas más abajo del arco toral, delante de la Capilla Mayor y de Ntra Sra. del Rosario, que Da Josefa Bermúdez de la Maza tiene otra sepultura mas abajo […].[2]:40

Pocos años después, en 1719, la capilla corrió el riesgo de resultar destruida durante un ataque inglés:[2]:40

Tras el ataque francés por los Pirineos, los británicos mandaron una expedición de castigo a la costa de Galicia. En el mes de septiembre de 1719 una escuadra británica desembarcó en Ribadeo una fuerza de 5000 soldados. Allí permanecieron tan solo cuatro días organizando las columnas de castigo, que se dirigieron a Vigo, Pontevedra y Marín. Destruyeron los astilleros de Vigo y Marín, saquearon las zonas donde estuvieron y permanecieron cuatro semanas en Vigo.[2]:41
Retablo de la Virgen del Rosario (anónimo, c. 1770). Iglesia de San Ginés de Padriñán.

Las últimas noticias de la cofradía tienen lugar en el siglo xviii, cuando el 10 de julio de 1735, bajo el sacerdocio de Juan Félix Pallares, tiene lugar el auto de refundación de la hermandad, aunque ya el 20 de julio de 1732 se había producido otra refundación, documento en el que además de figurar los nombres de los primeros socios se constata «que los cófrades del Rosario lo han de ser también del Santísimo Sacramento», mencionándose la procesión ya referenciada en 1702 aunque indicándose que la misma debía llevarse a cabo «con cuatro hachas encendidas». En 1752 se vuelve a informar de la existencia de la cofradía: «Hay dos cofradías, una del Santísimo y otra del Rosario. La del Stmo. Tiene de alcance 400 reales y 58 libras de cera, la del Rosario tiene otros 400, se manda sacar de ella 300 reales para un ornamento negro, de difuntos».[5] Finalmente, en 1756 se redacta una relación de gastos asumida por la cofradía en la que, entre otros, se hace mención a la corona de la imagen de la Virgen del Rosario que entonces presidía la capilla: «195 reales costó componer la cruz parroquial yncensario y corona de Na Sra de la Soledad que se le pagó a Francisco Gómez, platero vecino de Pontevedra y para el incensario se le dieron 5 onzas y dos octavos de plata vieja de una que había sido corona de na Sra del Rosario». Hacia la década de 1770 la capilla fue cubierta con un retablo existente hoy día el cual, de corte puramente barroco, es de autoría desconocida ya que no se conserva la escritura contractual ni tampoco ninguna nota alusiva a su factura; la fecha aproximada de su hechura se deduce de lo contenido en los archivos parroquiales, en los que se informa de que Alberto Jacinto de los Reyes costeó en esos años el vecino retablo de la Virgen del Carmen, idéntico al de la Virgen del Rosario, lo que denota que ambos debieron de ser tallados al mismo tiempo y por el mismo artista o taller.[2]:44,129 Tanto la capilla como el retablo y sus imágenes corrieron el riesgo de ser destruidos o de ser víctimas del expolio durante la invasión francesa de 1808 tal y como relató en 1819 un monje del Monasterio de Santa María de Armenteira:

Habiendo entrado los franceses en España el año de 1808 con título de paz, se apoderaron de las plazas fronterizas, de Madrid, de los reyes y personas reales. Vista tan atroz perfidia por los madrileños, se arrojaron sobre ellos el 2 de mayo, e hicieron con ellos gran matanza. Se declaró desde aquel día una guerra desoladora. Avanzaron el año 9 e inundaron casi toda la España. En esta prova todo lo corrieron; solo a este monasterio, a la jurisdicción de Cambados y a la Lanzada no llegaron, pero se extendieron por otras provas hasta que el año de 13 los echaron de toda la península.[2]:48–49

