Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein
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La Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein (en inglés: Epstein Files Transparency Act) es una norma aprobada por el 119.º Congreso de los Estados Unidos y firmada por el presidente Donald Trump el 19 de noviembre de 2025. Esta legislación obliga al fiscal general de Estados Unidos a poner a disposición del público, en formato buscable y descargable, todos los archivos relacionados con el procesamiento penal del fallecido delincuente sexual infantil Jeffrey Epstein —desclasificándolos en la medida de lo posible, si fuera necesario— en un plazo de 30 días desde su aprobación. Además, debe entregar a los Comités Judiciales tanto de la Cámara de Representantes como del Senado una lista sin redacciones de todos los funcionarios gubernamentales y personas políticamente expuestas mencionadas en dichos archivos.
En septiembre de 2025, el representante Thomas Massie, del Partido Republicano, presentó una petición de descarga en apoyo al proyecto de ley. El 12 de noviembre, esa petición reunió las 218 firmas mínimas exigidas —cuatro de representantes republicanos y doscientas catorce de demócratas—, lo que forzó a la Cámara de Representantes a someter el texto a votación. Al día siguiente, el 18 de noviembre de 2025, la Cámara aprobó la norma por 427 votos a favor y solo uno en contra; el voto negativo lo emitió el representante republicano Clay Higgins, de Luisiana.[1] Al día siguiente, el Senado dio su aprobación por consentimiento unánime, y el presidente Trump promulgó la ley.[2][3][4][5] La norma concedió al fiscal general un plazo de 30 días para hacer públicos los documentos.[6]
El 19 de diciembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el primer lote de los archivos Epstein.[7] Sin embargo, incumplió la ley al no haber liberado la totalidad de los documentos en esa fecha, lo que provocó críticas bipartidistas.[8][9] Muchos de los documentos presentaron redacciones extensas, con cientos de páginas completamente tachadas en negro.[10][11] Tras un despliegue tardío y muy cuestionado,[12] el Departamento continuó liberando material en oleadas sucesivas,[7] hasta completar la última entrega el 30 de enero de 2026. Una vez concluida esa fase, el Departamento afirmó haber cumplido con su obligación legal y haber puesto a disposición todos los archivos disponibles, que sumaban más de 3.,5 millones de páginas.[13][14] El anuncio, no obstante, encontró resistencia política, ya que diversos informes señalaron que el conjunto completo de los archivos Epstein superaría los 6 millones de páginas.[15]
Antecedentes

Durante la campaña presidencial de 2024, en junio de ese año Rachel Campos-Duffy interrogó en Fox News al candidato republicano y expresidente Donald Trump sobre si liberaría los archivos de Epstein en caso de regresar a la presidencia; él respondió que sí lo haría.[16] Meses después, en septiembre, mientras participaba en el pódcast de Lex Fridman, reiteró esa promesa de publicar los archivos si resultaba electo.[17] Trump ganó las elecciones en noviembre de 2024.[18]
Ya en febrero de 2025, la fiscal general Pam Bondi declaró en una entrevista en Fox News que la supuesta «lista de clientes de Epstein» se encontraba sobre su escritorio para ser revisada en ese momento.[19] Poco después, a finales de ese mismo mes, la Casa Blanca entregó carpetas etiquetadas como «Archivos de Epstein: Fase 1» y «Desclasificados» a varias figuras destacadas del conservadurismo y la derecha, entre ellas Liz Wheeler y Scott Presler. Ese mismo día, la representante Anna Paulina Luna criticó el gesto y lo calificó de mera entrega de «información antigua».[19] El 7 de julio, Bondi emitió un comunicado en el que el Departamento de Justicia afirmaba que no se había encontrado ninguna «lista de clientes incriminatoria», lo que contradecía directamente su declaración de febrero. Ese mismo día, el Departamento de Justicia y el FBI anunciaron que no se publicarían más archivos de la investigación Epstein.[19] La declaración desató indignación entre figuras conservadoras: Liz Wheeler la tildó de «comportamiento imperdonable», mientras que los Hodgetwins pidieron abiertamente a Trump que destituyera a Bondi.[20]
