Ozzy Osbourne
cantante y compositor británico
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John Michael Osbourne (Marston Green, 3 de diciembre de 1948-Jordans, 22 de julio de 2025), más conocido como Ozzy Osbourne, fue un cantante, compositor y personalidad de televisión británico, considerado como uno de los pioneros del heavy metal tras cofundar en 1968 la banda Black Sabbath. Como vocalista de esta formación, participó en la grabación de nueve álbumes de estudio, entre los que figuran obras fundamentales en la historia del género como Black Sabbath (1970), Paranoid (1970) y Master of Reality (1971).
- «Padrino del heavy metal»
- «Príncipe de las Tinieblas»
Marston Green, Warwickshire, Inglaterra
(76 años)
Jordans, Buckinghamshire, Inglaterra
| Ozzy Osbourne | ||
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Osbourne en 1970 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | John Michael Osbourne | |
| Apodo |
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| Nacimiento |
3 de diciembre de 1948 Marston Green, Warwickshire, Inglaterra | |
| Fallecimiento |
22 de julio de 2025 (76 años) Jordans, Buckinghamshire, Inglaterra | |
| Causa de muerte | Infarto agudo de miocardio | |
| Sepultura | Welders House | |
| Nacionalidad | Británica | |
| Religión | Anglicanismo | |
| Familia | ||
| Padres |
Jack Osbourne Lillian Unitt | |
| Cónyuge |
Thelma Malfayr (matr. 1971; div. 1982) Sharon Osbourne (matr. 1982) | |
| Hijos | 6, incluyendo a Aimee, Kelly y Jack Osbourne | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | ||
| Años activo | 1966-2025 | |
| Género | ||
| Instrumento | ||
| Tipo de voz | Tenor | |
| Discográfica | ||
| Miembro de | Black Sabbath (1968-2025) | |
| Sitio web | ||
| Distinciones | Ver sección | |
| Firma | ||
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Tras su expulsión de la agrupación en 1979 por abuso de sustancias, emprendió una carrera en solitario durante la que publicó trece discos de estudio. Sus primeros siete trabajos obtuvieron certificaciones multiplatino en los Estados Unidos; en este periodo sobresalen obras como Blizzard of Ozz (1980) y Diary of a Madman (1981), las cuales grabó junto con el guitarrista Randy Rhoads. Osbourne retornó a Black Sabbath en diversas ocasiones, participó en el álbum final de la banda y lideró su gira de despedida, que concluyó en 2017. El 5 de julio de 2025 realizó su última actuación en directo en el evento Back to the Beginning en su natal Birmingham, luego de anunciar su retiro por diferentes quebrantos de salud. Falleció diecisiete días después a causa de un infarto agudo de miocardio y, tras su deceso, fue objeto de múltiples homenajes.
Con más de 115 millones de discos vendidos entre su carrera como solista y su etapa en Black Sabbath, Osbourne cosechó numerosos reconocimientos profesionales. Entre estos figuran el ingreso en el Salón de la Fama del Rock and Roll en dos oportunidades —como integrante de Black Sabbath en 2006 y como solista en 2024— y la inclusión en el Salón de la Fama de la Música del Reino Unido. Su palmarés integra trece nominaciones a los Premios Grammy, de las cuales obtuvo cinco victorias que incluyen el Lifetime Achievement Award. Asimismo, recibió el Premio Ivor Novello, el galardón Global Icon de los MTV Europe Music Awards y el Premio Brit a la trayectoria, entre otras condecoraciones. Cuenta además con estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood y en la Calle de las Estrellas de Birmingham.
Más allá de la música, obtuvo una mayor exposición mediática en la década de 2000 con el programa de telerrealidad The Osbournes. También otorgó visibilidad a nuevas agrupaciones mediante el festival Ozzfest, el cual creó junto con su esposa y representante Sharon Osbourne. En el ámbito personal, contrajo matrimonio en dos ocasiones y tuvo seis hijos: Jessica, Louis y Elliot, de su primer unión con Thelma Riley; y Aimee, Kelly y Jack, de su relación con Sharon.
A lo largo de su carrera mantuvo una imagen controvertida debido a sus comportamientos públicos, derivados en gran medida de sus adiccionesa las drogas y al alcohol. Su impacto en el desarrollo del heavy metal y su estilo provocador le valieron apelativos como el «Padrino del Heavy Metal» o el «Príncipe de las Tinieblas». Agrupaciones como Metallica, Judas Priest, Guns N' Roses, Alice in Chains y System of a Down lo mencionaron como una importante influencia, mientras que publicaciones como Hit Parader, Rolling Stone y Billboard lo incluyeron en sus listados de los mejores vocalistas de la historia.
Primeros años
John Michael Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en el hospital de maternidad de Marston Green,[1] en el condado de Warwickshire. Creció en el distrito de Aston, en la zona septentrional de Birmingham.[2] Su madre, Lilian Unitt (1916-2001), trabajaba en una fábrica de la empresa Lucas; su padre, John Thomas «Jack» Osbourne (1915-1977), desempeñaba turnos nocturnos en la General Electric Company.[3] La familia, formada por los padres, tres hermanas mayores (Jean, Iris y Gillian) y dos hermanos menores (Paul y Tony), residía en una pequeña vivienda de dos dormitorios en el número 14 de Lodge Road.[4]
En su autobiografía I Am Ozzy, Osbourne contó que los ingresos de sus padres resultaban insuficientes para mantener a seis hijos. Debido a ello, pasó gran parte de su infancia sin calzado adecuado y utilizaba botas de agua para asistir a la escuela. También declaró que la familia empleaba a menudo hojas de periódico como sustituto del papel higiénico.[5]
Recibió el apodo de «Ozzy» durante esta etapa y mostró dificultades de aprendizaje derivadas de la dislexia.[4][6] El acoso que sufrió por parte de algunos de sus compañeros de escuela motivaron varios intentos de suicidio en su adolescencia.[6][7] Recordó su paso por las aulas en una entrevista posterior:
Me sentía muy avergonzado [...] Nunca destaqué en los deportes ni en los exámenes porque no comprendían la dislexia. Simplemente no podía entender las matemáticas, el inglés o la geografía. ¿De qué trataba todo eso? ¿Álgebra? ¿Qué es eso? La única clase que me gustaba era la de arte, que consistía simplemente en colorear y pintar cosas.[8]
A pesar de sus dificultades académicas, manifestó una temprana inclinación hacia las artes. Participó en representaciones escolares de las operetas El Mikado y H.M.S. Pinafore y mostró interés por la música tras escuchar el sencillo «She Loves You» de The Beatles.[9][10][11] Su primera interpretación ante un público ocurrió en un concurso de talentos organizado por sus hermanas en el que cantó «Living Doll» de Cliff Richard. No obstante, en su biografía Last Rites declaró que, durante esa época, nunca consideró la música como un medio de vida.[12] A los quince años abandonó los estudios y trabajó en diversos oficios, como obrero de construcción, asistente de fontanería, afinador de bocinas y empleado en un matadero.[13]
A los diecisiete años, la justicia lo condenó por el robo de prendas de vestir. Ante la imposibilidad de pagar la multa, cumplió una sentencia de seis semanas en la prisión de Winson Green. Osbourne recordó este suceso: «Mi padre siempre pensó que yo haría algo grande: "Tengo una corazonada, John Osbourne", me decía después de unas cuantas cervezas. "O acabas haciendo algo muy especial o acabas en la cárcel". Y tenía razón: antes de cumplir los dieciocho ya estaba en prisión».[14]
Carrera musical
1967 - 1968: inicios
Luego de cumplir su condena, Osbourne recibió de su padre un equipo de sonido marca Vox Amplification.[15] Poco después asumió el puesto de vocalista en la agrupación local Music Machine, aunque el conjunto no realizó actuaciones en vivo. Posteriormente la formación cambió su nombre a The Approach, pero no superó la etapa de ensayos.[16] Ante la falta de resultados, decidió publicar un anuncio en una tienda de música para ofrecer sus servicios como cantante. A finales de 1967, el guitarrista Geezer Butler acudió a su domicilio para proponerle la vacante en una banda llamada Rare Breed.[17] Aunque realizaron múltiples ensayos y ofrecieron un par de presentaciones en vivo, Osbourne nunca mostró afinidad con la propuesta musical del grupo; según sus declaraciones, los integrantes insistían en la experimentación con la pretensión de ser «una nueva encarnación de Pink Floyd».[18]
Tras la disolución de Rare Breed, consideró abandonar sus aspiraciones artísticas. Sin embargo, meses después, el guitarrista Tony Iommi y el baterista Bill Ward acudieron a su casa en respuesta al mismo anuncio para invitarlo a un nuevo proyecto.[19] Osbourne propuso la incorporación de Butler como bajista y el grupo asumió el nombre de Polka Tulk Blues Band.[20] Luego de algunas presentaciones, los miembros decidieron rebautizar a la banda como Earth.[21]
1969 - 1979: Black Sabbath
En agosto de 1969, debido a la existencia de otra agrupación homónima, el cuarteto adoptó el nombre de Black Sabbath, inspirado en el título de una película de terror de 1963 del director Mario Bava.[22] Según Osbourne, Iommi propuso la idea original de componer canciones que infundieran miedo; esta decisión marcó el abandono del sonido blues que caracterízó sus inicios.[23] Durante la producción del primer álbum, Butler relató haber visualizado una figura oscura a los pies de su cama tras leer un libro sobre ocultismo; este incidente motivó la escritura de «Black Sabbath», la primera canción del grupo en adoptar la temática de horror.[24]
A partir de ese momento la banda empezó a crear música pesada con sonidos lúgubres, inspirada por la fascinación que el cine de terror generaba en el público y como una respuesta a la cultura hippie.[25] De acuerdo con Mark Savage de BBC News, Osbourne desarrolló «un lamento vocal agresivo que siempre parecía estar al borde de la locura» para adaptarse a este nuevo estilo.[26] Su rol creativo en Black Sabbath consistía en desarrollar las líneas melódicas, mientras que Iommi componía las estructuras musicales y Butler escribía las letras.[27] A pesar de la escasa inversión de la discográfica Warner Bros. Records, la agrupación alcanzó un éxito comercial inmediato. El álbum debut y su sucesor, Paranoid (ambos de 1970), lograron posiciones de privilegio en las listas británicas pese al rechazo inicial de la crítica especializada.[28] Esta tendencia continuó con Master of Reality (1971), que ingresó en los diez primeros puestos en el Reino Unido y los Estados Unidos;[29] no obstante, el crítico Lester Bangs lo calificó de «repetitivo y simplista».[30]

En septiembre de 1972 la banda publicó Vol. 4, su cuarto disco consecutivo en vender un millón de copias en el mercado estadounidense.[31] Durante esta época, el consumo excesivo de cocaína era habitual entre los integrantes, quienes destinaron parte del presupuesto de producción del álbum para financiar su adicción.[32] El reconocimiento de la prensa especializada llegó finalmente con Sabbath Bloody Sabbath (1973), obra que la revista Rolling Stone calificó como un «éxito total» y que marcó el punto más alto de la aceptación crítica para la formación original.[33][34] Tras el lanzamiento de Sabotage (1975), que mantuvo la racha de certificaciones y reseñas positivas,[35][36] el grupo publicó Technical Ecstasy (1976). Este último recibió comentarios mixtos y evidenció un deterioro en las relaciones internas, además de marcar el inicio del declive de Osbourne en la agrupación.[37][38] El cantante confesó su falta de interés en este periodo:
Había empezado a perder el interés, y una y otra vez pensaba en cómo sería una carrera en solitario [...] Mientras, en el estudio, Tony [Iommi] repetía constantemente: «tenemos que sonar como Foreigner» o «tenemos que sonar como Queen». Pero a mi me parecía muy extraño que las bandas que antes influíamos fuesen ahora una influencia para nosotros.[39]
En 1977 Osbourne realizó algunas colaboraciones fuera de Black Sabbath al participar en proyectos de la escena de Birmingham. Bajo el sello independiente Birmingham Free Music, registró las voces de apoyo para una versión de «Don't Let Me Be Misunderstood» de The Animals junto con el cantautor Chris Sedgwick; dicha pieza adquirió la condición de rareza discográfica tras la destrucción accidental de la mayoría de sus copias.[40] Asimismo, aportó los coros en el tema «Circles» de la banda Quartz durante las sesiones de su álbum debut, producido por Iommi. Aunque esta última grabación no figuró en el LP original, apareció como lado B del sencillo «Stroking the Fires of Hell» e integró las reediciones décadas después como pista adicional.[41]
El fallecimiento de su padre en 1977 y el agravamiento de sus adicciones al alcohol y las drogas alteraron su estabilidad en Black Sabbath.[42] A finales de año abandonó la formación por tres meses para trabajar en un proyecto solista titulado Blizzard of Ozz, nombre sugerido por su padre antes de morir.[43] Para este propósito, reclutó a tres miembros de la banda Necromandus —el guitarrista Baz Dunnery, el bajista Dennis McCarten y el baterista Frank Hall—, con quienes ensayó en su residencia de Staffordshire.[44] Sin embargo, las sesiones resultaron improductivas debido al comportamiento errático del vocalista y a la falta de dirección musical. Hall recordó posteriormente que la dinámica de trabajo consistía en breves ensayos nocturnos luego de jornadas marcadas por el consumo de alcohol del cantante. Además, el material de Dunnery tendía hacia el rock progresivo, un estilo que Hall consideró incompatible con el registro vocal de Osbourne. Aunque el grupo llegó a grabar algunas maquetas, el proyecto no prosperó.[44]
En su ausencia, Black Sabbath contrató a Dave Walker, con quien ensayaron e interpretaron una versión temprana de la canción «Junior's Eyes» en el programa de la BBC Look! Hear![45] Sin embargo, Osbourne regresó a petición de sus compañeros antes de iniciar la grabación del disco Never Say Die! en Toronto. El proceso resultó complejo debido al abuso de sustancias de todos los integrantes, lo que dificultó la coordinación musical y retrasó las sesiones.[46] En mayo de 1978, la banda inició la gira promocional del álbum con Van Halen como acto de apertura.[47] La prensa describió las actuaciones de Black Sabbath como carentes de inspiración, en contraste con la energía del cuarteto californiano. La gira concluyó el 11 de diciembre en Albuquerque, evento que marcó la última presentación del vocalista con el grupo hasta 1985.[48]
En 1979 las tensiones alcanzaron un punto crítico durante los ensayos para un nuevo disco en Los Ángeles. Los conflictos radicaron principalmente en la relación entre Osbourne e Iommi; el cantante manifestó su descontento ante las exigencias de regrabar sus voces y la manipulación de las pistas por parte del guitarrista. Finalmente, el 27 de abril Iommi decidió expulsarlo con el respaldo de Butler y Ward. Los motivos comunicados incluyeron su falta de fiabilidad y el consumo excesivo de sustancias. Aunque Osbourne reconoció sus adicciones, sostuvo que no diferían significativamente de las de sus compañeros.[49] Luego de su partida, la banda contrató a Ronnie James Dio como reemplazo.[50]
1980: inicio de su carrera en solitario y Blizzard of Ozz

