Dioses olímpicos
dioses principales de la mitología griega que habitaban en el Olimpo
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Los dioses olímpicos (en griego clásico: Ὀλύμπιοι θεοί;[1] en latín: Dii Olympici)[2] son las deidades principales del panteón griego que habitaban el monte Olimpo, el más alto de Grecia. Entre ellos se identifican tradicionalmente los ‘doce dioses olímpicos’ (gr. δώδεκα Ὀλύμπιοι θεοί;[3] lat. Duodecim dii Olympici),[4][5] que fueron los más venerados y a quienes se consagraron templos, festividades cívicas, manifestaciones artísticas y deportivas, considerándolos los más importantes dentro del amplio conjunto de deidades de la mitología griega (y más tarde la mitología clásica).[6]

Zeus era el rey de los dioses.[7] Los dioses, que poseían icor por su venas,[8] banqueteaban en el Olimpo comiendo ambrosía[9] y bebiendo néctar[10] y amenizaban sus festines al son de las Musas.[11] El concepto de «doce dioses» (Δώδεκα Θεοί) es un término usado más bien de manera religiosa y no mitológica ni poética: no se conoce su origen exacto y a veces no tiene nada que ver con una cantidad exacta.[12] Para un griego antiguo los dioses olímpicos (‘celestes’) se diferenciaban de los dioses ctónicos (‘subterráneos’) y del culto heroico en cuanto al tipo de rituales.[13]
Como ocurre con otros aspectos y elementos de la mitología, el número e identidad de los dioses que habitaban el monte Olimpo (el llamado «concilio de los dioses», ἀγορὴ θεῶν) es impreciso de acuerdo con la tradición. Su número más comúnmente aceptado es doce:[14] Zeus (cielo), Hera (matrimonio), Poseidón (mar), Deméter (agricultura), Afrodita (amor), Ares (guerra), Atenea (sabiduría), Apolo (músicos), Artemisa (cazadores), Hefesto (herreros), Hermes (heraldos) y además, o bien Hestia (hogar), o bien Dioniso (vino).[15][16][17][18][19][20][21] Hades (inframundo), a pesar de ser un dios importante en la antigua Grecia, no es un dios olímpico[22] y solo se lo incluye entre los ‘doce dioses’ de manera anecdótica.[23]
Definición de ‘olímpico’
‘Olímpico’ y ‘dioses olímpicos’ son términos polisémicos en la tradición clásica y en la historiografía moderna, con varios usos relacionados pero no idénticos:[24]
- En sentido estricto, olímpico designa a los dioses que habitan el monte Olimpo y forman la corte divina bajo la soberanía de Zeus —rey de los dioses—, en oposición a otras generaciones o ámbitos divinos (titanes, dioses primordiales, divinidades ctónicas, dioses del mar, daimones, ninfas y otros seres divinos en medio).[25]
- En sentido canónico, los doce dioses olímpicos constituyen un grupo fijo de doce divinidades principales de la mitología griega, ampliamente reconocido en el arte, el culto y la literatura antigua, aunque con variaciones en la lista concreta según autores y épocas.[26]
- En sentido amplio o laxo, dioses olímpicos se usa como sinónimo de dioses del panteón griego en general, e incluso, por extensión moderna, de los dioses clásicos grecorromanos, sin referencia estricta al Olimpo ni al número doce. Este uso se suele usar para diferenciar otros panteones mitológicos, como los dioses egipcios, celtas, nórdicos, fenicios o babilonios —pueblos y dioses de tierras no griegas ni romanas—.[27]
- En sentido cultual y geográfico, olímpico se refiere a Olimpia y al culto de Zeus Olímpico, especialmente en autores como Diodoro Sículo, así como a las instituciones religiosas asociadas, entre ellas los Juegos Olímpicos.[28]
El monte Olimpo y sus dioses
La imagen clásica de los dioses de la mitología griega procede fundamentalmente de la poesía arcaica de Homero (Ilíada y Odisea) y Hesíodo (Teogonía), transmitida en forma de verso épico (hexámetro dactílico).
El Olimpo homérico
Homero ya ensalzaba al monte Olimpo y dice que en su cima, por encima de las nubes, viven los dioses adorados por el pueblo griego. En este lugar no se siente ni la lluvia ni se oye el viento, nunca la nieve se posa en él aun siendo una cima muy elevada, pero es absolutamente divino y libre de las calamidades que azotan las montañas de los humanos.[30] Allí gozan sin pausa los dioses, y se sientan alrededor de Zeus cuanto este los requiere.[31]
En la Ilíada se nos dice que Zeus ordenó a Temis que convocase al ágora a los dioses. Ella, que presidía las asambleas, mandó al resto de dioses que moraban en el Olimpo y en la tierra, que acudieran al palacio de Zeus. No faltó ninguno de los dioses fluviales, excepto Océano, ni ninguna ninfa que habita en bosques (alseides), fuentes (pegeas) y prados (limónides). Tan pronto como llegaban al palacio de Zeus, los dioses se sentaban en los pórticos bruñidos que Hefesto había construido por orden de Zeus.[32]
Zeus Olímpico
Ya desde la poesía arcaica la denominación de «dios olímpico» o epíteto «olímpico» significa simplemente «habitante del Olimpo» y por extensión se utiliza especialmente para referirse a Zeus (esto es, Zeus Olímpico).[33] Cuando los tres Cronidas se repartieron el mundo Zeus obtuvo el dominio del cielo en medio del éter y las nubes, Poseidón el del mar espumoso y Hades el del tenebroso inframundo. No obstante la tierra y el alto Olimpo son de dominio común.[34]
Diodoro Sículo nos expresa el origen de la denominación del término ‘olímpico’, a saber:
«Cuando los gigantes, en Palene, se decidieron a entrar en guerra contra los inmortales, Heracles combatió junto a los dioses y, al dar muerte a muchos de los hijos de Gea, se granjeó la más grande aceptación. Zeus, en efecto, dio el nombre de Olímpicos sólo a los dioses que habían combatido a su lado, a fin de que, al ser adornado con el honor de tal nombre, el valiente, por este título, se diferenciara del cobarde. Y, entre los que habían nacido de una mujer mortal, Dioniso y Heracles le parecieron dignos de este tratamiento, no solo porque eran hijos de Zeus, sino también porque ambos habían decidido realizar grandes beneficios para la vida de los hombre».[35]
Concilio de los dioses en las artes
La iconografía clásica nos revela varias escenas donde los dioses principales se reúnen, el denominado ‘concilio de los dioses’. Los banquetes en los que se celebran grandes acontecimientos en el Olimpo pueden ser bodas (la de Tetis y Peleo o la de Psique y Cupido) o la apoteosis de Heracles. En el friso del Tesoro de los Sifnios se representa la guerra de Troya y a la izquierda un concilio de dioses, con las divinidades a favor de los troyanos y a su lado opuesto las que favorecen a los griegos. Solo los dioses de la primera generación (los Cronidas) llevan barba, y llevan el cabello corto. En el Friso de las Panateneas los dioses acuden al nacimiento de Atenea. En una crátera del Museo Británico los dioses se reúnen durante la creación de Pandora. En un sarcófago romano se representa la creación del hombre por el titán Prometeo y a su lado los dioses acuden expectantes.[36]
Definiendo a los dioses
Popularidad
Zeus, Apolo y Dioniso eran los dioses más populares en el culto religioso de la antigua Grecia.[37] Hades y Hestia, a pesar de su importante teológica, apenas tenías templos en sus nombres.[38] Hera, al contrario de lo que pudiera suponerse, era muy importante, pues tenía algunos de los santuarios más antiguos y prestigiosos del mundo griego, como los de Argos y Samos.[39] Aunque Poseidón es uno de los tres grandes soberanos del cosmos,[40] su importancia cultual panhelénica parece quedar por debajo de Atenea y Deméter: estas contaban con festividades cívicas masivas, como las Panateneas en Atenas[41] o los misterios eleusinos.[42]