El 11 de julio circularon informes según los cuales Dan Bongino, subdirector del FBI, mantuvo un enfrentamiento acalorado con Bondi por su gestión de los archivos y llegó a considerar su dimisión.[21] Posteriormente, Bongino fue degradado a codirector adjunto el 15 de septiembre,[22] y anunció su renuncia definitiva el 17 de diciembre de ese año.[23] Al día siguiente del comunicado de Bondi, el 12 de julio, Trump salió en su defensa y se refirió a Epstein como «alguien por quien nadie se preocupa», para más tarde, el 16 de julio, calificar los archivos de Epstein de «un gran engaño».[24] El 23 de julio surgieron reportes que indicaban que, ya en mayo, Bondi y su adjunto Todd Blanche habían informado a Trump de que su nombre aparecía «entre muchos otros en los archivos Epstein», pero después Trump negó rotundamente esa información.[19] Este cambio de postura del presidente generó duras críticas entre podcasters cercanos a su entorno y amplios sectores conservadores. Joe Rogan acusó a la administración Trump de «hacer gaslighting» a la opinión pública, mientras que Andrew Schulz afirmó que se estaba «insultando la inteligencia» de los ciudadanos.[25] Finalmente, en agosto de 2025, el juez Paul A. Engelmayer rechazó la solicitud de Bondi para desclasificar los archivos del gran jurado en el proceso contra Ghislaine Maxwell.[19]
Historial legislativo
Petición de descargo

El 2 de septiembre de 2025, primer día de sesiones en la Cámara de Representantes tras el receso de agosto, el representante Thomas Massie presentó una petición de descargo para obligar a la Cámara a votar la exigencia al Departamento de Justicia de que liberara los archivos.[26] El presidente Trump y otros republicanos iniciaron de inmediato una campaña de presión para impedir la publicación de los documentos; un funcionario anónimo llegó a calificar el apoyo a la petición de Massie como «un acto muy hostil hacia la administración».[27] En cuestión de días, varias congresistas republicanas —Nancy Mace, Lauren Boebert y Marjorie Taylor Greene— firmaron la petición junto a numerosos demócratas.[28] A finales de ese mismo mes, Greene publicó en X que la red de violaciones y pedofilia de Epstein tenía que ser expuesta por completo y exigió que se liberara toda la información relacionada con él por cualquier medio disponible. Además, expresó preocupación por su seguridad y pidió que, en caso de que algo le ocurriera, se investigara quién podría estar intentando impedir que esa información saliera a la luz.[29]
El 9 de septiembre, el Comité de Reglas de la Cámara rechazó por 8 votos contra 4 —siguiendo líneas partidistas— una moción del representante demócrata Jim McGovern para solicitar una votación sobre la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein.[30] Las dos últimas firmas que completaron las 218 necesarias llegaron de demócratas: James Walkinshaw, quien ganó la elección especial por el 11.º distrito de Virginia el 9 de septiembre[31] y fue juramentado al día siguiente, y Adelita Grijalva, vencedora en la elección especial por el 7.º distrito de Arizona el 23 de septiembre[32] y juramentada el 12 de noviembre.[33] En las horas previas a la toma de posesión de Grijalva, la fiscal general Pam Bondi, su adjunto Todd Blanche y el director del FBI Kash Patel se reunieron con Lauren Boebert para tratar el asunto de la iniciativa en la Cámara. Aun así, Boebert no retiró su firma de la petición. Una vez que Grijalva prestó juramento y aportó la firma 218, ya no era procedimentalmente posible que ningún firmante retirara su apoyo.[34]
