Wikiwand AI

Toma de La Habana

batalla de la guerra de los Siete años From Wikipedia, the free encyclopedia

La toma de La Habana por los británicos fue un enfrentamiento militar librado en agosto de 1762, en el contexto de la guerra de los Siete Años. En ella, las fuerzas inglesas al mando del teniente general George Keppel derrotaron a los defensores liderados por el gobernador de Cuba, el mariscal de campo Juan de Prado y Portocarrero.

Fecha 6 de junio a 13 de agosto de 1762
Resultado Victoria británica
Datos rápidos Fecha, Lugar ...
Toma de La Habana
Parte de la guerra anglo-española (1761-1763) y de la guerra de los Siete Años

La flota británica entrando en La Habana, cuadro de Dominic Serres, 1775.
Fecha 6 de junio a 13 de agosto de 1762
Lugar La Habana, Cuba
Coordenadas 23°05′47″N 82°22′29″O
Resultado Victoria británica
Beligerantes
Bandera de España Imperio español
• Capitanía General de Cuba
Bandera del Reino Unido Reino de Gran Bretaña
Comandantes
Bandera de España Juan de Prado y Portocarrero  Rendición
Bandera de España Gutierre de Hevia  Rendición
Bandera de España Luis Vicente de Velasco e Isla †
Bandera de España José Antonio Manso de Velasco  Rendición
Bandera de España Pepe Antonio †
Bandera del Reino Unido George Keppel
Bandera del Reino Unido George Pocock
Bandera del Reino Unido George Eliott
Bandera del Reino Unido Ralph Burton
Fuerzas en combate
11 670[1][2] a 15 160[3] soldados, marineros y milicianos
10 navíos de línea en servicio, 2 en carena y 2 en construcción, 3 fragatas, 1 bergantín, 1 paquebote, 1 jabeque, 2 goletas,[4] 2 corbetas, 2 balandras y 100 buques mercantes[2]
17 000 marineros, 12 000 soldados, 380 artilleros y 600 esclavos auxiliares[5]
23 navíos de línea, 11 fragatas, 4 balandras, 3 bombardas veleras, 1 cúter y 160 transportes de soldados, vituallas, ordenanzas y barcos-hospitales[6][7]
Bajas
3000 muertos en combate o por fiebre, 2000 heridos y enfermos,[8] 5000 prisioneros[9] (936 regulares),[8] 3 buques hundidos y el resto capturado[10] 2764 muertos en combate o por fiebre amarilla, heridos y prisioneros, numerosos desaparecidos[8] y 3 barcos de línea perdidos[11][12]
Cerrar

Este hecho dejó al descubierto las debilidades de las defensas españolas en el mar Caribe y fue consecuencia de la entrada en conflicto del Reino de Gran Bretaña con la Corona española, aliada del Reino de Francia, otro tradicional enemigo de los británicos.

En un principio los británicos intentaron establecer una especie de colonia llamada «Cumberland» que sirviera de punto de apoyo a una invasión en la isla, por el sur, en lo que hoy es la provincia de Guantánamo, pero las condiciones fueron muy hostiles tanto por el terreno, como el constante hostigamiento de los lugareños, por lo que finalmente desistieron.

Antecedentes

En 1756 estalló la compleja guerra de los Siete Años, que se libró por todo el mundo y enfrentó a dos alianzas rivales encabezadas por el Reino de Gran Bretaña y Francia.[13] Ante las sucesivas derrotas de 1759, Francia trató de coligarse con España.[14] La alianza entre Francia y España se reflejó en el Tercer Pacto de Familia, firmado en agosto de 1761.[15] Pese al apremio de Francia, España esperó a la llegada de la flota de Indias en septiembre para comenzar las acciones que debían precipitar su entrada en la guerra, pues necesitaba el dinero que traía para financiar las operaciones.[15] El 4 de enero de 1762, Gran Bretaña declaró la guerra a España, que hizo lo propio el día 15 del mismo mes.[15] Por entonces la Armada española era muy inferior a la británica: mientras la primera contaba con unos cuarenta navíos de línea, la segunda podía contar con unos ciento veinticuatro.[16]