Osbourne recibió 96 000 libras esterlinas tras su salida por su participación en los derechos del nombre de la agrupación.[51] Con ese capital, permaneció recluido tres meses en el hotel Le Parc de Los Ángeles; allí inició un ciclo de consumo de alcohol y drogas bajo la convicción de que su carrera había terminado.[52] Ante su deterioro, el mánager Don Arden —quien lo había contratado para su discográfica Jet Records— envió a su hija Sharon a la ciudad californiana con la instrucción de supervisar al músico y proteger así su inversión económica.[43]
Aunque Arden presionó inicialmente a Osbourne para que regresara a Black Sabbath o nombrara a su nueva formación Son of Sabbath, el vocalista rechazó ambas propuestas. En su lugar, Sharon asumió un rol activo en la reestructuración de su carrera y lo instó a formar un supergrupo con Gary Moore,[53] quien colaboró en la audición de nuevos integrantes pero al final declinó unirse al proyecto.[54]
A finales de 1979 Osbourne formó la agrupación Blizzard of Ozz bajo la gestión de los Arden, con el guitarrista Randy Rhoads, el bajista y letrista Bob Daisley, el baterista Lee Kerslake y el tecladista Don Airey.[53] Si bien Osbourne aseguró en su biografía que él y Rhoads iniciaron el proyecto y compusieron las primeras canciones,[55] Daisley sostuvo posteriormente que estableció las bases de la banda junto al cantante en Inglaterra antes de la incorporación de Rhoads.[56] El sello discográfico tituló el álbum debut como Blizzard of Ozz y lo acreditó únicamente a Ozzy Osbourne, lo que marcó el inicio formal de su trayectoria solista.[53]
El fotógrafo Fin Costello capturó la imagen de portada, en la que el músico aparece tumbado en el suelo mientras sostiene una cruz.[57] Con esta composición, el equipo de producción buscó preservar la estética oscura que definió su etapa en Black Sabbath. Asimismo, el arte incluyó por primera vez el logotipo diseñado por Yaroslaw Prokoptchuk, que pasó a ser una marca registrada en la carrera del cantante.[58] Publicado en 1980 e impulsado por los sencillos «Crazy Train» y «Mr. Crowley»,[59] el álbum alcanzó éxito comercial al ubicarse en el vigesimoprimer puesto en la lista Billboard 200 en los Estados Unidos y en la séptima casilla de la clasificación UK Albums Chart en el Reino Unido.[60][61] Considerado uno de los mejores discos de heavy metal de la historia por diversos medios,[62][63] Blizzard of Ozz obtuvo la certificación de quíntuple platino en 2019.[59]
El artista percibía esta etapa como una competencia directa con su antigua banda por el rendimiento comercial: «Mentiría si dijera que cuando hicimos Blizzard of Ozz no tuve la sensación de estar compitiendo con Black Sabbath. Les deseaba lo mejor, pero una parte de mí tenía un miedo atroz a que tuvieran más éxito ahora que yo ya no estaba».[64] Una semana antes del lanzamiento, Osbourne y su grupo iniciaron la gira promocional,[65] que culminó en septiembre de 1981.[66] Por sugerencia de Sharon, la banda priorizó recintos de mediana capacidad para asegurar su estatus como cabeza de cartel y evitar la posición de telonero ante actos de mayor popularidad.[67]
1981 - 1982: Diary of a Madman y Speak of the Devil

Tras finalizar el tramo europeo de la gira, la agrupación regresó al estudio para trabajar en su segundo trabajo, Diary of a Madman.[68] Bajo presión de la discográfica, Osbourne y sus músicos completaron la grabación en menos de tres semanas entre febrero y marzo de 1981, con Max Norman como productor. El proceso transcurrió en un clima de tensión interna por disputas financieras con la administración de los Arden, conflictos que derivaron en el despido de Kerslake y Daisley una vez finalizadas las sesiones; esto impidió que ambos participaran en la promoción del disco.[69]
Costello aportó nuevamente la fotografía de carátula, en la que el vocalista aparece disfrazado de maníaco en un escenario de estética gótica. El diseñador Steve «Krusher» Joule colaboró en el arte con el fin de profundizar en la imagen de «loco» que el cantante quería proyectar.[70] Publicado en noviembre de 1981, el álbum tuvo un notable rendimiento comercial apoyado en los sencillos «Over the Mountain» y «Flying High Again».[71] Alcanzó la decimosexta posición en la lista Billboard 200 y la decimocuarta en la clasificación UK Albums Chart,[60][61] mientras que la crítica destacó la labor de Rhoads,[71] a quien la revista Rolling Stone situaría años después entre los mejores guitarristas de la historia.[72]
Para la correspondiente gira, Osbourne reclutó al bajista Rudy Sarzo y al baterista Tommy Aldridge.[73] Durante este periodo, incorporó elementos provocativos en sus conciertos como el lanzamiento de casquería a la audiencia, práctica que motivó el escrutinio de las autoridades y una respuesta recíproca del público.[74] Las presentaciones también incluyeron al actor John Edward Allen (apodado «Ronnie el Enano»), quien asistía al vocalista y protagonizaba una ejecución simulada en la horca; su pseudónimo era una alusión directa a Ronnie James Dio, quien por entonces continuaba en la formación de Black Sabbath.[75]
Durante una parada técnica el 19 de marzo de 1982 en Leesburg, el conductor del autobús de la gira, Andrew Aycock, piloteó una avioneta ligera y realizó vuelos rasantes sobre el autobús de la banda.[76] En una de las maniobras, el ala izquierda impactó contra el vehículo, lo que precipitó la aeronave contra el garaje de una mansión cercana y provocó la muerte de Rhoads, Aycock y la maquilladora Rachel Youngblood.[77] Osbourne, quien había desarrollado una estrecha amistad con el guitarrista, cayó en una profunda depresión: «Me sentía fatal. Randy fue una de las personas más maravillosas en mi vida. Y supongo que me sentía culpable, porque si no hubiese estado en mi banda, no habría muerto».[78]
Ante la necesidad de cumplir con los contratos vigentes, el grupo retomó la gira tras contratar a Bernie Tormé —quien participó en algunos conciertos— y a Brad Gillis —quien finalizó el trayecto—.[79] El cierre de esta etapa quedó registrado en el álbum en vivo Speak of the Devil (1982), compuesto íntegramente por versiones de Black Sabbath grabadas en el club The Ritz de Nueva York.[80][81] Con el diseño de Steve Joule y la fotografía de Neal Preston, la portada muestra al músico sentado en un trono con largos colmillos y sangre en su boca, lo que reafirmó la estética provocativa y oscura de sus primeros trabajos.[82] Aunque el disco logró la decimocuarta casilla en Estados Unidos y la vigesimoprimera en el Reino Unido,[83][61] Osbourne confesó que lo grabó solo para cumplir sus obligaciones con Jet Records y lo calificó como «un montón de versiones horribles».[80]
Gracias a la mediación de su abogado Fred Asis, ese mismo año colaboró como cantante invitado en el tema «Shake Your Head» de la agrupación de dance-pop Was (Not Was).[84] Aunque Madonna participó en la audición para los coros, no figuró en la versión definitiva. Diez años después, el productor Steve Hurley remezcló la canción e incorporó la voz de la actriz Kim Basinger junto a una nueva toma de Osbourne;[85] esta versión alcanzó el cuarto puesto en la lista UK Singles Chart tras su inclusión en el álbum recopilatorio Hello Dad... I'm in Jail.[86]
1983 - 1986: Bark at the Moon, Live Aid y The Ultimate Sin
Tras rescindir su contrato con Jet Records mediante el pago de una indemnización a Don Arden, Osbourne seleccionó en 1983 a Jake E. Lee como guitarrista permanente. La banda registró el álbum Bark at the Moon en los estudios Ridge Farm con el regreso de Daisley y la participación de Aldridge y Airey.[87] Pese a que la edición original del álbum, lanzada el 10 de diciembre por CBS Records, otorgaba los créditos de composición exclusivamente al cantante, tanto Lee como Daisley reclamaron posteriormente su autoría en la mayor parte del material.[88] El disco alcanzó la decimonovena posición en la lista Billboard 200 y la vigesimocuarta casilla en el UK Albums Chart gracias al éxito del sencillo homónimo,[83][61] cuyo videoclip —popular en la cadena MTV— tuvo como escenario el sanatorio mental Holloway, a las afueras de Londres.[89] La crítica elogió la capacidad de Lee para reemplazar a Rhoads a través de un estilo técnico diferenciado.[90]
Con el diseño de Joule y la fotografía de Costello y Tony Harrison,[87] la portada muestra a Osbourne como un hombre lobo, proceso que requirió más de seis horas de maquillaje y costó alrededor de 50 000 libras esterlinas.[91] La gira promocional finalizó en enero de 1985 con una actuación en la primera edición del festival Rock in Rio en Brasil, donde el grupo compartió cartel con artistas como Iron Maiden, Rod Stewart, Scorpions, AC/DC y Queen.[92] Antes del evento, el vocalista pasó seis semanas en un tratamiento de desintoxicación en el Betty Ford Center por sugerencia de Sharon, quien para entonces ya era su esposa y representante.[93]

En julio de 1985 participó en el festival Live Aid con sus antiguos compañeros de Black Sabbath pese al distanciamiento previo con Iommi.[94] En su biografía confesó que experimentó sentimientos encontrados; aunque disfrutó interpretar las canciones clásicas, percibió un trato preferencial hacia su figura debido a su estatus de celebridad en los Estados Unidos, en contraste con Black Sabbath, que atravesaba un periodo de baja popularidad.[95] El conjunto interpretó tres piezas: «Children of the Grave», «Iron Man» y «Paranoid».[78]
En 1986, tras contratar al bajista Phil Soussan y al baterista Randy Castillo, el músico publicó The Ultimate Sin. El álbum, que incorporó una producción más accesible para la radio y un sonido más cercano al glam metal —estilo popular en la época—, alcanzó la sexta posición en Estados Unidos,[96][60] además de obtener la octava casilla en el Reino Unido.[61] Este éxito comercial respondió principalmente al sencillo «Shot in the Dark», tema que ocupó el puesto 20 en la lista UK Singles Chart y el 68 en el Billboard Hot 100.[97][60] La gira promocional incluyó una presentación como cabeza de cartel en el festival Monsters of Rock en Donington Park en agosto de 1986.[98]
El artista Boris Vallejo diseñó la ilustración de la portada, en la que el cantante aparece como un monstruo alado junto a una figura femenina en un escenario apocalíptico.[99] Años después, Osbourne confesó que The Ultimate Sin era su trabajo de menor valor artístico debido a la labor de producción de Ron Nevison.[100] A pesar del volumen de ventas, su relación profesional con Lee finalizó en 1987 al concluir la gira.[101] Ese mismo año conmemoró el quinto aniversario de la muerte de Rhoads con el lanzamiento de Tribute, una recopilación de grabaciones en vivo de 1981 que alcanzó la sexta posición en los Estados Unidos y la decimotercera en el Reino Unido,[80][60][61] además de impulsar como sencillo una versión en vivo de «Crazy Train» con un videoclip oficial.[60]
1988 - 1993: No Rest For the Wicked, No More Tears y Live & Loud
El vocalista seleccionó a Zakk Wylde como reemplazo de Lee después de recibir una cinta de demostración facilitada por el fotógrafo Mark Weiss. El guitarrista trabajaba en una gasolinera al momento de su contratación y debutó poco después en un concierto especial dentro de la prisión londinense de Wormwood Scrubs.[102][103] Wylde, quien aportó un sonido más pesado y moderno y una apariencia que recordaba a la de Rhoads, inició su recorrido en la banda de Osbourne en el álbum No Rest for the Wicked (1988).[104] La producción, a cargo de Roy Thomas Baker y Keith Olsen, contó con la participación de Castillo en la batería, John Sinclair en los teclados y el regreso de Daisley en el bajo.[105] Ese año, el cantante apareció en el documental The Decline of Western Civilization Part II: The Metal Years; en dicha obra, relató a la directora Penelope Spheeris sus constantes recaídas en el alcoholismo en una escena en la que intentaba cocinar un desayuno.[106]