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, había retrasado deliberadamente la juramentación de Grijalva, atribuyéndolo en general al cierre parcial del gobierno de 2025 y argumentando que la Cámara no podía tomar juramento a nuevos miembros durante sesiones pro forma o en medio de un shutdown (como se le conoce en inglés al cierre del gobierno). Sin embargo, algunos críticos señalaron que Johnson sí había juramentado a dos republicanos, Jimmy Patronis y Randy Fine, durante una sesión pro forma en abril.[35] El 21 de octubre, la fiscal general de Arizona, Kris Mayes, presentó una demanda contra Johnson para obligarlo a juramentar a Grijalva.[36] Ese mismo día, Johnson declaró en Fox Business que el retraso «no tiene nada que ver con Epstein», puesto que «los archivos Epstein se están publicando» (en aparente alusión a las entregas realizadas por el Comité de Supervisión de la Cámara).[37]
Período de intervalo
El 12 de noviembre de 2025, el presidente de la Cámara Mike Johnson anunció que la Cámara sometería el proyecto de ley a votación durante la semana siguiente, entre el 16 y el 22 de noviembre.[38] En los días posteriores, varios representantes republicanos que no habían firmado la petición de descargo expresaron públicamente su intención de votar a favor de la legislación: Don Bacon,[39] Andy Biggs,[40] Rob Bresnahan,[39] Tim Burchett,[39] Eli Crane,[41] Warren Davidson,[42] Carlos A. Giménez,[43] Nicole Malliotakis,[43] Max Miller[42] y Derrick Van Orden.[43] Por su parte, la representante María Elvira Salazar indicó que aún estaba considerando su posición.[44] Según informó Politico citando fuentes anónimas, más de cien republicanos se esperaban que rompieran con Johnson y apoyaran la norma.[39] El representante Ro Khanna previó que entre 40 y 50 republicanos podrían respaldar la liberación de los archivos, mientras que Thomas Massie anticipó que el apoyo republicano podría crecer de forma exponencial, llegando incluso a más de cien votos a favor.[45][46]
El 15 de noviembre, Trump ordenó al Departamento de Justicia que investigara los vínculos de Epstein con entidades bancarias y con destacadas figuras demócratas, entre ellas Bill Clinton, Lawrence Summers y Reid Hoffman. En Truth Social, calificó el asunto como «otro engaño al estilo Rusia, Rusia, Rusia, con todas las flechas apuntando a los demócratas». Poco después, la fiscal general Pam Bondi asignó la investigación al fiscal federal Jay Clayton.[47] Al día siguiente, el 16 de noviembre, Massie cuestionó la nueva investigación ordenada por Trump. Señaló que el presidente había calificado durante meses el caso como un engaño y que ahora, de repente, decidía investigarlo si realmente lo era. Expresó además su preocupación de que estas indagaciones pudieran servir como pretexto para retener documentos, ya que los materiales vinculados a investigaciones en curso no pueden divulgarse. En su opinión, se trataba de una cortina de humo destinada a abrir múltiples pesquisas como último recurso para bloquear la publicación de los archivos Epstein. Aclaró que no creía que Trump estuviera personalmente implicado, sino que buscaba proteger a un grupo de amigos ricos y poderosos, multimillonarios, donantes de su campaña y personas de su círculo social.[48] Horas más tarde, Trump cambió de postura en Truth Social y pidió a los republicanos de la Cámara que votaran a favor de liberar los archivos Epstein, argumentando que era momento de dejar atrás ese «engaño demócrata».[49] El representante Robert Garcia interpretó el giro como un signo de pánico ante la inminente derrota en la votación para forzar la liberación de los documentos por parte del Departamento de Justicia. Recordó que Trump tenía la autoridad para publicar todos los archivos de inmediato, pero optaba por mantener el encubrimiento y lanzar investigaciones ficticias para desviar y retrasar el proceso.[50] Massie, por su lado, comentó que Trump «se había cansado de verme ganar».[51]