Nuevamente tanto la capilla como el retablo corrieron peligro debido a un fuerte temporal acaecido el 13 de diciembre de 1870 el cual dejó gravemente afectada la cubierta de la iglesia, si bien las obras de reparación no serían acometidas hasta 1872, previo apercibimiento por parte de los vecinos a las autoridades gubernamentales.[2]:60 En 1871 se realizó un exhaustivo inventario gracias al cual se puede conocer cómo era la distribución del templo además de constatarse por vez primera la existencia del retablo de la Virgen del Rosario:

Siete altares, dos habilitados para el culto. El mayor con crucifijo, en el centro San Ginés, encima del sagrario Niño Jesús de marfil, derecha San Juan Bautista e izquierda San Antonio de Pádua. Retablo de la Santísima Virgen del Rosario. Que trae la imagen de esta, arriba Santa Rosalía de Palermo, y a la derecha San Roque. Altar de San José (recientemente pintado) Niño Jesús, izquierda San José, derecha Purísima Concepción. Retablo de la Virgen del Carmen: Arriba San José, derecha San Blas e izquierda Santa Lucía. Altar de San Benito, frente al altar de San José: en el centro la imagen de San Benito Abad, derecha santo Domingo de Guzmán e Izquierda Virgen de la Candelaria.[2]:59

En un registro del ajuar se informa que los vestidos de la Virgen del Rosario, al igual que los de otras imágenes, no se guardaban en el templo sino en la casa de una feligresa:

[…] en poder de Da Apolinar Rodríguez estaban los de la Virgen del Rosario, los del Carmen los tenía Da Vicenta Martínez, y los de los Dolores y Sta Rosalia el camarero D. Vicente Ferrer Sueiro.[6]

Un nuevo inventario en 1891 permite apreciar que en los veinte años transcurridos no se produjeron cambios en la distribución ni de los altares ni de las imágenes:

Siete altares, dos de ellos habilitados para el culto. Mayor crucifijo, San Ginés, encima del sagrario Niño Jesús de marfil; derecha San Juan Bautista; izquierda San Antonio de Pádua. Altar de la Santísima Virgen del Rosario: que tiene la imagen de ésta (de Vestir) arriba Santa Rosalía de Palermo; a la derecha San Roque. Altar de San José: recientemente pintado Niño Jesús, izquierda San José, derecha Purísima Concepción. Altar de Na Sra del Carmen. Virgen del Carmen, de vestir y de marfil, con coronas de oro, es una imagen preciosísima; superior San José; derecha San Blas; izquierda Santa Lucía (de vestir). Altar de San Benito frente al de San José: en el centro imagen de San Benito Abad; derecha Santo Domingo de Guzmán, e izquierda la Virgen de la Candelaria (antigua titular). Dos coronas de oro de la Virgen del Carmen y del Niño Jesús, y un rosario de oro de la Virgen del Carmen. Portaviático de plata sobredorada.[2]:63

En 1936 el cura ecónomo Manuel Pérez Rajoán redacta un inventario con destino al boletín del obispado en el que se citan los mismos altares aunque se mencionan nuevas imágenes (entre ellas una «Virgen del Rosario pequeñita») y cambios de distribución con respecto a los inventarios de 1871 y 1891:[nota 4]

Altar mayor: de madera, en parte dorado y de estilo barroco, su maestro de obras no consta. El Calvario, San Ginés, San Juan Bautista y San Antonio. Rosario: Estilo barroco, dorado. Na Sra del Rosario de vestir, Santa Lucía y San Roque. Na Sra del Carmen: Estilo barroco, imagen de vestir de Na Sra del Carmen Santa Teresita y Santa Rita. San José: retablo de madera dorado y barroco, patrono D. Juan López Pérez. Tallas de San José, la Virgen y el Niño Dios. San Benito: Retablo de madera dorado y barroco, imágenes de San Benito, Santo Domingo y la Virgen de las Candelas. Y una Virgen del Rosario pequeñita.[2]:68
Virgen de Fátima (anónimo, siglo xx). Iglesia de San Ginés de Padriñán. Esta imagen fue procesionada en Pascua durante algunos años en sustitución de la talla de la Virgen del Rosario.
Sagrado Corazón de Jesús (anónimo, década de 1890).[7] Parroquia de San Ginés de Padriñán. Esta imagen procesionó con la antigua talla de la Virgen del Rosario hasta su destrucción en 1939.