En cuanto a la poesía y los mitos griegos, Zeus es, con diferencia, el dios con más presencia mítica: gran parte de la genealogía heroica depende de él.[43] Por debajo de él, Apolo, Atenea, Afrodita y Dioniso poseen auténticos ciclos narrativos propios.[44] Los dioses que menos aparecen en relatos mitológicos son, sin duda, Ares, Hefesto, Hades y Hestia; suelen actuar principalmente como personajes secundarios o catalizadores en las historias de otras deidades.[45] Tres diosa son descritas como vírgenes e inmunes a la influencia de Afrodita: Atenea, Hestia y Artemisa.[46] En las artes a veces se expresa el triunfo de los reyes divinos: Zeus y Hera en el cielo, Poseidón y Anfitrite en el mar, Hades y Perséfone en el inframundo.[47] Incluso, en los misterios órficos, Zeus fue sucedido por Dioniso.[48]
Esferas de influencia
Los dioses de la antigua Grecia no tenían monopolios divinos. No hay un dios de la guerra, sino que dos dioses representan dos aspectos de la misma: Ares encarnaba el furor y Atenea la estrategia. A esto le podemos sumar que otros grandes dioses eran invocados en su faceta guerrera; Zeus Areios como dador de la victoria en el combate, Apolo Boedromios como el que acude al grito de guerra, o Afrodita Areia, venerada en Esparta como una divinidad armada.[49] Por poner otros ejemplos, Atenea y Hefesto compartían el dominio de la técnica artesanal, mientras que Deméter y Dioniso se encargaban de la fertilidad vegetal. Burkert y otros estudiosos proponen, como ejemplo didáctico, un sistema de ‘esferas de poder’ compartidas:[50]
| Esfera | dioses (ejemplo, modelo Burkert–Vernant) |
|---|---|
| Soberanía | Zeus y Hera (cielo), Poseidón y Anfitrite (mar), Hades y Perséfone (inframundo) |
| Guerra | Ares (furor), Atenea (estrategia), Enío (destrucción), Nike (victoria), Zeus (héroes) |
| Urbano | Hestia (hogar), Hera (matrimonio), Zeus (estado), Atenea (polis), Apolo (colonización) |
| Fertilidad | Deméter (suelo, cereales), Dioniso (viñas, vegetación exuberante), Afrodita (apareamiento), Hera (conyugal), Artemisa (partos) |
| Cultura | Atenea (política, justicia), Apolo (música, profecía), Hermes (palabra, lenguaje), Hefesto (artesanía, técnica), Dioniso (teatro) |
| Liminalidad | Hermes (viajes, fronteras), Hécate (noche, encrucijadas), Artemisa (donde comienza lo salvaje), Dioniso (transgresión de las normas), Poseidón (frontera con el mar) |
| Ultratumba | Hades (inframundo), Perséfone (regeneración), Hécate (fantasmas, magia), Hermes (psicopompo), Deméter (misterios eleusinos) |
| Naturaleza | Zeus (cielo), Poseidón (mar), Hefesto (fuego), Deméter (tierra, plantas), Artemisa (bosques, fieras) |
| Femenina | Hera (esposas), Artemisa (doncellas), Atenea (‘labores femeninas’), Afrodita (belleza) |
Opuestos complementarios
Vernant, por su parte, prefería organizar los dioses en pares o grupos contrastivos: orden contra caos (Apolo y Dioniso), inteligencia contra fuerza (Atenea y Ares), civilización contra la fuerza de la naturaleza (Atenea y Poseidón), celeste contra subterráneo (Zeus y Hades), interior contra exterior (Hestia y Hermes), masculino contra femenino (Ares y Afrodita), fértil contra estéril (Deméter y Hades), solar contra lunar (Apolo y Artemisa) o domesticado contra salvaje (Hestia y Artemisa). Estos son solo varios ejemplos.[51]
Papel divino
Walter Burkert, Jean-Pierre Vernant y Marcel Detienne elaboran, de nuevo de manera didáctica, un ejemplo de cómo percibían los antiguos griegos a los dioses y cuál era su papel en los mitos (reducido a un concepto único y diferenciado):[52]
| dios | cómo lo percibía un antiguo griego | cuál es su papel en el mundo humano |
|---|---|---|
| Zeus | soberanía + justicia cósmica + destino + legitimación del poder + clima + orden político | articulación del cosmos, garante de jerarquías y dominio sobre los fenómenos atmosféricos |
| Hera | matrimonio + legitimidad dinástica + orden familiar + continuidad social + control del linaje | estabilidad institucional del orden divino y humano |
| Poseidón | mar + terremotos + caballos + fuerza natural + soberanía alternativa + inestabilidad | poder cósmico paralelo y potencialmente disruptivo |
| Hades | muerte + mundo subterráneo + riqueza oculta + límite absoluto + destino postmortem | vida de ultratumba y las profundidades de la tierra |
| Deméter | agricultura (cereales) + fertilidad de la tierra + ciclos vitales + nutrición + civilización agrícola | ciclo de las estaciones y alimentación de la vida humana |
| Afrodita | deseo + sexualidad + atracción + unión + reproducción + poder erótico | fuerza de unión social mediante el eros (deseo) |
| Atenea | guerra (estratégica) + técnica + inteligencia (mêtis) + ciudad (polis) + artesanía + orden político | racionalización del conflicto y organización de la civilización |
| Apolo | armonía + música + profecía + medicina + purificación + medida + orden cultural | principio de medida, claridad y armonía simbólica (principio de pensamiento griego) |
| Hermes | tránsito + comunicación + comercio + engaño + mediación + fronteras + movilidad | circulación y encuentro entre mundos, personas y sistemas |
| Ares | violencia + furor bélico + destrucción + conflicto caótico + fuerza bruta | guerra como desorden y exceso |
| Dioniso | fertilidad exuberante + vino + trance + teatro + éxtasis + disolución de identidad + liminalidad | ruptura de límites sociales y fuerza vital desbordada |
| Artemisa | naturaleza salvaje + caza + juventud + transición biológica + autonomía + protección de lo no domesticado | frontera entre civilización y exterior salvaje |
| Hefesto | metalurgia + fuego técnico + creación material + artesanía + producción de artefactos divinos | fuego como instrumento, materialización técnica del orden divino |
| Hestia | hogar + fuego doméstico + centro estable + continuidad cívica + cohesión del espacio social | punto fijo y base estable del sistema social y religioso |
Sincretismos y origen micénico
A juicio de Heródoto, la mayoría de las deidades griegas tienen origen egipcio, con algunas excepciones.[53] El autor encuentra un paralelismo claro entre Zeus con Amón, Dioniso con Osiris y Atenea con Neit.[54] Plutarco nos habla de la interpretatio graeca con otros dioses egipcios: Helios con Atón-Ra, Rea con Nut, Geb con Cronos, Hermes con Thot, Apolo con Horus, Tifón con Seth y Afrodita o Nike con Neftis o Hathor.[55]
No obstante, Heródoto y Plutarco obviaban algo que se desconocía en sus tiempos. En 1952 Michael Ventris y John Chadwick descifraron las tablillas de arcilla escritas en lineal B encontradas en palacios como los de Cnosos, Pilos, Micenas y Tebas. Allí se descubrió que los micénicos ya hablaban una forma arcaica de griego y que la mayoría de los dioses olímpicos ya existían en el segundo milenio a. C., mucho antes de cualquier contacto masivo posterior con Egipto. Las inscripciones documentan explícitamente los nombres de Zeus (Di-we), Hera (E-ra), Poseidón (Po-se-da-o), Atenea (A-ta-na-po-ti-ni-ja "Señora Atenea"), Artemisa (A-te-mi-to), Hermes (E-ma-a) y Ares (A-re). Otras tabillas confirmaron a Dioniso (Di-wo-nu-so). En los archivos de Pilos, Poseidón aparece como la deidad principal y más importante del panteón, por encima de Zeus. También encontramos a Peón (Pa-ja-wo), que pudiera ser una versión anterior a Apolo. Afrodita tampoco figura en lineal B, confirmando su posterior adopción a partir de la deidad fenicia Astarté.[56]
Genealogías
Es imposible establecer con precisión un árbol genealógico de los dioses olímpicos. Ello se debe principalmente a que la genealogía es una técnica o ciencia auxiliar de la historia y que por tanto obedece a estructuras del orden de lo humano, de modo que obviamente fracasa en el plano de lo mitológico. Sin embargo, diversos autores suelen hacer esbozos, más o menos complejos, con fines de organización didáctica del material presentado.[57]
| Deidad | en Homero | en Hesíodo |
|---|---|---|
| Afrodita | hija de Zeus y Dione | nacida de la espuma del mar (de los genitales de Urano) |
| Ate | hija mayor de Zeus | hija de Eris |
| Atenea | hija de Zeus sin madre | hija de Zeus y Metis |
| Eris | referida como hermana de Ares | nació de Nix sin varón |