El 17 de noviembre, Trump declaró que firmaría la ley, aunque no deseaba que «nos la quitaran». Massie respondió en Twitter que esperaba asistir a la firma del proyecto.[43] Ese mismo día, Johnson indicó que podría apoyar la norma si el Senado lograba mejorarla para proteger mejor la identidad de las víctimas.[43] Además, Mark Epstein, hermano de Jeffrey Epstein, afirmó que existía un encubrimiento activo para «sanitizar» los archivos eliminando nombres de republicanos. Según él, había recibido esa información de una fuente fiable y consideraba que ese era el motivo del cambio repentino de Trump en el tema.[52][53][54] El 18 de noviembre, Massie, Ro Khanna y Marjorie Taylor Greene organizaron una conferencia de prensa en el Capitolio junto a varias sobrevivientes de abusos cometidos por Epstein.[55]
Votación en la Casa de Representantes

El 18 de noviembre de 2025, poco antes de las 15:00 hora del Este, la Cámara de Representantes de Estados Unidos sometió a votación la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein. El proyecto se consideró bajo suspensión de reglas, lo que exigía una mayoría cualificada de dos tercios (290 votos) para su aprobación.[56] La votación resultó en 427 votos a favor y solo uno en contra. El único voto negativo lo emitió el representante republicano Clay Higgins, quien argumentó que la divulgación de las identidades de testigos inocentes y familiares vinculados al caso causaría un daño injustificado.[57] Cinco representantes no participaron en la votación: los demócratas Don Beyer, Greg Casar y Mikie Sherrill, junto con los republicanos Michael Rulli y Steve Womack.[58][59]
| Partido | Si | No | Presente | No votó | Total | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Republicano | 216 | 1 | — | 2 | 219 | |
| Demócrata | 211 | — | — | 3 | 214 | |
| Total | 427 | 1 | — | 5 | 433 | |
Votación en el Senado
Una vez aprobado por la Cámara de Representantes, el proyecto de ley necesitaba 60 votos en el Senado de Estados Unidos para superar el umbral de obstrucción y ser aprobado.[60] Esa misma noche, el Senado acordó por unanimidad tramitar y aprobar la norma en cuanto llegara desde la Cámara.[61] El 19 de noviembre, el texto arribó al Senado y esa misma mañana se transmitió formalmente desde la Cámara alta hasta el escritorio del presidente.[62]
Firma
El 17 de noviembre de 2025, Trump declaró que firmaría la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein si el proyecto llegaba a su escritorio.[63] Al día siguiente, el 18 de noviembre, el presidente de la Cámara Mike Johnson —quien hasta entonces se había opuesto firmemente a la liberación de los archivos— expresó su profunda decepción por el resultado de la votación. Añadió que la norma necesitaba enmiendas y que acababa de conversar con el presidente al respecto, dejando abierta la posibilidad de ver qué ocurriría a continuación.[64][65] Aunque se contemplaba la posibilidad de un veto presidencial, este no se produjo. De haber ocurrido, ambos cámaras podrían haberlo anulado con una mayoría de dos tercios, umbral que ya habían superado con facilidad en las votaciones previas sobre la ley.[66]
El proyecto llegó al escritorio presidencial en la mañana del 19 de noviembre.[4] Un alto funcionario de la Casa Blanca había asegurado previamente a los periodistas que la norma sería firmada en cuanto arribara a la Casa Blanca. Sin embargo, por la noche, la Casa Blanca informó que Trump no comparecería ante las cámaras durante el resto del día.[67] Poco después, el propio Trump anunció en Truth Social que acababa de firmar el proyecto convirtiéndolo en ley.[5]
Publicación
Periodo previo
El 19 de noviembre, la fiscal general Pam Bondi declaró que el Departamento de Justicia había obtenido nueva información sobre Epstein que podría justificar la retención de ciertos archivos.[68] La declaración provocó advertencias públicas de varios senadores republicanos. Thom Tillis, Lisa Murkowski y John Kennedy instaron a Bondi a no retener los documentos. Murkowski advirtió que los estadounidenses se sentirían engañados si se ocultaban archivos, mientras que Tillis señaló que, aunque se podían hacer ajustes por investigaciones en curso, un bloqueo generalizado generaría mucha indignación.[69] Paralelamente, senadores demócratas comenzaron a criticar abiertamente a Bondi; Peter Welch predijo que ella intentaría ocultar parte del material.[69] Esa misma semana, Bondi presentó una moción acelerada ante el Tribunal de Distrito del Sur de Florida para solicitar la liberación de las transcripciones del gran jurado en el caso Epstein.[68]
