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Dyedkara Isesi

octavo faraón de la quinta dinastía From Wikipedia, the free encyclopedia

Dyedkara Isesi (en egipcio: 𓇳𓊽𓂓 𓇋𓋴𓋴𓇋, Ḏd-kꜣ-Rˁ Izzj; en griego: Τανχέρης, Tanqueres) fue un faraón de la Quinta Dinastía de Egipto —octavo y penúltimo soberano— que gobernó desde finales del siglo XXV hasta mediados del siglo XXIV a. C. durante el Imperio Antiguo. Sucedió a Menkauhor Kaiu y fue a su vez sucedido por Unis, aunque su parentesco con ambos permanece incierto. No obstante, se conjetura con frecuencia que Unis pudo ser hijo de Dyedkara, dada la transición pacífica entre ambos mandatos.

Sucesor Unis
Otros títulos Djedkare, Izezi, Izzj, Asosi, Tankeris, Tanqueres
Véase titulatura
Sepultura Pirámide de Dyedkara-Isesi
Datos rápidos Reinado, Predecesor ...
Dyedkara
Faraón de la Dinastía V de Egipto

Relieve de Dyedkara Isesi en Uadi Maghara
Reinado
Duración incierta, al menos 33 años y posiblemente más de 44 años, entre finales del siglo XXV y mediados del siglo XXIV a. C. [n. 1]
Predecesor Menkauhor-Ikauhor
Sucesor Unis
Información personal
Otros títulos Djedkare, Izezi, Izzj, Asosi, Tankeris, Tanqueres
Véase titulatura
Sepultura Pirámide de Dyedkara-Isesi
Familia
Dinastía Dinastía V de Egipto
Consorte Setibhor
Cerrar

Es probable que reinara más de cuarenta años, un periodo que inauguró una nueva etapa en la historia del Imperio Antiguo. Rompiendo con la tradición mantenida por sus predecesores desde Userkaf, optó por no construir un templo al dios solar Ra —hecho que posiblemente refleje el ascenso de Osiris en el panteón egipcio—. Más significativamente, implementó reformas integrales en la administración del Estado, las primeras desde la creación del sistema de títulos jerárquicos, y reorganizó los cultos funerarios de sus antecesores en la necrópolis de Abusir, con lo que reformó además el sacerdocio asociado.

Dyedkara envió expediciones al Sinaí para obtener cobre y turquesa, a Nubia por su oro y diorita, y a la legendaria Tierra de Punt por su incienso. Una de estas campañas registra el primer caso documentado de adivinación oracular para asegurar su éxito. Bajo su gobierno aparece atestiguada por primera vez la palabra «Nub» (oro) para designar a Nubia, y Egipto mantuvo relaciones comerciales con la costa del Levante mediterráneo, realizando además incursiones punitivas en Canaán. En particular, la tumba de uno de sus funcionarios conserva una de las representaciones más antiguas de una escena de asedio militar.

Fue sepultado en una pirámide de Saqqara llamada Nefer Dyedkara («Dyedkara es perfecto»), hoy en ruinas debido al saqueo de su revestimiento pétreo en la antigüedad. Durante las excavaciones de los años 1940, la cámara funeraria reveló restos óseos momificados que se atribuyen al faraón. Los análisis de la momia indican que el individuo falleció alrededor de los cincuenta años. Una pista sobre su identidad surgió al comparar los restos con los de dos mujeres —presuntas hijas de Dyedkara— enterradas en la necrópolis sur de Abusir. La datación por radiocarbono de sus ajuares arrojó un rango de 2886–2507 a. C., entre 160 y 390 años anterior a la cronología convencional de la Quinta Dinastía.[13] Estudios recientes con nueve muestras (calibradas con INTCAL20) sitúan los restos entre 2503 y 2449 a. C. (95.4%), fecha ligeramente más temprana que el consenso actual sobre su reinado, ubicado entre los siglos XXV y XXIV a. C.[14]

Tras su muerte, recibió un culto funerario que perduró al menos hasta el final del Imperio Antiguo. Gozó de especial estima durante la Sexta Dinastía, cuyos faraones dedicaron abundantes ofrendas a su memoria. Evidencias arqueológicas sugieren la continuidad de este culto incluso en el Imperio Nuevo (c. 1550–1077 a. C.). La tradición egipcia también lo recordó como el faraón del visir Ptahhotep, atribuido autor de Las Máximas de Ptahhotep, una de las primeras obras de literatura sapiencial.

Sus reformas suelen valorarse negativamente en la egiptología moderna, ya que su política descentralizadora generó un cuasifeudalismo que transfirió gran poder a las administraciones provinciales. Para especialistas como Naguib Kanawati, esto habría contribuido al colapso estatal del Primer Periodo Intermedio, unos 200 años después. Nigel Strudwick, en cambio, rechaza esta interpretación y sostiene que los funcionarios nunca acumularon suficiente poder para rivalizar con el del rey.