| Hefesto | hijo de Zeus y Hera | hijo de Hera sin varón |
| Hiperión | epíteto de Helios | uno de los titanes, hijo de Urano y Gea |
| Océano | dios primordial, padre de los dioses | uno de los titanes, hijo de Urano y Gea |
| Oneiros | en singular, sin filiación | en plural, hijos de Nix |
Epítetos griegos y romanos
En diversos casos, griegos y romanos utilizaron epítetos equivalentes para referirse a divinidades identificadas entre sí:
| Teónimo | griego | latín | ejemplos literarios | particularidades |
|---|---|---|---|---|
| Baco | Βάκχος | Bacchus | Eurípides: Las bacantes (griego);[58] Ovidio: Las metamorfosis (latín)[59] | Griegos y latinos llamaban Baco al mismo dios. Como derivado, las bacantes eran griegas y las bacanales romanas. |
| Cipris | Κύπρις | Cypris | Homero: Ilíada (griego);[60] Ovidio: Heroidas (latín).[61] | Cipris era un epíteto de Afrodita para griegos y Venus para romanos. |
| Febo | Φοῖβος | Phoebus | Homero: Ilíada (griego);[62] Virgilio: Eneida (latín)[63] | Tanto Febo como Apolo eran utilizados por griegos y romanos, indistintamente. Febo también era un epíteto para Helios.[64] |
| Palas | Παλλάς | Pallas | Homero: Ilíada (griego);[65] Virgilio: Eneida (latín)[66] | Palas era un epíteto de Atenea para griegos y Minerva para romanos. |
| Plutón | Πλούτων | Pluto | Platón: Critias (griego);[67] Virgilio: Eneida (latín)[68] | Griegos y romanos llamaban Plutón al mismo dios, pero Plutón fue más utilizado en latín. |
Culto de los ‘doce dioses’ (Dodekatheon)
En la religión de la antigua Grecia, los conceptos de «dioses olímpicos» y de los «doce dioses» no siempre fueron equivalentes.[69] La expresión griega Δώδεκα Θεοί (Dōdeka Theoí, «los doce dioses») aparece principalmente en contextos religiosos y cultuales, más que en la poesía. Autores como Pausanias mencionan altares y recintos consagrados a los doce dioses en lugares como Atenas y Olimpia, aunque las listas de divinidades incluidas no eran uniformes. En distintas regiones y épocas, la composición del grupo podía variar en alguno de sus miembros, lo que sugiere que «los Doce» constituían una categoría cultual flexible más que un canon teológico rígido.[70]
El concepto del Dōdekátheon (Δωδεκάθεον, conjunto de los «doce dioses») es probablemente anterior a las primeras fuentes literarias griegas conservadas. En griego antiguo, theós (θεός) era el término general para designar a cualquier divinidad, incluido Zeus, mientras que Diós (Διός) constituye el genitivo del nombre propio Zeus («de Zeus»). A lo largo de la historia religiosa griega, diferentes divinidades pudieron ser reconocidas como integrantes del grupo olímpico, aunque tradicionalmente nunca se admitieron más de doce de forma simultánea. De esta concepción deriva la denominación moderna de «los doce olímpicos», también conocida por el término griego Dōdekátheon (Δωδεκάθεον), compuesto por dṓdeka (δώδεκα, «doce») y theoí (θεοί, «dioses»).[71][72][73]
Estas son las deidades incluidas en la lista del culto a los ‘doce dioses’, tomando las referencias cultuales: Afrodita • Alfeo • Apolo • Ares • Artemisa • Asclepio • Atenea • Betilo[74] (fenicio) • Cárites • Carpóforo[75] (egipcio) • Cronos • Curetes • Deméter • Dioniso • Hades • Hécate • Hefesto • Hera • Heracles • Hermes • Hestia • Leto • Poseidón • Rea • Zeus
El neoplatónico Hermias de Alejandría explica simbólicamente que «doce es la suma de todos los dioses del universo». El filósofo añade en su lista de doce olímpicos a Zeus, Hestia, Apolo, Hera, Poseidón, Hermes, Ares, Afrodita, Atenea, Deméter, Artemisa y Hefesto. También añade que Hécate está incluida entre ellos y dice que a Dioniso se lo considera el decimotercero entre los doce dioses.[76] La primera referencia antigua de sus ceremonias religiosas se encuentra en el Himno homérico a Hermes: «Pero luego Hermes de alegre talante trinchó doce pedazos adjudicados por suerte e hizo de cada uno un honor perfecto».[77] El culto griego de los doce olímpicos se remonta al siglo VI a. C. en Atenas y probablemente no tiene precedentes en la época micénica. El altar de los doce olímpicos en Atenas se fecha generalmente en el arcontado de Pisístrato el joven, en 522/521 a. C.[78]

Heródoto incluye a Heracles como uno de los doce.[79] Luciano también incluye a Heracles y Asclepio como miembros de los doce, sin detallar qué dos tuvieron que ceder su sitio.[80] En Cos, Heracles y Dioniso se añaden a los doce y Ares y Hefesto son olvidados.[81] Sin embargo, Píndaro, Apolodoro y Herodoro de Heraclea discrepan con esto. Para ellos, Heracles no es uno de los doce dioses, sino el que estableció su culto.[82]
Hades es eliminado en las agrupaciones más tarde debido a sus asociaciones ctónicas. Perséfone pasaba la tercera parte del año en el inframundo y se le permitía volver al Olimpo durante los restantes ocho meses para que pudiera estar con su madre, Deméter. Y, aunque Hades siempre fue uno de los principales dioses griegos, su morada en el mundo subterráneo de los muertos hacía su relación con los olímpicos más distante. Por esta razón, generalmente no está incluido en esta lista. No tenía un asiento en el panteón ya que pasaba casi todo su tiempo en el inframundo, en el que era el rey.[22][83] Los dioses olímpicos pueden contraponerse a los dioses ctónicos por el modo de sacrificio, ya que estos últimos recibían sacrificios en un báratro (βόθρος, «foso») o mégaron (μέγαρον, «cámara hundida») en lugar de en un altar.[84]
En las Leyes de Platón, se propone que la ciudad ideal tenga doce tribus con los nombres de los doce dioses, pero no se enumeran, salvo que Plutón (esto es, Hades) es aparentemente una de ellas.[85] En el Fedro, Platón hace a Zeus el jefe de los doce dioses, mientras que sólo Hestia permanece en las mansiones de los dioses.[86] De los otros doce dioses el texto solo menciona a Ares, Hera y Apolo.[87] Platón también alinea a los doce con el zodiaco.[88] Manilio asocia a un dios con cada constelación zodiacal, a saber: Aries con Minerva, Tauro con Venus, Géminis con Apolo, Cáncer con Mercurio, Leo con Júpiter y Cibeles, Virgo con Ceres, Libra con Vulcano, Escorpio con Marte, Sagitario con Diana, Capricornio con Vesta, Acuario con Juno y Piscis con Neptuno.[89]
Herodoro de Heraclea incluyó en su Dodekatheon las deidades siguientes:[90][91]
Cuando llegó a Elis, él (Heracles) fundó en Olimpia el santuario de Zeus Olímpico y bautizó el lugar con el nombre del dios. Allí le sacrificó a él y a los otros dioses, erigiendo altares, seis en número, compartidos por los doce dioses: primero el altar de Zeus Olímpico, a quien hizo compartir con Poseidón; segundo el de Hera y Atenea; tercero el de Hermes y Apolo; cuarto el de las Cárites y Dioniso; quinto el de Artemisa y Alfeo; sexto el de Crono y Rea.[92]
Salustio, probablemente siguiendo a Jámblico en sus palabras, divide a los dioses en varias categorías: dioses demiúrgicos (Zeus, Poseidón y Hefesto); dioses de las almas (Deméter, Hera y Artemisa); dioses de la armonía (Apolo, Afrodita y Hermes); y dioses guardianes (Hestia, Atenea y Ares).[93] Un escolio ordena los nombres de los doce dioses en cuatro tríadas: «Los doce dioses son estos: (hijos de Cronos:) Zeus, Poseidón y Hades; (hijos de Zeus:) Hermes, Hefesto y Apolo; (hijas de Cronos:) Deméter, Hera y Hestia; (hijas de Zeus:) Artemisa, Afrodita y Atenea».[94]
En la Hermeneumata[95] Leidensia se incluye a Leto entre los doce dioses, reemplazando a Hefesto. Finalmente también se conserva, en la Hermeneumata Montepessulana, una lista de doce dioses: Zeus, Hera, Atenea, Afrodita, Apolo, Artemisa, Deméter, Poseidón, Hermes, Betilo, Ares, Cronos, Hefesto, Heracles, Carpóforo y los Curetes.[96] La lista nombra dieciséis deidades, entre ellas deidades oscuras como el fenicio Betilo,[74] el egipcio Carpóforo[75] y un grupo de démones, los Curetes.
