Valentiniano III

emperador romano de Occidente (425-455) From Wikipedia, the free encyclopedia

Placidio Valentiniano, más conocido como Valentiniano III (en latín: Placidius Valentinianus; Ravena, 2 de julio de 419-Roma, 16 de marzo de 455), fue emperador romano de Occidente (424-455). Fue el hijo mayor de Constancio III y Gala Placidia,[1] hija de Teodosio el Grande. Recibió el título de césar el 23 de octubre de 424 en Tesalónica y tras una corta guerra civil en Italia contra el usurpador Juan, fue instituido como emperador (augusto) de Occidente en Roma el 23 de octubre de 425.[2] Fue el emperador más joven del Imperio romano de Occidente al asumir su cargo con 6 años.

Predecesor Juan
Nombre completo Placidius Valentinianus
Coronación 23 de octubre de 424
(César; en Salónica)
23 de octubre de 425
(Augusto; en Roma)
Datos rápidos Reinado, Predecesor ...
Valentiniano III
Emperador del Imperio romano de Occidente

Retrato de la cabeza en un busto moderno, Louvre
Reinado
23 de octubre de 425 - 16 de marzo de 455
Predecesor Juan
Sucesor Petronio Máximo
Información personal
Nombre completo Placidius Valentinianus
Coronación 23 de octubre de 424
(César; en Salónica)
23 de octubre de 425
(Augusto; en Roma)
Nacimiento 2 de julio del 419
Rávena, Italia
Fallecimiento 16 de marzo del 455 (35 años)
Roma, Italia
Familia
Dinastía Teodosiana
Padre Constancio III
Madre Gala Placidia
Consorte Licinia Eudoxia
Hijos Eudoxia y Placidia
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Contexto

El gobierno de Valentiniano III se encuadra en una etapa de absoluta decadencia por parte del Imperio romano de Occidente. En el año 395, el emperador Teodosio I el Grande dividió el Imperio romano entre sus dos hijos. Ninguno de los dos demostró ser un emperador capaz y, en ese contexto, sobresalieron figuras militares que ostentaban el poder real al mando de los ejércitos. Cuando Valentiniano asciende al trono, lo hace como una figura vinculada a las dinastías teodosiana y valentiniana a través de su ascendencia. Sin embargo, son los magister militum (los jefes militares) los que detentan el mando. En el caso occidental destacaron las figuras de Estilicón y, durante el reinado de Valentiniano, de Flavio Aecio.

El Imperio de Occidente en la década del 440

Cuando Valentiniano asciende al trono, el Imperio romano de Occidente, que originalmente constaba de los territorios de Britania, la Galia, Hispania, África, Italia, Dalmacia y Panonia, únicamente controla de manera efectiva y total Italia: Britania ha sido abandonada, la Galia se halla sumida en el caos cuando tribus como los visigodos o los burgundios son asentados bajo el estatus de foederati, los suevos y vándalos se apoderan de regiones de Hispania como Gallaecia o la Bética, África se ha convertido en un territorio semiindependiente bajo el comes Africae Bonifacio y Panonia se halla invadida por los hunos. El Imperio posee demasiados frentes abiertos, pero carece de los suficientes fondos para mantener un ejército que permita controlarlos, y de una estabilidad que construya un gobierno eficaz.

Biografía

Primeros años

Las fuentes originales que se tienen sobre el reinado de Valentiniano III son las Crónicas de Próspero de Aquitania, la Historia Gótica de Jordanes, escrita en el siglo VI, y la obra del poeta Sidonio Apolinar.

Valentiniano fue el hijo de Gala Placidia y Flavio Constancio. Su padre había sido el hombre fuerte durante el gobierno del emperador Honorio y ascendido a coemperador, cargo que ejerció durante seis meses antes de morir. Su madre era la hermana de Honorio; a través de ella descendía del emperador Teodosio I y de Valentiniano I. Tuvo una hermana, Justa Grata Honoria, probablemente mayor que él. En resumen, a través de su linaje, Valentiniano era hijo, nieto, bisnieto, sobrino y primo de emperadores romanos. Nació en Rávena, la capital de facto del Imperio romano de Occidente, el 2 de julio del año 419 d. C.[3] A los pocos años de su nacimiento, el emperador Honorio le otorgó el título de nobilissimus, el cual no fue reconocido por el emperador oriental Teodosio II. Su padre falleció cuando Valentiniano tenía tan solo dos años de edad, y él junto con su familia huyó a Constantinopla debido a las intrigas de la corte de Honorio. Valentiniano y su familia vivieron en la capital oriental hasta la muerte de Honorio en el año 423.