En marzo de 1762, los mandos británicos de mar y tierra partieron de Gran Bretaña hacia el Caribe con cuatro regimientos de infantería.[17] Arribaron a la isla de Martinica, por entonces británica, a finales a abril, donde reunieron diecinueve navíos, dieciocho fragatas y buques menores y diez mil soldados para la campaña cubana.[18] La flota de invasión alcanzó Matanzas el 5 de junio.[19]

Fuerzas enfrentadas

Españoles

Según el historiador militar estadounidense David Syrett, las fuerzas defensoras incluían 3500 infantes, 300 jinetes (200 sin montura), 70 artilleros, 1000 infantes de marina, 4000 marineros de los buques y 2800 milicianos, incluyendo 700 lanceros a caballo. En total 11 670 combatientes.[1] La infantería de línea se organizaba en el regimiento de La Habana, el 2.º batallón del regimiento de Aragón y el 2.º batallón del regimiento de España. La caballería regular se componía de los regimientos Dragones de La Habana (con montura) y Dragones de Edimburgo (sin montura), mientras que la miliciana se organizaba en cuatro regimientos mal armados.[20][2] En general, las unidades milicianas se dividían en regulares e irregulares más un batallón de negros y otro de mulatos. Entre tanto los artilleros se agrupaban en tres compañías.[3] El también estadounidense David Marley aceptó sus estimaciones.[2]

En cambio, su colega y compatriota David Greentree creía que las fuerzas terrestres hispánicas se componían de 1800 infantes de línea, 810 jinetes, 300 artilleros, 750 infantes de marina, 5500 marineros de los buques y 6000 milicianos; de estos últimos, apenas 2000 a 3000 tendrían mosquetes. En total 15 160 combatientes. De la infantería regular 700 plazas pertenecían al regimiento de La Habana, 700 al de España y 400 al de Aragón. Respecto de la caballería de línea, a los regimientos de Edimburgo y La Habana agrega el regimiento Dragones de Aragón, mencionando que se componían de cuatro, uno y cuatro escuadrones de caballería respectivamente.[3]

La española Pilar Castillo Manrubia escribió que solamente 5000 hombres participaron de la defensa de la ciudad.[21] El británico Robert Beatson eleva por mucho el número de defensores. Habrían 810 dragones montados en nueve escuadrones de caballería, 3800 infantes y artilleros en tres regimientos de infantería y tres compañías de artillería, 9000 marineros e infantes de marina y finalmente 14 000 milicianos y personas de color en armas, sumando 27 610 combatientes.[22][23][24] Sin embargo, tal tamaño de fuerzas ha sido duramente cuestionado, pues la población de la ciudad en aquella época no podía movilizar tales números.[25]

Más información Buque, Cañones ...
Navíos de línea españoles en La Habana
BuqueCañonesComandanteDotaciónNotas
Tigre70[3][26][27]Juan Ignacio de Madariaga[26][27]c.572[28]Buque insignia
Entregado en La Habana[27]
Reina70[3][26][27][29]Luis Vicente de Velasco[26][27]520[29]Entregado en La Habana[27]
Infante70[26][27][29] a 74[3]Francisco de Medina[26][27]558[29]Entregado en La Habana[27]
Soberano70[26][27][29] a 74[3]Juan García del Postigo[26][27]554[29]Entregado en La Habana[27]
Aquilón68,[29] 70[26][27] ó 74[3]Vicente González Bassecourt[26][27]564[29]Entregado en La Habana[27]
América60[3][26][27]Juan Antonio de la Colina[26][27]c.427[28]Entregado en La Habana[27]
Conquistador60[26][27][29] a 74[3]Pedro Castejón[26][27]452[29]Entregado en La Habana[27]
San Jenaro60[3][26][27]En carena[nota 1]
Entregado en La Habana[27]
San Antonio60[26][27] a 64[3]En carena
Entregado en La Habana[27]
Neptuno70[3][26][27][29]Pedro Bermúdez[26][27]504[29]Sumergido en la boca del puerto[27]
Asia60[27][29] a 64[3][26]Francisco Garganta[26][27]471[29]Sumergido en la boca del puerto[27]
Europa60[3][26][29]José Díaz de San Vicente[26][27]401[29]Sumergido en la boca del puerto[27]
San Carlos80[3][27]En construcción[3][27]
Santiago60[3][27] a 80[3]En construcción[3][27]
San Zenón78[27]Propiedad de particulares[27]
Cerrar