Aunque no existe ninguna fuente en la mitología clásica que lo respalde, Robert Graves dice que Dioniso sustituyó a Hestia en el consejo de los doce dioses. No obstante en las fuentes que nos ofrece para relatar este episodio no aparece tal información.[21]
Dioses principales de la mitología clásica
Concilio de los dioses
A las divinidades principales de la mitología clásica se las conoce, en el ámbito cultual y divulgativo, como los «doce dioses (olímpicos)» y, en la tradición poética, como el «concilio de los dioses».[97] Se trata de las doce figuras más célebres de la antigua Grecia, las más representativas en la mitología y en las artes plásticas, y las que alcanzaron mayor proyección panhelénica en el culto. Moraban en el monte Olimpo, sede de las mansiones divinas, y todas estaban sometidas a la soberanía de Zeus —del que algunos eran hermanos y otros hijos—. A ellas se consagran algunos de los himnos homéricos más extensos y solemnes, y su imagen llegó a convertirse, por antonomasia, en emblema de la cultura helénica y, posteriormente, de la tradición grecorromana.
| Nombre griego Nombre romano | Imagen | Naturaleza, hechos, funciones y atributos |
|---|---|---|
| Zeus Júpiter | Rey de los dioses y gobernante del monte Olimpo;[7] es el dios del cielo y su arma es el rayo.[34] Es llamado Cronida o Cronión, porque es hijo del titán Crono, a quien destronó tras la Titanomaquia.[98] Todos los demás dioses deben acatar sus decisiones, pues su poder es absoluto y ningún dios puede vencerlo.[99] Su reinado estuvo en peligro varias veces, como durante la Tifonomaquia[100] o la Gigantomaquia,[101] pero en todas ellas salió victorioso. Como padre de dioses y hombres garante las leyes entre los hombres,[102] protege los juramentos de los dioses[103] y pesa el destino de los mortales.[104] Sus emblemas son el rayo, el águila, el toro y el roble.[105] Es hermano y esposo de Hera,[106] aunque tuvo muchas amantes y protagonizó varios raptos —entre ellos se destacan los de Europa, Dánae, Alcmena, Leda, Ío, Sémele o Calisto,[107] e incluso el efebo Ganimedes.[108] Entre su comitiva principal se encuentran Hermes, Nike, Cratos, Temis, las Moiras o las Horas, entre otros.[109] Se le suele representar como un hombre maduro, con barba, sentado en un trono o lanzando rayo.[110] Fue padre de varios héroes pero los más célebres fueron Heracles,[111] Perseo,[112] Helena[113] y los Dioscuros.[114] También castigó a varios reyes impíos, como a Tántalo,[115] Salmoneo[116] o Ixión.[117] | |
| Hera Juno | Reina de los dioses y diosa del matrimonio;[118] es llamada la Argiva («de Argos») porque allí tenía su culto principal.[119] Tiene muchos epítetos, como Lucina,[120] y ellos también nos hablan del tránsito de la novia a la casa del esposo, la unción, fecundidad, menstruación, parto y procreación de los pueblos.[121] Es una Cronida («hija de Cronos»), hermana gemela[122] y esposa de Zeus.[123] Gea le regaló un árbol con manzanas doradas durante la boda.[124] Es por lo tanto es la principal entre las diosas[125] y madre de Ares[126] y Hefesto.[127] Sus emblemas son el pavo real, la granada, el cuco y la vaca.[128] Como representa el tropo de la madrastra malvada,[129] con frecuencia trata de vengarse de las infidelidades de Zeus y recurre a intrigas despiadadas.[130] Podía conspirar en contra de Zeus[131] y este la encadenó como castigo.[132] Se le suele representar como una mujer madura y majestuosa, con tiara regia y entronizada.[133] Es servida sus hijas Hebe e Ilitía, tiene a su servicio a Argos Panoptes e Iris[134] y está asociada con las Cárites[135] y Eolo.[136] Hera protegió la empresa de Jasón y los argonautas[137] pero fue enemiga acérrima de Heracles[138] y Eneas.[139] Alimentó al león de Nemea y la Hidra de Lerna como amenazas para Heracles.[140] En época tardía a Juno se la asociaba con el aire y la atmósfera.[141] | |
| Poseidón Neptuno | Señor y dios de los mares, causa los terremotos y se le consagra el caballo.[142] Tenía templos en zonas costeras y en el istmo de Corinto y era honrado en los Juegos Ístmicos.[143] Sus emblemas son el tridente, el toro, el caballo y el delfín.[144] Hijo de Crono y hermano de Zeus, también gozó de numerosas amantes —como Mestra, Libia, Ifimedia, Tiro, Halia o Medusa.[145] Según Platón, gobierna la isla mítica de Atlántida y engendró su linaje real.[146] Se le suele representar como un hombre barbudo y musculoso, con un tridente y en un carro que viaja sobre el mar.[147] Vive en el fondo de mar Egeo, junto a su consorte Anfitrite y su hijo Tritón.[148] Para conseguir el afecto de la nereida tuvo que enviar al delfín para que la persuadiera, y luego lo colocó entre las estrellas.[149] Tuvo una hija, Rode, esposa de Helios,[150] o bien se trata de Cimopolea, esposa de Briareo.[151] También es servido por tritones,[152] nereidas[153] e hipocampos,[154] además de otros dioses menores como Proteo[155] o Leucótea.[156] Fue el padre de los héroes Teseo[157] y Belerofonte[158] pero un enemigo acérrimo de Odiseo.[159] También tuvo hijos monstruosos, como Pegaso,[160] Polifemo[161] o Caribdis.[162] Su cólera puede devastar ciudades por medio de un monstruo marino,[163] pero los marineros le rezan como el ‘salvador de las naves’.[142][164] Como Neptuno también era un dios del agua dulce,[165] y en consecuencia de los ríos y las fuentes.[166] | |
| Deméter Ceres | Diosa de la agricultura,[167][168] Deméter lleva la fertilidad a la tierra.[169] Es la ‘portadora de las estaciones’[170] y enseñó cómo recoger y sembrar el grano.[171] Como diosa madre su hija fue Core en unión con Zeus[172] y ambas están estrechamente relacionadas en el culto.[173] Se enfureció y entristeció tanto por el rapto de su hija a manos de Hades que prohibió a la tierra dar fruto como venganza hasta recuperarla.[174] Los himnos homéricos cuentan que la diosa buscó a su hija hasta llegar a la corte de Céleo en Eleusis. Allí, disfrazada de vieja nodriza, crio a Demofonte y, tras revelarse, instruyó a Triptólemo, a quien entregó un carro alado para llevar a los hombres el arte de la agricultura.[175] En su cortejo también se encuentran Pluto, Hécate y Yaco.[176] Era hija de Crono y Rea,[177] también se la llama Deo[178] y sus sacerdotes la invocan en los misterios de Eleusis.[179] Se la representa como una mujer madura, portando una gavilla de mano o la cornucopia.[180] Sus símbolos también incluyen la amapola, el trigo, la menta y el cerdo.[181] Su nombre latino, Ceres, nos dio la palabra «cereal».[182] Amó a Yasión en Creta[183] pero castigó a Ascálafo[184] y a Etón lo condenó a padecer hambre perpetua.[185] | |
| Hefesto Vulcano | Dios de la forja y el fuego, es el patrón de los oficios y los artesanos.[186] Creador de maravillosas obras, patrocina a orfebres, joyeros, herreros, albañiles y carpinteros.[187] Se le representa como un hombre barbudo, fuerte y patizambo en su fragua.[188] En su taller era servido por varios autómatas, entre ellos unas cariátides doradas y unos trípodes móviles.[189] Sus emblemas incluyen el yunque, el burro y la codorniz.[190] Hera engendró a Hefesto sin varón, o bien su padre fue Zeus.[191] Fue expulsado del Olimpo por obra de Hera o Zeus.[192] Cayó en Lemnos y se rompió las piernas, pero Tetis y Eurínome lo curaron;[193] desde entonces eligió a Lemnos como su sede más sagrada.[194] Se vengó más tarde de Hera construyéndole un trono que la dejó atrapada.[195] En Samotracia le seguían los Cabiros[196] y en Sicilia amó a Etna.[197] Su fragua se encontraba en Lípara y le asistían los Cíclopes.[198] Su esposa es llamada Caris, Aglaya o Afrodita;[199] aunque los poetas se mofan de él tildándolo de ‘cornudo’.[200] Entre sus hijos se cuentan a Erictonio,[201] Céculo[202] y Caco.[203] Su nombre latino, Vulcano, nos dio la palabra «volcán».[204] Para los griegos Hefesto era el fuego útil que ayudó a los hombres a prosperar[186] pero para los romanos Vulcano era el fuego fulgurante de los cielos.[205] | |