Tras el fallecimiento de Honorio sin haber nombrado sucesor, Teodosio II intentó gobernar ambas mitades del Imperio pero los altos funcionarios civiles elevaron, al poco, a un magistrado, Juan, a la púrpura imperial de Occidente ante el temor de ser sustituidos por oficiales orientales. Se produjo, entonces, una guerra civil durante la que un ejército oriental entró en Occidente y derrotó a Juan. Teodosio II prefierió otorgarle al pequeño Valentiniano el título de césar el 23 de octubre del 424, proclamándolo en Tesalónica y reconociendo de manera retrospectiva a su difunto padre como augusto. Varios meses después de su victoria en la guerra civil, le comprometió con su hija, Licinia Eudoxia, casándose ambos cuando el pequeño alcanzó la mayoría de edad. El 23 de octubre del año 425, Valentiniano fue instalado en Roma por el magister officiorum oriental Helion y proclamado emperador de Occidente; tenía por aquel entonces seis años.[4]

Moneda con el rostro de Gala Placidia, madre de Valentiniano III

Regencia de Gala Placidia

Debido a su minoría de edad, su madre ejerció la Regencia.[5] Bajo la supervisión del gobierno oriental, su primera decisión fue nombrar a Félix como magister utriusque militiae.

Para el 425, los hunos llegaron hasta Rávena conducidos por Flavio Aecio, el cual apoyaba la pretensión de Juan al trono. Los regentes y Aecio pactaron que los hunos volviesen a sus tierras al otro lado del Danubio a cambio de un pago en oro y que Aecio quedase integrado en el gobierno de Valentiniano. Para estabilizar la situación tras la guerra civil, sus generales condujeron campañas militares en la Galia y Panonia: Félix expulsó a grupos de hunos establecidos en Panonia Primera y Valeria mientras que Aecio se encargaba en la Galia de liberar Arlés del asedio visigodo y hacer retroceder a los francos al otro lado del Rin.

La política de Gala Placidia buscando un equilibrio entre sus tres principales generales: Félix, el magister militum praesentalis, Bonifacio, el comes Africae y Aecio, el magister equitum per Gallias, derivó en varias guerras civiles entre ellos. En el 427, Félix acusó a Bonifacio de traición y le ordenó regresar a Italia, a lo que este rehusó y derrotó a un ejército enviado por Félix para arrestarlo. El gobierno tuvo, entonces, que enviar a nuevas tropas al mando del visigodo Sigisvulto quién consiguió una solución negociada y la vuelta de Bonifacio a la obediencia imperial. En 430, Félix intentó asesinar a Aecio pero, advertido este por Gala Placidia, lo hizo arrestar y ejecutar tras lo que ocupó su lugar como magister militum para pocos años después, en 432, ser destituido por Gala Placidia en favor de Bonifacio, decisión que causó una breve guerra civil entre ambos de la que salió victorioso el primero.

Durante estos años de luchas por el poder, los bárbaros aprovecharon para intentar expandir sus territorios: los visigodos volvieron a atacar Arlés en 430; los francos cruzaron el Rin en 431; los alamanes jutungos invadieron Recia en 430; los suevos saquearon Gallaecia entre 430 y 432 y los hunos se volvieron a hacer con las provincias de Panonia Primera y Panonia Valeria en 433 a cambio de ayudar a Aecio. Lo peor, sin embargo, fue que los vándalos abandonaron la Bética y comenzaron la conquista de África en 429. Las derrotas del ejército occidental obligaron al Imperio oriental a enviar un ejército de socorro al mando de Aspar que, aunque impidió la pérdida completa de esa diócesis no pudo evitar que en 435, se tuviesen que aceptar las conquistas de los vándalos hasta ese momento y que quedasen asentados en Hipona.

Todo este periodo de guerras agotó los recursos militares occidentales que solo pudieron reponerse con la ayuda huna que acompañó a Aecio a partir 433. En el 437, la regencia de Placidia llegó a su fin cuando Valentiniano contrajo matrimonio con Licinia Eudoxia en Constantinopla tras lo que regresó a Occidente con el título de emperador, pero no era más que un cargo nominal pues, en la práctica, el poder descansaba sobre los hombros del magister militum Flavio Aecio.

La influencia de Aecio

El Imperio romano de Occidente en el año 441 d.C.
color #aaeeffff Imperio occidental
color #f4d7eeff Imperio oriental
color #d7eef4ff Britanorromanos
color #b3b3b3ff Bagaudas
color #ffd5d5ff Visigodos
color #d5ffd5ff Vándalos
color #ffe6d5ff Suevos
color #decd87ff Hunos
color #800066ff Francos
color #c87137ff Tribus mauras

Entre los años 436 y 439, el Imperio occidental mantuvo un constante enfrentamiento con los visigodos. Se produjeron conflictos también con los burgundios, a la vez que el Imperio conseguía sofocar las bagaudas de la Galia en el año 437. En 438, año del nacimiento de la primera hija de Valentiniano, se firmaba la paz con los suevos.