Sus fuerzas navales se componían de catorce navíos de línea, cuatro fragatas, dos corbetas, dos balandras y cien buques mercantes.[2] Los navíos involucrados incluían al Aquilón, Conquistador, Reina, Tigre, América, Infante, Soberano, San Antonio, San Jenaro, Neptuno, Asia, Europa, San Carlos y Santiago.[3] Sólo diez navíos estaban en condiciones de combatir,[20] pues el San Carlos y el Santiago estaban en astilleros sin terminar de construirse y el San Antonio y el San Jenaro estaban en reparaciones.[31] El 20 de mayo, habían zarpado de Veracruz el navío Tridente y la fragata Águila con provisiones para La Habana, pero en el viaje se enteraron de la llegada de los ingleses y volvieron a la Nueva España. Entre tanto, los navíos Vencedor y Castilla habían salido al encuentro de los otros dos, pero al enterarse de la misma noticia también se dirigieron al puerto novohispano.[32] Al llegar los británicos, el navío particular San Zenón acababa de llegar con plata procedente Cartagena y acompañado de la fragata Atocha.[27]

Respecto de las fragatas, Greentree escribió que en La Habana estaban la Thetis (22), la Venganza (26), la Fénix (18) y la Marte (18).[3] Sin embargo, la Marte a veces se clasifica como un paquebote[4] y la Fénix se usaba como barco almacén. Según el historiador británico William Laird Clowes ninguna de las cuatro estaba en el puerto,[26] mientras que Placer Cervera reconoce que las primeras tres solían estar en La Habana acompañando a la Flora (24) y la Ventura, en esos momentos no estaba ninguna de las seis en la capital cubana.[29]

Más información Buque, Cañones ...
Barcos menores involucrados por parte española
BuqueCañonesNotas
Fragatas
Ventura26[26][27]Rendida en Santo Domingo[27]
Comandada por José de las Casas[26][27]
Venganza24[26][27] a 26[3]Abandonada en el Mariel[27]
Comandada por Diego de Argote[26][27]
Fénix18[26][3] a 22[27]Apresado en el canal de Bahamas[27]
Asunción50[27][4]Propiedad de particulares[27]
Santa Bárbara42[27]Propiedad de particulares[27]
Perla22[33] a 30[27]Propiedad de particulares[27]
Atocha30[27]Propiedad de particulares[27]
Santa Rosa24[27]Propiedad de particulares[27]
Constanza24[27][4]Propiedad de particulares[27]
Paquebot
Tetis18[27] a 22[26]Apresado en el canal de Bahamas[27]
Marte16[27] a 18[26]Abandonado en el Mariel[27]
Comandado por Domingo Bonachea[26][27]
San Lorenzo16[27]Apresado en Santo Domingo[27]
Bergantín
Cazador18[27]Entregado en La Habana[27]
Urca
San AntonioEntregado en La Habana[27]
Jabeque
San Francisco18[34]Entregado en La Habana[27]
Cerca de 88 tripulantes[34]
Goleta
San IsidroEntregado en La Habana[27]
ReglaEntregado en La Habana[27]
LuzEntregado en La Habana[27]
Balandra
FloridaPropiedad de particulares[27]
Cerrar