Fuentes

Fuentes contemporáneas

Su figura se encuentra ampliamente atestiguada en fuentes coetáneas a su reinado.[n. 2] En las necrópolis de Guiza, Saqqara y Abusir se han descubierto las tumbas de numerosos cortesanos y familiares suyos,[n. 3] que ofrecen valiosos datos sobre las reformas administrativas que impulsó el faraón.[22] En algunos casos, incluso conservan cartas que el rey enviaba a sus oficiales, inscritas en los muros de las sepulturas como un elogio real para el difunto propietario.[23][24][25]

Otra fuente fundamental para este período son los papiros de Abusir, un conjunto de documentos administrativos que abarcan 24 años de su gobierno y que fueron hallados en los templos funerarios de los faraones Neferirkara, Neferefra y de la reina Jentkaus II. Asimismo, las misivas más antiguas conservadas en papiro, ya traten asuntos administrativos o privados, también se remontan a la época de este monarca.[26]

Fuentes históricas

El nombre del gobernante figura en cuatro listas reales del Antiguo Egipto, todas datadas en el Imperio Nuevo.[27] La más antigua es la lista de Karnak, redactada bajo el reinado de Tutmosis III (1479–1425 a. C.), donde aparece en la quinta posición. Su nombre de trono ocupa el lugar 32 en la Lista de Abidos, confeccionada durante el gobierno de Seti I (1290–1279 a. C.). También está presente en la Tabla de Saqqara (entrada 31),[28] aunque aquí se le registra erróneamente como «Maatkare», probablemente por un error del escriba.[29] En el Canon de Turín (tercera columna, fila 24), su nombre de trono aparece abreviado como «Djed»,[27] muy posiblemente a causa de una laguna en el documento original que se copió en época de Ramsés II (1279–1213 a. C.).[29] Este mismo papiro le atribuye un reinado de 28 años.[2][29][30]

A estas fuentes se suma el Papiro Prisse, de la XII Dinastía (c. 1990–1800 a. C. ),[31] que contiene Las Máximas de Ptahhotep. Allí se menciona el nombre de nacimiento de Dyedkara, «Isesi», para identificar al faraón a quien servía el supuesto autor de las enseñanzas, el visir Ptahhotep.[32] Es probable que el monarca también apareciera en la Aegyptiaca, la historia de Egipto escrita en el siglo III a. C. por el sacerdote Manetón durante el reinado de Ptolomeo II (283–246 a. C.). Aunque la obra original se perdió, se le conoce a través de referencias posteriores, como las de Sexto Julio Africano y Eusebio. Africano recoge que un faraón llamado Tanqueris (en griego antiguo, Τανχέρης) reinó 44 años como octavo y penúltimo rey de la Quinta Dinastía,[33] dada su posición en la secuencia dinástica, se cree que este es su nombre helenizado.[27]

Familia

Isesi-ankh tal y como aparece representado en su estela de puerta falsa[34]

Padres

Se desconoce la filiación del monarca, en especial su vínculo exacto con sus predecesores Menkauhor y Nyuserra.[35] Si bien la opinión predominante lo considera hijo del primero, también se habla de la posibilidad de que fueran hermanos, ambos hijos de Nyuserra[36]. Una tercera postulación sugiere que pudieron ser primos, siendo Dyedkara hijo de Nyuserra y Menkauhor de Neferefra, respectivamente.[36][37] Tampoco se ha podido identificar a la madre del faraón.[35]

Consortes

La esposa principal de Dyedkara se llamaba Setibhor, un nombre que, perdido durante siglos, se redescubrió en 2019. Esta importante consorte real fue la propietaria de un complejo piramidal de grandes dimensiones, situado al noreste de la pirámide del faraón en Saqqara.[38] Dicha ubicación podría indicar que fue la madre del sucesor de Dyedkara, Unis,[2] o bien que el faraón le debía el trono.[39][40] El estatus excepcional de esta reina queda patente en varios rasgos de su complejo funerario, propios de un monarca:[41] su pirámide contaba con una pirámide satélite, una calzada procesional que ascendía desde un templo del valle hasta un templo mortuorio dedicado a su culto, además de una sala de entrada (pr-wrw), un patio descubierto y una antecámara cuadrada.[40][42] Asimismo, algunos relieves que la representaban fueron retallados para añadirle insignias reales y buitres sobre su cabeza.[43]

Dado que la construcción de su pirámide parece haberse planeado después de la de Dyedkara y que sus relieves fueron modificados, el egiptólogo Klaus Baer sugiere que pudo ejercer el poder tras la muerte del faraón, desempeñando un papel crucial en la sucesión. No obstante, otros especialistas como Michel Baud rechazan esta hipótesis debido a la falta de pruebas de una regencia o interregno entre Dyedkara y Unis.[44] Por su parte, el egiptólogo Wilfried Seipel ha propuesto que esta pirámide se destinó inicialmente a la reina Meresanj IV, a quien él y Verner consideran una esposa de Dyedkara. Según Seipel, Meresanj habría sido finalmente enterrada en una mastaba más pequeña al norte de Saqqara tras caer en desgracia.[45] En cambio, Aidan Dodson y Dyan Hilton plantean que en realidad fue una esposa del rey anterior, Menkauhor.[46]

Estatuas de madera de Kekheretnebti y, al fondo, de Neserkauhor, actualmente en el Museo Náprstek.

Hijos

Solo se le ha identificado con certeza a un hijo: Neserkauhor,[47] quien ostentaba el título de «hijo mayor amado del rey de su cuerpo».[n. 4][48][49] Este príncipe también era iry-pat, lo que indica su relevancia en la corte, y poseía el cargo sacerdotal de «El más grande de los cinco en el templo de Thoth», lo que sugiere que pudo haber sido visir[48] o haber desempeñado funciones similares.[49]

Además de él, existen indicios indirectos de que los príncipes Raemka[n. 5] y Kaemtjenent[n. 6][53] fueran también hijos del faraón,[54][55][56] basándose en la datación y ubicación general de sus tumbas en Saqqara. Por ejemplo, la tumba de Kaemtjenent menciona al visir Rashepses, quien sirvió durante el reinado de Dyedkara.[57][58] Raemka, por su parte, portaba el título de «hijo del rey de su cuerpo»,[50] reservado casi en exclusiva a los príncipes de sangre real.[n. 7] La localización de las sepulturas de ambos ha llevado a algunos egiptólogos a creer que eran hijos[55] de la reina Meresanj IV —enterrada cerca—, quien sería así una de las esposas de Dyedkara. Estas conclusiones se debaten, especialmente en el caso de Kaemtjenent, cuyo título de «hijo del rey» podría haber sido meramente honorífico.[59]