El avance de los vándalos en África se convirtió en imparable desde que cruzaron el estrecho de Gibraltar e iniciaron su invasión en 429 que culminó con la caída de Cartago en octubre del año 439. Esto supuso un golpe brutal, no solo porque el Imperio de Occidente perdía una de sus principales ciudades y su mayor suministrador de grano, sino porque los vándalos se apoderaron de la poderosa flota anclada de la ciudad. Desde el año 440, los vándalos llevaron a cabo razias que paralizaron el comercio en el Mediterráneo occidental y asolaron las costas próximas. Ese mismo año, los vándalos desembarcan en Sicilia, mientras Flavio Aecio intenta coordinarse con el Imperio de Oriente para repelerlos. Sin embargo, los planes de Aecio tuvieron que posponerse cuando los hunos penetraron desde el Danubio, lo que obligó a transferir tropas para detenerlos.

Para el año 442, Valentiniano y Aecio tenían que observar con impotencia como los vándalos de Genserico se apoderaban de las islas de Corsica y Sardinia, asolaban la provincia de Mauretania y dirigían continuas razias hacia Sicilia. Resignándose a ser incapaz de detener las ofensivas de Genserico, Aecio decidió intentar ganarlo para su causa vinculandolo con la familia imperial. Con este plan en mente, persuadió a Valentiniano para que permitiera el matrimonio de su hija mayor, Eudoxia, con Hunerico, el hijo de Genserico. Desafortunadamente, este ya estaba prometido con una princesa visigoda, de manera que los planes tuvieron que ser cancelados.

Durante la década del 440, Hispania estuvo sumida en el caos. Los suevos se apoderaron de Lusitania, Bética y Cartaginense, mientras que regiones como la Tarraconense se veían sometidas a la proliferación de las bagaudas. Todos estos problemas provocaron una crisis financiera en el Imperio, que se vio obligado a suprimir la ley que eximía a los burócratas de las tasas para el reclutamiento. En el año 444, se introdujo una ley que afectaba directamente a la clase senatorial acerca del reclutamiento y mantenimiento de nuevas tropas. Incluso el propio emperador tuvo que emplear su propia fortuna personal en favor del bienestar estatal.

Invasiones hunas

A lo largo de la década del 440, los hunos continuaron presionando sobre las fronteras de los imperios de Occidente y Oriente. En algún momento previo al año 449, Valentiniano le ofreció a su líder, Atila el Huno, el título de magister militum. El Imperio occidental suspiró aliviado cuando Atila focalizó su atención sobre la región de los Balcanes, territorio del Imperio oriental. Sin embargo, en el año 449, Atila recibía una petición de matrimonio por parte de Honoria, la hermana de Valentiniano, ofreciéndole como dote la mitad del Imperio occidental si la salvaba de contraer un matrimonio no deseado. Atila observó en esta acción su pretexto para inmiscuirse en la política del Imperio de Occidente. En el año 450, Atila penetró en la Galia y atacó a los visigodos después de firmar la paz con Constantinopla.

Valentiniano, furioso con su hermana, ordenó que el emisario enviado por ella fuera torturado con el propósito de conseguir información. Fue necesario un gran esfuerzo por parte de Gala Placidia para persuadir a Valentiniano de perdonarle la vida a Honoria.

En el año 451, Atila cruza el Rin y comienza a devastar la región aledaña y de la Galia Bélgica. Aecio consigue formar una coalición con visigodos y burgundios para detener su avance, logrando frenarlo en Aurelianum. Las fuerzas romano-bárbaras se enfrentaron a los hunos y sus pueblos germanos aliados en la Batalla de los Campos Cataláunicos, donde Atila sufrió su primera gran derrota. Sin embargo, la retirada de los visigodos privó a Aecio de asestarle el golpe definitivo a Atila, pudiendo este retirarse a sus tierras más allá del Rin.

Atila regresó en el año 452, esta vez dirigiendo una invasión sobre Italia. Saqueó y arrasó Aquilea hasta los cimientos y después se apoderó de Verona y Vincentia. Aecio no disponía de tropas para hacerle frente, de manera que el camino hacia Roma quedó expedito para Atila. Valentiniano y su corte estaban refugiados allí. El emperador envió al papa León I Magno y a un grupo de senadores a negociar con Atila. Las epidemias que padecía su ejército, más el ataque que el emperador oriental Marciano había lanzado sobre las tierras hunas más allá del Danubio, obligaron a Atila a retirarse, salvándose Roma en el último momento.

Atila falleció en el año 453, durante su boda con una princesa germana. Las luchas subsiguientes entre los hijos de Atila y los pueblos germanos sometidos por los hunos deshicieron su imperio, que nunca más volvió a ser una amenaza para los Imperios de Oriente y Occidente.