El 2 de febrero, la Ventura salió del puerto con situados para Puerto Rico y Santo Domingo, pero cerca de este último fue capturada por corsarios ingleses. El 12 de febrero, la Flora zarpó a Veracruz para llevar materiales con los que reparar al Tridente y acompañó a ese navío y la Águila en su fallido viaje. El 3 de junio, la Thetis y la Fénix fueron capturadas en Cayo Sal, un banco de Placer de los Roques. El 28 de junio, la Venganza y la Marte volvían a Cuba de Nueva España cuando se encontraron con los navíos ingleses HMS Defiance y HMS Hamptoncourt, debiendo refugiarse en Mariel, donde sus tripulantes las hundieron para evitar su captura.[31] El historiador cubano afirmaba que al iniciarse el asedio, en La Habana sólo habían tres fragatas: la Constanza, la Asunción y la Perla.[4] La primera pertenecía a la Real Compañía de Caracas y las otras dos a la Real Compañía de La Habana.[4] La Constanza y la Asunción fueron usadas para defender el astillero y el barrio del Horcón.[35]

Británicos

El historiador estadounidense David Marley afirma que las fuerzas inglesas se componían de 14 000 marineros de la Royal Navy y 3000 contratados, 12 000 soldados, 380 artilleros y 600 esclavos auxiliares.[5] En cambio, los británicos James Grant y Andrew Hilliard Atteridge escribieron que las tropas en tierra sumaban 10 000 ingleses a los que se sumaron 4000 milicianos de las colonias americanas.[36] Por su parte, el historiador John William Fortescue eleva el número de regulares británicos a 12 000, mientras que mantiene los milicianos norteamericanos en 4000.[37] Castillo Manrubia menciona que participaron 15 000 veteranos, 4000 peones negros y 15 000 marineros.[21] En números exactos, afirma que eran inicialmente 12 041 hombres para desembarco a los que se suman 2000 peones negros y las tripulaciones hasta alcanzar los 22 327 hombres.[38] Pedro Guiteras escribió que la tropa se componía de 4000 ingleses embarcados en Portsmouth, 2000 reclutas jamaicanos y 4000 milicianos norteamericanos.[39] Posteriormente recibieron otros 2000 refuerzos de Jamaica y Norteamérica.[40]

Más información Navío, Cañones ...
Navíos de línea de la escuadra británica
NavíoCañonesComandante
HMS Namur
(buque insignia)
90[41][42]George Pocock
John Harrison[42]
HMS Valiant74[43][42] a 80[41]Augustus Keppel
Adam Duncan[42]
HMS Cambridge80[41][42][42]William Goostrey[42]
HMS Culloden74[41][42]John Barker[42]
HMS Temeraire74[43][42] a 75[41]Matthew Barton[42]
HMS Dragon74[41][42]Augustus John Hervey[42]
HMS Centaur74[41][42]Thomas Lemprière[42]
HMS Dublin74[41][42]Edward Gascoigne[42]
HMS Marlborough68[43] a 70[41][42]Thomas Burnett[42]
HMS Temple70[41][42]Julian Legge[42]
HMS Orford66[41] a 70[42]Marriot Arbuthnot[42]
HMS Devonshire64[42] a 66[41]Samuel Marshall[42]
HMS Belleisle64[41][42]Joseph Knight[42]
HMS Edgar60[5] a 64[41][42]Francis William Drake[42]
HMS Alcide64[41][42]Thomas Hankerson[42]
HMS Hampton Court64[41][42]Alexander Innes[42]
HMS Stirling Castle64[41][42]James Campbell[42]
HMS Pembroke60[41][42]John Weelock[42]
HMS Rippon60[41][42]Edward Jekyll[42]
HMS Nottingham60[41][42]Thomas Collingwood[42]
HMS Defiance60[41][42]George Mackenzie[42]
HMS Intrepid60[42][42]John Hale[42]
HMS Centurion50[42][42]James Galbraith[42]
HMS Deptford50[5][42]Dudley Digges[42]
HMS Sutherland50[41][42]Michael Everitt[42]
HMS Hampshire50[5][42]Arthur Usher[42]
Cerrar