En 1938 se llevaron a cabo importantes labores en el templo consistentes en «descubrir la cantería de la Iglesia, cubierta por una gruesa capa de cal, abrir una ventana en la nave, descubrir el arco de la puerta lateral, limpieza de la bóveda de madera y arcos, arreglo de la tarima de San Benito, reparación completa de la capilla de San José, abrir una ventana y lavado y barnizado del retablo, además del lavado y barnizado del altar mayor y colaterales. Importando toda la obra la cantidad de 1078 pts, con 5 céntimos».[2]:69–70 Poco después, en 1941, se realizaron más obras gracias a que el 19 de junio el cura Jesús Lois cursó al obispado una petición para que se ejecutasen los siguientes arreglos:

1° Arreglo del tejado; 2° Pisar de madera la nave de la iglesia con un pasillo de baldosa en el centro, para lo cual el Duque de Terranova ofreció el pino viejo de su finca; hacer desaparecer un pequeño piso que hay en la sacristía; hacer desaparecer las dos alas que se extienden de la tribuna y construir otro cuerpo al campanario, se cierra el baptisterio con una pared de ladrillo, y se coloca un pavimento de madera y baldosa [...]. Para fabricar el arreglo del piso, ha dado el Exmo. Sr. Duque de Terranova, un secular y hermoso pino mouro. El mejor adorno de su finca según dice él en la calor. Serrarlo cortarlo más los carpinteros por preparar la madera y echar el piso a la iglesia impórtase 1500 Pts.[2]:71–72

Poco antes de esta reforma, en 1939, se produjo un trágico acontecimiento que supuso la pérdida de la imagen de la Virgen del Rosario: el 2 de febrero, fiesta de la Virgen de la Candelaria, una de las velas que alumbraban el retablo de la Virgen del Rosario prendió fuego en el vestido de seda de la talla, lo que ocasionó su destrucción al quedar la imagen completamente carbonizada. Con el fin de subsanar dicha pérdida lo antes posible, ese mismo año se encargó la hechura de una nueva imagen a un taller de Santiago de Compostela, además de procederse a la instalación de un sistema de alumbrado eléctrico para prevenir el riesgo de incendio. Poco más de una década después, en 1950, el retablo experimentaría un nuevo cambio en su imaginería al regalar Isabel y Dolores Pita Durán, hermanas de José Pita Durán, fundador del Hotel del Mar y alcalde de Sangenjo entre 1955 y 1957, la imagen de Santa Lucía que actualmente preside el ático. Al igual que en 1870, en 1973 el retablo corrió riesgo de sufrir desperfectos a raíz del desplome de una parte del tejado producto de un fuerte temporal. Décadas después, en 2004, se llevaron a cabo extensas reformas en el templo, tales como sustitución del pavimento y del tejado así como saneamiento de los muros y de los retablos por parte de la empresa Atlas, todo ello con un coste total de 149 586,16 euros, mientras que en 2013 se procedió a restaurar la talla de la Virgen del Rosario,[2]:69–77 cuya túnica, originalmente de color salmón con estampado en blanco, había permanecido cubierta hasta entonces por una capa de pintura blanca aplicada en fecha desconocida, circunstancia advertida casualmente por el párroco Samuel García.[8] En 2016 todos los retablos fueron nuevamente restaurados, en este caso mediante un baño químico por la parte posterior debido a la presencia de carcoma, la cual dejó gravemente afectada la imagen de Santa Lucía, proceso que supuso un coste de 484 euros.[9]

