Joropo oriental

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El joropo oriental es una manifestación artístico-musical propia de la región oriental de Venezuela, que abarca los estados de Sucre, Nueva Esparta y el norte de Anzoátegui y Monagas.[1]

Esta variante es notable por su formación musical flexible, que puede variar desde un trío hasta un octeto. La pieza central de la agrupación es un instrumento melódico y guía, elegido entre el tradicional bandolín (mandolina), la bandola oriental de cuatro cuerdas dobles de nailon, o la cuereta (acordeón rústico de botones). Ocasionalmente, se añaden el violín y la armónica para enriquecer el sonido característico.[2]

El joropo oriental es una danza que se realiza tradicionalmente en las fiestas patronales y otras festividades colectivas de la región, cumpliendo una función social clave.

El joropo oriental, tiene sus raíces en las tradiciones musicales introducidas por los colonizadores españoles.[3][4] A través de un proceso de sincretismo cultural, que fusionó elementos ibéricos, africanos e indígenas, esta danza evolucionó hasta convertirse en una de las manifestaciones más representativas del folclore venezolano.[5] Esta expresión es un elemento fundamental en la vida de las comunidades locales, sirviendo como vehículo de expresión, identidad y cohesión social.

Junto con géneros como la mejorana, el punto guajiro y el galerón del oriente venezolano, el joropo oriental forma parte del Complejo del punto. Esta es una clasificación musicológica característica de la cuenca del mar Caribe, donde se evidencia la presencia y persistencia del cancionero hispánico. El concepto fue inicialmente propuesto por el musicólogo y etnólogo cubano Argeliers León (1918-1991) y desarrollado posteriormente por las musicólogas Victoria Eli Rodríguez y Zoila Elizabeth Gómez García en su obra Música latinoamericana y caribeña (1995).[6]

Fundación de Cumaná (Nueva Córdoba)

El músico e investigador cumanés Simón Decena asevera que el joropo nace en el estado Sucre. Esta región fue bautizada por Cristóbal Colón como «tierra de gracia» en su primer paraje en tierra firme.[7] Según Decena, los primeros colonizadores españoles que llegaron a las costas venezolanas introdujeron la práctica musical de la vihuela y la guitarra renacentista.

Estas piezas musicales se interpretaban con la técnica del golpe o charrasqueado. Las danzas populares que propició esta música, por su naturaleza física y cercana, contravenían las normas de conducta impuestas por la Iglesia Católica.

La emigración andaluza a América constituye un claro exponente de la significativa participación de esta región en los procesos de descubrimiento, conquista y colonización del Nuevo Mundo. La toponimia de la región emerge como un valioso indicador de la profunda huella que los lugares de origen andaluces dejaron en las tierras americanas.[8]

En el año de 1528, el rey Carlos V acreditó a Nueva Cádiz (en la isla de Cubagua) como «ciudad». Sin embargo, el rápido agotamiento de los ostrales (bancos de perlas) desató la agonía del poblado. Sus habitantes emigraron hacia otros litorales o a tierra firme. Finalmente, la isla quedó totalmente abandonada en 1545, y su ciudadela se convirtió en un paisaje de ruinas que aún sobreviven como testimonios arqueológicos.[9]

Situaciones muy distintas circundan a Nueva Córdoba, actual Cumaná (Estado Sucre). Inicialmente, los frailes franciscanos edificaron un primer caserío. Sin embargo, debido la fiereza de los cumanagotos, el asentamiento fue trasladado en varias ocasiones.

Años después, el conquistador Diego Fernández de Serpa (1510-1570) logró someter a los aborígenes. Él refunda el poblado en 1569, cambiándole el nombre por el de Cumaná.[10]

Poblamiento de Margarita

Otro caso de poblamiento en el siglo XVI ocurre en el territorio insular de Margarita, la isla fue regentada desde 1528 bajo «una especie de feudo privado con derechos adquiridos por merced».

La ínsula fue gobernada sucesivamente por la estirpe familiar iniciada por Isabel Manrique de Villalobos, seguida por su hija Aldonza Villalobos Manrique (1520-1575), y después, por un nieto de esta. Bajo la tutela de esta familia surge en 1562 la única ciudad importante y capital de la isla: La Asunción.[9]

Dibujo Negro fandango scene
Escena de fandango negro.