Un alto oficial llamado Isesi-ankh —nombre que significa «Isesi vive»— pudo ser otro hijo más.[46] Sin embargo, las similitudes en los títulos y la ubicación de las tumbas[n. 8] de Isesi-ankh y Kaemtjenent han llevado a proponer que, en vez de ello, fueran hermanos e hijos de Meresanj IV,[61] o que el primero fuera hijo del segundo.[62] Aunque Isesi-ankh llevaba el título de «hijo del rey», los egiptólogos Michel Baud y Bettina Schmitz argumentan que esta filiación era ficticia y solo de carácter honorario.[63][64]

Por último, se considera que el sucesor de Dyedkara, Unis, fue su hijo,[2] a pesar de la completa ausencia de pruebas directas.[65] El principal argumento a favor es que la sucesión parece haber sido pacífica,[66] como sugieren indirectamente los papiros de Abusir.[67] Otra evidencia indirecta procede de los relieves de la calzada de Unis, donde aparecen muchos oficiales cuyos nombres incorporan «Isesi», lo que indica, como mínimo, que Unis no percibió a Dyedkara como un antagonista.[68][69][70]

Hijas

Se le han identificado varias hijas gracias al título de «hija del rey de su cuerpo» y a la datación general de sus tumbas. Entre ellas se encuentran Kekheretnebti —cuya filiación queda clara por su otro título, «Amada de Isesi»—,[n. 9][46][71] Meret-Isesi,[n. 10][46] Hedjetnebu[n. 11][72][46] y Nebtyemneferes.[n. 12][46] Menos segura es la filiación de Jentkhaus, esposa del visir Senedyemib Mehi, quien también portaba el título de «hija del rey de su cuerpo».[73][74] Los especialistas debaten si este título indica una filiación real o si era meramente honorífico.[74][75]

Cronología

Jarrón de alabastro con una inscripción que celebra el primer festival «Sed» de Dyedkara, Museo del Louvre.[n. 13][78]

La posición cronológica relativa del monarca como octavo y penúltimo gobernante de la V Dinastía, sucesor de Menkauhor y predecesor de Unis en el trono, está sólidamente establecida por las fuentes históricas y confirmada por la evidencia arqueológica.[79]

La duración de su reinado es mucho menos segura. Su gobierno está bien documentado por los papiros de Abusir, numerosos sellos reales e inscripciones coetáneas que, en conjunto, apuntan a un reinado considerablemente largo.[n. 14][82] Aunque el Canon de Turín le atribuye 28 años, existe evidencia directa de uno aún más prolongado. Se han descubierto varios artefactos e inscripciones relacionados con su festival de renovación real o «festival sed», que normalmente solo se celebraba tras 30 años de mandato. Por ejemplo, la tumba de uno de sus visires, Senedyemib Inti, relata obras de construcción realizadas durante el «año del 16º conteo de ganado» en preparación para la ceremonia. Un jarrón de alabastro exhibido en el museo del Louvre[n. 15] lleva una inscripción que celebra el primer festival sed de Dyedkara, lo que indica con alta probabilidad que reinó más allá de su trigésimo año.[76]

Uno de los papiros de Abusir está fechado en el «Año del 22º Conteo, día 12 de Ajet», lo que constituye la fecha más tardía conocida de su reinado.[n. 16][85] Este cómputo podría corresponder a cualquier momento entre el año 32 y el 44 de su gobierno, dependiendo de si el conteo de ganado —un evento fiscal y censal— se realizaba cada dos años o cada año y medio. La estimación más alta se acerca a la cifra de 44 años que Manetón atribuyó a Tanqueris,[86] el nombre helenizado de Dyedkara, aunque esto podría ser una coincidencia.[87] Por ello, las estimaciones modernas sitúan la duración de su reinado en más de 33 años con certeza y, si el conteo era regularmente bienal, en al menos 42 o 44 años,[87] lo que lo convierte en el rey con el reinado más largo de la V Dinastía.[12]

Reinado

Estatua de Dyedkara del templo de Osiris en Abidos[88]

Su reinado marcó un nuevo período en la historia del Reino Antiguo.[89][90] En primer lugar, rompió con la tradición de sus predecesores al no construir un templo solar, una práctica ininterrumpida desde Userkaf ochenta años atrás.[n. 17][91][92] Esta ruptura podría reflejar el creciente protagonismo del dios Osiris frente al dios solar Ra durante la fase final de la V Dinastía.[1][93][94][95] El ascenso del culto a Osiris está ligado a una transformación profunda en el papel del faraón: perdía su condición de garante exclusivo de la vida eterna, un privilegio que ahora se extendía más allá del círculo real inmediato. Estos cambios, que desmitificaban la figura del rey sin menoscabar su autoridad social, hacen que el monarca, en palabras del egiptólogo Hans Goedicke, sea «plenamente humano, aunque siga dominando socialmente».[96] La creciente importancia de Osiris se haría patente pocas décadas después, cuando se inscribieran los Textos de las Pirámides en la tumba de Unis.[93][97] En este contexto resulta significativo que la única estatua conocida de Dyedkara[98] se descubriera en las ruinas del templo de Osiris en Abidos.[88] Otra manifestación de la transformación[99] en curso durante su mandato fue la consolidación del traslado de la necrópolis real desde Abusir —utilizada desde Sahura— hasta Saqqara, donde Menkauhor, el propio Dyedkara y su sucesor Unis erigirían sus pirámides. Es posible que Abusir resultara ya saturada cuando Menkauhor ascendió al trono,[100] y que la capital y su cementerio real se desplazaran hacia el sur, a Saqqara, en esa misma época.[101] El abandono de Abusir y el fin de la construcción de templos solares probablemente estén relacionados, dada la estrecha asociación entre ambos desde el reinado de Userkaf.[102]