Cabe destacar que hasta los primeros años del siglo xx se mantuvo la tradición de procesionar la antigua imagen de la Virgen del Rosario el 6 de octubre desde la iglesia hasta la Capilla de San Ildefonso, con regreso al templo el día de Nuestra Señora del Rosario. Esta capilla, fundada en el siglo xvii por Posse de Faxín en señal de agradecimiento al haberse salvado la villa de un fuerte temporal, desapareció en 1910 a causa de la construcción de la carretera que hoy conecta Sangenjo con Portonovo; tras el derribo de la capilla, la procesión se haría hasta una casa ubicada en A Panadeira.[2]:35,65 Del mismo modo, el Domingo de Resurrección se procedía a realizar la procesión del Encuentro con una imagen del Sagrado Corazón de Jesús y la antigua talla de la Virgen del Rosario, la cual se engalanaba con un manto negro ajustado al vestido con alfileres.[nota 5] La imagen mariana desfilaba hasta la Casa Román mientras que el Sagrado Corazón de Jesús discurría por las calles hasta encontrarse con ella en la plaza Pascual Veiga; en ese instante los portadores de ambas imágenes avanzaban y retrocedían a la vez que con cada movimiento se retiraba uno de los alfileres que mantenían sujeto el manto de la Virgen, el cual terminaba cayendo para dejar completamente al descubierto el vestido, momento en que se hacía sonar el himno nacional. Tras el incendio, la talla de la Virgen del Rosario fue reemplazada por una imagen de la Virgen de Fátima, talla completa que se cubría casi en su totalidad con un paño, el cual se retiraba posteriormente con ayuda de un palo, si bien esta ceremonia terminaría perdiéndose en la segunda mitad del siglo xx.[10][11]:3 Así mismo, cabe destacar que la nueva imagen de la Virgen del Rosario era procesionada antiguamente en una carroza de color blanco y azul acompañada por niñas disfrazadas de ángeles, algunas subidas a la propia carroza y otras desfilando frente a ella.[12][13]

Descripción

Arquitectura

Arcosolio de la Capilla del Rosario (anónimo, siglo xvi). Iglesia de San Ginés de Padriñán.

La capilla se erige como una obra compuesta por la unión de dos muros de mampostería de piedra de sillería, el oriental del siglo xvi y el norte del siglo xv, situados ambos entre dos arcos ojivales, el oriental del siglo xvi y el occidental del siglo xix. En la pared oriental se halla un nicho consistente en un arcosolio decorado con una sucesión de molduras cuadradas y de baquetón, estando la más ancha decorada con cuatrifolios o cabezas de clavo y la más próxima a la yacija con la inscripción «[...] NDONIANTONU [...]». El arcosolio, todavía con restos de policromía original en tonos azules, verdes y ocres, cuenta con un zócalo el cual sobresale 10 cm de la pared y descansa sobre una repisa moldurada decorada en su mitad inferior con una sucesión de pomas. Cabe destacar que este tipo de decoración se repite en la Capilla de la Purificación, sita en la iglesia, así como en dos casas ubicadas respectivamente en Padriñán y Portonovo, si bien este arco se encuentra actualmente cubierto en su totalidad por el retablo que decora la capilla, el cual se apoya en un muro bajo frente al que se halla dispuesto un altar de sencilla labra.[2]:2,97