Según el musicólogo y violonchelista Alberto Calzavara (1944-1988), los primeros instrumentos de cuerda pulsada, como la bandola y la bandurría, hicieron su aparición en las costas venezolanas de Cumaná y Cubagua alrededor de 1560. Calzavara documenta este hallazgo en su obra La historia de la música en Venezuela (1987).[3][4]

Esta región oriental era el centro neurálgico de la economía colonial debido a la explotación perlífera. Por esta razón, gozaba de cierta autonomía dentro del territorio venezolano. La llegada de estos instrumentos coincidió con la introducción de bailes populares españoles, como el fandango, que evolucionaría en el territorio para dar origen al joropo oriental.[11]

Sincretismo cultural e influencias europeas

A través de un proceso de sincretismo cultural, las comunidades afrodescendientes y campesinas resignificaron el baile español, fusionando elementos del fandango con influencias africanas. Los giros del vals fueron incorporados, adaptándose a un ritmo más enérgico y a una técnica de agarre de manos característica.[12] Posteriormente, con el auge de la explotación de café y cacao, los italianos llegaron al Golfo de Cariaco e introdujeron el acordeón o cuereta, instrumento que sustituyó a la bandola en esa región. La ejecución de la tarantela italiana —una pieza alegre en compás de 6/8— produjo alteraciones en el golpe existente. Esto lo convirtió en un joropo más vertiginoso, donde el canto busca seguir los fraseos del acordeón a través de una pronunciación rápida.[7]

Documentación histórica

La documentación histórica sitúa la primera mención conocida del joropo en la Colonia el 10 de abril de 1749.[13][14][15] No obstante, es altamente probable que las características distintivas del género se hayan desarrollado con anterioridad a esta fecha. En el marco de su mandato como gobernador y Capitán General de Venezuela (1747-1749),[16] el Mariscal de Campo Luis Francisco de Castellanos se mostró preocupado por la reputación de ciertas prácticas populares. Debido a ello, dispuso lo siguiente:

En algunas villas y lugares desta Capitanía general de Venezuela se acostumbra un bayle que denominan Xoropo escobillado, que por sus extremosos movimientos, desplantes, taconeos y otras suciedades que lo infaman, ha sido mal visto por algunas personas de seso…[17]

De conformidad con la ordenanza de Castellanos, la práctica pública del baile se sancionaba con una pena de prisión de dos años. Asimismo, se establecía una pena de dos meses de cárcel para aquellos que asistieran a eventos de esta naturaleza.[17] No obstante, la prohibición fue revocada por el monarca Fernando VI (1713-1759), quien solicitó la presencia de un par de bailadores de joropo en la Corte española.[15]

La ejecución del baile ante la corte real causó tal impresión en el monarca que este procedió a ordenar a Castellanos la derogación de la prohibición:

… no lo prohíba, por cuanto está lleno de inocencia campesina. Así como el jarabe gatuno y el bullicuzcuz de la Veracruz, que también han venido en consulta de nuestros reinos de Méjico, y con los cuales tiene mucha semejanza…[14]

Consolidación y polisemia del término

El médico y lingüista venezolano Lisandro Alvarado (1858-1929) empleó este suceso histórico para establecer un hito fundamental. Él sitúa la plena consolidación del joropo como expresión cultural venezolana en el año 1749.[18] En otras palabras, para esa época ya existía una clara distinción entre el fandango español y el joropo, tanto en Venezuela como en España. Esta diferenciación condujo al surgimiento en Venezuela de un término específico para distinguir este baile de su principal referente hispánico.

No obstante la distinción temprana, a lo largo de los siglos XVIII y XIX, el término fandango adquirió un carácter polivalente en el contexto venezolano. El término fue utilizado de manera genérica para designar tanto la danza y la música correspondientes, como la festividad o reunión social en sí. De este modo, los términos fandango, sarao y joropo fueron empleados de manera indistinta y con múltiples significados durante un largo periodo de tiempo.

Características

La forma musical del joropo oriental puede consistir en una secuencia rítmico-armónica particular, repetitiva y cíclica, denominada golpe. También puede adoptar la forma de dos partes: una sección de apertura con melodías fijas (o un golpe tradicional) repetidas dos o más veces, seguida de una sección de estribillo más abierta e improvisada.

El instrumento melódico principal suele ser la bandola oriental o el bandolín. Sin embargo, también puede ser un acordeón de botones (cuereta), un violín o una armónica. La bandola oriental se diferencia de la bandola llanera en sus cuatro pares de cuerdas, que combinan metal y nailon, a diferencia de las cuatro cuerdas simples de nailon de la bandola llanera. Además, sus melodías más lineales se diferencian de la frecuente alternancia de cuerdas de la bandola llanera.