El fotógrafo Bob Carlos Clarke capturó la imagen de la carátula de No Rest for the Wicked, en la que el artista aparece sobre un trono rodeado por tres niñas de aspecto harapiento.[107] En el ámbito comercial, el disco alcanzó la decimotercera posición del Billboard 200 y la vigesimotercera en el UK Albums Chart.[83][61] Por su parte, la crítica destacó el vigor de Wylde en piezas como «Miracle Man» y «Crazy Babies», y calificó el lanzamiento como el regreso de Osbourne a su mejor estado de forma.[105]
La gira promocional marcó su reencuentro con Geezer Butler, quien participó además en la grabación del EP en directo Just Say Ozzy (1990).[108] Durante ese periodo, el músico grabó la balada «Close My Eyes Forever» junto con Lita Ford, la cual alcanzó el octavo puesto en el Billboard Hot 100.[109] Además, en 1989 encabezó el Moscow Music Peace Festival en la Unión Soviética, un evento masivo que incluyó a bandas como Bon Jovi, Cinderella, Skid Row, Scorpions, Gorky Park y Mötley Crüe.[110] El mismo año grabó una versión de «Purple Haze» de Jimi Hendrix para el álbum benéfico Stairway to Heaven/Highway to Hell.[111]
Tras un periodo de rehabilitación en el centro de Huntercombe Manor por violencia doméstica derivada de sus adicciones,[112] en 1991 alcanzó la cima de su éxito comercial con No More Tears, un disco que llegó a la séptima casilla en Estados Unidos y a la decimoséptima en Reino Unido.[60][61] Para este proyecto, el cantante buscó la colaboración de Lemmy Kilmister, líder de Motörhead, quien coescribió las letras de cuatro temas, incluidos los éxitos «Hellraiser» y «Mama, I'm Coming Home».[113] Esta última canción escaló hasta el puesto 28 de Billboard Hot 100 y es el único sencillo del artista que ha ingresado al Top 40 estadounidense sin la compañía de otro intérprete.[60]
Cinco de sus temas alcanzaron el Top 40 de la lista Mainstream Rock Airplay, entre ellos la canción homónima, «Road to Nowhere» y «Time After Time». Gracias a esta recepción, No More Tears permaneció 86 semanas en la clasificación del Billboard 200, registro que solo supera su álbum debut, Blizzard of Ozz.[60] La producción de Duane Baron y John Purdell y la mezcla de Michael Wagener otorgaron al disco un sonido contemporáneo que facilitó la rotación constante de sus videoclips en la cadena MTV.[104] La carátula presenta al músico en un plano medio con un ala de ángel que brota de su hombro. Según el intérprete, Sharon ideó este concepto para evitar la estética oscura: «La idea era que el disco tuviese un aire más maduro. No podía seguir haciendo lo de las fauces cubiertas de sangre, empezaba a resultar un poco paródico».[104] La crítica valoró de forma positiva la obra y señaló que Osbourne adaptó con éxito su estilo musical a los estándares de la década de 1990.[113][114] El vocalista mencionó en su biografía que No More Tears era «lo mejor que había hecho en años».[104]
Por esa época, el artista aportó su voz en las canciones «Bombers (Can Open Bomb Bays)» y «Jack's Land» para el primer álbum como solista de Bill Ward.[115] Asimismo, colaboró con la banda Infectious Grooves en el tema «Therapy»,[116] grabó junto con Dweezil Zappa una versión de «Stayin' Alive» de The Bee Gees y cantó el coro en «Hey Stoopid» de Alice Cooper.[117] Su colaboración con Kilmister derivó, además, en la canción «I Ain't No Nice Guy», incluida en el álbum March ör Die (1992) de Motörhead.[118]
Bajo la creencia de que padecía esclerosis múltiple —diagnóstico que resultó erróneo—,[119] Osbourne anunció su retiro definitivo de los escenarios. La gira resultante, titulada irónicamente No More Tours,[120] contó con Mike Inez al bajo y culminó con dos conciertos en Costa Mesa.[121][122] El vocalista invitó para las fechas finales a los miembros originales de Black Sabbath con el fin de realizar una reunión especial sobre el escenario.[123] El trayecto quedó registrado en el álbum doble Live & Loud (1993),[124] cuya interpretación de «I Don't Want to Change the World» le valió al cantante su primer premio Grammy en 1994 bajo la categoría de mejor interpretación de metal.[125] El mismo año cooperó con la banda Therapy? en la canción «Iron Man» para el tributo Nativity in Black,[126] y grabó una versión de «Born to Be Wild» para el disco Kermit Unpigged, publicado por The Jim Henson Company.[127]
1995 - 2000: Ozzmosis, Ozzfest y Reunion
Osbourne publicó en 1995 el álbum de estudio Ozzmosis e inició la gira de apoyo Retirement Sucks.[128] Posteriormente, reconoció la impulsividad de su decisión de abandonar las giras: «Me retiré cuando tenía unos 43 años y, a los cinco minutos, me pregunté por qué demonios lo había hecho. ¿Qué se supone que debía hacer, tejer?».[119] Ozzmosis alcanzó la cuarta posición del Billboard 200 y la segunda en la clasificación UK Rock & Metal Albums,[83][61] además de obtener la certificación de doble platino gracias a la popularidad de temas como «Perry Mason», «I Just Want You» y «See You on the Other Side».[128][129]
En la grabación participaron Wylde, Butler, el baterista Deen Castronovo y el teclista Rick Wakeman. Previo a las sesiones definitivas, Osbourne había trabajado brevemente con el guitarrista Steve Vai, colaboración que dio como resultado la canción «My Little Man». Sin embargo, la formación experimentó cambios drásticos poco después: ante la indecisión de Wylde por una oferta para integrarse a Guns N' Roses, el vocalista seleccionó a Joe Holmes como su nuevo guitarrista. Luego de la salida de Butler y Castronovo a inicios de 1996, incorporó a Mike Bordin y a Robert Trujillo en la batería y el bajo, respectivamente.[128]
El fotógrafo Rocky Schenck y el diseñador David Coleman crearon la portada, la cual presenta la silueta del cantante intervenida con múltiples ojos y bocas.[130] La prensa recibió el disco con opiniones divididas; mientras algunos criticaron la producción de Michael Beinhorn por ser «excesivamente pulida», otros valoraron la continuidad de una fórmula musical que aún resultaba efectiva.[128] Osbourne lo consideró el álbum que más le costó completar debido a las exigencias de Beinhorn durante la grabación de las voces.[131]

En 1996 Sharon fundó el festival Ozzfest como una plataforma para las agrupaciones emergentes de la escena del metal; el éxito de la edición inaugural consolidó el evento como una gira anual.[132] Después de colaborar con Type O Negative en una versión de la canción «Pictures of Matchstick Men» para la banda sonora del filme Private Parts,[133] Osbourne encabezó en 1997 la segunda versión del festival tanto con su banda solista como con la formación original de Black Sabbath,[134] a excepción de Ward.[135] La banda aprovechó esta reunión para grabar el álbum en vivo Reunion durante dos conciertos realizados en el NEC Arena de Birmingham en diciembre de ese año. La inclusión de las canciones de estudio «Psycho Man» y «Selling My Soul» marcó el primer retorno de los miembros originales a un estudio de grabación desde 1978.[136] Reunion salió al mercado en octubre de 1998 y alcanzó la segunda posición en el UK Rock & Metal Albums y la undécima en el Billboard 200.[137][138] Pese al plan inicial de grabar un álbum completo con material original, el deterioro en la salud de Ward y la falta de cohesión en las sesiones de estudio lo impidieron. El vocalista manifestó al respecto:
La prensa me echó la culpa de que no consiguiéramos grabar un nuevo disco. Pero no creo que yo fuese el problema. Lo que pasa es que había cambiado. Todos habíamos cambiado. Yo ya no era aquel cantante loco que se pasaba el día borracho en el bar, pero podía entrar a grabar una toma rápida cuando a Tony [Iommi] se le ocurría un riff. Yo ya no trabajaba así [...] A decir verdad, creo que estar sobrio tampoco contribuyó a mi creatividad.[139]
El músico publicó en 1997 el recopilatorio The Ozzman Cometh, que incluyó éxitos de su carrera solista, maquetas inéditas de su periodo en Black Sabbath y «Back on Earth», pieza descartada de las sesiones de Ozzmosis.[140] Aunque el compilado no logró ingresar en los cincuenta primeros lugares en Reino Unido,[61] consiguió la decimotercera casilla en Estados Unidos y la certificación de doble platino en ese país.[83][141] Para promocionarlo, el cantante realizó en 1998 una breve gira de conciertos por Japón, Europa y Oceanía.[142] El mismo año colaboró con las bandas The Crystal Method y Fuzzbubble y los raperos DMX y Ol' Dirty Bastard en el tema «Nowhere to Run (Vapor Trail)» para el disco Chef Aid: The South Park Album;[143] asimismo, aportó su voz en la canción «This Means War!!» del álbum Extinction Level Event: The Final World Front de Busta Rhymes.[144]
En 1999 encabezó con Black Sabbath la cuarta edición del Ozzfest y participó en los coros de la canción «Shock the Monkey» de Coal Chamber.[134][145] En el año 2000 registró nuevas colaboraciones: prestó su voz en «Who's Fooling Who» para el álbum debut como solista de Iommi,[146] grabó una versión de «N.I.B.» con Primus para el segundo volumen de Nativity in Black y trabajó con Wu-Tang Clan en el tema «For Heaven's Sake 2000» para el recopilatorio Loud Rocks.[147][148]
2001 - 2005: Down to Earth, The Osbournes y Prince of Darkness
Luego del regreso de Wylde a la formación,[149] en octubre de 2001 Osbourne publicó Down to Earth, su primer trabajo de estudio como solista en seis años. La producción, a cargo de Tim Palmer, presentó un estilo que parte de la crítica calificó como más cercano al grunge que al heavy metal tradicional.[150] Pese a una recepción mixta,[150][151] el disco alcanzó la segunda posición en el Reino Unido y la cuarta en Estados Unidos.[61][83] Los sencillos también registraron actividad en las listas: «Dreamer» llegó al décimo puesto de la clasificación Mainstream Rock Tracks, mientras que «Gets Me Through» ocupó la segunda casilla.[83]
La portada, diseñada nuevamente por Coleman, muestra al cantante en una pose que evoca una crucifixión, con un tratamiento digital de imagen que simula una placa de rayos X.[152] La gira promocional tuvo lugar entre 2001 y 2002 e incluyó una presentación en el Nippon Budokan de Tokio el 15 de febrero de 2002;[153] este concierto fue registrado para el álbum en vivo Live at Budokan, publicado el mismo año. Aunque la crítica destacó el desempeño de Wylde, parte de la prensa comparó el lanzamiento de forma desfavorable frente a producciones previas como Tribute o Live & Loud.[154] Paralelamente, la cadena MTV estrenó en marzo The Osbournes, un programa de telerrealidad que documentaba la convivencia del músico y su familia en su residencia de Beverly Hills. La primera temporada logró la mayor audiencia en la historia de la cadena hasta ese momento,[155] lo que facilitó el reconocimiento de Osbourne más allá del ámbito musical.[156]
El artista encabezó en 2002 la séptima entrega del Ozzfest e interpretó «Paranoid» en el Palacio de Buckingham en el Jubileo de Oro de la reina Isabel II, acompañado por Iommy y Phil Collins.[134][157] Tras colaborar con Black Label Society en la canción «Stillborn» y participar en la edición de 2003 del festival,[158][134] el cantante sufrió en diciembre un accidente de cuatrimoto que le causó múltiples fracturas y requirió una intervención quirúrgica de urgencia.[159] Durante su convalecencia, la versión de la canción «Changes» grabada a dúo con su hija Kelly alcanzó la primera posición en el UK Singles Chart, hito con el que Osbourne encabezó dicha lista por primera vez en su carrera.[160]
El vocalista retomó su agenda en 2004 para liderar una nueva edición del Ozzfest con Black Sabbath;[134] en esta gira, Rob Halford de Judas Priest debió sustituirlo en el concierto del 25 de agosto en Camden debido a una crisis de bronquitis que le impidió actuar.[161] En 2005 el músico trabajó con Jerry Cantrell, Chris Wyse y Bordin en la grabación de Under Cover, un álbum de versiones de artistas que influyeron en su formación, como The Beatles, Mountain, King Crimson y The Rolling Stones. Aunque la prensa elogió la labor de Cantrell, criticó que el enfoque comercial de la producción diluía la autenticidad de las versiones originales.[162] Ese año, Epic Records lanzó la caja recopilatoria Prince of Darkness con éxitos, material inédito y diversas colaboraciones.[163]
Asimismo, la serie The Osbournes concluyó luego de cuatro temporadas por decisión de la familia, que optó por finalizar el proyecto para reducir su exposición mediática.[164][165] Durante este periodo, un litigio entre Osbourne e Iommi por la titularidad de la marca registrada paralizó la actividad de Black Sabbath;[166] esta disputa coincidió con el surgimiento de Heaven & Hell, proyecto que reunió a Iommi y Butler con Dio.[167]
2006 - 2010: Black Rain y Scream

Tras encabezar la edición de 2006 del Ozzfest,[134] Osbourne publicó en mayo de 2007 Black Rain, su primer álbum con material inédito en seis años. La grabación, que integró al bajista Rob «Blasko» Nicholson junto con Wylde y Bordin,[168] representó el primer disco de estudio que el cantante compuso y registró íntegramente en estado de sobriedad.[169] La prensa lo recibió como una obra coherente con la madurez del artista, aunque parte de la crítica cuestionó la producción de Kevin Churko por considerarla muy procesada.[168]
En el ámbito comercial, el álbum alcanzó la tercera posición de la lista Billboard 200 y la segunda en el conteo UK Rock & Metal Albums.[83][61] El primer sencillo, «I Don't Wanna Stop», le valió al músico una nominación al premio Grammy como mejor interpretación de metal.[125] El diseño de la portada, obra del ilustrador Joshua Marc Levy y del fotógrafo Joseph Cultice, presenta al intérprete bajo la lluvia negra, en consonancia con la temática sombría de las letras y el título del disco.[170] Por esa misma época, Osbourne volvió a colaborar con Alice Cooper en el tema «Wake the Dead», incluido en el álbum Along Came a Spider (2008).[171]
El vocalista realizó una gira promocional entre mayo de 2007 y abril de 2008,[172] actividad que compaginó con su participación en el Ozzfest.[134] A comienzos de 2009 anunció que no realizaría el festival ese año para centrar sus esfuerzos en la producción de un nuevo disco.[173] En junio confirmó la búsqueda de un sustituto para Wylde, bajo el argumento de que su material comenzaba a sonar similar al estilo de Black Label Society; tras este anuncio, presentó oficialmente al guitarrista griego Gus G. durante una actuación en la BlizzCon en agosto.[174] En marzo de 2010 colaboró con Slash en el sencillo «Crucify the Dead»; Osbourne participó en la creación de la melodía y la letra, cuyos versos redactó como un mensaje hipotético dirigido a Axl Rose sobre la disolución de la formación clásica de Guns N' Roses.[175]
Luego de descartar el título original Soul Sucka por la respuesta negativa de los seguidores, en junio de 2010 lanzó el álbum Scream.[176][177] La formación incluyó a Gus G., a Nicholson y a Tommy Clufetos como nuevo baterista.[178] El sencillo principal, «Let Me Hear You Scream», debutó en la serie de televisión CSI: NY y alcanzó el primer lugar en la lista Mainstream Rock Airplay de Billboard.[177][83] En el ámbito comercial, el disco alcanzó la cuarta posición en Estados Unidos y la duodécima en el Reino Unido;[83][179] por su parte, la crítica elogió el entusiasmo que Gus G. aportó al material.[180] La portada, obra de Meghan Foley y Jennifer Tzar, muestra al cantante sobre una colina con alas de ángel mientras sostiene una bandera negra.[178] La gira Scream World Tour, iniciada a mediados de 2010, concluyó en agosto de 2011 tras integrar una nueva edición del Ozzfest.[181][134]
2011 - 2019: 13, The End y No More Tours II