Retablo

El retablo, de estilo barroco y planta quebrada, se compone de un cuerpo de una calle con predela y ático. La predela, cubierta al igual que el resto de la pieza con motivos en relieve de corte vegetal, presenta en los extremos del panel central unos netos presididos por las figuras de dos atlantes ataviados con sayo, gorro y borceguíes soportando un adorno de rocalla, contando los laterales con decoración de candelieri y hallándose el panel central ornamentado con relieves vegetales y presidido por un sagrario en cuya puerta figura en bajo relieve una custodia. En lo tocante al cuerpo, este alberga una hornacina abocinada de medio punto la cual presenta en los laterales y el intradós una sucesión de relieves vegetales similares a los de la predela, con el intradós dividido en cinco secciones. Los laterales del nicho se ornamentan con pilastras rematas con salientes en forma de nacela a la altura de las impostas; junto a las pilastras se yerguen unos prominentes estípites los cuales se apoyan en los netos que cercan el panel central de la predela, mientras que en la clave del nicho destaca un sencillo panel el cual servía de fondo a un ornamento de rocalla hoy desaparecido pero que el retablo de la Virgen del Carmen, gemelo de este, aún conserva. En los laterales del cuerpo destacan dos paneles decorados con motivos de candelieri cercados por pilastras ornamentadas con rocalla, todo lo cual funge de soporte a la cornisa que sustenta el ático, escalonada por ser la planta quebrada. El ático se decora en el centro con un nicho en arco carpanel coronado por un voluminoso motivo de rocalla similar a una cornucopia, el cual se erige sobre un sencillo arco de medio punto a modo de remate del conjunto. Por su parte, los extremos se decoran con motivos de idéntico corte a los del cuerpo y la predela, dando las curvaturas de los extremos la forma semicircular que caracteriza a esta sección del retablo, en el que se pueden apreciar tonalidades verdes y granates bajo el intenso dorado de los relieves. Todas estas características responden al estilo predominante en la segunda mitad del siglo xviii y permiten atribuir su factura al mismo artista o taller que elaboró el retablo de la Virgen del Carmen, con el cual forma pareja al fungir ambos como retablos colaterales.[2]:99

Imaginería

Virgen del Rosario (anónimo, 1939). Iglesia de San Ginés de Padriñán.

En lo tocante a la imaginería, ninguna de las tallas hoy presentes en la estructura es original. La imagen de la Virgen del Rosario, similar en su pose a la imagen homónima venerada en la Iglesia de San Martín de Cerceda,[14] se corresponde con el encargo efectuado en 1939 a un taller compostelano para reemplazar la talla perdida en el incendio acaecido ese mismo año. Esta imagen muestra a la Virgen de pie sobre una nube en actitud de portar un objeto con la mano derecha (actualmente un ramo de flores artificiales aunque debería sujetar un rosario) y sosteniendo al Niño Jesús con la izquierda. De factura discreta, la imagen luce túnica de color salmón con estampado en blanco de corte vegetal (durante décadas oculto por una capa de pintura blanca), un cinturón por debajo del busto, una camisa de la que solo se perciben las mangas, de color blanco y ceñidas a la altura del puño, una capa azul con ribete dorado, un velo blanco con cenefa dorada que deja al descubierto parte de la cabellera, y unas delicadas sandalias. Respecto a la figura del infante, la misma hace gala de la mezcla de robustez y estilización típica de la imaginería del siglo xx, siendo dicha imagen la que porta el rosario propio de esta iconografía mariana, cuyas únicas joyas son en este caso dos coronas de orfebrería.[nota 6] Por su parte, la imagen del ático, Santa Lucía, viste una túnica verde oscuro, una sobretúnica blanca con ribete dorado en las mangas y ceñida con un cíngulo rojo, y una capa roja con cenefa dorada, portando en la mano derecha un recipiente con dos ojos y en la izquierda la palma del martirio. Esta figura se corresponde con la regalada por las hermanas Pita Durán en 1950 y sustituye a la anterior talla de vestir de Santa Rosalía, copatrona de Sangenjo la cual, dado su avanzado estado de deterioro, se conserva en la sacristía, bajo un arco construido a comienzos del siglo xvii que antaño fungió como la Capilla de Nuestra Señora de la O, donde también se custodia la imagen de candelero de Santa Lucía que décadas atrás decorara el retablo de la Virgen del Carmen, obra del siglo xviii del mismo modo que la talla de Santa Rosalía; ambas imágenes podrían haber sido facturadas por José Bernardo Malbares, pues en las cuentas de 1782 figura que este escultor cobró 1028 reales por distintas tallas, las cuales no se concretan. En lo tocante a las dos imágenes restantes que adornan la capilla, estas no forman parte del retablo sino que se hallan dispuestas sobre el altar: a la derecha se ubica la imagen de Santa Rita mencionada en el inventario de 1936 como parte del retablo de la Virgen del Carmen, probablemente facturada por los talleres de Olot, y a la izquierda la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro, donada en 1950 por Josefina Posse González.[2]:47,74,95

Legado

Notas

Referencias

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