Rebelión bagauda (442-448)
From Wikipedia, the free encyclopedia
Lugdunensis Prima
Lugdunensis Secunda
Lugdunensis Tertia
| Rebelión bagauda 442-448 | ||||
|---|---|---|---|---|
| Parte de la caída del Imperio romano de Occidente | ||||
| Fecha | 442-448 d. C. | |||
| Lugar |
provincias de: Lugdunensis Prima Lugdunensis Secunda Lugdunensis Tertia | |||
| Casus belli | los propietarios de tierras tienen que entregar parte de ellas a los alanos asentados por Aecio en la región. | |||
| Conflicto | lucha del gobierno imperial para imponer su control en la región. | |||
| Resultado | acuerdo con los armoricanos | |||
| Consecuencias | Armórica queda fuera del control gubernamental pero aliada al Imperio. | |||
| Beligerantes | ||||
| ||||
| Figuras políticas | ||||
| ||||
| Comandantes | ||||
| ||||
La rebelión bagauda entre los años 442 y 448 fue un conflicto armado ocurrido en el Imperio romano de Occidente que enfrentó a grupos rebeldes en el noroeste de la diócesis de las Galias contra el gobierno imperial. Fue una de las tres rebeliones bagaudas ocurridas durante la década de 440,[nota 1] probablemente, a raíz de las medidas draconianas dictadas por el gobierno de Valentiniano III para aumentar la recaudación y el reclutamiento en las provincias que controlaba como respuesta a la grave crisis financiera y militar que supusieron la pérdida de gran parte de África e Hispania, además del abandono de los contingentes hunos que habían reforzado su ejército en la segunda mitad de la década de 430.[nota 2]
El Imperio occidental a inicios de la década de 440
Durante la segunda mitad de la década de 430, el ejército occidental dirigido por Aecio y con ayuda de tropas hunas consiguió frenar los intentos de expansión en las Galias de burgundios y visigodos además de reprimir una rebelión bagauda en el noroeste.[nota 3] Sin embargo, a final de la década, los suevos y los vándalos consiguieron arrebatar al Imperio el control de buena parte de Hispania y las provincias más ricas de África, respectivamente.[6][nota 4] La desaparición de los ingresos que el gobierno obtenía en las provincias perdidas además del retorno de los contingentes hunos a su territorio ocasionó, entonces, al Imperio una grave crisis financiera y militar a la que intentó hacer frente, por un lado, con el aumento de la recaudación en las provincias que todavía controlaba mediante la eliminación de beneficios fiscales y la creación del nuevo impuesto del siliquaticum a la vez que, por otro, endureció las condiciones para evitar el reclutamiento y aumentó los castigos para los desertores.[6] Además de eso y para suplir, en parte, el abandono de los aliados hunos, instaló a grupos de alanos en partes de las Galias y en 443 volvió a permitir el regreso de los burgundios a quienes había expulsado en 436.[6]
El oeste de las Galias a inicios de la década de 440
Desde inicios del siglo V, en las provincias occidentales de la diócesis de las Galias, especialmente en el área de Armórica, el control imperial se había visto muy debilitado. En 410, sus habitantes habían expulsado a los invasores del Rin y a los funcionarios de Constantino de Britania quienes procedían de la aristocracia de tal manera que surgieron poderes locales ejercidos por individuos procedentes de más abajo en la escala social.[7] No sería hasta 417 cuando el gobierno imperial consiguió volver a controlar la región aunque parece que fue de manera débil porque, en el año 435, volvió a quedar fuera de su dominio. Una campaña dirigida por Litorio con auxiliares hunos en 436 pudo restablecer de alguna manera la administración imperial pero las citadas cargas fiscales y de reclutamiento que tuvieron que imponerse a la población para hacer frente a la crisis durante los primeros años de la década de 440 llevaron a que, de nuevo, surgieran poderes locales que se rebelaron para impedir su aplicación.[8] ´
Desarrollo
Estallido (año 442)