Reformas internas

Dos estatuas de Ptahhotep, visir durante el reinado de Dyedkara.[103]

Durante su reinado, el faraón implementó reformas significativas en la administración estatal y el sacerdocio, especialmente en lo relativo a los cultos funerarios[104] de la necrópolis de Abusir.[n. 18][105] Estos cambios se aprecian en la evolución de los títulos sacerdotales y, en un sentido más amplio, en el sistema de rangos de los altos funcionarios, que fue modificado por primera vez desde su creación.[91] Una de las reformas consistió en la reorganización del sacerdocio de las pirámides reales.[1] Dyedkara posiblemente cambió los títulos y funciones de los sacerdotes de «sacerdote del rey» a «sacerdote de la pirámide»,[106] aunque este cambio pudo haberse producido antes, bajo Nyuserra.[107] Los príncipes de sangre real recuperaron la posibilidad de ostentar cargos administrativos,[n. 19] un privilegio que habían perdido a principios de la V Dinastía.[91] Paralelamente, los visires pasaron a poder recibir los prestigiosos títulos de Iry-pat[90] y Haty-a[108] y, como «supervisores de los escribas reales», se convirtieron en los jefes de la administración escribana.[109] Al menos un visir, Seshemnefer III, llegó a portar incluso el título de «hijo del rey de su cuerpo», uno de los más distinguidos de la época y normalmente reservado a los príncipes. Sin embargo, ni su padre ni su madre parecen haber pertenecido a la familia real.[110] Desde el reinado de Dyedkara hasta el de Teti, los visires fueron además responsables del armamento del Estado, tanto para fines militares como civiles.[110] Fruto de estas reformas, tres visires ejercían su cargo simultáneamente:[111] dos en la región menfita y un «Visir del Sur» o «Gobernador del Alto Egipto»,[91] con sede en Abidos.[1][2] En total, seis visires fueron nombrados durante el gobierno de Djyedkara.[n. 20][103]

Los funcionarios de menor rango perdieron poder durante la última fase de la V Dinastía y con frecuencia se limitaron a ostentar un solo título importante,[111] lo que supuso una ruptura con el período anterior.[91] Cargos como «supervisor del granero» y «supervisor del tesoro» desaparecieron de los registros en algún momento entre el reinado de Dyedkara y el de Teti,[91] mientras que hombres de estatus más bajo se hicieron cargo de la administración judicial.[109] En consecuencia, los visires concentraron más poder que antes, al tiempo que los escalones inferiores de la administración central se reducían.[109] Este proceso coincidió con un crecimiento y una mayor autonomía de la administración provincial respecto al gobierno central.[2] En concreto, los nomarcas asumieron en sus provincias la responsabilidad de realizar obras que hasta entonces dirigían los funcionarios menfitas.[109]

Actividades de construcción

La principal actividad constructiva de su reinado fue la edificación de su complejo piramidal en Saqqara. Además, el faraón completó o emprendió obras de restauración en el complejo funerario de Nyuserra en Abusir, como indica una inscripción ahora dañada[112] que debió detallar estas labores.[n. 21][113] Durante la segunda mitad de su reinado se desarrollaron más obras en Abusir, tras la particular decisión[114] de varios miembros de la familia real de ser enterrados allí y no junto a la pirámide de Dyedkara en Saqqara. Así, se construyó un grupo de mastabas para la princesa Kekheretnebti y su hija Tisethor, la princesa Hedjetnebu, los cortesanos Mernefu e Idu —enterrado con su esposa Khenit— y el príncipe Neserkauhor.[100][114]

Dyedkara también ordenó construcciones relacionadas con su festival sed, según consta en un decreto dirigido a su visir Senedyemib Inti durante el año del 16º conteo de ganado,[115] en el que el rey elogiaba su trabajo.[116] El texto menciona la creación de una gran explanada rectangular[117] o lago artificial[118][119] para el jubileo, de aproximadamente 1000 codos de largo por 400 de ancho[120] (unos 525 m × 231 m).[121][122] Esta estructura se ubicaba dentro del recinto de un palacio construido para la ceremonia, probablemente cercano a su pirámide.[n. 22][122] Otro decreto, dirigido al mismo visir e inscrito después en los muros de su mastaba, registra la decoración de una capilla de Hathor en el palacio real, muy probablemente edificada durante su reinado.[127]

Es posible que Dyedkara dejara algunos de sus monumentos sin terminar, como sugieren varios bloques con relieves e inscripciones de su nombre que se hallaron reutilizados en la pirámide del rey Unis, cuyo emplazamiento original se desconoce.[128] También se encontró un bloque de granito reutilizado con el nombre del rey en la pirámide de Amenemhat I en Lisht.[129]

Actividades fuera de Egipto

Dibujo de Karl Richard Lepsius de un relieve de Dyedkara, Uadi Maghara.[130]