| Atenea Minerva | Diosa virgen de la sabiduría y la guerra;[206] también de la artesanía[207] y patrona de Atenas, a la que dio nombre.[208] Sus emblemas incluyen el mochuelo,[209] la égida[210] y el olivo.[211] Nació sin madre de la cabeza de Zeus, totalmente adulta y preparada para la guerra;[212] o bien es hija de Zeus y Metis.[213] Como diosa de la guerra se la suele representar ataviada como un hoplita, con aspis y una lanza, llevando a Nike en su mano.[214] Se le asocia con el Gorgoneion[215] y las Panateneas.[216] Su epíteto más común es Palas,[206] de donde proviene el paladio y su relación con Palas, su compañera favorita.[217] También favoreció especialmente a los primeros reyes del Ática, como Erictonio[218] y Cécrope.[219] Atenea de ‘ojos glaucos’,[220] siendo la hija favorita de Zeus,[221] era enviada por este para que ayudase a cada héroe, en la poesía épica.[222] Ya en tiempos tardíos, como Minerva, castigó especialmente a Aracne[223] y Medusa.[224] También patrocinaba la educación y la política.[225] Sea como fuere Atenea legó, en el pensamiento cultural griego, los conceptos de justicia, protectora de la polis y el patronazgo sobre las instituciones culturales. Estos reflejos perduran hasta nuestros días[226] —dio su nombre a los ateneos.[227] | |
| Afrodita Venus | Para los poetas era una diosa del amor y la belleza[228] pero en la religión griega es, fundamentalmente, la personificación del instinto sexual y la procreación.[229] Se diferenciaba entre Afrodita Urania (‘celestial’) y Afrodita Pandesmos (‘popular’) pero era venerada en las Afrodisias.[230] Sus emblemas incluyen la paloma, el mirto, la manzana, la venera y la rosa.[231] Es denominada Cipris por la isla de Chipre y Citerea por Citera.[232] Su ceñidor mágico (κεστός ἱμάς, cestus Veneris) la hacía irresistible a ojos de los demás.[233] Montaba en un carro tirado por cisnes.[234] Su nombre proviene del griego ἀφρός ('espuma'), pues nació en el mar a través la sangre de Urano después de ser castrado;[235] o bien sus padres fueron Zeus y Dione.[236] Está casada con Hefesto pero consumaba una infidelidad con Ares; de aquí nació al menos Harmonía.[200] Afrodita nos dio la palabra ‘afrodisíaco’, y Venus las voces ‘venerar’ y ‘venéreo’.[237] En las artes es una mujer hermosa y siempre desnuda, a menudo en compañía de su hijo Eros.[238] También le siguen las fuerzas eróticas: Peito, Hímero, Himeneo, las Cárites y los Erotes.[239] Fue la madre de Eneas[240] y se encaprichó de Adonis rivalizando con Perséfone.[241] En el juicio de Paris fue considerada la diosa más hermosa de todas; y ella, agradecida, le prometió a Paris el corazón de Helena.[242] Como Venus, era la protectora de los jardines.[243] | |
| Ares Marte | Dios de la guerra,[244] es natural de Tracia[245] y el adalid de la virilidad.[246] Detestado por los otros dioses, encarna el furor del soldado.[247] En Ares se contienen todos los males y horrores que causa la guerra. De este modo le siguen a la batalla sus hijos Fobos y Deimos, su hermana Eris y la diosa Enío,[248] su auriga en la guerra.[249] Es hijo de Zeus y Hera, y amante apasionado de Afrodita.[250][200] Se le representa con una lanza y escudo —símbolo de lo masculino—,[251] pero sus otros emblemas son la serpiente, la antorcha, el jabalí y el buitre.[252] Los himnos homéricos le conceden atributos fuera de la poesía épica: ‘protector de la juventud’, ‘espíritu del ardor combativo’ y ‘dispensador de valentía’.[253] Entre su prole se cuenta a Enialio[254] e Hipólita, reina de las amazonas;[138] estas lo adoraban con fervor.[255] Otros hijos célebres, de naturaleza belicosa, fueron Enómao,[256] Cicno,[257] Meleagro,[258] Diomedes[259] y Tereo.[260] Su residencia es un palacio de hierro, rodeado de tempestades.[249] Dio su nombre a la colina del Areópago, después de vengarse de la violación de su hija Alcipe.[261] Marte nos dio las voces «marcial», «martes» y «marzo».[262] Rómulo y Remo, fundadores de Roma, también llevan su sangre.[263] Para los romanos Marte representaba el poderío militar como una manera de asegurar la paz, y era un padre (páter) del pueblo romano.[264] Marte también protegía el crecimiento de los cultivos de fuerzas hostiles.[265] | |
| Apolo Apolo | Patrón de los aedos —poetas y cantores itinerantes que recitan epopeyas—,[266] Apolo es el dios de la música, la curación y la adivinación.[267] Era hijo Zeus y Leto, hermano de Artemisa y había nacido en Delos.[268] Su epíteto principal, Febo («luminoso»),[269] nos habla de su faceta como dios solar[270][271] y su culto fabuloso en el país de los Hiperbóreos.[272] Llamado ‘Certero Flechador’, es un arquero divino que protege y destruye desde lejos.[273] Como Pitio («de Pito»), inspira las profecías de las sibilas y el oráculo de Delfos, y para ello tuvo que matar a la serpiente Pitón.[274] Apolo toma para sí como símbolos la cítara y el arco.[275] También son sus emblemas un cuerpo eternamente joven, la lira, el arco y las flechas, el trípode de Delfos, el cuervo, el laurel y el liderazgo sobre el coro de las nueve Musas, inspiradoras de los artistas.[276][277] Amó especialmente a Dafne, Coronis, Cirene, Marpesa, Casandra[278] y a su erómeno Jacinto.[279] Además sirvió como mortal a Admeto[280] y castigó a Marsias por desafiarle a un duelo musical.[281] Entre sus hijos, héroes músicos o adivinos, destacan Asclepio, Aristeo, Idmón, Orfeo o Lino.[282] Para los romanos Apolo es el sol[283][271] y patrón de los mánticos.[284] A partir del Renacimiento es considerado patrocinador de las bellas artes.[285] Es, en esencia, la medida de lo apolíneo y los valores del pensamiento griego.[286] | |
| Artemisa Diana | Diosa virgen de la caza, su dominio son los bosques y los animales salvajes.[287] Es la Potnia Theron (‘señora de los animales’) micénica.[288] También es la protectora de las doncellas, pudiendo aliviar los dolores del parto o causar una muerte súbita.[289] En época tardía, especialmente como Diana, fue adquiriendo atributos de una diosa lunar.[290] Se la representa como una muchacha armada con arco y flechas y acompañada de bestias.[291] Sus símbolos incluyen la luna, el ciervo, la osa y el ciprés.[292] Era hija de Zeus y Leto,[293] hermana de Apolo y nació en Ortigia.[268] Suele ser asistida por un coro de ninfas,[294] su monte favorito es el Taigeto y su carro estaba tirado por ciervas con cuernos de oro.[295] Castigó a Eneo enviándole al jabalí de Calidón,[296] a Acteón por verla desnuda[297] y mató a Ticio por intentar violentar a su madre.[298] Como protectora celosa de la virginidad, mató a los Alóadas[299] y a Orión;[300] Alfeo también la había pretendido pero consiguió burlarlo.[301] Exigía la misma castidad con sus asistentas, por eso castigó a Calisto cuando la vio embarazada.[302] Enseñó personalmente a Cirene, Procris y Atalanta.[295] Las doncellas de hiperbórea le mostraban un favor especial,[303] pero inmortalizó a sus sacerdotisas Ifigenia[304] y Filónoe.[305] El templo de Artemisa, en Éfeso, era una de las siete maravillas del mundo antiguo.[306] Britomartis,[307] Dictina[308] y Afaya fueron figuras asociadas a su culto.[309] | |