Syrett creía que su escuadra se componía de veintitrés navíos de línea, once fragatas, cuatro balandras, tres bombardas veleras, un cúter y ciento sesenta transportes de soldados, vituallas, ordenanzas y barcos-hospitales.[7] Por su parte, Grant y Atteridge estimaron que eran diecinueve navíos y dieciocho fragatas con 2042 piezas de artillería y protegiendo 150 transportes.[36] Castillo Manrubia rebaja los cañones a 1842, de los que 200 desembarcaron.[21]

Más información Buque, Cañones ...
Buques menores de la escuadra británica
BuqueCañonesComandante
Fragatas
HMS Penzance40[5][7][42]Philip Boteler[42]
HMS Dover40[41][42] a 44[5][7]Chaloner Ogle[42]
HMS Enterprise40[42]John Houlton[42]
HMS Richmond32[42]John Elphinstone[42]
HMS Alarm32[41][42] a 38[5][7]James Alms (interino)[42]
HMS Echo22[5][7] a 28[41][42]John Lendrick[42]
HMS Lizard28[42]Francis Banks[42]
HMS Trent28[42]John Lindsay[42]
HMS Cerberus28[41][42]Charles Webber[42]
HMS Boreas28[42]Samuel Uvedale[42]
Buques de posta
HMS Rose20[5][7][42]John Neale Pleydell Nott[42]
HMS Port Mahon20[5][7][42]Richard Bickerton[42]
HMS Fowey20[42]Joseph Mead[42]
HMS Glasgow20[5][7][42]Richard Carteret[42]
Balandras
HMS Mercury22[5][7] a 24[41][42]Samuel Granston Goodall[42]
HMS Bonetta16[41][5][7][42]Lancelot Holmes[42]
HMS Cygnet16[41][42] a 18[5][7]Charles Napier[42]
HMS Merlin16[42]William Francis Bourke[42]
HMS Porcupine16[42]James Harmood[42]
HMS Barbadoes14[42]James Hawker[42]
HMS Viper14[5][7][42]Jhon Urry[42]
HMS Port Royal14[42]Stair Douglas[42]
HMS Ferret14[5][7][42]Peter Clarke[42]
Cúter
HMS Lurcher8[5][7] a 14[41][42]Teniente Walker[42]
Bombardas
HMS Thunder8[41][42]Robert Haswell[42]
HMS Granado8[41][42]
HMS Basilisk8[41][42]Comandante Lowfield[42]
Cerrar

El HMS Alcide, el HMS Sutherland y el HMS Cerberus llegaron después del inicio del asedio.[41][42] En tanto, el HMS Intrepid, el HMS Lizard y el HMS Porcupine transportaron tropas a América del Norte, mientras que el HMS Centurion, el HMS Penzance y el HMS Enterprise transportaron tropas de Jamaica a Inglaterra.[42]

Sitio

Desembarco

Mapa de La Habana en la época.

El 6 de junio, la fuerza británica se vio en La Habana. Inmediatamente, doce barcos fueron enviados a la boca del canal de entrada para bloquear y encerrar a la flota española. Su plan era tomar primero el castillo del Morro, al norte del canal, asediándolo según las enseñanzas de Vauban. Debido a su posición, una vez tomada la fortaleza la guarnición de la ciudad tendría que rendirse. Sin embargo, este plan no tuvo en cuenta el hecho de que la fortaleza estaba situada en un promontorio rocoso donde era imposible excavar las trincheras de acercamiento y que una gran zanja cortada en la roca protegió el fuerte en el lado de la tierra.

La fuerza española, encabezada por el gobernador Prado y el almirante Hevia, fue sorprendida por el tamaño de la tropa atacante y adoptó tardíamente una actitud defensiva con la esperanza que refuerzos, un huracán o la fiebre amarilla destruyeran al enemigo. En consecuencia, la flota española fue mantenida en el puerto, mientras que sus marineros, artilleros y marines fueron enviados a guarnecer las fortalezas del Morro y La Punta bajo el mando de oficiales navales. La mayoría de sus municiones y pólvora, así como sus mejores armas, fueron transferidas a esas dos fortalezas. Entre tanto, las tropas regulares quedaron a cargo de la defensa de la ciudad.