En noviembre de 2011, Osbourne, Iommi, Butler y Ward anunciaron el regreso de la alineación original de Black Sabbath para una gira mundial y la grabación de un nuevo álbum.[182] No obstante, el proyecto enfrentó obstáculos inmediatos: Ward abandonó la reunión por desacuerdos contractuales y, poco después, trascendió el diagnóstico de linfoma de Iommi.[183][184] Debido al tratamiento del guitarrista, la banda canceló gran parte de sus fechas europeas de 2012;[185] para cumplir con los compromisos, el cantante encabezó la gira Ozzy and Friends, en la que participaron músicos como Slash, Butler y Wylde.[186]
Black Sabbath retomó su actividad y publicó 13 en junio de 2013 bajo la producción de Rick Rubin. El álbum, que contó con Brad Wilk en la batería,[187] lideró simultáneamente las listas británicas y estadounidenses.[188][138] Años más tarde, Osbourne relató que Rubin le había manifestado su interés por producir a la banda desde comienzos de la década de 1980,[189] aunque admitió que las sesiones de grabación resultaron agotadoras debido a la gran cantidad de tomas exigidas por el productor.[190] Como parte de la promoción, el Ozzfest celebró su primera edición en Japón en mayo de 2013; allí, el vocalista encabezó la jornada de clausura junto con Black Sabbath.[191]
En octubre de 2014 el músico publicó el álbum recopilatorio Memoirs of a Madman, el cual recorre su trayectoria en solitario a través de canciones, videos y entrevistas.[192] En septiembre de 2015 Black Sabbath anunció su gira final, titulada The End,[193] la cual culminó el 4 de febrero de 2017 en Birmingham.[194] Este evento quedó registrado en el documental y álbum en vivo The End: Live in Birmingham.[195]
Osbourne retomó su carrera con el regreso de Wylde en abril de 2017.[149] En noviembre, confirmó su presencia como cabeza de cartel en el Download Festival de 2018, hito que marcó su primera aparición como solista en el escenario principal del evento.[196] En febrero de 2018 presentó la gira mundial No More Tours II, título que hacía referencia a su primer intento de retiro en 1992.[197]Una caída del músico en su hogar provocó la interrupción abrupta del trayecto a comienzos de 2019; el accidente le provocó graves lesiones en la columna y agravó dolencias previas.[198] Osbourne explicó que el abuso del corticoesteroide Decadron —utilizado para mejorar su voz durante los conciertos— también contribuyó a su incapacidad para presentarse en directo.[199] En noviembre de ese año salió al mercado la caja recopilatoria See You on the Other Side, que incluyó sus discos de estudio en vinilo y el álbum de lados B Flippin' the B Side.[200][201]
2020 - 2024: Ordinary Man y Patient Number 9
En septiembre de 2019, tras una extensa recuperación, Osbourne colaboró en la canción «Take What You Want» de Post Malone por sugerencia de su hija Kelly. Aunque no conocía la obra del rapero, aceptó la propuesta después de escuchar el tema «Sunflower».[202] El sencillo llegó al octavo puesto de la lista Billboard Hot 100, lo que marcó su regreso al Top 10 estadounidense después de treinta años de ausencia.[203] Esta experiencia lo motivó a producir nuevo material en solitario;[204] así, en noviembre presentó «Under the Graveyard», su primer sencillo en casi una década y adelanto de su duodécimo álbum de estudio, Ordinary Man.[205] El disco salió al mercado en febrero de 2020 bajo la producción de Andrew Watt y la participación de Duff McKagan y Chad Smith,[206] e incluyó colaboraciones con Elton John en la canción homónima y con Slash en los temas «Straight to Hell» y «Ordinary Man».[207]
Jeff Schulz dirigió el concepto visual, cuya imagen presenta al músico con un sombrero de copa, un bastón con empuñadura de calavera y alas de murciélago.[208] La crítica resaltó el sonido pesado y renovado de la obra, elementos que vinculó con su reciente etapa en Black Sabbath.[209]Pese al éxito comercial, que incluyó un debut en la tercera posición del UK Albums Chart,[61] la actividad del cantante quedó condicionada por el anuncio público de su diagnóstico de párkinson y la cancelación de la etapa norteamericana de la gira No More Tours II.[210]
En noviembre de 2021 anunció la grabación de un nuevo disco con Watt como productor y con Wylde en la guitarra.[211] En junio de 2022 presentó el sencillo «Patient Number 9»,[212] que dio nombre a su decimotercer trabajo de estudio, lanzado en septiembre. Esta producción amplió el elenco de colaboradores al incluir a Jeff Beck, Eric Clapton, Mike McCready y Tony Iommi.[213] El álbum lideró la lista UK Rock & Metal Albums y ocupó la tercera posición en Estados Unidos,[214][83] además de otorgar a Osbourne el premio Grammy a mejor álbum de rock y a mejor interpretación de metal (por la canción «Degradation Rules»).[125] Jeff Schulz dirigió nuevamente el concepto visual, el cual muestra al artista en una pose solemne y reflexiva.[215] La crítica consideró a Patient Number 9 un trabajo más arriesgado que su predecesor, además de elogiar la complejidad de sus estructuras y el valor histórico de las colaboraciones.[213]
En julio de 2022 Osbourne reapareció públicamente en la Convención Internacional de Cómics de San Diego tras recuperarse de una cirguía de columna; allí participó en una firma de ejemplares de la historieta que Todd McFarlane diseñó para una edición limitada de su álbum.[216] En agosto interpretó «Iron Man» y «Paranoid» durante la clausura de los Juegos de la Mancomunidad en Birmingham, acompañado de Iommi, Clufetos y Wakeman.[217][218] Un mes después, cantó «Crazy Train» y «Patient Number 9» en el espectáculo de apertura de la NFL en el SoFi Stadium, con Wylde, Clufetos, Wakeman y el bajista Chris Chaney como su banda de apoyo.[219][220] Después de estas presentaciones, anunció la cancelación definitiva de sus giras en febrero de 2023 debido a sus persistentes problemas de salud: «Nunca habría imaginado que mis días de gira terminarían de esta manera [...] Mi equipo está buscando ideas sobre dónde podré presentarme sin tener que viajar de ciudad en ciudad».[221]
En 2024 aportó su voz en la canción «Crack Cocaine» del guitarrista Billy Morrison, con un videoclip protagonizado por Paris Jackson.[222] El mismo año ingresó por segunda vez al Salón de la Fama del Rock and Roll, esta vez en reconocimiento de su carrera solista. La ceremonia, conducida por Jack Black, contó con la participación de Jelly Roll, Maynard James Keenan, Billy Idol, Wolfgang Van Halen, Wylde y Chad Smith, quienes interpretaron varios éxitos de la trayectoria de Osbourne.[223]
2025: Grabación final y Back to the Beginning

En febrero de 2025, Osbourne realizó su última grabación de estudio con el tema «Gods of Rock n Roll», una colaboración con Morrison compuesta por ambos una década atrás en una gira por Sudamérica. Según relató el cantante, esta versión definitiva incorporó arreglos orquestales y coros que él concibió originalmente, pero que no se materializaron hasta dicha producción.[224]
El mismo mes, Sharon anunció el concierto de despedida Back to the Beginning, diseñado como el acto final en la carrera del músico y de Black Sabbath.[225] El evento, celebrado el 5 de julio de 2025 en el estadio Villa Park de Birmingham, presentó una estructura dividida en la que Osbourne actuó primero con su banda solista —integrada por Wylde, Inez, Wakeman y Clufetos— para dar paso a la reunión de la formación original de Black Sabbath por primera vez desde 2005.[226] Debido a sus limitaciones físicas, el vocalista permaneció sentado en una especie de trono durante ambas presentaciones.[227]
El espectáculo incluyó la participación de agrupaciones influenciadas por su legado, como Anthrax, Alice in Chains, Halestorm, Pantera, Tool, Slayer, Metallica y Guns N' Roses; cada conjunto interpretó temas de su propio catálogo junto a versiones de Osbourne o Black Sabbath.[226] La demanda de entradas agotó el aforo en dieciséis minutos,[228] mientras que la retransmisión vía streaming alcanzó un pico de 5,8 millones de espectadores simultáneos.[226] El evento recaudó once millones de dólares,[229] destinados a centros de asistencia médica infantil y de investigación de enfermedades neurodegenerativas.[230][231] Sobre esta última experiencia en un escenario, el músico manifestó:
Lo que he comprendido es que el único lugar donde estoy libre de todos mis demonios es un escenario. En Back to the Beginning, sentado en ese trono, me sentí en casa, en paz, cómodo. Voy a echar de menos eso, salir al escenario. Es el único mundo que he conocido a lo largo de cincuenta y siete años. No hay nada mejor que un buen concierto.[232]
Tras su retiro de los escenarios y establecido en su residencia de Welders House, en Buckinghamshire, Osbourne relató en su biografía que comenzó a desarrollar ideas para un nuevo trabajo de estudio, aunque el proyecto nunca llegó a concretarse.[233]
Otros proyectos
Ozzfest

Ante el rechazo de los organizadores del Lollapalooza para incluir a Osbourne en su cartel debido a su edad, Sharon fundó en 1996 el festival Ozzfest con la asistencia de su hijo Jack, con el objetivo de brindar visibilidad a las bandas emergentes y presentar la música de su esposo a las nuevas generaciones.[234][235] La edición inaugural tuvo lugar el 20 de septiembre de 1996 en York y continuó en ciudades como Phoenix y San Bernardino con la participación de agrupaciones como Slayer, Danzig, Sepultura y Fear Factory.[236][237] El festival tuvo éxito comercial y consolidó a Osbourne como el primer artista del género en superar los 50 millones de dólares en ventas de mercancía oficial.[238][239] Entre su creación y 2005, el Ozzfest atrajo a más de cuatro millones de espectadores y generó ingresos superiores a los 170 millones de dólares.[240] Sirvió, además, como plataforma para el regreso de la formación clásica de Black Sabbath en las giras de 1997 y años posteriores.[132]
El matrimonio Osbourne protagonizó en 2005 el programa de telerrealidad de MTV Battle for Ozzfest, una competencia en la que bandas sin contrato discográfico aspiraban a un puesto en el festival.[241] Pese a que Osbourne anunció su retiro del cartel el mismo año por motivos de salud,[242] regresó en 2006 con un calendario reducido y cedió el cierre de varios conciertos a System of a Down.[243] En 2007 el Ozzfest ofreció entradas gratuitas,[238] mientras que en 2008 la organización limitó la gira a un solo evento masivo en Dallas con la participación de Metallica y King Diamond.[244] Tras varias pausas motivadas por los compromisos con Black Sabbath y la salud del cantante, el festival celebró ediciones esporádicas que incluyeron una versión en Japón en 2013 y una edición final en 2018.[132] En marzo de 2026 Sharon confirmó que el evento regresará en 2027 con dos fechas en Birmingham antes de su llegada a Norteamérica.[245]
The Osbournes
En el año 2000 la familia Osbourne participó en un episodio del espacio MTV Cribs, que mostraba la vida cotidiana de las celebridades en sus hogares. Sharon convenció al músico para intervenir en el proyecto pese a su reticencia inicial, ya que rechazaba la idea debido a su aversión por los guiones y a la sensación de falta de autenticidad. Gracias el éxito de la emisión, la cadena propuso a la familia la creación de su propio programa de telerrealidad.[246]
MTV lanzó The Osbournes en marzo de 2002 y emitió cuatro temporadas con un total de 52 episodios.[247] Durante este tiempo, las cámaras registraron aspectos de su vida privada, tales como el diagnóstico de cáncer de Sharon y la recuperación del cantante de su accidente de 2003 en un vehículo todoterreno.[164] La producción obtuvo un premio Emmy y alcanzó el mayor índice de audiencia en la historia de la señal hasta esa fecha.[248][155]
A pesar del éxito comercial, la exposición constante generó tensiones en el entorno doméstico; Osbourne declaró posteriormente que la presencia permanente de técnicos en su residencia resultó intrusiva y afectó su estabilidad personal. Estos factores, junto a incidentes de seguridad como el ingreso de turistas sin permiso al hogar, motivaron el cierre del proyecto en marzo de 2005.[165] Aimee, la hija mayor del matrimonio, declinó participar en el programa con el fin de proteger su privacidad.[247]
En 2009 la familia participó en el programa de variedades Osbournes Reloaded para la cadena Fox, cuyo formato combinaba comedia, actuaciones musicales y segmentos pregrabados.[249] La producción, que enfrentó una recepción negativa inmediata, salió del aire tras un solo episodio.[250][251] Posteriormente, retomaron el formato de crónica personal con el lanzamiento de The Osbournes Podcast, el cual debutó el 5 de marzo de 2018. En este espacio, los miembros de la familia analizaron su paso por la televisión, entrevistaron a figuras de la industria y comentaron sucesos de su vida cotidiana.[252][253] Asimismo, participaron en The Osbournes Want to Believe (2020-2021) para Travel Channel, programa en el que Jack intentaba convencer a sus padres sobre la existencia de fenómenos paranormales.[254]
Filmografía y apariciones en medios
Más allá de su trayectoria musical, Osbourne mantuvo una presencia constante en el cine, la ficción televisiva y la publicidad.[255] En 1986 realizó su primera incursión cinematográfica en Trick or Treat, película en la que interpretó al reverendo Aaron Gilstrom;[256] el mismo año participó en el programa de la WWF WrestleMania.[257] Durante la década de 1990 registró apariciones en las series Parker Lewis Can't Lose (1990) y South Park (1998), además de actuar en los filmes The Jerky Boys (1995) y Private Parts (1997).[255]
En décadas posteriores, su actividad cinematográfica incluyó cameos en producciones como Moulin Rouge! (2001),[258] Little Nicky (2000), Austin Powers in Goldmember (2002) y Cazafantasmas (2016).[255] Paralelamente, aportó su voz en cintas de animación y series infantiles;[255] en esta faceta, destacó su labor como el vicario en la tercera entrega de la serie fílmica Robbie the Reindeer (2007),[259] Fawn en Gnomeo & Juliet (2011) y King Thrash en Trolls World Tour (2020).[260][261] También participó en los seriados CSI: Crime Scene Investigation (2013), Bubble Guppies (2015),[255] Los 7E (2016) y The Conners (2020).[262][263]
En el ámbito de las producciones propias, encabezó el documental biográfico God Bless Ozzy Osbourne (2011), producido por su hijo Jack. La obra explora su carrera mediante material de archivo y entrevistas con colegas como Paul McCartney, Henry Rollins y Tommy Lee, y aborda sus etapas de adicción y sobriedad.[264] Posteriormente, protagonizó junto con Jack la serie Ozzy & Jack's World Detour (2016-2018) para History Channel, que documentó sus viajes a distintos lugares del mundo.[265] En octubre de 2025, Paramount+ estrenó el documental Ozzy Osbourne: No Escape From Now, el cual ofrece un registro íntimo de los desafíos de salud del cantante y su determinación por realizar un concierto final.[266] Una producción similar, titulada Sharon and Ozzy Osbourne: Coming Home, llegó a las pantallas el mismo mes a través de BBC One.[267]
A nivel radial, ejerció en 2012 como director artístico de la estación Ozzy's Boneyard, emitida a través de SiriusXM.[268] La señal, especializada en hard rock y heavy metal, contó con la participación de figuras de la industria como Jim Florentine, Shannon Gunz y Keith Roth.[269] A través de la misma plataforma, condujo junto con Billy Morrison el programa de entrevistas Ozzy Speaks (2020), un espacio mensual donde ambos analizaban la actualidad musical.[270] Su colaboración con Morrison continuó en 2024 con el videocast The Madhouse Chronicles, en el que abordó temáticas variadas, desde la vida extraterrestre y el consumo de sustancias hasta la historia del rock.[271]
Su trayectoria también abarcó la industria de los videojuegos; aportó su voz e imagen al personaje Guardian of Metal en Brütal Legend (2009)[272] e integró la plantilla de personajes jugables en Guitar Hero World Tour (2008).[273] En el sector publicitario, lideró campañas para el producto I Can't Believe It's Not Butter! (2006),[274] el videojuego World of Warcraft (2008)[275] y la marca PlayStation (2023).[276] El músico también protagonizó múltiples campañas para el Super Bowl, entre ellas, los anuncios para Pepsi Twist (2003), Best Buy (2011) —junto con Justin Bieber— y Workday (2023).[277]
En 2021, la familia y Sony Pictures anunciaron el desarrollo de una película biográfica sobre el artista, proyecto que entró en una fase definitiva de producción a inicios de 2026. Bajo la supervisión de Sharon, Jack y Aimee, la cinta contará con un guion de Lee Hall —autor de Rocketman— y enfatizará en la relación entre Ozzy y Sharon. Aunque la identidad del protagonista permaneció en reserva tras su elección en enero de 2026, la producción confirmó que el relato priorizará los primeros años de su carrera y evitará el tono convencional de otras biografías musicales en favor de una narrativa cruda y adulta.[278][279]
Obras literarias