Expediciones a minas y canteras

Se han hallado tres o cuatro[n. 23] inscripciones rupestres del reinado de Dyedkara en el Uadi Maghara del Sinaí, una zona donde se explotaron minas de cobre y piedras semipreciosas durante todo el Imperio Antiguo, desde la IV hasta la VI Dinastía.[132] Estos textos registran tres expediciones en busca de turquesas: la más antigua, datada en el tercer[133] o cuarto[134] conteo de ganado —posiblemente entre el sexto y octavo año de su reinado—, menciona explícitamente la llegada del grupo minero a las «colinas de la turquesa»[n. 24] tras recibir «autoridad divina para hallar piedras semipreciosas según lo escrito por el dios mismo, [tal como se decretó] en el gran patio del templo de Nekhenre».[133][134] Esta frase podría ser el testimonio más antiguo conocido de un oráculo consultado para asegurar el éxito de la expedición antes de su partida, siendo Nekhenre el templo solar de Userkaf.[134] Otra inscripción, del año del noveno conteo de ganado —quizás su decimoctavo año de reinado—, muestra al rey «sometiendo todas las tierras extranjeras. Derrotando al jefe del país extranjero».[133][134] La expedición que dejó este registro estuvo compuesta por más de 1400 hombres y funcionarios administrativos, [136][137] y algunos egiptólogos proponen que también se les envió a extraer cobre.[138][139]

Estas expediciones partían de Egipto desde el puerto de Ain Sujna, en la costa occidental del golfo de Suez, como revelan papiros y sellos con el nombre de Dyedkara hallados en el lugar.[140][141] El puerto contaba con grandes galerías excavadas en la arenisca que servían de alojamiento y almacén.[141] En el muro de una de estas galerías se inscribió un texto que menciona otra expedición a las colinas de la turquesa en el año del séptimo conteo de ganado —posiblemente su decimocuarto año en el trono—.[135][142] A principios de 2018 se descubrieron más de 220 sellos de arcilla con el serej de Dyedkara en Tell Edfu, al sur del Alto Egipto. Estos sellos aparecieron junto a mineral de cobre, cerámica nubia, restos de dos grandes edificios y un asentamiento. Edfu, llamada Behdet por los antiguos egipcios, era probablemente el punto de partida de las expediciones mineras enviadas al desierto Oriental y al mar Rojo durante su reinado. Estas misiones estaban a cargo de un grupo especial de prospectores, los sementiu, bajo las órdenes de un funcionario administrativo enviado por el rey desde Menfis hasta Edfu.[143]

Al sur de Egipto, envió al menos una expedición a las canteras de diorita ubicadas a 65 km al noroeste de Abu Simbel.[n. 25][145] No fue el primer rey en hacerlo, pues estas canteras ya se explotaban durante la IV Dinastía y continuaron siéndolo en la VI Dinastía y luego, en el Reino Medio (c. c. 2055–1650 a. C. ).[144] Es probable que también explotara minas de oro en el desierto Oriental y en Nubia: de hecho, la mención más antigua del «país del oro» —término del antiguo egipcio para referirse a Nubia—[n. 26] se encuentra en una inscripción del templo funerario de este faraón.[147]

Relaciones comerciales

Durante el reinado de Dyedkara, Egipto mantuvo relaciones comerciales continuas con el Levante mediterráneo, que posiblemente se extendieron hacia el norte hasta Anatolia. Un sello cilíndrico de oro que muestra el serej del faraón junto al cartucho de Menkauhor —y que hoy se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Boston[n. 27][148]— podría atestiguar estos contactos a larga distancia a finales de la V Dinastía.[149] Aunque el oro podría proceder del valle del río Pactolo, en el oeste de Anatolia,[149] su procedencia exacta no es verificable.[2][150][n. 28][153]

Los vínculos con la ciudad de Biblos, en la costa del actual Líbano, quedan sugeridos por un fragmento de vasija de piedra descubierta en el yacimiento, con la inscripción «Rey del Alto y Bajo Egipto, Dyedkara [que vive] por siempre».[154][155] Otra prueba la aporta la inscripción biográfica de la tumba de Iny, un funcionario de la VI Dinastía, que relata expediciones a Biblos durante el gobierno de Dyedkara para obtener lapislázuli y estaño o plomo.[156][157] El texto, aunque redactado en tiempos del faraón Merenra, comienza evocando acontecimientos similares ocurridos bajo Djedkara.[158]

Relieve de la tumba de Inti que muestra una escena de batalla o asedio.[159]

Hacia el sur, el faraón también envió una expedición a la legendaria tierra de Punt[145] para adquirir mirra, utilizada como incienso en los templos egipcios.[160] Esta misión se menciona en una famosa carta del faraón Pepi II Neferkara a Harkuf, escrita unos cien años después. Pepi II recuerda que, durante el reinado de Dyedkara, el portasellos divino Uerdjededjnum había regresado de Punt con un enano y había sido ricamente recompensado, una anécdota que el propio faraón utiliza para incentivar a Harkuf.[161] El viaje a Punt también queda registrado en un grafito contemporáneo hallado en Tumas, una localidad de la Baja Nubia situada unos 150 km al sur de Asuán,[27] donde se descubrió el cartucho de Isesi.[162]

Guerra

No todas las relaciones de Egipto con sus vecinos fueron pacíficas durante su reinado. Una de las primeras representaciones conocidas de un asedio o batalla[163] se halla en la tumba de Inti, un funcionario del nomo XXI del Alto Egipto que vivió a finales de la V Dinastía.[156][163] La escena muestra a soldados egipcios escalando los muros de una fortaleza del Oriente Próximo con ayuda de escaleras.[27][164] En términos más generales, durante el Imperio Antiguo tardío, los egipcios parecen haber realizado redadas punitivas regulares en Canaán, sin intentar establecer allí un dominio permanente.[165]

Pirámide

La pirámide de Dyedkara en Saqqara

Dyedkara erigió su pirámide en la zona sur de Saqqara. En el antiguo egipcio, esta recibió los nombres de Nefer Isesi o Nefer Djedkare,[n. 29][166] traducidos comúnmente como «Isesi/Dyedkara es hermoso»[167] o «Isesi/Dyedkara es perfecto».[2][9] En la actualidad se la conoce como Haram el-Shawwâf (en árabe: هَـرَم ٱلـشَّـوَّاف, «la pirámide del vigía»),[166] denominación que alude a su posición destacada en el borde del valle del Nilo.[168][169]