El cuatro venezolano proporciona el marco rítmico y armónico de la música. No obstante, el estilo de ejecución del joropo oriental se distingue por el generoso uso de la textura de rasgueo del ritmo. En esta técnica, la mano derecha se abre mientras los dedos acarician las cuerdas. Esto crea más un sonido sostenido de «rodillo de dedos» que un golpe nítido. El estilo de tocar la maraca en oriente difiere del de los llanos, con diferentes patrones de mano que producen un sonido rítmico más lírico.

El canto es de solistas. El contrapunto o la controversia solo se usan en la segunda parte del joropo, es decir, en el estribillo.

Tipos

Los orientales distinguen dos tipos de joropos, aunque ambos se clasifican musicalmente como golpes. Pero un ladom existen composiciones únicas con letra determinada que se denominan generalmente joropo. Por otro lado, existen composiciones que se comportan de manera genérica (Golpe de arpa, Sabana blanca, Media diana, Corrío). Algunos joropos pueden ser combinados con la forma de estribillo.[1]

El «golpe o joropo con estribillo» es difundido específicamente en los campos y playas sucrenses. Se compone de dos partes:

  1. El  joropo: con un tema propio en un compás de 3/4 o 6/8.
  2. El estribillo: que siempre se realiza en 6/8.

El estribillo se ejecuta en tonalidad menor o mayor, según la pieza que le antecede. En esa parte, el instrumento melódico desarrolla una improvisación virtuosa sobre un patrón armónico fijo. Este patrón se establece como S-T-D-T por menor sobre la secuencia s-t-D-t.

Algunas veces, dependiendo de las facultades y el ánimo de los músicos, el estribillo termina en un «estribillo cotorreao». En esta parte, la letra en el canto se multiplica al doble y opera con versos tramados, efectuando juegos de trabalengua.[2]

El escritor y folclorista venezolano Luis Felipe Ramón y Rivera ofrece la siguiente descripción del estribillo dentro del contexto de la música folclórica venezolana:

Una curiosa música es la que en el estado Sucre se conoce con el nombre de Estribillo. En ella, como en otras formas musicales folklóricas, sobre una base melódica, ejecutada aquí por el acordeón, el canto va entrelazando libremente su melodía. Lo raro de esta especie musical consiste en dos cosas principalmente: en que el compás que lleva el acordeón es un 6x8 vertiginoso, que recuerda un poco a la Tarantela italiana y también el Zapateado español; y por otra parte, al uso del acordeón como instrumento acompañante, hecho insólito en nuestro folklore musical.

Se ve en este caso nuevamente una mezcla singular, pues a la base melódica del acordeón se le suman el Cuatro y las Maracas, además de la voz solista que canta con entera libertad de su acompañamiento. Este canto se estructura de un modo que recuerda mucho el canto del Galerón.

Los orientales juntan a veces un tema melódico o dos, como en el Golpe, con un trozo final en 6x8, que viene siendo el Estribillo. Llaman entonces a esta mezcla. Golpe y Estribillo. Se recogen hoy día diferentes melodías de este tipo en toda la zona costeña de Anzoátegui y Sucre, así como también en el interior del estado Monagas.[19]

El corrío margariteño

Es una de las variaciones del joropo que se da en gran parte del oriente de Venezuela. Se caracteriza por expresar una suma de vivencias populares. El corrío es una composición con cierta extensión que se distingue por tener rima y sonoridad. Los temas que se interpretan son comúnmente relatos de personajes, hechos y vivencias del lugar. Esta modalidad musical es considerada una de las más antiguas y originarias de la cultura en la región oriental.[20]

Sábana blanca

La característica distintiva del sábana blanca es que la copla se canta en una tonalidad más alta y se repite a la inversa. Este tipo de joropo se ha extendido por toda la región suroriental del país. En algunas regiones del estado Nueva Esparta, el sábana blanca es conocido como Pedro Catino. Este nombre se debe al cantante que popularizó este estilo musical en la zona.

La Guacharaca

La guacharaca es otra variante característica de la región oriental de Venezuela, específicamente en los estados Sucre, Anzoátegui y Monagas. Esta forma musical se estructura en torno a dos períodos armónicos:

  1. Uno con la tradicional cadencia andaluza.
  2. Otro que culmina con la característica revuelta del San Rafael llanero.