La entrada del puerto se cerró con una cadena y tres navíos de línea, el Asia, el Europa y el Neptuno, fueron elegidos por su mal estado para ser hundidas detrás de la cadena. Conscientes de la importancia del Morro, los comandantes españoles le dieron máxima prioridad.

El 7 de junio, las tropas británicas fueron desembarcadas al noreste de La Habana y comenzaron a avanzar hacia el oeste al día siguiente. Se enfrentaron con un cuerpo de milicia que fue fácilmente rechazado. Al final del día, la infantería británica había llegado a los alrededores de La Habana. La defensa del Morro fue asignada a Velasco e Isla, un oficial naval, que inmediatamente tomó medidas para preparar y proveer la fortaleza para un asedio.

Sitio de El Morro

Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro.

El 11 de junio, un partido británico atacó un reducto destacado en las alturas de La Cabaña. Solo entonces el mando británico se dio cuenta de lo fuerte que era el Morro, rodeado de matorrales y protegido por una gran zanja. Con la llegada de su flota de asedio al día siguiente, los británicos comenzaron a erigir baterías entre los árboles en la colina de La Cabaña con vistas al Morro (unos siete metros de altura), así como la ciudad y la bahía.

Sorprendentemente, esta colina había sido dejada sin defensa por el ejército español a pesar de su conocida importancia estratégica. El rey de España había dado instrucciones a Prado para fortificar esta colina, tarea que consideraba la más urgente entre las confiadas a su comandante.

El 13 de junio, un destacamento británico llegó al Torreón de la Chorrera, en el lado oeste del puerto. Mientras tanto, el coronel Patrick Mackellar, ingeniero, supervisaba la construcción de las obras de asedio contra el Morro. Ya que cavar trincheras era imposible, decidió erigir protectores. Planeaba cavar hacia un bastión del Morro y una vez que sus obras de asedio hubieran llegado a la zanja crear una pista a través de esta zanja con los escombros producidos por sus actividades mineras.

El 22 de junio, cuatro baterías británicas que totalizaban 12 cañones pesados y 38 morteros abrieron fuego contra el Morro desde La Cabaña. Mackellar avanzó gradualmente sus parapetos hacia la zanja bajo la cubierta de estas baterías.

El 29 de junio, las baterías británicas habían aumentado sus impactos directos diarios en el Morro a 500. Velasco estaba perdiendo hasta 30 hombres cada día, y la carga de trabajo de reparar la fortaleza todas las noches era tan agotador que los hombres tenían que rotar entre el fuerte y la ciudad cada tres días. Velasco finalmente logró convencer a Prado de una incursión contra las baterías británicas.

Al amanecer del 29, unos 988 hombres (una compañía mixta de granaderos, infantes de marina, ingenieros y esclavos) atacaron las obras de asedio. Llegaron a las baterías británicas desde la parte trasera y comenzaron a disparar sus pistolas, pero la reacción británica fue rápida y los atacantes fueron rechazados antes de que causaran algún daño serio.

Cañones de asedio ingleses frente al Morro (Dominic Serres, 1769).

El 1 de julio, los británicos lanzaron un ataque terrestre y naval contra el Morro. La flota usó el HMS Stirling Castle, el HMS Dragon, el HMS Marlborough y el HMS Cambridge. Sin embargo, su actuar fue ineficaz porque la fortaleza estaba demasiado elevada.

La respuesta de los 30 cañones del Morro causó 192 bajas y dañaron gravemente a los barcos, el primero de ellos acabaría siendo desguazado el 14 de septiembre por inutilizable. Mientras tanto, el bombardeo por la artillería terrestre fue mucho más efectivo. Al final del día, solo tres piezas españolas eran todavía eficaces en el lado del Morro frente a las baterías británicas.