La estructura original constaba de seis o siete gradas, construidas con bloques irregulares de caliza toscamente labrados y argamasa, de las cuales solo se conservan tres. Este núcleo estuvo recubierto por un revestimiento de caliza blanca de Tura, saqueado en la antigüedad. En su momento de esplendor, la pirámide alcanzó 52 metros de altura, con una base de 78.75 metros y una inclinación de 52°.[169]

En el interior, un corredor descendente conducía —tras tres rastrillos de granito— a una antecámara, tres almacenes y la cámara funeraria. En esta última se descubrieron fragmentos de alabastro, una cuenta de faienza en un hilo de oro y numerosos restos de lo que fue un gran sarcófago de basalto gris oscuro.[169] El sarcófago se había hundido en el suelo de la cámara, y al noreste se ubicaba un nicho para el cofre canópico del rey. Dentro de sus restos se halló una momia casi completa. El examen de estos restos óseos —excavados a mediados de la década de 1940 bajo la dirección de Abdel-Salam Hussein— realizado por Ahmed Batrawi sugiere que Dyedkara murió entre los 50 y los 60 años de edad.[82][170]

Al este de la pirámide se desplegaba el templo funerario del faraón.[171] Su fachada oriental estaba flanqueada por dos imponentes estructuras pétreas que anticipan la forma de los posteriores pilonos. El templo se conectaba, mediante una calzada aún no excavada por completo, con un templo del valle.[171]

Legado

Impacto de las reformas

La gran mastaba de Senedyemib Inti, visir de Dyedkara.

Para Nigel Strudwick, las reformas del Dyedkara fueron una reacción al rápido crecimiento de la administración central en la primera mitad de la Quinta Dinastía,[109] la cual —añade Klaus Baer— había acumulado demasiado poder político y económico a ojos del rey.[172][173] Joyce Tyldesley considera que su reinado marcó el inicio mismo del declive en la preeminencia real, coincidiendo con el ascenso gradual del poder de la administración alta y provincial.[174] Este proceso vino acompañado de una descentralización, donde las lealtades locales fueron lentamente superando la adhesión al Estado central.[174] Dado que los cargos, y en particular el de visir, podían heredarse,[2] las reformas de Dyedkara generaron un «cuasi sistema feudal», en palabras de Nicolas Grimal,[145][175] que concentraba gran poder en manos de unos pocos funcionarios poderosos. La mejor prueba de ello son las grandes y magníficas mastabas que los visires de Dyedkara construyeron para sí mismos.[145] En este contexto, la reforma del sistema de rangos podría haber sido un intento por mantener bajo control una administración cada vez más extensa,[111] que al final resultó fallido. Algunos egiptólogos, como Naguib Kanawati, sostienen que este fracaso contribuyó en gran medida a la caída del Imperio Antiguo.[176] Otros, como el propio Strudwick, creen que las causas del colapso deben buscarse en otro lugar, ya que el poder de un funcionario nunca llegó a equipararse al del rey.[172]

Paralelamente, las reformas jugaron un papel clave en el florecimiento artístico del Imperio Antiguo tardío. Artesanos y tallistas encontraron entonces numerosos mecenas adinerados más allá de la corte real, lo que multiplicó los encargos y produjo una mejora general en la calidad de los trabajos. Esta dinámica también dotó a los artesanos de una nueva prosperidad, que invirtieron en construir sus propios complejos funerarios de gran tamaño.[2]

Culto funerario

Imperio Antiguo

Dyedkara fue objeto de un culto funerario establecido tras su muerte, que perduró hasta el final del Imperio Antiguo, casi 200 años después. Los suministros para este culto procedían de varias fincas agrícolas creadas durante su reinado, cuyos nombres —testimonios de la veneración hacia el faraón— se han conservado inscritos en las tumbas de sus cortesanos. Entre ellos figuran fórmulas como «Ra desea que Isesi viva»,[n. 30] «Heka desea que Izezi viva»,[n. 31] «Perfecto de emulación es Isesi»,[n. 32] «Perfecto de favores es Isesi»,[n. 33] «Seshat hace vivir a Isesi»,[n. 34] «El Ka de Isesi es el primero»[n. 35] o «Bastet quiere que Izezi viva»,[n. 36] además de otros que aluden directamente a sus ofrendas y mandatos: «El recipiente mnza de Dyedkara»,[n. 37] «El dominio pertenece a Izezi»,[n. 38] «Obra del mando de Izezi»,[n. 39] «Horus perpetúa a Izezi»,[n. 40] «Las ofrendas de Izezi»[n. 41] e «Izezi es una persona que ama la vida».[n. 42]

Su figura parece haber gozado de gran estima durante la VI Dinastía.[n. 43] Merenra Nemtyemsaf I, por ejemplo, eligió situar su complejo piramidal cerca del de Dyedkara.[182] Además, la Piedra de Saqqara Sur —un anal real de la época de Merenra o de su sucesor Pepi II[183]— registra ricas ofrendas realizadas al faraón difunto en nombre del monarca reinante.[n. 44] Se estima que un 92% del texto original de la piedra se perdió cuando esta fue pulida de forma tosca para reutilizarla como tapa de sarcófago, posiblemente a finales del Primer Período Intermedio (c. c. 2160–2055 a. C. ) o inicios del Imperio Medio (c. 2055–1650 a. C. ).[185]