| Hermes Mercurio | Heraldo de los dioses, es un pícaro divino[310] y dios de los viajes y el comercio.[311] También es el patrón de comerciantes, banqueros, ladrones, adivinos y mensajeros.[312] Se dice que enseñó las letras, estableció los meses, descubrió las constelaciones e inventó la lira.[313] Nos dio la hermenéutica (ἑρμηνευτική) y fijó las hermas (ἑρμαί), que delimitan los caminos.[314] Se le suele representar como un joven en pleno movimiento, ataviado con un pétaso y sandalias aladas, así como el caduceo.[315] Esta vara le servía como atributo de heraldo, podía adormecer a cualquiera y, además, con ella ejercía su función de psicopompo, guiando a las almas.[316] Otros emblemas incluyen la grulla, el azafrán y la tortuga.[317] Le llaman Argifontes porque «mató a Argos» con una treta.[318] Es hijo de Zeus y Maya, hija de Atlas, y nació en el monte Cilene de Arcadia.[319] Prole célebre suya fueron Pan[320] y Autólico, el abuelo de Odiseo;[321] a este lo ayudó con el moly.[322] Tres abstracciones, Palestra («palestra»),[323] Angelia («mensaje»)[324] y Fraus («treta»),[325] estaban asociadas a Hermes en cuanto a sus competencias. Como Mercurio dio las voces «mercancía», «comercio» y «mercurial».[326] | |
| Dioniso Baco | Dios del vino y el éxtasis, que se practicaban en las Dionisias y sus misterios.[327] También es llamado Baco,[328] sus festividades son las bacanales[327] y su filosofía lo dionisíaco.[329] Patrocina la viticultura, la fertilidad y el teatro.[330] Su culto consistía en rituales extáticos (ἐνθουσιασμός), con danzas, música de crótalos y vino, además de la omofagia.[331] Sus emblemas incluyen la vid, la hiedra, la copa, el tigre, la pantera, el leopardo, el delfín y la cabra.[332] Hijo de Zeus y Sémele, hija de Cadmo;[333] se desposó en Naxos con Ariadna, hija de Minos.[334] Había descubierto la vid y se vanagloriaba de haber elaborado y extendido el consumo del vino.[335] En su periplo mítico de afirmación divina, Dioniso castigó especialmente a aquellos que rechazaron reconocer su divinidad, en especial Penteo[336] y Licurgo.[335] Se le suele representar como un efebo o adulto barbudo, con racimos de uvas y su emblema, el tirso.[337] Su carro era tirado por linces y tigres[338] y su comitiva, el tíaso, se compone del ebrio Sileno, Como («Exceso»),[339] Gelos («Risa»),[340] Mete («Ebriedad»),[341] y los disolutos sátiros, ménades y bacantes.[342][339] Su campaña contra la India se narra en las Dionisíacas.[343] Entre su prole destacan Estáfilo,[344] Telete[345] y Príapo.[346] Como Liber era patrón de los plebeyos de Roma, adorado durante las Liberalia y dios de la libertad.[347] Con el paso del tiempo y el sincretismo se le asociaron con varias figuras, como Sabacio, Zagreo o Yaco.[348] |
Otros dioses clásicos
Otros dioses célebres, como Hades, Perséfone y Hécate, estaban vinculados al mundo ctónico, lejos del Olimpo.[22] Otros dioses más, como Eros y Pan , son dioses exclusivamente exaltados en la poesía.[349] Algunos héroes alcanzaron cultos divinos, como en el caso de Heracles, Asclepio o Aristeo.[350] Además, los poetas latinos nos han legado a Morfeo, Eolo y Psique, que se adaptaron a la manera helénica en los mitos romanos.[351]
| Nombre griego Nombre romano | Imagen | Naturaleza, hechos, funciones y atributos |
|---|---|---|
| Hestia Vesta | Diosa tutelar del hogar,[352] Hestia fue posteriormente venerada como guardiana del fuego sagrado, tanto doméstico como cívico. La entrada al templo de Vesta sólo estaba permitida a sus sacerdotisas, las vestales vírgenes.[353] Primogénita de Crono,[354] Hestia recibe por ello el primer honor en los banquetes y libaciones, a ella dedicadas al comienzo y al final del rito.[352] Pese a su abolengo, apenas interviene en los relatos míticos, pues su culto es privado e íntimo.[355] Juró por la cabeza de Zeus mantenerse siempre virgen.[356] Hestia permanece en las mansiones divinas y es la única deidad olímpica que no participa en conflictos,[357] ni siquiera en la Titanomaquia.[358] Aunque carece de emblemas personales, se la asocia al brasero (ἐσχάρα), al hogar cívico del pritaneo (πρυτανεῖον) y al cerdo, animal sacrificial.[359] Su presencia se manifiesta en el hogar doméstico, y la tradición le atribuye incluso la enseñanza del arte de construir casas.[358] Una leyenda tardía relata el intento fallido de violación por parte de Príapo.[360] | |
| Hades Plutón | Dios del inframundo[361] y ‘señor de los muertos’,[362] también llamado Aidoneo (‘el invisible’).[363] Era dueño de las riquezas de la tierra[364] y por eso le llaman Plutón (‘el rico’).[365] Supervisa los funerales apropiados[366] y los mortales lo maldicen golpeando sus manos contra el suelo.[367] Su reino es oscuro y un camino sin regreso destinado a las sombras, como descubrió Orfeo en busca de Eurídice.[368] Otros héroes, como Odiseo, Teseo, Heracles, Eneas y Psique, también tuvieron su descensus ad inferos (catábasis).[369] Como hermano de Zeus, a él le tocó ser el soberano del reino subterráneo[34] y nunca sale a la superficie.[370] Raptó a Perséfone[371] y después de desposó con ella, pero su matrimonio no tuvo hijos.[372] Su carro, de tres ruedas,[373] está tirado de varias yeguas inmortales[374] o tres caballos llamados Meteo (‘codicia’), Abastro (‘tristeza’) y Novio (‘ardor’).[373] Sus símbolos son el cetro, la cornucopia y el casco de invisibilidad[375] y más tarde, el bidente u horca de dos puntas.[376] Entre su comitiva se encuentran las Erinias, las Moiras, el can Cerbero, el barquero Caronte y los tres jueces de los muertos —Minos, Radamantis y Éaco.[377] A Plutón también lo llaman Orco porque nadie puede partir a sus dominios sin ser castigado.[378] La ciudad donde gobierna Plutón se llama Dite,[373] y más tarde se lo vinculó con los nueve círculos del infierno.[379][380] | |
| Pan Fauno | A Pan, dios con piel de sátiro,[381] le están encomendados cumbres, montes y senderos;[382] es patrón de los pastores y cazadores.[381] En los himnos homéricos se le cree hijo de Hermes y de una ninfa hija de Dríope.[382] Era venerado especialmente en Arcadia.[381] Allí perseguía a las ninfas, amaba el baile y también conocía el arte de profecía.[383] No fue hasta la Edad Media que su iconografía caprina se vio asociada al diablo.[384] Los atributos ordinarios de Pan son una siringa o flauta de pan, un cayado de pastor y una corona de pino.[385] Los poetas se divertían narrando que amaba la siesta y, si era despertado, emitía un alarido tan terrible que dio la voz «pánico».[386] Era un ser lascivo y enseñó el onanismo a los pastores;[387] tuvo muchas andanzas eróticas pero la mayoría fueron desafortunadas —entre ellas se encuentran Eco, Pitis, Siringa y Selene.[388] Sus hijos son los panes,[389] también referidos más tarde como faunos, seres de los bosques.[390] En la poesía y el culto romano se lo llamaba Fauno, como patrón de lo agrestre (rebaños y pastores),[391] y también Silvano, como numen de lo silvestre (campos y selvas).[392] | |
| Eros Cupido | Celebrado especialmente en la poesía, Eros es el dios del amor y el deseo. Provoca el enamoramiento y la atracción por el amado, y nos ha legado la voz «erótico».[393][394] En el arte es especialmente identificado con su apariencia de angelote al servicio de su madre, Afrodita;[395] pertenece a los Erotes.[396] En los textos cosmogónicos Eros es el ‘Amor primordial’, el motor que permite el impulso de la procreación.[397] Fue el primero que unió los lazos de las bodas y el primero que estableció los ritos de la procreación en el lecho conyugal.[398] En la poesía epigramática y bucólica es un efebo travieso, armado con un arco y flechas. Sus flechas doradas causan el enamoramiento súbito y las de plomo una aversión instantánea.[399] Es un ser cuyo poder afecta a dioses y hombres por igual y nadie puede escapar a sus caprichos.[397] Aparte de su arco y flechas la liebre y la antorcha también son sus emblemas.[395] Los filósofos creían que Eros también promocionaba el amor entre varones.[400] Los textos tardíos nos hablan del periplo de Psique para conquistar el corazón de Cupido: de ambos nació Voluptas («Placer»).[401] | |
