Apólogos de Odiseo
From Wikipedia, the free encyclopedia
Apólogos de Odiseo, o también relato de Odiseo a los feacios, es el nombre tradicional bajo el que se agrupan los cantos IX al XII de la Odisea. Constituyen la narración en primera persona más extensa de toda la épica homérica: desde el verso IX.1 hasta el XII.452, Odiseo actúa como su propio narrador ante el rey Alcínoo y la corte feacia,[1] relatando las vicisitudes de su frustrado regreso a Ítaca, desde la partida de Troya hasta su llegada a la isla de Calipso, donde permaneció retenido siete años.
El término «apólogo»[2] (del griego ἀπόλογος, /apólogos/; plural ἀπόλογοι, /apólogoi/) significa literalmente «relato» o «narración razonada». Se forma a partir de ἀπό (/apó/, «de», «desde») + λόγος (/lógos/, «palabra», «relato»). En la crítica homérica moderna el nombre fue acuñado por los eruditos helenísticos y adoptado luego por la filología contemporánea para designar específicamente este largo relato en primera persona que un personaje inserta dentro de la narración principal. En la Odisea este recurso convierte al héroe en aedo de sí mismo y le permite construir su propia fama (κλέος, /kléos/, «gloria» o «fama inmortal») ante un auditorio interno (los feacios) que, a su vez, se convertirá en transmisor de esa fama:
Alcínoo a Odiseo: ... tú das belleza a las palabras, tienes excelente ingenio e hiciste la narración con tanta habilidad como un aedo, contándonos los deplorables trabajos de todos los argivos y de ti mismo. Mas, ea, habla y dime sinceramente si viste a algunos de los deiformes amigos que te acompañaron a Ilión y allí recibieron la fatal muerte. La noche es muy larga, inmensa, y aún no llegó la hora de recogerse en el palacio. Cuéntame, pues, esas hazañas admirables; que yo me quedaría hasta la divinal aurora, si te decidieras a referirme en esta sala tus desventuras.Odisea XI.362
Segalá (1910)
Los Apólogos de Odiseo están incrustados dentro del «episodio de los feacios» (también llamado: episodio feacio o ciclo de Esqueria), que abarca los cantos VI-VIII y XIII. Este episodio sirve como marco narrativo en el que Odiseo, acogido por el rey Alcínoo en Esqueria, relata en primera persona sus aventuras tras la guerra de Troya. Así, los cantos IX a XII (apólogos) constituyen una historia dentro de la historia que el héroe cuenta a los feacios durante el banquete en su honor.
Homero estructura la Odisea de forma no lineal, intercalando el pasado (los apólogos) con el presente del viaje final hacia Ítaca. Por tanto, el episodio feacio no solo alberga los apólogos, sino que los hace posibles como discurso oral dentro del poema.
| La Odisea, de Homero |
|---|
|