En términos más generales, hacia el final del Imperio Antiguo parece haberse desarrollado una tradición histórica o literaria sobre los acontecimientos de su época, como se infiere de las tumbas de Harkuf e Iny.[186] Ambos funcionarios, responsables de expediciones a tierras extranjeras —Punt y Biblos— bajo Merenra I y Pepi II, relatan en sus inscripciones misiones similares que ya habían tenido lugar durante el reinado de Dyedkara.[186]

Imperio Nuevo

Su culto funerario experimentó un renacimiento durante el Imperio Nuevo (c. 1550–1077 a. C. ). Para la primera parte de este período, el testimonio más claro es la lista real de Karnak, un registro encargado por el faraón Tutmosis III. Esta lista no pretendía ser exhaustiva, sino que recogía los nombres de los antepasados que el rey deseaba honrar con ofrendas.[187]

Para el Imperio Nuevo tardío, un relieve de la tumba saqqarita del sacerdote Mehu (de la XIX o XX Dinastía) muestra a tres dioses ante los que se presentan varios faraones difuntos: Zoser y Sejemjet (de la III Dinastía) y Userkaf, fundador de la V Dinastía. Les sigue un cuarto rey cuyo nombre está dañado, pero que suele leerse como «Dyedkara» o, con mucha menor probabilidad, «Shepseskara». El relieve es una expresión de la piedad personal de Mehu, quien suplicaba a estos antiguos monarcas que lo recomendaran ante los dioses.[188]

Titulatura

Su titulatura real refleja los elementos tradicionales de la realeza egipcia, incluyendo el nombre de Horus, el nombre de Nebty, el nombre de oro, el prenombre (asociado al trono) y el nomen (nombre de nacimiento). Esta titulatura, atestiguada en diversas fuentes como la Tabla de Saqqara, el Canon de Turín, la Lista de Abidos y la Lista de Karnak, incorpora referencias al dios Ra y conceptos como la durabilidad o la aparición divina, destacando su conexión con la teología solar de la época. A continuación se detalla la titulatura completa con sus transliteraciones, traducciones y representaciones jeroglíficas.[189]

Más información Tipo, Nombre ...
Titulatura real de Djedkara Isesi
TipoNombreTransliteraciónTraducciónJeroglíficos
HorusDjedkhauḎd-ḫˁ.w«Horus, duradero de apariciones»[189]
N28R11G43
NebtyDjedkhau NebtyḎd-ḫˁ.w Neb.tj«Duradero de apariciones (por medio de?) las Dos Señoras»[189]
R11N28G43
Horus de oroBik Nebu DjedBik-nbw-Ḏd«El halcón de oro duradero»[189]
R11 G5
S12
Prenombre
(nombre de trono)
DyedkaraḎd-kꜣ-Rˁ«El duradero del ka de Ra»[189]
«El alma de Ra perdura»[190]
M23
t
L2
t
<
N5R11D28
>
(Tabla de Saqqara)
Maatkara
Mꜣˁ.t-kꜣ-Rˁ«El de la Maat y el ka de Ra»[28]
<
N5H6D28
>
(Canon de Turín)
Djedu
Ḏdw«Él ha perdurado»
<
R11R11
>G7
(Lista de Abidos)
Dyedkara
Ḏd-kꜣ-Rˁ«El duradero del ka de Ra»
<
N5R11D28
>
(Lista de Karnak)
Isesi
Izzj—
<
issi
>
Nomen
(nombre de nacimiento)
Isesi
Izzi
—Traducción incierta, posiblemente derivado del imperativo iz («¡ve!»), que podría haber dicho la partera en el momento del nacimiento.[191]
M17O34
O34
M17
Cerrar