Osbourne incursionó en el ámbito editorial con la publicación de sus memorias y obras de consulta basadas en su imagen pública. En 2009 presentó su primera autobiografía I Am Ozzy, coescrita con el periodista Chris Ayres; la obra relata de forma anecdótica su infancia en Aston, su etapa en Black Sabbath y su posterior carrera en solitario hasta finales de la década de 2010.[280] Dos años después lanzó Trust Me, I'm Dr. Ozzy, una compilación de consejos de salud basada en su columna para el diario The Sunday Times.[281] Su producción literaria concluyó con Last Rites (2025), volumen que registra sus reflexiones sobre su legado y los desafíos de salud crónicos que marcaron sus últimos años.[280]
Adicionalmente, diversas biografías de terceros y memorias familiares documentan su trayectoria desde perspectivas complementarias. Entre ellas destacan Ordinary People: Our Story (2003), escrita por la familia Osbourne,[282] Extreme: My Autobiography (2005) de Sharon y Black Sabbath: Symptom of the Universe (2013) del periodista Mick Wall.[283][284]
Vida personal
Relaciones y familia

Osbourne conoció a Thelma Riley en un club nocturno de Birmingham en 1971 y formalizó su matrimonio con ella ese mismo año. De esta unión nacieron sus hijos Jessica y Louis; asimismo, el cantante adoptó a Elliot, hijo de una relación previa de Riley.[285] La pareja se divorció en 1982.[286] Décadas más tarde, el músico calificó este primer enlace como «un terrible error», ya que su dependencia a las sustancias y las constantes ausencias por las giras con Black Sabbath deterioraron la vida familiar.[285] Osbourne admitió que su estado de intoxicación le impedía recordar la fecha de nacimiento de sus hijos, mientras que Jessica definió la relación con su padre como «errática».[287][286]
Posteriormente inició una relación con su representante, Sharon Arden, con quien contrajo nupcias el 4 de julio de 1982;[286] el cantante confesó que eligió el Día de la Independencia de los Estados Unidos para asegurar que nunca olvidaría su aniversario.[288] La pareja renovó sus votos en 2017 en la capilla del hotel Wynn en Las Vegas.[289] Tuvieron tres hijos: Aimee (1983), Kelly (1984) y Jack (1985);[286] tras el nacimiento de este último, el artista optó por una vasectomía.[290] Osbourne compuso una canción para Aimee —lanzada como lado B en el álbum Ozzmosis— y dedicó «My Little Man» a Jack.[130] Tuvo diez nietos: Pearl, Andy, Minnie y Maple (hijos de Jack); Sid (hijo de Kelly); Maia y Elijah (hijos de Louis) y Harry, Isabelle y Kitty (hijos de Jessica).[291]
Sharon también gestionó los aspectos estratégicos de su carrera. Al inicio de su etapa en solitario, le aconsejó realizar giras en recintos pequeños con el objetivo de consolidar su posición como figura principal de los carteles. Osbourne describió este apoyo: «Si [a Sharon] algo le ronda la cabeza, no hay manera de detenerla. Yo, en cambio, de no haberla tenido empujándome constantemente, no creo que hubiese tenido el mismo éxito. Es más, sé que no lo habría tenido».[67]
Pese a la longevidad de la unión, la pareja enfrentó diversas crisis derivadas de las infidelidades del músico.[292] En 2013, sus adicciones recurrentes provocaron rumores de divorcio; sin embargo, la situación alcanzó un punto crítico en 2016, cuando Sharon intentó suicidarse mediante la ingesta de píldoras al descubrir la relación de cuatro años que Osbourne mantuvo con la estilista Michelle Pugh.[293] Respecto a estos episodios, el cantante reflexionó años después: «Recibí un golpe de realidad y soy afortunado de que ella no me dejara. No me siento orgulloso de eso [...] le rompí el corazón».[292]
A lo largo de los años, la familia residió de forma alterna entre sus propiedades en Buckinghamshire y Los Ángeles.[294][295] Al momento de su fallecimiento, Osbourne poseía una fortuna estimada en 220 millones de dólares, capital que consolidó a través de la venta de discos, las ganancias del Ozzfest y el éxito comercial de The Osbournes. Además, diversificó sus activos mediante inversiones inmobiliarias, acuerdos de patrocinio y su participación en la industria de los videojuegos. Según los registros financieros, su herencia quedó repartida entre su esposa y sus seis hijos.[296]
Aficiones e intereses
Seguidor del grupo cómico británico Monty Python, Osbourne señaló a La vida de Brian (1979) como su película favorita.[297] Reconoció paralelismos entre su carrera y el falso documental This is Spinal Tap (1984), ya que, según explicó, había vivido en carne propia «prácticamente todas las escenas que narra la cinta».[298] Dentro de otros géneros, manifestó admiración por el drama histórico La lista de Schindler (1993), el cual recomendó por su impacto emocional, y por el filme de terror El exorcista (1973), al que calificó como uno de los que más le impactaron.[297] También disfrutaba de los documentales, en especial sobre asesinos seriales y la guerra de Vietnam.[299]
En el ámbito deportivo, apoyó al Aston Villa Football Club, equipo representativo de su distrito natal en Birmingham. En Estados Unidos, su imagen quedó asociada a los St. Louis Blues de hockey sobre hielo debido a una fotografía policial de 1984 —tomada tras un arresto por intoxicación pública— en la que vestía la indumentaria del equipo.[300] Por otro lado, el músico acumuló más de quince tatuajes, algunos realizados de forma rudimentaria en su adolescencia. A los quince años grabó en su piel una daga con la inscripción «Mom» y, un año después, empleó una aguja y grafito para plasmar su apodo en sus nudillos. Su colección integró otros tributos familiares, como el nombre de Sharon y un medallón dedicado a su madre, además de un dragón chino, una gárgola y caras sonrientes en las rodillas.[301]
Su entorno doméstico estuvo marcado por una estrecha relación con los animales y la convivencia simultánea con once perros. Osbourne permitía que sus mascotas lo acompañaran durante las giras y compartieran su espacio de descanso.[302] Practicó la pintura de manera habitual como un método para obtener tranquilidad personal. Aunque su obra incluyó lienzos de estilo expresionista y colaboraciones para subastas benéficas, evitó la comercialización de su catálogo privado.[303] En cuanto a sus preferencias gastronómicas, tenía predilección por los burritos y fue la primera persona en recibir una tarjeta de acceso vitalicio de la cadena Chipotle. Sus gustos incluían también el pastel de zanahoria, el curry de pollo, la lasaña y las manzanas Pink Lady.[304]
Religión y espiritualidad
«Yo nunca hablo de religión. No entiendo la religión organizada. Pero me esfuerzo por ser bueno, aunque a veces se siente bien ser malo. No soy malo en plan "malvado"; soy malo en el sentido de que soy un chico travieso. No soy un tipo que adore al demonio. Cuando Black Sabbath empezó, nos invitaron a un cementerio a medianoche. Les dijimos: "Nuestra imagen oscura es una broma"». —Osbourne acerca de sus creencias religiosas.[305] |
Osbourne manifestó su fe cristiana y recibió el bautismo en la Iglesia de Inglaterra. Aunque asistió a la escuela dominical en su infancia, nunca mostró un interés profundo por la religión institucionalizada; no obstante, afirmó creer en Dios y declaró que, si bien no asistía regularmente a los servicios, rezaba antes de cada concierto.[306]Solía incluso finalizar sus presentaciones con la frase «Dios los bendiga a todos», gesto que pasó a ser una de sus señas de identidad sobre el escenario.[307]
El cantante mantuvo una relación compleja con diversos sectores conservadores. Durante décadas, grupos religiosos lo tildaron de satanista, una acusación que él rechazó de forma sistemática. Osbourne respondió a estas críticas mediante la sátira en sus letras y parodió a los teleevangelistas en la película Trick or Treat. El músico bromeó sobre la naturaleza «simbiótica» de esta relación al afirmar que sus controversias ayudaron a mantener activos los empleos de los predicadores. Incluso participó de forma anónima en una protesta cristiana fuera de uno de sus conciertos, donde se mezcló con los manifestantes con un cartel con la inscripción «que tengas un buen día».[305]
En 2010 expresó su repulsión hacia la Iglesia Bautista de Westboro tras el uso de una parodia de su canción «Crazy Train» en una protesta ante la Corte Suprema por el caso Snyder contra Phelps. Dicha organización, conocida por sus proclamas contra la comunidad LGBT, empleó la música del artista para difundir su ideología, ante lo cual Osbourne declaró: «Me causa náuseas y me asquea que una "iglesia" utilice "Crazy Train" para promover mensajes de odio y maldad».[308] En 2023 recibió una Biblia personalizada de manos del evangelista Dylan Novak; según su hijo Jack, el músico valoró el obsequio y convirtió el contenido del Evangelio en tema de conversación frecuente con su familia.[309]
Postura política
Osbourne mantuvo una relación ambivalente con el poder político. En 1984 lanzó una camiseta con el eslogan «Ozzy para presidente» y, en su biografía de 2009, manifestó un escepticismo general hacia la clase dirigente. En dicha obra criticó al entonces primer ministro británico Tony Blair por su gestión en los conflictos de Oriente Medio; el artista mostró su desacuerdo con que el mandatario frecuentara eventos de celebridades mientras los soldados fallecían en combate. Durante un encuentro entre ambos, Blair admitió su incapacidad para tocar los acordes de «Iron Man», comentario que Osbourne calificó de irrelevante dada la situación bélica en Afganistán.[310]
En 2002 asistió como invitado a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde el presidente George W. Bush hizo varias referencias humorísticas a su presencia.[311] Osbourne cuestionó posteriormente la capacidad de gestión del mandatario ante los atentados del 11 de septiembre y, en contraste, definió a Hillary Clinton como una mujer agradable luego de conocerla personalmente.[310] Expresó públicamente su pesar por el fallecimiento de la reina Isabel II en septiembre de 2022 y calificó la noticia como «devastadora»; a través de sus redes sociales, manifestó que compartía el duelo de su país ante la pérdida de la monarca, a quien describió como un símbolo de identidad nacional.[312]
Durante sus últimos años mantuvo una postura crítica hacia Donald Trump, cuyo manejo de la pandemia de COVID-19 calificó de inapropiado. En 2020, tras el uso no autorizado de una de sus canciones en la campaña presidencial, el vocalista emitió un comunicado en el que prohibió el empleo de su música con fines políticos sin aprobación previa. En 2024 expresó preocupación ante la posibilidad de que Trump iniciara un conflicto global. Resumió su visión sobre los líderes mundiales al sugerir, de forma satírica, que los políticos deberían formar una banda de rock para demostrar su capacidad de trabajo en conjunto.[310]
En el ámbito internacional, apoyó a Ucrania durante la invasión rusa de 2022. Ese año dedicó su álbum Patient Number 9 a dicho país y lanzó una edición especial en vinilo con los colores de la bandera ucraniana; destinó la totalidad de los beneficios a la organización Third Wave Volunteers.[313] Asimismo, puso su residencia de Buckinghamshire a disposición de familias de refugiados del conflicto.[314] Tras los ataques de Hamás a Israel del 7 de octubre de 2023, manifestó su desconcierto ante las crecientes muestras de antisemitismo y rechazó cualquier vinculación profesional con Kanye West por las declaraciones de índole antisemita del rapero.[315][316] Entre 2024 y 2025, el matrimonio Osbourne firmó diversas cartas abiertas en defensa de la libertad de expresión;[317] en estos documentos, ambos rechazaron los boicots culturales a los artistas israelíes y solicitaron una investigación sobre el presunto sesgo mediático de la BBC en su cobertura de la guerra de Gaza.[318]
Filantropía
En 1989 el músico ofreció disculpas públicas por los comentarios homofóbicos de su guitarrista Zakk Wylde durante un concierto en Long Beach, e hizo una donación a la organización AIDS Walk Long Beach, dedicada a la investigación del VIH/SIDA, como gesto de rectificación.[319] En 2002, tras el diagnóstico de cáncer colorrectal de Sharon, el cantante apoyó a su esposa en la creación del Sharon Osbourne Colon Cancer Program en el Centro Médico Cedars-Sinaí.[320] Mediante la subasta de artículos personales y la recaudación de fondos de su programa televisivo, el matrimonio financió pruebas de detección gratuitas y brindó apoyo a pacientes de bajos recursos.[321] También contribuyó con la Fundación MusiCares para establecer redes de asistencia sanitaria y financiera destinadas a artistas en situaciones de vulnerabilidad.[322] Su participación en eventos históricos como Live Aid (1985) y Back to the Beginning (2025) facilitó la canalización de recursos hacia la lucha contra la hambruna en África y el apoyo a la salud infantil y mental en Birmingham.[323][231]
Colaboró activamente con PETA en campañas internacionales para erradicar prácticas como la desungulación felina y la mutilación estética de mascotas.[324] En 2024 contribuyó con la organización The Campaign to Ban Trophy Hunting en el diseño de una camiseta exclusiva para recaudar fondos contra la caza deportiva.[325] En julio de 2025 subastó cinco lienzos expresionistas realizados junto a primates del santuario Save the Chimps. En este proyecto, Osbourne aplicó las bases de color y los chimpancés completaron las obras con sus propios trazos; la recaudación financió el cuidado de ejemplares rescatados de laboratorios y del tráfico ilegal.[326]
Problemas de salud
Osbourne padeció dislexia y sugirió que presentaba un trastorno por déficit de atención con hiperactividad.[327] Por años experimentó temblores que inicialmente vinculó a su abuso de sustancias; sin embargo, en 2003 los médicos identificaron su afección como Parkin 2, una variante genética de la enfermedad de Parkinson.[328] Desde entonces utilizó medicación diaria para combatir los movimientos involuntarios asociados a esta condición. Reveló el diagnóstico públicamente en enero de 2020: «No me estoy muriendo de Parkinson. He estado lidiando con esto la mayor parte de mi vida».[329]
Sufrió de tinnitus permanente, condición que le provocaba un pitido constante en los oídos y una sordera parcial tras décadas de exposición a música a alto volumen sin protección.[330] El 8 de diciembre de 2003 sufrió un grave accidente mientras conducía una cuatrimoto en su propiedad de Buckinghamshire. El siniestro resultó en la fractura de la clavícula, ocho costillas y una vértebra del cuello, además de afectar una arteria principal y causar una breve interrupción en su respiración. Durante la cirugía de emergencia, los médicos insertaron varillas metálicas en la columna vertebral para estabilizar las lesiones.[159]
En febrero de 2019 fue hospitalizado debido a complicaciones por una infección respiratoria grave.[331] Durante su convalecencia en su domicilio, sufrió una caída que desplazó las varillas insertadas tras el accidente de 2003; esta lesión causó daños importantes en su columna y obligó a la cancelación de todas las actuaciones programadas para 2019 y 2020.[332] El cantante describió este periodo como «el más largo, doloroso y miserable» de toda su vida.[333] En 2020 reveló que padecía enfisema y, dos años después, contrajo COVID-19, diagnóstico que obligó a reforzar sus cuidados médicos debido a su precario estado de salud previo.[334][335]
Entre 2019 y 2023 enfrentó cuatro intervenciones mayores de columna para tratar los daños estructurales.[333] A pesar de las sesiones de fisioterapia y su deseo de regresar a los escenarios, la combinación de las lesiones espinales y la progresión del Parkinson lo obligaron a anunciar su retiro definitivo de las giras en febrero de 2023.[336] Hacia 2025, su movilidad disminuyó de forma significativa hasta perder, en gran medida, la capacidad de caminar sin asistencia.[337]
Fallecimiento y funeral