El 26 de noviembre, el juez federal Richard M. Berman ordenó al Departamento de Justicia que, antes del 1 de diciembre, describiera detalladamente qué materiales poseía y cómo protegería la privacidad de las víctimas.[70] El 5 de diciembre, el juez Rodney Smith dictaminó la liberación de las transcripciones del gran jurado de Florida. Determinó que la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein prevalecía sobre la norma que prohibía divulgar ese tipo de material.[71] El 16 de diciembre, la revista Vanity Fair publicó una serie de once entrevistas realizadas por Chris Whipple a Susie Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, a lo largo de los meses anteriores. En ellas, Wiles afirmó que Trump aparecía mencionado en los archivos de Epstein, aunque aclaró que no se le implicaba en nada grave. También describió al presidente como alguien con una personalidad propia de un alcohólico y criticó duramente tanto a Bondi como a Kash Patel. Tras la publicación, Wiles cuestionó el artículo y alegó que se había omitido contexto importante. Cuando le preguntaron al respecto, Trump respaldó a Wiles y la calificó de fantástica.[72] Dos días después, el 18 de diciembre, Thomas Massie difundió un vídeo de catorce minutos en el que repasaba la inminente liberación de los archivos, prevista para el día siguiente. En el vídeo explicó qué documentos exigía la ley publicar, reveló que el FBI poseía al menos veinte nombres de hombres acusados de delitos sexuales y criticó con dureza la gestión del proceso por parte de Bondi, Mike Johnson y Kash Patel.[73]
Documentos del FBI y censura
A noviembre de 2025, diversos informes señalaban que los documentos Epstein aún no publicados por el Departamento de Justicia sumaban casi 100 000 páginas. Además, el material retenido incluía 40 computadoras, 70 CD, 26 unidades de almacenamiento y seis dispositivos de grabación, que en conjunto contenían alrededor de 300 GB de datos.[74] Según publicó The New Republic, entre las pruebas físicas en posesión del FBI figuraban fotografías, registros de viajes, listas de empleados, planos de la isla de Epstein y de su residencia en Manhattan, un libro de visitas a la isla privada y una relación de nombres.[74]
El 25 de noviembre, el periodista Jason Leopold, de Bloomberg News, comenzó a informar sobre los archivos de Epstein tras recibir copias parcialmente redactadas del FBI. Leopold había presentado una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) y posteriormente una demanda contra el FBI para obtener los documentos completos. Entre los materiales que recibió —principalmente correos electrónicos— se reveló la existencia de un «Proyecto Especial de Redacción», también conocido internamente como «Proyecto de Transparencia Epstein».[75] Leopold denunció que, entre enero y julio de 2025, el personal del FBI dedicó 4737 horas extras a redactar los archivos relacionados con la investigación Epstein, un esfuerzo que costó al gobierno estadounidense más de 851 000 dólares.[75]
El 18 de diciembre, CNN informó que el Departamento de Justicia había acelerado en las semanas previas la redacción de documentos para cumplir con el plazo del 19 de diciembre. Según la nota, cada abogado asignado al caso procesaba más de mil documentos por semana, y especialistas en contrainteligencia recibieron instrucciones de suspender casi todas sus demás tareas para dedicarse exclusivamente al procesamiento de los archivos Epstein.[76]
Primer lanzamiento: 19 de diciembre de 2025