Instrumentos

Bandola oriental

La bandola oriental posee ocho cuerdas. Sus características son similares a las de la bandola central. Sin embargo, este instrumento usa cuerdas de nailon en lugar de cuerdas de metal. Con ella se interpretan polos, galerones, jotas, puntos, golpes y estribillos.[21]

Bandolín o mandolín

Foto en blanco y negro de Cruz Quinal "El rey del bandolín morocho".
Cruz Quinal El rey del mandolín morocho (1934-1987).

Este es un instrumento soprano de la familia del laúd. Es más pequeño que el laúd y presenta cuatro órdenes dobles. Su afinación es idéntica a la del violín. El bandolín se ha diseminado en todo el país, desarrollando en cada región técnicas adaptadas a las formas musicales tradicionales. Se considera un instrumento popular napolitano. En Italia, fue adoptado en el mundo académico, la ópera y el concierto sinfónico. En Venezuela, se ha consolidado como instrumento folclórico. El país, junto a Brasil, es reconocido como uno de los países latinoamericanos con una escuela bandolinística destacada.[21]

La cuereta (acordeón de teclas y botones)

La cuereta es el nombre usado en la región oriental de Venezuela para referirse a un tipo de acordeón de botones. Se caracteriza por ser más pequeño que un acordeón normal y por tener un teclado doble de botones.[21]

Cuatro venezolano

El cuatro venezolano posee cuatro órdenes de cuerdas. Se caracteriza por su pequeño tamaño, su sonido melódico y su versatilidad para interpretar una amplia variedad de géneros musicales.[21]

Maracas

Las maracas son populares en todas las variantes del joropo. Se trata de un sonajero hecho de una totuma seca o de otro material similar. Contiene semillas en su interior y tiene un mango para sostenerlo. Al agitarlas, las semillas producen un sonido seco y rítmico que acompaña muchas canciones y bailes.[21]

Tambora oriental

La tambora oriental es un instrumento de percusión importante en la música del oriente venezolano. Tiene forma cilíndrica y está hecha de madera. Lleva una membrana de cuero en la parte superior. El instrumento se golpea con baquetas. Su sonido profundo y resonante marca el ritmo de la música y le otorga un toque característico.[21]

Marímbola

La marímbola es un instrumento musical de percusión de la familia de los lamelófonos. Consiste en una caja de resonancia con una serie de lengüetas metálicas de diferentes tamaños que se puntean con los dedos, produciendo un sonido grave.

Violín

El violín es un instrumento musical de cuerda que se toca con un arco. Posee cuatro cuerdas y un sonido agudo y melódico. Es uno de los instrumentos más populares y versátiles de la familia de las cuerdas frotadas.[21]

Baile

El joropo oriental es una baile o celebración que puede prolongarse por varios días, dependiendo de la duración de la fiesta que acompaña. Con sus grandes bailes y elaboradas coreografías, es una de las expresiones más destacadas del folclore venezolano.[12] El baile se celebra generalmente en los patios de las casas o en las calles, frente a una enramada. Hasta los años 1960, la danza se ejecutaba aún en tierra. Aproximadamente cada tres piezas había que humedecer el suelo para aplacar el polvo.

El baile se caracteriza por interpretarse por una cuadrilla de cuatro o cinco parejas enlazadas. La mujer sostiene al hombre usando ambas manos. Los bailadores se guían por la melodía, forman figuras sin alzar los pies y giran casi de manera constante. Espontáneamente, las parejas forman una rueda. Esta tiende a perderse durante el estribillo, aunque ocasionalmente también se mantiene.[2] En la temática central que define la historia del joropo, el hombre toma la iniciativa y decide que figuras va a realizar, mientras que la mujer observa los movimientos y los sigue hábilmente.

Estilo nororiental

Foto parejas de baile de joropo oriental al lado de la playa.
Joropo oriental: parejas de baile en la costa oriental.