| Perséfone Proserpina | La esposa de Hades es la reina del inframundo. Es una diosa terrible que ejerce su poder vengando las maldiciones vertidas sobre los difuntos.[402] Como hija de Zeus y Deméter,[403] recibe también el nombre de Core (‘la muchacha’).[404] Según cuenta el mito, el tiempo que Perséfone pasa entre el inframundo y la superficie la convirtió en un símbolo antiguo del ciclo de la vegetación, que brota en primavera y desaparece en invierno.[405] Es por eso Plutarco la identifica con la primavera y Cicerón la llama ‘semilla de los frutos del campo’.[406] La mitología presenta a Perséfone como víctima del rapto de Hades[407] y de la consiguiente búsqueda de Deméter, y señala que, al consumir semillas de granada, debe pasar una parte del año en el inframundo.[408] Tras el retorno de Perséfone, Deméter reveló los misterios eleusinos, un culto de raíz agrícola que prometía a los iniciados la esperanza de una existencia bienaventurada en el más allá.[409] Como Proserpina ya era una diosa de la tierra ctónica —las profundidades de la tierra.[410] No tuvo hijos en la tradición común;[372] sin embargo, los órficos afirmaban que fue violada por Zeus, y que de esta unión nacieron Melínoe[411] o Zagreo, según las variantes del mito.[412] Como Libera era una diosa de la fertilidad femenina y germinadora de las semillas.[413] | |
| Asclepio Esculapio | El dios ‘sanador de enfermedades’ y patrón de los médicos,[414] era hijo de Apolo y de Corónide o Arsínoe;[415] y fue entrenado por el sabio centauro Quirón.[416] Su templo más célebre es el Asclepeion de Epidauro y su símbolo más usado es la serpiente y la vara de Esculapio.[417] El juramento hipocrático ponía por testigo a Asclepio y a sus hijas Panacea (‘remedio universal’) e Higía (‘la salud’);[418] la esposa de Asclepio era Epíone (‘alivio’).[419] Fue el primero en inventar el arte clínica,[420] estaba versado en el uso de las hierbas medicinales[421] y tenía tal destreza en sus capacidades que llegó incluso a resucitar a los muertos.[422] Zeus fulminó a Asclepio con un rayo, temeroso de que los hombres dominaran la terapéutica y se auxiliaran entre sí,[423] o bien por petición de Hades, que quería evitar que Asclepio siguiera ‘robando’ súbditos para el inframundo.[424] Sea como fuere, Apolo, indignado, vengó la muerte de su hijo matando a los Cíclopes que fabricaban los rayos para Zeus.[423] Pero los hombres lo consideraron desde el principio como un dios y dicen que nunca murió. Dejó como recuerdo la constelación de Ofiuco (‘el serpentario’)[425] y dos hijos, Macaón y Podalirio, héroes médicos en la guerra de Troya.[426] Pudiera ser o no el mismo que Peón[427] y Vediove.[428] | |
| Heracles Hércules | Hijo de Zeus y Alcmena, hija de Electrión,[429] Heracles era un semidiós[430] que alcanzó la apoteosis,[431] auspiciada por su propio padre.[432] Los hombres le ofrecían libaciones como héroe y plegarias en los templos como dios.[433] Desde las fuentes arcaicas se describe a Heracles como simultáneamente una sombra (εἴδωλον) heroica en el inframundo y un dios en el Olimpo.[434] En el arte suele ser representado con su clava de acebuche y su piel de león.[435] Tras su muerte en la pira del monte Eta, Hera lo desposó con Hebe y Zeus lo presentó como un nuevo miembro de los olímpicos.[436] De Heracles y Hebe nacieron Alexíares y Aniceto.[437] Desde entonces guarda las puertas del Olimpo hasta el anochecer.[438] Fue el más grande de los héroes griegos,[439] parangón de la fuerza física[440] y un campeón que superó los doce trabajos.[441] Heracles era honrado durante los certámenes atléticos, especialmente en los Juegos Olímpicos.[442] Tuvo numerosos hijos, los heraclidas, quienes finalmente conquistaron el Peloponeso.[443] Muchas dinastías reales decían descender de él: los cronistas escribieron que Alejandro Magno[444] y Leónidas era sus descendientes.[445] Ya como Hércules, dejó su testimonio en diversas tierras de lejos de Grecia —las columnas de Hércules.[446] Nos ha legado la expresión «fuerza hercúlea» o la constelación de Hércules, para que sus hazañas nunca fueran olvidadas.[447] | |
Dioses menores del Olimpo
Varios dioses y diosas menores habitan en el Olimpo. Los mitos órficos cuentan que en primer lugar Ofión y Eurínome tuvieron el dominio del nevado Olimpo, y cómo por la fuerza cedieron su lugar a Cronos y a Rea; estos dos gobernaban entonces sobre los benditos titanes, mientras Zeus, todavía niño y con los pensamientos de un niño, moraba en la cueva de Dicte.[448]
Musas y Cárites
Las Musas, «dueñas de olímpicas moradas»,[449] son quienes regocijan el corazón de Zeus dentro del Olimpo.[450] Son las son diosas de las artes, proclamadoras de héroes y fuente de inspiración para los poetas. Hijas de Zeus y la titánide Mnemósine: Calíope (musa de la poesía épica), que es la más importante porque asiste a los reyes. Y después Clío (musa de la historia), Euterpe (musa de la música), Erato (musa de la poesía erótica), Melpómene (musa de la tragedia), Polimnia (musa de la pantomima), Terpsícore (musa de la danza), Talía (musa de la comedia) y Urania (musa de la astronomía).[451]
Las Cárites o Gracias son unas diosas dispensadoras y símbolo de alegría y dulzura en los mortales: sus dones aparecen cuando alguien es sabio, hermoso o famoso. A las Cárites les fue concedido el ornamento de la hermosa apariencia.[452] A menudo aparecen amenizando festines y danzas.[453] Homero habla de dos: Caris de espléndido velo, esposa de Hefesto;[454] y la más joven, Pasítea, que era pretendida por Hipnos.[455] Hesíodo las denomina como Aglaya («belleza»), Eufrósine («júbilo») y la deliciosa Talia («abundancia»). Eran hijas de Zeus y Eurínome, hija de Océano.[456]
Horas y Moiras
Temis presidía las asambleas.[32] La titánide le dio a Zeus a las Horas,[457] diosas de las estaciones. Las puertas del cielo están custodiadas por ellas, a quienes está encomendado el cielo y el elevado Olimpo, pudiendo disipar o crear espesas nubes.[458] Para Hesíodo son las protectoras del orden social y las denomina como Eunomía («buen orden»), Dike («justicia») y la floreciente Irene («paz»), las cuales protegen las cosechas de los hombres mortales.[457]
Y hermanas de las Horas son las Moiras o Parcas,[457] si es que en realidad no eran hijas de Nix.[459] Sea como fuere eran tres diosas del destino, unas hilanderas que tejían el hilo de la vida de cada mortal. Eran las asistentes de Zeus Moirágetes (Μοιραγέτης, «líder de las Moiras»).[460] Cloto (‘hilandera’) hilaba la hebra de vida con una rueca y un huso; Láquesis (‘la que echa a suertes’) medía con su vara la longitud del hilo de la vida; Átropo o Átropos (‘inexorable’) era quien cortaba el hilo de la vida sin previo aviso.[461]
Dioses bélicos y eróticos
Fobos («Temor») y Deimos («Terror») son dos hijos de Ares, que acompañan a su padre durante las batallas y que ponen en confusión las compactas falanges de varones en la guerra sangrienta.[462] Enío (Belona) era una diosa menor de la guerra, compañera de Ares y apodada como la «destructora de ciudades».[463] En la Ilíada se dice que Eris, la «Discordia», también acompaña a su hermano Ares.[464] Otros démones homéricos de la guerra son Ioke («Ataque»),[465] Alke («Coraje»)[466] y Kydoimos («Tumulto»).[467]