La ley establecía que el Departamento de Justicia debía publicar todos los archivos de Epstein antes del 19 de diciembre de 2025, aunque no preveía ninguna sanción específica por incumplimiento. Ese mismo día, el fiscal general adjunto Todd Blanche declaró en Fox & Friends que solo se produciría una liberación parcial de los documentos. Anunció que el Departamento publicaría ese día varios cientos de miles de archivos y que, en las siguientes dos semanas, esperaba liberar varios cientos de miles más.[77] El anuncio de Blanche suscitó críticas bipartidistas y fue considerado una violación de la norma estadounidense.[8] Diversos políticos republicanos, entre ellos Thomas Massie y Marjorie Taylor Greene, arremetieron contra el despliegue escalonado de los archivos.[78] Massie respondió a las declaraciones de Blanche publicando en X una imagen del texto de la ley, en la que resaltaba la obligación de liberar la totalidad de los documentos en un plazo de 30 días.[7] El senador Rand Paul calificó la liberación parcial como un grave error.[79]
Por su parte, varios demócratas condenaron con dureza el anuncio: Chuck Schumer,[7] Ro Khanna,[80] Jamie Raskin y Robert Garcia amenazaron con emprender acciones legales contra la decisión.[81] El experto legal Ryan Goodman también intervino en X y afirmó que se trataba de una clara infracción a la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein.[7] La representante demócrata Alexandria Ocasio-Cortez publicó en X que todos los implicados tendrían que rendir cuentas —Pam Bondi, Kash Patel y toda la administración—, ya que consideraba que se estaba protegiendo a violadores y pedófilos por su dinero, poder y conexiones. Exigió la dimisión inmediata de Bondi. Khanna anunció que evaluaba presentar artículos de impeachment contra ella,[82] mientras que Massie sugirió que Bondi podría incurrir en un delito de obstrucción a la justicia por no haber liberado todos los archivos antes del 19 de diciembre de 2025.[83]
Según informó CBS News, los archivos de Epstein publicados el 19 de diciembre sumaron 3965 documentos, equivalentes a 3 GB de datos.[84] Ese mismo día entró en funcionamiento un sitio web denominado The Epstein Library, que puso a disposición del público miles de archivos en formato PDF. Aunque la plataforma incluía una función de búsqueda, HuffPost señaló que esta no operaba correctamente de inmediato.[85]
Censura

Tras la liberación del 19 de diciembre, el Departamento de Justicia recibió duras críticas generalizadas por el elevado grado de censura presente en los archivos publicados. Fox News informó que el Departamento había tachado los nombres de «personas políticamente expuestas y funcionarios gubernamentales»,[87] lo que constituiría una violación de la ley, pero más tarde el fiscal general adjunto Todd Blanche rechazó de inmediato esa acusación.[88][89] En una carta firmada por este último—cuyo contenido obtuvo Fox News—, se reveló que se habían censurado los nombres de 1200 víctimas o sus familiares antes de publicar los archivos.[88] Ese mismo día, CBS News señaló que, de los aproximadamente 3900 documentos liberados,[84] al menos 550 páginas aparecían completamente tachadas en negro.[10] Entre ellas destacaba especialmente un expediente de 119 páginas atribuido al gran jurado de Nueva York, que Ro Khanna y Chuck Schumer denunciaron públicamente por estar íntegramente censurado.[78]
Contenido de los archivos
Tras la liberación del 19 de diciembre, varios medios de comunicación comenzaron a examinar en detalle los archivos disponibles. La Associated Press subrayó en su análisis que la simple aparición de un nombre o una imagen en los documentos de la investigación no implicaba necesariamente ninguna conducta indebida.[8] Entre el material publicado figuraban varias fotografías del expresidente Bill Clinton en un avión privado y en un jacuzzi.[8] The New York Times informó que Donald Trump aparecía solo en contadas ocasiones en los archivos liberados, mientras que los documentos parecían centrarse de manera mucho más intensa en Clinton.[86] La entrega también incluía imágenes de Epstein junto a diversas celebridades y figuras públicas, como Bill Gates,[90] Michael Jackson, Mick Jagger,[86] Diana Ross, Walter Cronkite,[91] Kevin Spacey, Chris Tucker, David Copperfield, Peter Mandelson, Andrew Mountbatten-Windsor, Sarah Ferguson, Richard Branson,[92] David Brooks, David Blaine, Woody Allen y Ehud Barak.[93]