El 2 de julio, los parapetos británicos alrededor del Morro se incendiaron y las baterías se quemaron, destruyendo gran parte del trabajo realizado desde mediados de junio. Velasco capitalizó inmediatamente este acontecimiento, remontando muchas armas y reparando las brechas en las fortificaciones del Morro.

Desde su llegada a La Habana, el ejército británico sufrió fuertemente la fiebre amarilla. Ahora estaba a la mitad de la fuerza. Y como la temporada de huracanes se acercaba, Albemarle estaba en una carrera contra el tiempo. Ordenó reconstruir las baterías con ayuda de los marineros y muchos cañones de 32 libras fueron tomados de las cubiertas inferiores para equipar las posiciones.

Captura de la flota española en La Habana (Dominic Serres, 1768).

El 17 de julio, las nuevas baterías británicas habían silenciado progresivamente la mayor parte de las armas de Velasco, dejando solo dos de ellas operativas. Con la ausencia de la cubierta de artillería, ahora era imposible para las tropas españolas reparar el daño infligido en el Morro.

Mackellar también fue capaz de reanudar la construcción de obras de asedio para acercarse a la fortaleza. Con el ejército en tan mal estado, el trabajo progresó bastante lento. Toda la esperanza del ejército británico ahora residía en la llegada de refuerzos de América del Norte.

El 20 de julio, el progreso de las obras de asedio permitió a los británicos comenzar la excavación hacia el bastión derecho del Morro. Mientras tanto, la artillería británica golpeaba diariamente, ahora sin oposición, el Morro hasta seiscientas veces, causando unas sesenta bajas. Velasco ya no tenía otra esperanza que atacar. A las 4 horas del 22 de julio, mil trescientos soldados y milicianos salieron de La Habana en tres columnas y atacaron los parapetos que rodeaban el Morro. La salida no tuvo éxito y las obras de asedio quedaron relativamente intactas.

El 24 de julio, Albemarle ofreció a Velasco la oportunidad de rendirse, permitiéndole escribir sus propios términos de capitulación. Velasco respondió que la cuestión sería resuelta por la fuerza de las armas.

El 27 de julio, llegaron los refuerzos de Norteamérica encabezados por el coronel Burton. Durante su viaje, habían sido atacados por los franceses, que capturaron a unos quinientos hombres. Estos refuerzos consistieron en:

  • 46.º regimiento de infantería Thomas Murray
  • 58.º regimiento de infantería Anstruthe
  • 3000 milicianos de las colonias americanas
  • 253 rangers de los cuerpos Gorham y Danks.

El 29 de julio, el túnel cerca del bastión derecho de la fortaleza de Morro fue terminado y listo para explotar. Albemarle fingió un asalto esperando que Velasco finalmente decidiera rendirse. Por el contrario, Velasco decidió lanzar un ataque desesperado desde el mar sobre los mineros británicos en la zanja.

General William Keppel en el ataque al Morro, por Joshua Reynolds, c.1770.

A las 2 horas del 30 de julio, dos goletas españolas atacaron a los mineros, pero tuvieron que retirarse. A las 13 horas, los británicos detonaron el túnel, los escombros llenaron parcialmente la zanja y Albermarle la juzgó pasable.

Ordenó a 699 hombres escogidos el cargar. Los españoles no alcanzaron a reaccionar, cuando 16 británicos entraron Velasco se precipitó a su brecha con sus hombres. Fue herido mortalmente en el combate cuerpo a cuerpo. Tras hacerse con el fuerte Velasco fue transportado a La Habana.

A las 21 horas del 31 de julio, Velasco murió de sus heridas. Los británicos controlaban una posición que dominaba la ciudad y la bahía. Construyeron baterías a lo largo del lado norte del canal de entrada desde el fuerte de Morro hasta la colina de La Cabaña.