Asesinato

Tras la muerte de Atila y la desintegración del Imperio huno, Valentiniano se sintió lo suficientemente seguro como para cuestionar la influencia de Flavio Aecio. Este incluso consiguió que Valentiniano comprometiera a su hija pequeña, Placidia, con su hijo Gaudencio, si bien el emperador deseaba casarla con influyentes personajes como el militar Mayoriano o el aristócrata Anicio Olibrio de manera que sirviese como contrapeso a la enorme influencia de Aecio.

El emperador convocó al magister militum a una reunión privada. El historiador Prisco afirma que Valentiniano entró en cólera y le acusó de ser el responsable de las tribulaciones del imperio. Valentiniano desenfundó su espada y, con la ayuda de su eunuco Heraclio, atacó al desarmado Aecio y acabó con su vida el 21 de septiembre del 454. Jactándose de su acción, uno de sus consejeros afirmó «Si has hecho bien o no, yo no lo sé, pero sí sé que has cortado la mano derecha con la izquierda».[6]

El 16 de marzo del año siguiente, Valentiniano acudió a unas maniobras militares en el Campo de Marte, en Roma. Dos conspiradores, unos escitas llamados Optila y Transtila, atacaron al emperador y acabaron con su vida, falleciendo el emperador a manos de Optila, mientras Transtila acababa con Heraclio. Acorde con Prisco, ambos conjurados estaban a sueldo del influyente senador Petronio Máximo, praefectus urbii de Roma y habrían sido dos antiguos hombres de Aecio que buscaban vengar su muerte, aunque también existe la teoría de que deseaban venganza pues Lucina, la esposa del difunto Aecio, habría sido violada por Valentiniano. Como anécdota, Prisco menciona que, tras su asesinato, un enjambre de abejas apareció y comenzaron a absorber su sangre.[7]

Al día siguiente de su asesinato, Petronio Máximo se autoproclamó emperador, forzando a la viuda de Valentiniano a casarse con él y recibiendo el apoyo del Senado romano. Genserico, enterado del asesinato de Valentiniano, declaró rotos los acuerdos de paz y, convocado por la viuda de Valentiniano, desembarcó en Italia. Ante la llegada de los vándalos se desató el caos en Roma y Petronio Máximo fue asesinado durante los disturbios. El papa León I le suplicó a Genserico que no destruyera la ciudad o asesinara a sus habitantes, a lo que este aceptó, de manera que los vándalos desataron un saqueo sobre la ciudad que se prolongó durante dos semanas.

La cuestión sucesoria sobre Valentiniano no fue algo fácil de resolver, debido a que el emperador carecía de herederos varones. Los visigodos apoyaron al aristócrata galorromano Avito, el cual fue aceptado por el Senado in absentia. Mientras tanto, el Imperio romano de Oriente trató de aupar a sus propios candidatos mientras se enzarzaban en una lucha con visigodos y vándalos por promover a sus propios candidatos. En cualquier caso, ningún otro de los emperadores romanos de Occidente duraron un gran lapso de tiempo mientras el imperio decaía y se sumía en una decadencia de la que ya nunca saldría.


Predecesor:
Juan
(usurpador)
Emperador del Imperio romano de Occidente
424-455
Sucesor:
Petronio Máximo
Predecesor:
Juliano
en 361
César romano
423-424
Sucesor:
-
Predecesor:
Flavio Castino
Víctor
Cónsul del Imperio romano
junto con Teodosio II (425-426) y
Juan Augusto (425)

425-426
Sucesor:
Flavio Hierio
Ardaburius
Predecesor:
Florencio
Dionisio
Cónsul del Imperio romano
junto con Teodosio II

430
Sucesor:
Anicio Auquenio Baso
Flavio Antíoco
Predecesor:
Flavio Ardabur Aspar
Flavio Areobindo
Cónsul del Imperio romano
junto con Teodosio II

435
Sucesor:
Flavio Antemio Isidoro
Flavio Senador
Predecesor:
Teodosio II
Flavio Póstumo Festo
Cónsul del Imperio romano
junto con Flavio Anatolio

440
Sucesor:
Flavio Tauro Seleuco Ciro
Predecesor:
Teodosio II
Cecina Decio Aginacio Albino
Cónsul del Imperio romano
junto con Flavio Nomo

445
Sucesor:
Flavio Aecio
Quinto Aurelio Símaco
Predecesor:
Flavio Astirio
Flavio Florencio Romano Protógenes
Cónsul del Imperio romano
junto con Genadio Avieno

450
Sucesor:
Marciano Augusto
Valerio Faltonio Adelfio
Predecesor:
Flavio Aecio
Flavio Estudio
Cónsul del Imperio romano
junto con Procopio Antemio

455
Sucesor:
Avito

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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