Osbourne falleció en su residencia de Buckinghamshire en la mañana del 22 de julio de 2025, a los 76 años,[338] dos semanas después de su concierto de despedida.[339] Su familia dio a conocer la noticia a través de un comunicado: «Con una tristeza que las palabras no pueden expresar, debemos informar que nuestro amado Ozzy Osbourne falleció esta mañana [...] Se encontraba con su familia y rodeado de amor. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en este momento».[338] La causa principal del deceso se determinó como un infarto agudo de miocardio y un paro cardíaco extrahospitalario; la enfermedad de las arterias coronarias y la enfermedad de Parkinson con disfunción autonómica figuraron como factores asociados.[340]
El cortejo fúnebre partió el 30 de julio del estadio Villa Park y pasó frente a la casa de la infancia del músico en Lodge Road. Posteriormente avanzó hacia Broad Street, vía que permaneció libre de tráfico.[341][342] La comitiva hizo una parada en el puente de Black Sabbath, donde la familia observó las flores y los mensajes de los seguidores antes de mantener un encuentro con el alcalde de la ciudad, Zafar Iqbal.[343] El cortejo transitó después frente al mural de Black Sabbath en Navigation Street y pasó por el pub The Crown, lugar donde la agrupación ofreció su primer concierto.[341]
Decenas de miles de personas acudieron a la ruta para presenciar el trayecto.[341] Ese mismo día, la banda de la Guardia de Coldstream interpretó «Paranoid» durante la ceremonia del Cambio de Guardia en el Palacio de Buckingham.[344] Al día siguiente tuvo lugar un funeral privado al que asistieron los miembros de su familia y un selecto grupo de amigos y figuras de la música como Elton John, Marilyn Manson, Rob Zombie, Zakk Wylde, Yungblud, James Hetfield y sus compañeros de Black Sabbath.[345][346] De acuerdo con sus deseos, sus restos recibieron sepultura en los terrenos de su propiedad privada, Welders House, cerca de un lago.[346][347]
Estilo e influencias
Técnica
Según un estudio del Southside Performance Studio de Glasgow, la voz de Osbourne presentaba «un tono áspero, potente y crudo» que armonizaba con la estética oscura de Black Sabbath y poseía una textura rugosa y poco refinada que distaba de los estándares vocales más pulidos. Aunque no tenía el rango más amplio del género, el uso de la respiración le permitía ejecutar notas altas con intensidad y transitar hacia pasajes melódicos más suaves.[348] Su método incorporaba una distorsión vocal controlada que producía un sonido resonante sin comprometer la integridad de sus cuerdas vocales, lo que facilitó la extensión de su carrera por más de cinco décadas.[348]
El crítico Steven Hyden situó su voz en un punto intermedio entre el estilo operístico de Roger Daltrey y el rango ascendente de Robert Plant. Según Hyden, su timbre no correspondía exactamente al de un tenor, sino que proyectaba «agudos puros».[349] En su reseña para The Washington Post, Chris Richards describió su interpretación como un «lamento» capaz de sobresalir ante el volumen del rock. Richards señaló que, en composiciones como «Iron Man», la voz del músico sigue los contornos melódicos de los riffs de guitarra para fusionar la ejecución vocal con el sonido del instrumento; asimismo, afirmó que Osbourne utilizaba su voz para humanizar sonidos de alarma, como en el caso de «War Pigs».[350] Esta perspectiva técnica coincide con la del autor Chukwudi Onyewuchi, para quien el estilo del cantante priorizaba la conexión emocional por encima de la perfección académica.[351] Al respecto, Joe Lynch de Billboard afirmó:
En su rol como precursor del metal, Osbourne inspiró a innumerables vocalistas, muchos de los cuales poseen, ciertamente, una mayor destreza técnica. Sin embargo, el tono distintivo y la entrega melodramática del «Príncipe de las Tinieblas» —capaz de sonar temeroso y traumatizado en un instante, para volverse diabólico y amenazante al siguiente— transformaron la percepción sobre la función de un cantante.[352]
Equipo y procesamiento vocal
Durante la etapa inicial de su carrera, Osbourne empleaba dos micrófonos dinámicos sujetos con cinta adhesiva en algunas de sus presentaciones. Esta configuración permitía el envío de señales independientes para el sistema de sonido y para la grabación del concierto.[353] En décadas posteriores utilizó el modelo inalámbrico Shure Beta 58A en sus giras.[354] En el ámbito del estudio, el productor Kevin Churko documentó el uso del modelo de tubo AKG C12 en álbumes como Black Rain (2007) y Scream (2010),[355] mientras que en sus producciones finales destacó el micrófono Sony C-800G.[356][357]
El ingeniero Max Norman detalló que el cantante prescindía de efectos electrónicos para engrosar su voz y prefería la técnica de duplicación o double tracking manual. Este método exigía grabar cada línea vocal por duplicado, debido al desagrado que el artista sentía por su voz sin procesar.[358] De acuerdo con el ingeniero Greg Price, el procesamiento de la señal en vivo mantenía una configuración minimalista en la consola con el fin de preservar su timbre natural.[354] No obstante, su equipo técnico solía incorporar herramientas digitales como Waves Doubler y UltraPitch para recrear en directo el efecto de duplicación característico de sus discos.[359]
Composición e instrumentos
«Cuando Tony [Iommi] me daba un riff para ponerle voz, yo podía inventar la melodía que quisera. Eso sí, si no estaba en mi registro, no había manera de que pudiera pedir otra tonalidad. Hasta que conocí a Randy [Rhoads] ni siquiera sabía que eso se podía hacer. Nunca nadie me había enseñado a hablar en esos términos musicales». —Osbourne acerca de su papel como compositor.[360] |
Osbourne declaró en diversas ocasiones que nunca desarrolló habilidades como instrumentista y que carecía de conocimientos técnicos en teoría musical. En una entrevista confesó: «No toco ningún instrumento, no entiendo la música, ni siquiera puedo tocar acordes en una guitarra». Para Henry Yates, de la revista Guitar World, su papel en la composición resultaba fundamental a través de la creación de melodías vocales; el cantante aportaba una línea base y sus guitarristas desarrollaban los riffs en torno a ella. De acuerdo con Yates, su mayor impacto en el ámbito instrumental fue su capacidad para identificar y potenciar el talento de sus guitarristas, a quienes otorgaba libertad creativa. Un ejemplo de ello fue su decisión de permitir que Randy Rhoads incluyera la pieza de guitarra clásica «Dee» en el álbum Blizzard of Ozz.[361]
A pesar de estas limitaciones, Osbourne tocó la armónica en la canción «The Wizard» del álbum debut de Black Sabbath, y en el tema «Degradation Rules», de su disco Patient Number 9.[362][363] También conservó un sintetizador ARP 2600 original que utilizó en su etapa con Black Sabbath, instrumento con el que aparece acreditado oficialmente en la canción «Who Are You»; posteriormente reconoció que olvidó su funcionamiento tras décadas de desuso.[364][365]
Estilo musical
Su estilo en Black Sabbath destacó por el uso de ritmos lentos y tonalidades graves, elementos que, de acuerdo con Martin Popoff, definieron las bases del doom metal. El periodista señaló que composiciones como «Black Sabbath», «Electric Funeral», «Hand of Doom» o «Lord of This World» resultaron vitales en el desarrollo del género, y mencionó que «Sweet Leaf» podría ser la primera pieza de stoner rock de la historia.[366] El portal Allmusic define el doom metal como un estilo «inspirado principalmente por los ritmos lentos y pesados y la atmósfera densa y paranoica de Black Sabbath».[367]
Sus primeros álbumes en solitario adoptaron elementos del heavy metal convencional; según Rich Hobson, de Metal Hammer, el cambio es notorio en canciones como «Crazy Train», con su riff «animado y jubiloso». Para encarar esta nueva etapa, Osbourne contó con el trabajo de guitarristas como Randy Rhoads, Jake E. Lee y Zakk Wylde, quienes aportaron un enfoque más técnico y melódico a su música.[368] Tanto Blizzard of Ozz como Diary of a Madman se consideran álbumes referenciales dentro del metal neoclásico.[71][369] En la década de 2000 su sonido adaptó matices más contemporáneos debido a la presencia de músicos como Mike Bordin o Robert Trujillo, asociados con el rock y el metal alternativo.[368]
Paralelamente, registró obras en diversos géneros. Incursionó en el metal industrial a través de sus colaboraciones con Coal Chamber y Rob Zombie, y grabó temas de rap metal con Wu-Tang Clan, Busta Rhymes y DMX. Su actividad fuera del género incluye el sencillo de estilo funk «Shake Your Head» de Was (Not Was) e incluso piezas de temática navideña, como su versión de «Winter Wonderland» a dúo con Jessica Simpson.[370]
Influencias

Osbourne señaló a The Beatles como su mayor referente y principal influencia musical. Según el músico, escuchar «She Loves You» lo impulsó a iniciar su carrera: «Esa fue la que me atrapó. Yo era un niño de catorce años con una radio de transistores azul. Escuché "She Loves You" y me dejó anonadado. Era como si conocieras todos los colores del mundo y, de repente, alguien te enseñara un color completamente nuevo».[371] Destacó la lírica y los juegos de palabras de John Lennon como una influencia clave en su formación, y en 2010 grabó una versión de «How?» con el fin de recaudar fondos para Amnistía Internacional. Asimismo, manifestó una alta estima hacia Paul McCartney, con quien coincidió en 2001 durante el programa de Howard Stern. Osbourne describió aquel encuentro como un evento trascendental y comparó la experiencia con «conocer a Jesucristo».[372]
Su formación musical tuvo raíces en el blues rock británico, con agrupaciones como Ten Years After, Fleetwood Mac y John Mayall & the Bluesbreakers entre sus referentes iniciales.[373] En su infancia escuchaba con frecuencia discos de Chuck Berry y Elvis Presley que sus hermanas llevaban a casa,[374] y también disfrutaba del sonido de The Dave Clark Five, al punto de expresar su deseo de integrar dicha agrupación en algún momento de su carrera.[375] Otras bandas mencionadas por el músico como influencias incluyen a Brian Poole and the Tremeloes, Manfred Mann's Earth Band y Gerry and the Pacemakers.[8] De igual forma, mantuvo una admiración constante por The Rolling Stones y, específicamente, por Mick Jagger, a quien calificó como un referente del carisma escénico.[376] Relató que «You Really Got Me» de The Kinks fue la primera canción «realmente pesada» que escuchó y que compró el sencillo cinco veces porque «no paraba de desgastarlo».[377] Respecto a Led Zeppelin, otorgó un papel fundamental a sus dos primeros álbumes en el desarrollo de su voz; de hecho, describió la audición del primer disco de la banda como una «bocanada de aire fresco».[378]
En etapas posteriores, mostró interés por una amplia variedad de géneros y artistas, entre los que aparecen Stevie Wonder, Sex Pistols, Gary Numan y Madonna.[373]Entre sus producciones favoritas de las décadas de 1970 y 1980 figuran el álbum homónimo de Elton John y So de Peter Gabriel.[379] En cuanto al heavy metal, situó a Iron Maiden como una de las agrupaciones más relevantes del género y respaldó el trabajo de Van Halen, Mötley Crüe y Def Leppard.[380][381] Sobre el debut de Guns N' Roses, Appetite for Destruction, afirmó que es «uno de los discos perfectos que solo aparecen unas pocas veces en cada generación».[382] A comienzos de los años 1990, el álbum Nevermind the Nirvana influyó en su dirección musical; además, expresó agrado al saber que Kurt Cobain seguía su trayectoria.[104]También reconoció el impacto de Marilyn Manson, al considerar que este logró llevar el shock rock más allá de los límites que él mismo estableció.[383]En su álbum de versiones Under Cover (2005), Osbourne homenajeó la influencia de John Lennon, Cream, Mountain, King Crimson, The Animals, Arthur Brown, Buffalo Springfield y Mott the Hoople, entre otros.[162]
Indumentaria