En la región nororiental, se baila preferentemente el golpe y estribillo. Aunque el primero es a tres tiempos y su complemento, el estribillo, se ejecuta en compás de 6x8, las parejas bailan siempre en 6x8. Las parejas se toman de la mano, marcando con los pies una especie de escobillado continuo, con piernas firmes y cuerpo erguido. El movimiento varía entre las dos partes:

  1. En el golpe: El escobillado es más reposado, invitando a un paseo por el salón de baile.
  2. En el estribillo: El baile se «trama» y el escobillado adquiere más vigor. Esto se combina con medias vueltas y vueltas enteras, hacia la derecha y la izquierda, según la destreza de los bailadores.[22]

Los movimientos de estos bailarines son tan fluidos y aéreos que crean la ilusión de estar suspendidos en el aire. El joropo oriental se destaca como el baile más elegante del país, a pesar de tener una limitada variedad de figuras. Esta distinción se debe, quizás, a su discurrir danzario de gran serenidad. Esta serenidad contrasta con lo recio de su estribillo, que es interpretado con bandolín, cuatro, maracas, tambora y marímbola.[23]

La guacharaca

La guacharaca ha generado un baile que se distingue por su refinada coreografía, donde la gracia y el galanteo son elementos fundamentales. Las parejas bailan sueltas (separadas). La mujer, con una coquetería sutil, se desplaza grácilmente por el escenario, mientras el hombre la sigue con determinación y gallardía, manteniendo siempre una actitud respetuosa. Es un juego de enfrentamiento amoroso, hasta que en el «cotorreo», cuando se «tranca» el joropo, se toman de las manos. En ese momento, el varón inicia el zapateo sin que la mujer pierda su postura de «presa grácil» dispuesta al galanteo y la conquista.[24]

Vestimenta

La vestimenta utilizada en el joropo oriental busca representar los trajes tradicionales que portaban los campesinos venezolanos. Este atuendo es un aspecto crucial para el correcto desempeño de la danza. El vestuario tradicional se basa tanto en los trajes de las celebraciones formales como en la indumentaria utilizada por los campesinos en sus labores diarias y fiestas populares.[12]

Atuendo Femenino

Las mujeres deben usar vestidos completos, cuya falda esté armada por pisos, dando mucho vuelo y faralaos a la parte inferior. También es común el uso de faldas anchas hechas de igual manera con varias capas.

Estas prendas confeccionan con telas de vivos colores o estampados de flores y paisajes. Tanto las faldas como los vestidos deben llegar a media pierna o hasta los tobillos.[20]

Si se opta por una falda, se recomienda combinarla con una blusa blanca de escote bandeja. La blusa debe ser de manga corta y puños con arandelas.

En los pies se llevan alpargatas con suela de cuero de res y hechas de hilo. En un principio, estas eran siempre de color negro, pero hoy en día es común ver alpargatas de colores o con diseños estampados que combinen con el atuendo.

Para terminar, se usa un tocado o peineta adornado con flores de cayena, el cual se coloca para adornar el moño que se usa en el cabello.[12]

Atuendo Masculino

Los hombres bailan con pantalones remangados hasta la mitad de la pierna, generalmente de color blanco o caqui. La camisa puede ser blanca de mangas tres cuartos o una franela fresca (unicolor o con rayas).[25]

El atuendo incluye un característico sombrero de cogollo oriental y un cuchillo amarrado al cinto. Al cuello se usa un pañuelo rojo, el cual se emplea tradicionalmente para invitar a la dama a bailar.

El calzado que se utiliza es la alpargata negra con suela de cuero o goma.[20]

Hitos del joropo oriental

Foto de Remigio "morocho" Fuentes con su bandolín.
Remigio «morocho» Fuentes con su bandolín (1954-2022).

En 2008, Smithsonian Folkways Recordings grabó un selecto grupo de algunos de los mejores músicos del joropo oriental de Venezuela:[26]

  • Aquiles Báez, guitarra.
  • Luis Beltrán Márquez, vocalista.
  • Remigio «morocho» Fuentes, bandolín, maracas.
  • Roberto Carlo Koch Fernández, bajo eléctrico.
  • Julián Laya, caja.
  • Hernán José Marín, vocalista.
  • Mónico Márquez, cuereta, vocalista.
  • José Dionision Martínez Jiménez, maracas.
  • Alfonso José Moreno Muñoz, cuatro.
  • Maríalejandra Orozco Veliz, bailadora.
  • Jesús Enrique Rengel, bandola, bandolín.
  • Alberto José Valderrama Patiño, bandola.

Joropo venezolano: Patrimonio Cultural de la Nación.

El Joropo venezolano fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación el 15 de marzo de 2014.

En dicho expediente se incluyeron los seis principales ritmos y bailes que se practican en Venezuela, incluyendo la variante oriental. La Gaceta Oficial que formaliza esta declaración apareció publicada el 28 de marzo de 2014.

La declaratoria se otorgó en la categoría Bien de Interés Cultural, con el objetivo de preservar, enaltecer y difundir las diferentes formas de expresión del Joropo tradicional venezolano.[27]

Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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