Entre ellas destacaba una fotografía de prensa de 2003 en la que aparecían Michael Jackson con Bill Clinton, Diana Ross y sus hijos —Evan Ross, Paris Jackson y Michael «Prince» Jackson Jr.—, aunque los rostros de estos últimos habían sido redactados.[94] Evan Ross confirmó posteriormente que se trataba de él y de los hijos de Jackson en la imagen. Usuarios de redes sociales criticaron esas censuras como innecesarias y argumentaron que parecían sugerir que Ross y los niños Jackson eran víctimas, al tiempo que ponían en cuestión la conducta de sus padres. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Abigail Jackson (sin relación familiar), justificó la medida al señalar que la foto incluía menores de edad.[94]
En las veinticuatro horas siguientes a la publicación, más de una docena de archivos desaparecieron del sitio web justice.gov sin anuncio público ni explicación alguna.[95] Entre ellos se encontraba una fotografía que mostraba a Trump, Epstein y Ghislaine Maxwell juntos, con el nombre de archivo «EFTA00000468».[96][97][98] Chuck Schumer denunció esa eliminación y advirtió que, si se retiraban documentos de ese tipo, cabía imaginar cuánto más se estaba ocultando, calificándolo como uno de los mayores encubrimientos en la historia de Estados Unidos.[99] El 21 de diciembre, el Departamento de Justicia explicó que, «por precaución», la foto con Trump había sido retirada temporalmente para revisión adicional; esa misma jornada se restauró en el sitio web.[100]
Segundo lanzamiento: 20 de diciembre de 2025
Alrededor de la medianoche del 20 de diciembre, el Departamento de Justicia publicó un lote adicional de archivos que incluían material del gran jurado y registros de vuelos con nombres censurados. Entre los documentos liberados figuraban también una presentación de diapositivas de 32 páginas elaborada en 2019, junto con el testimonio prestado ante el gran jurado por un agente del FBI ese mismo año.[101]
Tercer lanzamiento: 22 de diciembre de 2025
El 22 de diciembre, el Departamento de Justicia publicó un nuevo lote de 11 034 documentos adicionales. En cuestión de horas, el público descubrió que muchas de los párrafos censurados podían eludirse con facilidad mediante programas como Photoshop[102] u otras herramientas básicas de edición,[103] o simplemente copiando y pegando el texto aparentemente tachado para revelar el contenido subyacente.[102][103][104] Las secciones censuradas contenían hallazgos relevantes sobre los integrantes y las técnicas de la red de tráfico de Epstein, en lugar de limitarse —como autorizaba la Ley de Transparencia— a proteger únicamente la información personal de las víctimas.[105]
Cuarta lanzamiento: 23 de diciembre de 2025
El 23 de diciembre, el Departamento de Justicia publicó casi 30 000 archivos adicionales. Junto con esta entrega, el Departamento emitió un comunicado en el que calificaba como infundadas y falsas las acusaciones sensacionalistas y falsas contra el presidente Trump que, según el texto, se habían presentado ante el FBI justo antes de las elecciones de 2020.[106][107][108]
A diferencia de la primera liberación —en la que las menciones a Trump eran escasas—, esta tanda del 23 de diciembre incluía referencias al expresidente con mayor frecuencia.[106] Entre los documentos destacaba un expediente que contenía una acusación directa de violación contra Trump.[108] Además, un correo electrónico de 2020 afirmaba que Trump había volado con Epstein «muchas más veces de las que se había informado previamente»,[108][106] y los registros lo identificaban como pasajero en al menos ocho vuelos del jet privado de Epstein entre 1993 y 1996.