Rendición

El 11 de agosto, después de que Prado hubiera rechazado la petición de capitular que le había enviado Albemarle, las baterías británicas abrieron fuego contra La Habana. Un total de 47 cañones (quince de 32 libras y treinta y dos de 24), diez morteros y cinco obuses machacaron la ciudad desde una distancia de 500 a 800 metros. Al final del día, el fuerte de La Punta fue silenciado. Prado no tenía otra opción que rendirse.

Escudo de armas de La Habana.

Los días 12 y 13 de agosto, prosiguieron las negociaciones de los artículos de capitulación. Prado y su ejército obtuvieron los honores de la guerra. Hevia olvidó quemar su flota que cayó intacta en manos de los británicos.

Consecuencias

El 14 de agosto, entraron los ingleses en la ciudad. Habían obtenido la posesión del puerto más importante de las Indias Occidentales españolas, equipamiento militar, 1 828 116 pesos españoles y mercancías valoradas en alrededor de otro millón. Tomaron el Aquilón (74 cañones), Conquistador (74), Reina (70), San Antonio (64), Tigre (70), San Jenaro (60), África (70), América (60), Infante (74) y Soberano (74), junto con tres fragatas, nueve embarcaciones más pequeñas, entre ellas la Marte (18) comandada por Domingo de Bonechea, y algunos buques armados pertenecientes a las compañías mercantiles de La Habana y Caracas.[27] Además, dos nuevos navíos de línea casi terminados fueron destruidos en los astilleros: San Carlos (80) y Santiago (60 u 80);[26] la pérdida del San Carlos inspiró la construcción de otro navío de igual nombre. Los buques Neptuno, Asia y Europa fueron hundidos en el puerto, entre el 28 de mayo y el 3 de junio se capturaron al Venganza, Thetis, Marie y Fénix, y en la capitulación final al Tigre, Reina, Soberano, Infante, Aquilón, América, Conquistador, San Genaro y San Antonio, además de los navíos en construcción.[10][4] Castillo Manrubia menciona que los españoles sufrieron 1297 muertos y 1313 heridos por combate, con el resto rindiéndose, entregando también 4000 fusiles.[21]

Durante el asedio los británicos habían tenido 2764 muertos, heridos, capturados o desertores,[5] pero el 18 de octubre también habían sufrido 4708 muertos por enfermedad.[44] Grant afirma que 1790 oficiales, marinos y soldados británicos y norteamericanos murieron en combate, sin incluir bajas por las fiebres, el agotamiento y golpes de calor.[45] Según el tomo III de las Memorias del coronel Mackellar, publicadas en 1837 por la Real Sociedad Patriótica de La Habana,[nota 2] más de 5000 soldados y 3000 marineros británicos estaban afectados por distintas enfermedades al acabar el asedio.[46]

Una de las brigadas más agotadas fue trasladada a América del Norte donde perdió otros 360 hombres al mes de su llegada. Tres buques de línea se perdieron como resultado directo de los disparos españoles o por los graves daños recibidos que causaría su desaparición más tarde. Poco después del asedio el HMS Stirling Castle fue declarado inutilizable, siendo despojado y hundido.[12] El HMS Marlborough se hundió en el Atlántico debido a los extensos daños recibidos durante el sitio, y el HMS Temple se perdió mientras volvía a Gran Bretaña para reparaciones.[11]

A su regreso a España, Prado y Hevia fueron sentenciados y condenados.

Ocupación y canje por la Florida

Tras once meses, en julio de 1763, Inglaterra y España acordaron un canje en el cual parte de la Florida quedaría en manos de los ingleses a cambio del retorno a España de La Habana y Cuba en su totalidad.

Notas

  1. Manuel Briceño, comandante del San Jenaro fue puesto al mando del castillo de La Punta, pues su navío estaba en reparaciones e incapaz de combatir.[30]
  2. Originalmente llamadas A Correct Journal of the Landing of His Majesty's Forces on the Island of Cuba, and of the Siege and Surrender of the Havannah, August 13th, 1762.

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Related Articles

Timelines

Top Qs

Fact Checks