Las mencionadas dificultades del gobierno imperial para aumentar la recaudación y el reclutamiento en la región llevaron a Aecio a tomar una medida radical en 442: asentar a un grupo de alanos dirigidos por Goar en la zona central, entre los ríos Loira y Sena con Orleans como su lugar principal, donde los propietarios tendrían que ceder una parte de sus tierras a los alanos.[9] Con esta localización el general buscaba, también, separar a los grupos rebeldes del occidente y el oriente de la región además de establecer un punto de resistencia frente a posibles intentos de expansión de los visigodos hacia el norte.[10] Los habitantes afectados no aceptaron pacíficamente la entrega de sus tierras ni la implantación de las nuevas medidas y formaron grupos armados para impedirlo.[11] Ante esta situación, los alanos los expulsaron completamente de sus propiedades y la rebelión se extendió por toda la región.[11] Aecio ordenó, entonces, a los alanos que acabasen con los grupos rebeldes y los autorizó a apropiarse de sus bienes como botín.[10]
Tregua (año 445)

Al poco de iniciarse la campaña de los alanos contra los grupos rebeldes, estos recurrieron a Germán de Auxerre para que hablase con ellos e intentara detenerlos de manera diplomática. El obispo tuvo una reunión con Goar y consiguió que este parase la campaña pero el líder alano exigió que el gobierno imperial confirmase esta decisión.[12] Para ello, Germán viajó hacia Rávena con el objetivo de entrevistarse con Aecio al que, parece, que encontró antes, en Arlés, en 445.[13] El anciano obispo pidió al general que detuviese el castigo contra la población y que se redujesen los importes por impuestos atrasados que se debían en la región.[12] Parece que estuvo a punto de convencerlo pero, en ese momento, llegaron noticias de que los grupos bagaudas habían roto la tregua y se habían vuelto a levantar en armas lo que dio al traste con la negociación.[12]
La rebelión continúa (años 445 a 448)
La lucha se recrudeció en la toda la región y no parece que los alanos consiguiesen eliminar rápida y completamente a los bagaudas porque continuaron los enfrentamientos durante varios años.[14] Estos fueron capaces de organizarse en grupos mayores y surgieron líderes entre ellos como Eudoxio, quién no era militar, sino un médico.[14] La evolución de la situación hizo necesario que el gobierno enviase refuerzos al mando de un joven general: Mayoriano (quien llegaría a ser emperador en 457).[14] El principal grupo rebelde llegó, incluso, a asediar la ciudad de Turonum (Tours) que solo pudo evitar su caída gracias a que Mayoriano llegó con sus tropas en 448 e hizo huir a los bagaudas.[15]
Tras la victoria en Tours, las tropas gubernamentales tuvieron que ser retiradas para participar en una campaña contra los francos salios quienes, mientras tanto, habían aprovechado la situación para expandir su territorio. Se tuvo que llegar, entonces, a algún tipo de acuerdo con los grupos rebeldes sin que, a pesar de ello, se consiguiese restaurar completamente la administración imperial en la parte occidental de las provincias: la región de Armórica, la cual quedó virtualmente independiente.
Consecuencias y acontecimientos posteriores
Para final de la década, el gobierno imperial fue consciente de la desafección que habían provocado sus medidas para elevar la recaudación y el reclutamiento en las provincias que controlaba, algo que había que solucionar porque los hunos se habían puesto en movimiento para invadir el Imperio occidental. De esta manera, el 5 de marzo de 450, se promulgó una Ley que perdonaba todos los atrasos de impuestos hasta el 31 de agosto del año 447.[16]
Eudoxio, el líder bagauda, consiguió huir y refugiarse con los hunos.[14] La región de Armórica, sin embargo, no pudo ya ser completamente recuperada por el Imperio y quedó en un estatus similar al área de los francos salios: autogobernada, pero leal al imperio. De esta manera, los armoricanos participarían poco después en la batalla de los Campos Cataláunicos en 451 pero no como parte del ejército imperial sino en una condición que se ha definido como de «quasifederados».[14]