A lo largo de su carrera, Osbourne desarrolló un estilo personal calificado como «inimitable», el cual cimentó su identidad como el «Príncipe de las Tinieblas».[384] En sus comienzos con Black Sabbath y, a diferencia de la estética colorida que predominaba a finales de los años 1960, su apariencia estuvo marcada por el uso de pantalones de campana, camisas de cuello en V y chaquetas con flecos. Este último accesorio fue habitual en sus presentaciones y figura en la fotografía de la portada del álbum Vol. 4 (1972).[385][386] Durante esta etapa también usó collares con cruces metálicas, piezas que tenían un valor sentimental al ser fabricados de forma artesanal por su padre.[384] Según Butler, los integrantes del grupo solicitaron estos objetos como protección ante una supuesta maldición proferida por una organización de magia negra, después de que la banda se negara a participar en uno de sus rituales.[387]
De acuerdo con Popoff, el vocalista marcó la diferencia a través de elecciones individuales como túnicas ornamentadas o botas de plataforma brillantes, elementos que contrastaban con el vestuario más convencional de sus compañeros. En la década de 1970 su presencia escénica era minimalista y actuaba a menudo con el torso descubierto. Con el inicio de su carrera solista, su estilo experimentó diversas transformaciones;[386] en sus primeras giras utilizaba habitualmente monos de malla para complementar la estética gótica de sus escenografías.[388] A mediados de los años 1980, tras el lanzamiento de The Ultimate Sin, adoptó un estilo cercano al glam rock que incorporó el uso de maquillaje, lentejuelas y cabello rubio; esta etapa motivó comparaciones por parte de la crítica con la estética de Liberace.[386] Osbourne describió su vestimenta de esa época como «escandalosa» y confesó: «La gente pensaba que era una drag queen. Podía ponerme pantalones de elastano y un abrigo largo cubierto de pedrería».[389]
En la década de 1990 consolidó lo que los analistas denominan su «uniforme» definitivo: un estilo de influencia gótica compuesto por abrigos largos, el cabello oscuro a la altura de los hombros, bastones y sus icónicas gafas redondas. De acuerdo con el periodista Bryan Rolli, esta apariencia casi monocromática permitió que el público lo recordara de forma permanente al no depender de una moda específica. Esta imagen pública contrastó con su participación en The Osbournes, donde apareció en contextos domésticos con prendas informales como camisetas y sudaderas.[386]
Controversias
Percepción pública

Osbourne atrajo diversas polémicas a lo largo de su carrera. Adoptó el título de «Príncipe de las Tinieblas» y asumió una puesta en escena provocadora y siniestra. Numerosos colectivos cristianos lo acusaron de fomentar el satanismo y de ejercer una influencia nociva sobre los adolescentes. Fundamentalistas protestantes como Jeff Godwin lo catalogaron como una «figura demoníaca»,[390] al igual que sectores católicos encabezados por el cardenal John O'Connor, quien calificó su música como «un instrumento al servicio del diablo».[391]
El músico rechazó cualquier vínculo con el satanismo y respondió con desafío al incorporar tales señalamientos en su estética escénica. Utilizó la sátira contra los sectores religiosos en sus composiciones; por ejemplo, en la canción «Miracle Man», apuntó contra uno de sus principales detractores, el teleevangelista Jimmy Swaggart, tras su escándalo sexual. El académico Christopher M. Moreman trazó un paralelismo entre esta controversia y las críticas dirigidas al ocultista Aleister Crowley, un vínculo que el propio Osbourne propició con su canción «Mr. Crowley» (1980).[390][392] El cantante afirmó que los ataques de sus detractores, lejos de perjudicarlo, beneficiaron su carrera:
Sólo me querían utilizar para ganar publicidad. Y supongo que a mí no me importaba demasiado, porque cada vez que me atacaban mi cara salía en los telediarios y vendía otros cien mil discos. En realidad, debería haberles enviado felicitaciones navideñas.[393]
En algunas de sus composiciones, Osbourne aclaró su identidad frente a la percepción pública. En «Rock 'n' Roll Rebel» (1983) confrontó las acusaciones de satanismo al definirse estrictamente como un intérprete de rock: «Dicen que adoro al diablo / Deben ser estúpidos o estar ciegos / Solo soy un rebelde del rock 'n' roll».[87] En el sencillo «Gets Me Through» (2001) estableció una distinción entre su persona real y los arquetipos asociados a su trayectoria: «No soy el tipo de persona que crees / No soy el anticristo ni el hombre de hierro».[152]
Adicciones y abuso de sustancias
Osbourne mantuvo un consumo problemático de tabaco, alcohol y drogas —tanto ilícitas como bajo receta— durante la mayor parte de su vida adulta.[394][395] En su biografía confesó: «Cada día fumaba marihuana, bebía, esnifaba unas líneas de coca, probaba speed, barbitúricos o jarabe para la tos, me metía ácido [...] La mitad de las veces no sabía ni qué día era».[396] Tony Iommi señaló que, si bien todos los integrantes de Black Sabbath consumían sustancias en los años 1970, Osbourne llevaba el estilo de vida más perjudicial; no obstante, Iommi destacó la inusual resistencia física del cantante, quien solía ser el único capaz de mantenerse en pie tras las sesiones de consumo del grupo.[397] Su primer contacto con la cocaína ocurrió a principios de 1971 en Denver, donde el guitarrista Leslie West lo introdujo en dicha sustancia.[396] Asimismo, el músico afirmó que consumió LSD a diario durante dos años mientras formaba parte de Black Sabbath.[7] En ese tiempo también utilizó heroína de forma ocasional, aunque sostuvo que la abandonó porque no disfrutó la experiencia.[398]
Después de su expulsión de dicha banda en 1979, permaneció tres meses recluido en el hotel Le Parc de Los Ángeles con un consumo intensivo de sustancias. Esta situación cambió cuando Sharon asumió la gestión de su carrera; ella lo motivó a abandonar su encierro, buscar tratamiento e iniciar su etapa solista. El propio artista reconoció que la intervención de Sharon evitó un desenlace fatal;[52] esta etapa en particular inspiró el videoclip de la canción «Under the Graveyard» (2019).[399] A comienzos de la década de 1990, luego de pasar algunos meses en rehabilitación, desarrolló una dependencia a los fármacos bajo prescripción médica: «Lo que había perdido en alcohol lo había ganado en pastillas. Era todo un experto en engañar a los médicos, y cada día de la semana iba a uno diferente para obtener una receta de algo».[104]
En 2003 denunció haber quedado incapacitado por el exceso de medicación de un facultativo de Beverly Hills, quien supuestamente le suministró 13 000 dosis de diversos fármacos en un solo año,[400][401] no obstante, el médico resultó exonerado tras una investigación oficial.[402] A finales de la década de 2000, Osbourne logró periodos prolongados de sobriedad, interrumpidos posteriormente por nuevas recaídas.[403] En 201 reveló que necesitó 19 intentos para obtener su licencia de conducción debido a su estado de intoxicación recurrente.[404] Ese mismo año, científicos de la empresa Knome analizaron su genoma para estudiar cómo su organismo pudo sobrevivir a décadas de abuso; la investigación concluyó que el artista poseía mutaciones genéticas que le otorgaban una resistencia inusual al alcohol y otras drogas.[405] Por su parte, Zakk Wylde atribuyó su longevidad a una fortaleza física excepcional: «Tiene una resistencia especial, superior a la de King Kong y Godzilla combinados».[406]
Tras una recaída en 2013, Osbourne ofreció una disculpa pública a su familia y seguidores.[407] En su libro Last Rites detalló este suceso: «En algún momento decidí que podía controlar un trago. Seguramente, fue con una pinta de Guinness [...] El problema es que una es demasiado y diez no son suficientes. Y lo siguiente que me apetece después de una Guiness es ir a buscar coca».[74] Con el objetivo de revertir esta situación, completó un programa de noventa días en Alcohólicos Anónimos en West Hollywood.[408] En 2021, confirmó que sumaba siete años de sobriedad continuada.[409]
Incidentes y conducta
Bajo los efectos de diversas sustancias, Osbourne protagonizó múltiples altercados públicos. En 1981, en una reunión con ejecutivos de CBS Records en Alemania, realizó un espectáculo de desnudo sobre una mesa, simuló una marcha nazi y orinó en la copa de uno de los directivos, lo que motivó su expulsión inmediata.[410] El mismo año, durante la firma de su primer contrato en Los Ángeles, decapitó una paloma de un mordisco en las oficinas de la discográfica. Aunque el plan original era liberar dos aves como símbolo de paz, su estado de embriaguez derivó en dicha acción.[411] El artista confesó que Sharon celebró el suceso por el potencial impacto publicitario y la repercusión que generó en la prensa.[412]
«Y entonces, desde el público salió un murciélago. "Un juguete, evidentemente", pensé. Así que lo levanté ante los focos y enseñé los dientes mientras Randy tocaba uno de sus solos. El público se volvió loco. Y entonces hice lo que siempre hacía con los juguetes de goma sobre el escenario, lo mordí. De inmediato noté que algo iba mal. Para empezar, la boca se me llenó de un líquido pegajoso y cálido, y luego la cabeza [del murciélago] se me movió dentro de la boca [...] Lo siguiente que recuerdo es que me llevaban en silla de ruedas a la sala de emergencias». —Osbourne sobre el episodio con el murciélago.[413] |
A inicios de 1982, el músico decapitó a un murciélago de un mordisco al confundirlo con un juguete de goma durante un concierto en Des Moines.[414] Aunque diversas versiones del incidente circularon por años, un artículo de Rolling Stone publicado en 2004 confirmó que el animal estaba vivo al momento del suceso.[415] Según Osbourne, el murciélago logró morderlo, suceso que lo obligó a recibir un tratamiento inmediato contra la rabia.[413] El 18 de febrero del mismo año fue arrestado por orinar en el Cenotafio de El Álamo, monumento erigido en honor a los combatientes de la histórica batalla en Texas. El cantante vestía una prenda de Sharon al momento del incidente debido a su avanzado estado de embriaguez. Tras el hecho, las autoridades de San Antonio prohibieron su entrada a la ciudad por una década.[416]
El cantante admitió haber disparado contra sus propios gatos domésticos y aves de corral,[417][418] además de otros comportamientos erráticos como el lanzamiento de carne cruda a la audiencia en sus primeros conciertos en solitario.[415] Integrantes de la banda Mötley Crüe afirmaron que el músico inhaló una fila de hormigas y lamió la orina del bajista Nikki Sixx durante una gira en 1984;[419] no obstante, Osbourne declaró que no recordaba estos sucesos debido a su embriaguez.[420] En mayo de ese mismo año, las autoridades de Memphis lo arrestaron por intoxicación pública.[421]
Sus adicciones también generaron fricciones constantes en su entorno profesional. El tecladista Don Airey abandonó la agrupación debido a estos problemas,[422] mientras que el bajista Rudy Sarzo detalló en sus memorias la dificultad de trabajar con alguien en permanente estado de ebriedad. Durante la gira de Diary of a Madman, los daños en su voz y sus violentos cambios de humor provocaron la cancelación de numerosas fechas en Estados Unidos.[423] En febrero de 1982 despidió a toda su banda ante la negativa de Randy Rhoads de participar en la grabación del álbum Speak of the Devil; el cantante revocó la decisión poco después al no conservar recuerdos de lo ocurrido.[424]
Osbourne admitió diversos episodios de violencia conyugal bajo el abuso de sustancias. En su libro confesó que agredió físicamente a su primera esposa, Thelma, en una noche de consumo excesivo de alcohol y sedantes; describió este incidente como «probablemente lo peor» que hizo en su vida.[425] En agosto de 1989 intentó estrangular a Sharon luego de regresar del Moscow Music Peace Festival.[426] El músico permaneció detenido durante 36 horas en la comisaría de Amersham,[427] suceso que derivó en un internamiento de tres meses en el centro de rehabilitación de Huntercombe Manor.[112] Tras visitarlo en la institución, Sharon decidió retirar los cargos.[428]
Litigios y acusaciones
El 31 de diciembre de 1983, el adolescente canadiense James Jollimore asesinó a una mujer y sus dos hijos en Halifax. Según declaraciones de un allegado ante el tribunal, Jollimore contó que experimentó sensaciones extrañas al escuchar la canción «Bark at the Moon» y vinculó la audición del tema en vísperas de Año Nuevo con su decisión de salir a atacar a las víctimas.[429]
En 1984, el suicidio del joven californiano John McCollum derivó en una demanda contra Osbourne y la CBS. Los padres de McCollum alegaron que la pieza «Suicide Solution» incitó el acto mediante su letra y el uso de mensajes subliminales o técnicas de backmasking. No obstante, los tribunales fallaron a favor del artista al dictaminar la ausencia de una conexión legal entre la obra y el fallecimiento.[430] Osbourne enfrentó litigios similares en 1990 por las muertes de Michael Waller y Harold Hamilton, los cuales concluyeron nuevamente con sentencias a su favor.[431] Aunque el vocalista describió la canción como una advertencia sobre el alcoholismo inspirada en el fallecimiento de Bon Scott, el autor de la letra, Bob Daisley, señaló que el texto aludía a los propios problemas de dependencia de Osbourne.[432]
Créditos de composición y disputas de marca registrada
A finales de la década de 1990, Bob Daisley y Lee Kerslake iniciaron procesos legales contra Osbourne bajo acusaciones de morosidad en el pago de regalías y la omisión de créditos.[433] En noviembre de 2003 el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos ratificó por unanimidad la desestimación de la demanda interpuesta por Daisley y Kerslake. El fallo judicial dictaminó que el cantante no adeudaba pagos ni reconocimientos adicionales a los antiguos integrantes, cuya relación laboral concluyó en 1981.[434]
Ante la persistencia de los conflictos, Sharon optó por eliminar las contribuciones originales de ambos músicos de las cintas maestras de los álbumes Blizzard of Ozz y Diary of a Madman. En su lugar, el bajista Robert Trujillo y el baterista Mike Bordin regrabaron dichas secciones para las reediciones publicadas en 2002.[435][436] No obstante, las versiones conmemorativas del trigésimo aniversario de estas producciones restauraron las interpretaciones iniciales debido al descontento del público.[437]
A pesar de su éxito, la canción «Shot in the Dark» fue excluida de los recopilatorios de Osbourne desde 1998 por diferencias contractuales con Phil Soussan. Aunque el bajista —autor original del tema— reconoció retrasos en los pagos, aclaró su resolución de forma privada en los años 1990 y que, a diferencia de otros músicos, nunca interpuso una demanda judicial contra el cantante.[438][439]
En julio de 2010 Osbourne y Tony Iommi finalizaron un litigio judicial relacionado con la propiedad de la marca registrada Black Sabbath. Según reportes de la prensa, ambas partes manifestaron su satisfacción por concluir el proceso y expresaron su disposición para colaborar en proyectos futuros; ambos definieron el conflicto como un asunto estrictamente comercial y ajeno a diferencias personales.[440]
Legado
Importancia dentro del género