Véase también

Notas

  1. Fechas propuestas para el reinado de Djedkare Isesi: 2436–2404 a. C.,[1][2][3] 2414–2375 a. C.[4][5][6][7][8] 2405–2367 a. C.,[9] 2380–2342 a. C.,[10] 2379–2352 a. C.,[11] 2365–2322 a. C.[12]
  2. Numerosos artefactos que llevan el nomen, prenomen o serekh de Dyedkara han sido desenterrados, los cuales proporcionan información sobre las relaciones comerciales o la administración estatal durante su reinado. Estos artefactos están dispersos por todo el mundo en muchos museos, incluyendo el Museo del Louvre,[15] el Museo Petrie,[16][17] el Metropolitan Museum of Art,[18] el Museum of Fine Arts de Boston,[19] y el Museo Egipcio de Berlín.[20]
  3. El cementerio 2000 en Guiza contiene varias tumbas de supervisores e inspectores de los asistentes del palacio que vivieron durante el reinado de Dyedkara.[21]
  4. Neserkauhor fue enterrado en la mastaba C, al sur del complejo piramidal de Nyuserra, en el este de la necrópolis de Abusir.[48]
  5. El príncipe Raemka fue enterrado en la tumba mastaba S80, también conocida como mastaba D3 y QS 903, en Saqqara, al norte de la pirámide de Zoser.[47] Su tumba parece haber sido usurpada[50] de un tal Neferiretnes.[51] La capilla de la tumba de Raemka se exhibe ahora en el Museo Metropolitano de Arte.[52]
  6. El príncipe Kaemtjenent fue enterrado en la tumba mastaba S84 en Saqqara.[47]
  7. En oposición a aquellos que llevan el título "hijo del rey", que se usaba como título honorífico durante la Quinta Dinastía posterior.
  8. Isesi-ankh fue enterrado en la mastaba D8, al norte de la pirámide de Djoser en Saqqara.[60]
  9. Se cree que Kekheretnebti murió a principios de sus treinta años; fue enterrada en la mastaba B en el este de Abusir, al sur del complejo piramidal de Nyuserra.[71] Tuvo una hija llamada Tisethor, que fue enterrada en una extensión de su tumba.[46]
  10. Probablemente enterrada en Abusir.[46]
  11. Enterrada en la mastaba K, al sur del complejo de Nyuserra en Abusir,[72] probablemente antes de la construcción de la tumba de Tisethor.
  12. Enterrada en Abusir.[46]
  13. La inscripción reza: «Primera ocasión del festival Sed del rey del Alto y Bajo Egipto Dyedkara, amado de los bas de Heliópolis, dotado de vida, estabilidad y toda alegría por siempre».[76][77]
  14. Los años del 1°, 3°, 4°, 5°, 6°, 8°, 9°, 10°, 11°, 14°, 15°, 16°, 17°, 18° y 22° recuento de ganado están atestiguados en fuentes contemporáneas para Dyedkara.[80][81]
  15. Número de catálogo E5323.[83]
  16. Miroslav Verner escribe que Paule Posener-Kriéger y Jean-Louis de Cenival transcribieron el numeral del año en el papiro como el «año del 21º recuento» en su estudio de 1968 de los papiros de Abusir.[84] Verner señala que en «el lugar dañado donde todavía está el numeral, se puede ver una pequeña traza negra de otro trazo vertical apenas visible. Por lo tanto, el numeral probablemente pueda reconstruirse como 22».[85]
  17. Con la posible excepción de Shepseskare, quien podría no haber tenido el tiempo necesario para comenzar uno.
  18. El abandono de Abusir como necrópolis real significó que Dyedkara tuvo que regular estrictamente sus actividades para garantizar la continuación adecuada de los cultos funerarios que tenían lugar allí, lo que explica en gran parte el contenido administrativo de los papiros de Abusir.[105]
  19. El egiptólogo Nigel Strudwick ilustra esta novedad con los casos de Isesi-ankh y Kaemtjenent, quienes ostentaban el título de «hijo del rey» así como varios títulos administrativos como «supervisor de todas las obras del rey» y «portasellos del dios».[60] Los egiptólogos Michel Baud y Bettina Schmitz han argumentado que el título de «hijo del rey» aquí no denota una filiación real y era solo honorífico, al menos en el caso de Isesi-ankh.[64][63] En términos más generales, Baud y Schmitz consideran que los verdaderos príncipes de sangre eran calificados como smsw [z3 nswt] para "hijo mayor [del rey]" y permanecían excluidos de ocupar cargos administrativos.[108]
  20. Estos son Ptahhotep Desher, Seshemnefer III, Ptahhotep, Rashepses, otro Ptahhotep y Senedjemib Inti.[103]
  21. El bloque inscrito con el texto relativo a las obras de Dyedkara en el templo de Nyuserra reza: "Horus Djedkhau, el rey del Alto y Bajo Egipto, las Dos Damas Djedkhau, el Horus de Oro Dyed, Dyedkara. Para el rey del Alto y Bajo Egipto [Nyuse]rra, erigió un monumento...".[112] Actualmente se encuentra en el Museo Egipcio de Berlín, número de catálogo 17933.[20]
  22. El nombre del palacio mencionado en el decreto ha sido objeto de diversas traducciones debido al estado dañado de la inscripción. Para Brovarski y Sethe, el palacio se llama simplemente "palacio del jubileo" en el decreto,[123] mientras que otros como Breasted,[124] Roccati,[125] y Trigger[122] han leído el nombre del palacio como "flor de loto de Isesi" o "loto de Isesi" (egipcio antiguo Nehbet). Wente lo lee como "palacio del jubileo del Loto-de-Izezi".[126]
  23. Está poco claro si dos de los textos inscritos provienen de la misma inscripción dañada o siempre han sido parte de dos inscripciones diferentes.[131]
  24. También traducido como "terrazas de turquesa" del egipcio ḫtjw mfk3t.[135]
  25. La roca explotada en estas canteras en realidad comprende dos variedades de gnais, siendo la palabra "diorita" utilizada incorrectamente por los egiptólogos para designar estas rocas.[144]
  26. El oro es Nub en egipcio antiguo, y la "tierra del oro" pudo haber dado origen a la palabra moderna "Nubia".[146]
  27. El sello de oro tiene el número de catálogo 68.115.[148]
  28. La procedencia del sello generalmente se cree que es una tumba en un sitio aún no descubierto a lo largo de la costa del Mediterráneo oriental.[151] La arqueóloga Karin Sowada duda de la autenticidad del sello.[152]
  29. Transliteraciones nfr-Jzzj y nfr-Ḏd-k3-Rˁ.[166]
  30. Antiguo egipcio Mr-Rˁ-ˁnḫ-Izzi, tumba de Ptahhotep II, Saqqara.[177]
  31. Antiguo egipcio Mr-Ḥq3-ˁnḫ-Izzi.[178]
  32. Antiguo egipcio Nfr-nḥrw-Izzi.[179]
  33. Antiguo egipcio Ḥ3tj-Ḏd-k3-Rˁ.[178]
  34. Antiguo egipcio Sˁnḫ-Sš3t-Izzi.[180]
  35. Antiguo egipcio ḫnty-k3-Izzi.[180]
  36. Antiguo egipcio Mr B3stt-ˁnḫ-Izzi.[181]
  37. Antiguo egipcio Mnz3-Ḏd-k3-Rˁ.[180]
  38. Antiguo egipcio N(y)-w3s-Izzi.[181]
  39. Antiguo egipcio Irt-wḏt-Izzi.[181]
  40. Antiguo egipcio Srwḏ-Ḥr-Izzi.[181]
  41. Antiguo egipcio Ḥtpwt-Izzi.[181]
  42. Antiguo egipcio Mr ˁnḫ-Izzi.[181]
  43. Antiguo egipcio Mr ˁnḫ-Izzi.[181]
  44. Consultar en particular la zona F6 de la piedra de Saqqara.[184]

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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