Supuesta carta de Epstein a Nassar
Entre los documentos liberados figuraba también una supuesta postal enviada por Epstein a Larry Nassar, fechada el 13 de agosto de 2019. Sin embargo, Epstein falleció el 10 de agosto de ese año, tres días antes de que la carta fuera sellada con el matasellos postal. Además, el sobre llevaba un matasellos del Norte de Virginia, pese a que Epstein se encontraba recluido en Manhattan en el momento de su muerte.[109] En el texto de la carta, Epstein habría escrito que el presidente compartía su afición por chicas jóvenes y atractivas, y que disfrutaba «agarrar por el coño» cuando pasaba una belleza joven, para luego añadir que la vida era injusta. El Departamento de Justicia calificó la carta como falsa tras un análisis del FBI y explicó que la había publicado únicamente porque la ley lo exigía.[106] La existencia de esta carta ya había sido reportada en 2023 por The Associated Press.[110] Otro documento revelado mostró que el FBI sometió la misiva a un examen grafológico en 2020. Margaret Hartman, de Nueva York, cuestionó la autenticidad del texto y señaló que existían motivos importantes para dudar de su legitimidad, ya que no habría resultado difícil para alguien fabricarla como una «broma macabra».[109]
Información sin fundamento del FBI sobre Trump
Entre los documentos liberados figuraba también una denuncia no verificada presentada al FBI por una mujer anónima de Nuevo México. La mujer envió una denuncia en línea al FBI en agosto de 2020, poco antes de las elecciones presidenciales de ese año. En ella alegaba que, en 1984, cuando tenía trece años y estaba embarazada, su tío y Jeffrey Epstein la habían sometido a tráfico sexual. Según su relato, su hijo nació ese mismo año y fue asesinado poco después; afirmaba además que Donald Trump estuvo presente en el momento en que se deshicieron del cuerpo del bebé arrojándolo al lago Michigan.[111] Snopes puso en duda la credibilidad de la acusación al señalar que la información no encajaba con la cronología establecida de la amistad entre Trump y Epstein. La denunciante situaba los hechos en 1984, pero Trump y Epstein no se conocieron hasta finales de la década de 1980. Además, no existe ninguna evidencia ni documentación que vincule a Trump o a Epstein con esa localidad.[111]
Consecuencias
El 24 de diciembre, Axios informó de que quedaban 700 000 archivos cuya publicación estaba prevista para el 30 de ese mes.[112] Ese mismo día, otros medios señalaron que el Departamento de Justicia aún no había revisado ni censurado internamente más de un millón de documentos y que podrían transcurrir «algunas semanas más» hasta su difusión,[113][114] para lo cual el Departamento había solicitado a fiscales federales que trabajaran de forma remota durante las Navidades.[115] El 30 de diciembre, The New York Times adelantó que el Departamento de Justicia examinaba hasta 5.2 millones de archivos.[116] Ya en enero, un comunicado del Departamento ante el tribunal indicó que se habían revisado «12 285 documentos (125 575 páginas)», pero que al menos dos millones de documentos quedaban pendientes.[116] El escrito mencionaba además un informe paralelo según el cual se estarían examinando más de cinco millones de documentos.[117]
A comienzos de enero de 2026, se había hecho público menos del 1 % de los archivos, conforme a una carta remitida por el Departamento de Justicia al juez Paul A. Engelmayer, del Tribunal de Distrito.[12] El día 8, los congresistas Khanna y Massie instaron al magistrado a «sugerir el nombramiento de un special master y un supervisor independiente» para obligar al Departamento a entregar los archivos restantes.[117][118] El 16 de enero, Bondi y Blanche presentaron un escrito de seis páginas en el que pedían a Engelmayer que rechazara la solicitud del special master.[119] Cinco días después, el juez denegó la petición.[120]
Quinto lanzamiento: 30 de enero de 2026
El 30 de enero de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó 3.5 millones de documentos relativos al caso Epstein. El fiscal general adjunto, Todd Blanche, aseguró que se trataba de los últimos archivos del sumario que quedaban por divulgarse.[121] Según Blanche, esta remesa permitió al Departamento cumplir con lo dispuesto en la Ley de Transparencia sobre los Archivos de Epstein.[14] A diferencia de entregas anteriores, la página web del Departamento exige a los visitantes acreditar que son mayores de edad, debido a que los documentos incluyen material pornográfico.[122] Uno de los archivos —identificado con la referencia EFTA01660679— pareció haber sido retirado,[123] aunque fuentes oficiales señalaron que se restableció transcurrido un periodo de saturación de la red.[124]