Osbourne es considerado uno de los fundadores del heavy metal por su labor con Black Sabbath y fue descrito por Rolling Stone como un «luchador del hard rock» debido a su capacidad de reinventarse.[441][442] Pese a recibir apelativos como el «Padrino del heavy metal», el músico manifestó su rechazo a las etiquetas, al argumentar que su propuesta pertenece a la categoría general del rock: «Cuando te encasillan en un género determinado, resulta muy difícil intentar algo más ligero, una pista acústica o lo que desees hacer. En aquel entonces, todo se consideraba simplemente música rock. Y todavía lo sigue siendo».[443]
Para Roy Trakin de The Hollywood Reporter, Osbourne fue «uno de los artistas más influyentes de su generación y una figura instrumental en la consolidación del heavy metal».[444] Henry Yates, de Classic Rock, lo definió como «un auténtico icono musical y arquitecto del género» que «aportó una visión artística que influyó en millones de personas e inspiró a sucesivas generaciones de músicos en todo el mundo».[445] Por su parte, Quentin Thane Singer de Forbes manifestó: «Sin Ozzy, el género del heavy metal no sería lo que es hoy, y bandas icónicas de la talla de Metallica, Slipknot, Pantera y muchas más simplemente no existirían».[446] Para Andy Greene de Rolling Stone, Osbourne «fue la voz principal del heavy metal».[447]
Influencia en otros artistas
A lo largo de su etapa como solista, Osbourne impulsó la carrera de numerosas bandas emergentes a través de sus giras y plataformas. En 1984 incluyó a Mötley Crüe en el recorrido de promoción del álbum Bark at the Moon,[448] y en años posteriores compartió escenario con agrupaciones en sus etapas iniciales como Def Leppard,[449] Ratt,[450] Metallica,[451] Anthrax y Alice in Chains.[452][453] Con la creación del festival Ozzfest en 1996 otorgó visibilidad a nuevas bandas como Disturbed,[454] Slipknot, Linkin Park o System of a Down.[455]
Los miembros de Metallica lo calificaron como un «mentor, icono y pionero» y manifestaron la imposibilidad de describir con palabras la trascendencia de su figura para la agrupación. En la misma línea, Iron Maiden agradeció a Osbourne y a Black Sabbath por forjar el camino, atribuyéndoles la creación del heavy metal tal como se conoce en la actualidad. Rob Halford describió al cantante como un pilar fundamental de la escena, mientras que Alice Cooper lo definió como un «showman inigualable e icono cultural». El guitarrista Slash remarcó su importancia como «pilar del espíritu del rock and roll», y Gene Simmons subrayó la autenticidad del intérprete al afirmar que «nunca existió un Ozzy Osbourne antes de él, ni habrá otro igual».[456] Tobias Forge, líder de la banda Ghost, destacó su impacto al señalar que, pese a su faceta oscura, aportó «mucha luz» a sus seguidores.[457] Por su parte, Billy Idol remarcó que «abrió puertas musicales» para jóvenes en busca de inspiración.[456]
Elton John lo describió como un «verdadero pionero» que aseguró su lugar en el «panteón de los dioses del rock». Robert Plant, líder de Led Zeppelin, afirmó que Osbourne «cambió verdaderamente el planeta del rock», mientras que Billy Corgan, de The Smashing Pumpkins, describió el concierto de despedida en Birmingham como uno de los momentos musicales más importantes de su vida. Los integrantes de Nirvana manifestaron su gratitud hacia el vocalista y definieron a Black Sabbath como «el modelo del heavy rock».[458] Finalmente, Sammy Hagar ensalzó la determinación del músico por ofrecer un último recital y lo situó en «una categoría propia» por su fortaleza física y compromiso profesional en sus últimos días.[456]
En el año 2000, artistas como Yngwie Malmsteen, Lemmy Kilmister, Steve Lukather, Jeff Scott Soto y Vince Neil participaron en el disco Bat Head Soup: A Tribute to Ozzy.[459] Seis años después salió al mercado Flying High Again - The World's Greatest Tribute to Ozzy Osbourne, con la participación de Lita Ford, George Lynch, Tim Owens y Mark Slaughter, entre otros.[460] De igual forma, la trilogía de álbumes Nativity in Black rinde homenaje a su etapa en Black Sabbath con la colaboración de bandas y músicos como Megadeth, Pantera, Sepultura, White Zombie y Bruce Dickinson.[126][147]
Más allá de la música, el programa de telerrealidad The Osbournes sentó un precedente en el género de la realidad televisiva al exponer la vida de las celebridades.[461] El formato influyó en la industria al establecer las bases para otros programas protagonizados por estrellas de la música como Gene Simmons o Bret Michaels.[164] Para Lisa Respers France, de CNN, el artista «también contribuyó a definir la telerrealidad [...] Diversos análisis sugieren que Osbourne y su familia sentaron las bases para el posterior fenómeno de producciones como The Kardashians». La periodista sugirió que en 2002, cuando The Osbournes salió al aire, la participación de celebridades en este tipo de programas «distaba de representar una práctica común en la industria».[462]
Homenajes póstumos

El motor de búsqueda de Google incluyó un mensaje conmemorativo en su interfaz con la frase «Gracias por el caos, Príncipe de las Tinieblas».[463] De igual forma, el club de fútbol Aston Villa emitió un comunicado en el que lamentó el fallecimiento del músico.[458] Tony Iommi destacó la pasión de Osbourne por la música y celebró la oportunidad de haber realizado el concierto final apenas tres semanas antes del deceso, al señalar que dicho evento permitió al cantante sentirse nuevamente «en casa». Geezer Butler agradeció las décadas de trayectoria conjunta desde sus orígenes en Aston, mientras que el Bill Ward remarcó el profundo vínculo personal que los unía y aseguró que el legado de su compañero permanecerá en su memoria.[456]
Múltiples agrupaciones y músicos incorporaron versiones de canciones de Black Sabbath y de la carrera solista de Osbourne en sus presentaciones a modo de tributo. Alice Cooper, Machine Head, Lamb of God y Volbeat interpretaron temas clásicos como «Paranoid», «War Pigs» y «Children of the Grave», a la par que Wolfgang Van Halen, The Offspring, Halestorm y Buckethead homenajearon su etapa solista con versiones de «Mama, I'm Coming Home», «Crazy Train», «Perry Mason» y «Diary of a Madman». Agrupaciones como Def Leppard, Coldplay y Dave Matthews Band optaron por interpretar «Changes» y Pantera incluyó «Planet Caravan» en su repertorio. Dream Theater, Gojira y Mastodon también tocaron versiones de Black Sabbath en sus conciertos.[457]
Lita Ford cantó «Close My Eyes Forever», balada que compuso originalmente junto a Osbourne, en tanto que Judas Priest y Rod Stewart lo homenajearon con interpretaciones de sus propios temas «Giants In The Sky» y «Forever Young» respectivamente.[457] Lady Gaga lució una prenda con la imagen del cantante y le dedicó unas palabras en uno de sus conciertos.[456] Zakk Wylde publicó una pieza de homenaje titulada «Ozzy’s Song» para el cierre del álbum Engines of Demolition; el guitarrista explicó que compuso la música antes del deceso de Osbourne, pero escribió la letra tras asistir al sepelio como parte de su proceso de duelo.[464] Otros artistas que le rindieron tributo en sus conciertos fueron Guns N' Roses,[465] Metallica,[466] System of a Down,[467] Primus,[468] Cyndi Lauper, Ghost, Joan Jett y Henry Rollins.[469]
Durante la ceremonia de la 68.ª edición de los Premios Grammy en febrero de 2026, los músicos Slash, Duff McKagan, Chad Smith, Andrew Watt y Post Malone protagonizaron un tributo póstumo con una interpretación de «War Pigs». La elección del conjunto respondió a su colaboración en los últimos álbumes del cantante, Ordinary Man (2020) y Patient Number 9 (2022), donde participaron como instrumentistas o productores.[470] El mismo mes, una banda conformada por Robbie Williams, Wylde, Robert Trujillo, Adaw Wakeman y Tommy Clufetos tocó «No More Tears» en la entrega del premio póstumo a la trayectoria en la 46.ª edición de los Premios Brit.[471]
Distinciones
Premios


A lo largo de su carrera, Osbourne acumuló trece candidaturas a los Premios Grammy y obtuvo la victoria en cinco ocasiones competitivas además de un galardón honorífico. En 1994 ganó el premio a la mejor interpretación de metal por «I Don't Want To Change The World». Posteriormente, en el año 2000, recibió nuevamente este reconocimiento junto a Black Sabbath por la versión en vivo de «Iron Man». Con dicha agrupación también cosechó en 2014 el galardón a la mejor interpretación de metal por «God Is Dead?», periodo en el que sumó nominaciones a mejor álbum de rock por 13 y mejor canción de rock.[125]
En el ámbito individual, la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación le otorgó el Lifetime Achievement Award en 2019 en reconocimiento a su trayectoria integral. En la ceremonia de 2023 sumó dos victorias adicionales: a mejor álbum de rock por Patient Number 9 y mejor interpretación de metal por «Degradation Rules». En esa misma edición, obtuvo candidaturas a mejor canción de rock y mejor interpretación de rock por el tema que da título a su disco, grabado junto con Jeff Beck. Otros hitos en su paso por estos premios incluyen nominaciones por piezas como «I Don't Wanna Stop» en 2008, «Let Me Hear You Scream» en 2011 y la interpretación de «The Wizard» con Black Sabbath en 2002.[125]
En 2004 recibió el premio Godlike Genius en la ceremonia de los Premios NME.[472] Un año después, ingresó en el Salón de la Fama del Reino Unido como solista y como integrante de Black Sabbath,[473] mientras que en 2006 el Salón de la Fama del Rock and Roll en Estados Unidos lo incorporó junto a sus compañeros de banda Tony Iommi, Bill Ward y Geezer Butler.[474] En 2024, dicha institución le otorgó una segunda inducción en honor a su carrera en solitario.[223]
El músico recibió diversos honores institucionales en su natal Birmingham. El 6 de julio de 2007 el alcalde de la ciudad le entregó una estrella de bronce en el Paseo de las Estrellas de Birmingham en Broad Street.[475] Años más tarde, en 2016, asistió a la inauguración de un tranvía del metro de Midland bautizado con su nombre y, finalmente, el 30 de junio de 2025, los cuatro miembros originales de Black Sabbath recibieron la distinción de Ciudadanos de Honor de Birmingham, apenas una semana antes del evento Back to the Beginning.[476][477]
Otras condecoraciones de relevancia incluyen el homenaje en los VH1 Rock Honors de 2007 junto a Genesis, Heart y ZZ Top,[478] y el premio Living Legend en los Classic Rock Roll of Honour de 2008, entregado por Slash.[479] En 2009 la revista Billboard le otorgó el premio Legend of Live durante la ceremonia de los Billboard Touring Awards en Nueva York,[480] y en 2010 recibió el reconocimiento Literary Achievement en los Guys Choice Awards de manos de Ben Kingsley por su autobiografía I Am Ozzy,[481] obra que alcanzó el segundo puesto en la lista de los más vendidos de The New York Times.[482]
En 2014 recibió el galardón Global Icon en los MTV Europe Music Awards y, un año después, ganó el Premio Ivor Novello a la trayectoria profesional, otorgado por la Academia Británica de Cantautores, Compositores y Autores.[483][484] En 2021 ingresó al ala de celebridades del Salón de la Fama de la WWE por sus apariciones en la lucha libre profesional, donde destació su rol en WrestleMania 2.[485] Finalmente, en febrero de 2026, obtuvo el premio póstumo a la trayectoria en la 46.ª edición de los Premios Brit.[486]
Reconocimientos


En 2019 la ciudad de Birmingham inauguró un banco conmemorativo de acero inoxidable sobre el puente de Broad Street, ubicado en el punto exacto donde la formación original de Black Sabbath posó para una de sus primeras fotografías promocionales. El monumento integra una cámara interactiva que permite a los visitantes capturar imágenes del conjunto mediante un código QR.[487] La estación New Street alberga desde julio de 2023 una escultura mecánica de diez metros de altura que formó parte de la apertura de los Juegos de la Mancomunidad de 2022. Una votación pública determinó que la obra llevara el nombre de «Ozzy» como tributo al músico.[488]
El Museo y Galería de Arte de Birmingham inauguró en junio de 2025 la exposición Working Class Hero, dedicada a su vida y obra, la cual exhibe fotografías y objetos personales. Debido a la alta demanda, la galería extendió la muestra inicialmente hasta enero de 2026 y, posteriormente, hasta septiembre del mismo año.[489][490] Previo al evento Back to the Beginning, el artista Mr Murals intervino un muro de más de 36 metros en Navigation Street para homenajear a los integrantes de Black Sabbath.[491] Otros murales dedicados a Osbourne o a la banda están situados en puntos de la ciudad como Granville Street, Rea Street y el pub The Witton Arms.[487] En junio de 2026, el festival francés Hellfest inaugurará una estatua de seis metros de altura en la entrada de su recinto en Clisson. Sharon presentó el proyecto en febrero de ese mismo año durante el evento MIDEM en Cannes, donde confirmó la asistencia de la familia al debut de la obra.[492]
Diferentes publicaciones especializadas han incluido a Osbourne en sus registros de mejores vocalistas. En 2006 la revista Hit Parader lo ubicó en la octava posición de su lista de los 10 mejores cantantes de metal de todos los tiempos,[493] en tanto que el portal Loudwire lo situó en 2016 en el séptimo puesto de los 66 mejores vocalistas de hard rock y metal de la historia.[494] En 2021 la revista Spin le otorgó el puesto 72 en su clasificación de las 100 mayores estrellas de rock y, en 2023, Billboard lo posicionó en el lugar 32 entre los 50 mejores cantantes de rock de la historia.[495][352] Ese mismo año, Rolling Stone lo incluyó en la casilla 112 de su listado de los mejores 200 cantantes de todos los tiempos.[496] En 2024 el diario The Times lo integró en su selección de las 10 mejores voces del heavy metal y el sitio web Ultimate Classic Rock lo situó en el puesto 59 de los 100 mejores artistas de rock clásico.[497][498]
Rendimiento comercial
Según análisis de la firma ChartMasters, la discografía de Osbourne registra un acumulado de 56.2 millones de unidades equivalentes en su etapa como solista.[499] Su catálogo individual acumula 25 certificaciones de oro y platino,[500] cifra que encabeza el álbum Blizzard of Ozz (1980) con 14.6 millones de unidades. Aunque sus primeros seis discos no ingresaron en el Top 5 estadounidense en sus lanzamientos iniciales, obtuvieron certificaciones de multiplatino. Esta tendencia de ventas permitió que trabajos como No More Tears (1991) y Diary of a Madman (1981) alcanzaran los 9 y 6.2 millones de unidades respectivamente.[499]
Al integrar su trayectoria con Black Sabbath, estimaciones de la industria sitúan su cifra global por encima de las 115 millones de unidades vendidas. Este dato posiciona al músico como uno de los ocho artistas en la historia con más de 50 millones de copias comercializadas bajo dos entidades musicales diferentes. El desempeño de su catálogo en la era digital mantiene cifras superiores al medio millón de unidades por cada álbum de estudio, incluso en las producciones finales de su carrera.[499]
Miembros de su banda solista
Última formación
- Ozzy Osbourne – voz (1979–2025)
- Rob Nicholson – bajo (2003, 2006–2025)
- Adam Wakeman – teclados, guitarra rítmica (2004–2025)
- Zakk Wylde – guitarra líder (1987-2009, 2017-2025)
- Tommy Clufetos – batería, percusión (2010–2025)