Dione es la madre de Afrodita y Homero la describe residiendo en el Olimpo.[468] En cerámicas antiguas nos encontramos a Afrodita acompañada por un séquito de efebos alados, los Erotes, multiplicación de Eros. Tres de ellos pertenecen especialmente al séquito de Afrodita: Hímero («Deseo»), Poto («Anhelo») y Eros («Amor»).[396] Dos diosas menores, Peito («Persuasión») y Harmonía («Concordia»), también eran asistentas personales de la diosa del amor y diosas apropiadas para las uniones amorosas o maritales.[469] Himeneo patrocinaba el matrimonio y era el promotor del himeneo o cántico nupcial.[470]
Otros dioses asistentes del Olimpo
Zeus contaba con hasta tres mensajeros: Iris[471] y la Fama en la Ilíada[472] y además Hermes en la Odisea.[473] Los cuatro hijos de Estigia custodian el trono de Zeus: Bía (la «Violencia»), Cratos (la «Fuerza»), Nike (la «Victoria») y Zelo (el «Fervor»).[474] Hijas de Zeus y Hera fueron Ilitía, diosa de los alumbramientos,[475] y su hermana Hebe, diosa de la juventud;[476] o bien, tardíamente, Juventas («Juventud») y Libertas («Libertad»).[477] Leto (Latona), madre de Apolo y Artemisa, era considerada como la más amable dentro del Olimpo.[478] Se dice que Eolo, dios de los vientos, banqueteaba con los dioses, con la connivencia de Juno.[479] Peón era el médico de los dioses[427] pero Ganimedes, amante de Zeus, era copero de los dioses.[480]
Las Súplicas (Litaí) son hijas del excelso Zeus; cojas, arrugadas y bizcas de ambos ojos, se cuidan de ir por detrás de Ate («Ofuscación»).[481] Ate es la hija mayor de Zeus y conspiró con Hera para que Euristeo naciera antes en detrimento de Heracles. Zeus la expulsó del Olimpo, y ella vagó por la tierra causando caos y ruina entre los hombres.[482] Momo también tenía una lengua mordaz pero Zeus, indignado con él, lo echó del Olimpo.[483] Tique («Fortuna») repartía sus dones aleatoriamente[484] y Némesis era el instrumento de venganza para llevar a cabo el ‘castigo divino’ a los mortales.[485] También las lumbreras de los cielos, Helios (Sol), Selene (Luna) y Eos (Aurora), formaban parte de la ecología del mundo y a veces Zeus los podía requerir.[486]
Familia de los dioses jóvenes
Heracles o Hércules ascendió al Olimpo como uno de los dioses por derecho propio. Alexiares y Aniceto, son dos hijos habidos por Heracles y su esposa Hebe.[487] Aunque no poseen mitos propios ambos tienen nombres parlantes: Alexiares es el «protector de la guerra» y Aniceto el «inconquistable».[488] Tione (Estímula) y Ariadna (Libera) pertenecen a la familia divina de Dioniso. Este bajó al inframundo y consiguió hacer que Sémele regresara de entre los muertos y viviera en los cielos; entonces, como diosa, se le llamó Tione.[489] Tras su boda Dioniso colocó la corona de Ariadna entre los astros —la Corona Boreal—.[490]
Las cinco Asclepíades (‘hijas de Asclepio’) son descritas con relación al culto de Asclepio: Higía («salud»), Egle (poder curativo del sol), Yaso («recuperación»), Aceso (la «sanadora») y Panacea («panacea universal»).[491] La madre de todos ellos era Epíone (‘alivio’)[492] o bien Lampetia, hija de Helios.[493] Los Dioscuros, ‘gemelos divinos’, hijos de Zeus y Leda, son venerados como patrones de los jinetes y los gimnasios, de los juegos y protectores de los marineros.[494] La pareja pasó días alternos en el cielo y en el inframundo y fueron catasterizados como Géminis.[495] Y esposas de los Dioscuros fueron Febe e Hilaíra, las Leucípides.[496]
Tradición romana y tardía

Si bien en Roma existía una religión politeísta originaria y campesina, a partir del siglo V a. C. comenzó la «importación» de las deidades griegas, fundamentalmente a través de los etruscos.
Catálogo de dioses romanos
En el siglo III a. C. el poeta Quinto Ennio estableció en sus escritos una equivalencia de doce dioses (Dii Consentes):
«Hay otra clase de dioses, que la naturaleza negó a nuestros ojos, y que sin embargo contemplamos con la inteligencia al buscarlos con afán, contemplándolos con la agudeza de la mente. En su número se encuentran aquellos doce apretados por Ennio en dos versos: Juno, Vesta, Minerva, Ceres, Diana, Venus, Marte, Mercurio, Júpiter, Neptuno, Vulcano y Apolo».[497]
Agustín de Hipona nos habla de los dioses elegidos (dii selecti) entre los romanos:
«Cuáles son los dioses elegidos y si se les excluye de los oficios de los dioses plebeyos Varrón enumera y encarece en uno de sus libros estos dioses elegidos: Jano, Júpiter, Saturno, el Genio, Mercurio, Apolo, Marte, Vulcano, Neptuno, el Sol, Orco, el padre Libero, la Tierra, Ceres, Juno, la Luna, Diana, Minerva, Venus y Vesta. Poco más o menos, entre todos son veinte, doce machos y ocho hembras. Se pregunta si estos dioses llámanse elegidos por sus mayores administraciones en el mundo o porque son más conocidos por los pueblos y se les rinde mayor culto».[498]
Evemerismo
Aunque solo queden fragmentos recopilados de la obra de Ennio,[499] su importancia continúa siendo crucial para los estudiosos de la generación mitológica, debido a la traducción al latín que Quinto Ennio hiciera de la obra de Evémero de Mesene. Esta traducción tiene relevancia no sólo por el establecimiento de los doce dioses equivalentes, sino principalmente porque permitió una amplia divulgación entre los romanos de una postura teológica diferente, según la cual los dioses del Olimpo no habrían sido ni personajes míticos, ni fuerzas sobrenaturales que influían en la vida de los hombres, sino militares, grandes descubridores y hombres de estado de épocas pasadas a quienes, tras su muerte, se les recordaría de esta manera particular y fuera de lo común.[500]
Esta suerte de «humanización de los dioses» o historicista de la mitología se conoció como «evemerismo». Se sostiene que la versión e intención original de Evémero no es la de una crítica racionalista del mito, sino más bien una crítica motivada políticamente. Su postura fue más tarde fuertemente criticada por Calímaco y no llegó a tener gran influencia en Grecia. Sin embargo, con su traducción, Ennio logró una amplia difusión de estas ideas como una nueva posición teológica entre los romanos. Más tarde, la teoría tiene acogida entre los cristianos fundadores de la iglesia, debido a su potencia explicativa de los mitos desde un núcleo racional, mostrándolos como fábulas, alegorías y representaciones que tenían un trasfondo histórico, un asunto relevante para la imposición temprana de las religiones monoteístas.[500]
Helenismo contemporáneo
En la actualidad existe la religión helénica, oficialmente reconocida en Grecia desde el año 2017,[501] que tras décadas de puja ante el cristianismo ortodoxo, logró, mediante vías legales, obtener el reconocimiento legal. Con sede principal en Grecia, el helenismo se extiende también a Europa y América. El término 'helenismo' se aplica tanto a los helenistas de la actualidad como a la religión y cultura de la antigua Grecia.[502] El Consejo Superior Nacional de los Helenos (YSEE, Ύπατο Συμβούλιο των Ελλήνων Εθνικών), es la primera organización que lidera el renacimiento del politeísmo griego, se refiere a esta religión como helenismo auténtico.[503] Politeísmo helénico, religión helénica, dodecateísmo y olimpianismo también son términos empleados por las diferentes asociaciones griegas.[504][505]
El término helénico (en latín Hellenĭcus, en griego antiguo ῾Ελληνικός) tiene su origen en Hellás (Ἑλλάς), el nombre que dieron los griegos a su tierra. La palabra griega Δωδεκαθεϊσμός ('dodekatheïsmós') es un compuesto de los términos Δωδεκα ('doce') y θεϊσμός ('teismos', dioses).[503] Los líderes del helenismo griego estimaron en 2005 que había cerca de 2000 miembros honoríficos de la tradición helénica en Grecia, y más de 100 000 seguidores de diversos países involucrados en el movimiento.[506]
